Negocio a pesar de la pandemia

A pesar de que la deriva económica de la pandemia de SARS-CoV-2 que estamos sufriendo está provocando una auténtica sangría económica, ha habido sectores que se han desarrollado, caso de la venta online, el envío de comida a domicilio, la venta de bicicletas o el comercio de proximidad

La pandemia de SARS-CoV-2, además de ser una debacle sanitaria, también lo está siendo desde el punto de vista económico.

Pero a pesar de todo, recordando que el ideograma de crisis está compuesto por los signos peligro y oportunidad, al calor de la pandemia, aunque pocos, ha habido negocios que se han visto impulsados.

Venta online

Además de todo tipo de productos, los Marketplace han sido los grandes ganadores de esta crisis han sido los sitios de comercio electrónico, siendo el más beneficiado Amazon.

El caso de Amazon ha sido paradigmático, ya que mientras duró el confinamiento las empresas de Jeff Bezos gano 30.000 millones de euros.

En valor las empresas de venta online han ganado casi un 15% y en volumen de ventas han logrado un 12% más que en el mismo periodo del año anterior, todo ello según los datos publicados por la consultora Kantar.

Inclusive en productos poco dado a la venta online, como es el caso de la distribución de alimentos, los Marketplace han sacado ventaja a cadenas de supermercados, caso de Mercadona o Lidl.

La crisis sanitaria del SARS-CoV-2 ha impulsado a los sitios web de venta online que hayan logrado un volumen que solo se esperaba dentro de 4 años, y en el caso de España el 45% de los españoles confiesan que compran online más que antes.

Por ejemplo, durante la pandemia, además de mejorar los índices de lectura de los españoles, también se ha disparado la venta de libros en formato electrónico y de audiolibros.

Conservas de todo tipo de alimentos

Es otro de los sectores que se han visto impulsados producto de la pandemia, de hecho, en las semanas anteriores al «cerrojazo» hubo una compra masiva de todo tipo de conservas.

Los españoles sintieron cerca la posibilidad de que pudiese llegar al desabastecimiento de productos básicos y frescos. Ese comportamiento tiene un nombre: compras búnker.

Artículos como la leche en polvo vieron como se incrementaban su compra en más de un 173%, el amoniaco un 85,7%, el vino un 41,9% y el alcohol un 26%.

Hubo muchas conserveras que, ante el alud de la demanda, que tuvieron que duplicar su plantilla ya que la demanda durante los meses de la primera ola epidémica fue de una magnitud desconocida ante entonces.

Bicicletas

La posibilidad, después de varios meses de «cerrojazo», de poder hacer deporte al aire libre impulsó con fuerza la venta de bicicletas.

La compra de bicicletas no lo fue solo de ciclos nuevos, sino también de segunda mano, y bien lo saben en Tuvalum, un sitio web que pone en relación propietarios de bicicletas que quieren venderlas con personas con intención de comprarlas.

En dicho sitio web se han vendido en tres meses de 2020 la misma cantidad de bicicletas que se vendieron en todo el 2019.

Inclusive también se ha producido un cambio del tipo de bicicleta que se compra, ya que sí antes de la pandemia el rey de las ventas eran las bicicletas de montaña, ahora, desde el comienzo de la pandemia, se venden muchas más bicicletas de carretera.

En cierto modo se ha producido un cambio de la manera de hacer ejercicio. Si antes de la pandemia lo más habitual era apuntarse a un gimnasio, las necesarias medidas de distancia social lo evitan.

Como recomiendan las autoridades el deporte se está convirtiendo en algo individual y frecuentemente realizado en el exterior, debido a lo cual la bicicleta se puede convertir en un aliado indispensable.

De hecho, también se ha disparado la venta de bicicletas estáticas, que permiten hacer ejercicio

Take away

Aunque muchos locales de hostelería se están viendo afectados por múltiples restricciones que menguan su negocio, algunos se han reinventado proporcionando comida a domicilio.

Del mismo modo, los ciudadanos, muchos de ellos con ganas de seguir comiendo en restaurantes ven esa opción intermedia, la de pedir la comida a domicilio, para poder seguir disfrutando de su comida preferida.

El 63% de los españoles confiesan que han utilizado, durante la pandemia, algún servicio de envío de comida a domicilio: Just Eat, Glovo, Deliveroo o Uber Eats.

Inclusive antes de la pandemia, el sector de la comida a domicilio estaba plenamente asentado entre los consumidores españoles, con «picos» los fines de semana.

Comercio de proximidad

Durante la pandemia y el confinamiento, el comercio de proximidad ha empezado a ser valorado en su justa medida por los españoles.

A pesar de que el tejido de la pequeña y la mediana empresa ha sido uno de los más dañados por la crisis económica provocada por SARS-CoV-2, sin embargo, las tiendas de barrio de toda la vida han demostrado su utilidad y su presencia indispensable.

Esas tiendas de barrio, muchas veces minúsculas, nos han proporcionado víveres de primera necesidad, algo tan básico, y al mismo tiempo tan necesario, como cereales y leche para poder preparar un desayuno.

Los ciudadanos, según los últimos datos demoscópicos, en un 77% valoran más el comercio de proximidad, sobre todo debido a las restricciones de movilidad que se están produciendo y que todo parece que se seguirán produciendo.

¿Hacia un nuevo confinamiento?

Tal como está evolucionando la pandemia, nadie nos asegura que no estemos a las puertas de un nuevo confinamiento, es posible que todos esos sectores se sigan desarrollando.

Sobre todo lo que tiene que ver con la alimentación, en unos momentos en los cuales ir a un supermercado puede ser un deporte de riesgo, y resulta mucho más cómodo y también inclusive más barato, hacer la compra por internet.

Del mismo modo, otro sector que se ha desarrollado y que también se sigue desarrollando es el cultural, sobre todo las plataformas de contenidos, como pueda ser Netflix o HBO.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Eneas de Troya / Amazon / Donald West / Jeniffer C. / Yuya Tamai / Mario Micklisch / Young Shanahan

Despidos en el BBVA

Los recortes de plantilla aparecen en lontananza en la banca española, y entre ellos se encuentra uno de los menos cruentos, el del BBVA, que amortizará 1500 empleos entre este año y el siguiente

Finalmente, el banco que dirige Carlos Torre Vila, ante los malos resultados económicos, ha decidido realizar despidos, aunque es contrario a la figura del ERE.

En lo que va de año ha prescindido de 750 empleados, y para el próximo ejercicio plantea unos despidos del mismo jaez, producto más que de la pandemia de SARS-CoV-2, por el proceso de digitalización en el que está inmersa la entidad financiera.

En sintonía con otros bancos

BBVA no es el único banco ni entidad financiera que va a recortar empleos, también lo están haciendo Banco Sabadell, Banco Santander.

A pesar de todo, Carlos Vila niega que el BBVA vaya a optar por ningún expediente de regulación de empleo, y considera que lo que está realizando la entidad financiera es una gestión dinámica de la plantilla.

Mientras que en el mercado español la entidad que dirigiera Francisco González ha prescindido de 750 empleados, en todos sus mercados este 2020 se va a saldar con 2.000 empleados menos.

Inclusive desde fuentes del propio banco, en concreto su consejero delegado Onur Genç, se expone la posibilidad de que los despidos se aceleren un poco en el año 2021.

Reducción del número de sucursales

La reducción de empleo corre pareja a la disminución de sucursales, y este año se saldará con el cierre de 160 sucursales.

Todo ello es producto, nuevamente, de la digitalización, ya que una buena parte de la operativa que se desarrollaba en las sucursales se realiza en estos momentos utilizando internet.

