Al rescate de la industria

El sector industrial también se va a ver beneficiado del «maná» de las ayudas europeas, máxime cuando supone el 13% de la PIB español y que el empleo que genera es de alta calidad, ajeno a la temporalidad y precariedad que caracteriza al mercado de trabajo español

Con la pandemia de SARS-CoV-2 la economía española se ha resentido a unos niveles que no se conocían desde la Guerra Civil.

Inclusive sectores que hasta en las peores crisis muestran «músculo», como es el caso del industrial, se están viendo resentidos y van a necesitar de un plan de rescate.

El gobierno financiará el plan de rescate industrial con 4.600 millones de euros, aunque desde el sector se opina que ese dinero no será suficiente.

Tangencialmente el ejecutivo ha creado el plan PERTEpara el vehículo eléctrico, dotado con casi 2.300 millones de euros, y que busca aumentar el parque de vehículos con propulsión eléctrica.

Un plan en tres años

Las previsiones del gobierno son invertir los 4.600 millones de euros en tres años para cimentar una industria que sigue renqueante después de un año de pandemia.

De esos casi 5.000 millones, algo menos de la mitad son subsidios a fondo perdido, y que están encuadrados en el Plan de Recuperación y Resiliencia que ha aprobado el gobierno.

Mientras tanto la otra mitad son créditos que habrá que devolver, aunque se pueden calificar como créditos «blandos» cuya gestión depende de varios ministerios.

Sin embargo, de tapadillo, existen otras partidas presupuestarias que de manera más o menos directa van a beneficiar al sector industrial español.

Así nos encontramos con un presupuesto de 850 millones de euros para gestión de residuos y economía circular, más de 1.500 millones para un plan de hidrógeno verde de aplicación industrial.

El plan se completa con 160 millones de euros para el sector aeroespacial, 40 millones de euros para I+D de vehículos no contaminantes y 880 millones para digitalización y gestión de datos en la industria.

Una inversión insuficiente, según la patronal

A pesar de que las cifran son mareantes, la patronal del sector no las considera suficientes y está presionando para que se aumente la cuantía de estas.

Por otro lado, tal como aducen los empresarios, el monto de las ayudas – entre subsidios a fondo perdido y créditos «blandos» – no suponen ni el 3% del dinero que se está movilizando desde Europa.

Y eso para un sector que supone el 11% del PIB y que además tiene una merecida fama de crear puestos de trabajo estables, rara avis en el precario sistema laboral español, donde cunden las externalizaciones.

También está el PERTE

El Plan para la Recuperación y Transformación Económica, en siglas PERTE, pretende realizar una transformación de un parque de vehículos con motores de combustión de derivados del petróleo, al vehículo «verde».

Las nuevas hornadas de vehículos, principalmente eléctricos, pero no solo, van a requerir una importante inversión, sobre todo para adaptar las factorías de vehículos que fabrican coches en España.

En vez de los fabricantes, será con dinero estatal con la que se llevará a cabo la adaptación de las fábricas de SEAT en Barcelona y Volkswagen en Pamplona, y también de la importante industria auxiliar que generan.

De estas inversiones depende, por ahora pende de un hilo, que la multinacional que dirige Herbert Diess implante una fábrica de baterías para vehículos eléctricos en España.

Una cuantiosa inversión

En esta primera inversión en el PERTE tiene una cuantía de 6.000 millones de euros a nivel europeo, de los cuales 1.200 millones caerían en España.

De eso precisamente, de la cuantía, se malicia la patronal de la industria que recortaría el dinero que se puede invertir en otros proyectos, muchos de los cuales son calificados como estratégicos.

Además, desde el ministerio del ramo se asegura que la inversión será suficiente, y en caso de necesitar más fondos estos serían librados, de manera que la inversión inicial se podría modular según las necesidades.

Desde el departamento de Reyes Maroto se asegura que los planes diseñados para el próximo trienio serán ejecutados y si es necesario se logrará la financiación de partidas en las cuales no se haya conseguido invertir el 100% del dinero asignado.

Recabar la opinión del sector

A la hora de priorizar las inversiones, el Ministerio de Industria ha recabado la opinión del sector, un proceso que comenzó el 20 de enero.

En esa fecha el departamento que dirige Reyes Maroto inició un proceso para que se presentasen proyectos de transición industrial, con la recepción de 718 que tras el cribado se quedaron en 462.

La inversión necesaria para desarrollar esos casi 500 proyectos se sitúa en 143.000 millones de euros, por lo que se realizó una nueva expurgación, sobreviviendo solo 139 proyectos con una inversión necesaria de 30.000 millones de euros.

Agua de borrajas

A pesar de esas elefantiásicas cantidades de dinero, la realidad es que finalmente la Unión Europea solo permitirá disponer a España de 11.922 millones de euros.

