Autumn is coming!

El próximo otoño podría ser complicado desde el punto de vista económico, de manera que tanto en Europa como en Estados Unidos las autoridades económicas intentan conjugar una posible recesión con alta inflación, la tan cacareada estanflación podría estar a la vuelta de la esquina

Si algo teme la economía global el próximo otoño, una estación en la cual se prevé que la guerra de Ucrania seguirá ahí, con un panorama de fuerte subida de tipos para atajar la inflación, es una recesión.

Otro elemento inquietante es la evolución que vaya a tener la economía en los Estados Unidos, ya que, a pesar de la competencia de China, sigue siendo el país que utilizando un término coloquial «corta el bacalao».

Gastando como si no hubiese un mañana

Sin embargo, aunque negros nubarrones se ciernen sobre la economía patria, muchos consumidores parece que no se dan por enterados, ya que gastan como si no hubiese un mañana.

Restaurantes llenos hasta la bandera, turistas viajando por doquier, cruceros que atracan en las principales ciudades españolas o la recuperación de multitudinarios conciertos de música, como pueda ser el bilbaíno BBK Live.

Unas previsiones económicas inciertas

A pesar de temer el próximo otoño, nadie se atreve a realizar previsiones económicas, pero la realidad es que el «rebote» de la economía después de los años de la pandemia se ha ido desinflando.

Inclusive la previsión del Banco Central Europeo, que rebajó las expectativas de crecimiento para la UE al 2,8% podrían ser demasiado halagüeñas para lo que nos viene en otoño.

A las economías de la zona euro les ha frenado el crecimiento la guerra de Ucrania, que ha provocado que tengan que buscar nuevos suministradores de energías fósiles, tras las sanciones a Rusia.

Además, en caso de que Rusia decidiese «cerrar el grifo» a las exportaciones de energía, Europa viviría un frio invierno, ya que todavía no ha conseguido un proveedor alternativo para el volumen de gas y de petróleo que necesita.

Otoño negro

Es el calificativo que comienzan a consensuar muchos economistas cuándo les piden que hagan un boceto de lo que puede suceder cuando acabe el verano.

Y las previsiones son pesimistas inclusive cuando instituciones económicas de gran prestigio, como el alemán Instituto IFO sigue asegurando que el país que gobierna Olaf Scholz crecerá un 2,5% este año y un 3,7% el siguiente.

Bien es cierto que reconocen que la guerra de Ucrania, la crisis energética y una China que vuelve a estar confinada han restado un punto y medio porcentual al crecimiento de este 2022.

Despejada la incógnita de la pandemia de SARS-CoV-2, nuevos nubarrones se ciernen sobre Europa, especialmente ante un posible boicot de Rusia a sus exportaciones de energía a la Unión Europea.

Tormenta perfecta

La Unión Europea ha planteado varios escenarios para los próximos años, inclusive la peor situación de todas que podría ser un embargo completo de las energías fósiles que Rusia exporta a Europa.

De hecho, a varios países europeos – Países Bajos y Finlandia – el Kremlin les ha cerrado definitivamente el grifo, cosa que Putin podría hacer con el resto de los países que pertenecen a la Unión Europea.

En ese escenario, el panorama podría evolucionar con un racionamiento de combustible y gas y con unos precios que seguirían escalando por la diferencia entre la demanda y la oferta.

Crecimiento depauperado con aumentos de inflación

Con esos condicionantes el crecimiento económico de la UE se podría quedar en un raquítico 1,3%, y solo un 1,7% en el 2023.

Mientras tanto la inflación seguiría aumentando, y podría terminar el año en el 8%, aunque para el 2023 se reduciría a «solo» el 6,4%, y todo ello con una escalada de precios.

Con esos niveles de inflación, las subidas de salarios y pensiones no lograrían mantener el poder adquisitivo, por lo que además de empobrecerse, los consumidores tendrían una menor cantidad de renta.

Se produciría la temible estanflación, que no es otra cosa que un bajo crecimiento con una inflación disparada, una «termita» que acaba, en poco tiempo, devorando la economía de cualquier país que la sufra.

Y al otro lado del Atlántico

La situación de la economía al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, tampoco es mejor, con una economía que da señales de recalentamiento.

La semana pasada, Wall Street, perdió un 20% de su cotización, lo que anuncia un ciclo bajista, y, además, se ha invertido la curva de intereses, ya que el bono a dos años renta más que la deuda pública a una década.

De hecho, ya son muchos los analistas financieros norteamericanos que auguran una recesión para el año entrante, ya que la «medicina» que impondrá la FED será muy amarga.

Jerome Powell va a tener que, ya lo está haciendo, subir los tipos de interés, haciendo que la demanda se ralentice tanto la demanda como la economía, con unos consumidores fatigados que dejarán de comprar a espuertas.

Es una manera clásica para dominar la inflación y plegarla a los «sano» para la economía norteamericana, y evitar de esa manera llegar a la temida estanflación, una palabra que provoca pánico en los parques.

Nadie duda que la FED hará lo que sea necesario, inclusive provocar una recesión, con tal de lograr una inflación razonable y no disparada como está hasta ahora.

El COVID provoca una pandemia económica en China

Otro motor económico que parece gripado es China, que con su política de no convivir con las infecciones de SARS-CoV-2 está provocando un atasco global en las cadenas de suministros.

El banco de inversión Nomura establece para este año y para China un crecimiento económico de solo un 3,3%, aunque la situación podría agravarse.

China, tal como demostró la bancarrota de Evergrande, que era una de las principales inmobiliarias del país asiático, puede estar a las puertas de una crisis del sector inmobiliario del tamaño del país.

Norte y sur

Mientras tanto en la Unión Europea los países del norte quieren topar la inflación de unas maneras con las que los países del sur, incluida España, no están muy de acuerdo.

Aunque los sureños son proclives a subir los tipos de interés, son partidarios de subirlos a una velocidad que impida que la recuperación económica en esos países se resienta.

Mientras tanto los países del norte de la Unión Europea critican la poca velocidad con la cual Mario Draghi está subiendo los tipos de interés.  

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Dave Center / Images Alight / 7C0 / Nick Damico / Konrads Bilderwerkstatt / Eirien / J. J. Bers / Gauthier Delecroix / Subtle Panda

Sumar a los emigrantes al mercado laboral

Es una de las soluciones que el Gobierno plantea para lograr cubrir casi 200.000 puestos de trabajo que no quieren los españoles. Entre las medidas que se plantean se encuentran la contratación en origen y la nacionalidad para aquellos migrantes que se formen en sectores deficitarios en mano de obra

Es lo que pretende el Ministerio de Trabajo para sumar a miles de migrantes al mercado laboral español.

Para ello desde Migraciones lo que se plantea es una regularización masiva para que ya con el permiso del trabajo y el de residencia se puedan sumar como mano de obra a sectores clave de nuestra economía.

Al mismo tiempo, también se está planteando que los estudiantes extranjeros puedan sumarse al mercado laboral en aquellas ocupaciones que no quieren realizar los nacionales.

Un salto cualitativo

Se trata de unas políticas que no se habían dado antes en España, que tradicionalmente ha racaneado las concesiones de los permisos de trabajo para que los migrantes puedan trabajar legalmente.

Para ello se han aliado los ministerios de Migraciones, Seguridad Social e Inclusión, en una ambiciosa reforma normativa para que el mayor número posible de extranjeros puedan trabajar en nuestro país.

Entre otros cambios normativos será necesario cambiar la Ley de Extranjería, pero es necesario para lograr que esos migrantes se incorporen a sectores económicos en los cuales los nacionales no quieren acceder.

