Fallado el Premio Nobel de Economía 2020

La teoría de las subastas desarrollada por los matemáticos norteamericanos Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson ha sido galardonada con el Premio Nobel de Economía del 2020. Ambos son profesores en la prestigiosa Universidad de Stanford

Y los galardonados han sido Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson, dos norteamericanos que son profesores de matemáticas en la prestigiosa Universidad de Stanford, con un trabajo centrado en la teoría de las subastas.

De hecho, en la justificación del Premio Nobel de Economía se destaca que con sus investigaciones ha mejorado la teoría de las subastas y han inclusive inventado nuevos formatos de subastas.

A ambos los galardones no le son esquivos, no en vano el primero de ellos, en el año 2012, ganó el Premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA por su investigación sobre la teoría de las subastas.

Robert B. Wilson logró el galardón que prologa la Fundación del BBVA solo tres años después, y también por sus desarrollos matemáticos de la teoría de las subastas.

No son ni mucho menos dos desconocidos

Los desarrollos que han realizado sobre la teoría de subastas e inclusive la creación de nuevos formatos han sido prolijamente utilizados en diversos sectores, y por gobiernos como el norteamericano.

Uno de sus modelos de subastas fue utilizado en el año 1994 por el gobierno federal del país que gobierna Donald Trump para subastar una parte del espacio radioeléctrico de las frecuencias de radio para emisoras comerciales.

De hecho, a partir de ese año ha habido estados que han utilizado sus novedosas teorías de subastas para poner a la venta diversos tipos de bienes.

Paul R. Milgrom nació en lo que era por excelencia la ciudad del vehículo norteamericano y se licenció en matemáticas en la Universidad de Michigan, para posteriormente especializarse en estadística en la Universidad de Stanford donde enseña desde 1987.

Robert B. Wilson es profesor emérito de la misma universidad que Milgrom y lo tuvo como alumno, y posteriormente como colega con el cual desarrollaron teorías y modelos sobre subastas.

Algo tremendamente práctico

La aplicación de modelos matemáticos para desarrollar teoría sobre las subastas y modelos de estas no es ni mucho menos un desarrollo teórico.

Gracias al trabajo de Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson se han facturado miles de millones, permitiendo vender, sobre todo a gobiernos, productos difícilmente cuantificables, como la venta del espacio radioeléctrico o servicios difíciles de vender.

En el sector que más éxito han tenido sus modelos teóricos con subastas en es en el sector eléctrico, incluso el de nuestro país, con lo que se ha venido en llamar tarifas multidimensionales.

Entre las ventajas de sus modelos matemáticos aplicados al sector eléctrico se encuentran que se han podido financiar inversiones en capacidad eléctrica y una reducción de los costes de explotación que se ha trasladado a las facturas eléctricas de los consumidores.

Un Milgrom centrado en el sector de las telecomunicaciones

Este licenciado en matemáticas por la Universidad de Michigan se ha centrado en el mercado de las telecomunicaciones, sobre todo en la venta de frecuencias para el espacio radioeléctrico.

Además, sus teorías también se han utilizado con éxito, en mercados tan dispares como el de la madera, diamantes, gas natural o software.

La mayoría de su trabajo se ha centrado en el rol del licitador, habiendo demostrado que el vendedor obtiene más beneficios cuando los licitadores conocen las ofertas que están haciendo la competencia.

Debido a ello estimó que para el vendedor es mejor un formato de subasta de puja abierta en lugar del de sobres cerrados.

Incidencia en la vida de las personas

Además de por sus desarrollos científicos, el Nobel se les concede sobre todo por la incidencia que ha tenido su trabajo en la vida de los consumidores y de las empresas.

Maxime en unos tiempos en los cuales, y en la rampante economía digital, multinacionales como Google obtienen buen parte de sus beneficios en subastas digitales en la cuales el edificio teórico levantado por este tándem de profesores universitarios es de aplicación.

Otro de esos gigantes digitales es eBay, un sitio web donde los objetos que se ponen a la venta se los lleva el que más puja, y ahí también son de aplicación los trabajos de Milgrom y Wilson.

Como ya hemos indicado, son los gobiernos los que más se han beneficiado de su trabajo, pudiendo lograr pingües beneficios de la venta de «productos» intangibles, como los mercados eléctricos y el de telecomunicaciones.

Estos estudiosos han demostrado que quien más puja en una subasta es el que más beneficio puede sacar del bien, lo que se basa en una gestión más eficiente en mercados como el petrolífero, el eléctrico o el de las telecomunicaciones.

Un mundo dominado por las subastas

Las subastas, esto es, vender a quién ofrece el mejor precio, es algo tan viejo como el mundo, y con la llegada del siglo XXI el mercado de las subastas no ha decrecido, sino que ha aumentado.

Y no solo en mercados como las antigüedades o las obras de arte, sino que todo puede ser partícipe de una subasta: activos financieros, fuentes de energía o materias primas de todos los órdenes.

Proliferación de economistas norteamericanos

Es abrumadora la cantidad de economistas del país que gobernase Abraham Lincoln que han ganado el Premio Nobel de Economía, de hecho, han sido 45 de los 86 galardonados.

A decir de los avisados de la Economía eso es producto de que Estados Unidos, tras la II Guerra Mundial, ha realizado una mayor inversión que Europa en investigación universitaria en ese campo.

No es el único desequilibrio, ya que en desde el año 1968 que se instituyó ese Premio Nobel, solo han sido galardonado con él dos mujeres: Elinor Ostrom en 2009 recibió el galardón por sus teorías sobre la gestión de la propiedad pública.

La segunda fue Esther Duflo, por su trabajo para acabar con la pobreza global que la llevó a ser reconocida por el comité que otorga los premios que instaurara el industrial Alfred Nobel.

Muchas veces compartido

A diferencia de otros premios que otorga la Academia Sueca, no es extraño que el Premio Nobel de Economía sea compartido, de hecho, así ha sido en la mitad de las ocasiones.

En el caos del galardón de economía, son 3.000 académicos, de los cinco continentes, los que desde un año antes, evalúan quienes son los mejores candidatos para lograr el galardón.

Después de una primera criba, se elabora una lista de entre 200 y 300 personas susceptibles de recibir el galardón, y entre los meses de marzo y mayo se elabora un informe que se hace llegar a la Academia Sueca de Ciencias Sociales.

Tras sesudos debates, finalmente se produce una votación en la cual se elige al o a los premiados, que este año han sido la dupla formada por Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson.

Fuente – EL PAÍS / Premio Nobel en Wikipedia

Imagen – Needpix / Financial Times / AT&T / ebay / Ed Webster / Drew Tarvin / Adam Baker

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