Además, el ministerio solo aportará 2.289 millones de euros, y ese dinero se asignará en procesos de concurrencia competitiva, en el que los proyectos elegidos se tendrán que mostrar más válidos que los de la competencia.

Por tanto, la información recabada por el Ministerio de Industria es solamente informativa, para pulsar las intenciones del sector industrial.

El gobierno de España ya tiene perfilado su «hoja de ruta» que pasa por priorizar siete de esos proyectos que serán los que integren el PERTE.

Esos proyectos son automoción, electrónica orientada al diseño de chips, economía circular, reciclaje de baterías, energías renovables, agroalimentación, salud y aeronáutica.

Y otros planes secundarios

Dependiendo cuál sea la inversión para esos siete planes que conforman el PERTE original, y si después de su implementación sobra dinero, se podrían activar otros planes.

Dichos planes tienen que ver con el textil y el calzado, industrial química, ferrocarril y cerámica.

Inclusive para el PERTE la patronal tiene sus propias iniciativas, que pasarían por el establecimiento de planes plurianuales, y que las autonomías también tengan capacidad de decisión en cuanto a que tipo de inversión llevar a cabo en sus territorios.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Rutger van der Maar / AVID Vines / Tech Stomberg / Kārlis Dambrāns / Eric Caballero / Associació Catalana de Municipis / Hauke Musicaloris

Lento pero seguro

Se acaba de presentar, con el boato que solo sabe imprimir Presidencia del Gobierno, el informe España 2050, en el cual un panel de 130 expertos presenta sus propuestas para lograr que a mediados de siglo se haya cerrado la brecha económica y de otros tipos con los países más avanzados de Europa

El informe España 2050 fue presentado con todo el boato que solo se pueden permitir el gobierno nacional y su presidente Pedro Sánchez.

En el aspecto económico, lo más relevante, aunque hay un cúmulo de objetivos más que encomiables, es que en dicho plan se fija que, hasta ese año, el crecimiento de la economía patria debería ser de al menos un 1,5% anual.

El informe también subraya, con preocupación, que si España no se pone las «pilas» la brecha que existe con los países de nuestro entorno europeo se puede agrandar.

Vae Annis

A pesar de que en el último cuarto de siglo la economía española ha crecido, de media, a un 2%, la realidad es que en la última década España se ha atascado producto de dos crisis: la financiera del 2008 y la provocada por la pandemia.

El panel de expertos que ha elaborado el informe España 2050, cifra lograr ese objetivo en el concepto, casi mágico, de la productividad.

De lograrse ese crecimiento de aquí al 2050, España no tendría nada que envidiar, ni el PIB ni en renta per cápita a los países europeos más avanzados.

Sin embargo, con unos crecimientos anuales entre el 0,3% y el 1,1% España pasaría a estar en el vagón de cola de la UE y no se lograría la tan ansiada convergencia.

Recuperando a John Maynard Keynes

En cierto modo el informe España 2050 recuerda mucho a Las posibilidades económicas de nuestros nietos, que explica, hasta cierto modo, las dos crisis económicas que hemos vivido en apenas una década.

El informe ha contado con un panel de 103 expertos de ámbitos multidisciplinares, siendo el trabajo ligeramente optimista ya que afirma que con políticas económicas acertadas a mitad de siglo España seguirá siendo una potencia pujante.

Desde el punto de vista económico, y lo subrayan los panelistas, España podría, en el horizonte del 2050 tener una renta per cápita cercana o muy próxima a los países que «cortan el bacalao» en la Unión Europea.

Una de cal y una de arena

En los últimos 30 años, y a raíz de los Pactos de la Moncloa, en la cual los partidos políticos que hicieron la transición llegaron a la conclusión de que con las cosas de comer no se juega, se ha ido convergiendo con Europa.

Hace tres décadas la renta per cápita era de 16.000 euros y hoy por hoy supera los 30.000 euros per cápita.

Pero, como ya hemos indicado, lo más importante para que España tenga un futuro, a todos los niveles, a mediados de siglo es aumentar sea como sea la productividad por hora trabajada.

Sin embargo, en la última década, España ha tenido que vivir dos crisis económicas que a punto estuvieron de desarbolar el país: la primera fue la del 2008 que fue financiera y en el caso de España también inmobiliaria.

La segunda todavía la estamos viviendo y ha sido producto del virus SARS-CoV-2, una crisis que podía haber acabado con la economía española si no fuera por el salvavidas de los ERTE y por el maná europeo de 140.000 millones de euros.

Otro de los hándicaps que tiene el sistema económico español tiene que ver con la longevidad de su población, que en los próximos años se volverá añosa.

Los expertos también suponen que de no lograrse un crecimiento económico suficiente aumentaría el desempleo y la desigualdad.

