España no crecerá tanto

Las previsiones del gobierno sobre la recuperación económica, las más halagüeñas posibles, no se cumplirán, al menos según la previsión de FUNCAS, el laboratorio de ideas de la Cajas de Ahorro Españolas, que prevé un crecimiento menor y una recuperación más lenta

Es la previsión que hace FUNCAS, la Fundación de las Cajas de Ahorro, un think tank que piensa y repiensa la economía del país.

Y la causa no será otra que el retraso de la vacunación en España, lo que aleja a nuestro país de un horizonte en donde para el verano al menos el 70% de la población está inmunizada.

En cuanto al crecimiento del PIB, para el servicio de estudios de las cajas es de ahorro, en este año 2021 la economía española crecerá un 5,7%, y un 6,3% para el año siguiente.

Ese crecimiento para el 2021 y el 2022 estará en dependencia del nivel de recuperación del turismo, una de nuestras principales industrias.

Proyecciones más pesimistas

FUNCAS hace una proyección más pesimista de la que ha aireado el gobierno, que prevé para este año 2021 un «rebote» del PIB del 7,2%.

Sin embargo, y no es baladí, las previsiones de las cajas de ahorro españolas son muy similares a las que ha realizado el Fondo Monetario Internacional (5,9%) y la Comisión Europea (5,6%).  

En cuanto a la «inyección» de capital europeo, en este 2021 la influencia en el PIB patrio será del 1%, y llevará tiempo que los 140.000 millones de euros hagan efecto en la economía española.

Como ya hemos indicado FUNCAS considera que el ímpetu de la recuperación dependerá del desempeño del sector turístico, del que depende, o dependía, el 13% del PIB de nuestro país.

También en dependencia de las vacunas

Es el aspecto que le da la mayor porción de incertidumbre a la recuperación económica española, y no es otra que el número de ciudadanos que puedan ser vacunados hasta el verano.

Inclusive la recuperación económica también va a depender de como vaya la vacunación en el Reino Unido, uno de los principales exportadores de turistas hacia nuestro país.

En el escenario más optimista, en el cual se lograría un 50% de ocupación, el crecimiento del PIB podría llegar a repuntar un 7%.

En caso de que el sector turístico solo lograse recuperarse un 12%, el crecimiento del Producto Interior Bruto solo crecería un 4,2%.

Sin embargo, aunque la evolución del turismo también va a depender de como anden las vacunaciones en los países emisores de turistas, la situación epidemiológica en España va a ser esencial.

Para verano debemos de convertirnos en un país sinónimo de seguridad por tener la pandemia, sin no extinguida, por lo menos controlada. Debemos de ser un país seguro desde el punto de vista sanitario.

Dos escenarios en el 2021

Un montón de indicadores que han sido malos, como el índice de ocupación y la actividad manufacturera, hacen pensar a FUNCAS en este 2021 tendrá dos escenarios.

Un primer semestre donde la pandemia seguirá siendo la protagonista y mediatizará la recuperación económica, y un segundo semestre caracterizado por la aceleración económica impulsada por el consumo.

Además, la recuperación de la economía en España estará determinada por varios factores, y el más importante de ellos tendrá que ver con las vacunaciones, tanto las que se produzcan en nuestro país como las de los países que son emisores de turistas.

En la recuperación también tendrá importancia las ayudas directas que la actividad productiva, y especialmente la industria del turismo reciba para reflotar el sector.

Por último, el gobierno también tendrá que realizar reformas en la economía que puedan servir como multiplicadores de los 140.000 millones de euros que van a llegar de Bruselas.

Déficit y deuda desbocada

A pesar de que se tiene la casi certeza de que en el 2022 se producirá el despegue económico, tanto el déficit público como la deuda pública continuarán desbocados.

Las previsiones de déficit público son que será del 8% en el 2021 y del 6,7% en el 2022, aunque la deuda se estabilizará, para el 2022 será casi del 120%.

Por todo ello desde FUNCAS, el servicio de estudios del BBVA y hasta el Banco de España consideran que sería una mala política subir más el Salario Mínimo Interprofesional, a pesar de que todos los sindicatos y algunos agentes sociales lo reclaman.

España a la cabeza de la inmunización en Europa

A pesar de los malos datos de vacunación en España, donde está inmunizado algo más del 2% de la población, nuestro país ofrece una de las mejores ratios de vacunación si se le compara con los países europeos de nuestro entorno.

Los malos datos de España han podido ser, en parte, enjugados a partir de febrero, cuando la llegada masiva de varios tipos de vacunas nos ha permitido tomar la delantera a Alemania e Italia.

Mientras que España, como la mayor parte de Europa, ha optado por una vacunación completa, es decir, en el caso de las vacunas de Astra Zeneca y de Pfizer por poner las dos dosis, con un impasse de dos semanas.

Otros países, como el caso del Reino Unido han optado por poner el mayor número de primeras dosis de vacuna, encomendándose a la diosa fortuna de que cuando se necesite inocular la segunda dosis, hayan llegado las remesas suficientes.

Vacunar, un ahorro de dinero

En esta pandemia, como en epidemias anteriores, la vacunación sigue siendo, además de la mejor opción desde el punto de vista sanitario, también un importante ahorro de dinero.

El SARS-CoV-2 ha hecho perder a España el 11% de su PIB, lo que en dinero «contante y sonante» ha supuesto 140.000 millones de euros.

Por otro lado, la inversión que va a tener que hacer el país en vacunas va a ser de 1.000 millones de euros, lo que se ha perdido de PIB durante solo dos días.

Una inmunización del 70% de la población, lo que se conoce como «inmunidad de rebaño» posibilitaría abrir la economía mucho antes, volviendo a la senda de la recuperación económica.

Ahora Pfizer permite una sola dosis

Es a la conclusión que ha llegado una investigación que ha sido publicado en el prestigioso New England Journal of Medicine, que indica que la eficacia de solo una dosis de la vacuna desarrollada por BionTech y Pfizer proporciona una inmunidad del 92,6%.

La dosis «de recuerdo» hace subir la inmunidad hasta el 94,8%, solo un 2% más, por lo que sería posible vacunar con solo una dosis.

De este modo, con una sola dosis, se podría vacunar a todos los grupos prioritarios, dejando para más adelante al resto de la población, de manera que la «inmunidad de rebaño» se lograría antes.

Fuente – EL PAÍS / elEconomista

Imagen – Rubén Vique / Kevin Doncaster / NIAID / Alan Light / Pictures of Money / Phil Roeder / Nathan Forget / Marco Verch

Cuando se perdió Cuba

Tendríamos de viajar en el tiempo a la pérdida de las colonias – primero Cuba y luego Filipinas – para encontrarnos con un Estado español con semejante nivel de deuda sobre el Producto Interior Bruto, que dinero contante y sonante supone 1,311 billones de euros

Desde que se perdió la Guerra de Cuba, el Estado no tenía un nivel de endeudamiento tan abultado, llegando a algo más del 117% del Producto Interior Bruto, lo que en euros contantes y sonantes supone 1,311 billones de euros.

La «tormenta perfecta» se ha desencadenado, y a la pandemia sanitaria le ha seguido una pandemia económica: a una economía desarbolada le ha seguido un importante aumento del gasto público.

Una deuda pública desbocada

Y las consecuencias económicas podían haber sido todavía peores, si no fuese por los ERTE y las prestaciones por desempleo, sin eso los ingresos de las familias hubiesen caído tanto como ha caído el PIB.

En solo un año la deuda pública ha aumentado en 122.000 millones de euros, el equivalente de lo que se gasta el Estado en pensiones en un año.