Todo ello, prescindir de empleados y de sucursales, en la lucha perenne por lograr una mayor rentabilidad, que ahora, con la crisis económica producida por el SARS-CoV-2, se vuelve a ver comprometida.

Santander, reducción de costes, Sabadell, también

El banco que preside Ana Patricia Botín es, habitualmente dentro de la banca española, el que menos empacho tiene en «meter la tijera» todo lo que sea necesario.

En ese sentido el Santander tiene la intención, antes de que culmine el año, de reducir costes por valor de 1.000 millones de euros en sus mercados europeos, lo que va a llevar aparejados despidos en los mercados en los que opera.

A pesar de desde el Santander no se ha confirmado la noticia, aparecida en el diario económico Expansión, el banco podría, en España, prescindir de hasta 3.000 empleados.

Sin embargo, lo que no ha negado es que se vayan a producir despidos, habida cuenta que ha informado que ha comenzado sus contactos con los sindicatos.

 Aunque de una manera menos traumática, Sabadell también ha anunciado que, mediante prejubilaciones y salidas incentivadas, va a prescindir de hasta 2.000 empleados, producto de la ralentización del negocio por la crisis del SARS-CoV-2.

CaixaBank y Bankia, cuando se produzca la fusión

Otro banco que también tiene la intención de acometer recortes en la plantilla será el nuevo CaixaBank, nombre comercial con el que operará la fusión entre la entidad financiera que presidiera Isidro Fainé y Bankia.

Ha sido el propio consejero delegado de la nueva entidad, Gonzalo Gortazar, el que ha referido que una vez se haya producido la fusión, se procederá a un ajuste de plantilla, aunque no ha querido dar cifras.

Un semestre de pérdidas

El BBVA ha culminado el proceso entre enero y septiembre con unas pérdidas de 15 millones de euros, producto, entre otros factores, de las provisiones que ha tenido que llevar a cabo por la pandemia de SARS-CoV-2.

Sin embargo, si nos fijamos solo en el desempeño en España, el BBVA ha obtenido un beneficio de 442 millones de euros, lo que supone una mejora del 58% con respecto a los resultados de año anterior.

Y eso inclusive teniendo que haber realizado en junio y en España, unas provisiones de 2.100 millones de euros producto de la pandemia.

Una más que posible fusión

Los mercados han señalado al BBVA como una de las entidades financieras que se podrían fusionar en un futuro muy cercano.

A pesar de ello su consejero delegado ha informado que todavía el banco tiene posibilidades de un crecimiento «orgánico» por el aumento de la actividad en su canal digital, antes de pensar en una posible fusión.

A pesar de ello, es un secreto a voces que el banco ha creado un departamento formado por 20 profesionales que están analizando «ofertas», tanto dentro de España como en los mercados internacionales.

Esperando el maná europeo

Los grandes de la banca española, además del BBVA, el Santander y CaixaBank ganarán 2725 millones con el dinero que les presta del Banco Central Europeo.

Producto de la crisis financiera del SARS-CoV-2, el BCE ha abierto una vía de liquidez para que los bancos de los países miembros mantengan abiertas las vías de crédito que «riegan» la economía real.

Con un horizonte temporal de 3 años, las entidades bancarias españolas podrían llegar a ganar hasta 5.000 millones de euros de los 245.000 que les ha prestado el Banco Central Europeo destinados a mantener la liquidez.

La posibilidad de que la banca logre beneficios con ese instrumento se explica por el hecho de que estas operaciones de financiación condicionada a largo plazo tienen un interés negativo.

No cerrar el crédito

El interés negativo, y por tanto la posibilidad de que la banca europea ganase dinero otorgando créditos, buscaba que los bancos no cerrasen el «grifo» del crédito a las empresas y familias, algo que ya había sucedido en la anterior crisis del 2008.

Además, la única exigencia que ha hecho el Banco Central Europeo para mantener la «barra libre» de liquidez a los bancos españoles es que mantuviesen la misma masa crediticia que tenían en marzo.

Ante semejante bicoca, los bancos españoles solicitaron al BCE 245.000 millones de euros, que fueron librados en las subastas trimestrales que organiza la institución que preside Christine Lagarde.

Además, y producto de pandemia, el interés con el que BCE ha prestado el dinero a los bancos españoles es el -1%, y con los préstamos que la banca española da a las empresas, estos ganan, de media, un 0,66%.

Fuente – el diario / Banco Bilbao Vizcaya Argentaria en Wikipedia / Expansión

Imagen – Álvaro Ibáñez / Diego Torres Silvestre / M. Peinado / Lofor / Deensel / Christine und Hagen Graf / MoneyConf / Dinu Dominic Manns / Alan Jones

Los impuestos que nos vienen

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2021 muestra un mayor gasto y una mayor carga impositiva, tanto para las empresas con el aumento del Impuesto de sociedades como una mayor tributación a aquellos que gana más de 200.000 euros en cómputo anual

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han presentado este martes el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2021, que tienen como leitmotiv el aumento del gasto y una mayor carga impositiva.

Si por algo se caracterizan las «cuentas» para el año que viene, es por ser expansivas en lo que respecta al gasto, y no hacen sino poner negro sobre blanco proyectos que ya estaban encima de la mesa antes de que irrumpiera la pandemia de SARS-CoV-2.

Más impuestos para las empresas y para los ricos (de nómina)

Otro de los objetivos de los PGE para el 2021 es aumentar la recaudación, y eso por dos vías: por un lado, se incrementa el impuesto de sociedades y se suben los impuestos a los mejor remunerados.

Los grandes grupos empresariales serán los más afectados, ya que en los nuevos Presupuestos Generales del Estado para 2021 se aumenta el Impuesto de sociedades y se obliga a que el tipo efectivo se acerque más al real.

A las rentas con ingresos de más de 300.000 euros, se les sube el IRPF del 2%, y si los emolumentos son superiores a 200.000 su IRFP se alza un punto.

También serán objeto de más exacciones fiscales aquellas personas que tengan un patrimonio que supere los 10 millones de euros.

Llegar al acuerdo entre el PSOE y Unidas Podemos no ha sido fácil y ha obligado a muchas horas de negociaciones, y muchos de los puntos se ha logrado in extremis, aunque finalmente se ha podido aprobar en el Consejo de Ministros.

Llegado a este punto, ahora comienza su periplo parlamentario donde el gobierno de coalición deberá hilar muy fino para que sean aprobados, debido a que la suma de los diputados de UP y del PSOE es de 155 escaños, lejos de la mayoría absoluta fijada en 176 escaños.

Un gasto público récord

Es una de las medidas estrella de los PGE del 2021 y que ha sido profusamente publicitada por ambos socios de gobierno, si todo va como se espera, en tres meses podría haber sido aprobado por ambas cámaras.

Las cuentas más expansivas de la historia y las primeras desde 2018, han sido enviadas a Bruselas para que la Comisión Europea de su pláceme, y cuentan con un «techo de gasto» de casi 200.000 millones de euros.

Dicho «techo de gasto» se amplió con respecto a la intención inicial del gobierno, ya que está calculado tomando en cuenta los 27.000 millones de euros que van a llegar de Bruselas como primer tramo del fondo europeo.

La diferencia entre el primer borrador de los PGE de 2021, a los que se presentan ahora, es que el gasto ha crecido, gracias al «maná» europeo, en un 53,7%.

Unas previsiones económicas catastróficas

Estos PGE para el 2021 son más expansivos en el gasto y tienen más presión fiscal y se presentan en un entorno económico que es todo menos halagüeño.

