Los últimos estertores

Para el Bitcoin y otras criptomonedas, y es la advertencia de dos directivos de BCE que auguran que el hundimiento del Bitcoin y otras monedas no es algo coyuntural, sino se trata del hundimiento de un mercado que en sus inicios parecía que estaba llamado a acabar con las monedas de curso legal

Es lo que le esperaría al Bitcoin, según varios directivos del Banco Central Europeo, que está a punto de la irrelevancia.

Los motivos de la pronta desaparición del Bitcoin se encuentran el hecho de su poco valor como medio de pago y su imposibilidad manifiesta de convertirse en vehículo de inversión.

Está en internet

El anuncio de su próxima debacle ha sido publicado en un blog de BCE, y no es producto de la circunstancia de que hace pocas fechas se haya hundido la plataforma de bróker FTX llevándose por delante la fortuna de su fundador.

Sobre su pérdida de vigor solo hay que ver cuál la cotización del Bitcoin hace un año – 69.000 dólares – y la que tiene hoy por hoy, cuando no llega ni a los 16.000 dólares.

Los dos directivos – Ulrich Bindseil y Jürgen Schaaf – destacan la poca capacidad que ha demostrado el Bitcoin como medio de pago y vehículo de inversión.

No vale como inversión

Y los motivos son que no genera flujo de caja ni dividendos, y su único valor lo produce la especulación.

Además, el valor del Bitcoin está «inflado», utilizando para ello importantes herramientas mediáticas que crean esa opinión, estando esos «altavoces» financiados por los grandes inversores en Bitcoin.

En estos momentos, y en Estados Unidos, los lobbies que se dedican a presionar a bancos e instituciones financieras son 320 cuando en el 2018 era menos de la mitad.

Esos cabilderos llegan a influir inclusive en el poder político, tanto en el Congreso como en el Senado de los Estados Unidos.

Con ello han conseguido el desarrollo legislativo de determinadas normas con las que parece que los criptoactivos son vehículos de inversión sólidos, algo que no se corresponde a la realidad.

Una legislación inadecuada

En estos momentos, así lo afirman Bindseil y Schaaf, la regulación de las criptomonedas no es la correcta.

Además de eso, las criptomonedas se basan en la asunción de que cualquiera innovación tecnológica aplicada al mundo de las finanzas es siempre un avance.

La tecnología sobre la que se cimentan las criptomonedas es la DLT / Blockchain, un avance tecnológico que ha creado avances muy limitados en la sociedad, y nació con unas expectativas que todavía a no se han cumplido.

Además, también hay un movimiento de contagio para los pequeños inversores que ven como grandes instituciones financieras se lanzan a invertir en «criptos», dando así la sensación de que se trata de un negocio seguro.

Poco sostenible

El Bitcoin y otras criptomonedas son energéticamente poco sostenibles, ya que para «crear» cada Bitcoin, lo que comúnmente se conoce como minería, el consumo eléctrico es altísimo, existiendo auténticas granjas de servidores que gastan miles de Kilovatios.

La minería de Bitcoins, además de gastar anualmente tanta electricidad como Austria, genera una inmensa cantidad de residuos tecnológicos.

Cuando los sistemas informáticos que se necesitan para la minería se quedan obsoletos son sustituidos provocando montañas de residuos.

Los dos ejecutivos de BCE advierten al sector financiero de los daños que puede provocar, en el largo plazo, aunque en el corto plazo la inversión en criptomonedas pueda parecer un negocio muy rentable.

También hay otras versiones

No todas las opiniones sobre los criptoactivos son tan pesimistas como la de los dos ejecutivos del BCE, ya que hay quien inclusive ve futuro a invertir en criptoactivos.

Una de estas personas es la fundadora de Ark Invest, Cathie Wood, que cree que la actual crisis es circunstancia y hasta necesaria, ya que los inversores que sobrevivan a la misma tendrán mayor tamaño y mayor fortaleza.

Wood cree que, aunque en las últimas semanas el Bitcoin ha perdido un 65% de su valor, en un futuro próximo puede revalorizarse hasta un 6.000%, con lo que alcanzaría una nueva cotización histórica.

Según esas halagüeñas previsiones, allá por el 2030 cada unidad de Bitcoin podría valer un millón de dólares.

Otra de las monedas que considera viable Cathie Wood es el Etherum, una moneda menos sujeta a las variaciones bruscas que sufre cíclicamente el Bitcoin.

GBTC uno de los afectados con la crisis

Grayscale Bitcoin Trust es un fondo de inversión en criptomonedas cuyas acciones, era el objetivo de los fundadores, debiera de representar la variación de cotización, restando las tarifas y los gastos.

Esos objetivos tan loables no se han cumplido tal como reconoce GBTC, ya que sus acciones se negocian, al menos hasta ahora, con una tarifa de descuento.

En algo menos de un año el valor de las acciones de GBTC se han depreciado un 75%, y también se ha visto afectada esa cotización por el hundimiento de la plataforma FTX.

A pesar de ello, y ante el descuento, Ark Invest ha decidido comprar 176.945 acciones de GTBC, por un precio de 1,5 millones de dólares.

Otras plataformas

Como es el caso de Coinbase Global que vive de cobrar una tarifa cada vez que dos inversores utilizan su plataforma para comprar o vender criptoactivos.

En el tercer trimestre del año, Coinbase logró, por comisiones de compraventa 366 millones de dólares y otros 211 millones por servicios de suscripción y de servicios.

A pesar de esos ingresos, sus acciones también se han depreciado debido a la crisis de las criptomonedas, perdiendo el 82% de su valor en este 2022.

¿Y que nos depara el futuro?

Pues a ciencia cierta nadie lo sabe, pero que el mercado de las criptomonedas sea especulativo tampoco dice nada, hay otros muchos mercados que también son altamente especulativos: metales preciosos, divisas y hasta el mercado de la alimentación.

Además, hay ciertas actividades, bien que rozan la ilegalidad o que son directamente ilegales, que necesitan de mercados opacos y anónimos como de los criptoactivos, negocios como el tráfico de armas o de drogas.

Fuente – el diario / ESTRATEGIAS de INVERSIÓN

Imagen – Microsiervos / Carsten Frenzl / Janet Lindenmuth / Rich Bowen / ARK INVEST / GRAYSCALE / coinbase / Juan Antonio Segal

Inflación en retirada

Al menos en Estados Unidos y en el último mes indexado, aunque eso no ha hecho que la FED decida dejar de subir los tipos de interés, bien al contrario. Con la última subida los tipos de interés han quedado en el 4%

Al menos en Estados Unidos, donde en septiembre ese indicador ha bajado al 7,7%, aunque lo que hace pensar que la FED seguirá subiendo los tipos de interés en aras de la ortodoxia fiscal.

A pesar de lo que podría ser calificado como poco como una tregua, los precios siguen subiendo en Estados Unidos, aunque hay que recordar que la inflación fue en septiembre del 8,2%.

A pesar de ello todo indica que, en la última reunión del año de la FED, esa autoridad federal volverá a subir los tipos de interés, subiendo de nuevo el precio del dinero.

Una buena noticia

Era opinión generalizada entre los economistas norteamericanos que no cedería la inflación no caería por debajo del 8% en el mes de octubre, aunque eso no ha hecho parar la escalada de precios.

La canasta básica de la compra en EE. UU. se ha encarecido un 12,6% desde que comenzó la escalada de precios, y la gasolina, por galones, un 17,5%, en un país que mayoritariamente se desplaza en vehículo privado.

De hecho, otra buena noticia es que el Partido Demócrata no ha sido barrido electoralmente por las huestes republicanas, a pesar de que la inflación ha sido el arma arrojadiza utilizada en los mítines de los de Donald Trump.