Sectores que no cubren la demanda de mano de obra

Son muchos, y esta falta de sincronía entre oferta de puestos de trabajo y su cobertura se produce porque hay muchos empleos, que por su extrema dureza y estar mal pagados, han dejado de ser cubiertos por españoles.

Entre esos sectores encontramos el transporte, el campo, la hostelería y la construcción, sectores que los nacionales ya no consideran como atractivos para trabajar en ellos.

Inclusive la industria tecnológica se las está viendo y se las está deseando para encontrar personas con las suficientes habilidades digitales como para poder ocupar puestos de baja cualificación en ellos.

Real Decreto

Aunque todavía se encuentra en estado de borrador, sobre todo porque los ministerios implicados en la reforma todavía tienen que seguir haciendo sus aportaciones, si se vislumbran tres «patas» principales.

La primera de ella sería la contratación en origen, esto es el extranjero, de perfiles «apetecibles» por las empresas españolas que no encuentran en territorio nacional esos perfiles.

La segunda de las «patas» sería permitir que los estudiantes extranjeros en España puedan trabajar y compatibilizar una ocupación laboral con sus estudios.

Por último, también se permitiría la regularización de aquellos migrantes que se formen en sectores económicos en los cuales hay un déficit de trabajadores.

Por último, la iniciativa ejecutiva también quiere regular el acceso de extranjeros al régimen de autónomos, como una medida más de generar actividad económica de los que vinieron allende de nuestras fronteras.

No es una barra libre

Nada más lejos del gobierno que desarrollar una regularización masiva, como ya hicieron gobiernos anteriores, concretamente del PP.

Pero si es una suavización de la normativa que permita además de la contratación en origen que se puedan cubrir puesto de trabajo a los que ya casi ningún español está dispuesto a ocupar.

Lo paradójico de la situación es que España es el país de la zona euro donde mayor tasa de desempleo existe – un 13,65% – con casi 110.000 puestos de trabajo sin cubrir.

El 69% de los empleadores tiene problemas para cubrir puestos de trabajo, algo que no ha sucedido en los últimos 15 años.

Lo que no se plantea el gobierno son regularizaciones masivas como se produjeron con gobiernos precedentes, que en poco ayudaron al mercado laboral español.

Una explicación multifactorial

Una de las causas es la falta de formación en determinados desempeños laborales a lo que se une la poca movilidad geográfica que es un mal endémico en nuestro país.

A ello se une, como ya hemos indicado que ciertos puesto de trabajo han dejado de ser atractivos para los nacionales a lo que se unen que son puestos de trabajo muy mal remunerados.

Por otro lado, la legislación migratoria actual, en su formulación promueve que sean personas en situación irregular en España las que cubran determinados puestos de trabajo, lo cual redunda en un empeoramiento de las condiciones laborales.

Los trabajadores migrantes son necesarios desde para el mantenimiento del sistema público de pensiones como para el buen funcionamiento del mercado laboral, pero es necesario que la emigración se produzca de manera regular, ordenada y segura.

Por otro lado, algunos países de nuestro entorno europeo también entienden que necesitan que una migración ordenada recale en sus fronteras para seguir teniendo una economía vigorosa en el tiempo.

Contratar en origen

Es una de las tácticas que se ensayan para lograr una migración ordenada y de sujetos que puedan aportar algo a la economía española.

En la actualidad el único proceso de ese jaez que se lleva a cabo es la contratación, en origen, de 10.000 temporeras marroquíes para la recogida de la fresa en los campos onubenses.

Con ello, las empresas del campo de Huelva solventan la falta de mano de obra que hay en esos puestos laborales, pero entre un 10% y un 30% de las temporeras se quedan irregularmente en nuestro país.

De lo que se trataría es utilizar ese modelo de contratación para otros sectores que también tiene falta de mano de obra como es el del transporte o de la construcción.

La medida se vehicularía con permisos de trabajo con permisos de trabajo de cuatro años que le permitiría trabajar en su sector por periodos de nueve meses.

Si el migrante retorna a su país después de esos cuatro años, accedería a un nuevo periodo de permiso de trabajo de otros cuatro años.

También existiría la posibilidad que el trabajador migrante pueda acceder a una autorización de residencia de otros dos años.

Para determinados tipos de empleos, como el del transporte, que hace necesaria una habilitación, los migrantes recibirían un permiso de residencia previo de seis meses para que logren esas habilitaciones necesarias.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Matt Brown / Florian Volk / Ian Preston / Agencia Estatal del Boletín del Estado / Larry Koester / Rab Lawrence / U.S. Department of Agriculture

Comercio, sobre todo local

La salida de la pandemia está recuperando el comercio local y de proximidad ya que los españoles prefieren la tienda de barrio antes que comprar en grandes centros comerciales. Iniciativas como Shop Small de American Express pretenden visibilizar el comercio local y de proximidad.

La salida de la pandemia ha supuesto una recuperación del gasto de las familias españolas y sobre todo ese gasto se ha realizado en el comercio local.

El 36% del gasto de las familias españolas se realiza en el comercio de barrio, tal como refleja un reciente estudio de American Express, que también refleja que la mayor parte de ese gasto se realiza con tarjeta de crédito.

Producto de pandemia

Recuperarnos de la pandemia de SARS-CoV-2 ha traído aparejada que hasta el 36% del gasto mensual de los españoles se produce ya en el comercio local.

En comparación con el mismo periodo del año anterior, el consumo de productos en tiendas de barrio ha subido un 14%.

El importe medio de gasto mensual en el territorio nacional es de 170 euros mensuales, aunque ello no es óbice para que el consumo en los grandes centros comerciales se haya también recuperado.

El mayor gasto en comercio de proximidad se produce en Barcelona, donde se gastan 224 euros mensuales, y en la cola del gasto encontramos a Málaga con 111 euros de gasto en cada periodo de 30 días.

Una conducta premeditada

El aumento del gasto en el comercio local no es producto del azar, sino que es una conducta premeditada de los consumidores.

El 93,5% de los encuestados por American Express consideran que es importante que los vecinos apoyen a los comercios de sus barrios.

Además, la mitad de ese 93,5% no les importa pagar un pequeño sobreprecio como peaje para comprar productos en el comercio de proximidad.

Por otro lado, las previsiones en cuanto al comercio local son halagüeñas, ya que más de la mitad de los encuestados creen que una vez superada la pandemia, cuando eso pase, se mantendrá la tendencia de apoyar al comercio de proximidad.

Volver a la presencialidad

Con una pandemia de SARS-CoV-2 en remisión, los ciudadanos han recuperado el hábito de volver a visitar los comercios, dejando de lado la compra online.

De la muestra que ha participado en el estudio de American Express, el 77,3% de las transacciones comerciales que se realizan mensualmente se llevan a cabo en establecimientos de comercio local.

Se mantiene un hábito adquirido durante la pandemia, como es el hecho de que la mayoría de la clientela sigue pagando con tarjeta de crédito, aunque hay un ligero repunte de aquellos que pagan en efectivo.

En cuanto a cohortes generacionales, los que más utilizan el pago electrónico con tarjeta de crédito o de débito son los millennials, esto es, los nacidos en las dos últimas décadas del siglo XX.

Recuperación por sectores

El sector del comercio de proximidad que más se ha recuperado en este último año ha sido el de la hostelería, sobre todo lo que tiene que ver con el subsector de los restaurantes.

A los españoles, con el fin de las restricciones y una menor virulencia de la pandemia, nos han entrado ganas de volver a salir a comer y cenar fuera de casa.