La «receta» para aumentar la productividad

Para lograr que el trabajo en España se vuelva más productivo los expertos establecen que la «receta» debe de estar compuesta por mejorar los estándares educativos, aumentar la investigación y el desarrollo.

Otros componentes para que España logre la excelencia allá por el 2050 tienen que ver con la digitalización, transición ecológica y aumentar el tamaño de las empresas.

Al mismo tiempo, habría que obligar a que la economía sumergida, que actualmente se estima en un 17%, se convierta en economía formal, con esas empresas pagando tributos e impuesto de sociedades.

También sería necesario aumentar el número de población empleada, del 62% actual a más del 80%, incentivando alargar la edad de jubilación e invirtiendo especialmente en formación de jóvenes, mujeres e inmigrantes.

Lo ideal sería lograr lo que mismo que ha conseguido Alemania y los países escandinavos, que han logrado en las últimas tres décadas aumentar la productividad en un 50% y al mismo tiempo aumentar el porcentaje de población empleada.

En el corto plazo

Pero sin proyectarnos sobre el 2050, también es necesario tomar medidas en el corto plazo, sin ir más lejos en el 2023.

Y una de las primeras tareas tiene que ser reducir la brecha en cuanto a la renta per cápita de la media de los países europeos. Dicha brecha es de un 21%.

Mientras que el trabajador tipo español ingresa anualmente 30.000 euros, un europeo consigue anualmente, por rentas de todo tipo incluido el trabajo, 39.000 euros.

La proyección para el 2050, si no se introducen importantes medidas en el mercado laboral y la productividad, la desviación se iría al 27%.

El maná europeo

Nos referimos a los 140.000 millones de euros que van a venir de Europa, la mitad como subsidios a fondo perdido, y los otros 70.000 millones como préstamos que habrá que devolver llegado el caso.

Pero ese dinero no va a salir gratis, ya que la Unión Europea y la Comisión Europea exigen reformas de calado, esencialmente en lo que tiene que ver con el mercado laboral y la reforma de las pensiones.

Pero el panel de expertos también considera que sería necesario reformas en lo que tiene que ver con la territorialidad, distribución de la población, actividad económica y también con el cambio climático.

¿Qué nos depara el futuro?

A pesar del prestigio de los académicos que han elaborado el informe España 2050, nadie sabe ni siquiera de manera fragmentaria cómo evolucionará exactamente nuestro país.

De cualquiera de las maneras se trata, en esencia, de un juego de prospectiva más: a medida que se vaya acercando la mitad de siglo veremos si el informe España 2050 acierta o no.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – La Moncloa – Gobierno de España / FAO Americas / Peter K. Levy / Waleed / Hobbes Lao / Foto Sleuth / European Parliament / Juan Antonio Segal

IAG en la uvi

International Airlines Group (IAG) pasa por sus peores momentos como holding y solo en los tres primeros meses del 2021 ha perdido algo más de 1.000 millones de euros sin saber a ciencia cierta cómo evolucionará la empresa en lo que queda de 2021

El consorcio de aerolíneas al que pertenece la española IBERIA ha perdido, hasta marzo, 1.067 millones de euros.

Y las previsiones de evolución del negocio son toda una incógnita y ni la propia compañía tiene datos fiables de cómo va a evolucionar el tráfico aéreo en lo que queda de año.

Entre las exigencias de IAG a los gobiernos se encuentra la creación de corredores aéreos libres y que se extiendan los certificados de vacunación como manera de certificar la salud de los pasajeros.

Un hub en horas bajas

IAG, International Airlines Group es una compañía surgida de la fusión de varias aerolíneas europeas, como British Airways, la española IBERIA y la irlandesa Aer Lingus, entre otras.

Como hemos reseñado al principio de este artículo, ha perdido, en lo que llevamos de año 2021 algo más de 1.000 millones de euros, aunque eso es casi 600 millones menos de lo que perdió en todo el 2020.

Todo ello producido, como en el resto el ecosistema de las aerolíneas, por las restricciones de vuelos en toda Europa, con países que unilateralmente cerraban sus espacios aéreos.

Algunos índices se recuperan

En todo este tiempo, los ingresos han caído un 78,9%, y el número de pasajeros descendió un 88,4%, solo transportando a 459 millones de viajeros.

A pesar de transportar menos viajeros, IAG ha batido récords en lo que respecta al transporte de mercancías, lo que le ha hecho ganar, solo en el primer trimestre de 2021 el récord de 350 millones de euros.

Sin embargo, el principal negocio de IAG siempre ha sido, prioritariamente, el trasiego de viajeros, y en ese aspecto podemos calificar los últimos doce meses como annus horribilis, y superarlo necesitará, según las previsiones, de un lustro.

A pesar de todos estos malos datos, el grupo aéreo tiene una liquidez de 10.800 millones de euros, lo cual conjura, al menos en el corto plazo, una posible quiebra, máxime cuando se han reducido, aunque todavía son cuantiosas, las pérdidas.

