Cuando se perdió Cuba

Tendríamos de viajar en el tiempo a la pérdida de las colonias – primero Cuba y luego Filipinas – para encontrarnos con un Estado español con semejante nivel de deuda sobre el Producto Interior Bruto, que dinero contante y sonante supone 1,311 billones de euros

Desde que se perdió la Guerra de Cuba, el Estado no tenía un nivel de endeudamiento tan abultado, llegando a algo más del 117% del Producto Interior Bruto, lo que en euros contantes y sonantes supone 1,311 billones de euros.

La «tormenta perfecta» se ha desencadenado, y a la pandemia sanitaria le ha seguido una pandemia económica: a una economía desarbolada le ha seguido un importante aumento del gasto público.

Una deuda pública desbocada

Y las consecuencias económicas podían haber sido todavía peores, si no fuese por los ERTE y las prestaciones por desempleo, sin eso los ingresos de las familias hubiesen caído tanto como ha caído el PIB.

En solo un año la deuda pública ha aumentado en 122.000 millones de euros, el equivalente de lo que se gasta el Estado en pensiones en un año.

En ocasiones anteriores – rescate financiero, hundimiento del sector de la construcción – los aumentos de la deuda pública nunca habían tenido el cariz que está teniendo en estos momentos.

Nos encontramos en unos niveles de deuda pública desconocidos desde que regreso la democracia a España, producto de que el año pasado se hundiese la actividad un 11%.

En solo un año, la deuda en relación con el PIB ha «escalado» 21 puntos porcentuales, y tenemos que retroceder al año 1869 para encontrar un hundimiento de tal magnitud.

Desde la Revolución Gloriosa

En ese año España también vivía una «tormenta perfecta», con una crisis agraria, ferroviaria y bancaria producida como consecuencia de la Revolución Gloriosa.

Inclusive en una crisis de efectos devastadores, como la que se produjo en el año 2009, no hubo semejante incremento de la deuda, que se quedó en 14 puntos del PIB.

Tres años después, con el rescate financiero al que fue sometida España por parte de la Unión Europea, la deuda pública era de 16 puntos del PIB.

Deuda en relación con el PIB

Poner en relación la deuda con el PIB es uno de los mejores índices para saber la capacidad de pagar las deudas que tiene un país.

La última vez que el endeudamiento de las instituciones superó el 117% del PIB fue en el año 1902, después de la pérdida de Cuba, cuando España fue obligada por el tratado de paz con Estados Unidos a asumir la deuda pública cubana.

La buena noticia es que el Fondo Monetario Internacional considera que los bajos tipos de interés, que pueden ser mantenidos en el tiempo, van a permitir a España, si fuera necesario, endeudarse todavía más.

Los últimos años de emisión de deuda pública han sido beneficiosas para el Estado, dado que, con tipos de interés negativos, hasta ahora España cobraba por permitir que los inversores comprasen deuda española.

Sin embargo, el equilibro es precario, y cualquier turbulencia económica podría hacer que la deuda pública español se introdujese en un torbellino que llevase el interés de la deuda a unos niveles inaguantables.

Simplemente bastaría que el Banco Central Europeo no pudiese seguir comprando deuda española al nivel que lo está haciendo, para que la prima de riesgo, esto es, el interés que piden los inversores por financiarnos, llegase a cotas inaguantables.

No superar el 120% del PIB

En deuda se entiende, y para lograrlo el gobierno ha sido muy tímido en ayudas directas para hacer frente a la crisis económica que ha provocado la pandemia.

El coste de los ERTE y prestaciones a autónomos solo ha costado 40.000 millones de euros, no habido por el momento más ayudas directas.

Sin embargo, y antes de esta «tormenta perfecta», España ya tenía un problema con las cuentas públicas, inclusive después de más de un lustro de crecimiento ininterrumpido, el déficit público superaba el 3%.

Es una constante en la historia económica de España la gran dificultad que han tenido gobiernos, desde los conservadores a los progresistas, con lograr superávits presupuestarios.

Lejos queda la dictadura de Franco donde algunos ministros de economía, como Fernández Villaverde, lograban «cuadrar» las cuentas y lograr esos superávits presupuestarios.

No más de cuatro vías

En nuestro país solo ha habido cuatro vías, y ninguna más, para lograr reducir la deuda con respecto al PIB.

El primero de ellos ha sido a base planes de convergencia con Europa y privatizaciones, método que utilizaron tantos los gobiernos de Felipe González como los de José María Aznar.

Actualmente modificar la fisonomía financiera del Estado es imposible sin reformas de calado, y queda muy poco que el Estado pueda privatizar.

La segunda «maña» pasa por aumentar la deuda privada, que automáticamente produce un aumento del PIB, y disminuye el peso de la deuda, algo imposible porque la deuda privada es ya enorme.

Como tercera vía se puede recurrir a poner a funcionar la «máquina de los billetes» lo que automáticamente hace aumentar la inflación, y está no está en manos españolas, sino en las políticas económicas del Banco Central Europeo.

La última consiste en reestructurar la deuda que se tiene con los acreedores, lo cual no suele ser una buena política porque estos van a pedir un mayor interés para volver a prestar dinero al Estado.

Alemania oteando el horizonte

El «gendarme de Europa», con permiso de la Francia de Emmanuel Macron, tiene una doctrina económica que pasa por exigir a los países del sur de Europa una consolidación fiscal y una devaluación interna.

De lo que se trata es de recuperar competitividad a escala planetaria para poder hacer la economía de los países de la zona euro, en este caso España, lo suficientemente competitiva como para ir pagando poco a poco las deudas.

Para ello, y para otras cosas, España, gracias a la solidaridad europea, cuenta con 140.000 millones de euros y la mitad de ese dinero son subsidios a fondo perdido, mientras que la otra mitad son prestamos que hay que devolver.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Jonathan Cutrer / Rubén Vique / Blondinrikard Fröberg / Zaqarbal / Jeremy Segrott / Chris Hohare / Jim Woodward

Inversión de riesgo

A pesar de que el Bitcoin está nuevamente en el candelero – Elon Musk acaba de invertir 1.200 millones de dólares del efectivo de Tesla, las autoridades regulatorias como el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores, advierten que se sigue tratando de una inversión no segura y de alto riesgo

Es lo que han advertido el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores a todos aquellos que se han lanzado a una carrera para comprar Bitcoins.

La tendencia del mercado se ha desatado después de que Elon Musk – el hombre más rico del mundo y propietario de Tesla y SpaceX – haya informado que Tesla ha adquirido 1.500 millones de dólares en la criptomoneda.

No es la primera advertencia que realiza el BDE, y a que en el 2018 lanzó una alerta donde advertía de la volatilidad del Bitcoin, complejidad y falta de transparencia.

A pesar de que la inversión en Bitcoin cada vez es más habitual, siguen siendo un tipo de activos solo recomendados para inversores que tiene un marcado perfil de riesgo, y que pueden asumir grandes pérdidas.

Alta volatilidad

Es lo que han experimentado, en los últimos meses, diversas monedas digitales, caso del propio Bitcoin y el Ether.

Al mismo tiempo, las criptomonedas están realizando agresivas campañas de publicidad para lograr suscriptores que inviertan es unas monedas que son sumamente opacas y muchas veces se utilizan para pago de productos delictivos.

Aunque muchos analistas ven en las criptomonedas el futuro del sistema financiero mundial, su uso ofrece todavía muchos claroscuros y un alto riesgo para el inversor medio.

Cuando hablamos de criptomonedas nos estamos refiriendo tanto a la criptomoneda en sí, como a la tecnología que la sustenta.

Sin regulación

En el ámbito territorial que nos afecta, esto es la Unión Europea, todavía no existe ningún tipo de regulación sobre los criptoactivos como puedan ser el Bitcoin o el Ether.

