América avanza

Gracias al fabuloso plan de estímulos que está llevando a cabo el gobierno norteamericano, todo parece indicar que la economía norteamericana saldrá antes del «hoyo» que otras muchas, incluida la europea, que tardará mucho más en lograr el «tono» para recuperarse de las secuelas económicas de la pandemia

A punto de dejar la pandemia de SARS-CoV-2 atrás, ahora la América de Joe Biden se apresta a volver a la senda del crecimiento económico.

En los últimos tres meses la economía norteamericana ha crecido un 1,6%, a base de medidas de estímulo económico y una vacunación masiva se espera que este año 2021 la economía «rebote» un 6%.

Se trata de una previsión esperanzadora porque habría que retrotraerse a los años ochenta del pasado siglo para encontrar semejantes cotas de crecimiento.

Datos fiables

Los datos son tan incontrovertibles que es la propia Oficina de Análisis Económico, BEA en sus siglas en inglés, la que ofrece esos datos, a los cuales se puede otorgar la máxima fiabilidad.

Entre los factores que están «abonando» el despegue económico es la batería de medidas de estímulo económico, tanto con respecto a las empresas como a los particulares.

No en vano, la administración norteamericana, en lo peor de la pandemia optó por dar cheques de más de 1.000 dólares a sus ciudadanos.

En el despegue económico también tiene mucho que ver con las masivas vacunaciones, ya que a día de hoy el 50% de los adultos norteamericanos han recibido al menos una dosis de alguna de las vacunas.

A pesar del crecimiento que avanza a velocidad de crucero, hay que tener en cuenta que, en el 2020, la economía norteamericana perdió un 3,5%, unas magnitudes que no se recordaban desde la crisis de 1929.

La intención de la administración Biden es hacer crecer la economía un 6%, a base de un enorme plan de estímulos económicos y un plan de construcción de infraestructuras.

Deberíamos retrocede muchas décadas, al menos cuatro, para ver un crecimiento tal espectacular de la economía norteamericana.

Los norteamericanos vuelven a socializar

Y eso producto de la masiva vacunación que se está produciendo a lo largo y ancho de Estados Unidos, aunque las heridas, más las emocionales que las físicas, tardarán en cicatrizar.

La pandemia de SARS-CoV-2 ha provocado, hasta ahora, 570.000 muertos, aunque Estados Unidos vuelve a la vida.

El consumo, tanto el privado como el público se ha reactivado, y los norteamericanos salen más a los restaurantes, contratan más noches de hotel y aumentan inversión en el sector financiero y de la construcción.

Al mismo tiempo, la administración Biden se ha embarcado en un programa de incentivos económicos para pequeña y mediana empresa, que es la savia de ese frondoso árbol que es la economía norteamericana.

Pero la nueva administración también piensa en los trabajadores, por lo que ha ampliado el subsidio del desempleo, en una inversión económica que no se daba desde el New Deal que el presidente Roosevelt ideó para superar el crac del año 1929.

Datos del paro

A pesar de que la economía norteamericana se está recuperando todavía el número de personas que se encuentran en situación de desempleo que llegan a 10 millones.

Sin embargo, desde diversos observatorios económicos se aconseja no «echar las campanas al vuelo» ya que ante una recesión que no se explicaría sin la pandemia del SARS-CoV-2, tampoco se espera que la recuperación económica sea muy normal.

Inopinadamente, y aunque se extrapolaba que habría un mal dato de desempleo en el abril sería malo, pero sin embargo ha pasado del 14,7% al 13,3%.

En estos últimos meses se han creado 2,5 millones de empleos, rompiendo una dinámica que en lo más cruento de la crisis dejó a 20 millones de norteamericanos mano sobre mano.

Sin embargo, lo del desempleo va también por «barrios» ya que mientras que personas de raza blanca y latinos han mejorado en sus cifras de empleo, los afroamericanos han empeorado esos datos.

A pesar de los buenos datos, de empleo y económicos, existe el gran lastre de que Estados Unidos es el país que más ha sufrido con la pandemia de SARS-CoV-2, con casi dos millones de contagiados y más de 100.000 muertes.

La apertura de la economía también se está produciendo porque muchos Estados, que son la verdadera «locomotora económica» del país están levantando muchas de las restricciones a la movilidad y la vida social.

Lo peor ya pasó

Son muchos los analistas y también los organismos gubernamentales, como es el caso de la Secretaría de Trabajo, que anuncian que lo peor de la crisis, económica y sanitaria, ha quedado atrás.

Al mismo tiempo que la economía se recupera, también lo hacen los índices bursátiles, como es el caso de Dow Jones y el S&P 500, con una recuperación mantenida y constante que el correlato de la mejora de los mercados financieros.

La vacunación, elemento clave

Tanto en Europa como en Estados Unidos, la vacunación está siendo el elemento clave para lograr la recuperación económica.

En el caso de los Estados Unidos de América también tiene importancia el macro plan de estimulación económica de Biden, dotado con casi dos billones de dólares, que, para contemplar semejante cifra en toda su extensión, es conveniente decir que supone dos veces el PIB de nuestro país.

A ello hay que sumar los dos planes de estímulo que creo Donald Trump, por lo que, sumando los tres planes de estímulo, la cuantía es mucho mayor que la suma de todo el rescate económico que ha puesto en marcha Europa.

Va a ser esa lluvia de millones lo que hará que para finales de año la economía norteamericana rebote con fuerza, y a partir de ahí el desempeño económico de Estados Unidos vaya a ser mayor que el de Europa.

Y son muchos los expertos en economía que piensan que ese impulso milmillonario a la economía norteamericana va a hacer que despegue a una velocidad y con una altura que prácticamente es imposible que logre la economía europea.

Fuente – EL PAÍS / BBC / Economía en EL PAÍS

Imagen – Herval / Peasap / Matt Barber / Anders Sandberg / Nick Damico / Maryland GovPics /

El gobierno prorrogará los ERTE

Los ERTE, al menos esa es la intención del gobierno, serán prorrogados más allá del 31 de mayo, día en el que tendrían que decaer. Las características que tendrán los mismos en el futuro enfrenta a la titular de la cartera de Trabajo con los ministerios de Hacienda y Seguridad Social

El anuncio lo ha realizado Yolanda Díez, la titular de la cartera de Trabajo, que también ha informado que se reunirá el día 6 de mayo con los agentes sociales teniendo sobre la mesa la prórroga.

Al mismo tiempo, ha aprovechado para enmendarle la plana a la titular de Economía afirmando que todavía hay margen para seguir subiendo el salario mínimo.

Do ut des

Pero la ministra de Trabajo también ha querido dejar claro que el gobierno va a prorrogar los ERTE, pero que a cambio las empresas tienen que adquirir el compromiso de no despedir.

También ha valorado como positiva la herramienta de lo ERTE y considera que no hay que retocarla ya que está funcionando a las mil maravillas.

De no prorrogarlos, algo que nadie considera como escenario, la medida decaería en próximo 31 de mayo, y aunque ha habido pocas reuniones oficiales, lo cierto es que la mesa tripartita ha seguido funcionando durante todo este tiempo.

Los expedientes de regulación de empleo temporal han sido una «tabla de salvación» para trabajadores y empresas: de los primeros porque han seguido cobrando en lo peor de la pandemia y de las segundas porque el dinero lo ha puesto el gobierno.

Roces dentro del ejecutivo

Pero Yolanda Díez no tiene el campo expedito para tomar las decisiones que mejor le parezcan, ya que en el gobierno José Luis Escrivá, titular del ministerio de Seguridad Social y la ministra de Economía hacen frente común.

