Llega el «maná» para la hostelería y el turismo

Finalmente, llegan las ayudas directas para la hostelería y el turismo, dos de los sectores más castigados por la crisis económica producto de la pandemia; los hoteleros y hosteleros se repartirán 11.000 millones de euros en ayudas directas

El gobierno acaba de informar que destinará 11.000 millones de euros para ayudas directas a la hostelería y al sector turístico.

El objeto de los fondos es «rescatar» a empresas, PYMES y trabajadores autónomos, con el objeto de reforzar su solvencia y que puedan empezar la recuperación con un «colchón».

Los sectores más dañados

El anuncio lo ha hecho el presidente del gobierno esta mañana en su comparecencia en el Congreso, y es un «paquete» de 11.000 millones de euros.

El objetivo es «rescatar» a empresas, PYMES y trabajadores autónomos de dos de los sectores más afectados por la crisis económica, no en vano estamos hablando del sector de la hostelería, del turístico y el de la restauración.

Las ayudas directas venían siendo una reivindicación histórica del sector, que las ha solicitado a tenor de lo que sucede en otros países europeos de nuestro entorno, como es el caso de Francia y de Alemania.

Objeto de las ayudas

Los 11.000 millones de ayudas tienen como objeto prioritario reforzar la solvencia de sus balances, y que de esta manera puedan continuar con su actividad, una vez que hayamos superado la situación de emergencia.

El dinero también tiene que servir para realizar aquellas inversiones que sean necesarias y contratar a los trabajadores que les permitan «despegar» y volver a la actividad anterior a la pandemia.

Una recuperación económica casi segura

Es uno de los mensajes centrales de Pedro Sánchez ayer por la mañana en el Congreso, y no es otro que la recuperación económica está cerca.

También ha querido poner en valor el esfuerzo de su ejecutivo que ha destinado ya el 20% de PIB en ayudas a los sectores y empresas más afectadas, con dos medidas estrella, como han sido la financiación de los ERTE y los créditos ICO.

El debate, ya solventado, tenía que ver con la conveniencia o no de dar ayudas directas a la hostelería, hotelería y sector de la restauración, que pedía 12.500 millones de euros de ayudas directas.

Mientras tanto, el Partido Popular, tirando por elevación, valoraba en 50.000 millones de euros las necesidades del sector, con una intención clara de «calentar» la Cámara en una nueva a trifulca con el gobierno.

Evitar la insolvencia

Sin embargo, en los planes del gobierno, más que ayudas directas para enjugar las pérdidas, lo que se busca es reforzar la solvencia de las empresas que todavía quedan en pie.

Y ello porque ya están siendo las comunidades autónomas las que están dando esas ayudas directas a restauradores, hosteleros y propietarios de hoteles, con los 8.000 millones de euros de los fondos europeos.

Parte de los fondos van a servir para hacer «quitas» de los préstamos que el ICO ha dado a miles de empresas, para permitir que las mismas sigan teniendo solvencia, pero solo se darán a aquellos proyectos empresariales que sean viables.

Recapitalizar PYMES

Es otro de los programas que el Ministerio de Economía tiene en la «recámara», que no es otro que crear un fondo para la recapitalización de pequeñas y medianas empresas.

El fondo está destinado a PYMES, ya que para la gran empresa ya existe otro fondo, dotado de 10.000 millones de euros que está gestionado por el SEPI.

A esas ayudas para la recapitalización que gestiona el SEPI, se han «apuntado» empresas como Air Europa o Duro Felguera.

Con la gran empresa también se han ensayado los préstamos participativos, siendo un tipo de préstamos que son los últimos en ser cobrados y que solo se tienen que devolver una vez que la empresa vuelve a tener beneficios.

Una crisis que se alarga

Debido a que desde el gobierno se creía que la pandemia sería un «shock» temporal, la solución que se arbitró es que las empresas pudiesen poner a sus plantillas en expedientes de regulación de empleo.

Los sueldos que se tenían que pagar a esos empleados en ERTE se podían pagar con los créditos ICO, como en muchos casos se han hecho.

Sin embargo, la situación se ha ido alargando y con ese «parche» no se puede seguir, por lo que ha habido que arbitrar otras soluciones.

Por ello, el equipo de Nadia Calviño ha arbitrado una nueva solución: permitir «quitas» de esos créditos ICO, que se pagarían con ayudas directas en unos momentos en los cuales con «dinero barato» España se puede financiar en los mercados.

En contra de las ayudas directas

La titular de Economía, Nadia Calviño, es reacia a las ayudas directas, debido a que en otros países en donde se ha ensayado esa fórmula, muchas empresas han cobrado la ayuda directa y acto seguido han cerrado.

El gobierno prefiere que sean las comunidades autónomas las que den esas ayudas directas a quienes lo necesite, habida cuenta de que las mismas han recibido también ayudas directas desde el gobierno central para ese fin.

Además de que todas las comunidades autónomas tienen superávit en sus cuentas, este año han recibido 8.000 millones del fondo europeo React EU, con lo que pueden financiar ese dispendio.

Con el horizonte en el 9 de mayo

En la comparecencia del presidente del gobierno en la Carrera de San Jerónimo también ha tenido tiempo de abordar otros temas.

Uno de ellos es que ha confirmado que el estado de alarma finalizará cuándo estaba previsto, esto es, el 9 de mayo, y no dos meses antes como era un clamor entre los partidos políticos de la oposición.

La comparecencia de Pedro Sánchez estaba motivada por el compromiso a que llegó con la Cámara de comparecer cada dos meses para hacer un análisis de la situación económica y evolución de la pandemia.

Por lo demás, y como suele ser habitual, partidos del gobierno y de la oposición se han «zumbado» de lo lindo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Marty Smith / waferboard / Andreas Poike / Björn Hornemann / Nathaniel / Tom Taker / Kham Tran / Ryan Shea / Johan Neven

SPAC, lo que esconden estas siglas

De un tiempo a esta parte, los grandes inversores, sobre todo en Estados Unidos y en menor medida en Europa, tiene preferencia en invertir en SPAC, un tipo societario en que la inversión tiene como objeto adquirir empresas

Hacen furor en estos tiempos de tribulación económica y de pandemia y las siglas no son tan conocidas como puedan ser las de SOCIMI o SICAV.

Del mismo modo que las citadas, son vehículos de inversión, y también conocidas como «compañías de cheque en blanco».

Se trata de empresas que cotizan en bolsa y que se utilizan sobre todo como vehículos para realizar adquisiciones.

En lo que respecta a nuestro país, son seis las SPAC, de nueva constitución, que comenzarán en breve a cotizar en Bolsa.

De origen norteamericano

Estos instrumentos de inversión nacieron en Estados Unidos, donde siguen gozando de muy buena salud, y ahora comienzan a «desembarcar» tanto en Europa como en nuestro país.

SPAC es el acrónimo de Special Purpose Acquisition Company, a las cuales los grandes inversores acuden como abejas a la miel, que se ha acrecentado con la extensión de la pandemia.

Solo en el 2020 la inversión utilizando como vehículos sociedades SPAC ha superado los 20.000 millones de euros en todo el mundo.

Grandes desconocidas

Al menos para aquellos que carecen de cultura bursátil, además del hecho de que se trata de un tipo de sociedades de inversión y cotizadas en bolsa que como ya hemos indicado son de reciente aparición.

El único objetivo de una SPAC es salir a Bolsa, lograr captar inversores y posteriormente utilizarse para todo tipo de adquisiciones.

Se trata además de sociedades vacías, en el sentido que carecen de empleados y de una estructura al uso en una sociedad.

Lo apetitoso de las SPAC se ve bien a las claras después de saber que la mitad de las empresas que salieron a bolsa el pasado año en Estados Unidos fueron SPAC.