En ocasiones anteriores – rescate financiero, hundimiento del sector de la construcción – los aumentos de la deuda pública nunca habían tenido el cariz que está teniendo en estos momentos.

Nos encontramos en unos niveles de deuda pública desconocidos desde que regreso la democracia a España, producto de que el año pasado se hundiese la actividad un 11%.

En solo un año, la deuda en relación con el PIB ha «escalado» 21 puntos porcentuales, y tenemos que retroceder al año 1869 para encontrar un hundimiento de tal magnitud.

Desde la Revolución Gloriosa

En ese año España también vivía una «tormenta perfecta», con una crisis agraria, ferroviaria y bancaria producida como consecuencia de la Revolución Gloriosa.

Inclusive en una crisis de efectos devastadores, como la que se produjo en el año 2009, no hubo semejante incremento de la deuda, que se quedó en 14 puntos del PIB.

Tres años después, con el rescate financiero al que fue sometida España por parte de la Unión Europea, la deuda pública era de 16 puntos del PIB.

Deuda en relación con el PIB

Poner en relación la deuda con el PIB es uno de los mejores índices para saber la capacidad de pagar las deudas que tiene un país.

La última vez que el endeudamiento de las instituciones superó el 117% del PIB fue en el año 1902, después de la pérdida de Cuba, cuando España fue obligada por el tratado de paz con Estados Unidos a asumir la deuda pública cubana.

La buena noticia es que el Fondo Monetario Internacional considera que los bajos tipos de interés, que pueden ser mantenidos en el tiempo, van a permitir a España, si fuera necesario, endeudarse todavía más.

Los últimos años de emisión de deuda pública han sido beneficiosas para el Estado, dado que, con tipos de interés negativos, hasta ahora España cobraba por permitir que los inversores comprasen deuda española.

Sin embargo, el equilibro es precario, y cualquier turbulencia económica podría hacer que la deuda pública español se introdujese en un torbellino que llevase el interés de la deuda a unos niveles inaguantables.

Simplemente bastaría que el Banco Central Europeo no pudiese seguir comprando deuda española al nivel que lo está haciendo, para que la prima de riesgo, esto es, el interés que piden los inversores por financiarnos, llegase a cotas inaguantables.

No superar el 120% del PIB

En deuda se entiende, y para lograrlo el gobierno ha sido muy tímido en ayudas directas para hacer frente a la crisis económica que ha provocado la pandemia.

El coste de los ERTE y prestaciones a autónomos solo ha costado 40.000 millones de euros, no habido por el momento más ayudas directas.

Sin embargo, y antes de esta «tormenta perfecta», España ya tenía un problema con las cuentas públicas, inclusive después de más de un lustro de crecimiento ininterrumpido, el déficit público superaba el 3%.

Es una constante en la historia económica de España la gran dificultad que han tenido gobiernos, desde los conservadores a los progresistas, con lograr superávits presupuestarios.

Lejos queda la dictadura de Franco donde algunos ministros de economía, como Fernández Villaverde, lograban «cuadrar» las cuentas y lograr esos superávits presupuestarios.

No más de cuatro vías

En nuestro país solo ha habido cuatro vías, y ninguna más, para lograr reducir la deuda con respecto al PIB.

El primero de ellos ha sido a base planes de convergencia con Europa y privatizaciones, método que utilizaron tantos los gobiernos de Felipe González como los de José María Aznar.

Actualmente modificar la fisonomía financiera del Estado es imposible sin reformas de calado, y queda muy poco que el Estado pueda privatizar.

La segunda «maña» pasa por aumentar la deuda privada, que automáticamente produce un aumento del PIB, y disminuye el peso de la deuda, algo imposible porque la deuda privada es ya enorme.

Como tercera vía se puede recurrir a poner a funcionar la «máquina de los billetes» lo que automáticamente hace aumentar la inflación, y está no está en manos españolas, sino en las políticas económicas del Banco Central Europeo.

La última consiste en reestructurar la deuda que se tiene con los acreedores, lo cual no suele ser una buena política porque estos van a pedir un mayor interés para volver a prestar dinero al Estado.

Alemania oteando el horizonte

El «gendarme de Europa», con permiso de la Francia de Emmanuel Macron, tiene una doctrina económica que pasa por exigir a los países del sur de Europa una consolidación fiscal y una devaluación interna.

De lo que se trata es de recuperar competitividad a escala planetaria para poder hacer la economía de los países de la zona euro, en este caso España, lo suficientemente competitiva como para ir pagando poco a poco las deudas.

Para ello, y para otras cosas, España, gracias a la solidaridad europea, cuenta con 140.000 millones de euros y la mitad de ese dinero son subsidios a fondo perdido, mientras que la otra mitad son prestamos que hay que devolver.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Jonathan Cutrer / Rubén Vique / Blondinrikard Fröberg / Zaqarbal / Jeremy Segrott / Chris Hohare / Jim Woodward

La hostelería en pie de guerra

El sector de la hostelería es uno de los que peor está llevando la pandemia de SARS-CoV-2 y en toda España ha salido a la calle para reivindicar, como en otros países europeos, ayudas directas, con un tercio de los negocios en la «cuerda floja»

Las manifestaciones por todo el territorio nacional se suceden con una hostelería que es uno de los sectores más perjudicados por la pandemia de SARS-CoV-2 y donde fuentes de la patronal ya no encuentran solución a los cíclicos «cerrojazos».

El recurso más manido de todas las comunidades autónomas – son ellas las que tienen la potestad de cerrar la hostelería – es, ante el descontrol de los casos de SARS-CoV-2, cerrar la hostelería.

Por suerte, en algunas comunidades autónomas, si se permite a los bares, cafés y restaurantes, preparar bebida y comida «para llevar», aunque hay CC. AA. que han impuesto medidas más draconianas, como el cierre completo.

Pocas se salvan

Dentro de los planes de la mayoría de las comunidades autónomas, el cierre de la hostelería se ha convertido ya en un «clásico», y como muestra un botón.

Castilla – La Mancha ha cerrado hasta el 28 de enero, hasta el 30 de enero en Baleares y la Comunidad Valenciana hasta el 4 de febrero.

En el caso de Euskadi, que ha cerrado perimetralmente todas las localidades de la Comunidad Autónoma, la hostelería también se ha visto obligada a «echar la persiana».

El cierre en el País Vasco no ha sido total, ya que permite que bares y restaurantes preparen comidas y bebidas «para llevar».

Y en aquellas CC. AA. que no hay restricciones la hostelería se enfrenta a la «espada de Damocles» de tener que cerrar a las 22:00 horas.

Cabeza de turco

Si bien es cierto que hemos tenido ocasión de contemplar de comportamientos poco edificantes en la hostelería, en la mayoría de los casos imputables a la clientela, para el sector se han convertido en las víctimas propiciatorias.

Desde el gremio de hostelería se defiende que existen otras actividades que están convirtiendo en focos de infección, como las Rebajas o el transporte público, actividades y servicios a los cuales no se aplican las medidas extremas que sufre la hostelería.

Manifestaciones que corren como la pólvora

La hostelería está «tocada» en todo el Estado, en un continuó de tener que cerrar mucho más pronto de lo acostumbrado hasta el cierre total.

Pero el sector no está dispuesto a quedarse «de brazos cruzados» y concentraciones y manifestaciones se reproducen por todo el territorio nacional.

Euskadi, Comunidad Valenciana, Extremadura, Madrid, las protestas se extienden como una mancha de aceite por todo el territorio.