Los dos ministros piensan que ya es hora de que muchos trabajadores abandonen los ERTE y vuelvan a sus puestos de trabajo, a lo que Díaz replica que para volver a plena actividad será necesario haber logrado la inmunidad de grupo.

Además, la dirigente del PCE también abunda en el hecho de que hay sectores que todavía están a medio gas, caso de turismo, cultura y transportes.

Pero si hay algo que Díez quiere mantener en la prórroga de los ERTE y como condición para su extensión temporal es que se eviten los despidos, esto es, que no suceda como se temen los sindicatos que muchos ERTE se conviertan en ERE.

Hasta ahora esa prohibición de despedir ha evolucionado por dos vías paralelas: impidiendo los despidos objetivos producto de la pandemia y la salvaguarda de seis meses en todas aquellas empresas que se han acogido a los ERTE.

A vueltas con el SMI

Yolanda Díez es una firme defensora de que todavía hay margen para subir el Salario Mínimo Interprofesional, lo que la enfrenta a la titular de Economía, Nadia Calviño, que es poco amiga de subir el salario mínimo.

En lo que respecta al «negociado» de José Luís Escrivá, que ejerce su potestad sobre las pensiones, el ministro parece que va «dar su brazo a torcer» y permitir una de las reivindicaciones de los sindicatos.

Eso implica que los pensionistas, que en ejercicios de inflación negativa gana poder adquisitivo, no tengan que devolver esa ganancia.

Despidos masivos en banca

Ante los anuncios de despidos masivos en CaixaBank y en el BBVA, la ministra de Trabajo ha llamado a esas entidades financieras a «repensar» el ajuste en el empleo que va a llevar a cabo.

Díez les conmina a elegir otra senda de ajuste, dado que fue con dinero público con lo que se rescató a la banca en la crisis financiera del 2008, por lo que el gobierno tendría algo que decir en ese caso.

En caso de que se produzcan esos despidos, la ministra ha recordado que el gobierno está atado de pies y manos, debido a que en la última reforma laboral del PP eliminó la necesidad de que el gobierno librara una autorización administrativa para los despidos.

CaixaBank reduce su ERE

Las turbulencias que se adivinaban, con gobierno y sindicatos, ha hecho que al menos en CaixaBank reformule su ERE.

Ahora los sometidos al expediente de regulación de empleo “solo” serán 7.790, y el banco se en cargará en recolocar a los 500 restantes.

El «movimiento» de CaixaBank supone el mayor ERE que se ha ejecutado jamás en el sector bancario español, y también tiene el dudoso honor de ser el tercero, por número de empleados, en toda la historia del tejido productivo del país.

Al mismo tiempo, CaixaBank también se ha comprometido en desarrollar un plan para que los trabajadores despedidos por el ERE puedan encontrar reacomodo en el mercado laboral, bien sea en banca o en otros sectores.

Los sindicatos ponen en duda el plan

Las centrales sindicales, y especialmente CC. OO., ha puesto en duda de que el grueso de los despedidos pueda volver a encontrar empleo, máxime porque muchos de ellos tienen más de 45 años.

Es a partir de esa franja de edad, entre los 45 y los 50 años, cuando más difícil resulta volver a encontrar empleo, ya que casi todas las empresas dan por amortizados a esos trabajadores.

Los 500 que se «salvan de la quema» serán recolocados, al menos es el compromiso de CaixaBank, en otras empresas del grupo, como pueda ser la filial CaixaBank Tech.

En el caso de la UGT, esa central sindical acusa sin ambages a CaixaBank de tergiversar los datos, maquillándolos para justificar que el ERE que preparan suponga semejante escabechina en le empleo, con una visión cortoplacista de su negocio.

La mitad menores de 50 años

Es uno de los puntos más polémicos del ERE de CaixaBank, y una de las medidas que ha puesto en pie de guerra a los sindicatos.

Por otro lado, la dirección del banco quiere, además, que esas salidas sean voluntarias, pero sobre todo lograr los objetivos marcados en el ERE.

Por su parte los sindicatos quieren que todas las salidas sean voluntarias, y también que la cuantía de las indemnizaciones sea más alta que las que propone el banco; además, las centrales buscan crear un frente común ante la entidad financiera.

Fuente – el diario / EL PAÍS

Imagen – Agência Brasília / La Moncloa – Gobierno de España / Juanjo Zanabria Masaveu / Elizabeth McClay / Luis Álvarez Marra / G20 Argentina / Inter American Dialogue / ITU Pictures

Funcionarios: a trabajar en casa

La pandemia de SARS-CoV-2 no ha hecho sino impulsar el trabajo «en remoto», tanto en la administración pública como en el resto de los sectores productivos. Gracias a ello y a los ERTE, muchas empresas se han «salvado de la quema». La digitalización avanza imparable y ha llegado para quedarse

La pandemia de SARS-CoV-2 ha provocado, en solo un año, cambios profundos en el mercado de trabajo y en cómo se realiza este.

Una de las nuevas realidades se llama teletrabajo, y ha sido obligado en los primeros meses de la pandemia para muchos profesionales, aunque parece que la próxima recuperación de la normalidad no lo va a extinguir.

En el caso de las Administraciones públicas, el teletrabajo ha llegado para quedarse, de manera que una modalidad laboral que era prácticamente marginal, solo el 18% de los funcionarios teletrabajaba, se impondrá en la era poscovid.

Las estimaciones nos hablan de que, a partir de ahora, casi el 60% de los funcionarios, de la administración general de estado y otras, teletrabajaran.

«Currar» desde casa

El teletrabajo no solo se generalizará en las Administraciones públicas, sino también en otros ámbitos laborales.

Las estimaciones hablan de que el tejido empresarial PYME, el 36% de los trabajadores desarrollarán su actividad en «remoto» y mientras que en la pequeña empresa el porcentaje será del 18%.

Sin embargo, serán muchos los trabajadores que volverán a sus oficinas, aunque en lo peor de la pandemia el 94% de las grandes empresas trabajaron en «remoto», cifra que llego al 91% en la administración y el 72% de las PYMES.

Sí se quiere se puede

Inclusive antes de hecho disruptor de la pandemia de SARS-CoV-2, el tejido empresarial y de las Administraciones públicas tenía – y tiene – las suficientes herramientas para poder desempeñar el grueso de su trabajo en «remoto».

Bien es cierto que es la gran empresa y el tejido PYME el que podría realizar esa transición de manera más rápida y eficaz, en unos porcentajes, respectivamente, del 87% y el 84%.

En el caso de las microempresas, los sectores que más han trabajado en remoto han sido comercio mayorista, industria y sector servicios.

En las PYMES el teletrabajo ha cundido en el sector servicios, la industria y la construcción, que se han adaptado de una manera óptima a la nueva realidad.

En el caso de las Administraciones públicas ese porcentaje se reduce al 61%, aunque parece que el sector público ha abrazado con cariño la posibilidad de que muchos funcionarios desarrollen su actividad desde casa.

Una actividad en declive

Una de las más graves consecuencias de la pandemia ha sido la reducción de actividad empresarial y laboral: empresas y administraciones han tenido que reinventase ante un virus que impedía, y sigue impidiendo, la normal relación social.

Todos los sectores han visto como su actividad se reducía: un 53% en microempresas y PYMES, un 49% en la gran empresa y el 27% en las Administraciones públicas.

Al mismo tiempo, la pandemia ha dejado atrás muchos «cadáveres»: el 14% de las microempresas ha tenido que cesar su actividad, así como el 7% de las PYMES y el 2% en las administraciones.

Los ERTE, el gran salvavidas

Los expedientes de regulación de empleo temporal han sido el gran salvavidas, tanto de las empresas, independientemente de su tamaño, y también de miles de trabajadores que han visto como mantenían el empleo.