Seguridad jurídica

Las SPAC a pesar un tipo de sociedad de nuevo cuño, están reglamentadas jurídicamente, esto es, no son producto de la picaresca donde los inversores puedan perder fácilmente su dinero.

Una SPAC se debe de constituir teniendo unos promotores identificados, objetivos concretos, como puedan ser la adquisición de empresas de un determinado tipo.

Además, su actividad está fiscalizada, y si en un plazo de dos años la SPAC no ha realizado ninguna operación de adquisición tiene que disolverse y devolver el dinero dispuesto por los inversores.

Gestores no inversores

La figura de promotor en una SPAC es diferente la del inversor, ya que su única función es la de fijar unos objetivos de inversión y realizar la misma.

Su cobro es en «especie», esto es, se quedan con un porcentaje, que puede ser del 20%, del accionariado de la empresa o empresas adquiridas.

Por lo general, las SPAC se constituyen con un objetivo marcado de antemano, que suele ser la adquisición de una determinada empresa o empresas.

Para ello, los promotores de la SPAC suelen ser bastante más creativos, a la hora de recaudar el dinero para las adquisiciones y los inversores, que lo que puede ser un bróker de Bolsa al uso.

Polo de atracción para los más ricos

Las SPAC también han saltado a la palestra, sobre todo en Estados Unidos, porque están atrayendo sobre todo a grandes inversores, lo que muestra bien a las claras que son sociedades muy rentables.

Uno de los últimos que se ha apuntado a la «fiebre» de invertir en SPAC es el exjugador de baloncesto Shaquille O’Neal, que se unió a otros inversores y cuenta con una sociedad con 50 millones de dólares.

FRX, así se llama la SPAC, cuenta también como inversores a exdirectivos de Disney y a uno de los hijos de Martin Luther King, y su objetivo es comprar empresas tecnológicas, teniendo especial «apetito» por start-ups.

Como detalle «chusco», también nos encontramos con que el rapero Jay-Z tiene su propia SPAC, The Parenty Company, cuyo objetivo es invertir en el mercado californiano del cannabis.

California ha legislado recientemente aprobando el uso legal del cannabis para uso recreativo y terapéutico, por lo que se ha convertido en una nueva forma de negocio.

Inclusive fusiones

El mercado de las SPAC está en tal estado de ebullición que ya no es que surjan SPAC como champiñones, sino que también se están produciendo incluso fusiones.

Uno de esos procesos se ha producido entre VG Acquisition y 23andMe, generando un grupo que tiene 3.500 millones de dólares en activos.

VG Acquistion pertenece al multimillonario Richard Branson, propietario de Virgin, mientras que 23andMe es una empresa que se dedica a la secuenciación genética multipropósito, desde el uso para genealogía a la detección precoz de enfermedades.

Entre los potentados que están haciendo uso de SPAC encontramos a Bill y Melinda Gates, el que fuera candidato a la presidencia de Estados Unidos, Paul Ryan, o uno de los fundadores de Twitter, Dick Dostolo.

Pero en Europa también hay «movimiento» ya que el grupo de lujo LVMH, propiedad de la familia Arnault, se acaba de aliar con Tikehau Capital para crear Pegasus Europe, una SPAC para la inversión en empresas del sector financiero.

El «director de orquesta» de Pegasus Europe no es otro que el que fuera consejero delegado del banco italiano UniCredit.

Comportamientos poco claros

En realidad, la SPAC, como tipo societario, aparecieron hace muchos años y durante mucho tiempo esas siglas estuvieron ligados a actividades financieras que rozaban la ilegalidad.

Sin embargo, una reforma legal que se produjo hace una década en Estados Unidos, sacó al tipo societario de SPAC de la «zona gris», convirtiéndola en un vehículo de inversión bursátil más.

A media que ha avanzado la anterior década, han sido los grandes inversores las que han prestigiado a las SPAC, aunque todavía hay sectores que son muy críticos con algunos de sus comportamientos.

Uno de ellos es que habitualmente es un «atajo» que utilizan algunas start – up para poder cotizar en bolsa y de ese modo lograr inversores para financiar las ampliaciones de las empresas.

Saltarse las normas «a la torera»

De ese modo, y proseguimos explicando el «atajo», una start – up se evita tener que cumplir las normas de todo tipo que tiene asociada una operación pública de venta (OPV), evitando tener que presentar un folleto.

Dicho folleto, que obliga normalmente el regulador bursátil, muestra los riesgos de la inversión, su modelo de negocio y su estrategia empresarial.

Además, una OPV obliga a que la empresa contrate a unos de mediadores, bancos o agencias bursátiles, que son los que van a «colocar» las acciones entre los inversores, un proceso caro la más de las veces.

En el negocio de las SPAC, es vital al «buena prensa» que tengan los gestores que van a «pilotar» la SPAC, que por lo general suelen ser profesionales que tiene décadas de experiencia en el sector financiero.

Fuente – el diario

Imagen – Andreas Poike / Dave Center / Anthony Quintano / Patrick Feller / PICRYL / The U.S. Army / Óscar R.S. / Chris Filthall / Eric Titcombe

Inversión de riesgo

A pesar de que el Bitcoin está nuevamente en el candelero – Elon Musk acaba de invertir 1.200 millones de dólares del efectivo de Tesla, las autoridades regulatorias como el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores, advierten que se sigue tratando de una inversión no segura y de alto riesgo

Es lo que han advertido el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores a todos aquellos que se han lanzado a una carrera para comprar Bitcoins.

La tendencia del mercado se ha desatado después de que Elon Musk – el hombre más rico del mundo y propietario de Tesla y SpaceX – haya informado que Tesla ha adquirido 1.500 millones de dólares en la criptomoneda.

No es la primera advertencia que realiza el BDE, y a que en el 2018 lanzó una alerta donde advertía de la volatilidad del Bitcoin, complejidad y falta de transparencia.

A pesar de que la inversión en Bitcoin cada vez es más habitual, siguen siendo un tipo de activos solo recomendados para inversores que tiene un marcado perfil de riesgo, y que pueden asumir grandes pérdidas.

Alta volatilidad

Es lo que han experimentado, en los últimos meses, diversas monedas digitales, caso del propio Bitcoin y el Ether.

Al mismo tiempo, las criptomonedas están realizando agresivas campañas de publicidad para lograr suscriptores que inviertan es unas monedas que son sumamente opacas y muchas veces se utilizan para pago de productos delictivos.

Aunque muchos analistas ven en las criptomonedas el futuro del sistema financiero mundial, su uso ofrece todavía muchos claroscuros y un alto riesgo para el inversor medio.

Cuando hablamos de criptomonedas nos estamos refiriendo tanto a la criptomoneda en sí, como a la tecnología que la sustenta.

Sin regulación

En el ámbito territorial que nos afecta, esto es la Unión Europea, todavía no existe ningún tipo de regulación sobre los criptoactivos como puedan ser el Bitcoin o el Ether.

El que invierte en criptomonedas lo hace asumiendo sus propios riesgos, ya que estas no tienen el respaldo regulatorio que tiene la inversión en otro tipo de activos financieros.

A pesar de ello, en la UE algo se ha avanzado y existe un borrador de reglamento – denominado MiCA – para la regulación de la emisión de criptoactivos y regular los proveedores de esos servicios.

Sin respaldo legal

También en el todo el territorio de la Unión Europea, las criptomonedas no están consideradas como medio de pago.

Ello implica que detrás de estas criptomonedas no cuenta con el respaldo del Banco Central Europeo, por lo tanto, ante pérdidas cuantiosas, no cuenta con el sostén del Fondo de Garantía de Depósitos.

Además de la falta de cobertura legal, nos encontramos en un contexto en el cual cohabitan 7.000 tipos de criptomonedas, aunque vox populi solo emerjan unas cuantas, como pueda ser el Bitcoin o el Ether.

