SPAC, lo que esconden estas siglas

De un tiempo a esta parte, los grandes inversores, sobre todo en Estados Unidos y en menor medida en Europa, tiene preferencia en invertir en SPAC, un tipo societario en que la inversión tiene como objeto adquirir empresas

Hacen furor en estos tiempos de tribulación económica y de pandemia y las siglas no son tan conocidas como puedan ser las de SOCIMI o SICAV.

Del mismo modo que las citadas, son vehículos de inversión, y también conocidas como «compañías de cheque en blanco».

Se trata de empresas que cotizan en bolsa y que se utilizan sobre todo como vehículos para realizar adquisiciones.

En lo que respecta a nuestro país, son seis las SPAC, de nueva constitución, que comenzarán en breve a cotizar en Bolsa.

De origen norteamericano

Estos instrumentos de inversión nacieron en Estados Unidos, donde siguen gozando de muy buena salud, y ahora comienzan a «desembarcar» tanto en Europa como en nuestro país.

SPAC es el acrónimo de Special Purpose Acquisition Company, a las cuales los grandes inversores acuden como abejas a la miel, que se ha acrecentado con la extensión de la pandemia.

Solo en el 2020 la inversión utilizando como vehículos sociedades SPAC ha superado los 20.000 millones de euros en todo el mundo.

Grandes desconocidas

Al menos para aquellos que carecen de cultura bursátil, además del hecho de que se trata de un tipo de sociedades de inversión y cotizadas en bolsa que como ya hemos indicado son de reciente aparición.

El único objetivo de una SPAC es salir a Bolsa, lograr captar inversores y posteriormente utilizarse para todo tipo de adquisiciones.

Se trata además de sociedades vacías, en el sentido que carecen de empleados y de una estructura al uso en una sociedad.

Lo apetitoso de las SPAC se ve bien a las claras después de saber que la mitad de las empresas que salieron a bolsa el pasado año en Estados Unidos fueron SPAC.

Seguridad jurídica

Las SPAC a pesar un tipo de sociedad de nuevo cuño, están reglamentadas jurídicamente, esto es, no son producto de la picaresca donde los inversores puedan perder fácilmente su dinero.

Una SPAC se debe de constituir teniendo unos promotores identificados, objetivos concretos, como puedan ser la adquisición de empresas de un determinado tipo.

Además, su actividad está fiscalizada, y si en un plazo de dos años la SPAC no ha realizado ninguna operación de adquisición tiene que disolverse y devolver el dinero dispuesto por los inversores.

Gestores no inversores

La figura de promotor en una SPAC es diferente la del inversor, ya que su única función es la de fijar unos objetivos de inversión y realizar la misma.

Su cobro es en «especie», esto es, se quedan con un porcentaje, que puede ser del 20%, del accionariado de la empresa o empresas adquiridas.

Por lo general, las SPAC se constituyen con un objetivo marcado de antemano, que suele ser la adquisición de una determinada empresa o empresas.

Para ello, los promotores de la SPAC suelen ser bastante más creativos, a la hora de recaudar el dinero para las adquisiciones y los inversores, que lo que puede ser un bróker de Bolsa al uso.

Polo de atracción para los más ricos

Las SPAC también han saltado a la palestra, sobre todo en Estados Unidos, porque están atrayendo sobre todo a grandes inversores, lo que muestra bien a las claras que son sociedades muy rentables.

Uno de los últimos que se ha apuntado a la «fiebre» de invertir en SPAC es el exjugador de baloncesto Shaquille O’Neal, que se unió a otros inversores y cuenta con una sociedad con 50 millones de dólares.

FRX, así se llama la SPAC, cuenta también como inversores a exdirectivos de Disney y a uno de los hijos de Martin Luther King, y su objetivo es comprar empresas tecnológicas, teniendo especial «apetito» por start-ups.

Como detalle «chusco», también nos encontramos con que el rapero Jay-Z tiene su propia SPAC, The Parenty Company, cuyo objetivo es invertir en el mercado californiano del cannabis.

California ha legislado recientemente aprobando el uso legal del cannabis para uso recreativo y terapéutico, por lo que se ha convertido en una nueva forma de negocio.

Inclusive fusiones

El mercado de las SPAC está en tal estado de ebullición que ya no es que surjan SPAC como champiñones, sino que también se están produciendo incluso fusiones.

Uno de esos procesos se ha producido entre VG Acquisition y 23andMe, generando un grupo que tiene 3.500 millones de dólares en activos.

VG Acquistion pertenece al multimillonario Richard Branson, propietario de Virgin, mientras que 23andMe es una empresa que se dedica a la secuenciación genética multipropósito, desde el uso para genealogía a la detección precoz de enfermedades.

Entre los potentados que están haciendo uso de SPAC encontramos a Bill y Melinda Gates, el que fuera candidato a la presidencia de Estados Unidos, Paul Ryan, o uno de los fundadores de Twitter, Dick Dostolo.

Pero en Europa también hay «movimiento» ya que el grupo de lujo LVMH, propiedad de la familia Arnault, se acaba de aliar con Tikehau Capital para crear Pegasus Europe, una SPAC para la inversión en empresas del sector financiero.

El «director de orquesta» de Pegasus Europe no es otro que el que fuera consejero delegado del banco italiano UniCredit.

Comportamientos poco claros

En realidad, la SPAC, como tipo societario, aparecieron hace muchos años y durante mucho tiempo esas siglas estuvieron ligados a actividades financieras que rozaban la ilegalidad.

Sin embargo, una reforma legal que se produjo hace una década en Estados Unidos, sacó al tipo societario de SPAC de la «zona gris», convirtiéndola en un vehículo de inversión bursátil más.

A media que ha avanzado la anterior década, han sido los grandes inversores las que han prestigiado a las SPAC, aunque todavía hay sectores que son muy críticos con algunos de sus comportamientos.

Uno de ellos es que habitualmente es un «atajo» que utilizan algunas start – up para poder cotizar en bolsa y de ese modo lograr inversores para financiar las ampliaciones de las empresas.

Saltarse las normas «a la torera»

De ese modo, y proseguimos explicando el «atajo», una start – up se evita tener que cumplir las normas de todo tipo que tiene asociada una operación pública de venta (OPV), evitando tener que presentar un folleto.

Dicho folleto, que obliga normalmente el regulador bursátil, muestra los riesgos de la inversión, su modelo de negocio y su estrategia empresarial.

Además, una OPV obliga a que la empresa contrate a unos de mediadores, bancos o agencias bursátiles, que son los que van a «colocar» las acciones entre los inversores, un proceso caro la más de las veces.

En el negocio de las SPAC, es vital al «buena prensa» que tengan los gestores que van a «pilotar» la SPAC, que por lo general suelen ser profesionales que tiene décadas de experiencia en el sector financiero.

Fuente – el diario

Imagen – Andreas Poike / Dave Center / Anthony Quintano / Patrick Feller / PICRYL / The U.S. Army / Óscar R.S. / Chris Filthall / Eric Titcombe

Inversión de riesgo

A pesar de que el Bitcoin está nuevamente en el candelero – Elon Musk acaba de invertir 1.200 millones de dólares del efectivo de Tesla, las autoridades regulatorias como el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores, advierten que se sigue tratando de una inversión no segura y de alto riesgo

Es lo que han advertido el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores a todos aquellos que se han lanzado a una carrera para comprar Bitcoins.

La tendencia del mercado se ha desatado después de que Elon Musk – el hombre más rico del mundo y propietario de Tesla y SpaceX – haya informado que Tesla ha adquirido 1.500 millones de dólares en la criptomoneda.

No es la primera advertencia que realiza el BDE, y a que en el 2018 lanzó una alerta donde advertía de la volatilidad del Bitcoin, complejidad y falta de transparencia.

A pesar de que la inversión en Bitcoin cada vez es más habitual, siguen siendo un tipo de activos solo recomendados para inversores que tiene un marcado perfil de riesgo, y que pueden asumir grandes pérdidas.

