Suspensión de pagos rusa

Rusia acaba de protagonizar la primera suspensión de pagos desde enero del 1918, en plena revolución bolchevique. La causa son los algo más de 100 millones de dólares de cupón de la deuda que no ha podido pagar por unas sanciones que impiden que sus acreedores paguen en dólares norteamericanos

Y se ha producido en la deuda rusa en dólares norteamericanos, siendo la primera que se produce en aquellas tierras desde la revolución bolchevique de año 1917.

La consecuencia directa es que el Kremlin va a tener, a partir de ahora, mucho más difícil el financiarse en los mercados internacionales, algo ya difícil producto de las sanciones de la comunidad internacional.

Solo dos veces en toda su historia

Rusia, o cualquiera de sus denominaciones a lo largo de su Historia solo ha sufrido dos veces un default: la primera de ellas tras la subida de los bolcheviques al poder, en enero de 1918.

La segunda suspensión de pagos se produjo en el año 1998, seis años después de que implosionara lo que fue al Unión Soviética.

La última, y circunscrito a la deuda que Rusia tiene con entidades financieras de medio mundo se ha producido el pasado 27 de junio, y la culpa la han tenido 100 millones de dólares.

La causa no es otra que por las sanciones que pesan sobre el Kremlin por la guerra de Ucrania, ya que las entidades a las que Rusia debe dinero se niegan a cobrar la deuda en dólares norteamericanos.

El ardid ruso

Debido a la gran dependencia que los países que conforman la Unión Europea tienen del petróleo y el gas rusos, la economía rusa todavía sigue en pie.

Además, las autoridades económicas rusas obligan a los países a los cuales suministran energía a que los pagos los hagan en rublos rusos, y de esa manera la moneda rusa no se ha desplomado a pesar de las sanciones.

Con ello la economía rusa, y el resto del país sigue a flote, a pesar de que Estados Unidos ha «congelado» los 640.000 millones de dólares que el Estado ruso tiene depositados en bancos norteamericanos.

También hay que tener en cuenta que la Reserva Federal Norteamericana, a efectos su banco central, lleva dese mayo prohibiendo a las entidades financieras de aquel país que sigan canalizando los pagos de la deuda rusa.

Un muro que ha precipitado el default

A efectos, la FED lo que ha levantado es un muro que ha provocado que los acreedores de Rusia no puedan cobrar el dinero que el régimen de Vladimír Putin les adeuda.

No es exactamente que Rusia no quiera o pueda hacer frente a los pagos de la deuda, sino que son los propios acreedores los que se ven atados de pies y manos.

De nada han servido las declaraciones públicas el ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, que su ministerio había dado instrucciones de pagar, en dólares, los cupones de la deuda que vencían, que alcanzaban los 117 millones de dólares.

El rublo no se hunde, pero casi

La moneda rusa ha perdido, solo en el mes de mayo, casi un 24% con respecto al valor del dólar norteamericano.

Por ello, las potencias occidentales se congratulan de lo efectivas que están siendo las sanciones económicas que se han impulsado contra el Kremlin.

Pero todavía queda una amplia batería de medidas que se pueden imponer contra el gobierno de Vladimír Putin, y una de ellas puede ser poner un tope a las tarifas energéticas rusas.

Hay que recordar que el transporte del crudo y del gas rusos se desarrolla por ductos que atraviesan territorio de países que pertenecen a la Unión Europea.

Se trataría de no transportar energía cuyo precio de comercialización supere un determinado tope que determinarían las autoridades nacionales de esos países, contando con el «paraguas» de la Unión Europea.

Un escudo que se hace añicos

Aunque es posible que la guerra de Ucrania lleve siendo preparado desde hace años por Rusia, que habría tenido también en cuenta las consecuencias económicas de la misma, el escudo económico ruso se hace añicos.

Nadie niega que la dependencia europea del gas y el petróleo rusos es más que evidente, pero el Kremlin erró en su hipótesis de que podría seguir vendiendo energía a Europa como si nada hubiese sucedido.