Una subida de tipos histórica

Es la que ha llevado a cabo el organismo federal que comanda Jerome Powell, una subida de tipos que no se producía, tan agresivamente, desde los años ochenta del pasado siglo.

La función del encarecimiento del dinero es reducir el consumo para domeñar los precios, de manera que se logre bajar la inflación a unas cotas beneficiosas para la economía norteamericana, alrededor del 2%.

A pesar del buen dato de la inflación, ha sido el propio Jerome Powell, el que ha llamado a no echar las campañas al vuelo, ya que el dato de solo un mes no es relevante para indicar una tendencia.

Fue la semana pasada cuando al FED tomó la decisión de aumentar los tipos de interés 0,75 puntos porcentuales, lo que ha dejado el indicador en el 4%.

Habría que retroceder al 2008 para encontrar el precio del dinero tan alto en los Estados Unidos, hecho que coincidió con el estallido de la crisis financiera al otro lado del Atlántico que posteriormente se trasladó al viejo continente.

Y mientras tanto el solar patrio

En España la inflación no da tregua y se estima que desde comenzó esta espiral inflacionista la renta real de las familias se ha desplomado seis puntos.

Aunque desde la OCDE también se cifra en un 3,25% lo que ha crecido el PIB desde el último trimestre del 2021, aunque eso no se traslada a las familias, que pierden poder adquisitivo.

La pérdida de la capacidad de comprar de los salarios ha sufrido un varapalo que no se recordaba en los últimos 40 años.

Mientras tanto las ganancias de las empresas logran beneficios precios a la pandemia de SARS-CoV-2 y recuperan punch.

Los trabajadores los más perjudicados

Lo que se colige de los datos aportados por la OCDE es que los principales perjudicados por la situación económica siguen siendo los trabajadores y no las empresas.

Los principales perjudicados son los trabajadores del sector privado, ya que los del sector público van a ver como en los próximos presupuestos generales del estado sus emolumentos van a subir, bien es cierto que no como lo hace la inflación.

Por todo ello se adivina un otoño caliente, con los sindicatos anunciando que saldrán a la calle para reivindicar subidas salariales que compensen la subida de la inflación.

De hecho, ya han anunciado la campaña salario o conflicto, con la que pretenden conseguir subidas de salarios en el trienio 2022 – 2025.

Previsiones de crecimiento

El gobierno, aunque desde algunos ámbitos se le critica un excesivo optimismo, cifra el crecimiento del PIB para el 2023 en un 2%.

Mientras tanto otras instituciones, como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Central Europeo, creen que el crecimiento económico rondará el 1%.

Aunque enunciando de diferentes maneras, todos los analistas económicos indican que la economía española también tiene posibilidades de entrar en recesión el próximo año, debido sobre todo al contexto internacional.

Uno de esos factores, que está afectando a toda la economía mundial, es la guerra que existe en Ucrania, que ha descoyuntado un buen número de sectores, principalmente el de los alimentos.

Sin embargo, algo paradójico hasta cierto punto, el número de cotizantes a la Seguridad Social se encuentra en máximos históricos, con más de 20 millones de trabajadores en activo.

Ante esa situación el gobierno de España se apresta aplicar medidas de choque: además de subir el SMI, el IMV y las pensiones, también va a dar ayudas directas a autónomos y empresas a lo largo de toda la geografía.

Aumentan las colas del hambre en España

Mientras tanto las colas del hambre siguen produciéndose en España, sobre todo en Madrid.

En la capital de España, ha aumentado un 30% el número de personas que tiene que acudir a la ayuda de vecinos y de ONG para llevar un plato de comida a sus casas.

Entre las razones de este aumento se encuentran el aumento del precio de la canasta básica de alimentos y el aumento de las hipotecas como consecuencia del aumento de la cuantía de las hipotecas.

Aunque la mayoría de los usuarios son personas en situación de desempleo, se empiezan a ver personas que, aunque tiene un empleo no logran con el mismo los suficientes recursos para poder subsistir.

Muchos de los que precisan asistencias son ucranios que han sido acomodados en España debido a la guerra, y que en estos momentos se encuentran en una situación de total vulnerabilidad.

En muchas ocasiones se ven obligados a tener que elegir entre comer y pagar el alquiler para evitar acabar viviendo en la calle.

Fuente – EL PAÍS / el diario / Público

Imagen – Yuya Tamai / Jon S / Michel Daddino / José María Mateos / School Strike / SOG / FMSC

Gas, esta vez made in USA

Las sanciones de la Unión Europea a Rusia, entre ellas vetar las importaciones de hidrocarburos rusos, ha provocado que muchos países europeos se queden sin su principal proveedor, posición que espera ocupar Estados Unidos

Y con cambio de tornas. Si hasta hace poco el primer proveedor de gas para España era Argelia, en pocos meses Estados Unidos ha tomado la delantera al régimen de Argel.

El cambio de proveedor se entiende por la borrasca diplomática que sigue existiendo entre España y Argelia, que comenzó con el asilo, para ser tratado de SARS-CoV-2, de Ibrahím Galli, lo que provocó una tormenta diplomática con el reino alauí.

Y por si eso no fuese suficiente, el cambio de postura de España sobre el Sáhara y el pueblo saharaui, Pedro Sánchez ha aceptado el plan de autonomía marroquí, ha enemistado definitivamente a Argel con Madrid.

Un mercado muy importante

Tanto el mercado español del gas, como en la Unión Europea es una perita en dulce para las empresas energéticas norteamericanas.

En pocos meses, el 35% del gas que recibe España llega licuado en grades gaseros norteamericanos que arriban a los puertos españoles donde existe una importante red de regasificadoras que devuelve lo licuado a estado gaseoso.

Solo el 25% de las importaciones de gas viene ya desde Argelia, un mercado que dentro de muy poco será residual para España.

Hasta hace relativamente poco, las importaciones de gas desde Estados Unidos representaban menos del 11% y en solo los primeros cinco meses de este año, han escalado hasta el 25% de las importaciones de gas.

Además, el gas que se está importando es el que se conoce como GNL, el más caro de todas las presentaciones en las que se puede importar esa fuente de energía.

Boicot argelino

Es como se puede calificar la relación energética entre España y Argelia en el último año, que en caso argelino se ha caracterizado por ir progresivamente cerrando el grifo.

La primera señal de las malas relaciones diplomáticas y económicas entre los dos países se escenificó con el cierre total del gasoducto que une aquel país con Europa.

Sin embargo, los problemas de suministro a España tendrán que esperar hasta el 2032, que es cuando expiran los contratos que nuestro país con la república que gobierna Abdelmadjid Tebboune.

Motivos para el cambio

Mientras que las relaciones económicas y diplomáticas entre Madrid y Argel se resquebrajaban, se multiplicaban los contactos de las autoridades españolas con empresas energéticas estadounidenses.

Hasta hace pocos años, Estados Unidos era uno de los principales importadores de gas a nivel mundial, pero las nuevas técnicas de extracción, caso de fracking, ha logrado que el país que gobierna Joe Biden, se haya convertido en un exportador neto.

La guerra de Ucrania no ha hecho sino afianzar la posición de Estados Unidos, ya que la guerra en aquel país, por las sanciones contra Rusia, ha hecho que medio mundo tenga que sustituir los hidrocarburos rusos por los de otros productores.

Además, los productores de gas norteamericanos se han comprometido a aumentar las exportaciones a la Unión Europea un 70% interanual, para impedir que el próximo invierno haya restricciones en Europa.

Unas sanciones convertidas en papel mojado

En el caso de España, y pesar de formar parte de la UE que ha establecido restricciones a las importaciones de hidrocarburos rusos, en los primeros cinco meses del año el volumen de gas ruso que ha llegado a España ha sido el acordado.