Las previsiones son que, en caso de que esta segunda ola de SARS-CoV-2 que ya está desbocada haga buena esta extrapolación, la economía va a perder el 11,2% del PIB a pesar de que las previsiones también admiten que en el 2022 la economía «rebotará» hasta el 7,2%.

Sin embargo, desde la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) se consideran esas estimaciones demasiado optimistas, y dependerán sobre todo de cómo evolucione la pandemia.

Tributar

A pesar de que, desde el gobierno, sobre todo la titular de Hacienda, María Jesús Montero, había indicado que se dejaría para más adelante el ajuste fiscal, lo precario de las arcas públicas hace que sea obligatorio aumentar la tributación.

Entre nuevas figuras fiscales y la remodelación de algunos tributos, en caso de que causen efecto los PGE para el 2021, el Estado lograría 7.000 millones más de ingresos.

Uno de los impuestos que se van a remodelar es el impuesto sobre el valor añadido (IVA) de las bebidas azucaradas, que pasaría de un 10% a un 21%, tributando como los artículos de lujo.

Además, unos impuestos largamente acariciados por diversos colectivos, como son la Tasa Tobin y la Tasa Google, entrarán por primera dentro de la «cesta» tributaria con la que el Estado logra los ingresos que necesita para financiarse.

En el caso de la primera tasa, la Tobin, se trata de hacer tributar cualquier operación financiera que se desarrolle en la Bolsa de Valores, y en el caso de la Tasa Google, consiste en grabar un 3% determinados servicios digitales.

Del mismo modo, aparece un Impuesto al Plástico, nuevos tributos que tienen que ver con la sostenibilidad, y una nueva ley de fraude fiscal con multas muy cuantiosas.

Más gasto

Es quizás la mayor novedad, además en un contexto de «alta tensión» con una crisis de SARS-CoV-2 que dejó hace tiempo de ser solo sanitaria para convertirse también un tsunami económico de primer orden.

Una de las «medidas estrella» es el Ingreso Mínimo Vital, un subsidio que ya estaba presente desde hace más de dos décadas en algunas comunidades autónomas, como es el caso de Euskadi.

El subsidio en cuestión es similar a la RGI vasca, y consiste en dotar de un ingreso, dependiente de la unidad familiar y el número de hijos, a cualquier ciudadano que no tenga forma de vida.

También en estos Presupuestos Generales del Estado para el 2021 nos encontramos con una medida largamente anhelada por el colectivo de pensionistas, como es que nuevamente las pensiones se indexen al IPC para evitar su pérdida de poder adquisitivo.

Los funcionarios públicos también se ven beneficiados en el proyecto, ya que en el 2021 verán como se incrementan sus emolumentos, en concreto en un 0,9%, con lo que teniendo en cuenta la inflación, ganan en poder adquisitivo.

De ser aprobados estos presupuestos, el Estado ingresará 493.000 millones de euros y tendrá un gasto de 588.000 millones de euros, con un fuerte incremento del déficit público.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Café Credit / Mike Mozart / Kenton Ward / Nakashi / Images Money / Brett Hondow

Buscarse la vida

Es lo que está teniendo que hacer Telefónica ante el hundimiento de los beneficios en el sector de las telecomunicaciones: joint venture  con Prosegur, créditos al consumo con Movistar Money, seguros de salud por medio de Movistar Salud y hasta paneles solares.

Es a lo que se están viendo obligadas Telefónica y otras empresas de telecomunicaciones que ven como su negocio principal, precisamente las telecomunicaciones avanzan con un menor crecimiento.

En el caso de la multinacional que preside Álvarez – Pallete, se está reinventando, ofreciendo a sus clientes alarmas para sus domicilios e incluso paneles solares, todo vale con tal de seguir «engordando» la cuenta de resultados.

Incursionar en nuevos negocios es obligado dado que en el mercado de las telecomunicaciones se vive una guerra despiadada de precios y las utilidades cada día son menores.

Algo que se venía venir

Un reciente informe de Mody’s muestra bien a las claras que los ingresos en el sector de las telecomunicaciones avanzan a un ritmo muy lento, sobre todo si nos fijamos en España.

Debido a ello, Telefónica, pero no solo, se apresta a incursionar en otros sectores en los cuales pueda lograr hacer un negocio que en el mercado de las telecomunicaciones cada día que pasa es más complicado.

Su más grande adquisición de esta última temporada se cifra en haber comprado el 50% de Prosegur Alarmas, aunque también ha ultimado un acuerdo con CaixaBank para comercializar créditos al consumo.

La última incursión del que fuera el operador monopolístico en telecomunicaciones en el mercado español ha sido el sanitario, habiendo llegado a un acuerdo con Teladoc Health, un seguro sanitario privado estadounidense.

Pero también conectividad

Es otra de las vías de negocio que está explorando Telefónica, dado que su saber hacer está indudablemente ligado, desde hace casi un siglo, al mercado de las telecomunicaciones.

La nueva línea de negocio tendría que ver con actividades que hacen necesaria una buena conectividad, de manera que se pueda aprovechar los nuevos desarrollos tecnológicos en los cuales es líder, como el despliegue de una línea de 5G.

Y esto se hace en un contexto, acrecentado por la pandemia, de debilidad macroeconómica y aumento de la competencia, que va a limitar el crecimiento de mercado de las telecomunicaciones español por lo menos en los próximos 18 meses.

Como ya hemos indicado, pero aquí nos extendemos en la explicación, la guerra de precios que se ha instalado en el mercado español de las telecomunicaciones amenaza los beneficios de las operadoras.

Por otro lado, ese mercado, producto de la saturación de las ofertas, comienza a dar claros signos de fatiga, y lo que hasta hace poco era un negocio quedaba pingües beneficios, ya no lo es.

Movistar Money

Fue el lanzamiento estrella del 2019 y se trata de un servicio de créditos al consumo que está desarrollando con CaixaBank, que se convierte en su socio en un mercado en que el novel.

Ahora, y a pesar de la pandemia, Movistar Money está en pleno proceso de expansión internacional, teniendo ya presencia en Alemania y en esta misma semana se ha «lanzado» el servicio en Brasil.

En lo que respecta a su operativa en España, ofrece préstamos de hasta 4.000 euros, y en el poco tiempo que lleva en el negocio de los créditos de consumo ha prestado 84 millones de euros en 30.000 créditos.

Orange también banca en España

Los movimientos que está realizando Telefónica, sobre todo los que tienen que ver con los créditos de consumo, son calcados a los que ha realizado la «teleco» francesa Orange, que comenzó hace años con sus negocios bancarios en su país.

Hace dos años la operadora de telecomunicaciones oriunda del país que preside Emmanuel Macron decidió empezar a operar con su banco en España.

En su «desembarco» Orange ofrecía a sus clientes de telefonía una cuenta corriente, una cuenta de ahorro y una tarjeta de debido, con la cual ha captado 35 millones de euros y ha logrado una cartera de 20.000 clientes.

Joint venture con Prosegur

Es un negocio con el comenzó a mediados del 2019 y a pesar de que adquirió la mitad del negocio de alarmas de la empresa que preside Helena Revoredo, la «batuta» la sigue llevando la empresa de seguridad.

La forma que tuvo de adquirir la mitad del negocio de alarmas de Prosegur, por un montante de 305 millones de euros, fue mediante un canje de acciones, por lo que Telefónica no tuvo que desembolsar ni un euro.

La realidad es que Prosegur y Telefónica se complementan, ya que la empresa de seguridad tiene un saber hacer que lleva acumulando desde su fundación en el año 1976 y la compañía de telecomunicaciones puede aportar su «músculo tecnológico».

