A río revuelto…

Mientras que sectores económicos enteros están «de derribo», hay otros y determinadas empresas que han visto como con la pandemia aumentaban sus posibilidades de negocio, caso de Amazon o Zoom, por citar solo dos

La emergencia sanitaria que ha provocado en SARS-CoV-2, solo ha sido superada por la emergencia económica que estamos sufriendo.

De un día para otros sectores pujantes – restauración y hostelería, hotelería, pequeño comercio – se vieron obligados a «echar la persiana» y cuando han podido abrir han visto como su demanda se había desplomado.

Pero como suele suceder habitualmente, y como recuerda el refranero español, “A río revuelto, ganancia de pescadores”: ha habido sectores económicos que han visto como hacían grandes negocios en plena pandemia.

Al mismo tiempo, se ha vuelto a ver el desapego de la economía real con la cotización en bolsa, con muchos de sus índices – S&P 500, Nasdaq, Dax 30 – batiendo récords históricos, y eso mientras que la economía real entraba en bancarrota.

Jeff Bezos se hace de oro

Y eso a pesar de que Amazon lleva más de un lustro facturando cifras astronómicas – 250.000 millones de dólares en el último ejercicio fiscal – con unos beneficios después de impuestos de 10.000 millones de dólares.

Y la pandemia no ha hecho sino hacer la empresa mucho más rentable, inclusive una vez descontados los enormes gastos que han hecho para proteger a la empresa y a los empleados del SARS-CoV-2.

En términos interanuales, Amazon ha doblado en el primer trimestre del año ha doblado los beneficios logrados en el mismo periodo del año 2019, por lo cual Jeff Bezos ha sumado otros 30.000 millones de dólares a su fortuna personal.

Con los comercios cerrados, las población confinada en su casa y la actividad económica paralizada, para muchas personas Amazon se convirtió en el sinónimo de un gran almacén virtual.

En Amazon se podían comprar todo tipo de bienes, con lo cual, en lo más duro del confinamiento, se convirtió en el único «comercio» que estaba abierto, además las 24 horas del día.

A su favor contaba, y sigue contando, con un sistema logístico que todavía no ha sido superado por ninguna empresa y también con un buen servicio de atención al cliente.

Videollamadas de trabajo

La existencia de pandemia y el confinamiento no hicieron disminuir la necesidad de las empresas de realizar reuniones de trabajo.

Sin embargo, con la gente teletrabajando desde su casa, las reuniones tenían que ser por videollamada, y ahí es donde la aplicación Zoom vio su oportunidad de crecer.

Como en el caos de Amazon, cuando más se extremaba la pandemia, empresas y personas particulares más utilizaban Zoom para estar en contacto con sus compañeros de trabajo y allegados.

De hecho, su cotización en bolsa se disparó un 400% en los peores momentos de la crisis sanitaria, aunque bien es cierto que la noticia de la consecución de varias vacunas contra el SARS-CoV-2 hundió a Zoom en bolsa.

A pesar de un ligero batacazo, del que Zoom parece recuperado, la compañía vale, a día de hoy, 100.000 millones de dólares.

«Peli» y manta

La pandemia nos ha obligado a ser más hogareños, no nos ha quedado otra. Por ello, los aficionados al audiovisual han aumentado, en un tiempo en el que triunfan las plataformas de streaming.

Debido a ello, plataformas como Netflix, HBO o Amazon Prime han visto como se multiplicaban sus usuarios, en una tendencia que ya había comenzado hace unos cuantos años.

Tal fue el consumo en streaming durante lo más feraz de la pandemia, que desde la UE se pidió a las plataformas que disminuyesen la calidad del vídeo que emitían en unas redes de fibra sobrecargadas por miles de teletrabajadores.

Además, ante la desafección de la gente a acudir a los cines, Disney optó por estrenar Mulán en su plataforma Disney Plus al precio de 21,99 euros, priorizando su estreno en streaming antes que en los cines.

Riqueza intangible

Otro de los vencedores en la pandemia han sido las monedas virtuales, como es el Bitcoin, quizás la primera y más emblemática de ellas.