Inclusive en el mes de mayo el gas natural ruso que llegó a nuestro país se duplicó con respecto al volumen del mes anterior, llegando ese gas del país de Vladimír Putin fundamentalmente por vía marítima.

España se ha convertido en un importador neto de gas natural, independientemente de su procedencia, debido a que la recuperación económica ha impulsado la producción de empresas industriales.

Por otro lado, España reexporta parte del gas que le llega a otros países, esencialmente del centro de Europa. Por último, el miedo a que el próximo invierno haya que establecer restricciones en el gasto ha impulsado las importaciones.

Objetivo: reducir la dependencia energética de Rusia

Muchos de los países con más peso en Europa, caso de Alemania e Italia, tienen una brutal dependencia de los hidrocarburos rusos; ahora con las sanciones, tienen que buscar rápidamente proveedores alternativos.

El 37% de las importaciones de gas que realiza la Unión Europea provienen, todavía, de Rusia, y para el país de las estepas las ventas de hidrocarburos a Europa suponen el 85% de su factura energética.

Alemania no tiene intención de variar la importancia que el gas tiene para su país, aunque si está buscando con urgencia nuevos proveedores para no seguir dependiendo de los hidrocarburos rusos.

Por el momento, y hasta que el gas venga de otras latitudes, el país que gobierna Olaf Scholz ha decidió aumentar su reserva estratégica del gas hasta los 2000 millones de metros cúbicos, para evitar un invierno 2022 – 2023 con restricciones.

Y al mismo tiempo descarbonizarse

La actual crisis energética no ha hecho variar un ápice los objetivos de Alemania que para el 2045 lograr la neutralidad en CO2.

Por el momento una de las medidas que podría tomar Berlín sería mantener abiertas las centrales nucleares del país, aunque eso puede provocar un profundo desgaste al ejecutivo socialdemócrata que lidera el gobierno.

Italia, un país sin recursos energéticos

El caso de Italia es todavía más delicado que el de Alemania, ya que importando el 95% del gas que consume, casi la mitad de esa cantidad se la compra a Rusia.

La medida del ejecutivo que todavía dirige Mario Draghi pasa por aumentar las reservas estratégicas del gas, además de tomar medidas para moderar el gasto de gas natural, tanto para particulares como para empresas.

Inclusive en Italia se plantean, dado que se encuentran en una situación de emergencia energética volver a quemar carbón para generar electricidad, volviendo a poner en servicio las centrales térmicas.

Otros países europeos afectados por las sanciones al gas ruso, caso de Países Bajos, plantean que Europa de una respuesta coordinada, y mientras se descarboniza la economía, poder firmar grandes acuerdos de compra de hidrocarburos a nuevos proveedores.

Esos nuevos proveedores pueden ser antiguas repúblicas soviéticas con importantes yacimientos de gas en sus territorios, caso de Azerbaiyán o privilegiar, más todavía, las relaciones comerciales con Estados Unidos.

Fuente – EL PAÍS / Newtral

Imagen – Jnzl’s Photos / It`s No Game / Ugur Can / Robert Watt / G20 Argentina /

Bureau of Land Management Alaska / Smeet Chowdhury / Sean McEntee

Autumn is coming!

El próximo otoño podría ser complicado desde el punto de vista económico, de manera que tanto en Europa como en Estados Unidos las autoridades económicas intentan conjugar una posible recesión con alta inflación, la tan cacareada estanflación podría estar a la vuelta de la esquina

Si algo teme la economía global el próximo otoño, una estación en la cual se prevé que la guerra de Ucrania seguirá ahí, con un panorama de fuerte subida de tipos para atajar la inflación, es una recesión.

Otro elemento inquietante es la evolución que vaya a tener la economía en los Estados Unidos, ya que, a pesar de la competencia de China, sigue siendo el país que utilizando un término coloquial «corta el bacalao».

Gastando como si no hubiese un mañana

Sin embargo, aunque negros nubarrones se ciernen sobre la economía patria, muchos consumidores parece que no se dan por enterados, ya que gastan como si no hubiese un mañana.

Restaurantes llenos hasta la bandera, turistas viajando por doquier, cruceros que atracan en las principales ciudades españolas o la recuperación de multitudinarios conciertos de música, como pueda ser el bilbaíno BBK Live.

Unas previsiones económicas inciertas

A pesar de temer el próximo otoño, nadie se atreve a realizar previsiones económicas, pero la realidad es que el «rebote» de la economía después de los años de la pandemia se ha ido desinflando.

Inclusive la previsión del Banco Central Europeo, que rebajó las expectativas de crecimiento para la UE al 2,8% podrían ser demasiado halagüeñas para lo que nos viene en otoño.

A las economías de la zona euro les ha frenado el crecimiento la guerra de Ucrania, que ha provocado que tengan que buscar nuevos suministradores de energías fósiles, tras las sanciones a Rusia.

Además, en caso de que Rusia decidiese «cerrar el grifo» a las exportaciones de energía, Europa viviría un frio invierno, ya que todavía no ha conseguido un proveedor alternativo para el volumen de gas y de petróleo que necesita.

Otoño negro

Es el calificativo que comienzan a consensuar muchos economistas cuándo les piden que hagan un boceto de lo que puede suceder cuando acabe el verano.

Y las previsiones son pesimistas inclusive cuando instituciones económicas de gran prestigio, como el alemán Instituto IFO sigue asegurando que el país que gobierna Olaf Scholz crecerá un 2,5% este año y un 3,7% el siguiente.

Bien es cierto que reconocen que la guerra de Ucrania, la crisis energética y una China que vuelve a estar confinada han restado un punto y medio porcentual al crecimiento de este 2022.

Despejada la incógnita de la pandemia de SARS-CoV-2, nuevos nubarrones se ciernen sobre Europa, especialmente ante un posible boicot de Rusia a sus exportaciones de energía a la Unión Europea.

Tormenta perfecta

La Unión Europea ha planteado varios escenarios para los próximos años, inclusive la peor situación de todas que podría ser un embargo completo de las energías fósiles que Rusia exporta a Europa.

De hecho, a varios países europeos – Países Bajos y Finlandia – el Kremlin les ha cerrado definitivamente el grifo, cosa que Putin podría hacer con el resto de los países que pertenecen a la Unión Europea.

En ese escenario, el panorama podría evolucionar con un racionamiento de combustible y gas y con unos precios que seguirían escalando por la diferencia entre la demanda y la oferta.

Crecimiento depauperado con aumentos de inflación

Con esos condicionantes el crecimiento económico de la UE se podría quedar en un raquítico 1,3%, y solo un 1,7% en el 2023.

Mientras tanto la inflación seguiría aumentando, y podría terminar el año en el 8%, aunque para el 2023 se reduciría a «solo» el 6,4%, y todo ello con una escalada de precios.

Con esos niveles de inflación, las subidas de salarios y pensiones no lograrían mantener el poder adquisitivo, por lo que además de empobrecerse, los consumidores tendrían una menor cantidad de renta.

Se produciría la temible estanflación, que no es otra cosa que un bajo crecimiento con una inflación disparada, una «termita» que acaba, en poco tiempo, devorando la economía de cualquier país que la sufra.

Y al otro lado del Atlántico

La situación de la economía al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, tampoco es mejor, con una economía que da señales de recalentamiento.

La semana pasada, Wall Street, perdió un 20% de su cotización, lo que anuncia un ciclo bajista, y, además, se ha invertido la curva de intereses, ya que el bono a dos años renta más que la deuda pública a una década.

De hecho, ya son muchos los analistas financieros norteamericanos que auguran una recesión para el año entrante, ya que la «medicina» que impondrá la FED será muy amarga.