Sin previsión de beneficios

Al menos para este año, ya que las incertidumbres son muchas, e IAG no tiene elementos de juicio suficientes como para poder extrapolar cómo evolucionará el transporte aéreo en lo que queda de año.

Sin embargo, en el análisis de coyuntura que realiza IAG, si aparece como elemento estratégico lo que pueden hacer los estados para favorecer la vuelta a la normalidad del tráfico aéreo.

Una de las medidas que IAG propone tiene que ver con crear corredores de vuelo que normalicen los viajes entre países en los cuales la mayor parte de la población esté vacunada.

Al mismo tiempo, también propone IAG que se desarrollen test de fácil administración y con precios competitivos para que los pasajeros, antes de iniciar el viaje, se puedan diagnosticar si están infectados de SARS-CoV-2.

Empleo en la cuerda floja

La reactivación del sector, a nivel europeo, es imperativo, debido sobre todo a que de el dependen 13 millones de puestos de trabajo.

La demanda para viajar en avión es alta, lo único que pasa es que está contenida debido a las restricciones a la misma que todavía están imponiendo muchos Estados.

Es bien sabido que el sector aéreo es fundamental a la hora de reactivas las economías de los países miembros ya que permite la conexión de las personas y de las economías.

Disminuye el consumo de caja

Se denomina consumo de caja al resumen de ingresos y gastos de un determinado periodo de tiempo, y en el caso de IAG y el año 2020 este llegaba a los 215 millones de euros semanales, magnitud que se ha podido reducir.

Al mismo tiempo, IAG también ha logrado reducir los gastos totales en operación un 68,4% con respecto al mismo periodo del año 2020.

Esto supone que los gastos de operación se han quedado en 2.036 millones de euros, y también se han reducido los gastos de personal y los gastos derivados de las tasas de aterrizaje y de navegación.

Más impuestos en lontananza

Es lo que ha anunciado el gobierno de Pedro Sánchez para las aerolíneas que operan en España como una manera de punir las emisiones contaminantes que emiten las aeronaves.

Esas y otras medidas forman parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que el gobierno de España ha presentado a Bruselas y que se configura en muy exigente en lo que tiene que ver con el medioambiente.

Ese plan es el do ut des por los 140.000 millones de euros que van a venir de Bruselas: la mitad de ellos como subsidios a fondo perdido y la otra mitad como préstamos que habrá que devolver.

Uno de los aspectos más desarrollados en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia es la fiscalidad medioambiental, que además de grabar a las aerolíneas tiene otras líneas de actuación.

En el punto de mira del gobierno está gravar el combustible diésel de los vehículos a motor y cualquier otro elemento contaminante, como es el sector aéreo, no en vano es uno de los sectores más contaminantes.

Pero no solo

La fiscalidad medioambiental no va a ser la única que va a «tocar» el gobierno de la nación, sino que también quiere actualizar los impuestos de sociedades y de patrimonio.

Especial interés tiene para el Ministerio de Hacienda el impuesto de sociedades, donde se ha adivinado una tendencia, de varios años, en que las empresas cada vez pagan menos por ese concepto.

De lo que se trata es impedir, legislativamente, que el tipo efectivo de ese impuesto de sociedades no sea menor que el 15%, aunque hay que recordar que dicho tributo tiene un tipo impositivo del 25%.

Reforma fiscal en ciernes

Será en el 2022 cuando un plantel de expertos comience a estudiar una nueva reforma fiscal, la primera que se acomete con mandato de Pedro Sánchez.

Lo que se buscaría sería actualizar el sistema impositivo a las realidades actuales, con la creación de nuevos tributos, muchos de ellos de tipo medioambiental y la economía digital, cada vez más presente.

Tras un año de sesudo estudio, la reforma fiscal entraría en vigor en el año 2023, en un entorno económico ciertamente recuperado de la pandemia de SARS-CoV-2.

Fuente – EL PAÍS / Economía en EL PAÍS

Imagen – Colin Brown Photography / Iberia / Mike McBey / Dawlad Ast / Amaury Laporte / Jason Constanza / Images Money / Sling Flickr / La Moncloa – Gobierno de España

Ola de despidos masivos

Los temidos despidos comienzan a verse en lontananza como consecuencia de la crisis económica que ha generado en España la pandemia de SARS-CoV-2, siendo los sectores más afectados el financiero y el industrial. Por el momento el sector turístico se «salva de la quema»

Los efectos de la crisis económica desencadenada a raíz de la pandemia de SARS-CoV-2 se trasladan al empleo.

Hasta ahora la cifra de desempleados se mantenía estable gracias a que muchas empresas estaban «dopadas» bien con ERTES que ha estado financiando el gobierno central y también créditos ICO a muy bajo interés.