También en sanidad

Es el último terreno, y seguramente no será el último, en el cual se interna Telefónica, y no es otro que el de la sanidad, en el que se interna Telefónica.

Pero la fisonomía empresarial no es la de una empresa conjunta, sino que se ha aliado con el seguro médico privado norteamericano Teladoc Health, y para que sus clientes accedan a sus servicios por medio de Movistar Salud.

Se trata de un servicio de atención primaria que se desarrolla mediante videollamadas, un servicio que tiene, actualmente, un precio de 11 euros al mes.

A pesar de ello, Telefónica cumple aquí, como en el resto de sus negocios diversificados, el papel de partner tecnológico, ya sea en los campos de la seguridad, la banca o la salud, como es este caso.

También se atreve con el sector energético

Aunque por el momento solo se trata de una prueba, ahora de lo que se trata es de incursionar en sector de los paneles solares para el autoconsumo doméstico, desarrollando esa función por medio de Movistar Paneles Solares.

Todo este proceso de diversificación se produce en un contexto en el cual su cotización en bolsa es la menor en un cuarto de siglo, y con su tradicional sector de negocio que «hace aguas» por todos lados.

Fuente – eldiario

Imagen – Campus Party México / Etxaburu / Rayshongo / Images of Money / Oatsy / Nacho / Nanavati Hospital / Elliott Brown

Economías endeudas

Producto de la crisis económica producto del SARS-CoV-2, la deuda pública y como consecuencia el déficit público de decenas de países, también de los que forman parte del club comunitario, han batido récords históricos, con una España que se irá al 123% del PIB

Uno de los daños colaterales de la crisis provocada por el SARS-CoV-2 es que las grandes economías del Globo se están teniendo que endeudar a niveles nunca vistos desde que comenzó el siglo.

Ya son tres decenas de países cuya deuda pública está por encima del 100%, entre ellos España, donde todos los analistas económicos opinan que este 2020 llegará al 123% de su PIB.

Lo estrictamente necesario

En el caso de España, endeudarse está siendo necesario para la necesidad de financiar una serie de políticas, también económicas, que están consiguiendo evitar que el país se hunda en el marasmo.

Nos referimos a la financiación de los ERTE, los subsidios a fondo perdido, el gasto sanitario producto de la pandemia y también las inyecciones de liquidez a empresas que han impedido que entrasen en quiebra.

A pesar de las políticas monetarias, producto del covid-19, que están llevando a cabo la mayoría de las economías avanzadas, esto es, gastar lo que no se tiene, un futuro default de algunos de esos países parece un espejismo lejano.

Y ello porque, en el caso de la Unión Europea, el BCE ha «congelado» los intereses de la deuda, por lo cual los gobiernos de los 27 pueden seguir ejerciendo de manirrotos llegado el caso.

La mayoría por encima del 100%

Son los «primeros espadas» de la economía mundial los que más deuda están contrayendo, y claro, todo eso a base de bonos que están inundando los mercados.

Son ya muchos países, como Estados Unidos, que tienen ya su deuda pública por encima del 100%, y en caso de Japón, por encima del 200%.

Las previsiones para el país que gobernase hasta hace poco Shinzō Abe es que su deuda pública sume este año 30 puntos más, llegando al 266% del PIB.

En La Meca de la economía de mercado, nos referimos a Estados Unidos, se prevé que termine el 2020 con una deuda pública del 131% de su PIB, y España no le va a la zaga, elevándose en este 2020 hasta los 123 puntos porcentuales.

Copas y mujeres

Nuevamente van a ser los países del sur de Europa, a los cuales el premier holandés Jeroen Dijsselbloem acusó de gastarse el dinero europeo en copas y mujeres, los que peor desempeño económico van a tener en esta crisis.

En el caso de España, con unas previsiones de deuda pública del 123% del PIB para este año, tiene uno de los niveles de endeudamiento público desconocidos desde 1902, pero Grecia, Portugal e Italia no le van a la zaga.

En el caso de Grecia su deuda pública «escalará» hasta el 125%, habiendo solo dos países en el mundo – Japón y Sudán – que superan dicha cantidad.

Mientras tanto Italia terminará el año con deuda por el 161% de su PIB y Portugal nos superará en 8 puntos porcentuales.

El endeudamiento de los países europeos ha hecho trizas el pacto de estabilidad europeo, que autorizaba, eso era antes de la crisis sanitaria y económica del SARS-CoV-2, un magro endeudamiento público no superior al 60% del PIB.

La receta del Fondo Monetario Internacional

A pesar de que el FMI tiene una bien merecida fama de ser de la «cofradía del puño», con la presente crisis, y para conjugar la debacle económica ha recomendado a todos los gobiernos nacionales que gasten con si no hubiera un mañana.

En cuanto a la recuperación de las economías del sur de Europa, la institución que preside Kristalina Gueorguieva prevé que Grecia, en el 2023, y Portugal, en el 2025, serán los primeros en reponerse.

En el caso de los países que presiden Giuseppe Conte y Pedro Sánchez tardarán más en volver a la senda del crecimiento económico.

En el caso de los PIGS, se ha producido una auténtica «tormenta perfecta» que ha hundido sus economías, con un cóctel formado por confinamientos estrictos, aumento del gasto, caída de la tributación y retracción del consumo.

Déficit público: España a la cabeza

España estará, en ese aspecto, y siempre según el FMI, en el «furgón de cola» de los 27 miembros de club europeo.

Además, será al que más le costará salir de la crisis económica producida por el SARS-CoV-2, con un déficit público que se acercará al 14%, formando parte de un «selecto grupo» encabezado por Libia (102% de su PIB).

Sin embargo, otras economías hasta ahora más pujantes van a estar en situación peor que la española, al menos hasta el 2025: Canadá, Estados Unidos, Brasil, Japón y el Reino Unido.

El milagro alemán

Alemania, que en la pasada crisis del 2008 se convirtió en uno de los campeones de lo que desde diversas tribunas económicas no se dudó en calificar como austericidio, ha cambiado el paso.

Ahora, el país que gobierna Ángela Merkel, con la fe del converso, se ha lanzado a un ambicioso plan de estímulos hacia sus empresas, copando el 52% de las ayudas que para ese fin va a librar la Unión Europea.

En el caso del déficit público Berlín ha estimado que finalizará el año con un 8%, algo que se puede permitir dado que el endeudamiento de la «locomotora europea» sólo es del 52%, con previsiones de reducirlo en los años sucesivos.

Las previsiones de Bundesbank son que para el 2025, la deuda pública teutona será solo del 59%, con unas expectativas de volverá al superávit fiscal allá por el 2022.

En que respecta a la caída del PIB para este 2020, será del 6%, a años luz de otras economías, como la española, que tiene una previsión de superar el 12%.

De cualquiera de las maneras, y el que no se consuela es porque no quiere, la Unión Europea en general y España en particular ya han vivido otras crisis, bien es cierto que no de la magnitud de la actual, y gracias a su resiliencia, las han podido superar.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – European Parliament / G20 Argentina / Oyvind Solstad / EU2017EE / Javier Ignacio Acuña Ditzel / Enrique Ballarin / Marco Verch

Fallado el Premio Nobel de Economía 2020

La teoría de las subastas desarrollada por los matemáticos norteamericanos Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson ha sido galardonada con el Premio Nobel de Economía del 2020. Ambos son profesores en la prestigiosa Universidad de Stanford

Y los galardonados han sido Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson, dos norteamericanos que son profesores de matemáticas en la prestigiosa Universidad de Stanford, con un trabajo centrado en la teoría de las subastas.