Jerome Powell va a tener que, ya lo está haciendo, subir los tipos de interés, haciendo que la demanda se ralentice tanto la demanda como la economía, con unos consumidores fatigados que dejarán de comprar a espuertas.

Es una manera clásica para dominar la inflación y plegarla a los «sano» para la economía norteamericana, y evitar de esa manera llegar a la temida estanflación, una palabra que provoca pánico en los parques.

Nadie duda que la FED hará lo que sea necesario, inclusive provocar una recesión, con tal de lograr una inflación razonable y no disparada como está hasta ahora.

El COVID provoca una pandemia económica en China

Otro motor económico que parece gripado es China, que con su política de no convivir con las infecciones de SARS-CoV-2 está provocando un atasco global en las cadenas de suministros.

El banco de inversión Nomura establece para este año y para China un crecimiento económico de solo un 3,3%, aunque la situación podría agravarse.

China, tal como demostró la bancarrota de Evergrande, que era una de las principales inmobiliarias del país asiático, puede estar a las puertas de una crisis del sector inmobiliario del tamaño del país.

Norte y sur

Mientras tanto en la Unión Europea los países del norte quieren topar la inflación de unas maneras con las que los países del sur, incluida España, no están muy de acuerdo.

Aunque los sureños son proclives a subir los tipos de interés, son partidarios de subirlos a una velocidad que impida que la recuperación económica en esos países se resienta.

Mientras tanto los países del norte de la Unión Europea critican la poca velocidad con la cual Mario Draghi está subiendo los tipos de interés.  

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Dave Center / Images Alight / 7C0 / Nick Damico / Konrads Bilderwerkstatt / Eirien / J. J. Bers / Gauthier Delecroix / Subtle Panda

Un euro débil potencia la inflación

La debilidad de la moneda única europea ante el dólar norteamericano anima el aumento de la inflación y como consecuencias el aumento de los precios que están a punto de meternos en una espiral inflacionaria. Mientras tanto, un dólar fuerte hace las exportaciones norteamericanas más caras

Y a pesar de ello, ciertos sectores económicos se ven favorecidos por la debilidad del euro frente al dólar norteamericano, como son las exportaciones y el turismo.

El envés de la moneda es que esa misma debilidad encarece la importación de energía y también la compra de materias primas para todos los países de la zona euro.

Déjà vu

La situación antitética por lo altamente deflacionaria, contraria a la que se está produciendo en estos momentos, ya acaeció en el año 2019, siendo presidente del BCE el actual presidente italiano, Mario Draghi.

En aquella ocasión, el economista italiano amenazó con sacar toda la artillería para estabilizar la situación económica, y solo la advertencia fue suficiente para mejorar la economía.

En aquellos momentos, el euro era fuerte y como consecuencia la inflación estaba en mínimos históricos, penalizando las exportaciones europeas.

La actuación del BCE que comandaba Draghi provocó el enfado del presidente norteamericano Donald Trump, que precisamente necesitaba un dólar con un tipo cambiario que permitiese a su país exportar más.

Una situación contraria

Es la que se está produciendo en estos momentos, en donde la máxima preocupación del Banco Central Europeo es que la inflación baje para parar la escalada desbocada de los precios de miles de productos.

El principal factor que tira de la inflación es el precio de la energía, que ha provocado que el pasado abril la inflación en la zona euro haya llegado al 7,5%, sobre todo por las subidas de precio de la energía de origen fósil.

La subida de precio de las materias primas y de las energías fósiles tiene dos causas principales, como son desajuste entre oferta y demanda y la guerra que se está produciendo en Ucrania.

Otro de los inductores de la situación económica actual es, y no es menor su contribución, el tipo cambiario, que está amplificando la situación inflacionaria.

Un dólar norteamericano fuerte

En estos momentos el billete verde tiene una extraordinaria fortaleza con respecto al euro, dándose la circunstancia que la energía y los productos de la cesta básica de la compra cotizan en la moneda norteamericana.

Eso hace que, con un dólar norteamericano fuerte frente al euro, los importadores europeos tienen que pagar más por lo que importan, y eso es especialmente cierto en las importaciones de energías fósiles.

En lo que llevamos de año el barril de Brent, el estándar del petróleo que se consume en Europa, ha subido hasta un 60%, pero si esa factura se pone en euros, la subida real ha sido del 80%, lo que encarece todo tipo de productos.

Los fabricantes que necesitan energía para la producción de sus bienes, sobre todo eléctrica y gas, repercuten la subida sobre el consumidor final y por ello ahora en Europa la canasta básica de la compra y otros muchos productos están por las nubes.

Contratar en euros

Europa es el mayor importador de energía del mundo, con una factura anual que el año pasado fue de 300.000 millones de euros.

Además, para agravar la situación económica, la mayor parte de los contratos de energía están indexados al euro como una manera de potenciar el papel de moneda internacional de la moneda común europea.

A pesar de que ello hace más cara la energía, la UE tiene suerte de que los contratos que se firman para abastecer de gas a los países miembros se negocien en euros y no en dólares norteamericanos.

A pesar de ello algunos analistas financieros piensan que el euro no seguirá, a medio plazo, debilitándose ante el dólar norteamericano, y ello debido a dos razones.

La primera de ellas es que el excedente comercial europeo es enorme y por otro lado Alemania, la locomotora económica europea, no va a dejar de exportar como corresponde a una potencia económica de primer orden.

Incluso llegar a la paridad

Aunque el euro se ha dejado un 15% de su cotización con respecto al dólar norteamericano en lo que va de año, algunas casas de cambio piensan que antes de que se acabe el año se llegará a la paridad.

Y eso a pesar de que el panorama económico ha quedado trastocado por la guerra en Ucrania, aunque llegar a esa paridad sería acrecentaría las tendencias inflacionistas en la eurozona, que empeoraría su desempeño.

Con respecto a otras divisas internacionales, el euro también ha perdido muchos enteros: frente al franco suizo un 7%, frente a la libra esterlina pierde un 3%, y con respecto al yen japonés, la moneda europea inclusive se aprecia.

Dólar como divisa estable

Y eso porque las sanciones europeas a Rusia tienen en la energía otro campo de batalla, en el cual muchos países europeos están buscando dejar de depender energéticamente de Rusia.

Eso hace que tengan que buscar otros proveedores, lo que implica unos precios, sobre todo del gas, más elevados por lo que la economía europea se resiente por ese aumento de precios.

Otro factor, también provocado por la guerra, es que las recetas económicas que ha impuesto la FED y el BCE son diferentes, lo cual siguen penalizando al euro ya que los capitales se van donde más los remuneran, en este caso Estados Unidos.

En un periodo de alta volatilidad como la actual, el dólar norteamericano, por su estabilidad, se convierte en una divisa estable, lo que hace que su cotización se aprecie con respecto a otras divisas.

Perjuicio a Estados Unidos

Pero en cierto modo, un dólar fuerte también perjudica a Estados Unidos, y eso se ha traducido en la primera contracción de su economía desde el año 2020.

Las exportaciones de EE. UU. a otros países han bajado casi un 6% y se ha producido un aumento de las importaciones de algo más del 17%, y en ambas situaciones la cotización del dólar ha sido esencial.

Un dólar fuerte y un euro débil, además, beneficia a la UE con respecto a las exportaciones y perjudica a EE. UU., cuyos productos son más caros.