El que invierte en criptomonedas lo hace asumiendo sus propios riesgos, ya que estas no tienen el respaldo regulatorio que tiene la inversión en otro tipo de activos financieros.

A pesar de ello, en la UE algo se ha avanzado y existe un borrador de reglamento – denominado MiCA – para la regulación de la emisión de criptoactivos y regular los proveedores de esos servicios.

Sin respaldo legal

También en el todo el territorio de la Unión Europea, las criptomonedas no están consideradas como medio de pago.

Ello implica que detrás de estas criptomonedas no cuenta con el respaldo del Banco Central Europeo, por lo tanto, ante pérdidas cuantiosas, no cuenta con el sostén del Fondo de Garantía de Depósitos.

Además de la falta de cobertura legal, nos encontramos en un contexto en el cual cohabitan 7.000 tipos de criptomonedas, aunque vox populi solo emerjan unas cuantas, como pueda ser el Bitcoin o el Ether.

Invertir en criptomoneda es «saltar sin red» y aunque se pueden lograr grandes beneficios, los inversores se exponen a perder todo «de un plumazo».

Inversión de alto riego

Otro de los problemas consiste en que se están creando instrumentos de inversión estructurados que tienen como respaldo las criptomonedas, unas monedas digitales que muchas veces son completamente opacas.

La complejidad de esos productos financieros es tal que muchas veces es posible que las pérdidas en las que puedan incurrir los inversores sean mayores que el capital inicialmente invertido.

Además, la cotización de estas criptomonedas está sujeta a una alta manipulación. En el caso de Bitcoin se ha podido ver como en el 2021, sin razón de peso que lo justificara, en pocos días se ha revalorizado un 15%.

Medio de pago limitado

A pesar de que el Bitcoin está en boca de todos, los pagos que se hacen con esta criptomoneda son todavía muy limitados.

Como ya hemos indicado en esta misma bitácora, en este y en otros artículos precedentes, por lo general el Bitcoin, y otras criptomonedas, está ligada a todo tipo de negocios ilegales, desde la compra – venta de drogas a la de armas.

Además, el futuro reglamento MiCA establece la no obligatoriedad de aceptar pagos en criptomonedas, por lo cual parece que su uso como método de pago se puede ver todavía más limitado.

Vaya usted a saber dónde están

Es otro de los hándicaps de las criptomonedas, que no son otros que muchas veces las entidades que realizan la emisión, custodia y comercialización de las criptodivisas están fuera de España y de la Unión Europea.

Ello hace que aquellos que invierten en Bitcoins, en el mejor de los casos vean como la legislación aplicable no es la española ni la de la Unión Europea.

Y como subrayamos, eso en el mejor de los casos, dado que la más de las veces no se sabe a ciencia cierta quién ha emitido la criptomoneda, quién la custodia y quién la comercializa.

Detrás de las criptomonedas está una tecnología que ha sido bautizada como Blockchain, tratándose de un sistema de computación distribuido, de manera que es posible que por esos vericuetos se pueda «perder» moneda.

De hecho, son muchos los que opinan que las criptomonedas son lo anecdótico, y que lo que verdaderamente sobrevivirá es la tecnología que sustenta el Bitcoin y otras monedas virtuales; es tecnología se denomina Blockchain.

Otro problema, como en un conocido caso que ha sido aireado por los medios de comunicación, es que se puedan perder las contraseñas para acceder al «monedero» donde tenemos los Bitcoins.

El caso de un desarrollador austriaco

En el caso citado, un desarrollador austriaco ha perdido las claves para acceder a su «monedero» donde tiene unos Bitcoins que le pagaron hace más de una década por realizar unos vídeos sobre el Bitcoin.

Con la revalorización que ha tenido en estos años el Bitcoin, en el «monedero» hay en estos momentos 200 millones de dólares norteamericanos.

Al desarrollador le quedan solo tres intentos para digitar la clave para abrir el «monedero», pasadas esos intentos, el valor de «monedero», repetimos, con 200 millones de dólares norteamericanos, desaparecerá.

Fuente – el diario

Imagen – Mike Bean / Luis Pérez / Sealight / Ben Baligad / bfishadow / PayPal / Larry Luo / Steve Mohr

Próximo objetivo el Bitcoin

Elon Musk, empresario de éxito y el hombre más rico del mundo, acaba de anunciar que Tesla invertirá parte de su efectico en Bitcoins. Los mercados han reaccionado con presteza y el Bitcoin se ha apreciado un 15%

Elon Musk, un visionario y el más rico del mundo según la revista Forbes, es un emprendedor nato.

A Tesla y SpaceX se le suma otras muchas iniciativas empresariales y ahora parece que el objetivo de este empresario de origen sudafricano es la criptomoneda por excelencia, hablamos de Bitcoin.

Musk acaba de invertir 1.500 millones de dólares en la criptomoneda lo que puede suponer el espaldarazo definitivo a la moneda digital que crease, o eso se dice, un misterioso desarrollador de origen japonés, Satoshi Nakamoto.

Pagar con Bitcoins

Para demostrar que a apuesta por el Bitcoin es real y no una mera acción especulativa o de imagen, a partir de ahora Tesla admitirá como moneda de pago para comprar sus vehículos la criptomoneda.

Los mercados han reaccionado a velocidad de la luz, y el Bitcoin se ha revalorizado llegando a valer44.000 dólares norteamericanos, lo que supone una apreciación de su valor, en unos pocos días, del 15%.

Además, el grueso de los 1.500 millones proviene de efectivo que tiene Tesla, que como política de diversificación ha anunciado que va a invertir en lingotes de oro, criptomonedas y también en «valores refugio».

Un personaje importante

La meteórica carrera empresarial de Elon Musk, siempre trufada de éxitos, lo ha convertido en la persona más rica del mundo, con un patrimonio que se calcula que llega a los 182.900 millones de dólares norteamericanos.

Y sí eso no fuera poco, tiene una habilidad especial para alterar todo tipo de mercados, desde la Bolsa de Wall Street a los de deuda; hace unas semanas Elon Musk anunció su nueva querencia por el Bitcoin.

Para ello utilizó su «altavoz» preferido, la red social Twitter, con un críptico mensaje compuesto por solo una palabra: Bitcoin.

Con solo siete letras consiguió que el Bitcoin se apreciase, en pocos días un 15%, llegando a los 44.000 dólares norteamericanos por unidad de esa moneda.

Valor refugio

El Bitcoin se está convirtiendo en un valor refugio, de ahí su apreciación constante, poniéndose al mismo nivel que los metales preciosos, el dólar norteamericano o el franco suizo.

Pero la hazaña de haber convertido la criptomoneda en un «valor refugio» no es solo atribuible a Musk, sino también a que muchos inversores institucionales han comenzado a ahorrar en monedas virtuales.

Al mismo tiempo, gigantes del pago electrónico, como es el caso de PayPal, empresa que el mismo Musk fundó, aunque posteriormente vendió su parte del negocio, ya admiten pagos con Bitcoin.  

Pero todo no está siendo un «camino de rosas» para el Bitcoin, ya que son muchos los reguladores, entre ellos el Banco Central Europeo, que están escamados por su uso en la Internet profunda para negocios tan poco edificantes como el de la venta de armas y drogas.

Sabiendo donde se meten

Elon Musk y Tesla son conscientes, así se lo han hecho saber a la Comisión de Bolsa y Valores, SEC en sus siglas en inglés, que optar por el Bitcoin es una apuesta arriesgada.

En el pliego que han enviado a la SEC asumen que el Bitcoin es una divisa altamente especulativa, y también la importante fluctuación que sufre esa criptomoneda.

Asumir el uso del Bitcoin, prosiguen desde Tesla, es asumir grandes riesgos y un incierto futuro de la moneda virtual, además de las implicaciones tecnológicas de utilizar una moneda que no tiene respaldo físico.