De hecho, en la justificación del Premio Nobel de Economía se destaca que con sus investigaciones ha mejorado la teoría de las subastas y han inclusive inventado nuevos formatos de subastas.

A ambos los galardones no le son esquivos, no en vano el primero de ellos, en el año 2012, ganó el Premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA por su investigación sobre la teoría de las subastas.

Robert B. Wilson logró el galardón que prologa la Fundación del BBVA solo tres años después, y también por sus desarrollos matemáticos de la teoría de las subastas.

No son ni mucho menos dos desconocidos

Los desarrollos que han realizado sobre la teoría de subastas e inclusive la creación de nuevos formatos han sido prolijamente utilizados en diversos sectores, y por gobiernos como el norteamericano.

Uno de sus modelos de subastas fue utilizado en el año 1994 por el gobierno federal del país que gobierna Donald Trump para subastar una parte del espacio radioeléctrico de las frecuencias de radio para emisoras comerciales.

De hecho, a partir de ese año ha habido estados que han utilizado sus novedosas teorías de subastas para poner a la venta diversos tipos de bienes.

Paul R. Milgrom nació en lo que era por excelencia la ciudad del vehículo norteamericano y se licenció en matemáticas en la Universidad de Michigan, para posteriormente especializarse en estadística en la Universidad de Stanford donde enseña desde 1987.

Robert B. Wilson es profesor emérito de la misma universidad que Milgrom y lo tuvo como alumno, y posteriormente como colega con el cual desarrollaron teorías y modelos sobre subastas.

Algo tremendamente práctico

La aplicación de modelos matemáticos para desarrollar teoría sobre las subastas y modelos de estas no es ni mucho menos un desarrollo teórico.

Gracias al trabajo de Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson se han facturado miles de millones, permitiendo vender, sobre todo a gobiernos, productos difícilmente cuantificables, como la venta del espacio radioeléctrico o servicios difíciles de vender.

En el sector que más éxito han tenido sus modelos teóricos con subastas en es en el sector eléctrico, incluso el de nuestro país, con lo que se ha venido en llamar tarifas multidimensionales.

Entre las ventajas de sus modelos matemáticos aplicados al sector eléctrico se encuentran que se han podido financiar inversiones en capacidad eléctrica y una reducción de los costes de explotación que se ha trasladado a las facturas eléctricas de los consumidores.

Un Milgrom centrado en el sector de las telecomunicaciones

Este licenciado en matemáticas por la Universidad de Michigan se ha centrado en el mercado de las telecomunicaciones, sobre todo en la venta de frecuencias para el espacio radioeléctrico.

Además, sus teorías también se han utilizado con éxito, en mercados tan dispares como el de la madera, diamantes, gas natural o software.

La mayoría de su trabajo se ha centrado en el rol del licitador, habiendo demostrado que el vendedor obtiene más beneficios cuando los licitadores conocen las ofertas que están haciendo la competencia.

Debido a ello estimó que para el vendedor es mejor un formato de subasta de puja abierta en lugar del de sobres cerrados.

Incidencia en la vida de las personas

Además de por sus desarrollos científicos, el Nobel se les concede sobre todo por la incidencia que ha tenido su trabajo en la vida de los consumidores y de las empresas.

Maxime en unos tiempos en los cuales, y en la rampante economía digital, multinacionales como Google obtienen buen parte de sus beneficios en subastas digitales en la cuales el edificio teórico levantado por este tándem de profesores universitarios es de aplicación.

Otro de esos gigantes digitales es eBay, un sitio web donde los objetos que se ponen a la venta se los lleva el que más puja, y ahí también son de aplicación los trabajos de Milgrom y Wilson.

Como ya hemos indicado, son los gobiernos los que más se han beneficiado de su trabajo, pudiendo lograr pingües beneficios de la venta de «productos» intangibles, como los mercados eléctricos y el de telecomunicaciones.

Estos estudiosos han demostrado que quien más puja en una subasta es el que más beneficio puede sacar del bien, lo que se basa en una gestión más eficiente en mercados como el petrolífero, el eléctrico o el de las telecomunicaciones.

Un mundo dominado por las subastas

Las subastas, esto es, vender a quién ofrece el mejor precio, es algo tan viejo como el mundo, y con la llegada del siglo XXI el mercado de las subastas no ha decrecido, sino que ha aumentado.

Y no solo en mercados como las antigüedades o las obras de arte, sino que todo puede ser partícipe de una subasta: activos financieros, fuentes de energía o materias primas de todos los órdenes.

Proliferación de economistas norteamericanos

Es abrumadora la cantidad de economistas del país que gobernase Abraham Lincoln que han ganado el Premio Nobel de Economía, de hecho, han sido 45 de los 86 galardonados.

A decir de los avisados de la Economía eso es producto de que Estados Unidos, tras la II Guerra Mundial, ha realizado una mayor inversión que Europa en investigación universitaria en ese campo.

No es el único desequilibrio, ya que en desde el año 1968 que se instituyó ese Premio Nobel, solo han sido galardonado con él dos mujeres: Elinor Ostrom en 2009 recibió el galardón por sus teorías sobre la gestión de la propiedad pública.

La segunda fue Esther Duflo, por su trabajo para acabar con la pobreza global que la llevó a ser reconocida por el comité que otorga los premios que instaurara el industrial Alfred Nobel.

Muchas veces compartido

A diferencia de otros premios que otorga la Academia Sueca, no es extraño que el Premio Nobel de Economía sea compartido, de hecho, así ha sido en la mitad de las ocasiones.

En el caos del galardón de economía, son 3.000 académicos, de los cinco continentes, los que desde un año antes, evalúan quienes son los mejores candidatos para lograr el galardón.

Después de una primera criba, se elabora una lista de entre 200 y 300 personas susceptibles de recibir el galardón, y entre los meses de marzo y mayo se elabora un informe que se hace llegar a la Academia Sueca de Ciencias Sociales.

Tras sesudos debates, finalmente se produce una votación en la cual se elige al o a los premiados, que este año han sido la dupla formada por Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson.

Fuente – EL PAÍS / Premio Nobel en Wikipedia

Imagen – Needpix / Financial Times / AT&T / ebay / Ed Webster / Drew Tarvin / Adam Baker

Bastante peor de lo esperado

Finalmente, las previsiones económicas para España empeoran. Ahora el gobierno calcula que en el 2020 España se «dejará» un 11,2% del PIB, y solo en el 2021 se volverá a la senda de crecimiento, con un magro 7,2%

El gobierno confirma que el hundimiento de la economía española será mayor de lo que en un primer momento se esperaba, con una caída del 11,2% en este año 2020.

Para el próximo año, esto es 2021, se prevé un crecimiento del 7,2% que en parte enjugará la depresión de la economía española.

Debido a esta situación económica tan desastrosa, el gobierno ha previsto incrementar el techo de gasto un 53% para 2021, lo que en dinero contante y sonante supone 196.097 millones de euros.

Anno horribilis

Y es que las previsiones para este año que está a punto de concluir son desastrosas, y todo producto de la crisis sanitaria y económica del SARS-CoV-2, que ha desarbolado lo que venía a ser una recuperación económica.

Sin embargo, todo se apuesta a que, en el año 2021 y gracias a los fondos que llegan de Europa – a España le corresponden 140.000 millones de euros -, se pueda volver a la senda del crecimiento.

Para el 2021, como ya hemos citado, se prevé un crecimiento económico de, al menos, el 7,2% del PIB, que inclusive podría ser mejor con el «viento de cola» que puede venir de la Unión Europea.