Alta volatilidad

Es lo que han experimentado, en los últimos meses, diversas monedas digitales, caso del propio Bitcoin y el Ether.

Al mismo tiempo, las criptomonedas están realizando agresivas campañas de publicidad para lograr suscriptores que inviertan es unas monedas que son sumamente opacas y muchas veces se utilizan para pago de productos delictivos.

Aunque muchos analistas ven en las criptomonedas el futuro del sistema financiero mundial, su uso ofrece todavía muchos claroscuros y un alto riesgo para el inversor medio.

Cuando hablamos de criptomonedas nos estamos refiriendo tanto a la criptomoneda en sí, como a la tecnología que la sustenta.

Sin regulación

En el ámbito territorial que nos afecta, esto es la Unión Europea, todavía no existe ningún tipo de regulación sobre los criptoactivos como puedan ser el Bitcoin o el Ether.

El que invierte en criptomonedas lo hace asumiendo sus propios riesgos, ya que estas no tienen el respaldo regulatorio que tiene la inversión en otro tipo de activos financieros.

A pesar de ello, en la UE algo se ha avanzado y existe un borrador de reglamento – denominado MiCA – para la regulación de la emisión de criptoactivos y regular los proveedores de esos servicios.

Sin respaldo legal

También en el todo el territorio de la Unión Europea, las criptomonedas no están consideradas como medio de pago.

Ello implica que detrás de estas criptomonedas no cuenta con el respaldo del Banco Central Europeo, por lo tanto, ante pérdidas cuantiosas, no cuenta con el sostén del Fondo de Garantía de Depósitos.

Además de la falta de cobertura legal, nos encontramos en un contexto en el cual cohabitan 7.000 tipos de criptomonedas, aunque vox populi solo emerjan unas cuantas, como pueda ser el Bitcoin o el Ether.

Invertir en criptomoneda es «saltar sin red» y aunque se pueden lograr grandes beneficios, los inversores se exponen a perder todo «de un plumazo».

Inversión de alto riego

Otro de los problemas consiste en que se están creando instrumentos de inversión estructurados que tienen como respaldo las criptomonedas, unas monedas digitales que muchas veces son completamente opacas.

La complejidad de esos productos financieros es tal que muchas veces es posible que las pérdidas en las que puedan incurrir los inversores sean mayores que el capital inicialmente invertido.

Además, la cotización de estas criptomonedas está sujeta a una alta manipulación. En el caso de Bitcoin se ha podido ver como en el 2021, sin razón de peso que lo justificara, en pocos días se ha revalorizado un 15%.

Medio de pago limitado

A pesar de que el Bitcoin está en boca de todos, los pagos que se hacen con esta criptomoneda son todavía muy limitados.

Como ya hemos indicado en esta misma bitácora, en este y en otros artículos precedentes, por lo general el Bitcoin, y otras criptomonedas, está ligada a todo tipo de negocios ilegales, desde la compra – venta de drogas a la de armas.

Además, el futuro reglamento MiCA establece la no obligatoriedad de aceptar pagos en criptomonedas, por lo cual parece que su uso como método de pago se puede ver todavía más limitado.

Vaya usted a saber dónde están

Es otro de los hándicaps de las criptomonedas, que no son otros que muchas veces las entidades que realizan la emisión, custodia y comercialización de las criptodivisas están fuera de España y de la Unión Europea.

Ello hace que aquellos que invierten en Bitcoins, en el mejor de los casos vean como la legislación aplicable no es la española ni la de la Unión Europea.

Y como subrayamos, eso en el mejor de los casos, dado que la más de las veces no se sabe a ciencia cierta quién ha emitido la criptomoneda, quién la custodia y quién la comercializa.

Detrás de las criptomonedas está una tecnología que ha sido bautizada como Blockchain, tratándose de un sistema de computación distribuido, de manera que es posible que por esos vericuetos se pueda «perder» moneda.

De hecho, son muchos los que opinan que las criptomonedas son lo anecdótico, y que lo que verdaderamente sobrevivirá es la tecnología que sustenta el Bitcoin y otras monedas virtuales; es tecnología se denomina Blockchain.

Otro problema, como en un conocido caso que ha sido aireado por los medios de comunicación, es que se puedan perder las contraseñas para acceder al «monedero» donde tenemos los Bitcoins.

El caso de un desarrollador austriaco

En el caso citado, un desarrollador austriaco ha perdido las claves para acceder a su «monedero» donde tiene unos Bitcoins que le pagaron hace más de una década por realizar unos vídeos sobre el Bitcoin.

Con la revalorización que ha tenido en estos años el Bitcoin, en el «monedero» hay en estos momentos 200 millones de dólares norteamericanos.

Al desarrollador le quedan solo tres intentos para digitar la clave para abrir el «monedero», pasadas esos intentos, el valor de «monedero», repetimos, con 200 millones de dólares norteamericanos, desaparecerá.

Fuente – el diario

Imagen – Mike Bean / Luis Pérez / Sealight / Ben Baligad / bfishadow / PayPal / Larry Luo / Steve Mohr

Próximo objetivo el Bitcoin

Elon Musk, empresario de éxito y el hombre más rico del mundo, acaba de anunciar que Tesla invertirá parte de su efectico en Bitcoins. Los mercados han reaccionado con presteza y el Bitcoin se ha apreciado un 15%

Elon Musk, un visionario y el más rico del mundo según la revista Forbes, es un emprendedor nato.

A Tesla y SpaceX se le suma otras muchas iniciativas empresariales y ahora parece que el objetivo de este empresario de origen sudafricano es la criptomoneda por excelencia, hablamos de Bitcoin.

Musk acaba de invertir 1.500 millones de dólares en la criptomoneda lo que puede suponer el espaldarazo definitivo a la moneda digital que crease, o eso se dice, un misterioso desarrollador de origen japonés, Satoshi Nakamoto.

Pagar con Bitcoins

Para demostrar que a apuesta por el Bitcoin es real y no una mera acción especulativa o de imagen, a partir de ahora Tesla admitirá como moneda de pago para comprar sus vehículos la criptomoneda.

Los mercados han reaccionado a velocidad de la luz, y el Bitcoin se ha revalorizado llegando a valer44.000 dólares norteamericanos, lo que supone una apreciación de su valor, en unos pocos días, del 15%.

Además, el grueso de los 1.500 millones proviene de efectivo que tiene Tesla, que como política de diversificación ha anunciado que va a invertir en lingotes de oro, criptomonedas y también en «valores refugio».

Un personaje importante

La meteórica carrera empresarial de Elon Musk, siempre trufada de éxitos, lo ha convertido en la persona más rica del mundo, con un patrimonio que se calcula que llega a los 182.900 millones de dólares norteamericanos.

Y sí eso no fuera poco, tiene una habilidad especial para alterar todo tipo de mercados, desde la Bolsa de Wall Street a los de deuda; hace unas semanas Elon Musk anunció su nueva querencia por el Bitcoin.

Para ello utilizó su «altavoz» preferido, la red social Twitter, con un críptico mensaje compuesto por solo una palabra: Bitcoin.

Con solo siete letras consiguió que el Bitcoin se apreciase, en pocos días un 15%, llegando a los 44.000 dólares norteamericanos por unidad de esa moneda.

Valor refugio

El Bitcoin se está convirtiendo en un valor refugio, de ahí su apreciación constante, poniéndose al mismo nivel que los metales preciosos, el dólar norteamericano o el franco suizo.

Pero la hazaña de haber convertido la criptomoneda en un «valor refugio» no es solo atribuible a Musk, sino también a que muchos inversores institucionales han comenzado a ahorrar en monedas virtuales.

Al mismo tiempo, gigantes del pago electrónico, como es el caso de PayPal, empresa que el mismo Musk fundó, aunque posteriormente vendió su parte del negocio, ya admiten pagos con Bitcoin.  