Tal como se ha podido ver en la historia reciente del Bitcoin, está sujeta a la posibilidad de sufrir ataques informáticos y que llegue un momento, como en la mayoría de los productos digitales, llegue un momento en que la moneda se muestre obsolescente.

También hay ventajas

Si hasta ahora hemos hablado de los hándicaps del Bitcoin, también existen beneficios para Tesla y son que la criptomoneda, como parece indicar la tendencia, se siga revalorizando.

Tesla, que tiene una capitalización bursátil de 800.000 millones de dólares, se puede ver beneficiada de la inversión en una moneda que en solo un año se ha revalorizado un 250%.

Los mercados muestran su pláceme a la inversión de Tesla en Bitcoin ya que sus acciones se han revalorizado un 2% en el índice los valores tecnológicos Nasdaq.

Seguir la misma senda

La acción de Tesla al intentar ahorrar en Bitcoin podría ser seguida por otras grandes empresas norteamericanas, a pesar de ser una inversión sumamente arriesgada.

Los grandes inversores, tanto institucionales como fondos de cobertura, podrían seguir el camino de Tesla y comenzar a considerar el Bitcoin como un valor refugio en unos momentos de impasse económico provocada por la crisis sanitaria de SARS-CoV-2.

El Bitcoin se dispara

Nada más anunciar Musk que Tesla invertiría en Bitcoins, la criptomoneda se revalorizó un 13%, llegando a su máximo histórico de 44.595 dólares por unidad de esa moneda.

Solo en unos pocos meses, el Bitcoin se ha revalorizado un 260%, marcando récords históricos en una moneda, que debemos de recordar, no tiene un respaldo físico, siendo solo una larga ristra de unos y ceros.

La locura se desata por todo el planeta

Para conseguir Bitcoins es necesario llevar a cabo un proceso que se llama «minería», esto es, el ordenador, o las «granjas» de ordenadores que se utilizan para ello, deben de ejecutar un algoritmo con el que se consiguen las monedas.

Para ello es necesario contar con ordenadores con tarjetas gráficas muy potentes que están conectadas en paralelo, siendo una de esas tarjetas gráficas las RTX, las mismas que se utilizan para jugar a videojuegos.

Por ello, el mercado está sufriendo una falta de suministros de ese tipo de tarjetas de vídeo, ya que están siendo acaparadas por los «mineros» de Bitcoins.

La «locura» ha llegado a tal punto en Irán, que se están produciendo cortes de luz en las principales ciudades iraníes debido a la gran cantidad de energía que es necesario para mantener la «minería» de Bitcoins.

Fuente – EL PAÍS / Elon Musk en Wikipedia / Bitcoin en Wikipedia / 20 minutos / Computer Hoy

Imagen – JD Lasica / Marco Verch / Steve Jurvetson / Portable Antiquities Scheme / Paulius Malinovskis /Herval / Gerd Altman / Blondinrikard Fröberg

Jugársela a Wall Street

Es lo que han hecho un enjambre de pequeños inversores agrupados en Reddit en un grupo denominado WallStreetBets que alterando al alza las acciones de GameStop y de la cadena de cines AMC, han puesto «contra las cuerdas» a fondos de inversión como Melvin Capital y Citron Research

Por lo general en la Bolsa de valores, el pez grande se come al pequeño, esto es, los que dominan las cotizaciones de los valores bursátiles, pero como ha sucedido la semana pasada, una jauría de pequeños inversores puede poner a Wall Street «contra las cuerdas».

En este caso, esos pequeños inversores han puesto en dificultades a fondos de inversión que juegan a la baja, lo que también se conoce como «invertir en corto».

Jugar a la baja

En este tipo de inversión en bolsa, que no está muy bien vista, se apuesta a que los valores de una determinada empresa van a bajar.

De ese modo, y mediante determinadas estrategias bursátiles, lo que se consigue es hacerse con acciones de una empresa a un precio mucho más ajustado, de manera que se logra una ganancia.

Las posiciones en corto finalmente lo que acaban provocando es despidos, cierres de filiales de la empresa y en los casos más graves la bancarrota de la empresa.

Un enjambre de pequeños inversores

Es lo que ha sucedido la pasada semana en Wall Street, cuando una miríada de pequeños inversores organizados en la plataforma Reddit en un grupo denominado WallStreetBets literalmente «la han armado».

Estos pequeños inversores reflotaron dos compañías que estaban casi en bancarrota, como son la cadena de tiendas de videojuegos GameStop y de la cadena de cines AMC.

La última de las empresas se ha revalorizado, en una semana, un 278% y GameStop un 400% también en la última semana.

Esa jauría de inversores ha invertido, mucho de ellos solo unos pocos dólares, con el bróker virtual Robinhood, una aplicación que permite invertir en bolsa sin tener que pagar comisiones.

Unos ganan, y otros pierden

Y no son otros que los fondos de inversión que «juegan en corto» con los valores, como Melvin Capital y Citron Research.

Por lo tanto, que WallStreetBets eligiera como inversión GameStop no fue una decisión al azar, ya que los citados fondos intentaban dejar a la empresa en bancarrota, y la revalorización de la acción les ha hecho perder millones de dólares.

Gracias a WallStreetBets la empresa valía 10.000 millones de dólares al final de la pasada semana.

El «zapatofono» levanta cabeza

Otra empresa que un enjambre de pequeños inversores ha sacado casi de la indigencia ha sido BlackBerry, una empresa que lo fue todo pero que con la llegada de los smartphones casi se había hundido.

En solo un mes la empresa ha tenido una revalorización del 120%, sin que ninguna noticia de un próximo lanzamiento o el desarrollo de una nueva tecnología justifique la apreciación de su acción.

Consecuencias

El «batacazo» de los dos fondos de inversión citados no ha dejado a nadie indiferente, e inclusive la Casa Blanca se ha puesto a investigar, aunque todavía la FED y la Reserva Federal de Nueva York no han hecho ningún movimiento.

Robinhood también ha sido objeto de críticas, por haber permitido la «guerra de guerrillas» de WallStreetBets, lo que en cierto modo traiciona su espíritu original de democratizar la inversión en bolsa.

Algunos senadores demócratas han denunciado la doble vara de medir, por la intención de limitar a Robinhood, mientras que los grandes fondos de inversión pueden hacer lo que quieren con el mercado de valores.

Los inversores de WallStreetBets han tenido también inesperados valedores, desde el senador republicano Ted Cruz a Elon Musk, el dueño de Tesla y SpaceX, que inclusive compartió en su cuenta de Twitter, cuenta con 43 millones de seguidores, un enlace al perfil de Reddit de WallStreetBets.

Los pequeños también cuentan

Desde ahora, en Wall Street, cuando menos, se tendrá en cuenta los movimientos de los pequeños inversores, ya que se ha demostrado que estos, coordinados, se pueden convertir en temibles enemigos de los grandes hedge funds.

La «revuelta» de los pequeños inversores ha demostrado que estos, muchas veces solo auxiliados por tutoriales de internet pueden tratar «de tú a tú» a sofisticados brókeres de la Bolsa de Nueva York.

A pesar de ellos, una vez pasada la tormenta, el índice Vix, también denominado el «indicador del miedo», comenzó a moderarse a partir del jueves de la semana pasada.

Pero lo cierto es que los principales índices norteamericanos – Dow Jones, Nasdaq y S&P 500 – bajaron la semana pasada un 3% de media, algo que no se veía desde el pasado otoño.

Y aparecen los émulos

Esta vez utilizando la red social Telegram, se han creado grandes grupos para vender y comparar acciones de forma coordinada.

Aunque se trata también de pequeños inversores, el ser decenas de miles, le confiere un gran poder al mismo nivel que grandes fondos de inversión.