El déficit público, de todas las administraciones, también va a tener que «encajar» el duro varapalo, y escalará hasta el 11,3%.

Incrementar el techo de gasto

Es con esas halagüeñas previsiones para el 2021, con lo que «juega» el ejecutivo de Pedro Sánchez para incrementar el techo de gasto más de un 50%.

Del mismo modo, dicho aumento de gasto también es producto del esperado «maná» que llegará de los fondos de reconstrucción europeos y que debe de suponer, por lo menos, 140.000 millones de euros.

Este inquietante cuadro económico ha sido presentado por la titular del Ministerio de Economía, Nadia Calviño, en un acto que es el prolegómeno de la presentación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el 2021.

Calviño ha calificado, sin ambages, los resultados como manos, culpabilizando al mal desempeño económico del tercer trimestre del año, donde la economía española ha caído un 13%.

Mal dato del paro

Es otro de los indicadores que se resienten producto de la crisis económica, debido a que muchas empresas han tenido que cerrar producto del tsunami económico que ha traído aparejado la crisis sanitaria del covid-19.

Las previsiones gubernamentales son de que el desempleo llegue al 17,1% en el cómputo global del 2020.

Para el 2021, el nivel de paro, a pesar del prometido crecimiento económico, solo disminuirá dos décimas, quedándose en el 16,9%.

 A pesar de todo ello, desde fuentes del gobierno es optimista en cuanto a la creación de empleo en España, cifrándola en el 2021 en 400.000 puestos de trabajo, llegando a 600.000 en caso de que se produzca la tan ansiada bonanza económica.

Crecimiento en el 2021

Será el año que señalan los agentes económicos se producirá un nuevo crecimiento del PIB, cifrado en estos momentos en el 7,2%, que vendrá acompañado de un crecimiento en las exportaciones y las importaciones.

Porcentualmente, lo que venden las empresas españolas en exterior crecerá en el 2021 un 8,6% y lo que se compra en el extranjero, esto es, las importaciones crecerán más de un 11%.

El optimismo en las cifras que derrocha el ejecutivo español, no está en consonancia con lo anunciado por otros organismos económicos supranacionales, caso del Fondo Monetario Internacional.

Para el FMI, la economía española perderá, en este 2020, un 12,8% de su PIB, y el próximo año el crecimiento será solo de un 6,3%.

Aumento del techo de gasto

Ha sido la ministra de Hacienda y portavoz del gobierno, María Jesús Montero, la que ha anunciado que el techo de gasto, esto es, lo que el gobierno puede invertir, subirá en el 2021 un 53%.

En euros eso supone que la administración del Estado podrá gastar 196.097 millones de euros, lo que supone un 53% más que en el 2020.

Por partidas, los gastos comunes supondrán 136.799 millones de euros, mientras que el mecanismo de recuperación tendrá a su disposición 27.436 millones de euros.

Otras partidas, como las de la Seguridad Social supondrán 18.396 millones de euros y las transferencias a las comunidades autónomas ascenderán a 13.486 millones de euros.

El cambio con respecto a este año es brutal, teniendo en cuenta que es posible gracias al dinero a paletadas que va a llegar de Bruselas, ya que las previsiones, antes del asunto del covid-19, eran aumentar el techo de gasto menos de un 4%.

Desde el gobierno se ha advertido que en caso de no movilizar las partidas presupuestarias que se van a invertir en reflotar la economía española, la crisis se hubiese llevado por delante el 25% del PIB.

Además, no intervenir la economía como se está haciendo, implicaría que el paro hubiese aumentado en 3 millones de personas.

Aumenta el déficit público

Y por algo tan evidente como que aumentan los gastos y no se recuperan los ingresos, por lo que las administraciones se van a ver obligadas a invertir más.

El 2020 se prevé que termine con un déficit público del 11,3%, y para el 2021 esa magnitud sería «solo» del 7,7%.

En caso de lograr reducir el déficit público en dos ejercicios en cinco puntos se puede calificar como de proeza económica, y el gobierno tiene cifradas sus esperanzas en poder lograrlo.  

Y todo ello con el empuje de la UE que mantendrá activada la claúsula general de salvaguarda del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, un espaldarazo a las políticas económicas del gobierno de Pedro Sánchez.

Y mientras tanto la deuda pública escalará hasta el 118%, lo que va a suponer un aumento de 20 puntos porcentuales, aunque eso no supondrá la emisión adicional de más deuda pública.

Fuente – el diario

Imagen – Dinesh Wijekoon / Water and Sanitation Coallaborative Council / Images Money / Xiaojun Deng / Marco Verch / flaart / Saludand

El Fondo de Recuperación en el alero

A pesar de que todos los países de la Unión Europea se las prometían muy felices, la realidad es que el paquete de rescate de 750.000 millones de euros todavía está pendiente de la aprobación de los parlamentos nacionales, con amenaza de bloqueo por parte de los «frugales» y de Hungría y Polonia

Y ello debido a la «pinza» que están ejerciendo Hungría y Países Bajos, que está poniendo en peligro los 140.000 millones de euros que debería de recibir España.

Hungría está actuando en represalia porque la UE ha puesto como condición para que los países reciban los fondos el que en ellos se respete de una manera escrupulosa el Estado de derecho.

El peligro se encuentra en que la repartición del Fondo de Recuperación depende de que los parlamentos nacionales de los 27 países miembros lo ratifiquen en el fondo y en la forma.

Por su parte Alemania ve como inevitable un retraso en el reparto de los fondos debido a la inherente burocracia de Bruselas.

Lastrar la recuperación económica

Es el principal problema que ve Alemania por el ya por descontado retraso en el reparto a cada país, del dinero que le corresponde de la «bolsa» del Fondo de Recuperación.

A pesar de las maratonianas reuniones que llevaron en julio a aprobar el plan in extremis, ahora nada parece seguro, debido a los recientes desacuerdos de los países miembros.

El principal problema es la oposición combinada que están ejerciendo aquellos países que tienen problemas con el cumplimiento del Estado de derecho (Hungría y Polonia) y los llamados «frugales».

Esos países reacios a que sus impuestos financien a los países del sur de Europa, los denominados «frugales» se encuentran encabezados por Holanda, a lo que se suman Austria, Dinamarca y Suecia.

España se queja

Sobre todo, porque los 140.000 millones de euros que le corresponden podrían o llegar más tarde de lo esperado, o no llegar.

España se queja porque parecía asumido que después de la cumbre que aprobó el Fondo de Recuperación, todo parecía encarrilado para desarrollar un programa de recuperación que rescatase las economías de los países miembros de la UE.

El gobierno de Pedro Sánchez también detecta la «pinza» a la que se están viendo sometidos los países del sur de Europa, por parte de los países que tiene problemas con el cumplimiento con el Estado de derecho y por los frugales.

España hace un llamamiento a la Unión Europea a seguir los dictados de lo que exigen sus ciudadanos, una respuesta que no es otra que la de una fuerte respuesta para rescatar las economías de los países miembros.

Aprobado por todos los parlamentos

Es otro de los escollos con los que se puede encontrar el Plan de Rescate, y es que, una vez aprobado el plan por la UE, el mismo tiene que ser refrendado por los parlamentos de los 27 países que forman parte.

Con que solo uno de los parlamentos nacionales opte por no aprobar el Plan de Rescate, el mismo quedaría sin efecto, siendo candidatos para ello los de Hungría y los de Polonia.

En ese caso, la Unión Europea no podría emitir la deuda pública para financiar el fondo Next Generation UE, ese es el nombre técnico que tiene el Fondo de Recuperación de 750.000 millones de euros.