Invertir en criptomoneda es «saltar sin red» y aunque se pueden lograr grandes beneficios, los inversores se exponen a perder todo «de un plumazo».

Inversión de alto riego

Otro de los problemas consiste en que se están creando instrumentos de inversión estructurados que tienen como respaldo las criptomonedas, unas monedas digitales que muchas veces son completamente opacas.

La complejidad de esos productos financieros es tal que muchas veces es posible que las pérdidas en las que puedan incurrir los inversores sean mayores que el capital inicialmente invertido.

Además, la cotización de estas criptomonedas está sujeta a una alta manipulación. En el caso de Bitcoin se ha podido ver como en el 2021, sin razón de peso que lo justificara, en pocos días se ha revalorizado un 15%.

Medio de pago limitado

A pesar de que el Bitcoin está en boca de todos, los pagos que se hacen con esta criptomoneda son todavía muy limitados.

Como ya hemos indicado en esta misma bitácora, en este y en otros artículos precedentes, por lo general el Bitcoin, y otras criptomonedas, está ligada a todo tipo de negocios ilegales, desde la compra – venta de drogas a la de armas.

Además, el futuro reglamento MiCA establece la no obligatoriedad de aceptar pagos en criptomonedas, por lo cual parece que su uso como método de pago se puede ver todavía más limitado.

Vaya usted a saber dónde están

Es otro de los hándicaps de las criptomonedas, que no son otros que muchas veces las entidades que realizan la emisión, custodia y comercialización de las criptodivisas están fuera de España y de la Unión Europea.

Ello hace que aquellos que invierten en Bitcoins, en el mejor de los casos vean como la legislación aplicable no es la española ni la de la Unión Europea.

Y como subrayamos, eso en el mejor de los casos, dado que la más de las veces no se sabe a ciencia cierta quién ha emitido la criptomoneda, quién la custodia y quién la comercializa.

Detrás de las criptomonedas está una tecnología que ha sido bautizada como Blockchain, tratándose de un sistema de computación distribuido, de manera que es posible que por esos vericuetos se pueda «perder» moneda.

De hecho, son muchos los que opinan que las criptomonedas son lo anecdótico, y que lo que verdaderamente sobrevivirá es la tecnología que sustenta el Bitcoin y otras monedas virtuales; es tecnología se denomina Blockchain.

Otro problema, como en un conocido caso que ha sido aireado por los medios de comunicación, es que se puedan perder las contraseñas para acceder al «monedero» donde tenemos los Bitcoins.

El caso de un desarrollador austriaco

En el caso citado, un desarrollador austriaco ha perdido las claves para acceder a su «monedero» donde tiene unos Bitcoins que le pagaron hace más de una década por realizar unos vídeos sobre el Bitcoin.

Con la revalorización que ha tenido en estos años el Bitcoin, en el «monedero» hay en estos momentos 200 millones de dólares norteamericanos.

Al desarrollador le quedan solo tres intentos para digitar la clave para abrir el «monedero», pasadas esos intentos, el valor de «monedero», repetimos, con 200 millones de dólares norteamericanos, desaparecerá.

Fuente – el diario

Imagen – Mike Bean / Luis Pérez / Sealight / Ben Baligad / bfishadow / PayPal / Larry Luo / Steve Mohr

Próximo objetivo el Bitcoin

Elon Musk, empresario de éxito y el hombre más rico del mundo, acaba de anunciar que Tesla invertirá parte de su efectico en Bitcoins. Los mercados han reaccionado con presteza y el Bitcoin se ha apreciado un 15%

Elon Musk, un visionario y el más rico del mundo según la revista Forbes, es un emprendedor nato.

A Tesla y SpaceX se le suma otras muchas iniciativas empresariales y ahora parece que el objetivo de este empresario de origen sudafricano es la criptomoneda por excelencia, hablamos de Bitcoin.

Musk acaba de invertir 1.500 millones de dólares en la criptomoneda lo que puede suponer el espaldarazo definitivo a la moneda digital que crease, o eso se dice, un misterioso desarrollador de origen japonés, Satoshi Nakamoto.

Pagar con Bitcoins

Para demostrar que a apuesta por el Bitcoin es real y no una mera acción especulativa o de imagen, a partir de ahora Tesla admitirá como moneda de pago para comprar sus vehículos la criptomoneda.

Los mercados han reaccionado a velocidad de la luz, y el Bitcoin se ha revalorizado llegando a valer44.000 dólares norteamericanos, lo que supone una apreciación de su valor, en unos pocos días, del 15%.

Además, el grueso de los 1.500 millones proviene de efectivo que tiene Tesla, que como política de diversificación ha anunciado que va a invertir en lingotes de oro, criptomonedas y también en «valores refugio».

Un personaje importante

La meteórica carrera empresarial de Elon Musk, siempre trufada de éxitos, lo ha convertido en la persona más rica del mundo, con un patrimonio que se calcula que llega a los 182.900 millones de dólares norteamericanos.

Y sí eso no fuera poco, tiene una habilidad especial para alterar todo tipo de mercados, desde la Bolsa de Wall Street a los de deuda; hace unas semanas Elon Musk anunció su nueva querencia por el Bitcoin.

Para ello utilizó su «altavoz» preferido, la red social Twitter, con un críptico mensaje compuesto por solo una palabra: Bitcoin.

Con solo siete letras consiguió que el Bitcoin se apreciase, en pocos días un 15%, llegando a los 44.000 dólares norteamericanos por unidad de esa moneda.

Valor refugio

El Bitcoin se está convirtiendo en un valor refugio, de ahí su apreciación constante, poniéndose al mismo nivel que los metales preciosos, el dólar norteamericano o el franco suizo.

Pero la hazaña de haber convertido la criptomoneda en un «valor refugio» no es solo atribuible a Musk, sino también a que muchos inversores institucionales han comenzado a ahorrar en monedas virtuales.

Al mismo tiempo, gigantes del pago electrónico, como es el caso de PayPal, empresa que el mismo Musk fundó, aunque posteriormente vendió su parte del negocio, ya admiten pagos con Bitcoin.  

Pero todo no está siendo un «camino de rosas» para el Bitcoin, ya que son muchos los reguladores, entre ellos el Banco Central Europeo, que están escamados por su uso en la Internet profunda para negocios tan poco edificantes como el de la venta de armas y drogas.

Sabiendo donde se meten

Elon Musk y Tesla son conscientes, así se lo han hecho saber a la Comisión de Bolsa y Valores, SEC en sus siglas en inglés, que optar por el Bitcoin es una apuesta arriesgada.

En el pliego que han enviado a la SEC asumen que el Bitcoin es una divisa altamente especulativa, y también la importante fluctuación que sufre esa criptomoneda.

Asumir el uso del Bitcoin, prosiguen desde Tesla, es asumir grandes riesgos y un incierto futuro de la moneda virtual, además de las implicaciones tecnológicas de utilizar una moneda que no tiene respaldo físico.

Tal como se ha podido ver en la historia reciente del Bitcoin, está sujeta a la posibilidad de sufrir ataques informáticos y que llegue un momento, como en la mayoría de los productos digitales, llegue un momento en que la moneda se muestre obsolescente.

También hay ventajas

Si hasta ahora hemos hablado de los hándicaps del Bitcoin, también existen beneficios para Tesla y son que la criptomoneda, como parece indicar la tendencia, se siga revalorizando.

Tesla, que tiene una capitalización bursátil de 800.000 millones de dólares, se puede ver beneficiada de la inversión en una moneda que en solo un año se ha revalorizado un 250%.

Los mercados muestran su pláceme a la inversión de Tesla en Bitcoin ya que sus acciones se han revalorizado un 2% en el índice los valores tecnológicos Nasdaq.