Desde Hostelería de España, que es la organización que agrupa a más de 90.000 empresas de hostelería, se refiere que muchos negocios están en las últimas y se exige al gobierno ayudas directas al sector.

Buscar soluciones

Una de las soluciones, hasta que llegó el invierno y frío, fue permitir que los negocios de hostelería pudiesen poner terrazas, lo que en cierto modo compensaba el verse obligado a aforos del 50% o menores en interiores.

Otra de las medidas que han habilitado muchos consistorios – suelen ser los ayuntamientos los que regulan la hostelería – es la exención de tasas municipales mientras dure la pandemia, pero ni así muchos negocios consiguen el «oxígeno» que necesitan.

Otro recurso muy utilizado ha sido el de los ERTE, pero estos no pueden durar eternamente, aunque el gobierno ha prometido extenderlos hasta el mes de mayo.

De los 800.000 trabajadores que estaban en ERTE a 1 de diciembre de 2020, más de una tercera parte pertenecen al colectivo de la hostelería o gremios equiparables y otros 113.000 al gremio hotelero.

Un sector herido de muerte

La patronal del sector evalúa en un tercio las instalaciones que están a punto de sucumbir financieramente por no tener ingresos y tener que seguir haciendo frente a los gastos.

La situación es muy similar, así como los porcentajes, en todo el Estado, situación que puede seguir agravándose en caso de que se vuelvan a dictar próximos «cerrojazos».

Hasta el pasado mes de noviembre, el sector solo ha ingresado el 43% de lo que tenía previsto para el último trimestre del 2020, bien es cierto que la proyección se hacía teniendo en cuenta que la pandemia de SARS-CoV-2 estuviese superada.

A pesar de ello, existen sectores que están en una situación incomparablemente más grave: agencias de viajes, hoteles, hostales, campings y sector del transporte.

El Banco de España lo confirma

En diversos informes del Banco de España se confirma la casi defunción del sector. Según el organismo que dirige Pablo Hernández de Cos, el 75% del sector hostelero y afines cerraron el ejercicio fiscal con pérdidas.

A esa situación se suma, para empeorar el pronóstico, las características del sector: las empresas son muy pequeñas y no tienen «músculo» financiero para hacer frente a la peor crisis económica en ocho décadas.

Además, es un sector poco habituado a innovar: solo el 8% de las empresas han organizado acciones para llevar a casa de los clientes las comidas y bebidas que proporcionaban en sus locales.

Desde la patronal del sector se piden subvenciones para que el sector se reinvente, de manera que pueda establecer planes que llevar a la práctica para poder seguir desarrollando su tradicional negocio que no es otro que el de servir comida y bebida.

Ayuda europea distribuida por las comunidades autónomas

El gobierno de España ha puesto a disposición del sector de la hostelería un plan de apoyo con el dinero del fondo europeo REACT-EU, que ha sido distribuido por las comunidades autónomas.

En el caso de la Comunidad Valenciana que ha establecido el cierre completo de la hostelería en toda la CC. AA., el sector se beneficiará de ayudas directas por un montante de 340 millones de euros.

Mucho más magro es el plan de rescate de Castilla y León, que está dotado con un cheque de entre 2.000 y 4.000 euros para bares, restaurantes, hotelería y agencias de viajes. En total se repartirán 10 millones de euros.

La patronal del sector, mejor que unas ayudas que dependan de la facturación, proponen el «modelo francés» donde las ayudas dependen del número de trabajadores que tiene cada negocio, que se resumen en 500 euros por trabajador y mes.

Fuente – el diario

Imagen – Laura LaRose / Sam / Adam Jones / Karenne Sylvester / Alex Graves / Atle Solbakken / Antonio Tajuelo / Marco Verch

La pandemia impulsa los supermercados

Los supermercados, hipermercados y grandes superficies es uno de los pocos sectores que han visto como multiplicaban ventas y beneficios. El «cerrojazo» de marzo hizo subir la facturación en una progresión casi geométrica

Aunque la mayor parte de la actividad económica está «gripada» y sectores como la hostelería y el turismo no levantan cabeza, hay otros mercados que marcan récords.

Uno de esos sectores son los de los supermercados, llegando muchos de ellos hasta multiplicar sus ventas, si bien es cierto que con el reciente temporal de nieve Filomena, algunos de ellos han sufrido desabastecimiento.

Uno de los miedos cervales cuando se produce una pandemia como la del SARS-CoV-2 es que se produzca desabastecimiento de bienes básicos en los supermercados, aunque gracias a dios esta situación no se ha producido.

Lineales vacíos

Haya por marzo, cuando nos estalló en las manos la pandemia, la mayor parte de la ciudadanía se lanzó a comprar compulsivamente bienes de primera necesidad para llegar sus despensas en vista de lo que pudiera pasar.

En esos primeros meses que tuvimos que convivir con el SARS-CoV-2, muchos supermercados y grandes superficies llegaron a vender en una semana lo que antes vendían en un mes.

Uno de los bienes más perseguidos por los clientes fue el papel higiénico, cuyo consumo subió en los primeros meses hasta un 25%, conjuntamente con el del alcohol medicinal, mascarillas y gel hidroalcohólico.

De hecho, el confinamiento posterior también provocó que las viandas que no se podían consumir en la hostelería, se comprasen en la gran superficie o se adquiriese la materia prima para elaborarlos.

Durante el confinamiento lo más demandado en la cesta de la compra fue la cerveza, el vino, todo tipo de aperitivos y el chocolate.

Crece la facturación

El sector en su conjunto facturó un 7% más en el 2020 que el año anterior, y en parte se explica por un trasvase del gasto desde la hostelería, que todavía siguen viviendo su particular «travesía por el desierto».

La especial actividad del sector de las grandes superficies ha tenido un correlato automático en le empleo, con una fuerte contratación de todo tipo de personal para poder hacer frente al aumento de la actividad.

La gran superficie española ha podido exhibir su «músculo» ante una situación de extraordinaria gravedad como es la pandemia que todavía vivimos, logrando que en ningún momento se haya producido desabastecimiento.

No todo son beneficios

Bien es cierto que el sector ha tenido que aumentar también sus gastos, siendo la «parte del león» la inversión que ha habido que realizar para guardar todas las precauciones sanitarias obligadas por el SARS-CoV-2.

La creación de empleo también ha sido importante, tanto dar servicio a los clientes como para poder gestionar sus ventas online que también han crecido casi exponencialmente.

Pero en general, en todos los segmentos del comercio de alimentación y bienes de primera necesidad se ha notado el impulso: grandes superficies, supermercados, mercados, tiendas de proximidad y hasta bazares chinos.

El comercio de proximidad el más beneficiado

Han sido los supermercados y tiendas de barrio los que más han mejorado en sus ventas y su facturación.

Por lo general los que han podido aprovechar esta pandemia son supermercados especializados y con una buena oferta de producto fresco.

Estamos hablando de cadenas de supermercados como Consum, AhorraMas, Bonpreu, Gadis, Alimerka, Condis o Covirán, que inclusive han logrado hacerse con parte de la demanda que oferta Mercadona.

Su éxito se cifra en haber tenido la suficiente flexibilidad y rapidez a lo que estaba demandando sus clientes, sobre todo en lo que tiene que ver con producto fresco y comida preparada.

David vence a Goliat

Contrariamente a lo que sucede habitualmente, que no es otra cosa que el pez grande se come al chico, en esta crisis, los que mejor parados han quedado han sido los supermercados y no los hipermercados.