A consecuencia de ello, los pedidos de comida a domicilio han disminuido un 14%, justo lo que se ha incrementado la actividad de los restaurantes de todo tipo.

Por otro lado, el estudio de American Express muestra que en los próximos años la preferencia del «dinero de plástico» continuará adelante, arrinconando los pagos en efectivo.

Shop Small

Es una iniciativa que American Express inició en el 2010 y que ahora desarrolla su tercera edición en España, que busca apoyar al comercio local y de proximidad.

En todas estas ediciones, American Express anima a los tenedores de sus tarjetas de crédito a realizar sus compras en el comercio local más próximo a sus domicilios.

Durante la campaña, que durará hasta el 31 de julio de este año 2022, American Express toma determinadas iniciativas que incluyen a los tenedores de sus exclusivas tarjetas de crédito.

De cara a sus clientes, American Express reciben 5 euros por cada gasto de 20 euros o más, promoción que se extiende hasta 5 compras en comercio de proximidad.

Al mismo tiempo, American Express utiliza su aplicación Amex Maps para indicar a sus clientes cuales son los comercios de proximidad de su localidad que participan en esta campaña de promoción.

Por último, American Express dan a los establecimientos adheridos a su campaña material para que señalicen que están participando en la iniciativa Shop Small.

Focalizar sobre el comercio local

Desde American Express lo que se pretende es lograr la recuperación del comercio local, de manera que dicho comercio se convierta en la pieza angular del tejido empresarial español.

American Express centra su actividad en dotar de valor añadido a sus sistemas de crédito, como lo son las tarjetas de crédito.

Los objetivos principales de Shop Small es contribuir al desarrollo del comercio de proximidad y local, mejorar su visibilidad y lograr su éxito.

El programa se inició en el 2010 en territorio estadounidense y hace más de una década la iniciativa se llamaba Small Business Saturday, animando a los norteamericanos a comprar en los comercios de proximidad de su localidad de residencia.

Más adelante, la iniciativa se extendió a Canadá, Italia, México, Reino Unido y finalmente llegó a España hace tres años.

Una red en crecimiento

En el caso de nuestro país, American Express está teniendo un robusto crecimiento en el sector del comercio local y de proximidad.

En los últimos dos años, American Express ha adherido a sus sistemas de pago electrónico a 273.000 nuevos comercios, lo cual redunda también en que sus clientes puedan comprar en más locales comerciales de la geografía nacional.

En un futuro próximo American Express sigue con intenciones de seguir expandiendo su red comercial sumando más comercios de proximidad como lugares donde se pueden utilizar sus tarjetas de crédito.

Fuente – EL PAÍS / LA RAZÓN

Imagen – Steve Parker / Mike Mozart / Davy Major / J. J. Bers / José Nicdao / 7C0 / Firelknot / Matt Seppings

Bogar en las próximas crisis

El Foro Económico de Davos de este año se ha marcado como meta el que gobiernos y empresas diseñen modelos para poder hacer frente a las próximas crisis, algunas de las cuales ya se intuyen en el horizonte

En los últimos años los ciudadanos españoles y europeos hemos tenido que lidiar con un buen número de crisis: si en el 2008 fue la financiera, de la cual nos costó una década salir, en el 2020 nos las tuvimos que ver con la pandemia de SARS-CoV-2.

El Foro Económico Mundial de Davos, en la edición de este año, ha dedicado parte de su tiempo a crear mecanismos que permita a los gobiernos y empresas hacer frente, con suficiencia, a las próximas crisis que vendrán.

Circunstancias imprevistas

El futuro nunca suele ser lineal, pero en los últimos tiempos la humanidad ha tenido que lidiar con un buen número de «cisnes negros». A saber: alza de los tipos de interés, alza de los precios, aumento del precio de la energía.

Por todo ello, en lontananza se nos presenta una segura crisis, y en el Foro de Davos empresas y gobiernos piensan como poner las medidas para hacerle frente.

Además, los bancos se están sometiendo voluntariamente a «pruebas de estrés» para ver que aguante pueden tener ante la situación económica presente y futura.

En el caso de los bancos han desarrollado un buen cayo debido a las ya muchas situaciones adversas que han tenido que vivir y que, por ejemplo, pusieron contra las cuerdas al sector bancario español en el 2008.

Sin embargo, algunos países, como es el caso de Reino Unido, han comenzado a ensayar pruebas de estrés en otros sectores, como es el caso del energético, también tensionado en los últimos años.

Un antes y un después

La pandemia de SARS-CoV-2 ha supuesto un antes y un después para el Foro Económico Mundial que se celebra todos los años en la localidad suiza de Davos.

Desde el año 2020, y producto de la pandemia, las cadenas de suministro se han visto extraordinariamente tensionadas, algo que vuelve a suceder de nuevo ahora.

Sin embargo, la causa es distinta y no es el SARS-CoV-2, sino el enorme aumento de los precios de los alimentos y la energía, provocados en buena parte por la guerra que Rusia ha desatado en Ucrania.

Todas esas circunstancias han provocado que se haya provocado un cambio en el paradigma empresarial, tal como lo certifica la consultora Accenture.

Por ejemplo, en lo que se refiere a las cadenas de suministro, se ha pasado de priorizar la optimización de costes a la optimización de valor, lo que en sí mismo ya supone un cambio de paradigma.

Al mismo tiempo, en la empresa ahora se pone el acento en la resiliencia, esto es, la capacidad de superar un hecho traumático, algo que nos ha enseñado muy bien la pandemia de SARS-CoV-2.

Proximidad

La rotura de la cadena de suministros en muchos sectores ha hecho darse cuenta a las empresas que tiene que optar por los proveedores de proximidad.

Producto del SARS-Cov-2 muchos proveedores de China, la actual fábrica del mundo, dejaron de poder servir sus productos lo que paralizó miles de fábricas a lo largo y ancho del planeta.

Al mismo tiempo, y lo vamos en la guerra de Ucrania, esas cadenas de suministro se pueden utilizar como un arma de guerra más, y estamos viendo ahora mismo como Rusia está «cerrando el grifo» del gas y el petróleo a varios países europeos.

En esa clave se debe de entender el intento del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de buscar inversores en Davos para convertir a España en una potencia en la fabricación de microprocesadores.

En esta nueva situación, Latinoamérica quiere redefinir su situación en el mundo, aprovechando la reorganización global de las cadenas de suministros que se están produciendo en estos momentos.

Un futuro poco prometedor

Es lo que piensan del futuro de la economía la mayoría de los directivos norteamericanos, algo que contrasta con la esperanza de la mayoría de los directivos europeos.

El optimismo de los hombres de negocios europeos es paradójico debido a que es precisamente en Europa donde se está produciendo una guerra en las fronteras próximas a la Unión Europea.

En lo que parecen converger todos los directivos participantes es en el hecho de que nace un nuevo concepto de globalización, desconocido hasta ahora y con el que habrá que lidiar.

Esa nueva globalización está haciendo que se generen nuevos fenómenos con los cuales hay que convivir, como es el caso de un aumento de la inflación y escalada de todo tipo de costes.

Nubarrones en el horizonte

Y además amenazan tormenta, porque se está produciendo a nivel mundial, una desaceleración económica en todos los sectores.

Esos procesos se podrían acelerar si no se utilizan adecuadamente los estímulos económicos que están manejando los bancos centrales de los países que participan en el Foro de Davos.

Dos son los dos principales escollos que pueden dinamitar la esperada recuperación económica: la pandemia, todavía no dominada, de SARS-CoV-2 y la guerra de Ucrania, de la que es imposible predecir cuando terminará.