Con la pandemia, la cotización del Bitcoin no ha hecho sino subir, logrando el pasado sábado los 30.000 dólares por cada unidad de esa moneda.

Además de la pandemia, la subida en la cotización también puede ser achacada a la entrada de grandes inversores institucionales lo cual ha dado a esta moneda virtual una pátina de respetabilidad que antes no tenía.

 A pesar de ello sigue habiendo voces, algunas de ellas muy cualificadas como la del economista Nouriel Roubini que siguen afirmando que el Bitcoin no es sino una estafa.

El tamaño no es lo importante

Así lo están demostrando pequeñas farmacéuticas, que en estos momentos son la «punta de lanza» de la investigación contra el SARS-CoV-2, como es el caso de BioNtech, que se ha encargado de la «parte del león» de la vacuna de Pfizer.

Moderna, otra de las farmacéuticas que ya ha logrado una vacuna contra el SARS-CoV-2 también es una pequeña empresa, que como BioNtech ha buscado como socio a un gran laboratorio farmacéutico para la producción de las vacunas.

Mientras que la farmacéutica alemana ha duplicado su valor en Bolsa, en el caso de Moderna, su cotización se ha «disparado» un 400%.

¿Me haces un Bizum?

Es otra de las aplicaciones que ha visto como sus operaciones se centuplicaban durante lo más crudo de la pandemia.

Esta aplicación de envío de dinero a teléfonos móviles ha estrenado el año con 12 millones de usuarios, ya que son muchos los bancos españoles que ya utilizan el servicio.

Entre los factores que han impulsado su crecimiento se encuentra el cierre masivo de oficinas bancarias, el menor uso de dinero en efectivo y la digitalización de la banca española.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Jeremy Schultz / U.S. Secretary of Defence / zoom / HBO España / BTC Keychain / Tim Reckmann / bizum

Hacia un nuevo tipo de comercio

El comercio, como otros sectores, también ha sufrido el embate del coronavirus, aunque su afectación tiene características propias: mientras que el comercio tradicional ve como bajan sus ventas, el comercio electrónico vive un momento muy dulce

Como el resto de las actividades económicas, el comercio también ha sufrido la debacle económica que ha provocado la pandemia del covid-19, aunque la crisis en el comercio minorista ha tenido otra faz.

Mientras que el comercio tradicional, por no ser considerada una actividad esencial, sufrió en carne propia el «cerrojazo», pero el comercio online vivió uno de sus mejores momentos.

Quien mejor puede personificar el momento dulce que vivió el comercio electrónico ha sido Amazon, que en ese periodo logró ganar, en solo unas semanas, 30.000 millones de dólares norteamericanos.

Proceso de estabilización

El mes de julio ha sido el primero, desde que desencadenó la pandemia, que el comercio ha podido estabilizarse en la llamada «nueva normalidad».

En dicho mes las ventas del comercio tradicional ganaron un 1,1% con respecto al último mes del que existen estadísticas, el de marzo.

En mayo y junio los ciudadanos pudieron recuperar la normalidad y se lanzaron en masa a consumir, sobre todo en el pequeño comercio, con una mejora en la facturación que llegó al 20%.

Sin embargo, si nos atenemos a cifras interanuales, el comercio se deja un 3,9% con respecto al mismo periodo del 2019.

Producto de la movilidad

En el mes de julio, en los cuales, por la derogación del estado de alarma, los españoles han recuperado la movilidad, tanto la que se realiza en las provincias como la interprovincial ligada al turismo, las ventas del comercio se recuperaron algo.

A pesar de ello, en términos mensuales, si comparamos las ventas con las del mismo periodo del año 2019, los resultados son un 0,2% menores que las del año precedente.

Donde la merma en ventas es mayor es cuando aplicamos índices interanuales, lo cual se explica por el aumento del teletrabajo, muchos trabajadores están en ERTE o han perdido el trabajo y que muchos no han viajado en vacaciones.

Por esa última razón, muchos españoles no han viajado en verano, la venta y el consumo de combustibles se ha desplomado un 9,9% y la venta en comercios es un 2,9% que en el año 2019.