Entre los valores que están sujetos a compraventa en esta nueva «guerra de guerrillas» nos encontramos con plata, criptomonedas y hasta la compañía española Tubacex.

Una operativa muy sencilla

Estos inversores actúan de la siguiente manera: el administrador el grupo de Telegram elige un valor y establece el día y la hora en la cual hay que hacer la compra masiva.

Como consecuencia que miles o cientos de miles de inversores compren ese valor o criptomoneda, la misma sube como la espuma y se obtiene plusvalías al venderla.

Pero en determinadas ocasiones puede pasar lo contrario, esto es, que otros inversores minoristas que les siguen acaben sumando cuantiosas pérdidas.

Inclusive Tubacex

La operativa se organizó creando un grupo de Telegram bautizado como WS Bets Español, y el creador informó a sus 6.000 miembros que había que invertir en Tubacex a partir del 3 de febrero.

Lo que sucedió es que muchos de los usuarios del grupo comenzaron a invertir antes para estar bien posicionados, lo que provocó que la acción de Tubacex se apreciara un 15%, aunque finalmente la subida se quedó en un 6%.

Consecuencias legales

Ahora las autoridades norteamericanas están investigando si el operar de WallStreetBets puede tener algún tipo de consecuencia legal, ya que lo cierto es que han sumido a Wall Street en una situación desconocida.

Alterar el precio de los valores puede ser, en determinadas circunstancias algo ilegal, y que inclusive podría hacer que los dirigentes de WallStreetBets puedan ser encausados penalmente.

Fuente – EL PAÍS / magnet / Economía en EL PAÍS

Imagen – South Bend Voice / Big Fish Shadow / Maryland GovPics / Images Money / Kārlis Dambrāns / Twitter / H.L.I.T. / Taro Glide / SRSL / Wesley Fryer

La hostelería en pie de guerra

El sector de la hostelería es uno de los que peor está llevando la pandemia de SARS-CoV-2 y en toda España ha salido a la calle para reivindicar, como en otros países europeos, ayudas directas, con un tercio de los negocios en la «cuerda floja»

Las manifestaciones por todo el territorio nacional se suceden con una hostelería que es uno de los sectores más perjudicados por la pandemia de SARS-CoV-2 y donde fuentes de la patronal ya no encuentran solución a los cíclicos «cerrojazos».

El recurso más manido de todas las comunidades autónomas – son ellas las que tienen la potestad de cerrar la hostelería – es, ante el descontrol de los casos de SARS-CoV-2, cerrar la hostelería.

Por suerte, en algunas comunidades autónomas, si se permite a los bares, cafés y restaurantes, preparar bebida y comida «para llevar», aunque hay CC. AA. que han impuesto medidas más draconianas, como el cierre completo.

Pocas se salvan

Dentro de los planes de la mayoría de las comunidades autónomas, el cierre de la hostelería se ha convertido ya en un «clásico», y como muestra un botón.

Castilla – La Mancha ha cerrado hasta el 28 de enero, hasta el 30 de enero en Baleares y la Comunidad Valenciana hasta el 4 de febrero.

En el caso de Euskadi, que ha cerrado perimetralmente todas las localidades de la Comunidad Autónoma, la hostelería también se ha visto obligada a «echar la persiana».

El cierre en el País Vasco no ha sido total, ya que permite que bares y restaurantes preparen comidas y bebidas «para llevar».

Y en aquellas CC. AA. que no hay restricciones la hostelería se enfrenta a la «espada de Damocles» de tener que cerrar a las 22:00 horas.

Cabeza de turco

Si bien es cierto que hemos tenido ocasión de contemplar de comportamientos poco edificantes en la hostelería, en la mayoría de los casos imputables a la clientela, para el sector se han convertido en las víctimas propiciatorias.

Desde el gremio de hostelería se defiende que existen otras actividades que están convirtiendo en focos de infección, como las Rebajas o el transporte público, actividades y servicios a los cuales no se aplican las medidas extremas que sufre la hostelería.

Manifestaciones que corren como la pólvora

La hostelería está «tocada» en todo el Estado, en un continuó de tener que cerrar mucho más pronto de lo acostumbrado hasta el cierre total.

Pero el sector no está dispuesto a quedarse «de brazos cruzados» y concentraciones y manifestaciones se reproducen por todo el territorio nacional.

Euskadi, Comunidad Valenciana, Extremadura, Madrid, las protestas se extienden como una mancha de aceite por todo el territorio.

Desde Hostelería de España, que es la organización que agrupa a más de 90.000 empresas de hostelería, se refiere que muchos negocios están en las últimas y se exige al gobierno ayudas directas al sector.

Buscar soluciones

Una de las soluciones, hasta que llegó el invierno y frío, fue permitir que los negocios de hostelería pudiesen poner terrazas, lo que en cierto modo compensaba el verse obligado a aforos del 50% o menores en interiores.

Otra de las medidas que han habilitado muchos consistorios – suelen ser los ayuntamientos los que regulan la hostelería – es la exención de tasas municipales mientras dure la pandemia, pero ni así muchos negocios consiguen el «oxígeno» que necesitan.

Otro recurso muy utilizado ha sido el de los ERTE, pero estos no pueden durar eternamente, aunque el gobierno ha prometido extenderlos hasta el mes de mayo.

De los 800.000 trabajadores que estaban en ERTE a 1 de diciembre de 2020, más de una tercera parte pertenecen al colectivo de la hostelería o gremios equiparables y otros 113.000 al gremio hotelero.

Un sector herido de muerte

La patronal del sector evalúa en un tercio las instalaciones que están a punto de sucumbir financieramente por no tener ingresos y tener que seguir haciendo frente a los gastos.

La situación es muy similar, así como los porcentajes, en todo el Estado, situación que puede seguir agravándose en caso de que se vuelvan a dictar próximos «cerrojazos».

Hasta el pasado mes de noviembre, el sector solo ha ingresado el 43% de lo que tenía previsto para el último trimestre del 2020, bien es cierto que la proyección se hacía teniendo en cuenta que la pandemia de SARS-CoV-2 estuviese superada.

A pesar de ello, existen sectores que están en una situación incomparablemente más grave: agencias de viajes, hoteles, hostales, campings y sector del transporte.

El Banco de España lo confirma

En diversos informes del Banco de España se confirma la casi defunción del sector. Según el organismo que dirige Pablo Hernández de Cos, el 75% del sector hostelero y afines cerraron el ejercicio fiscal con pérdidas.

A esa situación se suma, para empeorar el pronóstico, las características del sector: las empresas son muy pequeñas y no tienen «músculo» financiero para hacer frente a la peor crisis económica en ocho décadas.

Además, es un sector poco habituado a innovar: solo el 8% de las empresas han organizado acciones para llevar a casa de los clientes las comidas y bebidas que proporcionaban en sus locales.

Desde la patronal del sector se piden subvenciones para que el sector se reinvente, de manera que pueda establecer planes que llevar a la práctica para poder seguir desarrollando su tradicional negocio que no es otro que el de servir comida y bebida.

Ayuda europea distribuida por las comunidades autónomas

El gobierno de España ha puesto a disposición del sector de la hostelería un plan de apoyo con el dinero del fondo europeo REACT-EU, que ha sido distribuido por las comunidades autónomas.

En el caso de la Comunidad Valenciana que ha establecido el cierre completo de la hostelería en toda la CC. AA., el sector se beneficiará de ayudas directas por un montante de 340 millones de euros.

Mucho más magro es el plan de rescate de Castilla y León, que está dotado con un cheque de entre 2.000 y 4.000 euros para bares, restaurantes, hotelería y agencias de viajes. En total se repartirán 10 millones de euros.