En el caso concreto de nuestro país, la debilidad del euro ha beneficiado al sector exportador, que ha podido, hasta cierto punto, compensar el efecto en el PIB del encarecimiento de la energía.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – 7C0 / Donald West / Jeremy Seitz / Chris Dlugosz / James St. John / Matt Brown / John Lodder / J. L. Hervás

Cosas de Elon Musk

A pesar de que Elon Musk se ha hecho con un paquete accionarial del 9,2% de Twitter, lo que lo convierte en el accionista mayoritario, al menos por el momento ha declinado entrar en el consejo de administración, algo que desde Twitter respetan

Con miles de seguidores en Twitter, cada tuit del sudafricano Elon Musk provoca cataclismos económicos haya por donde se le lee.

Al hombre más rico del mundo le bastó escribir el escueto tuit “Bitcoin” para que la criptomoneda se apreciase como nunca lo había hecho.

Su última incursión se ha producido en Twitter, donde se ha hecho con un paquete accionarial del 9,2% lo que le convierte en el accionista mayoritario de la red social que fundasen, entre otros, Jack Dorsey.

Si entrar en el consejo de administración

Aunque sería lo más idóneo dado su posición dentro del accionariado, ha sido el propio Musk el que ha rechazado la idea de entrar a formar parte del consejo de administración.

Así lo ha comunicado el consejero delegado de Twitter, Parag Agrawal, aunque todo estaba ya preparado para que el 9 de abril fuese investido con dicha responsabilidad, valorando como «bueno» que no se sume al consejo.

Sin embargo, desde Twitter se ha valorado como positivo que Musk se haya convertido en el máximo accionista, de manera que estarán muy atentos a las ideas que pueda lanzar para mejorar la red social alguien que es el Rey Midas de la tecnología.

Musk ha desembolsado 2.400 millones de dólares para hacerse con 73,5 millones de acciones de Twitter, lo que supone un paquete accionarial que es cuatro veces el que mantiene Jack Dorsey, uno de los fundadores de la red social.

Para Twitter, así lo han publicado en tuit, tener alguien que todo lo que toca lo convierte en oro, y que es sumamente crítico con la actividad de todas las empresas de las que forma parte, es un acicate para mejorar.

Ideas novedosas

Una de ellas es el dotar a Twitter de un botón con el que los tuits se puedan editar, algo que ha llegado a someter a una encuesta a sus seguidores en Twitter.

Hasta ahora, los tuits no se pueden editar y así quedan tal como se han escrito, aunque esta red social si permite borrar tuits, pero no editarlos.

En la encuesta salió mayoritariamente la opción de permitir que en un futuro los tuits se puedan editar; a partir de ahí desde Twitter han informado que se estudiará implementar esa posibilidad en el futuro.

Musk también se ha mostrado muy crítico con introducir publicidad en Twitter, ya que, según el sudafricano, eso podría permitir que las grandes corporaciones puedan influir en las opiniones que se vierten en la red social.

Variar el rumbo

Musk ha entrado en Twitter como un vendaval, ya que además de mostrarse contrario a que en Twitter se introduzca publicidad, también se ha preguntado, no se sabe si retóricamente, si Twitter se está muriendo.

Elon Musk lo cree después de que una gran cantidad de creadores de opinión, caso de Justin Bieber o Taylor Swift, dos usuarios que tuit a tuit crean tendencias y se convierten en trending topic, hallan decido abandonarla.

Por otro lado, en su última excentricidad, ha abierto otra encuesta para que sus seguidores decidan si el cuartel general de Twitter en San Francisco debería de convertirse en un albergue para personas sin techo, ya que la mayoría de los trabajadores desarrollan su actividad «en remoto».

Por si fuera poco, Musk también ha puesto en solfa la política de contenidos de Twitter, y eso debido a que la empresa ha puesto toda la carne en el asador en la moderación de contenidos, después de expulsar a Donald Trump de su red social.

Tuits colaborativos

Pudiera ser la próxima novedad que nos podríamos encontrar en Twitter, debido a que son muchos los usuarios que se pasan muchas horas «buceando» en los tuits de las personas a las que siguen.

Para fomentar las coincidencias dentro de la red social, Twitter podría estar estudiando la posibilidad de una suerte de tuits colaborativos.

Se trataría de que varios usuarios de Twitter puedan escribir al alimón mensajes de no más de 280 caracteres, es decir, dos veces el tamaño de un tuit estándar que están limitados a 140 caracteres.

Una nueva interfaz

De lo poco que se ha podido saber hasta ahora, uno de los usuarios iniciaría la escritura del tuit y existiría un botón en el cual podría sumar a otros usuarios de la red social para colaborar en la escritura del tuit.

En la firma de los tuits, evidentemente, aparecerían las «firmas» de todos aquellos usuarios que hubiesen colaborado en la elaboración del mensaje.

Sin embargo, aunque a grandes rasgos la idea ya está asentada en el equipo de desarrollo de Twitter, se desconoce cuándo se implementará la nueva funcionalidad, lo que supondrá un cambio de orientación de la red social.

Si por algo se ha caracterizado Twitter hasta ahora, y probablemente por eso ha tenido el éxito que tiene, es porque las opiniones son individuales y algo muy importante, lo que se ha dicho en Twitter así queda.

Ahora antitaurina

Es en lo que se ha convertido en los últimos meses Twitter España, al menos en los países de habla hispana, después de que hayan censurado muchas opiniones del colectivo taurino, por lo que Twitter define como «placer sádico».

El último caso ha sido que Twitter ha suspendido la cuenta del matador Emilio de Justo cuando quedaban 24 horas para que tuviese su alternativa en el albero.

Esta especie de «censura» así lo califican los taurinos se está extendiendo a otras redes sociales como Facebook o Instagram, que están calificando los contenidos taurinos con advertencias de «contenido delicado».

Esta piel tan fina, dicen los taurinos, contrasta con las noticias que se pueden encontrar en las redes sociales sobre la guerra en Ucrania, donde no hay ningún problema en que los mensajes tengan un apoyo gráfico de fotografías con fosas comunes con decenas de muertos.

Fuente – EL PAÍS / Computer Hoy / EL MUNDO

Imagen – Maurizio Pesce / Tech Crunch / Tesla Owners Club Belgium / Richard Leonard / Campaign Bootcamp / Twitter / Eric Titcombe

Elon Musk, el éxito de un visionario

Su nombre es sinónimo de éxito empresarial, pero también de un pensamiento, que, en mor de lo políticamente correcto, denominaremos pensamiento lateral. De su mano, que como la del rey Midas convierte en oro todo lo que toca, nos encontramos con PayPal, Tesla, SpaceX o Hyperloop

Aunque se le conoce más por sus extravagancias, algunos lo llamarían pensamiento lateral, la realidad es que inversores y los mercados confían en el muñidor de éxitos empresariales como PayPal, Tesla y SpaceX, por citar solo tres.

Además de un empresario de éxito, Elon Musk es además un mago de la comunicación y sus mensajes calan, no en vano en la red social Twitter tiene 66 millones de seguidores.

Su dominio de la comunicación lo volvió a demostrar en una reciente conferencia dictada desde las impolutas instalaciones de la nueva fábrica de Tesla en Austin (Texas).

Musk respondió en tiempo real a las preguntas que le lanzaban los participantes en la conferencia desde un hotel neoyorquino.

Opiniones poco políticamente correctas

Elon Musk no es que digamos un CEO al uso ni políticamente correcto en sus opiniones; en la conferencia citada, entre las risas de la audiencia, llegó a decir que los consejeros delegados no sirven para nada.

La opinión era aventurada habida cuenta que la mayoría de la audiencia de la conferencia neoyorquina eran precisamente…consejeros delegados de importantes empresas norteamericanas y europeas.

Y esa solo fue una de las perlas que soltó. Aquí va otra: ante la pregunta de que sí se deberían imponer mayor tributación a los superricos, el dijo que no iba a quitar a los gobiernos el trabajo, máxime cuando han demostrado que son altamente ineptos para llevar a cabo dicha redistribución.

