Subida de precios

Algunas de las principales multinacionales que producen alimentos procesados, caso de Nestlé, han subido los precios de la generalidad de los productos que elaboran. Si hasta ahora no habían repercutido en el precio de los productos el aumento de sus costes, ahora sí. Mientras tanto la inflación sigue campando por sus respetos

Y en este caso de los productos de la multinacional Nestlé, que sube los precios como no los había subido en una década.

Con ello, la multinacional suiza pretende repercutir en el cliente la subida de precios que ellos tienen en la materia prima y en todos los elementos que inciden en la producción de sus alimentos procesados.

En este aspecto, en la subida de precios, no hace sino seguir la senda de subida de precios de otras multinacionales alimentarias, como pueda ser el caso de Danone o Procter & Gamble, con la vista puesta en adecuarse a las necesidades del mercado.

Repercutir en el consumidor

Se trata de un proceso generalizado que se está produciendo en casi todos los mercados, incluido el de la producción alimentaria.

Además, desde Nestlé, ya se ha advertido que en los próximos meses seguirán las subidas de precio en sus productos.

Con ello se unen a un movimiento que se está produciendo en su sector, donde otros gigantes de la producción alimentaria, como la norteamericana Procter & Gamble y la francesa Danone ya han llevado a cabo una actualización de sus productos.

Entre los factores que hacen que hayan aumentado, y mucho, los precios de los alimentos procesados se encuentran el encarecimiento de la energía y la guerra de Ucrania, que está afectado a la producción de ciertas materias primas.

Hay que tener en cuenta que el aumento de los precios de la energía afecta a un buen número de sectores, como son desde el transporte a la necesaria cadena de frío de muchos de los alimentos que produce Nestlé.

El negocio es el negocio

Hasta bien entrado el 2021 estas grandes industrias de la alimentación habían intentado absorber el aumento en los costes de producción.

Sin embargo, los factores ya indicados y el aumento de la inflación, ha provocado que Nestlé y otras multinacionales de la alimentación hayan dicho basta y hayan empezado a repercutir el aumento de los costes en sus clientes.

En el caso de la multinacional suiza se trata de mayor aumentó del precio de venta al público de la última década, con una subida de los precios que terminará 2022 cercana al 6%.

Inclusive la empresa que dirige Paul Bulcke ya ha advertido que el aumento de precios seguirá por lo menos en lo que queda de 2022, con una subida, hasta el momento de casi el 5%; algo parecido ha hecho Procter & Gamble.

La demanda aumenta

Afortunadamente para Nestlé y para otras empresas de su sector, la demanda de sus productos no deja de crecer, y las previsiones para los próximos meses son muy halagüeñas.

En el caso de Procter & Gamble la demanda ha aumentado, en lo que va de año, un 7%, lo que supone el mejor resultado en los últimos tres lustros.

En el caso de la empresa que nos ocupa, Nestlé, en el primer trimestre del año la demanda aumento un 5,4%, logrando unas ventas de 21.622 millones de euros.

Las previsiones de beneficio operativo de la empresa que fundase Henri Nestlé son, para este año, de más del 17%.

Un aumento responsable

Así ha definido el consejero delegado de Nestlé, Mark Schneider, el aumento de precios que la multinacional ha imprimido a sus productos.

Algo que paradójicamente, aunque no se pueda hablar de una relación directa entre ambos hechos, ha producido un aumento orgánico de ventas.

Schneider también ha advertido que, en un entorno altamente inflacionario, va a provocar nuevos aumentos de precios, que irán complementadas con medidas mitigadoras del daño que la inflación causa a la empresa.

La inmensa mayoría de la gama de productos de Nestlé ha aumentado el precio, en productos tan dispares como los Kit Kat o el agua con gas Perrier, aunque los máximos aumentos se han producido en la comida para mascotas.

En cuanto a las regiones donde mayor aumento se ha producido en el coste de los productos, América del Norte lidera el ranking con un aumento del 8,5% en los precios mientras que en Europa han aumentado «solo» un 3,5%.

Como dato que afecta a quien esto redacta, las cápsulas de café Nespresso han aumentado su precio un 3,1%, con lo que tomarse el café de la mañana es ahora mucho más caro.

Una inflación que no da tregua

Es uno de los principales riesgos económicos que se ciernen sobre la eurozona, donde geográficamente se encuentra ubicada España, aunque se trata de un proceso generalizado en los cinco continentes.

En el mes de marzo, el último del que hay indicadores, la inflación se ha situado en el 7,4%, lo que supone haber subido casi dos puntos porcentuales con respecto al mes de febrero de este 2022.

Eso está suponiendo una subida generalizada de precios, que en el caso de los países que tiene el euro como moneda común, ha escalado hasta el 7,8% en términos interanuales en lo que respecta a alimentos frescos.

Lo que resulta más preocupante es el aumento del precio de la energía, que se ha situado en el 44,4% en el mes de marzo, después de que en el mes de febrero subiera un 32%.

Dentro de esta escalada inflacionista, también suben los precios en el sector servicios, que en términos interanuales se han encarecido un 2,7%, superando en dos décimas al incremento producido en febrero.

En cuanto a la tasa de inflación subyacente, se ha producido un alza histórica, que la ha situado en el 2,9%; se trata de un indicador que no tiene en cuenta el precio de los alimentos frescos, el alcohol ni el tabaco.

De entre los países de la Unión Europeo donde más han aumentado los precios, estos son, Lituania Estonia, Chequia, mientras que los estados donde menos aumentaron los precios nos encontramos a Malta, Francia y Portugal.

Fuente – EL PAÍS / El Confidencial

Imagen – Bycroft Boy / Donald West / Eric Hunsaker / Polycart / Dantadd / Cost of Living