Primera regulación de teletrabajo en España

Finalmente, se ha llegado a un acuerdo entre el gobierno, sindicatos y empresarios para la regulación del teletrabajo, bajo la fórmula legal del Decreto – Ley que posteriormente tendrá que ser convalidada por el Congreso. Queda excluido del teletrabajo el que se desarrolla por causa de fuerza mayor durante la pandemia

Lo que hasta hace poco tiempo estaba en mantillas, hablamos del teletrabajo y la inevitable digitalización, con la irrupción de la pandemia se ha convertido, sobre todo entre la clase profesional, en casi una obligación.

El principal problema del teletrabajo, por lo menos en España, es que está escasamente regulado, aunque mejor sería decir que se encuentra absolutamente desregulado.

Debido a ello el ministerio de Trabajo ha querido dotarlo de unas normas básicas de uso, aunque sería aventurado decir que ya tiene una regulación, ya que eso se deja para más adelante.

Como primera medida no entran en esta suerte de regulación aquellos que se hayan visto obligados a irse a trabajar a casa producto de la pandemia, aunque de cualquiera de las maneras la empresa se tendrá que hacer responsable del gasto que el teletrabajo ocasione.

Acuerdo con los agentes sociales

El pacto se logró el pasado lunes, en una mesa de diálogo en la cual estaban presentes, además el gobierno, los principales sindicatos y las organizaciones empresariales.

Una vez muñida la regulación, el espaldarazo oficial llegó con la promulgación por parte del gobierno, el pasado martes, de un Decreto – Ley donde se articula en acuerdo y las condiciones del teletrabajo.

Como ya hemos indicado en el preámbulo, el porcentaje del teletrabajo en comparación con otras modalidades de desempeño laboral era residual hasta antes de la pandemia, pero el covid-19 ha hecho que se cuenten por miles las horas teletrabajadas.

La efectividad de la norma llegará a los 20 días de que el Decreto – Ley sea publicado en el Boletín Oficial del Estado, para posteriormente pasar a ser tramitado por el Congreso y después por la Cámara Alta.

El teletrabajo provocado por el covid-19

Es una categoría que no es contemplada en el Decreto – Ley, por lo que todos aquellos trabajadores que se hayan visto obligados al teletrabajo por fuerza mayor, esto es, producto de la crisis sanitaria del SARS-CoV-2, no se encuentran incluidos.

Pero, aunque en esas condiciones las empresas no tengan que cumplir lo promulgado por el gobierno, en cualquier caso, sí están obligadas a sufragar los gastos en que incurra el trabajador por el teletrabajo.

Otro punto importante de la norma legal que será que también queda regulado el tiempo de trabajo, para evitar peligros como – los que llevamos teletrabajando más de una década lo sabemos – es que finalmente se encadenen maratonianas jornadas laborales.

Regular el teletrabajo

Es lo primero a lo que se dedica el Decreto – Ley que considera que teletrabajo es cuando, durante al menos un periodo de tres meses, el 30% de la jornada laboral se ha realizado fuera del centro de trabajo.

Por lo tanto, no se considera como teletrabajo si el profesional trabaja algunos días desde su casa, ya que eso tiene la calificación de flexibilidad laboral, pero no de teletrabajo.

La definición de teletrabajo fue un de los elementos de controversia en la mesa de diálogo, provocando las tiranteces entre los sindicatos mayoritarios – UGT y CC. OO. – y las organizaciones empresariales más relevantes, COE y CEPYME.

Las intenciones de los sindicatos son que el computo de horas fuese del 20% de la jornada laboral durante 3 meses, pero posteriormente los empresarios consiguieron que esa consideración subiese un 10%.

¿Quién se hace cargo de los gastos?

Fue otro de los «tira y afloja» entre sindicatos y organizaciones empresariales, aunque finalmente UGT y CC. OO. Lograron que fuese la empresa la que se haga cargo de la compra o alquiler de los equipos informáticos.

Además, tendrá que ser el empresario el que dé mantenimiento a los equipos, haciéndose cargo también de las facturas de las posibles reparaciones a las que hubiese lugar.

Será en posterior desarrollo legislativo cuando los gastos en los que incurra la empresa y el trabajador sean regulados en los convenios colectivos y en los convenios privativos de la empresa, si los hubiere.

Acuerdo por escrito

Para que un trabajador trabaje telemáticamente desde su casa o espacio de coworking, esa relación laboral tiene que estar explicitada en un contrato entre él y la empresa donde rinde sus servicios.

Los representantes de los trabajadores tienen que estar informados de la relación laboral y el contrato firmado entre las dos partes – trabajador y empresa – tiene que ser remitido en un plazo de 10 días a la oficina de empleo.

Por regla general, las condiciones de contrato tienen que estar amparadas por el convenio del sector por el que se encuentre regulada la actividad laboral, y en caso de no existir, el contrato tiene que cumplir unas condiciones mínimas.

Esos doce puntos, que son un mínimo, recogen un inventario del material que es necesario para la modalidad del teletrabajo, y en la misma estará incluido tanto el mobiliario como el material informático.

Otros puntos tratados en el acuerdo serán el horario de trabajo, tiempo en el que el empleado tendrá que estar disponible, dónde se producirá el trabajo en remoto.

Otros elementos que se tendrán en cuenta son los métodos de control del trabajo por parte de la empresa y la duración de contrato, así como la compensación económica que recibirá el trabajador por los gastos en los que incurra.

Exenciones al teletrabajo

La exención nodular es que no se considerará teletrabajo la actividad laboral en remoto que se está desarrollando producto de la pandemia de covid-19.

En ese caso se consideran que los empleados teletrabajan debido a una causa de fuerza mayor y que los trabajadores no acuden a la oficina debido a la crisis sanitaria producto del covid-19, ya que todos los expertos advierten que nos encontramos en una segunda ola.

Ese aspecto, no considerar el teletrabajo cuando es producto de la fuerza mayor, ha sido uno de los principales escollos que se ha encontrado la negociación entre los sindicatos y las organizaciones empresariales.

En cuanto a la legislación laboral que se aplicará al teletrabajo, será la ordinaria, pero es obligado que la empresa provea al empleado de todos los recursos para que pueda desempeñar su actividad laboral.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Rawpixel Ltd / La Moncloa – Gobierno de España / University of the Fraser Valley / Woody Hibbard / Images Money / NobMouse / Kai Hendry

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