La patronal del sector, mejor que unas ayudas que dependan de la facturación, proponen el «modelo francés» donde las ayudas dependen del número de trabajadores que tiene cada negocio, que se resumen en 500 euros por trabajador y mes.

Fuente – el diario

Imagen – Laura LaRose / Sam / Adam Jones / Karenne Sylvester / Alex Graves / Atle Solbakken / Antonio Tajuelo / Marco Verch

La pandemia impulsa los supermercados

Los supermercados, hipermercados y grandes superficies es uno de los pocos sectores que han visto como multiplicaban ventas y beneficios. El «cerrojazo» de marzo hizo subir la facturación en una progresión casi geométrica

Aunque la mayor parte de la actividad económica está «gripada» y sectores como la hostelería y el turismo no levantan cabeza, hay otros mercados que marcan récords.

Uno de esos sectores son los de los supermercados, llegando muchos de ellos hasta multiplicar sus ventas, si bien es cierto que con el reciente temporal de nieve Filomena, algunos de ellos han sufrido desabastecimiento.

Uno de los miedos cervales cuando se produce una pandemia como la del SARS-CoV-2 es que se produzca desabastecimiento de bienes básicos en los supermercados, aunque gracias a dios esta situación no se ha producido.

Lineales vacíos

Haya por marzo, cuando nos estalló en las manos la pandemia, la mayor parte de la ciudadanía se lanzó a comprar compulsivamente bienes de primera necesidad para llegar sus despensas en vista de lo que pudiera pasar.

En esos primeros meses que tuvimos que convivir con el SARS-CoV-2, muchos supermercados y grandes superficies llegaron a vender en una semana lo que antes vendían en un mes.

Uno de los bienes más perseguidos por los clientes fue el papel higiénico, cuyo consumo subió en los primeros meses hasta un 25%, conjuntamente con el del alcohol medicinal, mascarillas y gel hidroalcohólico.

De hecho, el confinamiento posterior también provocó que las viandas que no se podían consumir en la hostelería, se comprasen en la gran superficie o se adquiriese la materia prima para elaborarlos.

Durante el confinamiento lo más demandado en la cesta de la compra fue la cerveza, el vino, todo tipo de aperitivos y el chocolate.

Crece la facturación

El sector en su conjunto facturó un 7% más en el 2020 que el año anterior, y en parte se explica por un trasvase del gasto desde la hostelería, que todavía siguen viviendo su particular «travesía por el desierto».

La especial actividad del sector de las grandes superficies ha tenido un correlato automático en le empleo, con una fuerte contratación de todo tipo de personal para poder hacer frente al aumento de la actividad.

La gran superficie española ha podido exhibir su «músculo» ante una situación de extraordinaria gravedad como es la pandemia que todavía vivimos, logrando que en ningún momento se haya producido desabastecimiento.

No todo son beneficios

Bien es cierto que el sector ha tenido que aumentar también sus gastos, siendo la «parte del león» la inversión que ha habido que realizar para guardar todas las precauciones sanitarias obligadas por el SARS-CoV-2.

La creación de empleo también ha sido importante, tanto dar servicio a los clientes como para poder gestionar sus ventas online que también han crecido casi exponencialmente.

Pero en general, en todos los segmentos del comercio de alimentación y bienes de primera necesidad se ha notado el impulso: grandes superficies, supermercados, mercados, tiendas de proximidad y hasta bazares chinos.

El comercio de proximidad el más beneficiado

Han sido los supermercados y tiendas de barrio los que más han mejorado en sus ventas y su facturación.

Por lo general los que han podido aprovechar esta pandemia son supermercados especializados y con una buena oferta de producto fresco.

Estamos hablando de cadenas de supermercados como Consum, AhorraMas, Bonpreu, Gadis, Alimerka, Condis o Covirán, que inclusive han logrado hacerse con parte de la demanda que oferta Mercadona.

Su éxito se cifra en haber tenido la suficiente flexibilidad y rapidez a lo que estaba demandando sus clientes, sobre todo en lo que tiene que ver con producto fresco y comida preparada.

David vence a Goliat

Contrariamente a lo que sucede habitualmente, que no es otra cosa que el pez grande se come al chico, en esta crisis, los que mejor parados han quedado han sido los supermercados y no los hipermercados.

Estos supermercados han absorbido una demanda de compra porque los españoles han empezado a consumir en su casa lo que habitualmente consumían en la hostelería, obligada a un «cerrojazo».

Mientras tanto los hipermercados han visto como las restricciones de movilidad afectaban a sus clientes, fundamentalmente porque para acudir a ellos suele ser necesario tener un vehículo.

Son cadenas como Eroski y Día los principales beneficiados, ya que la mayor parte de su red comercial son supermercados que además se encuentra incardinados en la geografía de proximidad de las ciudades.

No salir del barrio

Es otra de las enseñanzas de la pandemia: los clientes han optado por comprar no en la gran distribución sino en tiendas o supermercados que están a pocas calles de su domicilio.

 Además, en lo que llevamos de pandemia se han producido ciertos cambios que han llegado para quedarse: se ha reducido la compra en tiendas de alimentación y ha aumentado un 14% el tique medio de la compra.

Otro canal de ventas que se ha visto afectado ha sido el comercio electrónico, impulsado por las restricciones de movilidad y el «cerrojazo» que vivimos entre marzo y mayo.

Los cambios principales de la compra «digital» tiene que ver que se ha trasladado a grupos de edad que no hacían ese tipo de compra – los mayores de 50 años – y que por primera vez el grueso de los clientes ha comprado producto «fresco».

En solo un año el comercio electrónico de productos de primera necesidad ha crecido un 30%, con la salvedad de que, si las empresas hubieran estado preparadas para el «salto», podrían haber aprovechado mejor la situación.

La pandemia ha aumentado el gasto

Debido al SARS-CoV-2, los supermercados, hipermercados y grandes superficies han tenido que realizar una importante inversión para hacer frente a la pandemia.

El sector en su conjunto ha tenido que realizar una inversión de 300 millones de euros, habiendo gastado Día, solo en EPIS, 12 millones de euros y Lidl un total de 26 millones de euros.

En reforzar sus canales digitales, que no estaba preparada para la avalancha de compras, el sector ha multiplicado el gasto por cuatro con respecto a las cifras del 2019.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Michael Ocampo / Raed Mansour / Polycart / Aranami / Hitchster / Virgin Retail / Ed Kholer / Kurtis Garbutt

¿Represalias?

La implantación de la «tasa Google» en España se ha convertido en un casus belli para la administración norteamericana, que ha anunciado posibles represalias por considerar que con dicho gravamen se discrimina a las empresas de su país

Es lo que veladamente ha anunciado Estados Unidos ante la imposición en España de la denominada «tasa Google», que según el gobierno norteamericano no hace sino discriminar a las empresas norteamericanas.

Recordemos de la «tasa Google», en esencia, consisten en que las grandes multinacionales tecnológicas – Google, Apple, Facebook y Amazon – tributen por el negocio que desarrollan en España.

Hasta la entrada su entrada en vigor, y mediante operaciones de ingeniería financiera, algunas de las multinacionales citadas, el caso más sangrante era el de Apple, llegaban hasta a declarar pérdidas en nuestro país.

Contra las normas de tributación internacional

Es lo alega la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, que alega que la «tasa Google», que no solo aplica España, sino también Austria y Reino Unido, es discriminatoria para con sus empresas.

Además, alega que dicha tasa es incompatible con las normas de tributación internacional, y también estaría limitando las posibilidades de negocio de las grandes empresas del país que dentro de poco gobernará Joe Biden.

El umbral que ha puesto la legislación española, un negocio anual mayor de 750 millones de euros, hace que 34 multinacionales norteamericanas se verán afectadas, mientras que de las empresas españolas solo dos superarían ese umbral.

La USTR aduce que, si el umbral fuese los 50 millones de dólares, las empresas españolas afectadas serían 20 y las norteamericanas 80.