Pero todo no está siendo un «camino de rosas» para el Bitcoin, ya que son muchos los reguladores, entre ellos el Banco Central Europeo, que están escamados por su uso en la Internet profunda para negocios tan poco edificantes como el de la venta de armas y drogas.

Sabiendo donde se meten

Elon Musk y Tesla son conscientes, así se lo han hecho saber a la Comisión de Bolsa y Valores, SEC en sus siglas en inglés, que optar por el Bitcoin es una apuesta arriesgada.

En el pliego que han enviado a la SEC asumen que el Bitcoin es una divisa altamente especulativa, y también la importante fluctuación que sufre esa criptomoneda.

Asumir el uso del Bitcoin, prosiguen desde Tesla, es asumir grandes riesgos y un incierto futuro de la moneda virtual, además de las implicaciones tecnológicas de utilizar una moneda que no tiene respaldo físico.

Tal como se ha podido ver en la historia reciente del Bitcoin, está sujeta a la posibilidad de sufrir ataques informáticos y que llegue un momento, como en la mayoría de los productos digitales, llegue un momento en que la moneda se muestre obsolescente.

También hay ventajas

Si hasta ahora hemos hablado de los hándicaps del Bitcoin, también existen beneficios para Tesla y son que la criptomoneda, como parece indicar la tendencia, se siga revalorizando.

Tesla, que tiene una capitalización bursátil de 800.000 millones de dólares, se puede ver beneficiada de la inversión en una moneda que en solo un año se ha revalorizado un 250%.

Los mercados muestran su pláceme a la inversión de Tesla en Bitcoin ya que sus acciones se han revalorizado un 2% en el índice los valores tecnológicos Nasdaq.

Seguir la misma senda

La acción de Tesla al intentar ahorrar en Bitcoin podría ser seguida por otras grandes empresas norteamericanas, a pesar de ser una inversión sumamente arriesgada.

Los grandes inversores, tanto institucionales como fondos de cobertura, podrían seguir el camino de Tesla y comenzar a considerar el Bitcoin como un valor refugio en unos momentos de impasse económico provocada por la crisis sanitaria de SARS-CoV-2.

El Bitcoin se dispara

Nada más anunciar Musk que Tesla invertiría en Bitcoins, la criptomoneda se revalorizó un 13%, llegando a su máximo histórico de 44.595 dólares por unidad de esa moneda.

Solo en unos pocos meses, el Bitcoin se ha revalorizado un 260%, marcando récords históricos en una moneda, que debemos de recordar, no tiene un respaldo físico, siendo solo una larga ristra de unos y ceros.

La locura se desata por todo el planeta

Para conseguir Bitcoins es necesario llevar a cabo un proceso que se llama «minería», esto es, el ordenador, o las «granjas» de ordenadores que se utilizan para ello, deben de ejecutar un algoritmo con el que se consiguen las monedas.

Para ello es necesario contar con ordenadores con tarjetas gráficas muy potentes que están conectadas en paralelo, siendo una de esas tarjetas gráficas las RTX, las mismas que se utilizan para jugar a videojuegos.

Por ello, el mercado está sufriendo una falta de suministros de ese tipo de tarjetas de vídeo, ya que están siendo acaparadas por los «mineros» de Bitcoins.

La «locura» ha llegado a tal punto en Irán, que se están produciendo cortes de luz en las principales ciudades iraníes debido a la gran cantidad de energía que es necesario para mantener la «minería» de Bitcoins.

Fuente – EL PAÍS / Elon Musk en Wikipedia / Bitcoin en Wikipedia / 20 minutos / Computer Hoy

Imagen – JD Lasica / Marco Verch / Steve Jurvetson / Portable Antiquities Scheme / Paulius Malinovskis /Herval / Gerd Altman / Blondinrikard Fröberg

A río revuelto…

Mientras que sectores económicos enteros están «de derribo», hay otros y determinadas empresas que han visto como con la pandemia aumentaban sus posibilidades de negocio, caso de Amazon o Zoom, por citar solo dos

La emergencia sanitaria que ha provocado en SARS-CoV-2, solo ha sido superada por la emergencia económica que estamos sufriendo.

De un día para otros sectores pujantes – restauración y hostelería, hotelería, pequeño comercio – se vieron obligados a «echar la persiana» y cuando han podido abrir han visto como su demanda se había desplomado.

Pero como suele suceder habitualmente, y como recuerda el refranero español, “A río revuelto, ganancia de pescadores”: ha habido sectores económicos que han visto como hacían grandes negocios en plena pandemia.

Al mismo tiempo, se ha vuelto a ver el desapego de la economía real con la cotización en bolsa, con muchos de sus índices – S&P 500, Nasdaq, Dax 30 – batiendo récords históricos, y eso mientras que la economía real entraba en bancarrota.

Jeff Bezos se hace de oro

Y eso a pesar de que Amazon lleva más de un lustro facturando cifras astronómicas – 250.000 millones de dólares en el último ejercicio fiscal – con unos beneficios después de impuestos de 10.000 millones de dólares.

Y la pandemia no ha hecho sino hacer la empresa mucho más rentable, inclusive una vez descontados los enormes gastos que han hecho para proteger a la empresa y a los empleados del SARS-CoV-2.

En términos interanuales, Amazon ha doblado en el primer trimestre del año ha doblado los beneficios logrados en el mismo periodo del año 2019, por lo cual Jeff Bezos ha sumado otros 30.000 millones de dólares a su fortuna personal.

Con los comercios cerrados, las población confinada en su casa y la actividad económica paralizada, para muchas personas Amazon se convirtió en el sinónimo de un gran almacén virtual.

En Amazon se podían comprar todo tipo de bienes, con lo cual, en lo más duro del confinamiento, se convirtió en el único «comercio» que estaba abierto, además las 24 horas del día.

A su favor contaba, y sigue contando, con un sistema logístico que todavía no ha sido superado por ninguna empresa y también con un buen servicio de atención al cliente.

Videollamadas de trabajo

La existencia de pandemia y el confinamiento no hicieron disminuir la necesidad de las empresas de realizar reuniones de trabajo.

Sin embargo, con la gente teletrabajando desde su casa, las reuniones tenían que ser por videollamada, y ahí es donde la aplicación Zoom vio su oportunidad de crecer.

Como en el caos de Amazon, cuando más se extremaba la pandemia, empresas y personas particulares más utilizaban Zoom para estar en contacto con sus compañeros de trabajo y allegados.

De hecho, su cotización en bolsa se disparó un 400% en los peores momentos de la crisis sanitaria, aunque bien es cierto que la noticia de la consecución de varias vacunas contra el SARS-CoV-2 hundió a Zoom en bolsa.

A pesar de un ligero batacazo, del que Zoom parece recuperado, la compañía vale, a día de hoy, 100.000 millones de dólares.

«Peli» y manta

La pandemia nos ha obligado a ser más hogareños, no nos ha quedado otra. Por ello, los aficionados al audiovisual han aumentado, en un tiempo en el que triunfan las plataformas de streaming.

Debido a ello, plataformas como Netflix, HBO o Amazon Prime han visto como se multiplicaban sus usuarios, en una tendencia que ya había comenzado hace unos cuantos años.

Tal fue el consumo en streaming durante lo más feraz de la pandemia, que desde la UE se pidió a las plataformas que disminuyesen la calidad del vídeo que emitían en unas redes de fibra sobrecargadas por miles de teletrabajadores.

Además, ante la desafección de la gente a acudir a los cines, Disney optó por estrenar Mulán en su plataforma Disney Plus al precio de 21,99 euros, priorizando su estreno en streaming antes que en los cines.

Riqueza intangible

Otro de los vencedores en la pandemia han sido las monedas virtuales, como es el Bitcoin, quizás la primera y más emblemática de ellas.

Con la pandemia, la cotización del Bitcoin no ha hecho sino subir, logrando el pasado sábado los 30.000 dólares por cada unidad de esa moneda.