Sin embargo, y aunque Europa sigue comprando energía a Rusia, también ha impuesto unas sanciones que están minando la economía rusa, ya que muchos países europeos se han buscado proveedores energéticos alternativos.

Para muchos analistas financieros internacionales el rublo está al borde del colapso, en unos momentos en los cuales empresas rusas y su gobierno, se han quedado al margen de los mercados financieros internacionales.

La historia se repite

La situación financiera que está viviendo en estos momentos Rusia se parece mucho al default que se vivió en el año 1998.

Sin embargo, la gran diferencia con aquella suspensión de pagos fue que Rusia contó con la complicidad de occidente para poder devolver el dinero de la manera menos traumática posible.

Ahora, con la comunidad internacional sancionando a diestro y siniestro por la guerra de Ucrania, occidente no va a brindar ninguna ayuda al Kremlin, a menos hasta que retire sus tropas de Ucrania.

Frente judicial

Es la única salida que le queda a Rusia para no quedar como mala pagadora, y es acudir a la justicia internacional, buscando la denominada inmunidad soberana.

Esa figura jurídica significa que Rusia se somete a un arbitraje judicial internacional, buscando poder renegociar su deuda o hacer frente a los pagos con los activos congelados en Europa y en Estados Unidos.

Solo en lo que respecta a empresas y bancos rusos, los mismos acumulan 150.000 millones de dólares en vencimientos lo que supone triplicar los vencimientos de deuda del estado ruso, que llegan a los 40.000 millones de dólares.

El futuro financiero de Rusia es malo y seguiría empeorando hasta que Vladimír Putin no decida poner fin a la guerra de Ucrania, o como la denominan los medios rusos, la operación militar especial.

Fuente – el diario

Imagen – Waltie / Güldem Üstün / Ninara / Sara Goldsmith / stockvault / Jorge Láscar / Kuban Kazak / RS

En Rusia también se evade

Nuevas revelaciones de los papeles de Pandora, demuestran que muchos oligarcas del círculo de confianza de Putin, llevan años evadiendo divisas a las Hacienda rusa mediante sociedades en paraísos fiscales. Las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea habrían acelerado esos comportamientos delictivos

En la Rusia actual también se evade entre los círculos y los oligarcas que participan de la amistad de Vladimír Putin, al menos así lo demuestra una nueva hornada de los Papeles de Pandora.

En lo que fuera el primer país que tuvo la primera sociedad socialista que pretendió abolir la propiedad privada y las diferencias socioeconómicas, campa por sus respetos un capitalismo de pillos que evaden todo lo que pueden.

En la última revelación de los Papeles de Pandora se muestra, bien a las claras, un total de 3.600 sociedades en paraísos fiscales que tienen como propietarios a oligarcas de la órbita del Kremlin.

Sortear las sanciones

Es el caso de Alexéi Mordashov, uno de los incondicionales de Vladimír Putin, que, para sortear las sanciones de Europa y Estados Unidos, ha vendido su principal empresa, una participación en mayorista turístico alemán TUI, a una sociedad radicada en las Islas Vírgenes Británicas.

De ese modo, vendiendo un tercio de su participación a Ondero Ltd., la sociedad instrumental con la que controla sus inversiones en Europa, evita un más que posible embargo si la participación estuviese a nombre de una sociedad rusa.

De la misma manera han actuado un buen número de oligarcas rusos que veían más que probable, como realmente ha sucedido, que Europa y Estados Unidos congelasen sus activos en la UE y en territorio norteamericano.

En el caso de España, el gobierno ya ha actuado contra media docena de yates propiedad de la élite económica rusa, inclusive, aunque los mismos estuvieren domiciliado en paraísos fiscales y no estaban directamente a nombre de los potentados.

Una matrioska rusa

Siguiendo con la ingeniería empresarial del tal Mordashov, Ondero Ltd. está desde el año 2018 controlado por Ranel Assets, que se encuentra bajo el control de Marina Mordashova, la mujer de Alexéi.

Todo ello aparece en un nuevo capítulo de los Papeles de Pandora, como datos de la investigación que desde hace unos años lleva a cabo el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ).