Los territorios turísticos los más afectados

Lo cual se suma a que la temporada turística del verano 2020 se ha perdido irremisiblemente, debido a las cancelaciones provenientes de los países europeos de nuestro entorno.

Además, son muchos los países europeos, que a raíz de la segunda ola del coronavirus que estamos viviendo en España, exigen pruebas PCR a sus nacionales que han pasado las vacaciones en nuestro país.

En el caso de Baleares, el comercio se ha hundido un 14,8% y en otro de los territorios turísticos por excelencia, las islas Canarias, el comercio ha mermado un 13,2%.

Aunque en menor medida, otros territorios donde se produce una fuerte afluencia de turistas, como son Andalucía y Cataluña, también han visto como su comercio se resentía, un 5,5% y un 3,8% respectivamente.

Cambio de tendencia

Lo que sí se puede afirmar sin miedo a equivocarse es que el comercio online, ya asentado en nuestro país, ha tenido una mejora que ha venido para quedarse.

Como ya hemos indicado las grandes plataformas de comercio electrónico, caso de Amazon, han tenido beneficios fabulosos producto de que eran de los pocos «comercios» abiertos, y además las 24 horas.

Una vez superado el «cerrojazo», aunque el comercio tradicional ha vuelto por sus fueros, afortunadamente, no se ha visto una caída del comercio electrónico.

A pesar de que el comercio tradicional ha levantado la persiana, la compra electrónica mejora un 19,9% con respecto al mismo periodo del 2019.

Además, otro cambio que se ha producido, ya se verá si se convierte en estructural, es que mientras que el pequeño comercio mejora en sus resultados, las grandes cadenas de distribución y grandes almacenes ven con retroceden sus ventas.

Solo la alimentación se salva

Al menos si evaluamos la mejora de las ventas de julio con respecto a las de junio, lo que supone un crecimiento del 1,8%, aunque si la magnitud a evaluar es la interanual también se produce una merma del 1,4%.

El «farolillo rojo» lo marca esta vez el comercio textil, que ve como lo que el Instituto Nacional de Estadística denomina equipo personal se «deja» un 21,9% en términos interanuales.

Paradójicamente dentro de la categoría del menaje las ventas disminuyen un 3,8% con respecto a junio, pero en términos interanuales se ha vendido un 6,1% que en el mismo periodo del año 2019.

Mala evolución del empleo

Como es natural, la depresión que viven las ventas en el comercio se ha traslado directamente a una considerable destrucción de empleo, habiendo ahora un 3,6% menos de empleados que en las mismas fechas del año 2019.

La destrucción de empleo se deja sentir especialmente en las estaciones de servicio con un 5,2% menos, y sobre todo en pequeñas cadenas de supermercados, donde algo más de 8 de cada 10 que estaban trabajando pasan a engrosar las colas del desempleo.

En la gran superficie también se está ajustando en el empleo, y mucho más de lo que indicaría su merma de ingresos, por lo que muchas empresas están utilizando la crisis del covid-19 para «adelgazar» sus plantillas.

En la higiene está la clave

El sector del comercio, sobre todo el minorista, está convencido que mantener unas medidas de higiene en los comercios, y sobre todo que la clientela valore como seguras las tiendas, es esencial para la recuperación de las ventas.

Control de la temperatura al entrar en el comercio, geles hidroalcohólicos a disposición de los clientes, felpudos impregnados en desinfectante donde limpiar las suelas de calzado, todo es poco para que los consumidores perciban que no van a tener ningún contacto con el covid-19.

Pero esas normas también son de obligado cumplimiento en las grandes superficies comerciales, que se están recuperando de manera más lenta que la pequeña superficie, precisamente porque en los centros comerciales se producen aglomeraciones de gente compatibles con la transmisión comunitaria del virus.

Fuente – CincoDías

Imagen – Mike Mozart / jesse / Steven Damron / Richard Tanguy / Thomas Dzubia / Yellow Green Farmers Market / firelknot / pxfuel