Los analistas económicos más pesimistas piensan que es seguro que Europa pueda entrar en recesión mientras que en el caso de Estados Unidos no lo hará.

En el caso del país que preside Joe Biden, la causa de que su economía no entre en números rojos es que los norteamericanos tienen ahorrados 3,4 billones de dólares que están prestos a gastarse en todo tipo de bienes.

Por si fuera poco, la deuda

La deuda pública tanto en Estados Unidos como en Europa es otro de los escollos que pueden frenar la recuperación económica.

Esa deuda es inclusive superior a la que existía en el año 2013, y se está cebando especialmente con los países emergentes, tal como ha informado el número dos del FMI, Gita Gopinath.

El futuro más negro lo tiene Rusia, donde ya nadie duda que el país que gobierna Vladimír Putin entrará en breve en suspensión de pagos.

Lo menos malo de esa situación es que los países expuestos a la deuda pública rusa son pocos y el montante de la deuda es manejable.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Brian Teutsch / Joe Shlabotnik / Robert Scoble / Daniel Ramírez / Texaus / Chris Dlugosz

Un euro débil potencia la inflación

La debilidad de la moneda única europea ante el dólar norteamericano anima el aumento de la inflación y como consecuencias el aumento de los precios que están a punto de meternos en una espiral inflacionaria. Mientras tanto, un dólar fuerte hace las exportaciones norteamericanas más caras

Y a pesar de ello, ciertos sectores económicos se ven favorecidos por la debilidad del euro frente al dólar norteamericano, como son las exportaciones y el turismo.

El envés de la moneda es que esa misma debilidad encarece la importación de energía y también la compra de materias primas para todos los países de la zona euro.

Déjà vu

La situación antitética por lo altamente deflacionaria, contraria a la que se está produciendo en estos momentos, ya acaeció en el año 2019, siendo presidente del BCE el actual presidente italiano, Mario Draghi.

En aquella ocasión, el economista italiano amenazó con sacar toda la artillería para estabilizar la situación económica, y solo la advertencia fue suficiente para mejorar la economía.

En aquellos momentos, el euro era fuerte y como consecuencia la inflación estaba en mínimos históricos, penalizando las exportaciones europeas.

La actuación del BCE que comandaba Draghi provocó el enfado del presidente norteamericano Donald Trump, que precisamente necesitaba un dólar con un tipo cambiario que permitiese a su país exportar más.

Una situación contraria

Es la que se está produciendo en estos momentos, en donde la máxima preocupación del Banco Central Europeo es que la inflación baje para parar la escalada desbocada de los precios de miles de productos.

El principal factor que tira de la inflación es el precio de la energía, que ha provocado que el pasado abril la inflación en la zona euro haya llegado al 7,5%, sobre todo por las subidas de precio de la energía de origen fósil.

La subida de precio de las materias primas y de las energías fósiles tiene dos causas principales, como son desajuste entre oferta y demanda y la guerra que se está produciendo en Ucrania.

Otro de los inductores de la situación económica actual es, y no es menor su contribución, el tipo cambiario, que está amplificando la situación inflacionaria.

Un dólar norteamericano fuerte

En estos momentos el billete verde tiene una extraordinaria fortaleza con respecto al euro, dándose la circunstancia que la energía y los productos de la cesta básica de la compra cotizan en la moneda norteamericana.

Eso hace que, con un dólar norteamericano fuerte frente al euro, los importadores europeos tienen que pagar más por lo que importan, y eso es especialmente cierto en las importaciones de energías fósiles.

En lo que llevamos de año el barril de Brent, el estándar del petróleo que se consume en Europa, ha subido hasta un 60%, pero si esa factura se pone en euros, la subida real ha sido del 80%, lo que encarece todo tipo de productos.

Los fabricantes que necesitan energía para la producción de sus bienes, sobre todo eléctrica y gas, repercuten la subida sobre el consumidor final y por ello ahora en Europa la canasta básica de la compra y otros muchos productos están por las nubes.

Contratar en euros

Europa es el mayor importador de energía del mundo, con una factura anual que el año pasado fue de 300.000 millones de euros.

Además, para agravar la situación económica, la mayor parte de los contratos de energía están indexados al euro como una manera de potenciar el papel de moneda internacional de la moneda común europea.

A pesar de que ello hace más cara la energía, la UE tiene suerte de que los contratos que se firman para abastecer de gas a los países miembros se negocien en euros y no en dólares norteamericanos.

A pesar de ello algunos analistas financieros piensan que el euro no seguirá, a medio plazo, debilitándose ante el dólar norteamericano, y ello debido a dos razones.

La primera de ellas es que el excedente comercial europeo es enorme y por otro lado Alemania, la locomotora económica europea, no va a dejar de exportar como corresponde a una potencia económica de primer orden.

Incluso llegar a la paridad

Aunque el euro se ha dejado un 15% de su cotización con respecto al dólar norteamericano en lo que va de año, algunas casas de cambio piensan que antes de que se acabe el año se llegará a la paridad.

Y eso a pesar de que el panorama económico ha quedado trastocado por la guerra en Ucrania, aunque llegar a esa paridad sería acrecentaría las tendencias inflacionistas en la eurozona, que empeoraría su desempeño.

Con respecto a otras divisas internacionales, el euro también ha perdido muchos enteros: frente al franco suizo un 7%, frente a la libra esterlina pierde un 3%, y con respecto al yen japonés, la moneda europea inclusive se aprecia.

Dólar como divisa estable

Y eso porque las sanciones europeas a Rusia tienen en la energía otro campo de batalla, en el cual muchos países europeos están buscando dejar de depender energéticamente de Rusia.

Eso hace que tengan que buscar otros proveedores, lo que implica unos precios, sobre todo del gas, más elevados por lo que la economía europea se resiente por ese aumento de precios.

Otro factor, también provocado por la guerra, es que las recetas económicas que ha impuesto la FED y el BCE son diferentes, lo cual siguen penalizando al euro ya que los capitales se van donde más los remuneran, en este caso Estados Unidos.

En un periodo de alta volatilidad como la actual, el dólar norteamericano, por su estabilidad, se convierte en una divisa estable, lo que hace que su cotización se aprecie con respecto a otras divisas.

Perjuicio a Estados Unidos

Pero en cierto modo, un dólar fuerte también perjudica a Estados Unidos, y eso se ha traducido en la primera contracción de su economía desde el año 2020.

Las exportaciones de EE. UU. a otros países han bajado casi un 6% y se ha producido un aumento de las importaciones de algo más del 17%, y en ambas situaciones la cotización del dólar ha sido esencial.

Un dólar fuerte y un euro débil, además, beneficia a la UE con respecto a las exportaciones y perjudica a EE. UU., cuyos productos son más caros.

En el caso concreto de nuestro país, la debilidad del euro ha beneficiado al sector exportador, que ha podido, hasta cierto punto, compensar el efecto en el PIB del encarecimiento de la energía.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – 7C0 / Donald West / Jeremy Seitz / Chris Dlugosz / James St. John / Matt Brown / John Lodder / J. L. Hervás

Se atasca el pacto de rentas

El pacto de rentas, la solución que había pergeñado el gobierno para hacer frente a la difícil situación económica, parece que se atasca por la nula intención negociadora tanto de la patronal como de las centrales sindicales

Las reuniones preliminares para alcanzar un pacto de rentas entre los agentes sociales parecen que no evoluciona al ritmo que sería necesaria ante la preocupante situación económica que comienza a tener España.