Algunos gobernantes piden más firmeza

A pesar de los problemas que puede acarrear exigir la adhesión plena al Estado de derecho para que se reciban los fondos, algunos líderes europeos piden no cejar en la exigencia de su cumplimiento.

En el caso del ejecutivo español, el presidente Pedro Sánchez ha pedido prestancia a las instancias europeas para la rápida tramitación del Fondo de Reconstrucción.

Eso pasaría por una gestión exprés del marco financiero plurianual y además lograr que el plan inicie su andadura durante el año 2021.

Cuanto antes se pongan en funcionamiento los mecanismos de rescate de las economías de los países de la UE, antes se recuperará la normalidad, al menos la económica, aunque otra cosa es cuando se logrará doblegar la pandemia de covid-19.

Desde Bruselas se niega el bloqueo

Así lo ha expresado el presidente de la Eurocámara, David Sassoli, que niega que el Parlamento Europeo esté bloqueando nada.

Sassoli informa, sin embargo, que son los gobiernos nacionales, con su falta de diligencia, los que están bloqueando la puesta en marcha de los programas de rescate que deberían de beneficiar a los 27 países que forman la UE.

Del mismo modo, el presidente de la Eurocámara está confiado en el hecho de que, si hay voluntad política de los gobiernos nacionales, la solución puede estar a la vuelta de la esquina y puede ser pronta.

Hungría reconoce su bloqueo

Viktor Orbán ha confesado abiertamente que está saboteando desde Hungría que los diferentes fondos de rescate económico empiecen a operar.

Su bloqueo se debe a que no está de acuerdo con la decisión de la Unión Europea de que solo se repartirán fondos a aquellos países que tengan un cumplimiento estricto del Estado de derecho.

Ante esta situación de impasse, provocado por el tándem Hungría – Polonia y los denominados países «frugales», siempre queda la posibilidad que a base de acuerdos bilaterales los países europeos se puedan auxiliar económicamente unos a otros.

Hay que recordar que, en estos momentos, la UE tiene abiertos sendos procedimientos a Hungría y a Polonia por la falta de independencia de su sistema judicial, represión de la libertad de expresión.

Esos países también se están viendo observados por la poca calidad de sus democracias y por una corrupción rampante que no tiene parangón en el resto de los países que forman parte de la Unión Europea.

El artificio alemán

Para enjugar el problema que están causando Hungría y Polonia, a los alemanes se les ha ocurrido un artificio, como es limitar la exigencia de cumplimiento del Estado de derecho.

La propuesta alemana pasa porque solo se exija el cumplimiento del Estado de derecho a esos países en lo que tiene que ver con la gestión de los fondos europeos y con el dinero de los fondos de rescate que todavía tienen que ser librados.

Eso significaría que los fondos serían entregados a Hungría y Polonia mientras que pueden seguir «retorciendo» su sistema judicial, con la corrupción campando por sus respetos, acosando a colectivos LGTBI o limitando las libertades.

Fuente – el diario

Imagen – Thijs ter Haar / Paul Sobczak / La Moncloa – Gobierno de España / Tea Meister / EU2017EE / European Parliament / Erik Kleves Kristensen / Markus Spiske

Buen dato en el empleo, a pesar de todo

Los datos de empleo de este mes de septiembre, a pesar de la sangría de destrucción de empleo que ha supuesto la pandemia, muestra un saldo muy positivo, ya que se han creado 84.000 empleos en solo un mes

Inclusive con la pandemia de covid-19 de nuevo desencadenada, el dato del empleo llama a la esperanza de que todavía estemos a tiempo de domeñar la debacle económica que se anuncia al menos para este año y el próximo.

El dato de la creación de empleo es el mejor de la historia desde que se tiene registros, y en el pasado mes se han sumado 84.000 personas a las cotizaciones de la Seguridad Social.

Esos datos suponen recuperar la mitad de empleo que resultó destruido durante el periodo en el que España estuvo en estado de alarma.

Un septiembre decisivo

Ha sido una recuperación fulgurante, con un espejismo estadístico provocado por la vuelta al trabajo de muchas personas que se encontraban en ERTE, por lo que el empleo creado no es tanto como parece.

Para encontrar semejante creación de empleo es necesario «viajar en el tiempo» hasta el año 2005, cuando nos encontrábamos en pleno estallido de la «burbuja inmobiliaria», y en un momento en el cual se produjo una regularización masiva de inmigrantes.

Y esto se produce en un momento, finalizados los contratos de verano, cuando el dato habitualmente suele ser malo, la afiliación a la Seguridad Social ha subido hasta los 109.271 trabajadores.

Al mismo tiempo, el desempleo ha caído en 66.000 personas, datos que provienen del ministerio de Seguridad Social y del ministerio de Trabajo, donde son titulares José Luis Escrivá y Yolanda Díaz respectivamente.

Recuperar lo perdido

Los datos informan que se recupera casi la mitad, en concreto el 46%, de lo perdido durante la fase más aguda de la pandemia.

Entre el 12 de marzo y el 31 de abril la Seguridad Social perdió 947.000 afiliados, en una de las mayores debacles en el empleo que se habían conocido desde que se tienen series históricas.

Entre los meses de mayo y septiembre se han logrado 447.000 nuevos afiliados a la Seguridad Social, por lo que en estos momentos están cotizando 18,84 millones de personas.

Bien es cierto que a 12 de marzo el número de cotizantes era de 19,33 millones de personas, por lo que todavía falta de recuperar casi un millón de cotizantes.

Fundamentalmente educación y tareas administrativas

Son los dos sectores donde repunta con fuera el empleo; en le caso del sector educativo es producto de la vuelta a las aulas, con lo que, en ese nicho, se crean 55.428 empleos, 10.000 más de los que destruyó la pandemia.

Otro de los sectores que crean empleo con fuerza es el de las tareas administrativas, que suman 40.000 empleos, el doble de los que se crearon en el ejercicio 2018 – 2019.

Dos de los sectores que tradicionalmente pierden empleo en septiembre, como son el comercio y las actividades agrícolas, moderan la destrucción de empleo.

En el caso del empleo agrario, se agradece que no se haya destruido tanto empleo, teniendo en cuenta que es un trabajo estacional y que depende de las cosechas que se recogen en cada fase del año.

Si el año anterior en el mes de septiembre, y en actividades relacionadas con el comercio, se perdieron 34.000 cotizantes, este 2020 «solo» se han perdido 20.000 y algo parecido ha sucedido en el campo.

En actividades agrarias la buena temporada ha hecho no solo que no se pierda empleo, sino que se gane, en concreto 11.000 cotizantes más, de un total de 35.000 mientras que los contratos en 2019 fueron 24.000.

Las mujeres, las principales beneficiadas

Son el colectivo más beneficiado con la creación masiva de empleo de este mes de septiembre, muy por delante de otros colectivos.

En términos de empleo neto, la mayoría de los nuevos cotizantes – 82.528 afiliados – son féminas, y solo 1.485 son cotizantes varones.

Ello se explica porque los sectores más beneficiados por la creación de empleo son sectores tradicionalmente feminizados, como puedan ser la educación y en parte las tareas agrícolas, done tradicionalmente la mano de obra es femenina.

El patito feo

Sin embargo, existen otros sectores donde la pérdida de cotizantes se cuenta por miles, como es el sector de los servicios.

Con un anno horribilis producto de una pandemia que ha herido de muerte la campaña de verano, tradicional fuente de miles de contratos en hostelería, las restricciones establecidas en buena parte del territorio nacional, ha provocado una profunda destrucción de empleo.