Seguir la misma senda

La acción de Tesla al intentar ahorrar en Bitcoin podría ser seguida por otras grandes empresas norteamericanas, a pesar de ser una inversión sumamente arriesgada.

Los grandes inversores, tanto institucionales como fondos de cobertura, podrían seguir el camino de Tesla y comenzar a considerar el Bitcoin como un valor refugio en unos momentos de impasse económico provocada por la crisis sanitaria de SARS-CoV-2.

El Bitcoin se dispara

Nada más anunciar Musk que Tesla invertiría en Bitcoins, la criptomoneda se revalorizó un 13%, llegando a su máximo histórico de 44.595 dólares por unidad de esa moneda.

Solo en unos pocos meses, el Bitcoin se ha revalorizado un 260%, marcando récords históricos en una moneda, que debemos de recordar, no tiene un respaldo físico, siendo solo una larga ristra de unos y ceros.

La locura se desata por todo el planeta

Para conseguir Bitcoins es necesario llevar a cabo un proceso que se llama «minería», esto es, el ordenador, o las «granjas» de ordenadores que se utilizan para ello, deben de ejecutar un algoritmo con el que se consiguen las monedas.

Para ello es necesario contar con ordenadores con tarjetas gráficas muy potentes que están conectadas en paralelo, siendo una de esas tarjetas gráficas las RTX, las mismas que se utilizan para jugar a videojuegos.

Por ello, el mercado está sufriendo una falta de suministros de ese tipo de tarjetas de vídeo, ya que están siendo acaparadas por los «mineros» de Bitcoins.

La «locura» ha llegado a tal punto en Irán, que se están produciendo cortes de luz en las principales ciudades iraníes debido a la gran cantidad de energía que es necesario para mantener la «minería» de Bitcoins.

Fuente – EL PAÍS / Elon Musk en Wikipedia / Bitcoin en Wikipedia / 20 minutos / Computer Hoy

Imagen – JD Lasica / Marco Verch / Steve Jurvetson / Portable Antiquities Scheme / Paulius Malinovskis /Herval / Gerd Altman / Blondinrikard Fröberg

La hostelería en pie de guerra

El sector de la hostelería es uno de los que peor está llevando la pandemia de SARS-CoV-2 y en toda España ha salido a la calle para reivindicar, como en otros países europeos, ayudas directas, con un tercio de los negocios en la «cuerda floja»

Las manifestaciones por todo el territorio nacional se suceden con una hostelería que es uno de los sectores más perjudicados por la pandemia de SARS-CoV-2 y donde fuentes de la patronal ya no encuentran solución a los cíclicos «cerrojazos».

El recurso más manido de todas las comunidades autónomas – son ellas las que tienen la potestad de cerrar la hostelería – es, ante el descontrol de los casos de SARS-CoV-2, cerrar la hostelería.

Por suerte, en algunas comunidades autónomas, si se permite a los bares, cafés y restaurantes, preparar bebida y comida «para llevar», aunque hay CC. AA. que han impuesto medidas más draconianas, como el cierre completo.

Pocas se salvan

Dentro de los planes de la mayoría de las comunidades autónomas, el cierre de la hostelería se ha convertido ya en un «clásico», y como muestra un botón.

Castilla – La Mancha ha cerrado hasta el 28 de enero, hasta el 30 de enero en Baleares y la Comunidad Valenciana hasta el 4 de febrero.

En el caso de Euskadi, que ha cerrado perimetralmente todas las localidades de la Comunidad Autónoma, la hostelería también se ha visto obligada a «echar la persiana».

El cierre en el País Vasco no ha sido total, ya que permite que bares y restaurantes preparen comidas y bebidas «para llevar».

Y en aquellas CC. AA. que no hay restricciones la hostelería se enfrenta a la «espada de Damocles» de tener que cerrar a las 22:00 horas.

Cabeza de turco

Si bien es cierto que hemos tenido ocasión de contemplar de comportamientos poco edificantes en la hostelería, en la mayoría de los casos imputables a la clientela, para el sector se han convertido en las víctimas propiciatorias.

Desde el gremio de hostelería se defiende que existen otras actividades que están convirtiendo en focos de infección, como las Rebajas o el transporte público, actividades y servicios a los cuales no se aplican las medidas extremas que sufre la hostelería.

Manifestaciones que corren como la pólvora

La hostelería está «tocada» en todo el Estado, en un continuó de tener que cerrar mucho más pronto de lo acostumbrado hasta el cierre total.

Pero el sector no está dispuesto a quedarse «de brazos cruzados» y concentraciones y manifestaciones se reproducen por todo el territorio nacional.

Euskadi, Comunidad Valenciana, Extremadura, Madrid, las protestas se extienden como una mancha de aceite por todo el territorio.

Desde Hostelería de España, que es la organización que agrupa a más de 90.000 empresas de hostelería, se refiere que muchos negocios están en las últimas y se exige al gobierno ayudas directas al sector.

Buscar soluciones

Una de las soluciones, hasta que llegó el invierno y frío, fue permitir que los negocios de hostelería pudiesen poner terrazas, lo que en cierto modo compensaba el verse obligado a aforos del 50% o menores en interiores.

Otra de las medidas que han habilitado muchos consistorios – suelen ser los ayuntamientos los que regulan la hostelería – es la exención de tasas municipales mientras dure la pandemia, pero ni así muchos negocios consiguen el «oxígeno» que necesitan.

Otro recurso muy utilizado ha sido el de los ERTE, pero estos no pueden durar eternamente, aunque el gobierno ha prometido extenderlos hasta el mes de mayo.

De los 800.000 trabajadores que estaban en ERTE a 1 de diciembre de 2020, más de una tercera parte pertenecen al colectivo de la hostelería o gremios equiparables y otros 113.000 al gremio hotelero.

Un sector herido de muerte

La patronal del sector evalúa en un tercio las instalaciones que están a punto de sucumbir financieramente por no tener ingresos y tener que seguir haciendo frente a los gastos.

La situación es muy similar, así como los porcentajes, en todo el Estado, situación que puede seguir agravándose en caso de que se vuelvan a dictar próximos «cerrojazos».

Hasta el pasado mes de noviembre, el sector solo ha ingresado el 43% de lo que tenía previsto para el último trimestre del 2020, bien es cierto que la proyección se hacía teniendo en cuenta que la pandemia de SARS-CoV-2 estuviese superada.

A pesar de ello, existen sectores que están en una situación incomparablemente más grave: agencias de viajes, hoteles, hostales, campings y sector del transporte.

El Banco de España lo confirma

En diversos informes del Banco de España se confirma la casi defunción del sector. Según el organismo que dirige Pablo Hernández de Cos, el 75% del sector hostelero y afines cerraron el ejercicio fiscal con pérdidas.

A esa situación se suma, para empeorar el pronóstico, las características del sector: las empresas son muy pequeñas y no tienen «músculo» financiero para hacer frente a la peor crisis económica en ocho décadas.

Además, es un sector poco habituado a innovar: solo el 8% de las empresas han organizado acciones para llevar a casa de los clientes las comidas y bebidas que proporcionaban en sus locales.

Desde la patronal del sector se piden subvenciones para que el sector se reinvente, de manera que pueda establecer planes que llevar a la práctica para poder seguir desarrollando su tradicional negocio que no es otro que el de servir comida y bebida.

Ayuda europea distribuida por las comunidades autónomas

El gobierno de España ha puesto a disposición del sector de la hostelería un plan de apoyo con el dinero del fondo europeo REACT-EU, que ha sido distribuido por las comunidades autónomas.

En el caso de la Comunidad Valenciana que ha establecido el cierre completo de la hostelería en toda la CC. AA., el sector se beneficiará de ayudas directas por un montante de 340 millones de euros.