Esta operativa, sociedades offshore que están controladas a través de otras sociedades no es nuevo, ya que es un clásico en la evasión empresarial y de capitales, algo a lo que también son aficionadas las élites rusas.

Los Papeles de Pandora son un conjunto de 11.900.000 documentos que fueron filtrados a la prensa y que provienen de 14 proveedores de servicios offshore, y que empezaron a ser filtrados, no se sabe por quién, a partir de octubre de 2021.

Entre los evasores, se encuentran 42 billonarios rusos cuya riqueza supone el 15% del Producto Interior Bruto que produce el país que gobierna Vladimír Putin.

Miles de sociedades

En los papeles de Pandora se encuentran reflejadas un total de 3.700 sociedades offshore que pertenecen a 4.400 ciudadanos rusos.

Las sociedades offshore han sido creadas por proveedores de ese tipo de servicios cuya operativa consiste en crear una variedad de sociedades – empresas, fideicomisos y fundaciones – cuya misión es ocultar al fisco enormes cantidades de dinero.

Uno de esos «despachos» se llama Alpha Group, que es uno de los que habitualmente operaba para clientes rusos: el 40% de sus sociedades eran para clientes del país de las estepas.

El pasado jueves, el ICIJ hizo públicos más «papeles» de Alpha Group con lo cual han aflorado otros muchos potentados rusos que utilizaron a ese despacho para evitar pagar impuestos al fisco ruso.

PriceWaterHouseCooper también en el ajo

Las últimas revelaciones del ICIJ también extienden la responsabilidad a la consultora internacional PriceWaterHouseCooper, que habría ayudado a Alexéi Mordashov a ocultar parte de su fortuna.

En el año 2003, el potentado ruso contaba con 37 años de edad y ya aparecía en la lista que todos los años la revista Forbes publica con los megáricos que hay en el mundo, codeándose con, entre otras, con Oprah Winfrey.

Ya hace casi 20 años PriceWaterHouseCooper ayudaba a Mordashov a ocultar parte de su patrimonio, que a día de hoy se cifra en 29.000 millones de euros, en 65 sociedades opacas las Islas Vírgenes Británicas.

Parte de las sociedades se convirtieron en instrumentales para poder teledirigir las inversiones de Mordashov en la propia Rusia, en compañías de explotación de madera, carbón y medios de comunicación.

Sancionado en febrero

Mordashov ha sido uno de los oligarcas rusos que han sido sancionados por la Unión Europea y por Estados Unidos por la invasión de Ucrania.

Las sanciones han sido impuestas porque para Estados Unidos y la UE, el magnate tiene vinculación directa con el poder ejecutivo que gobierna actualmente Rusia.

Las sanciones a Mordashov golpean directamente a una parte de su conglomerado empresarial, ya que una de sus empresas es Severstal, el cuarto producto ruso de acero y que exportaba tres millones de toneladas de acero a la UE.

Las sanciones se han convertido en el juego del gato y el ratón, por lo que Mordashov optó por vender su participación en TUI y en la minera Nordgold a Ondero Ltd., como ya se ha explicado en estas páginas.

Ondero Ltd. es propiedad de María Mordashova, la mujer de oligarca y madre de sus hijos, la que es difícil que sea sometida a sanciones por la Unión Europea y por Estados Unidos.

En otra operación digna del funambulismo financiero en altura, el avión del oligarca, un Bombardier Global 600, fue registrado en la Isla de Man, otro paraíso fiscal, por lo cual a día de hoy es inembargable.

En el círculo de confianza de Putin

Es el caso de otro de los oligarcas, Suleymán Karimov, que posee en la Unión Europea activos por casi 9.000 millones de euros.

En este caso, los papeles revelados por ICIJ revelan que podría ser el brazo de inversión del dinero que Vladimír Putin ha atesorado en las dos décadas que lleva detentando el poder en Rusia.

En este caso Karimov ha seguido casi de manera ortodoxa el manual del buen evasor, ya que ha creado en diversos paraísos fiscales sociedades interpuestas que llevan el dinero evadido desde estas a una fundación sin ánimo de lucro.