En esa situación, de expediente de regulación temporal de empleo, están o han estado, el 47% de las PYMES, el 46% de las grandes empresas y el 30% de las microempresas.

Una solución intermedia que se arbitró fue obligar a los trabajadores a coger las vacaciones, instrumento por el que optaron el 22% de la gran empresa, el 20% de las PYMES y el 7% de las microempresas.

Empresas con problemas múltiples

La actividad empresarial ha sido herida de muerte por un virus que mide micras, y los males que han aquejado al tejido productivo han sido muchos.

Entre los más evidentes se encuentran el hundimiento de la actividad económica y del PIB, menor facturación y menores ventas, y la mala evolución del sector en el que se encuentran posicionadas.

Ante la imposibilidad, durante muchos meses, de desarrollar su actividad productiva, todos los segmentos han invertido en digitalización: de media un 61%.

En el caso de las Administraciones públicas un 88%, en caso de las PYMES un 82%, siendo los mayores inversores la gran empresa con un 95%.

La digitalización se ha visto impedida, en el caso de las microempresas por la poca capacidad de tener recursos para ese tipo de inversión, en el caso de las PYMES y gran empresa fundamentalmente por el desconocimiento del nuevo «campo de juego».

Un futuro digital

De lo que ya nadie duda es que el futuro del empleo será digital o no será, y arrastrará al sector productivo por una serie de derroteros que nadie, todavía, se atreve a augurar.

Grandes empresas, como Vodafone, ven un futuro esplendoroso a la digitalización del trabajo en nuestro país, y piensan que los fondos europeos – a España llegarán 140.000 millones de euros – pueden ser el maná que necesitan las empresas españolas para digitalizarse.

Crecer con la digitalización

Esa misma multinacional británica, nos referimos a Vodafone, cree que, con implantación de herramientas de digitalización en el grueso del sector productivo, para el 2025 el 40% de sus ventas tengan que ver con esos servicios.

Los principales nichos de mercado que se desarrollarán tendrán que ver con el Big Data, Cloud Computing y ciberseguridad, aunque descenderán los ingresos en servicios de conectividad.

Precisamente es ese Cloud Computing el que permite, y seguirá permitiendo en el futuro el trabajo «en remoto» de muchas empresas y profesionales, una modalidad laboral que la pandemia de SARS-CoV-2 no ha hecho sino impulsar.

De hecho, en España y en lo que respecta a la multinacional británica, la prestación de servicios a PYMES – ahora lo son hasta los 250 empleados – no hace sino crecer de manera casi exponencial.

Fuente – EL PAÍS / Expansión

Imagen – Yutaka Fujiki / US Embassy Madrid / Manuel Schmalstieg / NIAID / Banalities / Masahiko Ohkubo / Kārlis Dambrāns / Jonathan Oakley

Debacle en el empleo

Este año de pandemia se ha caracterizado por un aumento insospechado el desempleo, al que se han sumado 401.000 personas más, por no hablar de los 750.000 que todavía se encuentran en ERTE, muchos de los cuales, por pertenecer a empresas «zombis», pasaran a ERE no a mucho más tardar

Si los efectos de la pandemia de SARS-CoV-2 han sido, desde el punto de vista sanitario, un auténtico tsunami, los efectos económicos del mismo le van a la par.

En lo que llevamos de pandemia, algo más de un año ya, a las colas del desempleo se han sumado 401.000 trabajadores más, y casi 750.000 continúan acogidos a la figura de los expedientes de regulación temporal de empleo.

Un goteo que dura ya un año

El número de desempleados comenzó a subir hace justo un año, coincidiendo con el primer «cerrojazo» que tuvimos que vivir que hizo que ciertos sectores, como la hostelería, se vieran abocados al cierre.

Solo en el mes de marzo del 2020 se destruyeron 900.000 puestos de trabajo, a una «velocidad de crucero» de 30.000 puesto de trabajo destruidos diariamente.

A pesar de que ha habido un «rebote» desde el día más fatídico para el empleo, todavía no se ha logrado recuperar los niveles de empleo de antes de la eclosión de la pandemia.

Además, en los últimos doce meses, en un goteo constante, 401.000 personas se han sumado a las cifras del desempleo.

Un mercado laboral hasta cierto punto ficticio

Hay que tener en cuenta que la «radiografía» que se puede hacer a día de hoy sobre el mercado laboral es ficticia, dado que el mismo está «dopado».

Nos explicamos: millones de trabajadores están en la figura jurídica de los expedientes de regulación temporal de empleo que está financiando el Estado, lo que evita que aumenten las cifras de desempleo.

A finales de marzo eran 743.628 las personas que estaban sujetos al ERTE, y muchos de ellos, desgraciadamente, se deslizarán hacia los ERE en el momento en que las empresas en las que trabajan cesen en su actividad.

Marzo se desploma

Y eso que suele ser un mes bueno para el empleo, ya que la Semana Santa dinamiza muchos sectores, desde la hostelería y la restauración hasta las pernoctaciones en hoteles y casas de turismo rural.

Este año 2021 hemos tenido una Semana Santa mediatizada por la pandemia de SARS-CoV-2, con cierre perimetral de todas las comunidades autónomas, y con las procesiones suspendidas sine die.

En Semana Santa se produce el «pistoletazo de salida» para las contrataciones de cara al verano en muchos sectores, fundamentalmente los que tienen que ver con el turismo que llega a España en periodo estival.

Cada mes, desde marzo del 2020, se ha saldado con una pérdida de más de 80.000 afiliados a la Seguridad Social.

Y esos datos son en realidad un espejismo estadístico, que cuando las estadísticas se «cocinan» arrojan que en ese año se han perdido 440.000 afiliados a la Seguridad Social.

La hostelería la más afectada

Es uno de los sectores donde el SARS-CoV-2 ha provocado una verdadera escabechina, sobre todo producto de las restricciones que ha vivido, y sigue viviendo, el sector en toda España.

En uno solo año, se han dado de baja, bien como autónomos o empleados por cuenta ajena, 201.000 trabajadores, a pesar de que el pasado marzo se recuperó algo el empleo, con algo más de 33.000 nuevas altas.

Aumento del ahorro

Debido al miedo que ha inoculado el SARS-CoV-2 en la ciudadanía y las empresas, el ahorro ha logrado unas cimas históricas, principalmente por la necesidad de ahorrar ante un incierto futuro económico.

Las familias ahorran más, y eso se nota sobre todo en los sectores más pudientes de la sociedad española, aunque la tasa de ahorro española es de las menos abultadas en el entorno europeo.

Según los datos del INE, actualmente la tasa de ahorro en España es actualmente del 14,8%, lo que supone la cifra más alta desde que se tienen registros en el Instituto Nacional de Estadística.

Las familias han guardado, desde marzo del 2020, un total de 108.844 millones de euros, lo que supone doblar el ahorro que de produjo en el 2019, y eso a pesar a que la renta disponible en los hogares se ha reducido un 3,3%.

Un ahorro menor que en el resto de Europa

A pesar de que las cifras de ahorro han marcado un récord, las cifras que no se han consumido son una pálida comparación de lo que se «guarda» en los países europeos de nuestro entorno.

La media de ahora de los 27 miembros de la Unión Europea se sitúa en el 16,11%, y en los países de la zona euro es todavía mayor, llegando al 17,38%.

Los países europeos también han visto, en este último año de pandemia, como las familias aumentaban en gran medida el ahorro, y entre los países más ahorradores se encuentran Países Bajos, Alemania, Suecia y Austria.