Aunque se ha producido la primera reunión, no se ha agendado ninguna nueva cita que reúna a sindicatos, gobierno y patronales.

Estrategia de desgaste

Es la dinámica en la que parecen instalados los agentes sociales, que pretenden dilatar la negociación esperando que el rival ceda en sus posiciones en lo que es evidente que es una estrategia de desgaste.

El principal problema económico que aqueja al país es la inflación, y es por ello que, desde el gobierno se ha propuesto un pacto de rentas, de manera que se acuerde, como primera medida, un alza de precios consensuado.

Desde el gobierno se lanzó la idea de un pacto de rentas hace ya dos meses, y la falta de agilidad en las negociaciones amenaza en convertir en papel mojado una iniciativa que podría ser la solución a la inflación desbocada.

Unos sindicatos y patronal con objetivos claros

Las dos centrales sindicales mayoritarias, UGT y CCOO, pretende, antes de cualquier cosa, un acuerdo para el control de los precios.

Una vez lograda domeñar la tendencia alcista de precios sería el momento para renovar el acuerdo del empleo y la negociación colectiva (AENC).

La AENC es, por así decirlo, la llave maestra para posteriormente poder negociar los convenios sectoriales de cada sector de actividad económica.

Pero por el lado de la patronal también se pretenden conseguir objetivos con la negociación, como son, en el caso de CEOE y CEPYME, no controlar los precios, algo que desde las patronales consideran que debe de ser arbitrado por el mercado.

Como el Banco de España, la patronal considera que topar los precios provocaría entrar en un círculo vicioso en el cual la inflación y los salarios entrarían en una espiral alcista que sería muy difícil de controlar.

Mantener la capacidad adquisitiva

Es el mantra que repiten hasta la saciedad las centrales sindicales, para lo que considera que los sueldos tendrían que subir, en los próximos tres años, entre un 8 y un 9%.

Además, una vez superado el trienio se deberían revisar con respecto a la desviación que hayan tenido estos con respecto al Índice de Precios al Consumo (IPC).

Con estos planteamientos, los sindicatos incluso moderan sus expectativas, ya que hasta hace pocos meses lo que planteaban era correcciones de sueldos anuales de los sueldos en relación directa con la desviación del IPC.

Eso no hacía sino añadir un factor de estrés adicional sobre las empresas ya que serían estas las que deberían de arrostrar la elevación de los sueldos.

En cierto modo interpelan a la CEOE cuando no tiene problemas en que los propietarios incrementen el precio de los alquileres, pero no entienden, o no quieren entender, que los trabajadores también tienen derecho a mantener su capacidad de compra.

Alineación con los trabajadores

Es la postura que ha tomado el Ministerio de Trabajo que es consciente de que no pueden ser nuevamente los trabajadores los que tengan que pagar una vez más los efectos de la crisis económica que se cierne sobre el país.

Bien es cierto, que la solución más manida por muchos gobiernos ha sido, para crisis del jaez de la que estamos sufriendo, es la devaluación salarial, lo que a decir de Yolanda Díez ha sido una decisión errónea.

Sin embargo, para las centrales sindicales, el Ministerio de trabajo está demostrando poca beligerancia por lo cual ya han planteado movilizaciones, lo que puede augurar un verano caliente, y no solo por la canícula.

La postura de la patronal

Es la misma, pero de sentido contrario, por la que los sindicatos plantean las subidas salariales, y se considera que no se puede exponer a las empresas a un sobreesfuerzo para hacer frente a la crisis.

En lo que se refiere a las negociaciones, Antonio Garamendi, el máximo representante de la CEOE, anunció que no se volvería a sentar en la mesa de diálogo por lo menos hasta que hubiese pasado el 1 de mayo.

De cualquier modo, desde la CEOE se apuesta por el diálogo como mejor manera de solucionar la coyuntura económica, y se entiende perfectamente que los sindicatos tienen sus propios intereses que no coinciden con los de patronal.

Movilización sindical

Es la que se ha producido el pasado domingo como corresponde al 1 de mayo, donde se reivindica el Día del Trabajo, con una reivindicación clara de la AENC.

De lo que se trataría es de evitar por todos los medios la devaluación salarial, para lo que es necesario incluir la cláusula de revisión salarial en todos los convenios colectivos.

De ese modo los trabajadores pueden hacer frente mejor a la subida de precios generalizados que se están produciendo a lo largo de toda la geografía española.

Aunque paradójicamente las subidas de precios benefician a las empresas, eso no lo trasladan habitualmente a los sueldos de los empleados, es más, se suelen devaluar esos sueldos.

Un pacto de rentas en el aire

Con el gobierno actuando con un funambulista que no es capaz de mantener bien el equilibrio sobre el trapecio.

Para lograr un pacto de renta beneficioso para todas las partes el tiempo se agota a medida que la inflación va acogotando a los trabajadores.

Para lograr ese pacto de rentas los sindicatos tendrían que lograr «amarrar» la AENC, de manera que se puedan incluir las cláusulas de revisión salarial a lo convenios de la mayoría de las empresas.

Subida de tipos en EE. UU.

Se suele decir que cuando Estados Unidos se constipa el resto de mundo puede acabar con una pulmonía, por lo cual no está demás ver que se hacen en el país que gobierna Joe Biden para ver lo que puede suceder en España.

La FED norteamericana, equivalente al Banco de España, acaba de subir los tipos de interés para hacer frente a una inflación desbocada.

La subida de tipos de interés ha sido de un 0,5%, con lo cual los mismos quedan en el 1%, con la previsión de subirlos al 2% en el próximo mes de julio.

¿Será esa la tónica que siga el Banco de España para hacer frente a la inflación desbocada? El tiempo lo dirá.

Fuente – EL PAÍS / Economía en EL PAÍS

Imagen – La Moncloa – Gobierno de España / John Graham / Unión General de Trabajadores / Images Money / Matthias Ripp / Fundación Cajasol / UGT – Madrid / Raji PV / Simone Fontana

En Rusia también se evade

Nuevas revelaciones de los papeles de Pandora, demuestran que muchos oligarcas del círculo de confianza de Putin, llevan años evadiendo divisas a las Hacienda rusa mediante sociedades en paraísos fiscales. Las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea habrían acelerado esos comportamientos delictivos

En la Rusia actual también se evade entre los círculos y los oligarcas que participan de la amistad de Vladimír Putin, al menos así lo demuestra una nueva hornada de los Papeles de Pandora.

En lo que fuera el primer país que tuvo la primera sociedad socialista que pretendió abolir la propiedad privada y las diferencias socioeconómicas, campa por sus respetos un capitalismo de pillos que evaden todo lo que pueden.

En la última revelación de los Papeles de Pandora se muestra, bien a las claras, un total de 3.600 sociedades en paraísos fiscales que tienen como propietarios a oligarcas de la órbita del Kremlin.

Sortear las sanciones

Es el caso de Alexéi Mordashov, uno de los incondicionales de Vladimír Putin, que, para sortear las sanciones de Europa y Estados Unidos, ha vendido su principal empresa, una participación en mayorista turístico alemán TUI, a una sociedad radicada en las Islas Vírgenes Británicas.

De ese modo, vendiendo un tercio de su participación a Ondero Ltd., la sociedad instrumental con la que controla sus inversiones en Europa, evita un más que posible embargo si la participación estuviese a nombre de una sociedad rusa.

De la misma manera han actuado un buen número de oligarcas rusos que veían más que probable, como realmente ha sucedido, que Europa y Estados Unidos congelasen sus activos en la UE y en territorio norteamericano.