Esas sociedades interpuestas, dirigidas por un sobrino de Karimov, habrían transferido a la fundación casi 300 millones de dólares, y habrían suscrito un crédito de 65 millones de dólares para adquirir dos aviones: un Boeing 737 y un Bombardier Global Express.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Larry Koester / Steve / Yun Huang Yong / BVI / Dan Kamminga / Барвенковский

Volver a los años 70

Y a sus crisis del petróleo, que se parece, como dos gotas de agua, a la que se está produciendo ya en estos momentos en Europa, con una guerra en Ucrania y la UE y Rusia clavándose el rejón con todo tipo de sanciones económicas

Y a su crisis petrolífera es lo que parece que se está configurando en lontananza, aunque si recordamos, en aquel momento el detonante de la crisis fueron dos guerras, o tres, según se mire.

Una de las guerras que provocó la crisis fue la ya mediada, para aquella época, Guerra del Vietnam, y dos guerras – la de los 6 Días y la del Yom Kippur – que enfrentaron a Israel con sus vecinos árabes.

Un más que probable aumento del precio de la energía y de la canasta básica de alimentos podrían ser los prolegómenos de agitaciones sociales, a las que ni los países que forman parte de la Unión Europea ni España serían ajenos.

Represalias

El punto álgido de la crisis del petróleo de los años setenta del pasado siglo fue una represalia de los países árabes productores de petróleo, casi la mayoría de los que formaban al OPEP a aquellos países apoyaban a Israel.

La escalada de precios que se están llevando a cabo en estos momentos recuerda a la que se produjo hace 49 años, aunque evidentemente el contexto económico es diferente, ya que ahora la economía mundial está mucho más interconectada.

Además de que la economía mundial no es tan dependiente de los combustibles fósiles, el precio de barril del petróleo parte de indicadores bajísimos, después de que dos años de pandemia hundieran barril a mínimos inimaginables.

La dependencia de Rusia

Hablando exclusivamente del caso europeo, la realidad es que buena parte de los países de la Unión Europea tienen una gran dependencia energética del país que gobierna Vladimír Putin, y no solo.

Además del petróleo y gas que nos llega de las refinerías de más allá de los Urales, Rusia también ha creado un inmenso mercado en Europa para todo tipo de minerales estratégicos y de tierras raras.

Moscú es uno de los principales exportadores del neón, con una cuota de mercado del 70%, un gas insustituible para la fabricación de semiconductores, que utilizan infinidad de industrias, entre ella la del automóvil.

Otros minerales que se extraen casi exclusivamente en las minas rusas son el paladio y el aluminio, abrumadoramente presentes en muchos procesos industriales que se desarrollan en Europa y Estados Unidos.

Inclusive antes de la invasión

Los precios del petróleo y otras materias primas que Estados Unidos y Europa utilizan masivamente ya habían crecido inclusive antes de la invasión de Ucrania.

En solo un año el precio del gas se ha multiplicado por doce y el barril de Brent, el índice para el petróleo que se produce en el mar del Norte, se ha elevado en un 70%.

Todo ello ha puesto a Europa al borde de un shock energético, probablemente de la misma magnitud del que se vivió en Europa en los años setenta del pasado siglo.

Como si de un castillo de naipes se trataran, en esos años se produjo un masivo cierre de industrias y el desempleo alcanzó los dos dígitos, lo que provocó, por la asimétrica afección de la crisis, miles de disturbios a lo largo de los países que hoy conforman al Unión Europea.

Por si eso fuera poco ahora se une la invasión de Ucrania, que ha provocado que la UE active un enorme paquete de sanciones, entre las que podría dictar también el embargo de compra de petróleo y gas a Rusia.

Hay que tener en cuenta que el 40% del gas que llega a la Unión Europea proviene de Rusia, y en el caso de algunos países como Alemania, el porcentaje llega al 82%.

España puede ser la solución

En caso de que se lleve a cabo un embargo energético a Rusia, nuestro país podría ser la solución para el suministro de gas y petróleo para el resto de Europa.