Las altas tasas de ahorro se comprenden en el contexto de una alta incertidumbre, ante una pandemia en la cual, y en los primeros meses, los gobiernos y los ciudadanos europeos dábamos «palos de ciego» ante una epidemia desconocida.

Ahorro del miedo

Es como se puede definir el tipo de ahorro se ha producido en las familias europeas, sobre todo producido porque las familias han pospuesto muchas decisiones de compra, que se desbloquearán a medida que la situación – económica y sanitaria – mejore.

En el caso de España ese «ahorro del miedo» supone el 18% del ahorro que se ha producido en el último año, pero un 23% de los ahorros de las familias se está gastando, a falta de ingresos, en gastos como comida y facturas, sobre todo de la luz y el agua.

En cuanto a la percepción subjetiva de su situación económica, la mitad de los españoles consideran que su situación económica es peor que hace un año, y esa percepción es más habitual en autónomos y entre los jóvenes.

En cuanto a ingresos, la mitad de los encuestados consideran que se han reducido, más a medida que disminuye el ingreso medio de los españoles.

Fuente – EL PAÍS / EL ESPAÑOL

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Más allá del marketing

Hablamos de neuromarketing y aplicado a un tipo de comercio, el electrónico, que se ha vuelto omnipresente con las restricciones de la vida social producto de la pandemia de SARS-CoV-2, una ciencia donde son básicas las emociones e incluso nuestro subconsciente

La mercadotecnia es omnipresente en nuestros días y las grandes, e incluso las pequeñas, empresas tienen su departamento de marketing que les permite, o les debiera permitir vender más y mejor.

Pero ahora lo que está de moda es el neuromarketing, esto es, utilizar la ciencia para vender más y vender mejor.

Además, el neuromarketing tiene un área de expansión incalculable en el comercio electrónico, un tipo de venta que se ha visto catapultada por la pandemia de SARS-CoV-2.

La primera impresión es la que cuenta

Por lo general, un cliente de una tienda electrónica en internet necesita solo 50 milisegundos para una primera impresión de donde se dispone a comprar.

Es esa primera impresión la que hará que el internauta siga «buceando» en dicha tienda electrónica y acabe realizando una compra o que busque otro sitio web que le satisfaga más.

Otra enseñanza del neuromarketing es que hasta el 95% de nuestras compras se encuentran gobernadas por nuestro subconsciente y son las emociones las que median en que nos hagamos clientes de una marca determinada.

Como ya hemos indicado, con la pandemia de SARS-CoV-2 el comercio electrónico se ha vuelto omnipresente, y pequeñas y medianas empresas buscan saber que es lo que bulle en la cabeza de sus posibles clientes.

Neuromarketing, un nuevo concepto

Podemos definir neuromarketing como el conjunto de técnicas de marketing que basándose en la ciencia mide el comportamiento objetivo de los compradores.

A partir de esas evidencias científicas la mercadotécnia elabora estrategias para maximizar las compras de los clientes, muchas veces apelando a las emociones y a ciertos elementos alojados en el subconsciente.

Ha sido con la irrupción del comercio electrónico cuando el neuromarketing se ha tenido que adaptar sus conocimientos a un nuevo tipo de interacción con los posibles clientes y el nuevo tiempo de compra.

Contar en el comercio electrónico pasa, entre otras cosas, por potenciar nuestra marca, tener presencia en redes sociales y emocionar a los clientes con el packaging y con las políticas de envío.

¿Qué somos o queremos ser?: creación de la marca

Los expertos en neuromarketing aconsejan, antes de tener presencia con tienda electrónica en internet, plantearnos que sentimientos queremos movilizar en nuestros clientes con nuestra marca.

Del mismo modo, también es crucial que nuestro packaging y nuestras políticas de envío, ya que el paquete que envuelva el producto y como llegue este a nuestros clientes también define la relación que queremos tener con ellos.

Todo es modulable con neuromarketing: conceptualmente cual tiene que ser nuestro negocio dependiendo de los productos que vendemos, la elección del nombre de nuestra tienda electrónica y hasta el lenguaje con el que nos promocionamos.

Generar confianza

Es primordial en cualquier relación de comercio electrónico que establece un vendedor con sus clientes, y esa confianza se comienza a cimentar con el tipo de diseño web que estamos utilizando.

Inclusive la combinación de colores que utilicemos es crucial para cimentar esa confianza, siendo mejor utilizar colores claros cercanos al blanco, ya que son colores que llaman instintivamente a la confianza.

Lenguaje gráfico profesional

También es conveniente que el apoyo gráfico que utilicemos en nuestra tienda de comercio electrónico sea lo más profesional posible.

Las fotografías de nuestros productos tienen que ser de la mejor calidad y tienen que tener un fondo a ser posible blanco, ya que mostrar un producto fotografiado sobre una mesa da una sensación de falta de profesionalidad.

Hay que tener muy en cuenta que las imágenes que estamos utilizando también transmiten credibilidad, es más deben de hacerlo, ya que unas fotografías de mala calidad pueden transmitir lo contrario.

Una palabra vale mil imágenes

Las palabras que utilicemos en nuestra tienda electrónica y sobre todo en la descripción de nuestros productos va a marcar un antes y un después en la capacidad que vamos a tener para vender nuestros productos.

En la media de las posibilidades lo mejor es utilizar un lenguaje sencillo y una sintaxis lo menos rebuscada posible, siendo el lenguaje lo más positivo posible.

Por lo general, la descripción del producto es mejor hacerla en forma de lista, incluyendo detalles importantes como por ejemplo que las pilas no están incluidas.

Nuestro cerebro, me refiero al de nuestra especie, es económico, esto es, elige siempre aquellos procesos mentales más sencillos, por lo que escribir largas parrafadas en poco colabora en el cliente compre el producto.

Y nunca descuidar los envíos

Aunque muchas veces parece que el envío es lo de menos, en un contexto en el cual tenemos cientos de competidores, también es conveniente que la experiencia de recepción del producto sea positiva para el comprador.

Entre los consumidores del comercio electrónico, la calidad del envió se ha convertido en la principal preocupación, por lo que hay que cuidarlo.

Cuestiones como el tiempo de envío, el estado en le llega el producto y el embalaje se han convertido en esencial a la hora de fidelizar a los clientes.

Es un error, que todavía cometen muchas empresas, de menospreciar el embalaje del producto que han vendido, siendo el packaging esencial y debe ser considerado un eslabón más de la experiencia de compra.

Elementos como el color del embalaje, destacar que el mismo es completamente reciclable, y sostenible y cupones de descuento para futuras compras son ya de todo el punto de vista esenciales.

En los casos más exclusivos, en productos de alto standing, no está demás que el packaging esté completamente personalizado ya que dará una sensación de exclusividad que es del gusto de determinado tipo de cliente.

El territorio de las emociones

Es la base de cualquier estrategia de neuromarketing, que no es otra que lograr asociar determinadas emociones a una determinada marca: sensación de seguridad, exclusividad o aventura.

Muchas veces esas emociones asociadas a una marca llegan a afectar hasta en el subconsciente de los clientes, promoviendo en engaging con esa marca en cuestión.

Y asociar esas emociones a una marca o producto se logra sumando unos colores determinados, unas imágenes determinadas, unos textos determinados y en el caso de las tiendas online incluso con una determinada experiencia de navegación.

También no está demás crear una comunidad entorno a la marca y fijar posición antes temas sociales de actualidad, desde la descarbonización hasta inclusive posturas de tipo político.