También considera que el mundo no se encuentra superpoblado y que la solución es tener más hijos, diciendo que él es un buen ejemplo de ellos, ya que tiene seis retoños.

El hombre más rico del mundo

En la última revisión que ha hecho la Bloomberg, Musk ha quitado la corona a Jeff Bezos, y se ha convertido en el hombre más rico del mundo, con una fortuna personal de 282.100 millones de dólares.

En él conviven diferentes Musk, además del avispado empresario nos encontramos a una persona a la que le vendría bien el calificativo anarcocapitalista, una denominación muy en boga entre los superricos.

Sus opiniones también son extremas, con «perlas» como que la única salvación de la humanidad es colonizar otros planetas o que los robots dominarán a nuestra especie si no lo evitamos de alguna manera.

Mientas que lanza esas opiniones catastrofistas, sus empresas siguen invirtiendo en mejorar la tecnología, habiendo logrado que un primate pueda jugar a un videojuego únicamente con su mente.

El Muskismo

Tal es su trascendencia mediática y su potencia empresarial, que algunos analistas creen que Elon Musk ha inventado un nuevo tipo de capitalismo que han bautizado con el nombre de Muskismo.

Las características del Muskismo, término acuñado por la historiadora Jill Lepore, se caracterizaría por un capitalismo extravagante y extremo.

Eso propicia un tipo de empresas donde su valor, además del valor de la acción, lo determina la fantasía de los gestores de esa industria.

Y Elon Musk, si algo ha sido, es un visionario que ha tenido ideas futuristas que finalmente han cuajado: de la misma manera que la idea de PayPal estaba adelantada a su tiempo, algo parecido sucedió con Tesla.

No nos olvidemos que el objetivo final de Tesla, además de fabricar vehículos completamente eléctricos es que acaben siendo también dirigidos no por conductores humanos, sino por inteligencia artificial.

La idea emboscada detrás de SpaceX también puede ser calificada como ciencia ficción, al menos a estas alturas del siglo XXI: el objetivo final es llevar a buena parte de la población mundial a vivir en colonias en Marte.

Tesla rompe todas las escalas

Tesla, el fabricante de vehículos eléctricos que aspiran a la conducción autónoma, es el desempeño empresarial que mejores «números» muestran.

Cuando surgió la empresa, las acciones cotizaban a 10 USD, doce años después cada título tenía un valor de 1.068 dólares, teniendo a principios de 2020 una capitalización bursátil de 117.000 millones de dólares.

Una de las últimas noticias, que ha hecho subir todavía más el título, es que Tesla proporcionará a Hertz – una de las empresas de alquiler de vehículos más grandes del mundo – un total de 20.000 vehículos eléctricos.

Musk también es capaz de utilizar a la opinión pública en su propio beneficio, y en esa «clave» se debe de entender la pregunta que hizo en Twitter si debería de vender el 10% de las acciones que poseía en Tesla.

El 60% de los que opinaron contestaron que sí y Musk vendió sus acciones, aunque posteriormente su calculada maniobra le sirvió para no tener que pagar los impuestos derivados de stock options que poseía sobre esas acciones.

Con viento de cola

Los buenos números de Tesla tienen que ver también con una opinión pública, que convencida que de seguir así acabaremos sin planeta donde vivir, ve con buenos ojos la movilidad eléctrica.

A ello se une que los vehículos Tesla son los mejores en su segmento y que los precios prohibitivos que tenían no hace tanto tiempo se han moderado.

Un gigante con pies de barro

A pesar de ello, son muchos los analistas financieros que consideran que el título de Testa está sobrevalorado y que solo se podrá mantener por encima de los 1.000 USD en caso de que en el próximo año logre vender entre 10 y 11 millones de vehículos.

Otros elementos indispensables para mantener la capitalización bursátil de la compañía pasan por reducir los costes de diseño y fabricación de los vehículos y que la membresía que va a lanzar del software de asistencia a la conducción tenga éxito.

Además, en el caso de Tesla, el éxito de la compañía también depende de factores que no están al alcance, al menos aparente, de Elon Musk, como que para el 2035 la Unión Europea prohíba los vehículos con motor de combustión.

En la consecución de ciertas hipótesis se puede entender que Tesla acabe de abrir una factoría en Shanghái, ya que se espera que para el 2025 una cuarta parte del parque automovilístico chino no utilice motores de explosión.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Steve Jurvetson / Ron Frazier / rblood / Brian Snelson / Maurizio Pesce

Cuando salarios dignos y empleo son compatibles

Fallado el Premio Nobel de Economía del 2021, los ganadores han sido los norteamericanos David Card, Joshua Angrist y Guido Imbens, con unos trabajos centrados en la relación entre salario mínimo y empleo y el efecto de la inmigración en los salarios

La Academia Sueca acaba de fallar los Premios Nobel, y entre ellos el de economía que ha recaído en los investigadores David Card, Joshua Angrist y Guido Imbens.

En el caso de David Card, lleva décadas demostrando empíricamente que los salarios dignos son compatibles con la creación de empleo, y los tres coindicen en el hecho de tener nacionalidad norteamericana.

Una terna de altura

En la justificación del premio, la Academia Sueca coincide en el hecho de que es uno de los académicos contemporáneos que ha aportado más al estudio empírico del trabajo, centrando sus estudios en el salario mínimo. 

Los otros dos galardonados, también académicos, han logrado altos niveles de excelencia en el estudio y aporte de soluciones metodológicas en análisis de las relaciones causales.

Los tres profesores, que además son investigadores también destacan en el campo de la realización de los experimentos naturales, siendo la gran mayoría de esos experimentos suscitados en la vida diaria.

Explicar la realidad

Es la mayor contribución de estos profesores universitarios que se han centrado en el campo de la economía.

Con su investigación y actividad docente han podido responder a preguntas tan acuciantes como ¿Cómo afecta la inmigración a los salarios y los niveles de empleo? o ¿Cómo una mayor educación puede afectar al sueldo futuro de una persona?

Para responder a esas preguntas los tres académicos han optado por lo experimentos naturales entendidos estos como la investigación y explicación de sucesos fortuitos que se dan en la naturaleza, en este caso económica.

A diferencia de otras disciplinas como pueda ser la medicina o la biología, donde es relativamente fácil realizar experimentos, la economía, ya que la misma engloba a grandes colectividades, eso es imposible.

Por ello la investigación en economía hace necesario el estudio de situaciones que se producen de manera espontánea en la realidad, una metodología que con el tiempo ha «contaminado» a otras ciencias sociales.

Un millón de euros

O si se prefiere diez millones de coronas suecas, este es el premio que se repartirán, de manera asimétrica, los tres profesores universitarios.

David Card, que ejerce la docencia en la Universidad de Berkeley, y que ha sido merecedor también de un Premio Fronteras del Conocimiento del BBVA en el 2014, se embolsará medio millón de euros.

El otro medio millón ira a los bolsillos de Joshua Angrist y Guido Imbens, en una ceremonia que se celebrará en la capital sueca, Estocolmo, el 10 de diciembre.

Estudioso del salario mínimo y otras materias

Es uno de los campos de actividad de David Card, un concepto que provoca dimes y diretes en las economías avanzadas y que en el caso de España ha desatado una polémica entre patronal por un lado y sindicatos y gobierno por el otro.

Contradiciendo a los adalides económicos de la derecha, las investigaciones de Card concluyen que la subida del salario mínimo no tiene ni mucho menos que afectar negativamente a la creación de empleo.

De hecho, la investigación que llevó a cabo sobre el salario mínimo en el Estado de Nueva Jersey, investigación que llevo a cabo, al alimón, con Alan Krueger, se ha convertido en el argumentario de varios gobiernos, incluido el español, para defender su aumento.