Apunta a las Top

Es otra de las acusaciones de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, USTR en sus siglas en inglés.

La tasa se aplica a un importante número de servicios, desde la publicidad a la intermediación online o la transmisión de datos, unos sectores que están copados por multinacionales norteamericanas.

Desde la USTR se informa que sigue evaluando que respuesta dará a la «tasa Google» que está en vigor en España, no descartando algún tipo de sanción contra las empresas españolas a modo de represalia.

La respuesta más socorrida sería la de grabar con aranceles los productos españoles que exportan hacia Estados Unidos, unas sanciones de la misma guisa de las que tiene aplicadas a diversos productos europeos.

Una aplicación inminente

La «tasa Google» entrará en vigor este próximo sábado, aunque la primera liquidación se realizará dentro de tres meses.

Se aplicará a empresas que facturen más de 750 millones de ellos, y que al menos facturen tres millones en nuestro país.

Los servicios a los cuales se puede aplicar la «tasa Google» son servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y venta de datos y de metadatos.

Las previsiones iniciales de Hacienda eran de más de 1.000 millones de euros, pero finalmente una estimación más realista muestra que no serán más allá de los 968 millones de euros.

Y si las empresas se niegan a pagar la tasa

Como en cualquier iniciativa tributaria, se han establecido multas para aquellas empresas que se nieguen a pagar dicha tasa: el 0,5% del importe neto de la cifra de negocio del año natural anterior.

Los clientes pagarán la factura

Como casi en cualquier negocio, las empresas repercutirán el impuesto en sus clientes, y se espera por tanto un encarecimiento de los servicios.

Los españoles pagaremos entre 515 y 665 millones más por los servicios digitales, aunque como ya hemos indicado las grandes multinacionales del negocio digital tendrán, por primera vez, que tributar en España.  

La OCDE no es favorable a la «tasa Google»

Ha sido el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Ángel Gurría, el que ha valorado negativamente la introducción unilateral de esas nuevas tasas.

Fundamentalmente lo considera una mala idea debido a que lo único que podría suceder es que se entrase en una dinámica de guerra fiscal y comercial que no beneficiaría a nadie, pero sobre todo a pequeñas economías como la española.

Lo ideal sería que dentro del marco de la OCDE se pergeñara una «tasa Google» de obligatorio cumplimiento para todos los países miembros, solución que no parece próxima por la negativa de Estados Unidos de negociar esos términos.

Desde el gobierno español se califica la tasa como «transitoria» hasta que se legisle algo parecido dentro de las principales organizaciones económicas supranacionales, caso del G7 o del G20.

Google, el caso más flagrante

Se estima que entre 2016 y 2019, Google se llevó al paraíso fiscal de Islas Bermudas 34.000 millones de euros, dinero que no se tributó ni en Estados Unidos, país donde tiene su sede social, sino en Irlanda, donde tiene (aparentemente) su sede fiscal.

Google Ireland Holding Unlimited Company, que es la matriz de su esquema tributario, declaró unos ingresos, en el 2018, último año del que hay cuentas, 18.300 millones de euros.

Irlanda no es su matriz

Aunque pudiera parecer que la matriz de Google está en Irlanda, no es así, ya que la filial, pues de eso se trata, irlandesa depende de dos sociedades con domicilio fiscal en Bermudas.

Google Bermudas Limited Company posee el 99% de la filial irlandesa y el 1% restante está en manos de Google Bermudas Unlimited Company.

De hecho, en Irlanda la multinacional que fundase Sergei Brin, pago la exigua cantidad de 236,2 millones de euros en impuesto de sociedades.

Un esquema sencillo

La «trampa» de Google y otras tecnológicas utilizan sus gastos para enviar sus ingresos a países con baja tributación.

Lo que hace Google es pagar a la matriz por la marca, los productos, la tecnología, derechos intelectuales, y con ello reduce casi a 0 los beneficios de la filial, en este caso al española.

En el caso de Google España, los resultados de explotación fueron de 27 millones de euros, consiguiendo un beneficio neto de 20 millones después de pagar 6,8 millones como impuesto de sociedades.

Y eso cuando los ingresos, solo por publicidad de Google España, facturó 1.500 millones de euros, lo que da una idea de la enorme evasión de impuestos que realizan Google y otras tecnológicas.

De hecho, Google no es la única multinacional tecnológica que se ve favorecida por el liviano impuesto de sociedades irlandés, ya que Apple y Facebook también tiene allí la matriz con la que gobiernan todo su negocio europeo.

Fuente – EL PAÍS / LA VANGUARDIA / elEconomista

Imagen – Neon Tommy / Sam Halladay / Martin Saunier – Plumaz / La Moncloa – Gobierno de España / Teófilo / Mike / EU2017EE / Luis Villa del Campo / Robert Montgomery / Jernej Furman

Ponerle el collar (europeo) al gato

El Banco Central Europeo acaba de lanzar una iniciativa para regular, a nivel mundial, el Bitcoin y que deje de estar en un limbo jurídico que a nadie beneficia. Además, Christiane Lagarde acaba de lanzar la propuesta de crear una moneda virtual europea respaldada por el BCE

Las monedas virtuales, caso del Bitcoin, llevan décadas en la más absoluta de las desregulaciones, siendo muchas veces una moneda que se utiliza para actividades ilegales.

Ahora el Banco Central Europeo pide una regulación global del Bitcoin y de otras monedas virtuales, sobre todo porque se viene detectando que dicha moneda virtual se está utilizando para el «lavado» de dinero.

En récords históricos

Otro de los problemas que tiene el Bitcoin es que es una moneda altamente especulativa, que producto de la pandemia de SARS-CoV-2 está logrando récords en cuanto a su valor.

El pasado viernes cada Bitcoin rozó los 42.000 dólares, su máximo histórico, que ha dado como resultado también unas oscilaciones enormes en las últimas fechas.

Christine Lagarde, la presidenta del BCE ha quitado la ilusión a todos aquellos que creen que la moneda virtual se puede convertir en una moneda en un futuro próximo.

Entre los argumentos de Lagarde se encuentra que es un activo altamente especulativo, que se ha utilizado para todo tipo de negocios ilegales y que también se utiliza para el lavado de dinero.

Blanqueo de capitales

Como muestra de la misma Lagarde ha aducido la gran cantidad de investigaciones policiales y judiciales en las cuales se ha visto involucrado el Bitcoin, y ha anunciado que ahora mismo hay otras investigaciones en curso.

Por todo ello el BCE se muestra a favor de que se produzca una regulación a nivel global para evitar las fisuras fiscales por las cuales se podría colar el Bitcoin si se comienzan a realizar regulaciones nacionales.

La iniciativa podría surgir de alguna de las muchas organizaciones supranacionales como pudiera ser el G7 o el G20 y a partir de esa iniciativa lograr una regulación efectiva del Bitcoin.

Una criptomoneda europea

Sería lo más parecido a un euro digital, que tendría un coste 0 para los estados miembros de la Unión Europea que sería, por su «vitola» europea, aceptado por en todo el mundo.

Al mismo tiempo, la moneda virtual europea que no tendría ninguno de los riesgos asociados al Bitcoin y otras monedas virtuales, y que se convertiría en sinónimo de un pago fiable.

Lagarde, ejerciendo casi de pitonisa, cree que dicha moneda virtual europea llegará antes de cinco años, y que en al poco tiempo de entrar en vigor tendrá un enorme éxito.

El respaldo definitivo a esa moneda virtual europea vendría de que se convertiría en un método de pago barato, rápido, y seguro, que permitiría «puentear» el engorro de las monedas físicas.

Además, otras ventajas colaterales de una moneda virtual europea serían que colaboraría en una mejor soberanía monetaria y además lograría una mayor autonomía para la zona euro.

