Llega el «maná» para la hostelería y el turismo

Finalmente, llegan las ayudas directas para la hostelería y el turismo, dos de los sectores más castigados por la crisis económica producto de la pandemia; los hoteleros y hosteleros se repartirán 11.000 millones de euros en ayudas directas

El gobierno acaba de informar que destinará 11.000 millones de euros para ayudas directas a la hostelería y al sector turístico.

El objeto de los fondos es «rescatar» a empresas, PYMES y trabajadores autónomos, con el objeto de reforzar su solvencia y que puedan empezar la recuperación con un «colchón».

Los sectores más dañados

El anuncio lo ha hecho el presidente del gobierno esta mañana en su comparecencia en el Congreso, y es un «paquete» de 11.000 millones de euros.

El objetivo es «rescatar» a empresas, PYMES y trabajadores autónomos de dos de los sectores más afectados por la crisis económica, no en vano estamos hablando del sector de la hostelería, del turístico y el de la restauración.

Las ayudas directas venían siendo una reivindicación histórica del sector, que las ha solicitado a tenor de lo que sucede en otros países europeos de nuestro entorno, como es el caso de Francia y de Alemania.

Objeto de las ayudas

Los 11.000 millones de ayudas tienen como objeto prioritario reforzar la solvencia de sus balances, y que de esta manera puedan continuar con su actividad, una vez que hayamos superado la situación de emergencia.

El dinero también tiene que servir para realizar aquellas inversiones que sean necesarias y contratar a los trabajadores que les permitan «despegar» y volver a la actividad anterior a la pandemia.

Una recuperación económica casi segura

Es uno de los mensajes centrales de Pedro Sánchez ayer por la mañana en el Congreso, y no es otro que la recuperación económica está cerca.

También ha querido poner en valor el esfuerzo de su ejecutivo que ha destinado ya el 20% de PIB en ayudas a los sectores y empresas más afectadas, con dos medidas estrella, como han sido la financiación de los ERTE y los créditos ICO.

El debate, ya solventado, tenía que ver con la conveniencia o no de dar ayudas directas a la hostelería, hotelería y sector de la restauración, que pedía 12.500 millones de euros de ayudas directas.

Mientras tanto, el Partido Popular, tirando por elevación, valoraba en 50.000 millones de euros las necesidades del sector, con una intención clara de «calentar» la Cámara en una nueva a trifulca con el gobierno.

Evitar la insolvencia

Sin embargo, en los planes del gobierno, más que ayudas directas para enjugar las pérdidas, lo que se busca es reforzar la solvencia de las empresas que todavía quedan en pie.

Y ello porque ya están siendo las comunidades autónomas las que están dando esas ayudas directas a restauradores, hosteleros y propietarios de hoteles, con los 8.000 millones de euros de los fondos europeos.

Parte de los fondos van a servir para hacer «quitas» de los préstamos que el ICO ha dado a miles de empresas, para permitir que las mismas sigan teniendo solvencia, pero solo se darán a aquellos proyectos empresariales que sean viables.

Recapitalizar PYMES

Es otro de los programas que el Ministerio de Economía tiene en la «recámara», que no es otro que crear un fondo para la recapitalización de pequeñas y medianas empresas.

El fondo está destinado a PYMES, ya que para la gran empresa ya existe otro fondo, dotado de 10.000 millones de euros que está gestionado por el SEPI.

A esas ayudas para la recapitalización que gestiona el SEPI, se han «apuntado» empresas como Air Europa o Duro Felguera.

Con la gran empresa también se han ensayado los préstamos participativos, siendo un tipo de préstamos que son los últimos en ser cobrados y que solo se tienen que devolver una vez que la empresa vuelve a tener beneficios.

Una crisis que se alarga

Debido a que desde el gobierno se creía que la pandemia sería un «shock» temporal, la solución que se arbitró es que las empresas pudiesen poner a sus plantillas en expedientes de regulación de empleo.

Los sueldos que se tenían que pagar a esos empleados en ERTE se podían pagar con los créditos ICO, como en muchos casos se han hecho.