Fuente – EL PAÍS

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De flor en flor

El nuevo tipo de profesional joven de perfil tecnológico suele ser un «culo inquieto» que va «saltando» de trabajo en trabajo con una nula concepción de cultura empresarial y que mediante el job hopping pueden lograr incrementos de hasta el 40% en sus emolumentos

Con la que está cayendo en el mercado laboral español, producto de la pandemia de SARS-Cov-2 que ha provocado un 16,3% de desempleo y miles de trabajadores en ERTE, todavía hay quien puede cambiar de empleo cada dos años.

Muchos de estos profesionales, con semejantes privilegios, trabaja en el sector de la informática y las telecomunicaciones, y son los perfiles más buscados.

Es lo que se ha denominado job hopping, por lo que generalmente estos profesionales cambian de trabajo cada dos años; por lo general son nativos digitales que tienen poco apego a la empresa donde trabajan.

Un caso tipo

Ella tiene 23 años, es ingeniera informática y trabaja en una empresa de seguridad informática, donde lleva trabajando menos de un año.

Con ganas de cambiar de empresa, ya ha realizado dos entrevistas para dar el «salto» a otra compañía, donde pretende encontrar nuevos desafíos y lograr unos mejores emolumentos.

Se trata de un caso claro de job hopping, esto es, cambiar de empresa, una cultura que se ha enraizado entre los profesionales menores de 34 años.

Sin embargo, la crematística es la principal ventaja que quieren lograr estos jovencísimos profesionales, ya que de empleo en empleo puede llegar a ganar inclusive un 40% más de lo que ingresaban.

Estos jóvenes profesionales carecen de cualquier tipo de «cultura de empresa» independientemente donde estén: planifican su carrera profesional individualmente sin tener en cuenta la organización en la que trabajen.

Una mera pieza en un engranaje

Esta falta de apego de los jóvenes profesionales a integrarse en la cultura empresarial parte del hecho de que lo único que buscan las organizaciones es buscar perfiles que se adapten a ellas.

Los profesionales se convierten únicamente en un simple engranaje que se adapta a una maquinaria que se llama empresa o administración, y no tiene en cuenta ninguna otra consideración.

Sin embargo, los profesionales, sobre todo sin son jóvenes, lo que están buscando es nuevos retos y desarrollar su propia carrera profesional: en pocas palabras crecer como profesionales, si es necesario de manera autónoma.

Hiperconectados

Aunque sigue siendo cierto que el empleo es como un iceberg: el 80% de las ofertas no se hacen públicas y se funciona con el boca – oreja.

Sin embargo, estamos hablando de jóvenes hiperconectados: la oferta laboral que mejore sus condiciones laborales puede venir de un contacto directo qué de un perfil de una red social, y ahí es muchas.

Además, cada día que pasa surgen nuevas tipologías de trabajo: son hasta 500.000 los empleos de la esfera tecnológica que han quedado vacantes por no encontrar perfiles que den el suficiente «juego».

Con datos de la Unión Europea, esos empleos de tecnología vacantes serán, el año 2021, de 200.000 empleos en España y hasta 900.000 en el conjunto de la Unión Europea.

La pandemia, un argumento a favor

Por otro lado, la mayoría de estos profesionales con perfil tecnológico, por lo general, no tienen más un portátil y la mesa de comedor de su casa para ponerse a «producir».

De este modo, existen muchos profesionales de las nuevas tecnologías que aprovechan, además de poder trabajar para una empresa, trabajan en su tiempo libre, para otras bajo el paradigma del freelance.

Su lugar de trabajo, si así lo quieren, es los cinco continentes: del mismo modo que hay una oferta global de profesionales también existe una oferta global de empresas en donde trabajar.

Sobre el job hopping, las encuestas afirman que el 75% de la población entre 18 y 34 año lo ejerce siempre que puede, como una manera de enfrentarse a nuevos retos profesionales y mejorar en sus sueldos.

Cortoplacismo

Es la manera que tiene de actuar laboralmente los jóvenes se basa en el cortoplacismo, ya no quieren – y pocos lo podrán conseguir – es entrar en una empresa para desarrollar allí toda su carrera laboral.

Son profesionales, sobre todo los más mayores, que se han tenido que «foguear» con dos crisis económicas y una pandemia, por lo que saben que la seguridad muchas veces es una entelequia.

Inclusive la gran empresa española – Repsol, Amadeus o BBVA – son conscientes que el perfil de sus empleados ha variado, en lo que ellos definen como «nativos digitales».

Esos perfiles necesitan de unas motivaciones más profundas, una escucha activa por parte de las empresas y sobre todo flexibilidad, alejado de las estructuras pétreas con las cuales se trabaja en las multinacionales.

Formación continua

Es algo que estos jóvenes profesionales con perfil tecnológico tienen bien aprendido, y es que los aprendizajes se van a tener que seguir produciendo durante toda su vida laboral.

Estos profesionales ven con buenos ojos que esa formación continua sea financiada por las empresas, lo cual redunda tanto en el crecimiento de la empresa, pero también en la suya propia como profesionales.

Con este contexto, retener el talento es mucho más difícil, y no es raro que profesionales bien considerados laboralmente y con éxito, abandona la empresa para buscar nuevos horizontes.

Retracción de las empresas

Pero la moneda el job hopping también tiene un envés menos agradable, ya que ante trabajadores que carecen de «cultura de empresa» muchos directivos son reacios para contratarlos.

Sin embargo, la tecnología Amadeus se está adaptando a ese nuevo perfil de profesional: proyectos que no duran más de un año, y se pasa a otro proyecto nuevo que muchas veces no tiene nada que ver con el anterior.

Del mismo modo, las empresas forman a sus trabajadores, inclusive arriesgándose a que estos se marchen en poco tiempo para lo cual ejercen un nuevo tipo de engage para retenerlos.

Esas nuevas estrategias para fidelizar a sus trabajadores pasan por ofrecer proyectos de carrera a medida, nuevos espacios de trabajo y exposición del éxito en redes sociales.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Yutaka Fujiki / Manuel Schmalstieg / Hung Thai / Eugene Kim / Ivan Radic / David Pursehouse / Barbara Eckstein / Álvaro Ibáñez

Un Mobile World Congress desangelado

Todo parece indicar que la próxima edición del Mobile World Congress en Barcelona no será, ni por asomo, lo que ha sido en versiones anteriores, después de que muchas multinacionales de las telecomunicaciones, caso de Facebook, Nokia y Oracle hayan renunciado a participar

A pesar de que contra viento y marea en este 2021 el Mobile World Congress en Barcelona, después de que Nokia anunciase que no participará, ahora son Facebook y Oracle los que se «caen» del cartel.

Muchas de las «grandes» se abstienen

Inclusive antes de que Facebook y Oracle hayan rehusado la invitación, otras grandes tecnológicas, caso de Ericsson, Nokia y Sony también han dicho que no a la invitación del MWC de Barcelona.

Todas estas empresas no están interesadas en participar debido a que en España la pandemia de SARS-Cov-2 no está ni mucho menos controlada, y no quieren exponer a sus trabajadores a un evento donde participaría miles de personas.

Lo que más temen en GSMA, la patronal de las tecnológicas es que se provoque un «efecto dominó» que deje en nada el congreso.

El Mobile World Congress se celebrará, si logra «subir la persiana» entre el 28 de junio y el 1 de julio en el recinto ferial que existe en L’Hospitalet de Llobregat.

Sin embargo, la dirección del MWC sigue impertérrita en su decisión de no variar un ápice ni las fechas ni el tipo de evento que quiere desarrollar.

Las previsiones de GSMA es que a la feria acudan entre 40.000 y 50.000 personas, lo cual en la actual situación puede convertir la feria en un lugar con riesgo alto de que se expanda el SARS-CoV-2.