Favorable opinión de la ciudadanía europea

El BCE ha elaborado, le ha llevado meses tanto diseñarla como administrarla, una encuesta para saber el parecer de los europeos ante la posible creación de una moneda virtual netamente europea.

La encuesta, además de a ciudadanos también se «pasó» a empresas y diversos tipos de instituciones que trabajan en la Unión Europea.

El 41% de los encuestados, tanto ciudadanos como empresas y organizaciones, se mostraron a favor de que el Banco Central Europeo cree una moneda virtual que se pueda utilizar en todos los países de la Unión Europea.

Desde el BCE también se informa que los plazos para la implementación de una moneda virtual europea serán largos, y eso a pesar de que en el mundo de la tecnología todo va a la velocidad de la luz.

Riesgos del Bitcoin: un caso práctico

Y uno de ellos le ha sucedido a un programador alemán que trabaja en San Francisco, y que no lograba recordar la contraseña para acceder a unos Bitcoin en los que invirtió hace más de 10 años.

Los Bitcoines valen en este momento 20 millones de dólares y no logra recodar la clave para acceder a ellos. Dos intentos más y se quedará sin poder recuperar la importante cantidad.

Los Bitcoines fueron un pago por elaborar un vídeo de cómo funcionaba el Bitcoin hace una década, y en aquella época la criptomoneda tenía un valor entre dos y seis dólares.

No es algo inhabitual

Lo que le está pasando a este programador alemán es más habitual que lo que podría parecer a simple vista.

Son miles los monederos de Bitcoin que se han «perdido» porque sus propietarios han olvidado la contraseña o han introducido una incorrecta en todos los intentos que se tienen.

Eso, aunque es una moneda muy volátil, puede hacer que se pierdan auténticas fortunas y sus propietarios pueden sufrir auténticos traumas por haber perdido un dinero que podría haber hecho que su vida cambiase a mucho mejor.

Chainalysis, una de las más importantes gestoras de Bitcoines estima que el 20% de los Bitcoines «minados» pueden haberse perdido porque sus propietarios han olvidado las contraseñas para acceder a sus monederos.

Eso, al cambio actual, son 140.000 millones de dólares que alguien se ha dejado «olvidados» en un limbo, aunque en estos momentos es posible intentar recuperarlos.

Wallet Recovery Services

Se trata de una firma norteamericana que trabaja intentando lograr que sus clientes puedan recuperar las claves de acceso a sus monederos de Bitcoines.

El olvido de las contraseñas tiene que ser algo muy habitual, ya que diariamente reciben hasta 70 peticiones de ayuda de propietarios de monederos de Bitcoines que han perdido sus claves de acceso.

Otros servicios de pago electrónico, como pueden ser Pay Pal si tienen la capacidad para recuperar las contraseñas, pero no hay posibilidad de hacer eso con las contraseñas de los monederos de Bitcoin.

El reciente ímpetu del Bitcoin se debe a que inversores institucionales lo empiezan a utilizar de manera profusa, a pesar de que no está regulada por ningún gobierno o banco central, muy en la línea de misterio que rodea a Satoshi Nakamoto, su programador inicial.

Fuente – EL PAÍS / Economía en EL PAÍS

Imagen – Jorge Franganillo / Alejandro Mallea / The National Crime Agency / Jim Woodward / David J / Marco Verch / Book Catalog / Media Digest

Annus horribilis para el turismo en España

El desplome del sector turístico en España producto de la crisis del SARS-CoV-2 es más que evidente: ha pasado de suponer el 13% del PIB a ser solo el 4%, con un sector que tardará en recuperarse, y eso en las previsiones más halagüeñas, al menos dos años

El Plan B del sector turístico español, estimular la demanda interna después de la desbandada del turismo internacional, principal «maná» del sector, ha «pinchado rueda».

El turismo interior, además de viajar mucho menos que en años anteriores, producto del miedo al contagio del SARS-CoV-2, ha gastado mucho menos que en años anteriores, en concreto un 40% menos.

Un sector arrasado

De año aciago se puede calificar el 2020 para el sector turístico español, que ha provocado que el sector haya entrado en barrena, máxime cuándo supone el 12% del PIB español en el 2019.

La debacle del sector ha hecho que este año 2020 el aporte del sector turístico haya supuesto solo un magro 4%, aunque las aspiraciones eran mayores.

Precisamente porque se pergeñó una posible solución, que el turista nacional supliera al extranjero, que no se ha producido a pesar de las rebajas que el sector ha establecido en sus tarifas.

Una fórmula que no ha funcionado

Sin embargo, el turista español fue prudente y pesó más el miedo al SARS-CoV-2 que viajar aprovechando las jugosas ofertas que presentaban tour operadores y las cadenas hoteleras.

Los números «cantan»: este año 2020 los ingresos de sector turístico han sido solo el 40% de la facturación del 2019  y el turista nacional viajó un 42% de lo que lo hizo en el anterior ejercicio fiscal.

Los ingresos entre enero y septiembre del 2020 supusieron una facturación 15.150 millones de euros, mientras que en el mismo periodo del año anterior los españoles nos gastamos en viajes algo más del doble de esa cantidad.

Sin embargo, el turismo nacional no ha caído tanto como lo ha hecho el extranjero, que ha supuesto una bajada del 78% con respecto al mismo periodo del año 2019.

El sector saca conclusiones

La primera de ellas es que el sector turístico español pivota sobre el turismo extranjero, mientras que no ha «cuidado» el mercado interior de turistas españoles, lo cual explica en buena medida el desbarajuste que vivimos.

EXCELTUR, la patronal del sector, evalúa las pérdidas de este 2020 en 110.000 millones de euros, lo que ha provocado un enorme boquete en la economía nacional, ya que el 13% de la misma provenía de este sector.

Las pernoctaciones también bajan, en el caso del turista nacional en un 28%, ya que muchos o bien han preferido pasar las vacaciones en segundas residencias o bien en casas de familiares y amigos.

Si tenemos en cuenta las pernoctaciones que afectan al sector turístico – hoteles, casas rurales, campings – la caída es del 50% con respecto al año anterior.

Darwinismo turístico

Aunque nadie duda, y más tras hacerse manifiesto que las vacunas son eficaces, que se ve la luz al final del túnel, más peliagudo va a ser saber cuántas empresas turísticas se van a quedar en el camino.

Además, la pandemia de SARS-CoV-2 no es el único problema que acecha al sector, ya que, con el BREXIT, aunque parece que civilizado, también se ven incógnitas en el horizonte debido al «peso» de los turísticas británicos en España.

Otro elemento para tener en cuenta es la «resaca económica» que va a provocar la crisis del SARS-CoV-2, inclusive una vez que se haya superado el problema con la vacunación masiva de la población.

Al mismo tiempo, los españoles se han embarcado en una carera ahorradora por lo que pueda pasar, y hay que recordar que los gastos turísticos y de viajes suelen ser una de las últimas prioridades de las personas en una crisis económica.

Travesía por el desierto

Los analistas, como suele ser habitual en estas circunstancias, se preguntan cuándo remontará el vuelo el sector, y los cálculos más optimistas hablan de que no será hasta el 2023 cuando se puedan recuperar los niveles anteriores a la pandemia.

Por subsectores, el turismo foráneo se podrá recuperar este 2021, al menos en un 40%, y para el 2022 ya habrá retornado hasta un 80% de los visitantes extranjeros.

La recuperación también irá por regiones, y las islas serán las últimas de volver a tener «tono muscular» debido a que son dependientes del transporte aéreo, también muy tocado por la pandemia.

Sin embargo, el gobierno considera que una vez que haya sido vacunada más del 70% de la población y logremos la «inmunidad de rebaño», allá por Semana Santa, el sector podría hacer una buena «caja» en esa campaña.