Sin embargo, la situación se ha ido alargando y con ese «parche» no se puede seguir, por lo que ha habido que arbitrar otras soluciones.

Por ello, el equipo de Nadia Calviño ha arbitrado una nueva solución: permitir «quitas» de esos créditos ICO, que se pagarían con ayudas directas en unos momentos en los cuales con «dinero barato» España se puede financiar en los mercados.

En contra de las ayudas directas

La titular de Economía, Nadia Calviño, es reacia a las ayudas directas, debido a que en otros países en donde se ha ensayado esa fórmula, muchas empresas han cobrado la ayuda directa y acto seguido han cerrado.

El gobierno prefiere que sean las comunidades autónomas las que den esas ayudas directas a quienes lo necesite, habida cuenta de que las mismas han recibido también ayudas directas desde el gobierno central para ese fin.

Además de que todas las comunidades autónomas tienen superávit en sus cuentas, este año han recibido 8.000 millones del fondo europeo React EU, con lo que pueden financiar ese dispendio.

Con el horizonte en el 9 de mayo

En la comparecencia del presidente del gobierno en la Carrera de San Jerónimo también ha tenido tiempo de abordar otros temas.

Uno de ellos es que ha confirmado que el estado de alarma finalizará cuándo estaba previsto, esto es, el 9 de mayo, y no dos meses antes como era un clamor entre los partidos políticos de la oposición.

La comparecencia de Pedro Sánchez estaba motivada por el compromiso a que llegó con la Cámara de comparecer cada dos meses para hacer un análisis de la situación económica y evolución de la pandemia.

Por lo demás, y como suele ser habitual, partidos del gobierno y de la oposición se han «zumbado» de lo lindo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Marty Smith / waferboard / Andreas Poike / Björn Hornemann / Nathaniel / Tom Taker / Kham Tran / Ryan Shea / Johan Neven

La hostelería en pie de guerra

El sector de la hostelería es uno de los que peor está llevando la pandemia de SARS-CoV-2 y en toda España ha salido a la calle para reivindicar, como en otros países europeos, ayudas directas, con un tercio de los negocios en la «cuerda floja»

Las manifestaciones por todo el territorio nacional se suceden con una hostelería que es uno de los sectores más perjudicados por la pandemia de SARS-CoV-2 y donde fuentes de la patronal ya no encuentran solución a los cíclicos «cerrojazos».

El recurso más manido de todas las comunidades autónomas – son ellas las que tienen la potestad de cerrar la hostelería – es, ante el descontrol de los casos de SARS-CoV-2, cerrar la hostelería.

Por suerte, en algunas comunidades autónomas, si se permite a los bares, cafés y restaurantes, preparar bebida y comida «para llevar», aunque hay CC. AA. que han impuesto medidas más draconianas, como el cierre completo.

Pocas se salvan

Dentro de los planes de la mayoría de las comunidades autónomas, el cierre de la hostelería se ha convertido ya en un «clásico», y como muestra un botón.

Castilla – La Mancha ha cerrado hasta el 28 de enero, hasta el 30 de enero en Baleares y la Comunidad Valenciana hasta el 4 de febrero.

En el caso de Euskadi, que ha cerrado perimetralmente todas las localidades de la Comunidad Autónoma, la hostelería también se ha visto obligada a «echar la persiana».

El cierre en el País Vasco no ha sido total, ya que permite que bares y restaurantes preparen comidas y bebidas «para llevar».

Y en aquellas CC. AA. que no hay restricciones la hostelería se enfrenta a la «espada de Damocles» de tener que cerrar a las 22:00 horas.

Cabeza de turco

Si bien es cierto que hemos tenido ocasión de contemplar de comportamientos poco edificantes en la hostelería, en la mayoría de los casos imputables a la clientela, para el sector se han convertido en las víctimas propiciatorias.

Desde el gremio de hostelería se defiende que existen otras actividades que están convirtiendo en focos de infección, como las Rebajas o el transporte público, actividades y servicios a los cuales no se aplican las medidas extremas que sufre la hostelería.