David Card también ha investigado la influencia de la inmigración en el mercado de trabajo, y ahí también puso una pica en Flandes llegando a conclusiones que echaban por tierra lo que podríamos llamar el saber popular.

Con sus estudios Card ha demostrado que la llegada de inmigrantes a una determinada nación no tiene por qué hacer disminuir los sueldos de los nacionales, sino que incluso, en determinadas circunstancias, los puede aumentar.

Un género y una nacionalidad agraciadas

Como no podía ser menos, algo que se ha convertido en un clásico en los Premios Nobel de Economía, los galardonados son hombres y tiene pasaporte norteamericano.

Con ello se sigue una tradición que hace que, actualmente, más de la mitad de los agraciados con el premio que entrega la Academia Sueca y que galardona al pensamiento económico más esclarecido son norteamericanos y con género masculino.

Bien es cierto, que hoy por hoy si se tiene que otorgar una nacionalidad a la ciencia esa sería la norteamericana, entre otras cosas porque los Estados Unidos de América importan cerebros.

Además, los presupuestos que manejan los investigadores norteamericanos son elefantiásicos en comparación con el dinero que en Europa se dedica a la investigación, ya sea esta básica o aplicada.

Los tres profesores que comparten el Premio Nobel de Economía 2021 además imparten su docencia en alguna de las universidades más prestigiosas del país que gobierna Joe Biden.

Estas universidades son la de Berkeley, donde enseña Card y el MIT y Stanford donde enseñan Angrist e Imbens respectivamente, unos centros de saber que atesoran un buen puñado de Premios Nobel.

Un Nobel relativamente nuevo

El Nobel de economía es relativamente nuevo en el sentido que no fue uno de los cinco que instauró Alfred Nobel.

En el año 1895, el repartieron en el cual esos galardones, los premios celebraban cinco ramas del saber: Física, Química, Medicina, Literatura y Paz.

Fue en el año 1969 cuando el Banco Central Sueco decidió entregar un Premio Nobel en la categoría de economía, que recibe el rimbombante nombre de Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas.

En la edición anterior

El Premio Nobel de Economía recayó, en la edición del 2020 también en otros dos norteamericanos, Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson, por su trabajo centrado en el universo de las subastas.

Sus estudios teóricos y prácticos sobre las subastas han hecho ese mercado más eficiente y han creado nuevos formatos de subastas, lo que maximiza los beneficios entre compradores y vendedores.

Se da la circunstancia de que Robert B. Wilson fue profesor, en la Universidad de Michigan, del segundo, doctor en matemáticas y que después de sacarse el doctorado se quedó en dicha universidad a dar clases.

Fuente – EL PAÍS / Premio Nobel el Wikipedia / Economía en EL PAÍS

Imagen – Adam Baker / Kevin Hutchinson / Seattle Municipal Archives / Tim Reckmann / Steve Snodgrass / Michael Zanussi / Arild Vâgen / Sweden New York

Catarata de investigaciones contra GAFA

Las autoridades de la competencia de Estados Unidos y la Unión Europea está estrechando el cerco a Google, Apple, Facebook y Amazon por su posición dominante en el mercado, evitar que se puedan utilizar productos de la competencia y por actuar, siempre que pueden, como un monopolio

El cerco al consorcio formado por las cuatro mayores tecnológicas del mundo – Google, Apple, Facebook y Amazon – no hace sino estrecharse.

Las investigaciones y demandas por parte de los poderes públicos no hacen sino crecer, tanto en Estados Unidos como en Europa.

La «punta de lanza» es Berlín. En el país que gobierna Ángela Merkel está investigando la posible conducta fraudulenta de Apple por atentar contra la libertad de mercado.

Mientras tanto, al otro lado del océano Atlántico, el Congreso estadounidense están legislando leyes que limiten el poder las grandes tecnológicas, todas ellas de nacionalidad, nos referimos a las empresas, norteamericana.

Detentar todo el poder

La capacidad del consorcio de influir, inclusive en decisiones nacionales de los estados del consorcio es enorme, y ahora varias leyes buscan poner freno a un poder que en determinados ambientes llega a ser omnímodo.

Los dos países que lideran la ofensiva contra GAFA son Estados Unidos y en Europa, la Alemania de Ángela Merkel.

En EE. UU. la Cámara de Representantes y el Senado preparan una batería de leyes centradas en luchar contra los monopolios que con el tiempo han logrado esas tecnológicas, conocidas coloquialmente como las Big Five.

Paradójicamente la ofensiva legislativa contra el consorcio GAFA la inició Donald Trump, y ahora su sucesor, Joe Biden, redobla sus esfuerzos por «meter en cintura» a las citadas empresas.

Joe Biden ya apuntaban maneras cuando anunció que nombraba en su área económica a personas con un marcado perfil antitrust como es Lina Khan, profesora de derecho y que ocupa el cargo de jefa de la Comisión de Comercio Federal.

En el elenco también está Tim Wu, uno de los principales defensores de las políticas de neutralidad en la red; dicha visión propugna que no existan sitios web premium, donde mediante pagos el acceso a los mismos sea prioritario.

Un calvario legislativo

El planteamiento de la administración Biden de poner coto a los desmanes que llevan décadas perpetrando las grandes tecnológicas, necesitará de un largo proceso en el sistema legislativo bicameral norteamericano.

El primer paso será que diversos comités de la Cámara de Representantes elaboren borradores de los seis proyectos de ley, para posteriormente debatirlos en el pleno de la cámara.

Si estos borradores son aceptados por la cámara, posteriormente se iniciará un largo proceso hasta que dichos proyectos de ley se conviertan definitivamente en leyes.

Campando por sus respetos

Es precisamente lo que intentan evitar las nuevas leyes, y es que el consorcio GAFA, por la desregulación en determinadas áreas, pueda hacer, como se dice coloquialmente, de su capa un sayo.

 De hecho, dos de las leyes han sido creadas ad hoc para limitar la actividad de Amazon y de Alphabet Inc., la empresa matriz de Google, que recordemos fue obligada, por posición dominante en el mercado, a fraccionarse en tres empresas diferentes.

Esos dos proyectos legislativos van a evitar, en caso de ser aprobados, impedir que Amazon y Google utilicen su posición dominante en el mercado, para crear nuevos negocios digitales que en poco tiempo ultiman a la competencia.

Plata o plomo

Otra de las prácticas que la nueva legislación pretende evitar es que estos grandes conglomerados tecnológicos puedan, y lo pueden hacer porque manejan cantidades de efectivo fabulosas, comprar a empresas de la competencia.

De este modo lo que se consigue es «laminar» a la competencia y convertir muchos sectores en un auténtico monopolio. Llegados a esa situación estas empresas, al dominar el mercado, pueden poner el precio que quieran a sus servicios.

Sin embargo, las grandes tecnológicas no van a dar su brazo a torcer, y sus cabilderos están trabajando duro para rebajar el contenido de las leyes antitrust que podrían aprobar las cámaras legislativas estadounidenses.

Aumentar la vigilancia

Al menos una de las leyes que se pretenden aprobar busca aumentar el presupuesto de los departamentos de la administración que versan sobre la vigilancia y la defensa de la competencia.

Colateralmente la futura ley también busca que las empresas, fundamentalmente las tecnológicas, deban pagar más impuestos a medida que crece su tamaño y aumenta el número de empresas que absorben.

El terreno de juego alemán

Otro de los países que quieren poner coto a los desmanes que cometen el consorcio GAFA es Alemania.

Las primeras investigaciones han puesto bajo la lupa de las autoridades alemanas han sido Facebook, Google y Apple.

La Bundeskartellamt, entidad gubernativa que se encarga de la defensa de la competencia en los mercados alemanes, ha abierto una investigación por actividades que vulneran la libre competencia.