En el caso de España, el gobierno ya ha actuado contra media docena de yates propiedad de la élite económica rusa, inclusive, aunque los mismos estuvieren domiciliado en paraísos fiscales y no estaban directamente a nombre de los potentados.

Una matrioska rusa

Siguiendo con la ingeniería empresarial del tal Mordashov, Ondero Ltd. está desde el año 2018 controlado por Ranel Assets, que se encuentra bajo el control de Marina Mordashova, la mujer de Alexéi.

Todo ello aparece en un nuevo capítulo de los Papeles de Pandora, como datos de la investigación que desde hace unos años lleva a cabo el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ).

Esta operativa, sociedades offshore que están controladas a través de otras sociedades no es nuevo, ya que es un clásico en la evasión empresarial y de capitales, algo a lo que también son aficionadas las élites rusas.

Los Papeles de Pandora son un conjunto de 11.900.000 documentos que fueron filtrados a la prensa y que provienen de 14 proveedores de servicios offshore, y que empezaron a ser filtrados, no se sabe por quién, a partir de octubre de 2021.

Entre los evasores, se encuentran 42 billonarios rusos cuya riqueza supone el 15% del Producto Interior Bruto que produce el país que gobierna Vladimír Putin.

Miles de sociedades

En los papeles de Pandora se encuentran reflejadas un total de 3.700 sociedades offshore que pertenecen a 4.400 ciudadanos rusos.

Las sociedades offshore han sido creadas por proveedores de ese tipo de servicios cuya operativa consiste en crear una variedad de sociedades – empresas, fideicomisos y fundaciones – cuya misión es ocultar al fisco enormes cantidades de dinero.

Uno de esos «despachos» se llama Alpha Group, que es uno de los que habitualmente operaba para clientes rusos: el 40% de sus sociedades eran para clientes del país de las estepas.

El pasado jueves, el ICIJ hizo públicos más «papeles» de Alpha Group con lo cual han aflorado otros muchos potentados rusos que utilizaron a ese despacho para evitar pagar impuestos al fisco ruso.

PriceWaterHouseCooper también en el ajo

Las últimas revelaciones del ICIJ también extienden la responsabilidad a la consultora internacional PriceWaterHouseCooper, que habría ayudado a Alexéi Mordashov a ocultar parte de su fortuna.

En el año 2003, el potentado ruso contaba con 37 años de edad y ya aparecía en la lista que todos los años la revista Forbes publica con los megáricos que hay en el mundo, codeándose con, entre otras, con Oprah Winfrey.

Ya hace casi 20 años PriceWaterHouseCooper ayudaba a Mordashov a ocultar parte de su patrimonio, que a día de hoy se cifra en 29.000 millones de euros, en 65 sociedades opacas las Islas Vírgenes Británicas.

Parte de las sociedades se convirtieron en instrumentales para poder teledirigir las inversiones de Mordashov en la propia Rusia, en compañías de explotación de madera, carbón y medios de comunicación.

Sancionado en febrero

Mordashov ha sido uno de los oligarcas rusos que han sido sancionados por la Unión Europea y por Estados Unidos por la invasión de Ucrania.

Las sanciones han sido impuestas porque para Estados Unidos y la UE, el magnate tiene vinculación directa con el poder ejecutivo que gobierna actualmente Rusia.

Las sanciones a Mordashov golpean directamente a una parte de su conglomerado empresarial, ya que una de sus empresas es Severstal, el cuarto producto ruso de acero y que exportaba tres millones de toneladas de acero a la UE.

Las sanciones se han convertido en el juego del gato y el ratón, por lo que Mordashov optó por vender su participación en TUI y en la minera Nordgold a Ondero Ltd., como ya se ha explicado en estas páginas.

Ondero Ltd. es propiedad de María Mordashova, la mujer de oligarca y madre de sus hijos, la que es difícil que sea sometida a sanciones por la Unión Europea y por Estados Unidos.

En otra operación digna del funambulismo financiero en altura, el avión del oligarca, un Bombardier Global 600, fue registrado en la Isla de Man, otro paraíso fiscal, por lo cual a día de hoy es inembargable.

En el círculo de confianza de Putin

Es el caso de otro de los oligarcas, Suleymán Karimov, que posee en la Unión Europea activos por casi 9.000 millones de euros.

En este caso, los papeles revelados por ICIJ revelan que podría ser el brazo de inversión del dinero que Vladimír Putin ha atesorado en las dos décadas que lleva detentando el poder en Rusia.

En este caso Karimov ha seguido casi de manera ortodoxa el manual del buen evasor, ya que ha creado en diversos paraísos fiscales sociedades interpuestas que llevan el dinero evadido desde estas a una fundación sin ánimo de lucro.

Esas sociedades interpuestas, dirigidas por un sobrino de Karimov, habrían transferido a la fundación casi 300 millones de dólares, y habrían suscrito un crédito de 65 millones de dólares para adquirir dos aviones: un Boeing 737 y un Bombardier Global Express.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Larry Koester / Steve / Yun Huang Yong / BVI / Dan Kamminga / Барвенковский

La CNMV lanza un ultimátum a Google y Facebook

La Comisión Nacional del Mercado de Valores ha lanzado un ultimátum a Google y Facebook para que se regulen a sí mismas para que no sigan anunciando en el buscador y en la red social auténticos chiringuitos financieros que prometen dinero fácil invirtiendo en criptomonedas, inversiones que muchas veces son una estafa

Y todo tiene que ver con la publicidad, muchas veces engañosa, en la cual se anuncian servicios financieros que cuando menos son chiringuitos, y a veces hasta estafas.

En un primer momento la CNMV ha pedido a los buscadores y redes sociales que se autorregulen.

De no hacerlo el organismo público que dirige Rodrigo Buenaventura pedirá al Gobierno una legislación que impida la publicidad de empresas «pirata».

Sobre todo, Google y Facebook

Más que una advertencia, lo de la CNMV es un ultimátum: o se acaba la publicidad de «chiringuitos» financieros o se arbitrará una ley que lo impida.

En los últimos tiempos la mayoría de la publicidad fraudulenta que se puede ver en el buscador y en la red social tiene que ver con criptodivisas, que se convierten en el «gancho» para otro tipo de estafas.

En la actualidad, y según la CNMV, aunque no se puede equiparar fraude y criptodivisa, la mayoría de los fraudes en la red tienen que ver con ese tipo de divisas cibernéticas, siendo el sector donde más ilegalidades se cometen.

Necesidad de acuerdo

La CNMV no quiere tener que acudir a medidas coercitivas, al menos por el momento, convencida de que la administración y los grandes actores del sector de internet tienen que llegar a algún tipo de acuerdo.

Sin embargo, la realidad es que las posiciones no están siquiera próximas, ya que Google y Facebook no quieren tocar su negocio publicitario, ya que se trata de la gallina de los huevos de oro para ellos.

La realidad que tiene constatada la CNMV es que es a raíz de la publicidad que se publicita en buscadores de internet y en redes sociales como Facebook, donde los estafadores encuentran a los incautos a los cuales estafan impunemente.

Pedagogía

Ante un sector que casi no está regulado, ni en España ni en la Unión Europea, la única labor que pueden desarrollar los reguladores de los diversos países europeos es denunciar a dominios donde se están produciendo las estafas.

Pero la realidad es que Google y Facebook hacen oídos sordos a las advertencias de las autoridades nacionales y europeas y siguen alojando publicidad de entidades o bien son abiertamente fraudulentas o no tiene autorización para la intermediación financiera.