Pero la realidad se impone, y en el ecosistema de la gran empresa se anuncian miles de despidos, con un «techo» por el momento de 35.000, aunque algunas grandes empresas reducirán el número de trabajadores sujetos a ERE.

Otro de los factores que está redundando en el alto número de despidos previstos, sobre todo en banca, es que la digitalización avanza imparable, algo que está haciendo mermar, también, el número de sucursales.

Ver las orejas al lobo

Todavía no se sabe si como «globo sonda» o bien como profecía anunciada, la gran empresa española ha anunciado que entre este año 2021 y el próximo año, hasta 35.000 empleados sufrirán los rigores de un expediente de regulación de empleo.

Lo que también parece es que los despidos no tendrán la fisonomía de una «tormenta perfecta», sino que los despidos serán escalonados en el tiempo.

Además, muchas empresas están utilizando como excusa la pandemia para realizar regulaciones de empleo que tenían largamente meditadas.

La banca, el sector que más empleo destruirá

Si los despidos se desarrollan como se prevé, en el 2021 la banca se deshará de 18.000 empleados, bien es cierto que muchos de ellos con prejubilaciones y bajas incentivadas.

Es por la intersección de las sucesivas crisis financieras y la digitalización de la banca por lo que las grandes entidades financieras han anunciado despidos de miles de trabajadores.

En cuanto a la desaparición de las sucursales bancarias, ello se debe a la poca rentabilidad, cada día menos, que obtiene la banca retail, es decir el modelo de banca tradicional que vive de los depósitos de sus clientes.

La suma de los despidos previstos de los tres grandes bancos españoles es de 15.000 personas: CaixaBank prescindirá de 7.791 empleados, BBVA despedirá a 3.450 de sus trabajadores y Santander rescindirá el contrato a 3.572 empleados.

Otras entidades también van a prescindir de parte de su capital humano, ya que Sabadell prejubilará a 1817 empleados e Ibercaja tiene un ERE en el que están incluidos 750 de sus trabajadores.

El (Re)Corte Inglés

Es otra de las grandes empresas que van a efectuar un expediente de regulación de empleo, siendo la primera vez en sus casi 90 años de historia que despide masivamente a una parte de su plantilla.

El ERE de la empresa que dirigió Dimas Gimeno será de 3.292 empleos, aunque todos ellos son salidas pactadas que previamente se han negociado con las centrales sindicales.

Tan buenas deben de ser las condiciones que 320 trabajadores, de los que El Corte Inglés no tenía intención de despedir, se han sumado voluntariamente a el programa de bajas incentivadas.

También se van a producir recortes, aunque menores, en otras empresas, caso de H&M, con 1.100 despidos o Perfumerías Douglas, con 492 rescisiones de contrato.

Forman parte de esta poco edificante lista Coca – Cola European Partners, con un ERE que alcanza a 360 empleados en su plantilla, Adolfo Domínguez con 283 bajas laborales o Heineken, con 228 despidos.

Un sector secundario tocado

Los expedientes de regulación de empleo también van a llegar, y con fuerza, a la industria española, siendo el subsector más «tocado» el de la industria del automóvil.

Especialmente sangrante es el caso de Nissan que ha decidido cerrar una de las fábricas que tenía ubicada en Cataluña, lo que supone 2.500 despidos.

Además, y como fichas de dominó van a caer las industrias auxiliares y subcontratas que generaba la actividad de la planta de Barcelona que cerrará definitivamente el próximo 31 de diciembre.

Solo una de ellas, Acciona Facilities Services, por quedarse sin actividad, va a tener que prescindir de 500 puestos de trabajo.

Algo parecido sucede con Ford, que se desprenderá, de modo directo, de casi un millar de trabajadores, a lo que se unen los de las subcontratas a las que la empresa automovilista norteamericana daba trabajo.

Una de esas empresas subsidiarias afectadas es Continental, que proveía a Ford de piezas de automoción, con un ERE que afecta a 750 trabajadores.

Una de las Majors de la industria europea, hablamos de Airbus, también está negociando con las centrales sindicales un expediente de regulación de empleo que afectará alrededor de 1.000 trabajadores.

También energéticas

Es otro sector que también se plantea despidos masivos, ya que dos de las principales energéticas que hacen negocio en España, ENDESA y NATURGY también se orientan hacia esos pagos.

En el caso de la primera ya tiene pactado salidas voluntarias, escalonadas en los próximos cuatro años, de 1.200 trabajadores, mientras que la francesa prescindirá de 1.000 empleados en los próximos años.

Un sector turístico agarrado al salvavidas de los ERTE

Por el momento, nadie sabe lo que depara el futuro, el sector del turismo se ha salvado de la quema.

