El alto precio de la energía obliga a cerrar empresas

El desbarajuste que en los precios de la energía está provocando la invasión de Ucrania por parte de Rusia, está provocando que las empresas electrointesivas se estén teniendo que reinventar para bajar la factura del gas y de la electricidad. Algunas de ellas ya están programando paros en la producción

Y es una realidad que no solo se ciñe al caso español, ya que entre nuestros socios europeos se sigue la misma tónica.

Y tal como anuncian prestigiosos analistas económicos, lo peor está por llegar, seguramente cuando Rusia, proveedor de petróleo y gas a Europa, responda a las sanciones económicas cerrando el grifo de la energía.

La guerra de Ucrania amenaza, de no ser resuelta en poco tiempo y conforme a los deseos de los occidentales, de llevarse por delante la recuperación económica, que una vez superada la pandemia de SARS-CoV2, se preveía.

Las electrointensivas las más afectadas

Son empresas, la mayoría de ellas industriales, que como su propio nombre indica hacen un uso intensivo de la electricidad, y que se encuentran, por lo general, en la mitad norte de nuestro país.

Desde la patronal ya se ha advertido que en caso de que no se pongan medidas, se avecina una cascada de cierres empresariales, lo cual provocaría, además de miles de desocupados, una afectación importante al PIB.

Desde la patronal de las electrointensivas, AEGE, muchas empresas se encuentran en la cuerda floja, teniendo que hacer juegos malabares para cumplir contratos y al mismo tiempo no incurrir en pérdidas.

Tal como se explica desde la Asociación de Empresas con gran Consumo de Energía, muchas empresas trabajan con contratos cerrados con sus clientes, lo que impide que aumenten la factura por sus servicios.

Al mismo tiempo, la electricidad y la luz no dejan de subir, por lo que más veces de lo que seria deseable, las empresas tienen incluso que incurrir en pérdidas para poder servir lo comprometido para sus clientes.

Afectación real

Desde AEGE se es consciente que la pelota está en el alero del gobierno de España y de la Unión Europea, que son las que tienen capacidad normativa para solucionar este problema que ya afecta a las empresas.

En el caso concreto de AEGE, esta asociación representa a 25 empresas con abultadas facturas de energía, empresas que tienen 74 factorías en las cuales trabajan 66.000 empleos, que podrían peligrar.

Entre las soluciones que aporta AEGE se encuentra la que los estados saquen de la ecuación a la hora de poner precio a la energía, el gasto imputable al gas, que desde comenzó la guerra de Ucrania no hace sino crecer.

En el caso de España, tendría que ser el consejo de ministros el que estaría facultado para sacar el precio del gas de la factura energética, esto es, lo que se cobra las empresas por megavatio.

Un drama en Castellón

Esa provincia es pujante en lo que se refiere a la industria de los materiales cerámicos y revestimientos de todo tipo para suelos, paredes y fachadas de todo tipo.

En Castellón se encuentran ubicados los mayores fabricantes de materiales cerámicos del Estado, que se están viendo profundamente afectados por la subida del precio de la energía que necesitan para fabricar.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Fritas, Esmaltes y Colores Cerámicos (ANFFECC), coincide con AEGE en que tiene que ser el gobierno, al margen de otras medidas, el que tiene que tomar cartas en el asunto para rebajar la factura energética.

Desde la ANFFECC ya se habla incluso de paradas en la producción debido a que algunos de sus afiliados ya están incurriendo en pérdidas para poder hacer frente a lo comprometido con sus clientes.

Las medias que podrían rebajar la factura energética son de tipo financiero y fiscal, y para lograrlas es necesaria la concurrencia tanto del gobierno de España como de la Unión Europea, para lograr una rebaja en el precio de la energía.

Medidas alternativas

Y mientras tanto las empresas tienen que lidiar, haciendo a veces ejercicios de prestidigitación, para pode seguir fabricando ya que tienen cientos de contratos ya comprometidos.

Las soluciones que han columbrado son de diverso jaez: reducir la producción, en el caso de las metalúrgicas, reducir la producción solo a horas punta, como algunas siderúrgicas o inclusive desviar la producción a otros países.

Mientras tanto, en nuestro vecino al otro lado de los Pirineos, las empresas han logrado que los productores de energía, en este caso EDF, les ofrezca un plazo fijo de 42 euros el megavatio.

Energía más cara en España

Nuestros vecinos europeos, caso de Alemania, tiene el futuro a medio plazo solucionado, dado que el 80% de la energía que consume la industria alemana está negociado en el largo plazo y a un precio fijo.

Solo el 20% de la energía que consumen las empresas teutonas proviene del mercado libre, y en ese porcentaje sí están notando una subida, parece por el momento imparable, de los precios de la energía.

En España pasa exactamente lo contrario: de la factura energética para la gran empresa es en un 80% procedente del mercado libre, y solo un 20% proveniente de contratos a largo plazo y con precio regulado.

En caso del precio del megavatio en España, contemplando inclusive el mercado de futuros, es 346 euros, algo más alto que el que paga la empresa alemana, pero teniendo en cuenta que siendo el 80% de la energía proveniente del mercado libre, la factura comienza a abultarse.

Empresas que empiezan a parar

Los paros de producción comienzan a darse en algunas empresas y en determinados sectores, habiendo sido una de las primera afectadas Megasa.

Esta metalúrgica ha tenido que parar la producción en su factoría de Narón en A Coruña, donde produce acero, una parada que ha contado con el asenso del comité de empresa de la factoría.

Otras metalúrgicas han seguido esa estela, como la fábrica que la metalúrgica hindú Arcelor Mittal tiene ubicada en la localidad guipuzcoana de Olaberria, que solo producen en las horas valle.

Las paradas de producción se están extendiendo a todos los sectores que en España hacen un uso intensivo de electricidad, lo que se une también a la subida de los carburantes, que impacta en el precio del porte del producto a los clientes.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Frans Berkelaar / John Thescone / Thomas && Dianne Jones / Jeremy Noble / Ron Cogswell / Mike Mozart / David Wilson

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s