Estos supermercados han absorbido una demanda de compra porque los españoles han empezado a consumir en su casa lo que habitualmente consumían en la hostelería, obligada a un «cerrojazo».

Mientras tanto los hipermercados han visto como las restricciones de movilidad afectaban a sus clientes, fundamentalmente porque para acudir a ellos suele ser necesario tener un vehículo.

Son cadenas como Eroski y Día los principales beneficiados, ya que la mayor parte de su red comercial son supermercados que además se encuentra incardinados en la geografía de proximidad de las ciudades.

No salir del barrio

Es otra de las enseñanzas de la pandemia: los clientes han optado por comprar no en la gran distribución sino en tiendas o supermercados que están a pocas calles de su domicilio.

 Además, en lo que llevamos de pandemia se han producido ciertos cambios que han llegado para quedarse: se ha reducido la compra en tiendas de alimentación y ha aumentado un 14% el tique medio de la compra.

Otro canal de ventas que se ha visto afectado ha sido el comercio electrónico, impulsado por las restricciones de movilidad y el «cerrojazo» que vivimos entre marzo y mayo.

Los cambios principales de la compra «digital» tiene que ver que se ha trasladado a grupos de edad que no hacían ese tipo de compra – los mayores de 50 años – y que por primera vez el grueso de los clientes ha comprado producto «fresco».

En solo un año el comercio electrónico de productos de primera necesidad ha crecido un 30%, con la salvedad de que, si las empresas hubieran estado preparadas para el «salto», podrían haber aprovechado mejor la situación.

La pandemia ha aumentado el gasto

Debido al SARS-CoV-2, los supermercados, hipermercados y grandes superficies han tenido que realizar una importante inversión para hacer frente a la pandemia.

El sector en su conjunto ha tenido que realizar una inversión de 300 millones de euros, habiendo gastado Día, solo en EPIS, 12 millones de euros y Lidl un total de 26 millones de euros.

En reforzar sus canales digitales, que no estaba preparada para la avalancha de compras, el sector ha multiplicado el gasto por cuatro con respecto a las cifras del 2019.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Michael Ocampo / Raed Mansour / Polycart / Aranami / Hitchster / Virgin Retail / Ed Kholer / Kurtis Garbutt

Negocio a pesar de la pandemia

A pesar de que la deriva económica de la pandemia de SARS-CoV-2 que estamos sufriendo está provocando una auténtica sangría económica, ha habido sectores que se han desarrollado, caso de la venta online, el envío de comida a domicilio, la venta de bicicletas o el comercio de proximidad

La pandemia de SARS-CoV-2, además de ser una debacle sanitaria, también lo está siendo desde el punto de vista económico.

Pero a pesar de todo, recordando que el ideograma de crisis está compuesto por los signos peligro y oportunidad, al calor de la pandemia, aunque pocos, ha habido negocios que se han visto impulsados.

Venta online

Además de todo tipo de productos, los Marketplace han sido los grandes ganadores de esta crisis han sido los sitios de comercio electrónico, siendo el más beneficiado Amazon.

El caso de Amazon ha sido paradigmático, ya que mientras duró el confinamiento las empresas de Jeff Bezos gano 30.000 millones de euros.

En valor las empresas de venta online han ganado casi un 15% y en volumen de ventas han logrado un 12% más que en el mismo periodo del año anterior, todo ello según los datos publicados por la consultora Kantar.

Inclusive en productos poco dado a la venta online, como es el caso de la distribución de alimentos, los Marketplace han sacado ventaja a cadenas de supermercados, caso de Mercadona o Lidl.

La crisis sanitaria del SARS-CoV-2 ha impulsado a los sitios web de venta online que hayan logrado un volumen que solo se esperaba dentro de 4 años, y en el caso de España el 45% de los españoles confiesan que compran online más que antes.

Por ejemplo, durante la pandemia, además de mejorar los índices de lectura de los españoles, también se ha disparado la venta de libros en formato electrónico y de audiolibros.

Conservas de todo tipo de alimentos

Es otro de los sectores que se han visto impulsados producto de la pandemia, de hecho, en las semanas anteriores al «cerrojazo» hubo una compra masiva de todo tipo de conservas.

Los españoles sintieron cerca la posibilidad de que pudiese llegar al desabastecimiento de productos básicos y frescos. Ese comportamiento tiene un nombre: compras búnker.

Artículos como la leche en polvo vieron como se incrementaban su compra en más de un 173%, el amoniaco un 85,7%, el vino un 41,9% y el alcohol un 26%.

Hubo muchas conserveras que, ante el alud de la demanda, que tuvieron que duplicar su plantilla ya que la demanda durante los meses de la primera ola epidémica fue de una magnitud desconocida ante entonces.

Bicicletas

La posibilidad, después de varios meses de «cerrojazo», de poder hacer deporte al aire libre impulsó con fuerza la venta de bicicletas.

La compra de bicicletas no lo fue solo de ciclos nuevos, sino también de segunda mano, y bien lo saben en Tuvalum, un sitio web que pone en relación propietarios de bicicletas que quieren venderlas con personas con intención de comprarlas.

En dicho sitio web se han vendido en tres meses de 2020 la misma cantidad de bicicletas que se vendieron en todo el 2019.

Inclusive también se ha producido un cambio del tipo de bicicleta que se compra, ya que sí antes de la pandemia el rey de las ventas eran las bicicletas de montaña, ahora, desde el comienzo de la pandemia, se venden muchas más bicicletas de carretera.

En cierto modo se ha producido un cambio de la manera de hacer ejercicio. Si antes de la pandemia lo más habitual era apuntarse a un gimnasio, las necesarias medidas de distancia social lo evitan.

Como recomiendan las autoridades el deporte se está convirtiendo en algo individual y frecuentemente realizado en el exterior, debido a lo cual la bicicleta se puede convertir en un aliado indispensable.

De hecho, también se ha disparado la venta de bicicletas estáticas, que permiten hacer ejercicio

Take away

Aunque muchos locales de hostelería se están viendo afectados por múltiples restricciones que menguan su negocio, algunos se han reinventado proporcionando comida a domicilio.

Del mismo modo, los ciudadanos, muchos de ellos con ganas de seguir comiendo en restaurantes ven esa opción intermedia, la de pedir la comida a domicilio, para poder seguir disfrutando de su comida preferida.

El 63% de los españoles confiesan que han utilizado, durante la pandemia, algún servicio de envío de comida a domicilio: Just Eat, Glovo, Deliveroo o Uber Eats.

Inclusive antes de la pandemia, el sector de la comida a domicilio estaba plenamente asentado entre los consumidores españoles, con «picos» los fines de semana.

Comercio de proximidad

Durante la pandemia y el confinamiento, el comercio de proximidad ha empezado a ser valorado en su justa medida por los españoles.

A pesar de que el tejido de la pequeña y la mediana empresa ha sido uno de los más dañados por la crisis económica provocada por SARS-CoV-2, sin embargo, las tiendas de barrio de toda la vida han demostrado su utilidad y su presencia indispensable.

Esas tiendas de barrio, muchas veces minúsculas, nos han proporcionado víveres de primera necesidad, algo tan básico, y al mismo tiempo tan necesario, como cereales y leche para poder preparar un desayuno.

Los ciudadanos, según los últimos datos demoscópicos, en un 77% valoran más el comercio de proximidad, sobre todo debido a las restricciones de movilidad que se están produciendo y que todo parece que se seguirán produciendo.

¿Hacia un nuevo confinamiento?