Además de la pandemia, la subida en la cotización también puede ser achacada a la entrada de grandes inversores institucionales lo cual ha dado a esta moneda virtual una pátina de respetabilidad que antes no tenía.

 A pesar de ello sigue habiendo voces, algunas de ellas muy cualificadas como la del economista Nouriel Roubini que siguen afirmando que el Bitcoin no es sino una estafa.

El tamaño no es lo importante

Así lo están demostrando pequeñas farmacéuticas, que en estos momentos son la «punta de lanza» de la investigación contra el SARS-CoV-2, como es el caso de BioNtech, que se ha encargado de la «parte del león» de la vacuna de Pfizer.

Moderna, otra de las farmacéuticas que ya ha logrado una vacuna contra el SARS-CoV-2 también es una pequeña empresa, que como BioNtech ha buscado como socio a un gran laboratorio farmacéutico para la producción de las vacunas.

Mientras que la farmacéutica alemana ha duplicado su valor en Bolsa, en el caso de Moderna, su cotización se ha «disparado» un 400%.

¿Me haces un Bizum?

Es otra de las aplicaciones que ha visto como sus operaciones se centuplicaban durante lo más crudo de la pandemia.

Esta aplicación de envío de dinero a teléfonos móviles ha estrenado el año con 12 millones de usuarios, ya que son muchos los bancos españoles que ya utilizan el servicio.

Entre los factores que han impulsado su crecimiento se encuentra el cierre masivo de oficinas bancarias, el menor uso de dinero en efectivo y la digitalización de la banca española.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Jeremy Schultz / U.S. Secretary of Defence / zoom / HBO España / BTC Keychain / Tim Reckmann / bizum

Fusión BBVA – Sabadell, sangría en el empleo y sucursales

La más que posible fusión entre el BBVA y el Sabadell ya tiene la primera víctima: una reducción de empleo que podría llegar a las 6.000 personas y un 30% menos de oficinas bancarias para la nueva entidad financiera

Si algo van buscando ambas entidades financieras con la fusión – la mayoría de la prensa económica habla de absorción – es mejorar las ratios de rentabilidad, en unos momentos en los que el negocio de la banca retail casi no lo da.

Pero lograr esa rentabilidad pasa por que el nuevo banco se deshaga de 5.000 empleados y cierre el 30% de su red de oficinas, por la expedita vía de reducir los costes de su operativa bancaria.

Hablar de 5.000 empleos no es baladí, ya que supone el 11% de la plantilla de la suma del contingente humano que hoy por hoy tienen ambas entidades financieras, y los sindicatos, temiéndose lo peor, luchan por las bajas incentivadas y las prejubilaciones.

Una larga marcha

A pesar de que, en los círculos de poder, los bancarios y los políticos, se da por hecha la fusión, fuentes bancarias le auguran un largo proceso hasta que ambos bancos converjan en una nueva entidad financiera.

El camino para la fusión les llevará por lo menos un año, y estará determinada porque el BBVA tenga cash suficiente, lo cual no sucederá hasta que haya logrado cobrar los 9.700 millones de dólares de la venta de su filial norteamericana.

Además, la culminación del proceso se producirá después de un exhaustivo proceso de selección, ya que habrá que diseñar la estrategia de las nuevas oficinas del futuro banco, y la selección de sus mejores empleados y directivos.

En el caso del Sabadell, su ADN se llama fusión, no en vano la entidad financiera es producto de 12 compras entre 1996 y 2015, por lo que sus directivos tienen una gran cualificación técnica y tiene una compresión casi intuitiva de lo que suponen las fusiones.

Recortar cueste lo que cueste

Y eso pasa por reducir entre un 40% y un 50% los costes del banco más pequeño, que en este caso no es otro que el Sabadell.

Los analistas incluso han puesto la cifra: reducir los costes del Sabadell, o de lo que quede después de la fusión en 1.000 millones de euros.

Lograr ese ahorro supondrá el despido de entre 5.000 y 6.000 empleados del nuevo banco que surja con la fusión en un plazo de dos años.

Todo el mundo entiende, por lo menos en los mentideros económicos, que serán a base de bajas incentivadas y prejubilaciones, pero también se es consciente que el proceso será caro, pero que más caro sería mantener la plantilla.

Modelizando el futuro

El nuevo banco, según la planificación que seguramente ya ha empezado, tendrá 4.240 oficinas y 46.365 empleados, lo que va a suponer una reducción drástica en empleo y en la red de oficinas.

BBVA sumaría 2.521 oficinas y 29.475 empleados, mientras que el Sabadell aportaría 1.719 oficinas y 16.890 empleados.

De esos empleados 4.000 trabajarían en la banca digital y 2.000 de ellos trabajarían en los servicios centrales, y el cálculo del número de oficinas coincide con un informe de la consultora Bain & Company.

En cierto modo, esta reducción de sucursales y empleados no hace sino entroncar con la tendencia que lleva arrastrando la banca española en la última década.

Lo que parece seguro es que no podrán cohabitar las dos plataformas digitales que tienen BBVA y Sabadell, por lo cual son muchos los analistas que piensan que la digitalización que ha llevado a cabo el banco catalán habrá que llevarla a «achatarrar».

BBVA, el «abrazo del oso»

Es lo que algunos directivos del Sabadell pronostican, un banco que ya, antes de que se oyesen rumores de fusión, había prescindido, mediante bajas incentivadas, de 1.800 empleados y también pronosticaba el cierre de oficinas.

Es posible que ahora, se intente llegar a prescindir de hasta 6.000 empleados, habida cuenta que, aunque el BBVA ha prescindido de muchas oficinas, no lo ha hecho en el campo del empleo.

La plantilla en Cataluña del banco que dirige Carlos Torres es muy amplia, después de que la entidad bancaria vasca comprase Unnim y Catalunya Banc.

La cuantía de la «sangría» en sucursales y empleados dependerá del precio que tenga que pagar el BBVA por el Sabadell, un precio que el consenso del mercado valora en 2.400 millones de euros.

Además, hay que tener en cuenta en cuánto valora el BBVA la filial británica del Sabadell, TSB, que en estos momentos tiene valor 0 y que podría convertirse en una rémora.

Otro capítulo que también va a tener incidencia en cuánto va a «adelgazar» el nuevo banco es que cantidad tendrá que provisionar por sus activos inmobiliarios deteriorados: se especula en que sean 2.116 millones de euros.

Esa valoración se realiza teniendo en cuenta que todo parece indicar que la morosidad crecerá con fuerza en el 2021, sobre todo en el segmento de las PYMES, donde el Sabadell muestra «músculo».

Sin embargo, y como el comprador tiene un fondo de comercio negativo, tendrá casi 8.000 millones de euros para pagar la reestructuración.

Sindicatos en pie de guerra

Los dos principales sindicatos, CC. OO. y UGT, están dispuestos a dar guerra, y exigen que las plantillas sigan gozando de todos los derechos y que la reducción de plantilla sea la menor de las posibles.

Desde CC. OO. se recuerda que antes de la fusión, el Sabadell estaba negociando bajas voluntarias para mayores de 56 años, y era reacio a la movilidad geográfica y la modificación de las condiciones laborales.

UGT no valora la situación hasta que vea en que queda la fusión, pero la fusión le parece que deja un panorama de una desmedida concentración bancaria.

Por su parte el sindicato abertzale LAB es de la opinión que la nueva fusión conduce a un panorama bancario de absoluto oligopolio y la destrucción de miles de empleos.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Álvaro Ibáñez / Cattan / Michael Pedersen / Mary Harrsch / Lofor / PSOE Extremadura

A pesar de todo hay dividendos

Con una crisis económica que no se conocía desde hace un siglo, y con varias empresas del IBEX que han perdido la mitad de su valor en Bolsa, las cotizadas, un año más, han vuelto a repartir beneficios

Y no en un número menor, ya que los dividendos que van a repartir las cotizadas ascienden casi a 10.000 millones de euros.