Para ello solo sería necesario, y se dice fácilmente, pero solventar el entuerto haría necesario mucho trabajo y mucha inversión, una interconexión de oleoductos y gasoductos que nos conectase con Francia.

La mayor parte del gas que se consume en España nos llega desde Argelia por un ducto, por lo que la exposición de nuestro país al gas ruso es mínima; España se podría convertir en el nuevo suministrador de gas para Europa.

Otra de las ventajas de España es que posee seis grandes regasificadoras en los principales puertos españoles: el gas que llega en los grandes barcos metaneros viene licuada, y para su utilización hay que pasarla de estado líquido a estado gaseoso.

La UE se plantea que los gaseros estadounidenses lleguen a España, aquí se convierta de nuevo el gas en gaseoso y se exporte al resto de Europa; para ello solo sería necesario un gasoducto que conectase nuestro país con Europa.

En otras latitudes, como es el caso de China, la presente crisis le ha hecho replantearse poner en desuso el carbón como fuente de energía, algo que ya se estaba planteando hasta la invasión rusa de Ucrania.

Pero ahora, ha repensado su postura, y hasta que el horizonte vuelva a estar despejado, y por una necesidad de aseguramiento energético, ha decido posponer, sine die, esa decisión de postergar los combustibles fósiles.

Crisis alimentaria

Es otra de las facetas de esta poliédrica crisis, y estos efectos ya se están sintiendo incluso en nuestro país.

Rusia y Ucrania son los graneros de Europa, con el 25% de la producción mundial de trigo, y en el caso ucranio, 1/8 del maíz que se consume en el mundo proviene, o provenía, de Ucrania.

Esto ya está provocando que el precio del trigo haya subido un 56% y el maíz un 29% lo cual afecta al bolsillo tanto de los particulares como de las empresas.

Especial incidencia ha tenido en el sector ganadero, donde casi el 100% de los piensos con los que dan de comer a los animales están basados en el trigo y en el maíz.

También ha subido muchísimo el aceite de girasol, del que hace un uso intensivo la industria alimentaria sobre todo la que confecciona todo tipo de dulces y de repostería.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Geagea / YiFeBot / CGP Gray / Art Prof / Raw Lawrence / Gemma Billings

La Bolsa cae en picado

Una de las consecuencias más evidentes de la guerra que Rusia ha desatado en Ucrania es el hundimiento de las Bolsas de medio mundo: mientras que el parqué madrileño se ha dejado un 4%, muchas Bolsas europeas han perdido un 2%, mientras que la «onda sísmica» también ha llegado a Estados Unidos

La Bolsa de Valores suele ser un termómetro bastante adecuado para tomar la temperatura de la salud geoestratégica que se vive en el mundo y cualquier guerra, por pequeña que sea, afecta a sus índices.

 Si ya la tendencia era bajista desde que se produjo la invasión de Ucrania a manos de las tropas rusas, la noticia de que Rusia se ha hecho con el control de la mayor central nuclear ucrania, ha hundido el IBEX 35.

Jornadas negras

Fue el pasado jueves cuando el parqué madrileño se dejaba un 4%, mientras que otras Bolsas europeas perdían hasta un 2% en su cotización.

A empeorar la situación ha contribuido las noticias que dan por cierto que el ejército ruso ha tomado la central nuclear de Zaporiyia, provocando que los inversores entraran poco menos que en pánico.

Como consecuencia, muchos inversores han tomado la determinación de invertir su dinero en valores refugio, descapitalizando muchas empresas, optando por la inversión en metales preciosos y en dólares.

En panorama bursátil amenaza tormenta, después de que fuentes de la OTAN y el Pentágono hayan dado por cierto las informaciones que indican que lo peor, en Ucrania, todavía está por llegar.

Por otro lado, otro factor que tampoco colabora para una próxima estabilización de los mercados es que la Blitzkrieg que pretendía Rusia se haya convertido en un estrepitoso fracaso, y lo que queda ahora, según la mayoría de los analistas militares, sea una larga campaña militar que podría durar años.

Zaporiyia asegurada

Afortunadamente, y aunque se ha saldado con una victoria militar, por el momento, del ejército ruso, la central nuclear de Zaporiyia parece asegurada.

