El gobierno echa el resto

El gobierno de Pedro Sánchez se ha embarcado en un ambicioso plan de rescate, tanto de la economía, pero también de los ciudadanos, con el objetivo de que nadie se quede atrás, con un gasto social que aumentará en un 17%

El gobierno de Pedro Sánchez está poniendo «toda la carne en el asador» y para hacer frente a la devastación económica que está provocando la pandemia y va a comprometer hasta el 51,5% del PIB para reflotar la economía y a los ciudadanos.

La partida más cuantiosa va a ir al gasto social, con un aumento del 17% para hacer frente al drama social que va a provocar que en los primeros seis meses del año la economía se vaya a contraer un 18%.

Las previsiones, nada halagüeñas, pero no por ello fundadas en datos, es que la economía española solo recuperará el nivel del 2019 cuando pasen dos años, esto es, en el 2022 y el paro «escalará» hasta los 4,4 millones de personas.

El resto de los indicadores económicos también se sitúan en números rojos: la inversión caerá el 25% y las exportaciones se reducirán en un 27%.

El PIB en caída libre

Las previsiones menos catastrofistas del Banco de España evalúan que el PIB caiga en este 2020 un 9,2% en la previsión más favorable, situando el hundimiento en un 13% en el escenario más catastrofista.

Y si analizamos las magnitudes por trimestres, la contracción es para provocar sudores fríos: en los dos primeros trimestres nos dejaremos un 18,2% del Producto Interior Bruto.

La recuperación económica comenzaría en el último trimestre del año y se consolidaría definitivamente en el 2022, logrando volver a los indicadores económicos que se tenían en el año 2019.

Nos asomamos a una «travesía por el desierto» de dos años, en los cuales la actividad renqueará producto de estos meses malhadados en los cuales la economía va a andar a medio gas.

Un déficit público desbocado

La crisis económica en la cual ya estamos asentados va a presionar a las arcas públicas que van a tener que invertir cantidades ingentes de dinero para rescatar el sistema financiero y productivo.

Producto de ello va a ser muy difícil embridar el déficit, caballo de batalla de todos los gobiernos a los cuales desde Bruselas se les obliga a cuadrar las cuentas, aunque la mayoría de las veces logra eso es un ejercicio de política ficción.

Las previsiones son que este año terminemos el ejercicio fiscal con un déficit público del 10,34%, cuando el 2019, con unas estrictas políticas de ajuste, se logró que solo fuese del 2,82%.

No dejar a nadie atrás

Es la idea central que va a regir lo que desde el gobierno ya se ha definido como el «rescate ciudadano», que por primera vez en la historia reciente de España se va a centrar en los ciudadanos y no solo en arreglar la economía y desentenderse de la ciudadanía.

Han sido dos ministras, María Jesús Montero, titular de Hacienda, y Nadia Calviño, ministra de economía las encargadas de presentar el Programa de Estabilidad y el Plan Nacional de Reformas.

La partida dineraria dedicada a la consecución de ambos planes va a suponer invertir más del 50% de la riqueza nacional que España genere este año, lo que en dinero contante y sonante son 576.714 millones de euros.

Hay que remontarse al año 2012 para encontrar un gasto tan abultado, ya que, en ese año, y el estado se gastó el 48,7% de la riqueza nacional en una situación que ni por asomo era comparable, siendo la actual, como ya hemos definido, de «tormenta perfecta».

Hace ocho años, el PIB solo retrocedió un 3% y mandó al paro a seis millones de personas; el coronavirus va a arrojar a las filas de desempleo a más del 19% de la población activa, y la situación de empleo solo mejorará, y un poco, en el 2021.

Campeones en prestaciones sociales

Afortunadamente, el gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos ha implementado un ambicioso plan de rescate ciudadano, entre las que se cuentan prestaciones por desempleo, prestaciones para los que están sufriendo Expedientes de Regulación Temporal de Empleo y el pago de cese de actividad de los autónomos.

Del mismo modo, dentro del Plan de Estabilidad también está contemplado la subida de sueldo de los funcionarios, hacer frente a los pagos de la contratación de personal sanitario y el pago de la ingente cantidad de insumos médicos para hacer frente a la pandemia.

Menor tributación

De resultas de la merma en la actividad económica, la tributación también se va a resentir, recaudando un 5,3% menos, lo que va a suponer que se dejará de ingresar en las arcas públicas hasta 25.711 millones menos.

Por lo tanto, lo recaudado ascenderá a los 263.443 millones de euros, situando la tributación a niveles del año 2017 y quedará «tocada» especialmente la partida de IRPF, que descenderá un 2,4% con respecto al 2019.

Por otro lado, y producto de que la crisis económica que se adivina en el horizonte retraerá el consumo, una partida que se resentirá será la del Impuesto sobre el Valor Añadido, que caerá un 5,2%.

Del mismo modo, lo logrado con el impuesto de sociedades será una cifra raquítica debido a los muchos menores beneficios que tendrán las empresas, que solo alcanzarán los 23.600 millones de euros.

Pero el principal desastre tributario se producirá en el impuesto que graba las transmisiones y los actos jurídicos documentados, que, debido al parón económico, al producido y al que se va a producir, retrocederá un 38%.

Las arcas de la Seguridad Social, además, están sufriendo un estrés considerable debido a que se está pagando una prestación a todos aquellos trabajadores sometidos a un ERTE y un subsidio a los autónomos que han cesado su actividad.

La merma de ingresos de la SS será, en este año 2020, de 16.052 millones de euros, lo que supone el 1,29% del Producto Interior Bruto.

Estabilidad tributaria

Tal como ha referido la ministra María Jesús Montero, el gobierno no tiene en mente ni una subida ni una bajada masiva de impuestos, pero si incorporará nuevos impuestos, que tienen que ser autorizados por el Congreso.

Entre estos están los tributos sobre servicios digitales y transacciones financieras, para que puedan hacerse efectivos en el último cuatrimestre del año, aunque la nueva normativa tributaria se afinará en una próxima Comisión de Reconstrucción.

Fuente – InfoLibre / La Moncloa – Gobierno de España / Pedro Belleza / Jason Baker / Resolute Support Media / Peter Linke / Janet Ramsden

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s