Y eso a pesar de una crisis económica, producto de la pandemia de SARS-CoV-2 que ha provocado un hundimiento de PIB que no se recordaba desde hacía 100 años, cuando se perdieron las colonias de Cuba y Filipinas.

El 60% de las cotizadas del IBEX 35 han repartido, en dividendo, 9.558 millones de euros, en pleno periodo bajista.

Menor que en el 2019

La crisis, que ha supuesto un desbarajuste económico en unos momentos, comienzos del 2020 donde las empresas comenzaban a «hacer negocio», evidentemente ha hecho reducir el dividendo.

Como no podía ser de otra manera, han sido las blue chips las que más dividendos han repartido, caso de BBVA, Santander, Iberdrola.

Sin embargo, también ha habido otras compañías, caso de MásMóvil o ACERINOX que han dejado el reparto del dividendo para, al menos, el año que viene.

Bien es cierto que el dividendo que se ha repartido ha sido un 30% menor que el que los bonistas recibieron en 2018, algo en lo que también ha tenido mucho que ver el BREXIT y otro tipo de turbulencias financieras.

Inclusive compañías cotizadas que han entrado en pérdidas se han atrevido a repartir dividendo, caso de Endesa, Ferrovial, Telefónica y Repsol.

Tributar lo menos posible

Del informe La hora del compromiso. Las empresas del Ibex 35 ante el reto de la pandemia, de Intermón Oxfam, se desprende que las empresas del IBEX tenían 740 filiales en paraísos fiscales.

Aunque eso supone un 8% menos que en el ejercicio fiscal precedente, también supone multiplicar por treinta las filiales que tenían hace diez años.

Las cotizadas que más usa los paraísos fiscales son el Santander, Repsol y ACS, con, respectivamente 176, 62 y 98 filiales.

Sin embargo, otras cotizadas, caso de AENA, Bankia, Mediaset, o Indra no tenían, a tenor de los datos que obran en poder de Intermón Oxfam, filiales para eludir impuestos en paraísos fiscales.

Falta de equidad salarial

Es otra de las constantes de las cotizadas en el IBEX 35, algo que con el tiempo parece que no se ha solucionado.

A pesar de que la «brecha» salarial se redujo en el 2019, la diferencia salarial de las cúpulas de las cotizadas y sus «soldados rasos» son enormes.

Un consejero delegado de algunas de las empresas del IBEX recibe en solo 3 días lo que la mayoría de los trabajadores de dicha compañía les cuesta ganar todo un año.

Esto es, un CEO de alguna de esas compañías gana 123 veces más que lo que ingresa anualmente un trabajador con ingresos medios de esas empresas.

El ejemplo más destacado es ACS, donde su primer ejecutivo gana 531 veces más que lo que supone el sueldo medio de la empresa.

Sigue la brecha de género a efectos retributivos

Las mujeres, en los «buques insignia» de la empresa española, ganan, de media, un 15% menos que sus pares varones, realizando el mismo trabajo.

Las empresas donde más se produce la «brecha salarial» son, con diferencia, Santander, ENDESA y ACS.

También encontramos empresas, pocas, donde de media las mujeres ganan más que los hombres, como son Meliá Hotels, Arcelor Mittal, Siemens Gamesa, Iberdrola y Acerinox.

Pocos ejecutivos

Es otra de las realidades del IBEX 35, en donde, aunque el 46% de la masa laboral son mujeres, solo están representadas con el 25,9% de los puestos ejecutivos, aunque con los años se ha producido una mejora.

Con esos datos, se tardarán 58 años en lograr la equidad en cuanto a la representación de las mujeres en los puestos de alta dirección.

Una excepción en unos puestos directivos mayoritariamente masculinizados es INDITEX, donde el 79% de los puestos ejecutivos están cubiertos por mujeres.

Un IBEX solidario

Como lo cortés no quita la valiente, la mayoría de las empresas del IBEX 35 han sido profundamente solidarias en esta crisis de SARS-CoV-2 que todavía nos afecta.

Las iniciativas han sido de todo tipo: reparto de material sanitario, manteniendo el sueldo íntegro de sus empleados y más.

Desde Intermón Oxfam se aplaude que la gran empresa española comience a tener responsabilidad social corporativa, y se dé cuenta de que vive inserta en un entorno social asolado por una pandemia.

Empresas españolas en el punto de mira

Es otra de las derivadas de la pandemia de SARS-CoV-2, y es que grandes inversores internacionales andan al acecho de grades empresas españolas que estén «de capa caída».

Son muchas las cotizadas que están en tal situación de fragilidad, que muy bien grandes inversores y fondos de inversión extranjeros podrían optar por efectuar una OPA.

Las «piezas» más cotizadas son las grandes infraestructuras y las grandes empresas hoteleras, ahora que estás últimas están en números rojos por haber perdido las temporadas de verano y Semana Santa.

Hasta septiembre de 2020, la inversión en España ascendía 3.712 millones de euros, y de ese volumen inversor el 80% procedía de fondos internacionales de inversión y solo un 18% respondía a inversores nacionales.

Y todo parece indicar que ese «apetito» inversor podría aumentar en los próximos meses, máxime cuando en la Bolsa española se están ejecutando más órdenes de venta que de compra.

Hasta en el IBEX

Y el panorama es desolador, con 28 de las 35 compañías que conforman el IBEX con su balance en números rojos.

De esas, siete – IAG, Banco Sabadell, Meliá Hotels, Repsol, Merlin Properties, Telefónica y Santander – han perdido un 30% de su valor bursátil.

Repsol y Telefónica están en el punto de mira de los grandes inversores internacionales, siendo Deutsche Telekom el principal candidato para hacerse con la compañía que dirige Álvarez – Pallete.

Otra de las cotizadas, Merlín Properties, está siendo observada con detenimiento por el grupo canadiense Brookfield, a pesar de que todavía no ha hecho ninguna oferta de compra.

Fuente – EL PAÍS / EL MUNDO

Imagen – Iberia Airlines / World Travel & Tourism Council / Anonymous Account / Senado Federal / gauge opinion / Eric Chan / Anthony Easton / Rob Dammers / Nick Fewings

Despidos en el BBVA

Los recortes de plantilla aparecen en lontananza en la banca española, y entre ellos se encuentra uno de los menos cruentos, el del BBVA, que amortizará 1500 empleos entre este año y el siguiente

Finalmente, el banco que dirige Carlos Torre Vila, ante los malos resultados económicos, ha decidido realizar despidos, aunque es contrario a la figura del ERE.

En lo que va de año ha prescindido de 750 empleados, y para el próximo ejercicio plantea unos despidos del mismo jaez, producto más que de la pandemia de SARS-CoV-2, por el proceso de digitalización en el que está inmersa la entidad financiera.

En sintonía con otros bancos

BBVA no es el único banco ni entidad financiera que va a recortar empleos, también lo están haciendo Banco Sabadell, Banco Santander.

A pesar de todo, Carlos Vila niega que el BBVA vaya a optar por ningún expediente de regulación de empleo, y considera que lo que está realizando la entidad financiera es una gestión dinámica de la plantilla.

Mientras que en el mercado español la entidad que dirigiera Francisco González ha prescindido de 750 empleados, en todos sus mercados este 2020 se va a saldar con 2.000 empleados menos.

Inclusive desde fuentes del propio banco, en concreto su consejero delegado Onur Genç, se expone la posibilidad de que los despidos se aceleren un poco en el año 2021.

Reducción del número de sucursales

La reducción de empleo corre pareja a la disminución de sucursales, y este año se saldará con el cierre de 160 sucursales.

Todo ello es producto, nuevamente, de la digitalización, ya que una buena parte de la operativa que se desarrollaba en las sucursales se realiza en estos momentos utilizando internet.

