¡A comprar se ha dicho!

Como receta clásica para las crisis económicas, el BCE ha iniciado una compra masiva de deuda pública de los países de la Unión Europea, mientras que los 150.000 millones de euros que necesita la economía española, y que proporcionará la Unión Europea estará condicionada a reformas como el del sistema público de pensiones

Como en anteriores crisis, y la de covid-19 no es ninguna novedad, una de las recetas clásicas para hacer frente a la crisis económica, al menos desde la existencia del BCE, es que este comience a comprar deuda pública de los países miembros.

Ahora, cuando las consecuencias de la crisis económica comienzan a ser intensas, el banco que preside Christine Lagarde ha decidido acelerar la compra de bonos de los 27 países miembros, llegando a los 30.000 millones de euros a la semana.

Lagarde saca la «artillería» de grueso calibre, después de que desde Fráncfort se haya decidido aumentar la cuantía del PEPP de 600.000 millones de euros hasta 1,35 billones, entendiendo que la crisis financiera va a ser más pronunciada de lo que en un primer momento se preveía.

Aumento progresivo

El pasado 4 de junio el BCE decidió dotar al PEPP con unos iniciales 600.000 millones de euros, que a las claras se ha quedado «corto» por lo que la «hucha» se ha ampliado hasta los 1,35 billones de euros.

La semana pasada, el incremento de compra de deuda, con respecto a la semana precedente, fue del 6,4%, lo que supuso una inversión de 30.012 millones de euros, destinada exclusivamente para la adquisición de bonos de los países de la UE.

En lo que respecta al horizonte temporal, la entidad emisora europea ha decidido ampliar en seis meses el plazo previsto de ejecución del PEPP, de manera que se podrá operar de manera más holgada de cara a hacer frente a la crisis económica generada por el covid-19.

Se mantienen activos otros programas

La existencia del PEPP no implica la Unión Europea no tenga activos otros programas para intentar un abordaje integral de la crisis, de manera que la ofensiva contra el peligro de deflación o de estanflación es por aire, mar y tierra.

Entre estos planes encontramos, además de programa de compra de activos (APP), un programa de adquisición de deuda pública (PSPP), un programa de compra de bonos corporativos (CSPP).

Todo ello se ve complementado por un programa de adquisición de cédulas (CBPP3), y adquisición de titulaciones (ABSPP), entre los que se reparten los recursos posibles en cada momento.

Distribución de recursos

En el caso del programa de lo que se refiere en exclusiva a deuda pública, la última semana en esa partida el BCE se gastó 8.145 millones de euros, en un programa que ha llegado a ser puesto en solfa por el propio Tribunal Constitucional de Alemania.

Otras partidas de gasto han sido los 900 millones de euros que se han invertido en la compra de bonos corporativos, 748 millones de euros en la adquisición de cédulas, y «solo» 334 millones de euros en compra de titulaciones.

Inevitable rescate de la economía española

Y todo hacer prever, además, que estamos ante una intervención, además en toda regla, de la economía patria, con la inevitable visita de los temidos «hombres de negro», a pesar de que se intenta evitar términos gruesos para no atemorizar a la población.

Economías como la española se verán obligadas a severos ajustes que traerán como consecuencia un modelo económico más proteccionista y tecnificado, con una caída del PIB, este año, de más del 10% y la deuda pública «escalando» al 120%.

Desde los poderes políticos y económicos públicos se evita «cargar las tintas» y el uso de vocablos de grueso calibre como intervención o rescate, prefiriendo utilizar otros más amables como condicionalidades.

Pero el dinero de Bruselas va a tener contraprestaciones: reforma del sistema público de pensiones, adelgazamiento de la Administración pública, reducción de los sueldos de los empleados públicos y trabajadores de empresas participadas por el Estado.

Nada nuevo bajo el sol

Pero la situación de la economía española no es ni mejor ni peor que la de los países europeos de nuestro entorno, como puedan ser Italia o Francia.

Sin embargo, a decir de los expertos del FMI, serán las economías italiana y española las que recibirán el principal castigo por la crisis sanitaria del covid-19, transmutada en crisis económica, de unas proporciones desconocidas desde el «crac» del 1929.

En estos momentos la economía española necesita una «inyección» de 150.000 millones de euros, y todo hace presagiar que los «hombres de negro» llegados desde Bruselas pilotarán las reformas económicas que sean necesarias, aunque nominalmente el «timonel» siga siendo Pedro Sánchez.

Posible empeoramiento si hay un nuevo «cerrojazo»

El diagnóstico del Banco de España, tal como ha comunicado su gobernador, Pablo Hernández de Cos, es que la economía española, si quiere salir de esta necesita reformas estructurales de calado, independientemente de lo que dure la recesión.

Pero la entidad emisora tiene una preocupación mayor en lontananza, y es que el próximo octubre sea de nuevo necesario un nuevo confinamiento, que llegaría con 5,5 millones de personas sin empleo y con un millón de hogares en los cuales ninguno de los miembros de la unidad familiar trabaja.

Por el momento, y hasta la llegada del otoño, Bruselas da un «balón de oxígeno» a España y no exigirá ningún tipo de reforma esperando a ver como evoluciona la situación, tanto por elementos que escapan del control del ejecutivo de Pedro Sánchez, así como por el desempeño económico de este.

Presupuestos cuesten lo que cuesten

En este contexto, Pedro Sánchez no se puede permitir prorrogar los presupuestos, por lo que necesita tener «atados» los apoyos parlamentarios para sacarlos adelante.

Tras los comicios en Euskadi del próximo 12 de julio y la más que previsible victoria del PNV, este partido se convertirá en imprescindible para que el periplo de las «cuentas» en el parlamento pueda llegar a buen puerto.

Habida cuenta de que Ciudadanos «se deja querer» y que Inés Arrimadas ha iniciado el «viaje al centro» aunque no es previsible acuerdos políticos que se dilaten en el tiempo – podrían dañar la relación con sus socios de gobierno de Podemos – si es posible lograr una entente para el que fuera partido de Albert Rivera de su apoyo en los Presupuestos Generales del Estado.

Fuente – CincoDias / Banco Central Europeo en Wikipedia / LA RAZÓN

Imagen – Dinu Dominic Manns / Jason Baker / pikist / Bill Bradford / Discasto / Janize Waltzer / Jeanne Menjoulet / pxfuel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s