Una de las razones es que es un sector fuertemente atomizado y cuyo grueso de actividad está dominado por grandes empresas y grandes mayoristas de viajes.

Por otro lado, siendo un sector que produce el 13% del PIB, ha sido rescatado con ERTES sucesivos que impide que los trabajadores de esas empresas engrosen, por el momento, las colas del desempleo.

A finales de marzo estaban en ERTE 743.628 trabajadores del sector, y más de la mitad correspondían a los subsectores del servicio de comidas y bebidas, alojamientos y agencias de viajes.

Sin embargo, también existen empresas que no les ha quedado otra solución que plantear expedientes de regulación de empleo, pero el número de empleados afectados, para lo que es el volumen de empleo del sector, son muy pocos.

Han planteado ERE las empresas Pullmantur (320 trabajadores), la división de viajes del Iberostar, con 244 despidos, NH Hoteles que ha rescindido 187 contratos y el mayorista de viajes TUI que ha despedido a 163 trabajadores.

Fuente – EL PAÍS / El Corte Inglés en Wikipedia

Imagen – Banalities / Becker / Álvaro Ibáñez / Fred Romero / Barbara Eckstein / Climate Watch / Evgeniy Isaev

El gobierno prorrogará los ERTE

Los ERTE, al menos esa es la intención del gobierno, serán prorrogados más allá del 31 de mayo, día en el que tendrían que decaer. Las características que tendrán los mismos en el futuro enfrenta a la titular de la cartera de Trabajo con los ministerios de Hacienda y Seguridad Social

El anuncio lo ha realizado Yolanda Díez, la titular de la cartera de Trabajo, que también ha informado que se reunirá el día 6 de mayo con los agentes sociales teniendo sobre la mesa la prórroga.

Al mismo tiempo, ha aprovechado para enmendarle la plana a la titular de Economía afirmando que todavía hay margen para seguir subiendo el salario mínimo.

Do ut des

Pero la ministra de Trabajo también ha querido dejar claro que el gobierno va a prorrogar los ERTE, pero que a cambio las empresas tienen que adquirir el compromiso de no despedir.

También ha valorado como positiva la herramienta de lo ERTE y considera que no hay que retocarla ya que está funcionando a las mil maravillas.

De no prorrogarlos, algo que nadie considera como escenario, la medida decaería en próximo 31 de mayo, y aunque ha habido pocas reuniones oficiales, lo cierto es que la mesa tripartita ha seguido funcionando durante todo este tiempo.

Los expedientes de regulación de empleo temporal han sido una «tabla de salvación» para trabajadores y empresas: de los primeros porque han seguido cobrando en lo peor de la pandemia y de las segundas porque el dinero lo ha puesto el gobierno.

Roces dentro del ejecutivo

Pero Yolanda Díez no tiene el campo expedito para tomar las decisiones que mejor le parezcan, ya que en el gobierno José Luis Escrivá, titular del ministerio de Seguridad Social y la ministra de Economía hacen frente común.

Los dos ministros piensan que ya es hora de que muchos trabajadores abandonen los ERTE y vuelvan a sus puestos de trabajo, a lo que Díaz replica que para volver a plena actividad será necesario haber logrado la inmunidad de grupo.

Además, la dirigente del PCE también abunda en el hecho de que hay sectores que todavía están a medio gas, caso de turismo, cultura y transportes.

Pero si hay algo que Díez quiere mantener en la prórroga de los ERTE y como condición para su extensión temporal es que se eviten los despidos, esto es, que no suceda como se temen los sindicatos que muchos ERTE se conviertan en ERE.

Hasta ahora esa prohibición de despedir ha evolucionado por dos vías paralelas: impidiendo los despidos objetivos producto de la pandemia y la salvaguarda de seis meses en todas aquellas empresas que se han acogido a los ERTE.

A vueltas con el SMI

Yolanda Díez es una firme defensora de que todavía hay margen para subir el Salario Mínimo Interprofesional, lo que la enfrenta a la titular de Economía, Nadia Calviño, que es poco amiga de subir el salario mínimo.

En lo que respecta al «negociado» de José Luís Escrivá, que ejerce su potestad sobre las pensiones, el ministro parece que va «dar su brazo a torcer» y permitir una de las reivindicaciones de los sindicatos.

Eso implica que los pensionistas, que en ejercicios de inflación negativa gana poder adquisitivo, no tengan que devolver esa ganancia.

Despidos masivos en banca

Ante los anuncios de despidos masivos en CaixaBank y en el BBVA, la ministra de Trabajo ha llamado a esas entidades financieras a «repensar» el ajuste en el empleo que va a llevar a cabo.

Díez les conmina a elegir otra senda de ajuste, dado que fue con dinero público con lo que se rescató a la banca en la crisis financiera del 2008, por lo que el gobierno tendría algo que decir en ese caso.

