Crecimiento a la baja

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en una reciente comparecencia parlamentaria, acaba de «enfriar» las previsiones de crecimiento económico para el 2022, que a decir de la entidad emisora, será de solo un 5,6%

Es el anuncio que ha realizado el Banco de España sobre el crecimiento económico del país para el 2022, aguando, en parte, las triunfalistas previsiones del gobierno.

La corrección sobre las previsiones, tal como ha informado Pablo Hernández de Cos, gobernador de la entidad emisora, se realizarán en diciembre.

Al mismo tiempo, Hernández de Cos también ha valorado como por encima del consenso de los analistas las previsiones económicas del gobierno que son las que finalmente se han utilizado como base para los presupuestos.

Reducción significativa de las previsiones

No se trata de recortar décimas en las previsiones, sino que el Banco de España habla de una reducción significativa del crecimiento económico para el año 2022.

La noticia la ha dado el gobernador Hernández de Cos en una comparecencia en el Congreso de los Diputados, sesión en la cual se analizaban los Presupuestos Generales del Estado.

Con ello el Banco de España no hace sino seguir la misma senda que el Instituto Nacional de Estadística, que evalúa que el crecimiento para el último trimestre del año en el 1,1% en vez del 2,8% previsto.

En cierto modo, la disminución prevista del crecimiento económico tiene que ver con factores exógenos a la economía española y que mucho tienen que ver con la economía internacional.

Entre los factores que van a lastrar el crecimiento se encuentran los cuellos de botella que está viviendo la industria y el encarecimiento de la producción industrial y de las materias primas.

Factores a favor y factores en contra

Como en cualquier otra circunstancia de la vida, en estos momentos la economía española se ve lastrada por causas muy determinadas y también impelida por otras.

Entre los factores que están impidiendo la normal recuperación económica tras la pandemia nos encontramos con el recibo de la luz, que afecta a los clientes minoristas, pero también a grandes empresas.

De hecho, de seguir «disparado» el recibo de la luz, hace pensar al Banco de España que de seguir por esos derroteros el PIB se podría dejar un 3% en los próximos años.

Entre los factores que impulsan con «viento de cola» la economía española nos encontramos con la vacunación masiva de todos los grupos de edad, que ha promovido que haya una mayor movilidad y que la hostelería se recupere.

Recuperación a pesar de todo

Sin embargo, lo que resulta incontestable es que la economía española recupera el pulso prepandemia, en un 2019, que, si recordamos, llevaba camino de tener un muy buen desempeño económico.

A pesar de ello, no se llegará al 6,3% de crecimiento del PIB que auguraba el gobierno, y solo se crecerá al 5,6%.

Para el 2022, aunque las previsiones eran de una recuperación del PIB del 7%, solo se llegará a superar, por unas décimas el 6%.

Estas declaraciones de Hernández de Cos son «munición» para el PP, con un líder de la oposición que no ha dudado de calificar como malas las previsiones del gobernador del BDE.

Pablo Casado también ha acusado, sin ambages, de mala previsión en los Presupuestos Generales del Estado, que se nutren de una previsión de ingresos que raya el guion de una película de ciencia ficción.

Las previsiones del equipo económico del Partido Popular para el 2022 habla de un crecimiento del PIB que se quedará estancado en el 5%.

Un buen dato de empleo

Pero lo que resulta incontrovertible, inclusive para el PP – dicen que los datos pueden ser tozudos – es que la recuperación del empleo es un hecho.

Mientras que todavía quedan por «recuperar» 8,4 puntos de PIB para llegar a las cotas de crecimiento pre pandémicas, el empleo está a solo un punto y dos décimas de las cotas de ocupación de antes de la pandemia.

Bien es cierto que todavía hay muchos trabajadores en ERTE, pero todo parece indicar, que ahora que se extienden hasta febrero del 2022, muy pocos de ellos se convertirán en ERES.

Por otro lado, por grupos de edad, han sido principalmente los jóvenes los que han acabado engrosando las listas del paro, y también determinadas regiones, sobre todo las turísticas, se han visto especialmente perjudicadas.

Tiento con las medidas fiscales

Desde el Banco de España, también se es de la opinión de que las políticas de «barra libre» no ayudan en nada a la economía patria y que las políticas fiscales tienen que ser selectivas y quirúrgicas.

Según Hernández de Cos, las medidas fiscales tienen que ser temporales y centradas en lograr la recuperación de los sectores más afectados por la crisis económica derivada de la pandemia de SARS-CoV-2 que todavía no ha desaparecido.

Al mismo tiempo ha hecho un llamamiento a la disciplina fiscal, sobre todo en lo que tiene que ver con el déficit público, no en vano la deuda pública está disparada, ya que debemos el 115% de nuestro PIB.

Una recaudación que no alcanza

El primer indicio que muestra que es muy posible que las previsiones de ingresos no sean realistas proviene del hecho de que las subidas de impuesto del año pasado han recaudado 3.000 millones de euros menos que las previsiones.

Se podría dar el caso de que al no obtener los ingresos previstos para el 2022, el déficit público aumentase debido a que el gasto está consignado en dichos presupuestos y en cuanto a las previsiones de gasto, estas están casi esculpidas en mármol.

A vuelta con las pensiones

Es otra de las partidas que tradicionalmente son fuente de controversia, máxime cuando el gobierno socialista derogo el factor de estabilidad – un magro 0,25% de revalorización – y volvió a indexar las pensiones al IPC.

Para Hernández de Cos esa indexación es un factor de desestabilización, debido a que, al depender de la inflación, un factor externo a la economía española, lo que provoca es la pérdida de competitividad para el país.

Además, en estos próximos años el gasto en pensiones va a aumentar de una manera importante, debido que los denominados babyboomers comienzan a jubilarse.

Los nacidos entre 1946 y 1964 son una cohorte que une a elevados tiempos de cotización unas pensiones abultadas.

Además, hay que tener en cuenta que siendo el español un sistema de reparto, los que están trabajando en estos momentos son los que pagan las pensiones de los jubilados, y en un futuro próximo solo habrá dos cotizantes por cada pensionista.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – NAR REALTOR Party / Kostas Limitsios / Financial Times / Olle Svenson / Mo McFarlland / Nathaniel U. / Win Hide

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s