Todo ello, prescindir de empleados y de sucursales, en la lucha perenne por lograr una mayor rentabilidad, que ahora, con la crisis económica producida por el SARS-CoV-2, se vuelve a ver comprometida.

Santander, reducción de costes, Sabadell, también

El banco que preside Ana Patricia Botín es, habitualmente dentro de la banca española, el que menos empacho tiene en «meter la tijera» todo lo que sea necesario.

En ese sentido el Santander tiene la intención, antes de que culmine el año, de reducir costes por valor de 1.000 millones de euros en sus mercados europeos, lo que va a llevar aparejados despidos en los mercados en los que opera.

A pesar de desde el Santander no se ha confirmado la noticia, aparecida en el diario económico Expansión, el banco podría, en España, prescindir de hasta 3.000 empleados.

Sin embargo, lo que no ha negado es que se vayan a producir despidos, habida cuenta que ha informado que ha comenzado sus contactos con los sindicatos.

 Aunque de una manera menos traumática, Sabadell también ha anunciado que, mediante prejubilaciones y salidas incentivadas, va a prescindir de hasta 2.000 empleados, producto de la ralentización del negocio por la crisis del SARS-CoV-2.

CaixaBank y Bankia, cuando se produzca la fusión

Otro banco que también tiene la intención de acometer recortes en la plantilla será el nuevo CaixaBank, nombre comercial con el que operará la fusión entre la entidad financiera que presidiera Isidro Fainé y Bankia.

Ha sido el propio consejero delegado de la nueva entidad, Gonzalo Gortazar, el que ha referido que una vez se haya producido la fusión, se procederá a un ajuste de plantilla, aunque no ha querido dar cifras.

Un semestre de pérdidas

El BBVA ha culminado el proceso entre enero y septiembre con unas pérdidas de 15 millones de euros, producto, entre otros factores, de las provisiones que ha tenido que llevar a cabo por la pandemia de SARS-CoV-2.

Sin embargo, si nos fijamos solo en el desempeño en España, el BBVA ha obtenido un beneficio de 442 millones de euros, lo que supone una mejora del 58% con respecto a los resultados de año anterior.

Y eso inclusive teniendo que haber realizado en junio y en España, unas provisiones de 2.100 millones de euros producto de la pandemia.

Una más que posible fusión

Los mercados han señalado al BBVA como una de las entidades financieras que se podrían fusionar en un futuro muy cercano.

A pesar de ello su consejero delegado ha informado que todavía el banco tiene posibilidades de un crecimiento «orgánico» por el aumento de la actividad en su canal digital, antes de pensar en una posible fusión.

A pesar de ello, es un secreto a voces que el banco ha creado un departamento formado por 20 profesionales que están analizando «ofertas», tanto dentro de España como en los mercados internacionales.

Esperando el maná europeo

Los grandes de la banca española, además del BBVA, el Santander y CaixaBank ganarán 2725 millones con el dinero que les presta del Banco Central Europeo.

Producto de la crisis financiera del SARS-CoV-2, el BCE ha abierto una vía de liquidez para que los bancos de los países miembros mantengan abiertas las vías de crédito que «riegan» la economía real.

Con un horizonte temporal de 3 años, las entidades bancarias españolas podrían llegar a ganar hasta 5.000 millones de euros de los 245.000 que les ha prestado el Banco Central Europeo destinados a mantener la liquidez.

La posibilidad de que la banca logre beneficios con ese instrumento se explica por el hecho de que estas operaciones de financiación condicionada a largo plazo tienen un interés negativo.

No cerrar el crédito

El interés negativo, y por tanto la posibilidad de que la banca europea ganase dinero otorgando créditos, buscaba que los bancos no cerrasen el «grifo» del crédito a las empresas y familias, algo que ya había sucedido en la anterior crisis del 2008.

Además, la única exigencia que ha hecho el Banco Central Europeo para mantener la «barra libre» de liquidez a los bancos españoles es que mantuviesen la misma masa crediticia que tenían en marzo.

Ante semejante bicoca, los bancos españoles solicitaron al BCE 245.000 millones de euros, que fueron librados en las subastas trimestrales que organiza la institución que preside Christine Lagarde.

Además, y producto de pandemia, el interés con el que BCE ha prestado el dinero a los bancos españoles es el -1%, y con los préstamos que la banca española da a las empresas, estos ganan, de media, un 0,66%.

Fuente – el diario / Banco Bilbao Vizcaya Argentaria en Wikipedia / Expansión

Imagen – Álvaro Ibáñez / Diego Torres Silvestre / M. Peinado / Lofor / Deensel / Christine und Hagen Graf / MoneyConf / Dinu Dominic Manns / Alan Jones

El Estado participará en CaixaBank

Es quizás el titular más evidente de la fusión entre CaixaBank y Bankia, y es que el Estado seguirá participando en el capital social de la nueva entidad financiera, con un 16% de las acciones y un asiento en el consejo de administración

Aprobada ya la fusión por los consejos de administración de Bankia y CaixaBank, y decidido que el nombre comercial de la nueva entidad financiera será la del banco catalán, el Estado seguirá presente en el accionariado del nuevo banco.

En cuanto a la nueva entidad de crédito, la absorción se va a financiera saliendo a los mercados, con una emisión de títulos por valor de 2.000 millones de euros, mientras que la Fundación La Caixa controlará el 30% del nuevo CaixaBank.

El Estado tendrá el 16% del capital social de la nueva entidad, lo cual le permitirá seguir controlando, entre bambalinas, el rumbo del nuevo buque insignia de la banca española, un banco con 600.000 millones de euros en activos.

Los detalles en una rueda de prensa

Fue la que dieron el pasado viernes, desde Valencia, los primeros ejecutivos de Bankia y CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, por el banco madrileño, y Gonzalo Gortazar por la entidad que presidiera Isidro Fainé.

Un dato importante es que CaixaBank acudirá a una ampliación de capital, de 2.000 millones de euros, para financiera la fusión, lo que llevará también a un inevitable canje de acciones.

Los bonistas recibirán 0,68 acciones del nuevo banco por cada acción que tuviesen de Bankia, sin que se haya previsto ninguna compensación de tipo económico, por lo que de lo que estamos hablando es de una absorción.

El folleto de la CNMV

El banco recién creado a informado al regulador que su nuevo consejo de administración estará formado por quince asientos, y en donde Goirigolzarri pasará a ocupar la presidencia y el primer ejecutivo será, como hasta ahora, Gonzalo Gortázar.

En cuanto al reparto del poder en la cotizada, Criteria Holding, el «brazo» de la Fundación La Caixa, tendrá derecho a dos asientos en el consejo y el Estado estará representado por un solo consejero.

Del nuevo organigrama, se «caen» Jordi Gual, el que era hasta ahora presidente de CaixaBank y José Sevilla, el CEO de Bankia.

 En cuanto a las funciones, José Ignacio Goirigolzarri se ocupará de la Secretaría del consejo, comunicación externa y auditoría interna, mientras que Gortázar será el CEO de la entidad, informando directamente de la marcha de la empresa al consejo de administración.

CaixaBank como nombre comercial

Tras la absorción, el nombre comercial de la nueva entidad de crédito será CaixaBank, manteniendo la misma imagen corporativa que tenía hasta ahora.

La sede social seguirá siendo la ciudad de Valencia, como lo era hasta ahora tanto para Bankia como para CaixaBank; por lo tanto, en este aspecto no hay novedades, aunque mantendrá sedes operativas en Madrid y en Barcelona.

Cambios importantes en el capital social

Con la nueva CaixaBank, el Estado que tenía, a través del FROB, el 60% de las acciones de Bankia, pasa ahora a detentar solo el 16% del capital social de la nueva entidad.

Criteria, dependiente de la Fundación La Caixa, que tenía el 40% de las acciones de CaixaBank pasará a tener el 30% de los bonos de la entidad financiera de nueva planta.