La CMNV tiene como espejo a Reino Unido donde los gigantes de internet han conveniado con el gobierno de Boris Johnson rechazar realizar publicidad de entidades y empresas que hayan sido señaladas como fraudulentas por el ejecutivo de Downing Street.

El sector en España empieza a estar entre la espada y la pared: la CNMV advierte que de no llegar a un acuerdo el gobierno español será el que regule el sector con una legislación específica.

Unas criptomonedas que no son la panacea

El negocio de los criptoactivos es uno de los que más fraudes está produciendo en internet, con unas criptomonedas que muchos analistas financieros nunca calificarían como vehículos de inversión.

Uno de los talones de Aquiles de las criptomonedas es su escasa capacidad para crear valor en el largo plazo, aunque es cierto que pueden crear una gran cantidad de plusvalía en los periodos de alta volatilidad.

Además, el mercado de las criptomonedas se ha convertido en un sindiós, en donde pululan miles de criptomonedas diferentes, aunque bien es cierto que hay algunas que por su solidez se están convirtiendo en valor refugio.

En estos momentos se han contabilizado por la CNMV hasta 10.000 criptomonedas, ya que su creación es sumamente fácil, por lo que también son un mercado donde la estafa está a la vuelta de la esquina.

Todo tipo de avisos

Tanto la Comisión Nacional del Mercado de Valores como su par Europa, la ESMA, han realizado campañas advirtiendo por activa y pasiva de que se corren graves riesgos cuando se invierte en criptomonedas.

Sin embargo, eso ha provocado el efecto contrario: los avisos de la CNMV y la ESMA han lanzado a la inversión en criptoactivos a muchos inversores que creen que la CNMV y la ESMA lo único que pretenden es preservar el statu quo.

Algo que tal como subrayan desde la CNMV no es cierto ya que la entidad considera que cuanto menos intermediarios haya entre los inversores y las empresas será mejor para el «juego» financiero.

Sin embargo, por lo sí velan la CNMV y la ESMA es porque los canales de inversión, lo más directos posibles, tengan la suficiente fiabilidad como para evitar fraudes, que se producen a cientos todos los días.

Y por si fuera poco minar criptomonedas contamina

Es otro de los efectos no deseados de las criptomonedas, y es que el consumo energético para lograr un Bitcoin, o cualquier otra moneda digital, es de unas proporciones colosales.

Cualquier criptomoneda, empezado por el sacrosanto Bitcoin, tiene que ser «minada», esto es, se tienen que resolver computacionalmente una serie de algoritmos hasta que el «minero» logra la criptomoneda.

Dedicarse al minado de criptomonedas de manera industrial, que implica cientos o miles de ordenadores resolviendo algoritmos implica unos enormes gastos de energía.

Para evitar tal gasto energético, y la huella de carbono consiguiente, son muchos los que defienden, que, en el caso concreto del Bitcoin, lo mejor sería hacer más sencillos esos algoritmos.

De ese modo se lograría que el gasto energético fuese mucho menor, y la minería de Bitcoins sería mucho menos contaminante.

Para lograrlo algunas organizaciones ecologistas, caso de Greenpeace y Environmental Working Group, ha lanzado la campaña Code not Climate, que se podría traducir en español como “Cambia el código, no el clima”.

Según estas organizaciones ambientalistas, cambiando el código de los algoritmos que es necesario resolver para minar Bitcoins, se podría reducir en un 99% la contaminación que provoca el proceso.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Meta / Google Ads / Best Picko / rimse / Richard Patterson / Mariya Chorna / Victoria Catterson

El turismo se recupera en España, al menos en Semana Santa

A pesar de los nubarrones que se ciernen en el horizonte – enorme inflación y guerra de Ucrania – el sector turístico cifra en Semana Santa la senda de la recuperación de un sector que factura entre un 50% y un 60% menos de lo que lo hacía en 2019, año en el cual todavía no había estallado la pandemia de SARS-CoV-2

Y la primera cita la tiene con la Semana Santa, donde las reservas de alojamientos y de viajes han aumentado un 40% con respecto al ejercicio anterior.

Estos datos provienen de ACAVE, la patronal del sector que ve nubarrones producto de la guerra de Ucrania y la inflación galopante que estamos sufriendo con unas cotas que no se conocían desde los años ochenta del pasado siglo.

Debido a la delicada situación económica, en el sector también se plantean llevar a cabo subidas para que la inflación no se coma los beneficios que son como maná caído del cielo en estos momentos.

Sobre todo, las agencias de viajes

Son el nicho de mercado que pilota la recuperación del sector turístico, en unos tiempos en el cual existen cientos de posibilidades para gestionar los viajes sin intermediarios.

En lo que respecta a las reservas de Semana Santa están logrando recuperar la actividad, y el sector del Turismo piensa que en dichas fechas se va a iniciar la recuperación del sector.

En las previsiones de los principales actores del sector se barajaba – ahora tenemos una guerra encima y un alza de precios acompañada de inflación – que en el 2024 el PIB que genera el turismo se recuperaría.

Pero los datos que en estos momentos obran en poder de Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas muestran que las reservas de viajes para Semana Santa se han recuperado, en algunos casos, en un 50%.

Además, la clientela planifica los viajes con un mes de antelación, lo que permite que las agencias de viaje tengan más margen de maniobra en caso de que haya alguna incidencia con las reservas.

Invasión en Ucrania

Como en otros muchos sectores, la invasión de Ucrania perpetrada por Rusia ha afectado al sector, con una retracción del número de viajes contratados, además de ser el importe más bajo de lo que se esperaba.

Sin embargo, los españoles, a la hora de viajar, en muchos casos dejamos la contratación para el último momento, con lo cual sería posible incluso que en breve se reactivase la demanda.

En un reciente estudio demoscópico encargado por el propio sector, el 79% de los operadores de viaje informan que el estallido de la guerra en Ucrania ha provocado un mayor conservadurismo a la hora de contratar viajes.

A pesar de ello la patronal del sector espera que la guerra de Ucrania sea solo un pequeño bache y el problema no se cronifique.

La invasión de Ucrania ha quitado las ganas de viajar a mucho turista europeo que antes del conflicto bélico demostraba mucho apetito, atrasado por la pandemia, para conocer nuestro país.

Destinos turísticos

En lo que respecta al viajero nacional que quiere viajar en Semana Santa los destinos preferidos son Canarias, Cataluña, Valencia, Andalucía y Baleares.

Además, uno de los principales empujes en cuanto a la contratación se centra en el turismo rural, con regiones que casi han colgado el cartel de completo.

Por su parte, y también centrándonos en Semana Santa, la contratación de viajes desde el extranjero para visitar nuestro país ha aumentado entre un 40 y 50%, sobre todo entre turistas Francia, Reino Unido y el Benelux.

España se recupera pues como uno de los destinos turísticos preferidos entre los países europeos de nuestro entorno, un destino donde se puede realizar diferentes tipos de turismo, desde el de sol y playa hasta el gastronómico y cultural.

La inflación se desboca

En estos momentos la inflación bate récords históricos en nuestro país, con un 9,8%, magnitud que no se conocía desde mediados de los años 80 del pasado siglo.

Ese factor es uno de los que podrían lastrar la recuperación del sector y desde ACAVE se siente preocupados no vaya a ser que los buenos resultados de Semana Santa sean solo el canto del cisne.

Debido a esa inflación, los paquetes turísticos aumentarán de precio entre un diez y un doce por ciento, lo que puede redundar en un menor gasto de los turistas.