Manifestaciones que corren como la pólvora

La hostelería está «tocada» en todo el Estado, en un continuó de tener que cerrar mucho más pronto de lo acostumbrado hasta el cierre total.

Pero el sector no está dispuesto a quedarse «de brazos cruzados» y concentraciones y manifestaciones se reproducen por todo el territorio nacional.

Euskadi, Comunidad Valenciana, Extremadura, Madrid, las protestas se extienden como una mancha de aceite por todo el territorio.

Desde Hostelería de España, que es la organización que agrupa a más de 90.000 empresas de hostelería, se refiere que muchos negocios están en las últimas y se exige al gobierno ayudas directas al sector.

Buscar soluciones

Una de las soluciones, hasta que llegó el invierno y frío, fue permitir que los negocios de hostelería pudiesen poner terrazas, lo que en cierto modo compensaba el verse obligado a aforos del 50% o menores en interiores.

Otra de las medidas que han habilitado muchos consistorios – suelen ser los ayuntamientos los que regulan la hostelería – es la exención de tasas municipales mientras dure la pandemia, pero ni así muchos negocios consiguen el «oxígeno» que necesitan.

Otro recurso muy utilizado ha sido el de los ERTE, pero estos no pueden durar eternamente, aunque el gobierno ha prometido extenderlos hasta el mes de mayo.

De los 800.000 trabajadores que estaban en ERTE a 1 de diciembre de 2020, más de una tercera parte pertenecen al colectivo de la hostelería o gremios equiparables y otros 113.000 al gremio hotelero.

Un sector herido de muerte

La patronal del sector evalúa en un tercio las instalaciones que están a punto de sucumbir financieramente por no tener ingresos y tener que seguir haciendo frente a los gastos.

La situación es muy similar, así como los porcentajes, en todo el Estado, situación que puede seguir agravándose en caso de que se vuelvan a dictar próximos «cerrojazos».

Hasta el pasado mes de noviembre, el sector solo ha ingresado el 43% de lo que tenía previsto para el último trimestre del 2020, bien es cierto que la proyección se hacía teniendo en cuenta que la pandemia de SARS-CoV-2 estuviese superada.

A pesar de ello, existen sectores que están en una situación incomparablemente más grave: agencias de viajes, hoteles, hostales, campings y sector del transporte.

El Banco de España lo confirma

En diversos informes del Banco de España se confirma la casi defunción del sector. Según el organismo que dirige Pablo Hernández de Cos, el 75% del sector hostelero y afines cerraron el ejercicio fiscal con pérdidas.

A esa situación se suma, para empeorar el pronóstico, las características del sector: las empresas son muy pequeñas y no tienen «músculo» financiero para hacer frente a la peor crisis económica en ocho décadas.

Además, es un sector poco habituado a innovar: solo el 8% de las empresas han organizado acciones para llevar a casa de los clientes las comidas y bebidas que proporcionaban en sus locales.

Desde la patronal del sector se piden subvenciones para que el sector se reinvente, de manera que pueda establecer planes que llevar a la práctica para poder seguir desarrollando su tradicional negocio que no es otro que el de servir comida y bebida.

Ayuda europea distribuida por las comunidades autónomas

El gobierno de España ha puesto a disposición del sector de la hostelería un plan de apoyo con el dinero del fondo europeo REACT-EU, que ha sido distribuido por las comunidades autónomas.

En el caso de la Comunidad Valenciana que ha establecido el cierre completo de la hostelería en toda la CC. AA., el sector se beneficiará de ayudas directas por un montante de 340 millones de euros.

Mucho más magro es el plan de rescate de Castilla y León, que está dotado con un cheque de entre 2.000 y 4.000 euros para bares, restaurantes, hotelería y agencias de viajes. En total se repartirán 10 millones de euros.

La patronal del sector, mejor que unas ayudas que dependan de la facturación, proponen el «modelo francés» donde las ayudas dependen del número de trabajadores que tiene cada negocio, que se resumen en 500 euros por trabajador y mes.

Fuente – el diario

Imagen – Laura LaRose / Sam / Adam Jones / Karenne Sylvester / Alex Graves / Atle Solbakken / Antonio Tajuelo / Marco Verch