Mucho más magro es el plan de rescate de Castilla y León, que está dotado con un cheque de entre 2.000 y 4.000 euros para bares, restaurantes, hotelería y agencias de viajes. En total se repartirán 10 millones de euros.

La patronal del sector, mejor que unas ayudas que dependan de la facturación, proponen el «modelo francés» donde las ayudas dependen del número de trabajadores que tiene cada negocio, que se resumen en 500 euros por trabajador y mes.

Fuente – el diario

Imagen – Laura LaRose / Sam / Adam Jones / Karenne Sylvester / Alex Graves / Atle Solbakken / Antonio Tajuelo / Marco Verch

La pandemia impulsa los supermercados

Los supermercados, hipermercados y grandes superficies es uno de los pocos sectores que han visto como multiplicaban ventas y beneficios. El «cerrojazo» de marzo hizo subir la facturación en una progresión casi geométrica

Aunque la mayor parte de la actividad económica está «gripada» y sectores como la hostelería y el turismo no levantan cabeza, hay otros mercados que marcan récords.

Uno de esos sectores son los de los supermercados, llegando muchos de ellos hasta multiplicar sus ventas, si bien es cierto que con el reciente temporal de nieve Filomena, algunos de ellos han sufrido desabastecimiento.

Uno de los miedos cervales cuando se produce una pandemia como la del SARS-CoV-2 es que se produzca desabastecimiento de bienes básicos en los supermercados, aunque gracias a dios esta situación no se ha producido.

Lineales vacíos

Haya por marzo, cuando nos estalló en las manos la pandemia, la mayor parte de la ciudadanía se lanzó a comprar compulsivamente bienes de primera necesidad para llegar sus despensas en vista de lo que pudiera pasar.

En esos primeros meses que tuvimos que convivir con el SARS-CoV-2, muchos supermercados y grandes superficies llegaron a vender en una semana lo que antes vendían en un mes.

Uno de los bienes más perseguidos por los clientes fue el papel higiénico, cuyo consumo subió en los primeros meses hasta un 25%, conjuntamente con el del alcohol medicinal, mascarillas y gel hidroalcohólico.

De hecho, el confinamiento posterior también provocó que las viandas que no se podían consumir en la hostelería, se comprasen en la gran superficie o se adquiriese la materia prima para elaborarlos.

Durante el confinamiento lo más demandado en la cesta de la compra fue la cerveza, el vino, todo tipo de aperitivos y el chocolate.

Crece la facturación

El sector en su conjunto facturó un 7% más en el 2020 que el año anterior, y en parte se explica por un trasvase del gasto desde la hostelería, que todavía siguen viviendo su particular «travesía por el desierto».

La especial actividad del sector de las grandes superficies ha tenido un correlato automático en le empleo, con una fuerte contratación de todo tipo de personal para poder hacer frente al aumento de la actividad.

La gran superficie española ha podido exhibir su «músculo» ante una situación de extraordinaria gravedad como es la pandemia que todavía vivimos, logrando que en ningún momento se haya producido desabastecimiento.

No todo son beneficios

Bien es cierto que el sector ha tenido que aumentar también sus gastos, siendo la «parte del león» la inversión que ha habido que realizar para guardar todas las precauciones sanitarias obligadas por el SARS-CoV-2.

La creación de empleo también ha sido importante, tanto dar servicio a los clientes como para poder gestionar sus ventas online que también han crecido casi exponencialmente.

Pero en general, en todos los segmentos del comercio de alimentación y bienes de primera necesidad se ha notado el impulso: grandes superficies, supermercados, mercados, tiendas de proximidad y hasta bazares chinos.

El comercio de proximidad el más beneficiado

Han sido los supermercados y tiendas de barrio los que más han mejorado en sus ventas y su facturación.

Por lo general los que han podido aprovechar esta pandemia son supermercados especializados y con una buena oferta de producto fresco.

Estamos hablando de cadenas de supermercados como Consum, AhorraMas, Bonpreu, Gadis, Alimerka, Condis o Covirán, que inclusive han logrado hacerse con parte de la demanda que oferta Mercadona.

Su éxito se cifra en haber tenido la suficiente flexibilidad y rapidez a lo que estaba demandando sus clientes, sobre todo en lo que tiene que ver con producto fresco y comida preparada.

David vence a Goliat

Contrariamente a lo que sucede habitualmente, que no es otra cosa que el pez grande se come al chico, en esta crisis, los que mejor parados han quedado han sido los supermercados y no los hipermercados.

Estos supermercados han absorbido una demanda de compra porque los españoles han empezado a consumir en su casa lo que habitualmente consumían en la hostelería, obligada a un «cerrojazo».

Mientras tanto los hipermercados han visto como las restricciones de movilidad afectaban a sus clientes, fundamentalmente porque para acudir a ellos suele ser necesario tener un vehículo.

Son cadenas como Eroski y Día los principales beneficiados, ya que la mayor parte de su red comercial son supermercados que además se encuentra incardinados en la geografía de proximidad de las ciudades.

No salir del barrio

Es otra de las enseñanzas de la pandemia: los clientes han optado por comprar no en la gran distribución sino en tiendas o supermercados que están a pocas calles de su domicilio.

 Además, en lo que llevamos de pandemia se han producido ciertos cambios que han llegado para quedarse: se ha reducido la compra en tiendas de alimentación y ha aumentado un 14% el tique medio de la compra.

Otro canal de ventas que se ha visto afectado ha sido el comercio electrónico, impulsado por las restricciones de movilidad y el «cerrojazo» que vivimos entre marzo y mayo.

Los cambios principales de la compra «digital» tiene que ver que se ha trasladado a grupos de edad que no hacían ese tipo de compra – los mayores de 50 años – y que por primera vez el grueso de los clientes ha comprado producto «fresco».

En solo un año el comercio electrónico de productos de primera necesidad ha crecido un 30%, con la salvedad de que, si las empresas hubieran estado preparadas para el «salto», podrían haber aprovechado mejor la situación.

La pandemia ha aumentado el gasto

Debido al SARS-CoV-2, los supermercados, hipermercados y grandes superficies han tenido que realizar una importante inversión para hacer frente a la pandemia.

El sector en su conjunto ha tenido que realizar una inversión de 300 millones de euros, habiendo gastado Día, solo en EPIS, 12 millones de euros y Lidl un total de 26 millones de euros.

En reforzar sus canales digitales, que no estaba preparada para la avalancha de compras, el sector ha multiplicado el gasto por cuatro con respecto a las cifras del 2019.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Michael Ocampo / Raed Mansour / Polycart / Aranami / Hitchster / Virgin Retail / Ed Kholer / Kurtis Garbutt

¿Represalias?

La implantación de la «tasa Google» en España se ha convertido en un casus belli para la administración norteamericana, que ha anunciado posibles represalias por considerar que con dicho gravamen se discrimina a las empresas de su país

Es lo que veladamente ha anunciado Estados Unidos ante la imposición en España de la denominada «tasa Google», que según el gobierno norteamericano no hace sino discriminar a las empresas norteamericanas.

Recordemos de la «tasa Google», en esencia, consisten en que las grandes multinacionales tecnológicas – Google, Apple, Facebook y Amazon – tributen por el negocio que desarrollan en España.

Hasta la entrada su entrada en vigor, y mediante operaciones de ingeniería financiera, algunas de las multinacionales citadas, el caso más sangrante era el de Apple, llegaban hasta a declarar pérdidas en nuestro país.

Contra las normas de tributación internacional

Es lo alega la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, que alega que la «tasa Google», que no solo aplica España, sino también Austria y Reino Unido, es discriminatoria para con sus empresas.

Además, alega que dicha tasa es incompatible con las normas de tributación internacional, y también estaría limitando las posibilidades de negocio de las grandes empresas del país que dentro de poco gobernará Joe Biden.