A pesar de que para la conquista el ejército ruso utilizó artillería y misiles, ninguno de los seis reactores nucleares ha sufrido ningún daño y no ha habido, que se sepa, ningún escape nuclear.

Además, los fuegos que se habían declarado durante el asalto ruso han podido ser, finalmente, controlados por los bomberos ucranios que han sido destacados para mitigar el incendio.

El ataque ruso ha sido calificado como «terrorismo nuclear» por parte de presidente ucranio Volodímir Zelenski, que acusa a los rusos de estar intentando que se produzca un nuevo Chernóbil.

Pánico en los patios de operaciones

A pesar de que la situación parece controlada en Zaporiyia, el anuncio del asalto ruso ha provocado que el selectivo español haya perdido un 0,21% con respecto a la cotización del día anterior.

Nada más abrirse el parqué, el IBEX 35 ha perdido un 3% de su cotización, por lo que ha bajado de la «barrera psicológica» de los 7.800 puntos porcentuales.

Entre los valores que más han sufrido se encuentran las empresas turísticas y los bancos: Amadeus y Meliá se dejan un 9 y un 6% respectivamente.

En el caso de los bancos, Sabadell, CaixaBank y BBVA pierden todos ellos, un 4% de su cotización, en lo que adivina un viacrucis para las entidades financieras.

Al resto de los parqués europeos no le ha ido mucho mejor que la Bolsa madrileña, con unas pérdidas del 3% en los parqués de Fráncfort, París y Londres, mientras que Milán pierde algo más de un 5%.

Mientras tanto, las Bolsas norteamericanas y la japonesa también pierden muchos enteros y se hacen eco del efecto bajista que en los parqués europeos ha provocado la invasión rusa de Ucrania.

Bono basura y dolarización

Pero los principales daños estructurales para la economía ya los están sufriendo las Bolsas rusas, con un rublo que se ha desplomado producto de las nuevas sanciones.

Hay que tener en cuenta que el Banco Central Ruso y otras importantes entidades financieras de ese país han sido desconectadas del sistema SWIFT, lo que en la práctica supone que no pueden ni emitir ni recibir pagos.

De hecho, muchos rusos han acudido en masa a sacar su dinero de los bancos en la posibilidad de que se produzca un «corralito» como el que acaeció en Argentina y los clientes de los bancos no puedan sino retirar semanalmente una mínima cantidad de sus ahorros.

La desbandada también se ha producido entre los clientes de los bancos rusos que tenían sus depósitos en dólares: se está produciendo retiradas masivas debido a que los impositores piensan que próximamente será el dólar la única moneda que tendrá valor.

La situación económica es tan desastrosa que las dos principales agencias de calificación crediticia, Moody’s y Fitch, califican el bono ruso como bono basura.

Al mismo tiempo, la deuda pública alemana sigue valorándose en negativo, esto es, los bonistas tienen que pagar por tener su dinero en deuda pública alemana; mientras tanto el dólar norteamericano no deja de apreciarse frente al euro.

Todo sube

En previsión de que Moscú reaccione con una batería de sanciones que hagan que en occidente las empresas tengan que cambiar de proveedores de un buen número de materias primas que tenían su origen en Rusia.

El problema más evidente lo van a tener la mayoría de los países europeos, en ese sentido España se verá menos afectada, que importan el gas desde Rusia, lo que obligará a traerlo de otros países como Estados Unidos o Suecia.

En el caso español, la mayor parte del gas proviene de Argelia, y puede convertirse en el país europeo que provea de gas al resto de la UE debido a que España posee seis regasificadoras.

En esencia una regasificadora permite transformar el gas licuado que viene en los barcos gaseros en un producto gaseoso y poder enviarlo por los diversos gasoductos que discurren por Europa.

Otras materias primas que ya han subido son el grano, diversos tipos de metales y el ya mentado gas, y eso inclusive antes de que Rusia imponga sus sanciones económicas, aunque ante un bloqueo, Rusia será la que más pierda.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – bfishadow / Jussi Ollila / Rehman / Frankie León / fdecomite