Afectación a la industria del turismo de negocios

Con un Mobile World Congress a medio gas, también se ha sabido que ISE, la mayor feria audiovisual del mundo se celebrará en próximo junio pero que se reducirá dos días, con la siguiente afectación al sector hotelero y de la restauración.

Además, para minimizar la posibilidad de que los participantes sufran un contagio de SARS-CoV-2, ISE se celebrará no solo en Barcelona sino en otras tres ciudades.

Además de en Barcelona, se celebrará en Múnich, Ámsterdam y Londres; la cita en Barcelona será el 1 y el 2 de junio.

Aunque las previsiones para Barcelona son que el ISE durara cuatro días, la incertidumbre con respecto a la evolución de la pandemia ha hecho que se redujera a dos.

Apple punta de lanza

Sin embargo, que muchas tecnológicas no vayan a acudir al Mobile World Congress no significa que no sigan investigando y lanzando nuevos productos al mercado.

Apple está a punto de realizar una inversión milmillonaria en Múnich, abriendo el mayor laboratorio de semiconductores de toda Europa.

En la capital del Estado de Baviera la empresa que dirige Tim Cook ya emplea a 1.500 ingenieros en el mayor centro tecnológico que tiene en Europa.

Ahora va a construir un laboratorio de semiconductores y desarrollo de software que tendrá 30.000 metros cuadrados, con una inversión de 1.000 millones de euros en tres años.

En el nuevo centro de trabajo se investigará sobre 5G y tecnologías posteriores que pueda desarrollar Apple, y también módems para los equipos informáticos de Apple.

La inversión de Apple viene en unos momentos en que la Unión Europea en desarrollar una nueva política para potenciar la tecnificación del continente, y en ese empeño los semiconductores son esenciales.

Cuatro décadas en Múnich

Apple lleva cuatro décadas con presencia en la capital bávara, y en el año 1981 abrieron una oficina con 10 empleados, y en este momento tiene 10 oficinas y dos Apple Store.

Desde Apple están muy contentos con la relación que han tenido todos estos años con la capital del Estado de Baviera.

Hasta estos momentos las oficinas de Apple en Baviera tenían como misión investigar para optimizar el funcionamiento de las baterías de sus productos, siendo la mitad de la investigación que sobre ello se realiza en todo el mundo.

Además, no es la única multinacional tecnológica que tiene allí centros de producción y de investigación, ya que Google tiene un departamento entero de investigación y desarrollo, por no olvidarnos de Siemens.

Telefónica a la conquista del 5G

Inclusive empresas tecnológicas patrias como Telefónica, también se han lanzado a una campaña desbocada para ser los primeros en desarrollar completamente el 5G.

Todo ello impulsado por la pandemia de SARS-CoV-2, ha logrado que tengamos una vida más tecnológica, sobre todo en lo que tiene que ver con las tecnologías móviles y el 5G, que permite una mayor velocidad de transmisión de datos.

De hecho, el 75% del territorio nacional tendrá próximamente cobertura de 5G, que unida a que en conexiones de fibra llega a 134,8 millones de hogares hacen de la operadora que preside José María Álvarez – Pallete la principal de Europa.

Todos los sectores se van a ver beneficiados

El 5G va a hacer que casi todos los sectores se vean beneficiados con las conexiones ultrarrápidas que permite dicha tecnología.

En el caso de las explotaciones agrícolas va a hacer que los campos, llenos de sensores, sean más productivos, ya que la agricultura se va a hacer de precisión.

Las cosechas se recogerán en el momento que sea preciso, el regadío no utilizará nada más que el agua que sea necesario y las plagas se controlarán mucho mejor.

La educación también participará del 5G, ya que permitiría una mejora de los contenidos multimedia, y con la realidad virtual y aumentada se logrará enriquecer la experiencia educativa.

Pero donde el 5G desplegará toda su potencia será en la educación online, que de esa manera obtendrá el espaldarazo definitivo.

El sector de los videojuegos también se va a convertir en uno de los sectores que se va a ver impulsado por la conectividad ultrarrápida, de manera que se podrán crear juegos más «potentes» que los que se «fabrican» hoy en día.

En el sector del videojuego sobre todo se verán beneficiados los torneos que se celebran online, como puede ser el de EA Sports, por no hablar de los juegos «en la nube», donde también habrá cabida para la realidad virtual y la realidad aumentada.

Fuente – EL PAÍS / xataka / LA RAZÓN / Emprendedores

Imagen – Kārlis Dambrāns / Mike Mozart / Sabine Bahr / Roberto Strauss / Metro Centric / Euthia Gobiz / State of Israel

Ahorro récord

Los españoles han ahorrado en lo que va de pandemia 40.000 millones de euros, producto de las restricciones a las que se ven sometidos, y parte de ese gasto no se prevé que vuelva al circuito económico, al menos en el corto ni el medio plazo

Debido a la pandemia de SARS-CoV-2 los españoles hemos ahorrado 40.000 millones de euros hasta septiembre del año 2020.  

Producto de la retracción de la vida social, el ahorro ha sido la consecuencia lógica, debido a que ni se ha podido viajar, la hostelería se ha visto cerrada durante un gran periodo y el tampoco teníamos el «cuerpo» para gastos excesivos.

Sin embargo, el Banco de España piensa que en cuanto se terminen las restricciones volverá el «apetito» gastador y se recuperará el consumo.

Cierre de casi todos los sectores

El cierre de bares, restaurantes y hoteles ya se sabía que había provocado un ahorro récord entre las familias españolas, pero ahora el Banco de España lo ha cuantificado.

Según el BDE entre enero y septiembre del 2020, las familias españolas ahorraron 40.000 millones de euros, lo que supone 3,5 puntos del PIB.

Los sectores más afectados han sido, sin duda, los sectores del ocio y de los viajes, y ese ahorro se ha trasladado a los depósitos bancarios.

Aunque pudiese parece que no, el ahorro tampoco es una buena noticia para bancos y cajas de ahorro, que se han visto con un exceso de liquidez que han tenido que depositar en el Banco Central Europeo, que les cobra un 0,5% por tener depositado el dinero.

Se mantiene la renta, pero disminuye el consumo

A diferencia de otras crisis, el consumo se ha retraído, pero no debido a una disminución de las rentas.

Estas últimas se han mantenido casi incólumes sobre todo por las ayudas públicas, ya sea en forma de ayudas directas o financiando los ERTE, con lo que los trabajadores en expediente de regulación temporal han seguido cobrando.

En ese sentido los hogares han retraído el gasto más por precaución que por necesidad, seguramente con la vista puesto en lo que pasó en la crisis financiera e inmobiliaria del 2008.

Ahorro forzoso obligado

Así es como califica el Banco de España el ahorro que se ha producido en lo que llevamos de pandemia, que se ha producido porque los «cerrojazos», aunque sean parciales, han supuesto una imposibilidad de gastar.

Este ahorro se puede catalogar del 2,5% del PIB, tanto en España como el resto de los países de la zona euro.

El gasto vendrá pues asociado a la desaparición de la incertidumbre sanitaria con la vacunación masiva de la población, de manera que la recuperación de la situación anterior inducirá más a gastar esos ahorros.

Sin embargo, los gastos que no se han realizado en este año en hostelería y turismo es difícil que se recuperen.

A medida que las incógnitas sanitarias y económicas se vayan despejando se recuperará el consumo, aunque algunos analistas están convencidos que un buen porcentaje del ahorro seguirá ejerciendo de «colchón» para las familias.

Hogares con bajos ingresos, el peor pronóstico

Son los que peor lo están pasando en esta crisis, muchas veces ligados a empleos que se han visto desarbolados con la crisis sanitaria y económica.