El umbral que ha puesto la legislación española, un negocio anual mayor de 750 millones de euros, hace que 34 multinacionales norteamericanas se verán afectadas, mientras que de las empresas españolas solo dos superarían ese umbral.

La USTR aduce que, si el umbral fuese los 50 millones de dólares, las empresas españolas afectadas serían 20 y las norteamericanas 80.

Apunta a las Top

Es otra de las acusaciones de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, USTR en sus siglas en inglés.

La tasa se aplica a un importante número de servicios, desde la publicidad a la intermediación online o la transmisión de datos, unos sectores que están copados por multinacionales norteamericanas.

Desde la USTR se informa que sigue evaluando que respuesta dará a la «tasa Google» que está en vigor en España, no descartando algún tipo de sanción contra las empresas españolas a modo de represalia.

La respuesta más socorrida sería la de grabar con aranceles los productos españoles que exportan hacia Estados Unidos, unas sanciones de la misma guisa de las que tiene aplicadas a diversos productos europeos.

Una aplicación inminente

La «tasa Google» entrará en vigor este próximo sábado, aunque la primera liquidación se realizará dentro de tres meses.

Se aplicará a empresas que facturen más de 750 millones de ellos, y que al menos facturen tres millones en nuestro país.

Los servicios a los cuales se puede aplicar la «tasa Google» son servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y venta de datos y de metadatos.

Las previsiones iniciales de Hacienda eran de más de 1.000 millones de euros, pero finalmente una estimación más realista muestra que no serán más allá de los 968 millones de euros.

Y si las empresas se niegan a pagar la tasa

Como en cualquier iniciativa tributaria, se han establecido multas para aquellas empresas que se nieguen a pagar dicha tasa: el 0,5% del importe neto de la cifra de negocio del año natural anterior.

Los clientes pagarán la factura

Como casi en cualquier negocio, las empresas repercutirán el impuesto en sus clientes, y se espera por tanto un encarecimiento de los servicios.

Los españoles pagaremos entre 515 y 665 millones más por los servicios digitales, aunque como ya hemos indicado las grandes multinacionales del negocio digital tendrán, por primera vez, que tributar en España.  

La OCDE no es favorable a la «tasa Google»

Ha sido el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Ángel Gurría, el que ha valorado negativamente la introducción unilateral de esas nuevas tasas.

Fundamentalmente lo considera una mala idea debido a que lo único que podría suceder es que se entrase en una dinámica de guerra fiscal y comercial que no beneficiaría a nadie, pero sobre todo a pequeñas economías como la española.

Lo ideal sería que dentro del marco de la OCDE se pergeñara una «tasa Google» de obligatorio cumplimiento para todos los países miembros, solución que no parece próxima por la negativa de Estados Unidos de negociar esos términos.

Desde el gobierno español se califica la tasa como «transitoria» hasta que se legisle algo parecido dentro de las principales organizaciones económicas supranacionales, caso del G7 o del G20.

Google, el caso más flagrante

Se estima que entre 2016 y 2019, Google se llevó al paraíso fiscal de Islas Bermudas 34.000 millones de euros, dinero que no se tributó ni en Estados Unidos, país donde tiene su sede social, sino en Irlanda, donde tiene (aparentemente) su sede fiscal.

Google Ireland Holding Unlimited Company, que es la matriz de su esquema tributario, declaró unos ingresos, en el 2018, último año del que hay cuentas, 18.300 millones de euros.

Irlanda no es su matriz

Aunque pudiera parecer que la matriz de Google está en Irlanda, no es así, ya que la filial, pues de eso se trata, irlandesa depende de dos sociedades con domicilio fiscal en Bermudas.

Google Bermudas Limited Company posee el 99% de la filial irlandesa y el 1% restante está en manos de Google Bermudas Unlimited Company.

De hecho, en Irlanda la multinacional que fundase Sergei Brin, pago la exigua cantidad de 236,2 millones de euros en impuesto de sociedades.

Un esquema sencillo

La «trampa» de Google y otras tecnológicas utilizan sus gastos para enviar sus ingresos a países con baja tributación.

Lo que hace Google es pagar a la matriz por la marca, los productos, la tecnología, derechos intelectuales, y con ello reduce casi a 0 los beneficios de la filial, en este caso al española.

En el caso de Google España, los resultados de explotación fueron de 27 millones de euros, consiguiendo un beneficio neto de 20 millones después de pagar 6,8 millones como impuesto de sociedades.

Y eso cuando los ingresos, solo por publicidad de Google España, facturó 1.500 millones de euros, lo que da una idea de la enorme evasión de impuestos que realizan Google y otras tecnológicas.

De hecho, Google no es la única multinacional tecnológica que se ve favorecida por el liviano impuesto de sociedades irlandés, ya que Apple y Facebook también tiene allí la matriz con la que gobiernan todo su negocio europeo.

Fuente – EL PAÍS / LA VANGUARDIA / elEconomista

Imagen – Neon Tommy / Sam Halladay / Martin Saunier – Plumaz / La Moncloa – Gobierno de España / Teófilo / Mike / EU2017EE / Luis Villa del Campo / Robert Montgomery / Jernej Furman

Annus horribilis para el turismo en España

El desplome del sector turístico en España producto de la crisis del SARS-CoV-2 es más que evidente: ha pasado de suponer el 13% del PIB a ser solo el 4%, con un sector que tardará en recuperarse, y eso en las previsiones más halagüeñas, al menos dos años

El Plan B del sector turístico español, estimular la demanda interna después de la desbandada del turismo internacional, principal «maná» del sector, ha «pinchado rueda».

El turismo interior, además de viajar mucho menos que en años anteriores, producto del miedo al contagio del SARS-CoV-2, ha gastado mucho menos que en años anteriores, en concreto un 40% menos.

Un sector arrasado

De año aciago se puede calificar el 2020 para el sector turístico español, que ha provocado que el sector haya entrado en barrena, máxime cuándo supone el 12% del PIB español en el 2019.

La debacle del sector ha hecho que este año 2020 el aporte del sector turístico haya supuesto solo un magro 4%, aunque las aspiraciones eran mayores.

Precisamente porque se pergeñó una posible solución, que el turista nacional supliera al extranjero, que no se ha producido a pesar de las rebajas que el sector ha establecido en sus tarifas.

Una fórmula que no ha funcionado

Sin embargo, el turista español fue prudente y pesó más el miedo al SARS-CoV-2 que viajar aprovechando las jugosas ofertas que presentaban tour operadores y las cadenas hoteleras.

Los números «cantan»: este año 2020 los ingresos de sector turístico han sido solo el 40% de la facturación del 2019  y el turista nacional viajó un 42% de lo que lo hizo en el anterior ejercicio fiscal.

Los ingresos entre enero y septiembre del 2020 supusieron una facturación 15.150 millones de euros, mientras que en el mismo periodo del año anterior los españoles nos gastamos en viajes algo más del doble de esa cantidad.

Sin embargo, el turismo nacional no ha caído tanto como lo ha hecho el extranjero, que ha supuesto una bajada del 78% con respecto al mismo periodo del año 2019.

El sector saca conclusiones

La primera de ellas es que el sector turístico español pivota sobre el turismo extranjero, mientras que no ha «cuidado» el mercado interior de turistas españoles, lo cual explica en buena medida el desbarajuste que vivimos.

EXCELTUR, la patronal del sector, evalúa las pérdidas de este 2020 en 110.000 millones de euros, lo que ha provocado un enorme boquete en la economía nacional, ya que el 13% de la misma provenía de este sector.

Las pernoctaciones también bajan, en el caso del turista nacional en un 28%, ya que muchos o bien han preferido pasar las vacaciones en segundas residencias o bien en casas de familiares y amigos.