En el caso de Apple, la investigación busca dilucidar si la empresa que dirige Tim Cook está limitando la competencia con respecto al software que se permite instalar en el sistema operativo iOS.

Contra la misma compañía también hay abierto un procedimiento sobre el tratamiento que Apple realiza de los datos de sus registrados alemanes en cualquier de sus plataformas, como iCloud o Apple Music.

En cuanto a la investigación que afecta a Google, tiene que ver con el uso que hace de la información de sus usuarios, en particular en lo que tiene que ver con si esos usuarios tienen un control real de sus datos.

También en la Comisión Europea

Es otro de los frentes que tiene abiertos el consorcio GAFA, y las principales investigaciones involucran a Apple, en lo que se refiere al uso de su sistema de compras y los porcentajes que cobra a sus afiliados.

En concreto, el expediente abierto el año pasado y que todavía no se ha resuelto investiga por obligar a sus usuarios a utilizar la tecnología de compra de su empresa, impidiendo el uso de las de la competencia.

Por otro lado, la CE también está investigando el porcentaje que tienen que pagar sus afiliados por estar en Apple Music y en App Store, que en algunos casos llegan al 30%, algo que se podría calificar de usura.

También Facebook está siendo investigada por la Comisión Europea, en su caso concreto por haber logrado una posición de poder económico que es difícil de doblegar, lo que le permite ejecutar prácticas monopolísticas en los mercados en los que opera.  

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Anthony Quintano / Otto Jula / Austin Community College / Judge Pera / Alper Çuğun / Wonker / EU2017EE

Dinero a espuertas

La administración Biden se dispone a aprobar un presupuesto elefantiásico para que EE. UU. vuelva a la pujanza económica que le corresponde para salir del marasmo económico que ha provocado la pandemia de SARS-CoV-2 y que retorna, entre otros motivos, por la masiva vacunación de la población norteamericana

De elefantiásico se puede calificar el primer presupuesto de la administración Biden – Harris para este año: 6 billones de dólares.

No se recordaban unas cuentas públicas tan generosas desde la II Guerra Mundial, y tampoco un endeudamiento tan alto, anatema para las administraciones republicanas, pero no para las demócratas, como es el caso.

Pero inclusive, para dentro de diez años, en el 2031 tiene todavía un presupuesto inclusive mayor, que según las previsiones será de 8,2 billones con el objetivo claro de fortalecer una economía que casi ha sido herida de muerte por la pandemia.

Más infraestructuras y más sociedad

Con unos parámetros radicalmente opuestos a los de Donald Trump y el Partido Republicano, el binomio Biden – Harris pretende embarcarse en un ambicioso programa de construcción de infraestructuras.

Además, los Demócratas pretenden imprimir un giro social a sus políticas, con el Plan de Empleo Americano y el Plan de Familias Americanas, con la intención de aumentar y fortalecer a la clase media.

En cuanto a crear empleo en Estados Unidos, la industria también recibirá una fuerte inyección de capital para lograr ser más competitiva, pero a base de calidad en los productos manufacturados y no compitiendo en salarios bajos con China y diversos países asiáticos.

También más déficit

El resultado de todas esas políticas es que para financiarlas hay que salir a los mercados a base de bonos que comprarán los acreedores.

Por ello, y durante la próxima década el déficit de Estados Unidos estará, son datos de The New York Times por encima de los 1,3 billones de dólares.

Según el equipo económico de la Casa Blanca será a partir de esos diez años, cuando la deuda pública decline y se pueda de nuevo equilibrar las cuentas públicas.

Un buen número de capítulos

Los hasta ahora citados son solo varios de los aspectos que se pueden encontrar en el presupuesto para un «curso» fiscal que comienza en próximo uno de octubre.

La lucha contra el cambio climático también tiene una partida importante reservada en el Presupuesto Federal Norteamericano, que también aumentará la partida para MEDICAID, parte fundamental de lo que se denominó como Obamacare.

El presupuesto militar, uno de los más abultados, sigue pujante, ya que la administración Biden tiene intención de adquirir a la Lockheed Martin 85 cazabombarderos F-35, de manera que además de renovar su arsenal, compra americano.

Biden tampoco se olvida de ayudar militarmente al Estado de Israel, con una cantidad que este 2021 volverá a ser de 3.800 millones de dólares para comprar armamento fabricado en Estados Unidos.

Gravar a los que más tienen y las empresas

Los dos tributos sobre los que basculan el aumento de recursos de los que dispondrá la Hacienda norteamericana, será el aumento en el impuesto de sociedades y en gravar a las rentas más altas.

La previsión de la administración Biden – Harris es que, durante los próximos 15 años, sean las rentas de más de 400.000 dólares anuales los que más tributen, y no como con la reforma fiscal de Donald Trump, las rentas medias y bajas.

Un campo de minas

Pero sacar adelante el presupuesto no va a ser una tarea fácil para el que fuera vicepresidente con Barack Obama, ya que además del rechazo frontal de los republicanos, también se sumará un más que probable «fuego amigo».

Dentro del Partido Demócrata, también hay un rechazo de congresistas centristas que no ven la solución a los problemas en gravar a las rentas más altas.

Además, el ala más a la izquierda del partido que fundase Andrew Jackson lleva décadas oponiéndose a la ayuda militar a Israel, bien es cierto que Bernie Sanders no es sino un líder marginal dentro de ese partido político.

Inclusive políticas que debieran, en principio, concitar la anuencia de toda la Cámara de Representantes, como son las infraestructuras, tampoco lo hacen.

Inclusive habiendo rebajado esa partida hasta los 1,7 billones de dólares, los Republicanos han presentado una contraoferta que rebaja la partida hasta menos de la mitad, esto es, 568.000 millones de dólares.

Con ánimo de negociar

Aunque el Partido Demócrata cuenta con mayoría en la cámara baja, y mayoría también – con el «voto de calidad» de Kamala Harris a la sazón presidenta del Senado – en la cámara alta, la nueva administración pretende hacer de la negociación el marchamo de la nueva administración.

Por ello ha tendido puentes con el Partido Republicano a pesar de que se tilda a los republicanos como renuentes a invertir en partidas como los hospitales de veteranos, energías limpias o sustitución de cañerías contaminadas de conducción de aguas.

Espaldarazo de la reserva federal

Los planes presupuestarios del gobierno norteamericano han sido validados, por su ambición y sus objetivos, por la Reserva Federal Norteamericana, que preside Janet Yellen.

Desde la FED se ve como un buen plan intentar recuperar la economía norteamericana a partir de la inversión en infraestructuras y en obra pública, algo parecido al New Deal de Franklin Delano Roosevelt.

Janet Yellen, en una reciente comparecencia ante el Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes se ha quejado que el presupuesto de la entidad financiera que preside lleve congelado más de una década.

La economía se recupera

Así parece que lo muestran todos los indicadores, que se han comenzado a recuperar a buena velocidad tras la vacunación masiva del grueso de población norteamericana.

El PIB del primer trimestre ha crecido un 1,6% con respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos que obran en poder de la Oficina de Análisis Económico (BEA en sus siglas en inglés).

Hay que recordar que, en el año 2020, producto de la pandemia de SARS-CoV-2 el PIB norteamericano se hundió un 3,5%, socavón del que parece recuperado.

De hecho, si en los siguientes tres trimestres la evolución de la economía sigue por los mismos derroteros, el crecimiento anual de EE. UU. en el 2021 sería de + 6,4%.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Guilherme Torelly / Mike McBey / Pictavio / Forvars Departementent / NASA Goddard Space Flight Center / Resolute / Peter Stevens / Brookings Institution / Charles Hildebrant