Pero la fundación que preside Isidro Fainé ya ha advertido que comprará acciones para no ver diluida su presencial.

La CMNV está advertida por Criteria que el holding tiene intención de comprar 25 millones de acciones de la nueva entidad, lo que supondrá un desembolso de 52 millones de euros.

Lograr mayor rentabilidad

 Es el principal objetivo que persigue la fusión de CaixaBank con Bankia, en unos momentos, que bien agravado por la crisis económica, la rentabilidad del negocio bancario tradicional «está por lo suelos».

Bien es cierto, que las rondas de liquidez que están protagonizando los bancos centrales, a uno y otro lado del Atlántico y un dinero muy «barato» poco hacen por sanear las cuentas de las entidades financieras que se ven obligada a la concentración.

Desde los cenáculos económicos ya se ha advertido que esta es la primera de un buen número de fusiones, y se ha llegado a aventurar la posibilidad de que BBVA y Santander, en un futuro próximo, pudiesen pasar por la vicaría.

Nace un coloso

Las dimensiones de CaixaBank son apabullantes, no en vano pasa a controlar el 25% del crédito que se ha dado en este país, llegando a poseer el 24% de los depósitos.

Entre las previsiones de CaixaBank se encuentra, después de eliminar redundancias, lograr un ahorro que se acercaría a los 800 millones de euros anuales, y producir ingresos suplementarios por valor de 290 millones de euros.

Sin embargo, y por el necesario proceso de reestructuración y pasar de ser dos bancos a ser solo uno se incurrirá en minusvalías de 2.200 millones de euros, a pesar de que mediante el ajuste contable se pretende ahorrar.

Es lo que en jerga bancaria se conoce como badwill, que no es otro artificio que comprar un activo a un precio menor que su valor real, que es lo que hace la actual CaixaBank con la maltrecha Bankia.

Menos oficinas y menos empleo

Es un clásico de las fusiones bancarias o las absorciones, sobran, producto del solapamiento, oficinas y empleados, aunque se espera que el recorte de empleo se lleve a cabo de la manera menos traumática.

CaixaBank es casi seguro que para desprenderse de personal acuda a una política de bajas incentivadas y en muchos casos, con los más veteranos, mediante prejubilaciones.

En cuanto a su red comercial y de oficinas, aunque existen provincias en las cuales el solapamiento es más que evidente, en otras la presencia de alguno de los dos bancos es meramente testimonial.

Juntas de accionistas

El último paso que hay que dar, una vez que la fusión ya ha sido aprobada por los consejos de administración de ambas entidades financieras, es que los accionistas de su pláceme.

Se prevé que en noviembre se reunirán, en junta, los accionistas de Bankia y de CaixaBank, y que la aprobación de la fusión será un «paseo militar» en donde no se prevén resistencias, ni siquiera de los minoritarios.

Por otro lado, el gobierno, personificado en Nadia Calviño, ha dado todos los parabienes la formación del primer grupo bancario del país.

Fuente – el diario

Imagen – more by less / Bruno Cordioli / Zarateman / Ricardo Ricote Rodríguez / Zaqarbal / Ryan Shea / Colombaie / Vinals / Banco Santander

Los puntos fuertes de la fusión de CaixaBank y Bankia

La fusión de dos de las más importantes financieras del país va a tener incontables ventajas y algunos inconvenientes: entre las primeras el mayor tamaño, la mayor solvencia y el ahorro en la operativa bancaria del «día a día»

A pesar de que nada está completamente «atado», todo parece, que, con el beneplácito de gobierno y los poderes financieros, la fusión entre CaixaBank y Bankia es un hecho.

La baja rentabilidad de negocio bancario, y no solo producto de la pandemia, y otros condicionantes anuncian, no solo en España, un «rally» de fusiones bancarias.

Cuando dos entidades, como CaixaBank y Bankia se fusionan, es ante todo para lograr ventajas, sobre todo competitivas y aumentar su tamaño, haciendo bueno el ya manido «demasiado grande para caer».

El buque insignia de la banca española

Aunque la fusión se dilucidará mañana miércoles, el banco resultante va a ser el que mayor cantidad de activos tiene de la banca española, con 660.000 millones de euros en activos, lo que supone el 25% del sector.

Sin embargo, toda moneda tiene su cara y su envés, y si en la cara nos encontramos con el hecho de que la fusión va a lograr un importante recorte de gastos, también va a haber un importante recorte en el empleo que se aproxima a los 8.000 empleados.

En resumen, y aunque se supone que se abordarán medidas menos traumáticas que los despidos, todo parece indicar que «sobra» el 15,5% de la plantilla.

Además, hay que recordar que el valor que aporta Bankia es el de los 24.000 millones que inyectó el estado para evitar que se precipitase al abismo.

Aquellos años

La historia de las fusiones en la banca española comenzó hace 32 años, cuando corrían los años 80 del pasado siglo y el Banco de Bilbao se fusionó con el Banco de Vizcaya para formar el BBV, Banco Bilbao Vizcaya.

El primer ejecutivo de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri vivió la fusión desde el Banco de Bilbao, donde llevaba trabajando 11 años, y ahora le tocará pilotar la fusión con la entidad financiera que presidiese Isidro Fainé.

Los argumentos principales de aquella lejana fusión fueron tres: lograr mayor tamaño, mejorar la solvencia y mejorar también la rentabilidad.

Ayer como hoy, la fusión pasó por un recorte en número de oficinas y empleo, aunque en aquellos lejanos años ochenta del pasado siglo, el asunto se resolvió con bajas incentivadas y con prejubilaciones.

De hecho, el nuevo gigante financiero español, que parece que comercialmente se denominará CaixaBankia, orillando la denominación Bankia, es fruto de la fusión anterior de 18 bancos y cajas de ahorro.

El tamaño no garantiza rentabilidad

Los datos de nuevo banco son apabullantes:  tendrá el 31,4% de los créditos a particulares, el 28,1% de los depósitos, contando con 6.700 oficinas y una plantilla de 51.500 empleados.

Sin embargo, ya no tener un gran tamaño implica automáticamente tener una gran rentabilidad, e inclusive un informe del año pasado del BCE, bajo el título de Rentabilidad bancaria de la zona del euro: ¿dónde puede ayudar la consolidación? «niega la mayor».

En dicho trabajo se defiende la tesis que, en determinadas circunstancias, la ineficiencia en el gasto es mayor en grandes entidades financieras que en pequeños bancos.

Muchas veces el problema es una conjunción de factores: ineficiencia en el gasto, costes elevados y pocos ingresos, cosa que ha propiciado las fusiones bancarias en las últimas tres décadas.

Pandemia: los problemas crecen

Muchos de los factores que están lastrando la operativa bancaria se van acrecentando con la pandemia, que durante el «cerrojazo» que ha vivido toda Europa, ha reducido la actividad económica a mínimos.

Entre las consecuencias que está viviendo la banca, producto de la crisis económica derivada del covid-19, se encuentran una bajada de ingresos combinada con un aumento de la morosidad bancaria.

A pesar de que esta crisis tiene una fisonomía muy parecida a la del 2008, afortunadamente esta vez la banca cuenta con una mucha mayor solvencia, pero en el caso de esta fusión, el no hacerla haría que por separado los dos bancos entrasen en pérdidas.

Obligatorio adelgazar

Como ya hemos indicado, la eficiencia bancaria y la rentabilidad casan mal con «aparatos» de gran volumen, por lo que la reducción de oficinas y de plantilla va a ser obligado.

Sobre todo, en determinadas regiones, donde CaixaBank y Bankia están hipertrofiados, caso de Cataluña y Madrid, donde surgieron las dos entidades financieras que ahora se fusionan.

Solo en Cataluña, Madrid y Andalucía, la suma de las oficinas de los dos bancos es de 3.000 oficinas, y todo parece indicar que con la fusión la CNMV hará disminuir esa ratio.