Si tenemos en cuenta las pernoctaciones que afectan al sector turístico – hoteles, casas rurales, campings – la caída es del 50% con respecto al año anterior.

Darwinismo turístico

Aunque nadie duda, y más tras hacerse manifiesto que las vacunas son eficaces, que se ve la luz al final del túnel, más peliagudo va a ser saber cuántas empresas turísticas se van a quedar en el camino.

Además, la pandemia de SARS-CoV-2 no es el único problema que acecha al sector, ya que, con el BREXIT, aunque parece que civilizado, también se ven incógnitas en el horizonte debido al «peso» de los turísticas británicos en España.

Otro elemento para tener en cuenta es la «resaca económica» que va a provocar la crisis del SARS-CoV-2, inclusive una vez que se haya superado el problema con la vacunación masiva de la población.

Al mismo tiempo, los españoles se han embarcado en una carera ahorradora por lo que pueda pasar, y hay que recordar que los gastos turísticos y de viajes suelen ser una de las últimas prioridades de las personas en una crisis económica.

Travesía por el desierto

Los analistas, como suele ser habitual en estas circunstancias, se preguntan cuándo remontará el vuelo el sector, y los cálculos más optimistas hablan de que no será hasta el 2023 cuando se puedan recuperar los niveles anteriores a la pandemia.

Por subsectores, el turismo foráneo se podrá recuperar este 2021, al menos en un 40%, y para el 2022 ya habrá retornado hasta un 80% de los visitantes extranjeros.

La recuperación también irá por regiones, y las islas serán las últimas de volver a tener «tono muscular» debido a que son dependientes del transporte aéreo, también muy tocado por la pandemia.

Sin embargo, el gobierno considera que una vez que haya sido vacunada más del 70% de la población y logremos la «inmunidad de rebaño», allá por Semana Santa, el sector podría hacer una buena «caja» en esa campaña.

Primero los nacionales y después los foráneos

 Son muchos los analistas que coinciden en que primero se recuperará, además de una manera muy rápida, el turismo nacional y con posterioridad el foráneo.

En este último caso la recuperación de volúmenes precrisis tardará al menos dos años, hasta que los destinos turísticos nacionales puedan volver a resultar atractivos – y seguros – para los turistas de allende nuestras fronteras.

Aceleración de la transformación

La crisis ha llegado en un momento en el cual el sector estaba en plena transformación y los expertos están convencidos que la pandemia de SARS-CoV-2 no va sino a acelerar esas transformaciones.

Además, se espera que el «maná» de los 140.000 millones de euros que viene de la Unión Europea caigan, al menos un buen «pellizco» en el sector turístico español.

Pero para que pueda lograr eso, el gobierno y el sector turístico tiene que presentar proyectos viables en los cuales se pueda invertir ese dinero.

Los dos elementos de transformación que va a acelerar esta crisis van a ser la sostenibilidad y la digitalización del sector, por otro lado, un «mantra» que parece replicado de otros sectores pero que se quiera o no va a ser el futuro.

En el caso de las islas Canarias y las islas Baleares, sus gobiernos autonómicos han contratado a consultoras, como KMPG, para que les ayuden a que la recuperación del turismo sea más vigorosa y más rápida.  

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Evgeny Isaev / Aaron / Thomas Depenbusch / Steven Miller / Bryn Pinzgauer / Peter Dowley / Lauren Manning / Goran Has

Mercado de las telecomunicaciones: una competencia que no es tal

Operando más de 20 marcas en el mercado de las telecomunicaciones español, parecería que la competencia está a resguardo, pero la realidad es que esas dos decenas de marcas están controladas únicamente por cinco compañías

Si por algo luchan los reguladores, en el caso de España la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia es que exista esta última.

De lo que se trata es que ninguna empresa, o conjunto de empresas, tengan una presencia monopolística en los mercados, cosa que muchas veces no consiguen.

En el caso del mercado de las telecomunicaciones español la competencia es solamente un espejismo, ya que solo cinco compañías son propietarias de más de 20 operadoras.

Lo que buscan las compañías es tener una «marca» para cada nicho de mercado, desde los clientes que buscan pagar lo menos posible, aquellos que solo quieren un tipo de servicio, como la fibra, y hasta los clientes premium.

Precio, el casus belli

Llevamos años inmersos en una guerra de precios entre las diferentes operadoras, guerra que se ha recrudecido durante el verano y los clientes son promiscuos, buscando la mejor oferta.

El pasado septiembre se produjo un récord, ya que en el mercado de las telecomunicaciones español se produjeron hasta 750.000 portabilidades.

Sin embargo, es común entre los clientes quedar deslumbrados con las incesantes ofertas que promueven las operadoras, «gangas» que no suelen ser tal cuando se lee al detalle la «letra pequeña».

En el caso de España, lo que en un principio parece unas cotas más que adecuadas de competencia – existen hasta 20 operadoras – se revela como una suerte de engaño cuando se conoce que están controladas solo por cinco compañías.

Se trata de una estrategia multimarca que lo que busca es «pescar» desde un segmento de clientes que buscan pagar lo mínimo y / o acceder a solo una parte de la oferta, como los que solo desean fibra.

Y del mismo modo buscan también atraer, con otras marcas, a clientes premium que lo que desean es el «paquete» completo: televisión, fibra, telefonía fija y telefonía móvil.

Un mercado segmentado

La profusión de marcas, como ya hemos indicado hay más de 20 en el mercado de las telecomunicaciones español, es producto de lo segmentado que está el mercado.

Cada una de esas cinco grandes operadoras suele tener su marca de bajo coste y también la premium, optando por no competir en el mismo mercado; en este sentido, las marcas se complementan.

Uno de los déficits que encontró Telefónica que tenía era que carecía de una marca de bajo coste, por lo que a partir del 2018 salió a ese nicho de mercado con O2, que en sus orígenes era una operadora británica que adquirió.

Las grandes compañías, creando sus marcas de bajo coste, pueden pelear en un mercado que hasta ahora estaba dominado por compañías que pequeño tamaño que podían lanzar agresivas ofertas.

Además, su competencia en ese mercado del low cost no interfiere con sus marcas que van a la caza del cliente premium, en el caso de Telefónica la marca Movistar.

Absorber mejor que crear

Al menos en el mercado de las telecomunicaciones español, las grandes operadoras, podríamos denominarlas Las Cinco, han optado por comprar marcas antes de crearlas, ya que eso ofrece muchas ventajas.

Algunas de ellas son que, primero, al comprar una empresa del segmento en el que quieres operar es que eliminas competencia, y otro argumento de peso tiene que ver con que la compañía que absorbes puede estar ya bien posicionada en el mercado.

Un ejemplo de esa operativa es la operadora francesa Orange: además de operar con su propia marca son de su propiedad Simyo, adquirida en 2012, Jazztel, que fue adquirida en 2014 y República Móvil, comprada en 2018.

David contra Goliat

Es como se puede calificar la historia de MásMóvil, una pequeña empresa de telecomunicaciones que a base de la adquisición de pequeñas empresas se ha convertido en una de las cinco.

En su «cartera» cuenta con Yoigo, Llamaya, Lebara, Pepephone y LycaMobile, siendo su última adquisición, por 115 millones de euros, de Ahí+, una pequeña operadora con un gran presencia en el sur de España.

Pero también grandes operadoras han seguido la senda de MásMóvil, caso de la operadora británica Vodafone, que posee las «marcas» Airtel, Lowi y Vodafone Yu, con la que intenta captar a los más jóvenes.

En la historia de Vodafone en España también hay fracasos: intentó lanzar Bit en 2018, con la cual pretendía hacer la competencia a O2, pero la marca acabó desapareciendo.