Además de que sus integrantes, ni antes de la crisis, tenían demasiada seguridad en el empleo, la pandemia de SARS-CoV-2 les ha afectado no en que son incapaces de ahorrar, sino que sus ingresos se han reducido.

A eso se le une que muchos de estos hogares son monoparentales, donde una mujer tiene que despeñar todos los roles, incluido el de proveer.

Posibles subidas de impuestos

También es posible que muchos hogares, previendo una subida de impuestos dedican convertir el ahorro en un «colchón» económico que les permita hacer frente a los mismos.

El miedo a nuevos impuestos está justificado debido a que la enorme deuda pública que se está generando habrá que pagarla de alguna manera.

También el mayor ahorro se puede mantener debido al alto nivel de incertidumbre que se ha producido durante esta pandemia, y se puede augurar, así lo hacen muchos analistas, que se produzcan próximos eventos como el actual.

Otro factor es que ahora gastamos más en alimentación, aumentando el gasto en el supermercado en un 40%, mientras que en nuestros pares europeos la subida ha sido solo del 20%.

Al otro lado del Atlántico igual

Los norteamericanos han ahorrado, en lo que llevamos de pandemia, 1,6 billones de dólares, en parte, también como los europeos, porque el «cerrojazo» les ha impedido gastar.

Ese ahorro, citando a Bloomberg, implicará que el PIB de Estados Unidos se impulsará un 9%, en vez del 4,6 % que estaba previsto.

En cuanto al dinero de la «hucha» de los norteamericanos, existen dos opiniones diferentes a qué uso se le dará.

Una de las opiniones dice que en cuanto la vacunación se haya generalizado y se pueda volver a la «normalidad», los norteamericanos volverán a consumir como si no hubiera un mañana.

Otra de las posibilidades, como apunta muchos analistas económicos, es que parte de ese ahorro se guarde por lo que pudiera pasar en el futuro.

La hipótesis de que parte del ahorro se convierta en «colchón» es la inmensa cantidad de efectivo con que el gobierno norteamericano inundó a los mercados y a las familias, que llegó a los dos billones de dólares.

David Ricardo

Para apuntalar esa posibilidad los investigadores acuden a una de las teorías del economista del siglo XIX David Ricardo, y que recibe el nombre de equivalencia ricardiana.

Dicha equivalencia lo que establece es que la deuda del gobierno es en buena parte lo que los ciudadanos se deben a sí mismos.

Por ello los ciudadanos ahorran, sobre todo, cuando los gobiernos invierten ingentes cantidades de dinero para pagar las subidas de impuestos.

Los que se sitúan contra esa teoría hablan de que muchas familias norteamericanas gastaron parte de los cheques que les dio el gobierno en hacer frente a su situación económica.

Fuente – EL PAÍS / elEconomista

Imagen – Phuket / Kecko / Dean Hochman / Antonio Tajuelo / Bruce Emmerling / Pictures of Money / Mike Mozart / John Liu

Oro negro

Los precios de petróleo y sus futuros se reactivan, debido fundamentalmente a qué con una vacunación masiva a la vuelta de la esquina, el transporte, tanto de pasajeros como de mercancías se recuperará en breve. Además, OPEP+ ha decidido no inundar de crudo el mercado, para de ese modo aumentar el precio del barril

Tras más de un año de pandemia de SARS-CoV-2, la llegada masiva de vacunas, al menos a los países desarrollados, y las más que ciertas posibilidades de recuperación de la actividad económica, el crudo sube un 40%.

El barril de Brent, la referencia europea, vuelve a superar los 70 dólares, un precio que no se daba desde enero del 2020, y que se ve impulsado por los ataques con misiles contra dos instalaciones de la saudí ARAMCO.

Dos instalaciones claves

Los atacantes sabían lo que se hacían, dado que han atacado dos instalaciones neurálgicas para la petrolera ARAMCO, especialmente la de Ras Tanura.

En dicha instalación se procesan 6,5 millones de barriles diarios, lo que supone el 7% del petróleo que se consume diariamente en todo el mundo.

Los ataques, han puesto en solfa la capacidad de producción de crudo de Arabia Saudí, el principal productor de crudo, en unos momentos, en plena recuperación económica y promesa de tal, cada barril es necesario.

Más de 70 dólares el barril

Es a lo que se ha llegado esta semana el barril de Brent, el estándar del crudo que se produce en el mar del Norte, un precio que no se alcanzaba desde el pasado enero del 2020.

La pandemia se desató el pasado marzo, y debido al parón económico el precio del petróleo cayo a plomo, llegando inclusive a la cotización negativa.

La depresión económica ha quedado olvidada en tiempo récord, y además de recuperarse las bolsas de valores de medio mundo, el mercado del crudo también se ha recuperado al mismo ritmo.

En menos de dos meses la cotización del petróleo y derivados ha recuperado un 40% lo que implica que alguien que hace dos meses invirtió 1.000 euros, ahora tienen 1.400 euros.

El mundo se vuelve a mover

El transporte transnacional y el nacional se recuperan, esa es una de las razones por las cuales el precio de petróleo y derivados se está recuperando a una velocidad que podríamos calificar como sideral.

La recuperación de los precios también tiene que ver con una jugada estratégica de la OPEP+, que ha decidido no inundar los mercados de crudo, para de esa manera subir artificialmente el precio del crudo.

Sin embargo, se trata de una estrategia de doble filo: a partir de un precio de 70 dólares vuelve a ser rentable el barril de crudo producido por fractura hidráulica, y en esas lides la principal potencia es Estados Unidos.

Debido a ello, con el petróleo producto de la fractura hidráulica, son millones de barriles más que desembocan en los mercados donde ya están los de extracción tradicional.

Previsiones halagüeñas

Las previsiones de cotización para el Brent, siempre según el banco de inversión Goldman Sachs prevé que en poco tiempo escalará hasta los 80 dólares.

Sin embargo, para otros, como el banco ING, considera que ante la más que previsibles ataques de los Huthi a las instalaciones petroleras saudíes, al precio de crudo habrá que sumar una prima de riesgo.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la devastación económica que ha provocado la pandemia de SARS-Cov-2 ha sido enorme, y la recuperación será lenta, por lo que mantener artificialmente alto el precio del crudo puede ser contraproducente.

Controlar el precio mundial de crudo

El cartel, no cabe calificarlo de otro modo, con su decisión de no aumentar la producción de petróleo lo que quiere es tener controlado el precio del barril de petróleo, y controlar inclusive las curvas de cotización que se puedan producir.

De lo que se trataría, de manera artificial, es de que el barril de petróleo Arab Light pueda llegar a los 75 dólares.

Inclusive el barril de Brent como el WTI se disparó incluso antes de que la OPEP+ decidiese recortar la producción de petróleo para aumentar su precio.

En un primer momento todos los analistas pensaban que OPEP+ decidiría subir la producción diaria de petróleo en 1,5 millones de barriles diarios.

De ese modo, Arabia Saudí se ha llevado «el gato al agua» e incluso ha convencido a Rusia de seguir la doctrina que emana de Riad.

En junio se acabarán las reservas

Si OPEP+ sigue manteniendo esta política, se prevé que para junio se hayan acabado las reservas que los países de la organización por lo que tendrán que volver a replantear el número de barriles diarios que sacan al mercado.

A acabar con las reservas también va a «ayudar» la recuperación de la demanda, básicamente debido a la recuperación del transporte mundial, tanto en lo que tiene que ver con la marina mercante como con las aerolíneas.

Se prevé que para finales del 2021 se habrá recuperado la demanda de petróleo que había en el 2019, antes de que «estallase» la pandemia, llegando a la comercialización de 100 millones de barriles diarios.