En cuanto al empleo, las fuentes más conservadoras hablan de que podrían «salir» 8.000 trabajadores, aunque se supone que el deshacerse de personal se hará de maneras menos traumáticas que los despidos.

La fórmula ideal sería la de las prejubilaciones y despidos incentivados, aunque con la situación de crisis económica el gobierno no es favorable a que la carga de deshacerse de personal tenga que ser soportada por la Seguridad Social.

Recuperar 24.000 millones de euros

Es uno de los objetivos del Estado con la nueva fusión, ya que hay que recordar que se tuvo que inyectar 24.000 millones de euros para evitar que el proyecto bancario que actualmente preside José Antonio Goirigolzarri, naufragase.

Porque lo que si parece claro es que el Estado va a mantener su participación en la nueva entidad financiera CaixaBankia, pero no quiere malvender Bankia, de manera que su participación no sufra una merma en su valor.

En este aspecto lo único que parece claro es que la Fundación La Caixa, que preside Isidro Fainé mantendrá el control del 30% de la nueva entidad financiera, lo cual establece un importante estresor en la negociación.

Ayudas para pagar despidos

La fusión va a provocar la generación de un fondo de comercio negativo, producto de la compra de un activo por debajo de su valor en libros, que es lo que va a suceder en esta ocasión.

Producto de ese artificio contable se podrán generar 8.000 millones que podrían servir para pagar los 3.000 millones de euros que costarán los despidos de entre los ocho y diez mil empleados que «sobran».

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Mr. THK / Jon Chiral / Álvaro Ibañez / 7th Army Training Command / Studio Incendo / Ricardo Díaz / Images of Money / G20 Argentina

Ahorrar en arte

Estando otro tipo de activos de «capa caída», invertir en arte se ha convertido en una buena manera de alojar los ahorros, algo que la gran empresa española lleva haciendo desde hace décadas, habiéndose convertido en el gran guardés de la obra de los autores nacionales del siglo XX

En estos momentos de tribulación económica, tanto empresas como particulares intentan adquirir activos en lo que tradicionalmente han sido valores refugio, en oro y piedras preciosas, pero también en arte.

Pero no solo empresas y particulares, sino también países, en los muchos siglos de guerras, han expoliado las colecciones de arte de los países que sojuzgaban, y en eso España ha sido campeón.

Muchas de las maravillas que están hospedadas en Museo del Prado lo han sido en parte por el imperio que nuestro país atesoró durante siglos: bien porque las riquezas expoliadas de muchas regiones permitieron a los reyes tener a los mejores pintores y escultores que había en Europa.

O bien porque directamente se expoliaron las colecciones de arte que existían en los países conquistados, de lo cual puede dar buena cuenta, por ejemplo, la colección de pintura holandesa o flamenca que se albergan en el número 23 de la calle de Ruiz Alarcón.

Solo al alcance de la gran empresa

Hasta hace no tanto las grandes pinacotecas y colecciones de arte estaban solo al alcance de los monarcas, ahora lo está únicamente al alcance de las grandes corporaciones: bancos, multinacionales de servicios o grandes complejos industriales.

Iberdrola, Santander, BBVA, Repsol, la Caixa, Banco Sabadell, MAPFRE, Telefónica, ICO y el Banco de España, atesoran enormes activos en arte, que superan las 30.000 obras de arte en manos de la gran empresa.

En cierto modo, con todas esas obras, la gran empresa española podría fundar su propio museo o galería de arte, habida cuenta que el Museo del Prado tiene en su fondo 27.500 obras de arte y el MoMA neoyorquino algo más de 200.000.

Virtudes de las colecciones privadas

En manos de esas grandes empresas, sus colecciones tienen unas virtudes que complementan los fondos de arte públicos.

La primera de esas virtudes es que una vez que han adquirido una obra estas grandes empresas son reacias a venderlas, lo que ha permitido tener un fondo artístico de autores nacionales, que de otra manera se hubiesen perdido en la diáspora de las obras de arte.

Otro de los aciertos de estos adquirientes, sobre todo de los bancos, es que llevan invirtiendo en arte desde los años 30 del pasado siglo, y han tenido la suficiente «vista» como para comprar obras de artistas como Basquiat, Gerhard Richter, Anselm Kiefer, George Baselitz que en esos años tenían unos precios asequibles.

Las integraciones empresariales que se han llevado a cabo con los años, sobre todo en el sector bancario, es que las dos grandes entidades financieras BBVA y Santander hayan pasado a poseer, absorción bancaria de por medio, enormes colecciones de arte.

En todas esas colecciones de arte, al menos en las de las empresas españolas, existe un común denominador: una nutrida presencia de los artistas del exilio de la Guerra Civil y de los creadores de la segunda mitad del siglo XX.

Unas políticas en el largo plazo y en libertad

Una de las características de todas esas colecciones es que son muy diferentes entre sí, producto, entre otros factores, de que esas empresas tienen absoluta libertad para comprar las obras de arte que sus curadores consideren oportuno.

Por otro lado, durante las décadas de los años 80 y 90 del pasado siglo, esas empresas reivindicaron el hacer artístico de los artistas nacionales, comprando una enorme cantidad de producción nacional de autores del siglo XX.

Otro de los factores que han permitido una libérrima política de compras proviene del hecho de que son empresas que poco tienen que ver entre sí y que ninguna de ellas vive del arte.

En dependencia de lo que ganan

Quizás sea el principal «talón de Aquiles» de la gran empresa que invierte en arte, y es que el caudal de compras está en relación directa de los beneficios que logran cada año.

En época de «vacas gordas» realizan compras millonarias, pero cuando la cuenta de resultados aparece en números rojos, como sucedió en la última crisis financiera, las compras se desploman.

En estos momentos, y sin contar con la crisis económica provocada por la pandemia, las únicas grandes empresas españolas y organismos públicos que siguen coleccionando arte son la Caixa, Iberdrola y el Banco de España.

Pero no solo la gran empresa

Para encontrar personas, físicas y jurídicas, que inviertan en arte no tenemos que pensar en grandes empresas, ya que incluso las pequeñas y particulares invierten ya en obras de arte.

Se trata de un mercado, el del arte, que se ha convertido en refugio en tiempos de tribulación económica como en el que nos encontramos, siendo la obra de arte un bien que raramente pierde valor, y casi siempre se revaloriza.

De hecho, en tiempo de crisis, hay casa de subastas que se estrujan el magín para permitir que sus clientes, a pesar del mal desempeño de la economía, puedan seguir invirtiendo en esculturas, pinturas o dibujos.

Uno de los últimos artificios para invertir en obras de arte consiste en comprar no obras completas sino parte de ellas.

Comprar solo una fracción

Y no solo de artistas noveles cuyo precio de mercado no es muy abultado, sino que hablamos de inversión, por fracciones eso sí, de obras de prestigiosos artistas que cotizan en Sotheby’s o Christie’s, como Monet o Warhol.

Se trata, el del arte, de un mercado a largo plazo en por el que los inversores siguen apostando, ya que la rentabilidad media del mercado del arte es del 8,9%, a «años luz» en rentabilidad de otro tipo de inversiones.

Hasta ahora, salvo fondos de inversión en arte, como Artemundi Global Fund, The Fine Art Fund Group, el común de los mortales lo tenía difícil para lanzarse al «ruedo» del mercado del arte.

Sin embargo, ahora han surgido plataformas como Masterworks, en el cual los pequeños inversores pueden comprar un «trozo» de obras de arte de autores como Hockney, Monet o Picasso.

De hecho, el ser ya considerado como una inversión en toda regla, se intuye desde el momento en que es, en Estados Unidos, la SEC – Comisión de Mercados y Valores del EE. UU. – la que supervisa todo el proceso.

Fuente – EL PAÍS / elEconomista

Imagen – Christian Van Der Henst / Álvaro Ibañez / Jean – Pierre Dalbéra / Dagane / Eden, Janine and Jim / Masterworks