Además, el sector todavía no ha podido recuperar la actividad – y la facturación – del 2019, el año anterior a la pandemia, con una facturación que todavía está entre un 70% y 80% menor que antes de la pandemia.

Se estima que el 28% de la fuerza de trabajo del sector turístico se encuentra todavía en ERTE, algo sostenible porque el gobierno ha permitido al sector auxiliarse con el Mecanismo RED que beneficia a las agencias de viaje.

El Mecanismo RED es el que ha permitido la rápida gestión de los Expedientes de Regulación de Empleo Temporal que ha sido un auténtico salvavidas para el sector turístico y el de las agencias de viajes.  

Explorar nuevos mercados

En esa dinámica se entiende la campaña que TURESPAÑA está llevando a cabo en Estados Unidos, con la idea de promocionar el destino como sinónimo de calidad, seguridad y sostenibilidad.

El formato de la campaña es reunir a 56 turoperadores norteamericanos con 45 destinos turísticos españoles, con la vista puesto en que los norteamericanos diseñen paquetes turísticos que incluyan nuestro país.

Entre hoy y mañana y bajo ese «paraguas» se va a celebrar en Miami el Spain Summit 2022, en el que además del sector nacional y tour operadores norteamericanos, también estarán presentes las Consejerías de Turismo.

Con este acto se retoman los contactos entre los sectores de turismo de España y Estados Unidos, que habían quedado congelados, producto de la pandemia que afecto a los cinco continentes.

Estados Unidos siempre ha sido un oscuro objeto de deseo para el sector turístico español, tanto por el volumen de turistas que posee como por el elevado gasto que realizan los nacionales de aquel país cuándo viajan.

Fuente – EL PAÍS / HOSTELTUR

Imagen – Marco Verch / A. Davey / manhhai / Drone Pics / John Loo /

Volver a los años 70

Y a sus crisis del petróleo, que se parece, como dos gotas de agua, a la que se está produciendo ya en estos momentos en Europa, con una guerra en Ucrania y la UE y Rusia clavándose el rejón con todo tipo de sanciones económicas

Y a su crisis petrolífera es lo que parece que se está configurando en lontananza, aunque si recordamos, en aquel momento el detonante de la crisis fueron dos guerras, o tres, según se mire.

Una de las guerras que provocó la crisis fue la ya mediada, para aquella época, Guerra del Vietnam, y dos guerras – la de los 6 Días y la del Yom Kippur – que enfrentaron a Israel con sus vecinos árabes.

Un más que probable aumento del precio de la energía y de la canasta básica de alimentos podrían ser los prolegómenos de agitaciones sociales, a las que ni los países que forman parte de la Unión Europea ni España serían ajenos.

Represalias

El punto álgido de la crisis del petróleo de los años setenta del pasado siglo fue una represalia de los países árabes productores de petróleo, casi la mayoría de los que formaban al OPEP a aquellos países apoyaban a Israel.

La escalada de precios que se están llevando a cabo en estos momentos recuerda a la que se produjo hace 49 años, aunque evidentemente el contexto económico es diferente, ya que ahora la economía mundial está mucho más interconectada.

Además de que la economía mundial no es tan dependiente de los combustibles fósiles, el precio de barril del petróleo parte de indicadores bajísimos, después de que dos años de pandemia hundieran barril a mínimos inimaginables.

La dependencia de Rusia

Hablando exclusivamente del caso europeo, la realidad es que buena parte de los países de la Unión Europea tienen una gran dependencia energética del país que gobierna Vladimír Putin, y no solo.

Además del petróleo y gas que nos llega de las refinerías de más allá de los Urales, Rusia también ha creado un inmenso mercado en Europa para todo tipo de minerales estratégicos y de tierras raras.

Moscú es uno de los principales exportadores del neón, con una cuota de mercado del 70%, un gas insustituible para la fabricación de semiconductores, que utilizan infinidad de industrias, entre ella la del automóvil.

Otros minerales que se extraen casi exclusivamente en las minas rusas son el paladio y el aluminio, abrumadoramente presentes en muchos procesos industriales que se desarrollan en Europa y Estados Unidos.

Inclusive antes de la invasión

Los precios del petróleo y otras materias primas que Estados Unidos y Europa utilizan masivamente ya habían crecido inclusive antes de la invasión de Ucrania.

En solo un año el precio del gas se ha multiplicado por doce y el barril de Brent, el índice para el petróleo que se produce en el mar del Norte, se ha elevado en un 70%.

Todo ello ha puesto a Europa al borde de un shock energético, probablemente de la misma magnitud del que se vivió en Europa en los años setenta del pasado siglo.

Como si de un castillo de naipes se trataran, en esos años se produjo un masivo cierre de industrias y el desempleo alcanzó los dos dígitos, lo que provocó, por la asimétrica afección de la crisis, miles de disturbios a lo largo de los países que hoy conforman al Unión Europea.

Por si eso fuera poco ahora se une la invasión de Ucrania, que ha provocado que la UE active un enorme paquete de sanciones, entre las que podría dictar también el embargo de compra de petróleo y gas a Rusia.

Hay que tener en cuenta que el 40% del gas que llega a la Unión Europea proviene de Rusia, y en el caso de algunos países como Alemania, el porcentaje llega al 82%.

España puede ser la solución

En caso de que se lleve a cabo un embargo energético a Rusia, nuestro país podría ser la solución para el suministro de gas y petróleo para el resto de Europa.

Para ello solo sería necesario, y se dice fácilmente, pero solventar el entuerto haría necesario mucho trabajo y mucha inversión, una interconexión de oleoductos y gasoductos que nos conectase con Francia.

La mayor parte del gas que se consume en España nos llega desde Argelia por un ducto, por lo que la exposición de nuestro país al gas ruso es mínima; España se podría convertir en el nuevo suministrador de gas para Europa.

Otra de las ventajas de España es que posee seis grandes regasificadoras en los principales puertos españoles: el gas que llega en los grandes barcos metaneros viene licuada, y para su utilización hay que pasarla de estado líquido a estado gaseoso.

La UE se plantea que los gaseros estadounidenses lleguen a España, aquí se convierta de nuevo el gas en gaseoso y se exporte al resto de Europa; para ello solo sería necesario un gasoducto que conectase nuestro país con Europa.

En otras latitudes, como es el caso de China, la presente crisis le ha hecho replantearse poner en desuso el carbón como fuente de energía, algo que ya se estaba planteando hasta la invasión rusa de Ucrania.

Pero ahora, ha repensado su postura, y hasta que el horizonte vuelva a estar despejado, y por una necesidad de aseguramiento energético, ha decido posponer, sine die, esa decisión de postergar los combustibles fósiles.

Crisis alimentaria

Es otra de las facetas de esta poliédrica crisis, y estos efectos ya se están sintiendo incluso en nuestro país.

Rusia y Ucrania son los graneros de Europa, con el 25% de la producción mundial de trigo, y en el caso ucranio, 1/8 del maíz que se consume en el mundo proviene, o provenía, de Ucrania.

Esto ya está provocando que el precio del trigo haya subido un 56% y el maíz un 29% lo cual afecta al bolsillo tanto de los particulares como de las empresas.

Especial incidencia ha tenido en el sector ganadero, donde casi el 100% de los piensos con los que dan de comer a los animales están basados en el trigo y en el maíz.

También ha subido muchísimo el aceite de girasol, del que hace un uso intensivo la industria alimentaria sobre todo la que confecciona todo tipo de dulces y de repostería.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Geagea / YiFeBot / CGP Gray / Art Prof / Raw Lawrence / Gemma Billings