De hecho, a pesar de que hasta cierto punto se ha recuperado el empleo, la pandemia ha destruido 420.000 empleos en ese sector, uno de los que más trabajo crea en nuestro país.

Otros sectores, habituales «graneros» de empleo, como son la construcción y la industria han tenido una caída mucho más suave, que ha hecho que la recuperación de empleo haya compensado las pérdidas.

Sobre todo, los temporales

Los trabajadores sujetos a contrato temporales han sido los que más empleo han perdido, ya que el embate sobre la población ocupada con contrato fijo ha sido mucho menor.

En parte se puede entender que echar a la calle a alguien con contrato fijo supone unos costes laborales que muchas empresas no pueden asumir, por lo que lo más socorrido es despedir a aquellas personas con contrato temporal.

La pandemia ha llevado a que se extingan 310.000 empleos de tipo temporal, lo que supone un 7,31% de la masa laboral, por solo un 1,06% de los empleos fijos, que ha supuesto en términos absolutos el despido de 100.162 indefinidos.

Empleo público: sobre todo en los ayuntamientos

En términos absolutos, la pandemia no ha supuesto un despido masivo de personal laboral que trabaje para la administración pública, con la excepción de los ayuntamientos.

Los consistorios españoles han sido, de las Administraciones públicas, los que más han despedido durante la pandemia, habiendo prescindido de 14.044 empleados, lo que supone un 2% de sus plantillas.

Si embargo, si se toma como unidad de medida la administración pública en su conjunto, esta ha ganado un 1% de efectivos con respecto al año anterior, con un saldo positivo de 3.785 trabajadores.

Fuente – CincoDías

Imagen – Needpix / Allagash Brewing / Travis Wise / fivehanks / Official GDC / Evgeniy Isaev / FaceMePLS / gdsteam

China: liderazgo económico

A pesar de que fue primer país golpeado por la pandemia de covid-19, la recuperación económica de China está adquiriendo la letra v del alfabeto, bien es cierto que por medio de créditos y subsidios, muchos sectores chinos están ya recuperados

En el tablero de ajedrez que es la economía mundial, una de las reinas es, si lugar a dudas China, y la otra Estados Unidos, y en estos momentos la «reina» china amenaza al rey norteamericano.

En un complicado tablero económico, con una crisis provocada por el coronavirus, parece que este año, China será el único país cuya economía crecerá, y eso a pesar de que fue el primer país que se tuvo que enfrentar a la pandemia.

De cualquier manera, para activar todavía más la economía, el gobierno de ese país asiático ha introducido un plan de estímulo del consumo privado, para «dar vida» al sector comercial, uno de los más afectados por la pandemia.

Comercio y turismo

Y son los turistas uno de los «actores» que están tirando del consumo, tanto los turistas que provienen de la misma China como los foráneos, normalmente en grandes complejos comerciales que para los extranjeros suelen estar exentos de impuestos.

Son del gusto de una nueva clase empresarial china, se les podría calificar casi de burguesía, los productos de lujo que vienen de occidente y en los que no reparan en gastos, con nombres propios como Guzzi o Armani.

Algo excepcional

La China es la única de las grandes economías que crece a pesar de la crisis económica provocada por el virus SARS-CoV-2, un hecho que bien se podría calificar como excepcional.

Los técnicos del Fondo Monetario Internacional consideran que la economía global china crecerá un 1% este año, con la crisis del covid-19 ya pasada.

Mientras tanto las previsiones para la economía norteamericana son que se contraerá 8%, y la española casi un 13%.

A pesar de ello el chino va a ser un magro crecimiento, ya que los economistas de ese país, antes de que en él se cebase la pandemia, postulaban un crecimiento del 6%.

Va a ser la primera contracción del PIB desde que gobernase Mao, aunque dadas las circunstancias, la realidad es que se puede valorar como un buen desempeño.

Recuperación en V

Es la letra que se dibuja en un horizonte muy cercano para la recuperación económica en China, esto es, una abrupta caída seguida de una recuperación fulgurante.

En lo que tiene que ver con la inversión en activos de renta fija, el mes de agosto se cerró con un crecimiento del 9,3%, mientras que julio culminó con un crecimiento del 8,3%.

Otro indicador que mejoró fue el de la producción industrial, que tuvo un incremento, son datos de agosto, del 5,6%, mientras que mes anterior ascendió un 4,8%.

Otro indicador muy fiable de cómo va la economía, hablamos de la compra – venta de productos inmobiliarios, creció en el mes de agosto algo más de un 30%.

En resumen: todos los indicadores económicos del país oriental hablan bien a las claras de que la recuperación económica es ya un hecho.

El milagro chino: ¿Cómo?

La recuperación económica no es producto de la improvisación, si no de las acertadas políticas que ha llevado china para controlar la pandemia, en primer lugar, y hacer frente a una monumental crisis económica después.

El control de la pandemia, o al menos imponer las medias, como fue un confinamiento estricto, fue hasta cierto punto fácil, dado que estamos hablando de una dictadura y donde no seguir las directrices puede acarrear todo tipo de represalias.

El «cerrojazo» impuesto por el gobierno chino, logró, en solo tres meses, que, en la provincia de Wuhan, localización del primer brote, se acabase con el virus en solo tres meses, con lo cual se pudo volver a la vida normal.

Otra de las medidas para recuperar la normalidad, en este caso económica, fue una política de estímulos al sector productivo con la intención de, sobre todo, proteger el empleo, que empezaba a dar señales de deterioro.

Liquidez a mansalva

Que se ha vehiculado por medio de créditos y subsidios a las empresas, sobre todo en lo que tenía que ver con la empresa pública.

Los créditos han ido sobre todo a la construcción de infraestructuras logísticas y de obra pública, que tradicionalmente son sectores que generan una gran cantidad de empleo, bien es cierto que de baja calidad.

Algunos analistas, caso de Qu Hongbin, del banco HSBC, espera que por lo menos, en el segundo semestre del año en China, la construcción de infraestructuras de todo tipo suba un 15% con respecto a los primeros seis meses del año.

Aumenta la desigualdad

Es otro de los efectos indeseados de la crisis económica producto del covid-19, y no es otro que el hecho que los más castigados por la pandemia – sanitaria y económica – han sido los hogares más humildes.

En el caso de los desempleados, solo el 20% de los que estaban en situación de desempleo recibieron algún tipo de subsidio, en hogares humildes que muchas veces no tenían otro tipo de ingreso que no fuese el empleo.

En el terreno empresarial, ha sido la pequeña y mediana empresa la que más ha sufrido, y sigue sufriendo, los mandobles de la crisis económica, sobre todo el sector servicios.

Debido a todo ello aumenta la desigualdad dentro de la población china, de manera que se agranda la brecha entre las clases adineradas y las depauperadas, brecha que se nota sobre todo en el acceso al consumo.

No todos por igual

A pesar de que resulta evidente que la recuperación de la economía china se esta produciendo, no lo está haciendo en todos los sectores por igual.

Mientras que los sectores productivos están ahora casi como antes de la crisis, no se puede decir lo mismo con respecto al comercio, tanto en interno, como las exportaciones siguen resentidas.

En el caso del consumo interno, quien está «tirando del carro» es el consumo de productos de lujo que solo están al alcance de los más pudientes, mientras que los hogares de pocos recursos todavía no pueden volver a la senda del consumo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – The China Sourcing Experts / David Stanley / Richard Barton / Keana Vanhoutteghem / Tinou Bao / needpix / Sam Valadi