En caso de que se produzcan esos despidos, la ministra ha recordado que el gobierno está atado de pies y manos, debido a que en la última reforma laboral del PP eliminó la necesidad de que el gobierno librara una autorización administrativa para los despidos.

CaixaBank reduce su ERE

Las turbulencias que se adivinaban, con gobierno y sindicatos, ha hecho que al menos en CaixaBank reformule su ERE.

Ahora los sometidos al expediente de regulación de empleo “solo” serán 7.790, y el banco se en cargará en recolocar a los 500 restantes.

El «movimiento» de CaixaBank supone el mayor ERE que se ha ejecutado jamás en el sector bancario español, y también tiene el dudoso honor de ser el tercero, por número de empleados, en toda la historia del tejido productivo del país.

Al mismo tiempo, CaixaBank también se ha comprometido en desarrollar un plan para que los trabajadores despedidos por el ERE puedan encontrar reacomodo en el mercado laboral, bien sea en banca o en otros sectores.

Los sindicatos ponen en duda el plan

Las centrales sindicales, y especialmente CC. OO., ha puesto en duda de que el grueso de los despedidos pueda volver a encontrar empleo, máxime porque muchos de ellos tienen más de 45 años.

Es a partir de esa franja de edad, entre los 45 y los 50 años, cuando más difícil resulta volver a encontrar empleo, ya que casi todas las empresas dan por amortizados a esos trabajadores.

Los 500 que se «salvan de la quema» serán recolocados, al menos es el compromiso de CaixaBank, en otras empresas del grupo, como pueda ser la filial CaixaBank Tech.

En el caso de la UGT, esa central sindical acusa sin ambages a CaixaBank de tergiversar los datos, maquillándolos para justificar que el ERE que preparan suponga semejante escabechina en le empleo, con una visión cortoplacista de su negocio.

La mitad menores de 50 años

Es uno de los puntos más polémicos del ERE de CaixaBank, y una de las medidas que ha puesto en pie de guerra a los sindicatos.

Por otro lado, la dirección del banco quiere, además, que esas salidas sean voluntarias, pero sobre todo lograr los objetivos marcados en el ERE.

Por su parte los sindicatos quieren que todas las salidas sean voluntarias, y también que la cuantía de las indemnizaciones sea más alta que las que propone el banco; además, las centrales buscan crear un frente común ante la entidad financiera.

Fuente – el diario / EL PAÍS

Imagen – Agência Brasília / La Moncloa – Gobierno de España / Juanjo Zanabria Masaveu / Elizabeth McClay / Luis Álvarez Marra / G20 Argentina / Inter American Dialogue / ITU Pictures

Funcionarios: a trabajar en casa

La pandemia de SARS-CoV-2 no ha hecho sino impulsar el trabajo «en remoto», tanto en la administración pública como en el resto de los sectores productivos. Gracias a ello y a los ERTE, muchas empresas se han «salvado de la quema». La digitalización avanza imparable y ha llegado para quedarse

La pandemia de SARS-CoV-2 ha provocado, en solo un año, cambios profundos en el mercado de trabajo y en cómo se realiza este.

Una de las nuevas realidades se llama teletrabajo, y ha sido obligado en los primeros meses de la pandemia para muchos profesionales, aunque parece que la próxima recuperación de la normalidad no lo va a extinguir.

En el caso de las Administraciones públicas, el teletrabajo ha llegado para quedarse, de manera que una modalidad laboral que era prácticamente marginal, solo el 18% de los funcionarios teletrabajaba, se impondrá en la era poscovid.

Las estimaciones nos hablan de que, a partir de ahora, casi el 60% de los funcionarios, de la administración general de estado y otras, teletrabajaran.

«Currar» desde casa

El teletrabajo no solo se generalizará en las Administraciones públicas, sino también en otros ámbitos laborales.

Las estimaciones hablan de que el tejido empresarial PYME, el 36% de los trabajadores desarrollarán su actividad en «remoto» y mientras que en la pequeña empresa el porcentaje será del 18%.

Sin embargo, serán muchos los trabajadores que volverán a sus oficinas, aunque en lo peor de la pandemia el 94% de las grandes empresas trabajaron en «remoto», cifra que llego al 91% en la administración y el 72% de las PYMES.

Sí se quiere se puede

Inclusive antes de hecho disruptor de la pandemia de SARS-CoV-2, el tejido empresarial y de las Administraciones públicas tenía – y tiene – las suficientes herramientas para poder desempeñar el grueso de su trabajo en «remoto».

Bien es cierto que es la gran empresa y el tejido PYME el que podría realizar esa transición de manera más rápida y eficaz, en unos porcentajes, respectivamente, del 87% y el 84%.

En el caso de las microempresas, los sectores que más han trabajado en remoto han sido comercio mayorista, industria y sector servicios.