Esa aldea gala que resiste al invasor

Pero inclusive operadoras que inicialmente eran locales, como Euskaltel, también han entrado en ese «juego», para ganar tamaño y extenderse por todo el territorio español.

Debido a esa política hoy es la quinta «teleco» española, con una estrategia que pasa por adquirir otros operadores regionales, caso de la asturiana Telecable, y seguir operando con dichas marcas.

A finales del 2019 creó Virgin Telco, una marca low cost, con la cual pretende competir en todo el Estado, permitiendo a los clientes hacerse su propio «menú» con aquellos productos que deseas contratar (telefonía fija, telefonía móvil, fibra o televisión).

Monopolio no consolidado

Un análisis en profundidad del mercado de las telecomunicaciones español muestra que estamos ante un monopolio de facto de solo cinco compañías.

Entre Telefónica, Vodafone, Orange y MásMóvil gestionan el 93,4% de las líneas móviles que hay en el Estado y el 94,7% de la oferta de fibra óptica.

A pesar de ello las cuatro operadoras citadas ven como desde verano su cuota de mercado se reduce en beneficio de otras dos nuevas operadoras que pisan fuerte, como es el caso de Euskaltel y Digi.

En el caso de la operadora vasca, que, como ya hemos indicado, lanzó Virgin Telco para competir en todo el Estado con ofertas de telefonía móvil y fibra óptica, habiendo captado, en pocos meses, 58.000 clientes.

De hecho, las previsiones de Euskaltel son que, en un par de años, Virgin Telco le permita obtener el 40% de los ingresos de todo el grupo empresarial.

Por su parte, los rumanos de Digi, que en un primer momento centró su nicho de mercado en la importante colonia rumana que hay en España, está ensanchando sus horizontes a otro tipo de clientes, tanto en móvil como en fibra óptica.

Fuente – el diario

Imagen – World Travel & Tourism Council / Raúl Hernández González / Savannah River Site / orange / MásMóvil / euskaltel / DIGI

A río revuelto…

Mientras que sectores económicos enteros están «de derribo», hay otros y determinadas empresas que han visto como con la pandemia aumentaban sus posibilidades de negocio, caso de Amazon o Zoom, por citar solo dos

La emergencia sanitaria que ha provocado en SARS-CoV-2, solo ha sido superada por la emergencia económica que estamos sufriendo.

De un día para otros sectores pujantes – restauración y hostelería, hotelería, pequeño comercio – se vieron obligados a «echar la persiana» y cuando han podido abrir han visto como su demanda se había desplomado.

Pero como suele suceder habitualmente, y como recuerda el refranero español, “A río revuelto, ganancia de pescadores”: ha habido sectores económicos que han visto como hacían grandes negocios en plena pandemia.

Al mismo tiempo, se ha vuelto a ver el desapego de la economía real con la cotización en bolsa, con muchos de sus índices – S&P 500, Nasdaq, Dax 30 – batiendo récords históricos, y eso mientras que la economía real entraba en bancarrota.

Jeff Bezos se hace de oro

Y eso a pesar de que Amazon lleva más de un lustro facturando cifras astronómicas – 250.000 millones de dólares en el último ejercicio fiscal – con unos beneficios después de impuestos de 10.000 millones de dólares.

Y la pandemia no ha hecho sino hacer la empresa mucho más rentable, inclusive una vez descontados los enormes gastos que han hecho para proteger a la empresa y a los empleados del SARS-CoV-2.

En términos interanuales, Amazon ha doblado en el primer trimestre del año ha doblado los beneficios logrados en el mismo periodo del año 2019, por lo cual Jeff Bezos ha sumado otros 30.000 millones de dólares a su fortuna personal.

Con los comercios cerrados, las población confinada en su casa y la actividad económica paralizada, para muchas personas Amazon se convirtió en el sinónimo de un gran almacén virtual.

En Amazon se podían comprar todo tipo de bienes, con lo cual, en lo más duro del confinamiento, se convirtió en el único «comercio» que estaba abierto, además las 24 horas del día.

A su favor contaba, y sigue contando, con un sistema logístico que todavía no ha sido superado por ninguna empresa y también con un buen servicio de atención al cliente.

Videollamadas de trabajo

La existencia de pandemia y el confinamiento no hicieron disminuir la necesidad de las empresas de realizar reuniones de trabajo.

Sin embargo, con la gente teletrabajando desde su casa, las reuniones tenían que ser por videollamada, y ahí es donde la aplicación Zoom vio su oportunidad de crecer.

Como en el caos de Amazon, cuando más se extremaba la pandemia, empresas y personas particulares más utilizaban Zoom para estar en contacto con sus compañeros de trabajo y allegados.

De hecho, su cotización en bolsa se disparó un 400% en los peores momentos de la crisis sanitaria, aunque bien es cierto que la noticia de la consecución de varias vacunas contra el SARS-CoV-2 hundió a Zoom en bolsa.

A pesar de un ligero batacazo, del que Zoom parece recuperado, la compañía vale, a día de hoy, 100.000 millones de dólares.

«Peli» y manta

La pandemia nos ha obligado a ser más hogareños, no nos ha quedado otra. Por ello, los aficionados al audiovisual han aumentado, en un tiempo en el que triunfan las plataformas de streaming.

Debido a ello, plataformas como Netflix, HBO o Amazon Prime han visto como se multiplicaban sus usuarios, en una tendencia que ya había comenzado hace unos cuantos años.

Tal fue el consumo en streaming durante lo más feraz de la pandemia, que desde la UE se pidió a las plataformas que disminuyesen la calidad del vídeo que emitían en unas redes de fibra sobrecargadas por miles de teletrabajadores.

Además, ante la desafección de la gente a acudir a los cines, Disney optó por estrenar Mulán en su plataforma Disney Plus al precio de 21,99 euros, priorizando su estreno en streaming antes que en los cines.

Riqueza intangible

Otro de los vencedores en la pandemia han sido las monedas virtuales, como es el Bitcoin, quizás la primera y más emblemática de ellas.

Con la pandemia, la cotización del Bitcoin no ha hecho sino subir, logrando el pasado sábado los 30.000 dólares por cada unidad de esa moneda.

Además de la pandemia, la subida en la cotización también puede ser achacada a la entrada de grandes inversores institucionales lo cual ha dado a esta moneda virtual una pátina de respetabilidad que antes no tenía.

 A pesar de ello sigue habiendo voces, algunas de ellas muy cualificadas como la del economista Nouriel Roubini que siguen afirmando que el Bitcoin no es sino una estafa.

El tamaño no es lo importante

Así lo están demostrando pequeñas farmacéuticas, que en estos momentos son la «punta de lanza» de la investigación contra el SARS-CoV-2, como es el caso de BioNtech, que se ha encargado de la «parte del león» de la vacuna de Pfizer.

Moderna, otra de las farmacéuticas que ya ha logrado una vacuna contra el SARS-CoV-2 también es una pequeña empresa, que como BioNtech ha buscado como socio a un gran laboratorio farmacéutico para la producción de las vacunas.

Mientras que la farmacéutica alemana ha duplicado su valor en Bolsa, en el caso de Moderna, su cotización se ha «disparado» un 400%.

¿Me haces un Bizum?

Es otra de las aplicaciones que ha visto como sus operaciones se centuplicaban durante lo más crudo de la pandemia.

Esta aplicación de envío de dinero a teléfonos móviles ha estrenado el año con 12 millones de usuarios, ya que son muchos los bancos españoles que ya utilizan el servicio.

Entre los factores que han impulsado su crecimiento se encuentra el cierre masivo de oficinas bancarias, el menor uso de dinero en efectivo y la digitalización de la banca española.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Jeremy Schultz / U.S. Secretary of Defence / zoom / HBO España / BTC Keychain / Tim Reckmann / bizum