Por otro lado, subirá el precio de petróleo que se paga en efectivo, y bajará el mercado de futuros, que se paga de manera diferida.

La política petrolera de Arabia Saudí

Es el país más disciplinado en mantener las restricciones, pero su fin último es aumentar exponencialmente la oferta en los próximos meses.

Pero mantendrá la restricción, un millón de barriles diarios, hasta el próximo mes, una vez que el precio del crudo esté en unos niveles máximos, y vender a partir de ese momento a ese precio.

El aumento del precio también va a traer como consecuencia que los productores de petróleo de esquisto – lo que se conoce como fractura hidráulica – puedan lanzar sus barriles al mercado, ya que a partir de 70 dólares les resulta rentable sacar su producción.

Los Futuros al alza

Es lo que ven los analistas en lontananza: un aumento de precio de los futuros de crudo, y prevén que el barril, en el tercer trimestre del año, llegue a cotizar a 75 dólares norteamericanos.

El viernes pasado, al cierre, el Brent cotizaba a 70 dólares y el WTI, el estándar para el petróleo norteamericano, llegó a los 66 dólares.

Todo parece indicar que el precio de los futuros de petróleo va a tener un precio menor al precio actual del crudo, lo que hace que esos futuros sean muy apetitosos de cara a los inversores.

Fuente – EL PAÍS / Funds & Markets

Imagen – Piqsels / Panoramio / Loco Steve / Jake van der Molen / Sam Valadi / R. Miller / U.S. Secretary of Defense / Chris Gladis

Lufthansa entra en barrena

Como el resto de las líneas aéreas, Lufthansa ha tenido que ser rescatada por el gobierno alemán, que ha reflotado la compañía a cambio de convertirse en su accionista mayoritario; otras aerolíneas, como es el caso de Czech Airlines no ha podido sobrevivir, dado que el gobierno checo la ha «dejado caer»

La aerolínea de bandera alemana ha acumulado pérdidas de 6.700 millones de euros el pasado año.

La causa más que evidente ha sido el cierre de fronteras producto de la pandemia de SARS-CoV-2 que le ha obligado a operar solo un 31% de los vuelos programados para el pasado año.

Y las previsiones para este año no son nada halagüeñas, ya que se prevé una lenta recuperación del tráfico aéreo durante este año, y solo plantea la recuperación del 90% de la actividad previa a la crisis para el 2025.

Paquete de rescate

El gobierno alemán ha decidido rescatar, con ayudas directas, a la aerolínea, con un plan de estímulos cifrado en 9.000 millones de euros.

Pero esas ayudas no le han salido gratis a Lufthansa, ya que el Estado alemán se ha convertido en el accionista mayoritario lo que equivale a una nacionalización encubierta.

Los planes para el 2021 pasan por una modernización de la aerolínea – a ella pertenecen también Austrian Airlines, Swiss y Eurowings – y su redimensionamiento ante una más que previsible reducción de los viajes en avión.

Un sector herido de muerte

Ha sido uno de los sectores más afectados por la pandemia de SARS-CoV-2, sobre todo debido al cierre de espacios aéreos de una buena de países, sobre todo entre los europeos.

Uno de los principales rivales de Lufthansa, el grupo IAG, al que pertenece Iberia, ha sufrido pérdidas por valor de 6.923 millones de euros.

Entre marzo y junio el sector del transporte de viajeros por vía aérea estuvo prácticamente paralizado, a lo que se ha unido el hundimiento del turismo, en mercados especialmente activos, como el español.

También en su división de carga

La crisis y la depresión de la actividad también han llegado a Lufthansa Cargo, la división de la compañía dedicada al transporte de carga.

Inclusive se han adaptado aviones de transporte de pasajeros para convertirlos en aviones de carga, pero aún así la actividad no repunta.

Las previsiones para 2021, con una economía mundial «gripada», son que el transporte de carga esté en mínimos lo que va a redundar en una subida de las tarifas.

La capacidad de carga de Lufthansa se ha visto afectada por el descenso del transporte de pasajeros, ya que el 60% de la carga aérea se llevaba en las «panzas» de los aviones de transporte de viajeros.

La frecuencia de las rutas de Lufthansa se ha reducido a un cuarto de la capacidad que tenía en el periodo inmediatamente anterior a la pandemia.

Objetivo Canarias, Grecia y el Caribe

Con la más que previsible inmunización de la población europea para verano, Lufthansa «calienta motores» para convertirse en la aerolínea de referencia para viajar a Canarias, Grecia y el Caribe.

Desde los aeródromos de Frankfurt y Múnich se han programado 33 nuevas rutas aéreas, con especial incidencia en Canarias, Grecia y el Caribe.

Estos nuevos destinos se crean en la esperanza que, con las vacunaciones masivas, los requisitos para viajar desde otros países se vayan relajando, sobre todo en destinos europeos como España y Grecia.

Las nuevas rutas se complementan con los destinos clásicos de vacaciones que Lufthansa lleva en algún caso décadas desarrollando, sobre todo a capitales europeas y Londres y otras ciudades británicas.

Entre los «clásicos» de Lufthansa se encuentran Chipre, Croacia, Italia, Túnez, Portugal y Bulgaria, sin olvidar, por ejemplo, un nuevo trayecto a la ciudad española de Jerez.

Un nicho eminentemente turístico

Es la nueva apuesta de Lufthansa Discovery, un nicho de negocio dedicado eminentemente a los viajes de placer.

Además de vuelos directos desde territorio alemán a la República Dominicana, también se inaugura dos vuelos semanales a la capital de Kenia, Mombasa.

El continente africano también se complementa con vuelos hasta Tanzania, concretamente a la región semiautónoma de Zanzíbar, sin olvidarnos un vuelo a Anchorage, en plena Alaska.

Sin embargo, otras aerolíneas no sobreviven a la crisis

Es el caso de la línea de bandera Czech Airlines, que después de 97 años transportando pasajeros se ha declarado en quiebra.

CSA no ha podido sobrevivir financieramente al «parón» del tráfico aéreo que ha provocado la pandemia del SARS-CoV-2, y que ha supuesto el cierre del espacio aéreo europeo durante muchos meses.

Lo paradójico es que antes de la pandemia, CSA era una aerolínea rentable y con una viabilidad más que asegurada, pero casi un año de parón ha hecho a Czech Airlines no viable.

El hundimiento de la empresa ha tenido que ver con el que el gobierno checo ha optado por no rescatar a la empresa, cosa que si han hecho sus Estados con sus competidores, como es el caso de Lufthansa.

Programa de compensación

Es lo que solicitaba Smartwings, la matriz de Czech Airlines, tal como el Estado checo ha hecho con otros sectores productivos.

En Chequia se han desarrollado los programas COVID – Bus, COVID – Alojamiento y COVID – Turismo, como una manera de evitar que esos sectores económicos se hundiesen.

Desde Czech Airlines ven como única salida una reorganización de la empresa, lo que seguramente supondrá su redimensionamiento, reduciendo su tamaño, y una regulación de empleo con despidos.

Paradójicamente, las previsiones de CSA eran ampliar su negocio para el 2020, lo cual iba a implicar, además de programar nuevos trayectos aéreos, renovar su flota de aviones comprando nuevos modelos de Airbus.

Sin embargo, la pandemia ha supuesto unas pérdidas del más de 60 millones de euros y una reducción del negocio del 20% con respecto al 2019.

Fuente – EL PAÍS / EXPANSIÓN / epturismo / HOSTELTUR

Imagen – Marco Verch / Jason Paris / Eran Sandler / D. Miller / Andrea Tosatto / Andrew Bone / Sefjo / R. Boed