Tal como está evolucionando la pandemia, nadie nos asegura que no estemos a las puertas de un nuevo confinamiento, es posible que todos esos sectores se sigan desarrollando.

Sobre todo lo que tiene que ver con la alimentación, en unos momentos en los cuales ir a un supermercado puede ser un deporte de riesgo, y resulta mucho más cómodo y también inclusive más barato, hacer la compra por internet.

Del mismo modo, otro sector que se ha desarrollado y que también se sigue desarrollando es el cultural, sobre todo las plataformas de contenidos, como pueda ser Netflix o HBO.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Eneas de Troya / Amazon / Donald West / Jeniffer C. / Yuya Tamai / Mario Micklisch / Young Shanahan

Economías endeudas

Producto de la crisis económica producto del SARS-CoV-2, la deuda pública y como consecuencia el déficit público de decenas de países, también de los que forman parte del club comunitario, han batido récords históricos, con una España que se irá al 123% del PIB

Uno de los daños colaterales de la crisis provocada por el SARS-CoV-2 es que las grandes economías del Globo se están teniendo que endeudar a niveles nunca vistos desde que comenzó el siglo.

Ya son tres decenas de países cuya deuda pública está por encima del 100%, entre ellos España, donde todos los analistas económicos opinan que este 2020 llegará al 123% de su PIB.

Lo estrictamente necesario

En el caso de España, endeudarse está siendo necesario para la necesidad de financiar una serie de políticas, también económicas, que están consiguiendo evitar que el país se hunda en el marasmo.

Nos referimos a la financiación de los ERTE, los subsidios a fondo perdido, el gasto sanitario producto de la pandemia y también las inyecciones de liquidez a empresas que han impedido que entrasen en quiebra.

A pesar de las políticas monetarias, producto del covid-19, que están llevando a cabo la mayoría de las economías avanzadas, esto es, gastar lo que no se tiene, un futuro default de algunos de esos países parece un espejismo lejano.

Y ello porque, en el caso de la Unión Europea, el BCE ha «congelado» los intereses de la deuda, por lo cual los gobiernos de los 27 pueden seguir ejerciendo de manirrotos llegado el caso.

La mayoría por encima del 100%

Son los «primeros espadas» de la economía mundial los que más deuda están contrayendo, y claro, todo eso a base de bonos que están inundando los mercados.

Son ya muchos países, como Estados Unidos, que tienen ya su deuda pública por encima del 100%, y en caso de Japón, por encima del 200%.

Las previsiones para el país que gobernase hasta hace poco Shinzō Abe es que su deuda pública sume este año 30 puntos más, llegando al 266% del PIB.

En La Meca de la economía de mercado, nos referimos a Estados Unidos, se prevé que termine el 2020 con una deuda pública del 131% de su PIB, y España no le va a la zaga, elevándose en este 2020 hasta los 123 puntos porcentuales.

Copas y mujeres

Nuevamente van a ser los países del sur de Europa, a los cuales el premier holandés Jeroen Dijsselbloem acusó de gastarse el dinero europeo en copas y mujeres, los que peor desempeño económico van a tener en esta crisis.

En el caso de España, con unas previsiones de deuda pública del 123% del PIB para este año, tiene uno de los niveles de endeudamiento público desconocidos desde 1902, pero Grecia, Portugal e Italia no le van a la zaga.

En el caso de Grecia su deuda pública «escalará» hasta el 125%, habiendo solo dos países en el mundo – Japón y Sudán – que superan dicha cantidad.

Mientras tanto Italia terminará el año con deuda por el 161% de su PIB y Portugal nos superará en 8 puntos porcentuales.

El endeudamiento de los países europeos ha hecho trizas el pacto de estabilidad europeo, que autorizaba, eso era antes de la crisis sanitaria y económica del SARS-CoV-2, un magro endeudamiento público no superior al 60% del PIB.

La receta del Fondo Monetario Internacional

A pesar de que el FMI tiene una bien merecida fama de ser de la «cofradía del puño», con la presente crisis, y para conjugar la debacle económica ha recomendado a todos los gobiernos nacionales que gasten con si no hubiera un mañana.

En cuanto a la recuperación de las economías del sur de Europa, la institución que preside Kristalina Gueorguieva prevé que Grecia, en el 2023, y Portugal, en el 2025, serán los primeros en reponerse.

En el caso de los países que presiden Giuseppe Conte y Pedro Sánchez tardarán más en volver a la senda del crecimiento económico.

En el caso de los PIGS, se ha producido una auténtica «tormenta perfecta» que ha hundido sus economías, con un cóctel formado por confinamientos estrictos, aumento del gasto, caída de la tributación y retracción del consumo.

Déficit público: España a la cabeza

España estará, en ese aspecto, y siempre según el FMI, en el «furgón de cola» de los 27 miembros de club europeo.

Además, será al que más le costará salir de la crisis económica producida por el SARS-CoV-2, con un déficit público que se acercará al 14%, formando parte de un «selecto grupo» encabezado por Libia (102% de su PIB).

Sin embargo, otras economías hasta ahora más pujantes van a estar en situación peor que la española, al menos hasta el 2025: Canadá, Estados Unidos, Brasil, Japón y el Reino Unido.

El milagro alemán

Alemania, que en la pasada crisis del 2008 se convirtió en uno de los campeones de lo que desde diversas tribunas económicas no se dudó en calificar como austericidio, ha cambiado el paso.

Ahora, el país que gobierna Ángela Merkel, con la fe del converso, se ha lanzado a un ambicioso plan de estímulos hacia sus empresas, copando el 52% de las ayudas que para ese fin va a librar la Unión Europea.

En el caso del déficit público Berlín ha estimado que finalizará el año con un 8%, algo que se puede permitir dado que el endeudamiento de la «locomotora europea» sólo es del 52%, con previsiones de reducirlo en los años sucesivos.

Las previsiones de Bundesbank son que para el 2025, la deuda pública teutona será solo del 59%, con unas expectativas de volverá al superávit fiscal allá por el 2022.

En que respecta a la caída del PIB para este 2020, será del 6%, a años luz de otras economías, como la española, que tiene una previsión de superar el 12%.

De cualquiera de las maneras, y el que no se consuela es porque no quiere, la Unión Europea en general y España en particular ya han vivido otras crisis, bien es cierto que no de la magnitud de la actual, y gracias a su resiliencia, las han podido superar.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – European Parliament / G20 Argentina / Oyvind Solstad / EU2017EE / Javier Ignacio Acuña Ditzel / Enrique Ballarin / Marco Verch

Bastante peor de lo esperado

Finalmente, las previsiones económicas para España empeoran. Ahora el gobierno calcula que en el 2020 España se «dejará» un 11,2% del PIB, y solo en el 2021 se volverá a la senda de crecimiento, con un magro 7,2%

El gobierno confirma que el hundimiento de la economía española será mayor de lo que en un primer momento se esperaba, con una caída del 11,2% en este año 2020.

Para el próximo año, esto es 2021, se prevé un crecimiento del 7,2% que en parte enjugará la depresión de la economía española.

Debido a esta situación económica tan desastrosa, el gobierno ha previsto incrementar el techo de gasto un 53% para 2021, lo que en dinero contante y sonante supone 196.097 millones de euros.

Anno horribilis

Y es que las previsiones para este año que está a punto de concluir son desastrosas, y todo producto de la crisis sanitaria y económica del SARS-CoV-2, que ha desarbolado lo que venía a ser una recuperación económica.

Sin embargo, todo se apuesta a que, en el año 2021 y gracias a los fondos que llegan de Europa – a España le corresponden 140.000 millones de euros -, se pueda volver a la senda del crecimiento.