Primero los nacionales y después los foráneos

 Son muchos los analistas que coinciden en que primero se recuperará, además de una manera muy rápida, el turismo nacional y con posterioridad el foráneo.

En este último caso la recuperación de volúmenes precrisis tardará al menos dos años, hasta que los destinos turísticos nacionales puedan volver a resultar atractivos – y seguros – para los turistas de allende nuestras fronteras.

Aceleración de la transformación

La crisis ha llegado en un momento en el cual el sector estaba en plena transformación y los expertos están convencidos que la pandemia de SARS-CoV-2 no va sino a acelerar esas transformaciones.

Además, se espera que el «maná» de los 140.000 millones de euros que viene de la Unión Europea caigan, al menos un buen «pellizco» en el sector turístico español.

Pero para que pueda lograr eso, el gobierno y el sector turístico tiene que presentar proyectos viables en los cuales se pueda invertir ese dinero.

Los dos elementos de transformación que va a acelerar esta crisis van a ser la sostenibilidad y la digitalización del sector, por otro lado, un «mantra» que parece replicado de otros sectores pero que se quiera o no va a ser el futuro.

En el caso de las islas Canarias y las islas Baleares, sus gobiernos autonómicos han contratado a consultoras, como KMPG, para que les ayuden a que la recuperación del turismo sea más vigorosa y más rápida.  

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Evgeny Isaev / Aaron / Thomas Depenbusch / Steven Miller / Bryn Pinzgauer / Peter Dowley / Lauren Manning / Goran Has

Mercado de las telecomunicaciones: una competencia que no es tal

Operando más de 20 marcas en el mercado de las telecomunicaciones español, parecería que la competencia está a resguardo, pero la realidad es que esas dos decenas de marcas están controladas únicamente por cinco compañías

Si por algo luchan los reguladores, en el caso de España la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia es que exista esta última.

De lo que se trata es que ninguna empresa, o conjunto de empresas, tengan una presencia monopolística en los mercados, cosa que muchas veces no consiguen.

En el caso del mercado de las telecomunicaciones español la competencia es solamente un espejismo, ya que solo cinco compañías son propietarias de más de 20 operadoras.

Lo que buscan las compañías es tener una «marca» para cada nicho de mercado, desde los clientes que buscan pagar lo menos posible, aquellos que solo quieren un tipo de servicio, como la fibra, y hasta los clientes premium.

Precio, el casus belli

Llevamos años inmersos en una guerra de precios entre las diferentes operadoras, guerra que se ha recrudecido durante el verano y los clientes son promiscuos, buscando la mejor oferta.

El pasado septiembre se produjo un récord, ya que en el mercado de las telecomunicaciones español se produjeron hasta 750.000 portabilidades.

Sin embargo, es común entre los clientes quedar deslumbrados con las incesantes ofertas que promueven las operadoras, «gangas» que no suelen ser tal cuando se lee al detalle la «letra pequeña».

En el caso de España, lo que en un principio parece unas cotas más que adecuadas de competencia – existen hasta 20 operadoras – se revela como una suerte de engaño cuando se conoce que están controladas solo por cinco compañías.

Se trata de una estrategia multimarca que lo que busca es «pescar» desde un segmento de clientes que buscan pagar lo mínimo y / o acceder a solo una parte de la oferta, como los que solo desean fibra.

Y del mismo modo buscan también atraer, con otras marcas, a clientes premium que lo que desean es el «paquete» completo: televisión, fibra, telefonía fija y telefonía móvil.

Un mercado segmentado

La profusión de marcas, como ya hemos indicado hay más de 20 en el mercado de las telecomunicaciones español, es producto de lo segmentado que está el mercado.

Cada una de esas cinco grandes operadoras suele tener su marca de bajo coste y también la premium, optando por no competir en el mismo mercado; en este sentido, las marcas se complementan.

Uno de los déficits que encontró Telefónica que tenía era que carecía de una marca de bajo coste, por lo que a partir del 2018 salió a ese nicho de mercado con O2, que en sus orígenes era una operadora británica que adquirió.

Las grandes compañías, creando sus marcas de bajo coste, pueden pelear en un mercado que hasta ahora estaba dominado por compañías que pequeño tamaño que podían lanzar agresivas ofertas.

Además, su competencia en ese mercado del low cost no interfiere con sus marcas que van a la caza del cliente premium, en el caso de Telefónica la marca Movistar.

Absorber mejor que crear

Al menos en el mercado de las telecomunicaciones español, las grandes operadoras, podríamos denominarlas Las Cinco, han optado por comprar marcas antes de crearlas, ya que eso ofrece muchas ventajas.

Algunas de ellas son que, primero, al comprar una empresa del segmento en el que quieres operar es que eliminas competencia, y otro argumento de peso tiene que ver con que la compañía que absorbes puede estar ya bien posicionada en el mercado.

Un ejemplo de esa operativa es la operadora francesa Orange: además de operar con su propia marca son de su propiedad Simyo, adquirida en 2012, Jazztel, que fue adquirida en 2014 y República Móvil, comprada en 2018.

David contra Goliat

Es como se puede calificar la historia de MásMóvil, una pequeña empresa de telecomunicaciones que a base de la adquisición de pequeñas empresas se ha convertido en una de las cinco.

En su «cartera» cuenta con Yoigo, Llamaya, Lebara, Pepephone y LycaMobile, siendo su última adquisición, por 115 millones de euros, de Ahí+, una pequeña operadora con un gran presencia en el sur de España.

Pero también grandes operadoras han seguido la senda de MásMóvil, caso de la operadora británica Vodafone, que posee las «marcas» Airtel, Lowi y Vodafone Yu, con la que intenta captar a los más jóvenes.

En la historia de Vodafone en España también hay fracasos: intentó lanzar Bit en 2018, con la cual pretendía hacer la competencia a O2, pero la marca acabó desapareciendo.

Esa aldea gala que resiste al invasor

Pero inclusive operadoras que inicialmente eran locales, como Euskaltel, también han entrado en ese «juego», para ganar tamaño y extenderse por todo el territorio español.

Debido a esa política hoy es la quinta «teleco» española, con una estrategia que pasa por adquirir otros operadores regionales, caso de la asturiana Telecable, y seguir operando con dichas marcas.

A finales del 2019 creó Virgin Telco, una marca low cost, con la cual pretende competir en todo el Estado, permitiendo a los clientes hacerse su propio «menú» con aquellos productos que deseas contratar (telefonía fija, telefonía móvil, fibra o televisión).

Monopolio no consolidado

Un análisis en profundidad del mercado de las telecomunicaciones español muestra que estamos ante un monopolio de facto de solo cinco compañías.

Entre Telefónica, Vodafone, Orange y MásMóvil gestionan el 93,4% de las líneas móviles que hay en el Estado y el 94,7% de la oferta de fibra óptica.

A pesar de ello las cuatro operadoras citadas ven como desde verano su cuota de mercado se reduce en beneficio de otras dos nuevas operadoras que pisan fuerte, como es el caso de Euskaltel y Digi.

En el caso de la operadora vasca, que, como ya hemos indicado, lanzó Virgin Telco para competir en todo el Estado con ofertas de telefonía móvil y fibra óptica, habiendo captado, en pocos meses, 58.000 clientes.

De hecho, las previsiones de Euskaltel son que, en un par de años, Virgin Telco le permita obtener el 40% de los ingresos de todo el grupo empresarial.

Por su parte, los rumanos de Digi, que en un primer momento centró su nicho de mercado en la importante colonia rumana que hay en España, está ensanchando sus horizontes a otro tipo de clientes, tanto en móvil como en fibra óptica.

Fuente – el diario

Imagen – World Travel & Tourism Council / Raúl Hernández González / Savannah River Site / orange / MásMóvil / euskaltel / DIGI