Para el 2021, como ya hemos citado, se prevé un crecimiento económico de, al menos, el 7,2% del PIB, que inclusive podría ser mejor con el «viento de cola» que puede venir de la Unión Europea.

El déficit público, de todas las administraciones, también va a tener que «encajar» el duro varapalo, y escalará hasta el 11,3%.

Incrementar el techo de gasto

Es con esas halagüeñas previsiones para el 2021, con lo que «juega» el ejecutivo de Pedro Sánchez para incrementar el techo de gasto más de un 50%.

Del mismo modo, dicho aumento de gasto también es producto del esperado «maná» que llegará de los fondos de reconstrucción europeos y que debe de suponer, por lo menos, 140.000 millones de euros.

Este inquietante cuadro económico ha sido presentado por la titular del Ministerio de Economía, Nadia Calviño, en un acto que es el prolegómeno de la presentación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el 2021.

Calviño ha calificado, sin ambages, los resultados como manos, culpabilizando al mal desempeño económico del tercer trimestre del año, donde la economía española ha caído un 13%.

Mal dato del paro

Es otro de los indicadores que se resienten producto de la crisis económica, debido a que muchas empresas han tenido que cerrar producto del tsunami económico que ha traído aparejado la crisis sanitaria del covid-19.

Las previsiones gubernamentales son de que el desempleo llegue al 17,1% en el cómputo global del 2020.

Para el 2021, el nivel de paro, a pesar del prometido crecimiento económico, solo disminuirá dos décimas, quedándose en el 16,9%.

 A pesar de todo ello, desde fuentes del gobierno es optimista en cuanto a la creación de empleo en España, cifrándola en el 2021 en 400.000 puestos de trabajo, llegando a 600.000 en caso de que se produzca la tan ansiada bonanza económica.

Crecimiento en el 2021

Será el año que señalan los agentes económicos se producirá un nuevo crecimiento del PIB, cifrado en estos momentos en el 7,2%, que vendrá acompañado de un crecimiento en las exportaciones y las importaciones.

Porcentualmente, lo que venden las empresas españolas en exterior crecerá en el 2021 un 8,6% y lo que se compra en el extranjero, esto es, las importaciones crecerán más de un 11%.

El optimismo en las cifras que derrocha el ejecutivo español, no está en consonancia con lo anunciado por otros organismos económicos supranacionales, caso del Fondo Monetario Internacional.

Para el FMI, la economía española perderá, en este 2020, un 12,8% de su PIB, y el próximo año el crecimiento será solo de un 6,3%.

Aumento del techo de gasto

Ha sido la ministra de Hacienda y portavoz del gobierno, María Jesús Montero, la que ha anunciado que el techo de gasto, esto es, lo que el gobierno puede invertir, subirá en el 2021 un 53%.

En euros eso supone que la administración del Estado podrá gastar 196.097 millones de euros, lo que supone un 53% más que en el 2020.

Por partidas, los gastos comunes supondrán 136.799 millones de euros, mientras que el mecanismo de recuperación tendrá a su disposición 27.436 millones de euros.

Otras partidas, como las de la Seguridad Social supondrán 18.396 millones de euros y las transferencias a las comunidades autónomas ascenderán a 13.486 millones de euros.

El cambio con respecto a este año es brutal, teniendo en cuenta que es posible gracias al dinero a paletadas que va a llegar de Bruselas, ya que las previsiones, antes del asunto del covid-19, eran aumentar el techo de gasto menos de un 4%.

Desde el gobierno se ha advertido que en caso de no movilizar las partidas presupuestarias que se van a invertir en reflotar la economía española, la crisis se hubiese llevado por delante el 25% del PIB.

Además, no intervenir la economía como se está haciendo, implicaría que el paro hubiese aumentado en 3 millones de personas.

Aumenta el déficit público

Y por algo tan evidente como que aumentan los gastos y no se recuperan los ingresos, por lo que las administraciones se van a ver obligadas a invertir más.

El 2020 se prevé que termine con un déficit público del 11,3%, y para el 2021 esa magnitud sería «solo» del 7,7%.

En caso de lograr reducir el déficit público en dos ejercicios en cinco puntos se puede calificar como de proeza económica, y el gobierno tiene cifradas sus esperanzas en poder lograrlo.  

Y todo ello con el empuje de la UE que mantendrá activada la claúsula general de salvaguarda del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, un espaldarazo a las políticas económicas del gobierno de Pedro Sánchez.

Y mientras tanto la deuda pública escalará hasta el 118%, lo que va a suponer un aumento de 20 puntos porcentuales, aunque eso no supondrá la emisión adicional de más deuda pública.

Fuente – el diario

Imagen – Dinesh Wijekoon / Water and Sanitation Coallaborative Council / Images Money / Xiaojun Deng / Marco Verch / flaart / Saludand

El Fondo de Recuperación en el alero

A pesar de que todos los países de la Unión Europea se las prometían muy felices, la realidad es que el paquete de rescate de 750.000 millones de euros todavía está pendiente de la aprobación de los parlamentos nacionales, con amenaza de bloqueo por parte de los «frugales» y de Hungría y Polonia

Y ello debido a la «pinza» que están ejerciendo Hungría y Países Bajos, que está poniendo en peligro los 140.000 millones de euros que debería de recibir España.

Hungría está actuando en represalia porque la UE ha puesto como condición para que los países reciban los fondos el que en ellos se respete de una manera escrupulosa el Estado de derecho.

El peligro se encuentra en que la repartición del Fondo de Recuperación depende de que los parlamentos nacionales de los 27 países miembros lo ratifiquen en el fondo y en la forma.

Por su parte Alemania ve como inevitable un retraso en el reparto de los fondos debido a la inherente burocracia de Bruselas.

Lastrar la recuperación económica

Es el principal problema que ve Alemania por el ya por descontado retraso en el reparto a cada país, del dinero que le corresponde de la «bolsa» del Fondo de Recuperación.

A pesar de las maratonianas reuniones que llevaron en julio a aprobar el plan in extremis, ahora nada parece seguro, debido a los recientes desacuerdos de los países miembros.

El principal problema es la oposición combinada que están ejerciendo aquellos países que tienen problemas con el cumplimiento del Estado de derecho (Hungría y Polonia) y los llamados «frugales».

Esos países reacios a que sus impuestos financien a los países del sur de Europa, los denominados «frugales» se encuentran encabezados por Holanda, a lo que se suman Austria, Dinamarca y Suecia.

España se queja

Sobre todo, porque los 140.000 millones de euros que le corresponden podrían o llegar más tarde de lo esperado, o no llegar.

España se queja porque parecía asumido que después de la cumbre que aprobó el Fondo de Recuperación, todo parecía encarrilado para desarrollar un programa de recuperación que rescatase las economías de los países miembros de la UE.

El gobierno de Pedro Sánchez también detecta la «pinza» a la que se están viendo sometidos los países del sur de Europa, por parte de los países que tiene problemas con el cumplimiento con el Estado de derecho y por los frugales.

España hace un llamamiento a la Unión Europea a seguir los dictados de lo que exigen sus ciudadanos, una respuesta que no es otra que la de una fuerte respuesta para rescatar las economías de los países miembros.

Aprobado por todos los parlamentos

Es otro de los escollos con los que se puede encontrar el Plan de Rescate, y es que, una vez aprobado el plan por la UE, el mismo tiene que ser refrendado por los parlamentos de los 27 países que forman parte.

Con que solo uno de los parlamentos nacionales opte por no aprobar el Plan de Rescate, el mismo quedaría sin efecto, siendo candidatos para ello los de Hungría y los de Polonia.

En ese caso, la Unión Europea no podría emitir la deuda pública para financiar el fondo Next Generation UE, ese es el nombre técnico que tiene el Fondo de Recuperación de 750.000 millones de euros.

Algunos gobernantes piden más firmeza

A pesar de los problemas que puede acarrear exigir la adhesión plena al Estado de derecho para que se reciban los fondos, algunos líderes europeos piden no cejar en la exigencia de su cumplimiento.

En el caso del ejecutivo español, el presidente Pedro Sánchez ha pedido prestancia a las instancias europeas para la rápida tramitación del Fondo de Reconstrucción.

Eso pasaría por una gestión exprés del marco financiero plurianual y además lograr que el plan inicie su andadura durante el año 2021.

Cuanto antes se pongan en funcionamiento los mecanismos de rescate de las economías de los países de la UE, antes se recuperará la normalidad, al menos la económica, aunque otra cosa es cuando se logrará doblegar la pandemia de covid-19.

Desde Bruselas se niega el bloqueo

Así lo ha expresado el presidente de la Eurocámara, David Sassoli, que niega que el Parlamento Europeo esté bloqueando nada.

Sassoli informa, sin embargo, que son los gobiernos nacionales, con su falta de diligencia, los que están bloqueando la puesta en marcha de los programas de rescate que deberían de beneficiar a los 27 países que forman la UE.

Del mismo modo, el presidente de la Eurocámara está confiado en el hecho de que, si hay voluntad política de los gobiernos nacionales, la solución puede estar a la vuelta de la esquina y puede ser pronta.

Hungría reconoce su bloqueo

Viktor Orbán ha confesado abiertamente que está saboteando desde Hungría que los diferentes fondos de rescate económico empiecen a operar.

Su bloqueo se debe a que no está de acuerdo con la decisión de la Unión Europea de que solo se repartirán fondos a aquellos países que tengan un cumplimiento estricto del Estado de derecho.

Ante esta situación de impasse, provocado por el tándem Hungría – Polonia y los denominados países «frugales», siempre queda la posibilidad que a base de acuerdos bilaterales los países europeos se puedan auxiliar económicamente unos a otros.

Hay que recordar que, en estos momentos, la UE tiene abiertos sendos procedimientos a Hungría y a Polonia por la falta de independencia de su sistema judicial, represión de la libertad de expresión.

Esos países también se están viendo observados por la poca calidad de sus democracias y por una corrupción rampante que no tiene parangón en el resto de los países que forman parte de la Unión Europea.

El artificio alemán

Para enjugar el problema que están causando Hungría y Polonia, a los alemanes se les ha ocurrido un artificio, como es limitar la exigencia de cumplimiento del Estado de derecho.

La propuesta alemana pasa porque solo se exija el cumplimiento del Estado de derecho a esos países en lo que tiene que ver con la gestión de los fondos europeos y con el dinero de los fondos de rescate que todavía tienen que ser librados.

Eso significaría que los fondos serían entregados a Hungría y Polonia mientras que pueden seguir «retorciendo» su sistema judicial, con la corrupción campando por sus respetos, acosando a colectivos LGTBI o limitando las libertades.

Fuente – el diario

Imagen – Thijs ter Haar / Paul Sobczak / La Moncloa – Gobierno de España / Tea Meister / EU2017EE / European Parliament / Erik Kleves Kristensen / Markus Spiske

China: liderazgo económico

A pesar de que fue primer país golpeado por la pandemia de covid-19, la recuperación económica de China está adquiriendo la letra v del alfabeto, bien es cierto que por medio de créditos y subsidios, muchos sectores chinos están ya recuperados

En el tablero de ajedrez que es la economía mundial, una de las reinas es, si lugar a dudas China, y la otra Estados Unidos, y en estos momentos la «reina» china amenaza al rey norteamericano.

En un complicado tablero económico, con una crisis provocada por el coronavirus, parece que este año, China será el único país cuya economía crecerá, y eso a pesar de que fue el primer país que se tuvo que enfrentar a la pandemia.

De cualquier manera, para activar todavía más la economía, el gobierno de ese país asiático ha introducido un plan de estímulo del consumo privado, para «dar vida» al sector comercial, uno de los más afectados por la pandemia.

Comercio y turismo

Y son los turistas uno de los «actores» que están tirando del consumo, tanto los turistas que provienen de la misma China como los foráneos, normalmente en grandes complejos comerciales que para los extranjeros suelen estar exentos de impuestos.

Son del gusto de una nueva clase empresarial china, se les podría calificar casi de burguesía, los productos de lujo que vienen de occidente y en los que no reparan en gastos, con nombres propios como Guzzi o Armani.

Algo excepcional

La China es la única de las grandes economías que crece a pesar de la crisis económica provocada por el virus SARS-CoV-2, un hecho que bien se podría calificar como excepcional.

Los técnicos del Fondo Monetario Internacional consideran que la economía global china crecerá un 1% este año, con la crisis del covid-19 ya pasada.

Mientras tanto las previsiones para la economía norteamericana son que se contraerá 8%, y la española casi un 13%.

A pesar de ello el chino va a ser un magro crecimiento, ya que los economistas de ese país, antes de que en él se cebase la pandemia, postulaban un crecimiento del 6%.

Va a ser la primera contracción del PIB desde que gobernase Mao, aunque dadas las circunstancias, la realidad es que se puede valorar como un buen desempeño.

Recuperación en V

Es la letra que se dibuja en un horizonte muy cercano para la recuperación económica en China, esto es, una abrupta caída seguida de una recuperación fulgurante.

En lo que tiene que ver con la inversión en activos de renta fija, el mes de agosto se cerró con un crecimiento del 9,3%, mientras que julio culminó con un crecimiento del 8,3%.

Otro indicador que mejoró fue el de la producción industrial, que tuvo un incremento, son datos de agosto, del 5,6%, mientras que mes anterior ascendió un 4,8%.

Otro indicador muy fiable de cómo va la economía, hablamos de la compra – venta de productos inmobiliarios, creció en el mes de agosto algo más de un 30%.

En resumen: todos los indicadores económicos del país oriental hablan bien a las claras de que la recuperación económica es ya un hecho.

El milagro chino: ¿Cómo?

La recuperación económica no es producto de la improvisación, si no de las acertadas políticas que ha llevado china para controlar la pandemia, en primer lugar, y hacer frente a una monumental crisis económica después.

El control de la pandemia, o al menos imponer las medias, como fue un confinamiento estricto, fue hasta cierto punto fácil, dado que estamos hablando de una dictadura y donde no seguir las directrices puede acarrear todo tipo de represalias.

El «cerrojazo» impuesto por el gobierno chino, logró, en solo tres meses, que, en la provincia de Wuhan, localización del primer brote, se acabase con el virus en solo tres meses, con lo cual se pudo volver a la vida normal.

Otra de las medidas para recuperar la normalidad, en este caso económica, fue una política de estímulos al sector productivo con la intención de, sobre todo, proteger el empleo, que empezaba a dar señales de deterioro.

Liquidez a mansalva

Que se ha vehiculado por medio de créditos y subsidios a las empresas, sobre todo en lo que tenía que ver con la empresa pública.

Los créditos han ido sobre todo a la construcción de infraestructuras logísticas y de obra pública, que tradicionalmente son sectores que generan una gran cantidad de empleo, bien es cierto que de baja calidad.

Algunos analistas, caso de Qu Hongbin, del banco HSBC, espera que por lo menos, en el segundo semestre del año en China, la construcción de infraestructuras de todo tipo suba un 15% con respecto a los primeros seis meses del año.

Aumenta la desigualdad

Es otro de los efectos indeseados de la crisis económica producto del covid-19, y no es otro que el hecho que los más castigados por la pandemia – sanitaria y económica – han sido los hogares más humildes.

En el caso de los desempleados, solo el 20% de los que estaban en situación de desempleo recibieron algún tipo de subsidio, en hogares humildes que muchas veces no tenían otro tipo de ingreso que no fuese el empleo.

En el terreno empresarial, ha sido la pequeña y mediana empresa la que más ha sufrido, y sigue sufriendo, los mandobles de la crisis económica, sobre todo el sector servicios.

Debido a todo ello aumenta la desigualdad dentro de la población china, de manera que se agranda la brecha entre las clases adineradas y las depauperadas, brecha que se nota sobre todo en el acceso al consumo.

No todos por igual

A pesar de que resulta evidente que la recuperación de la economía china se esta produciendo, no lo está haciendo en todos los sectores por igual.

Mientras que los sectores productivos están ahora casi como antes de la crisis, no se puede decir lo mismo con respecto al comercio, tanto en interno, como las exportaciones siguen resentidas.

En el caso del consumo interno, quien está «tirando del carro» es el consumo de productos de lujo que solo están al alcance de los más pudientes, mientras que los hogares de pocos recursos todavía no pueden volver a la senda del consumo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – The China Sourcing Experts / David Stanley / Richard Barton / Keana Vanhoutteghem / Tinou Bao / needpix / Sam Valadi

Ahorro en máximos en la Unión Europea

El BCE advierte, en un reciente informe, que producto de la pandemia sanitaria del covid-19, que también tienen su correlato económico, el ahorro de los europeos, también de los españoles, ha alcanzado máximos, en parte producto del obligado confinamiento

Y en ese fenómeno España no es una excepción, y a lo largo y ancho de Europa, sus ciudadanos han decidido incrementar el ahorro, con la vista puesta en la incertidumbre que provoca la pandemia de covid-19, que ya se encuentra en su segunda ola en Europa.

El Banco Central Europeo ha subrayado la tendencia en todos los países que forman parte de la Unión con un ahorro del que no se tenían precedentes desde que existe la ya citada entidad financiera.

En el caso del Banco de España, también constata que los depósitos han subido, hasta julio, un 13,5%, lo que dice mucho de la capacidad de ahorro de los españoles.

El cuento de la hormiga y la cigarra

Y afortunadamente los europeos han elegido la estrategia de la hormiga, esto es, ahorrar todo lo que se pueda, con la vista puesta en que la crisis económica pueda acrecentarse e inclusive tengamos que vivir un segundo confinamiento.

El ahorro ha batido récords en el segundo y tercer trimestre del año, también en España, en donde tenemos una merecida fama de derrochadores y «viva la virgen»: hasta el mes de julio las familias españolas tenían ahorrados 755.000 millones de euros, un 13,5% más.

En un reciente informe que lleva por título Covid-19 y el aumento del ahorro en los hogares: ¿por precaución o por obligación?, los investigadores Maarten Dossche y Stylianos Zlatanos explican que una de las razones del ahorro ha sido que con los confinamientos ha sido imposible gastar.

Un futuro incierto

Otra de las razones, se explica también en el informe es la incertidumbre de hacia dónde puede evolucionar la pandemia, que debemos de recordar que está provocado por un virus que hasta febrero se desconocía de su existencia.

Otro factor que coadyuva en el ahorro es el temor de muchos europeos a quedarse sin empleo, habida cuenta de la enorme cantidad de empresas que están en expediente de regulación de empleo temporal.

El ahorro, del que se pueda apreciar una gráfica explicativa en el informe, pasa del 12,5% al 17,5% en solo unos meses.

Series históricas

No hay más que «asomarse» a las series históricas para ver la relación determinística entre tasa de desempleo y ahorro.

Bien es cierto en que la última gran crisis, la financiera del 2008, que en España tuvo también una fisonomía de crisis inmobiliaria, y con tasas de desempleo mucho más cruentas que las actuales, los españoles no habían ahorrado tanto.

Los confinamientos lastran el consumo

Es lo que ha aumentado el ahorro y caer en picado el consumo: con muchos sectores económicos, salvo los esenciales, confinados, la posibilidad de los europeos de consumir se redujo a mínimos.

Y ese dinero no gastado ha fluido hacia los depósitos bancarios, en unos tiempos en los cuales el interés bancario ha pasado a estar en tasa negativa, esto es, los bancos están cobrando, en España solo a las empresas, por tener su dinero bajo custodia.

La falta de consumo también ha lastrado el negocio de los bancos, había cuenta de que en el periodo del «cerrojazo» prácticamente no se han contratado créditos para el consumo, el auténtico maná para las entidades financieras.

Del mismo modo, la incertidumbre sanitaria y económica también ha provocado que se contraten menos créditos hipotecarios, debido, entre otras causas, a que la incertidumbre de quedarse sin empleo y de cómo evolucionará la economía, hace que mucha menos gente se plantee adquirir una vivienda.

A pesar de ello el Banco Central Europeo habla de un «efecto precaución», que hace que los europeos se tienten la ropa antes de embarcarse en gastos, no ya excesivos, sino en casi los corrientes.

También en España

La tendencia adivinada en Europa también se puede rastrear en España, donde se están replicando los mismos criterios que en Europa, habiendo aumentado el ahorro y restringido la contratación de créditos hipotecarios.

Pero no solo ahorran los particulares, sino también las empresas y las administraciones, y la suma del ahorro de familias, compañías e instituciones públicas ha alcanzado el récord de los 1.546 billones de euros en julio.

El guarismo supone que en a julio del 2020 se ha ahorrado un 7,5% de lo que se había atesorado en el mismo periodo del año anterior.

El ahorro, habitualmente, no se hace en «bruto», sino que se vehicula a través de productos estructurados de ahorro de cada una de las entidades financieras presentes en el territorio nacional.

Debemos de tener en cuenta que, en estos momentos, el interés que están dando los bancos y cajas de ahorro por el ahorro es el 0%, y en el caso de las empresas hay un «runrún» de que sea podría cobrar a la empresas por los depósitos.

Producto del mal desempeño bursátil

El ahorro se ha ido a los bancos y entidades financieras, a pesar de que el interés que dan por los depósitos es del 0% y se augura futuros cobros por tener el dinero en los bancos, debido a las pocas alegrías que están dando la bolsa de valores.

Inclusive algunos fondos de inversión, vehículos estructurados de inversión para los poco avezados en Bolsa, han entrado en terreno negativo, esto es, están perdiendo la inversión de los impositores.

Aunque afortunadamente para los ahorradores, el tener la inflación en un 0%, está haciendo que por lo menos que el dinero no esté «envejeciendo» y no pierda su valor.

Lastrar la recuperación

Es otro de los efectos colaterales del ahorro y de la falta de gasto, que no es otro que estar provocando que no se pueda estar produciendo una recuperación económica, dado que la gente no consume.

Quizás la solución, ante la retracción del consumo privado, sea la de utilizar el fondo de rescate europeo para embarcarse en un ambicioso plan de inversiones en obra pública e infraestructuras que puedan impulsar la economía.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Wolf / Sancho McCann / Psychic Tarot / Ganesh Dhamodkar / Richard BH / Antonio Tajuelo / Rafael Matsunaga / Ryan Shea