En las PYMES el teletrabajo ha cundido en el sector servicios, la industria y la construcción, que se han adaptado de una manera óptima a la nueva realidad.

En el caso de las Administraciones públicas ese porcentaje se reduce al 61%, aunque parece que el sector público ha abrazado con cariño la posibilidad de que muchos funcionarios desarrollen su actividad desde casa.

Una actividad en declive

Una de las más graves consecuencias de la pandemia ha sido la reducción de actividad empresarial y laboral: empresas y administraciones han tenido que reinventase ante un virus que impedía, y sigue impidiendo, la normal relación social.

Todos los sectores han visto como su actividad se reducía: un 53% en microempresas y PYMES, un 49% en la gran empresa y el 27% en las Administraciones públicas.

Al mismo tiempo, la pandemia ha dejado atrás muchos «cadáveres»: el 14% de las microempresas ha tenido que cesar su actividad, así como el 7% de las PYMES y el 2% en las administraciones.

Los ERTE, el gran salvavidas

Los expedientes de regulación de empleo temporal han sido el gran salvavidas, tanto de las empresas, independientemente de su tamaño, y también de miles de trabajadores que han visto como mantenían el empleo.

En esa situación, de expediente de regulación temporal de empleo, están o han estado, el 47% de las PYMES, el 46% de las grandes empresas y el 30% de las microempresas.

Una solución intermedia que se arbitró fue obligar a los trabajadores a coger las vacaciones, instrumento por el que optaron el 22% de la gran empresa, el 20% de las PYMES y el 7% de las microempresas.

Empresas con problemas múltiples

La actividad empresarial ha sido herida de muerte por un virus que mide micras, y los males que han aquejado al tejido productivo han sido muchos.

Entre los más evidentes se encuentran el hundimiento de la actividad económica y del PIB, menor facturación y menores ventas, y la mala evolución del sector en el que se encuentran posicionadas.

Ante la imposibilidad, durante muchos meses, de desarrollar su actividad productiva, todos los segmentos han invertido en digitalización: de media un 61%.

En el caso de las Administraciones públicas un 88%, en caso de las PYMES un 82%, siendo los mayores inversores la gran empresa con un 95%.

La digitalización se ha visto impedida, en el caso de las microempresas por la poca capacidad de tener recursos para ese tipo de inversión, en el caso de las PYMES y gran empresa fundamentalmente por el desconocimiento del nuevo «campo de juego».

Un futuro digital

De lo que ya nadie duda es que el futuro del empleo será digital o no será, y arrastrará al sector productivo por una serie de derroteros que nadie, todavía, se atreve a augurar.

Grandes empresas, como Vodafone, ven un futuro esplendoroso a la digitalización del trabajo en nuestro país, y piensan que los fondos europeos – a España llegarán 140.000 millones de euros – pueden ser el maná que necesitan las empresas españolas para digitalizarse.

Crecer con la digitalización

Esa misma multinacional británica, nos referimos a Vodafone, cree que, con implantación de herramientas de digitalización en el grueso del sector productivo, para el 2025 el 40% de sus ventas tengan que ver con esos servicios.

Los principales nichos de mercado que se desarrollarán tendrán que ver con el Big Data, Cloud Computing y ciberseguridad, aunque descenderán los ingresos en servicios de conectividad.

Precisamente es ese Cloud Computing el que permite, y seguirá permitiendo en el futuro el trabajo «en remoto» de muchas empresas y profesionales, una modalidad laboral que la pandemia de SARS-CoV-2 no ha hecho sino impulsar.

De hecho, en España y en lo que respecta a la multinacional británica, la prestación de servicios a PYMES – ahora lo son hasta los 250 empleados – no hace sino crecer de manera casi exponencial.

Fuente – EL PAÍS / Expansión

Imagen – Yutaka Fujiki / US Embassy Madrid / Manuel Schmalstieg / NIAID / Banalities / Masahiko Ohkubo / Kārlis Dambrāns / Jonathan Oakley

De flor en flor

El nuevo tipo de profesional joven de perfil tecnológico suele ser un «culo inquieto» que va «saltando» de trabajo en trabajo con una nula concepción de cultura empresarial y que mediante el job hopping pueden lograr incrementos de hasta el 40% en sus emolumentos

Con la que está cayendo en el mercado laboral español, producto de la pandemia de SARS-Cov-2 que ha provocado un 16,3% de desempleo y miles de trabajadores en ERTE, todavía hay quien puede cambiar de empleo cada dos años.

Muchos de estos profesionales, con semejantes privilegios, trabaja en el sector de la informática y las telecomunicaciones, y son los perfiles más buscados.

Es lo que se ha denominado job hopping, por lo que generalmente estos profesionales cambian de trabajo cada dos años; por lo general son nativos digitales que tienen poco apego a la empresa donde trabajan.

Un caso tipo

Ella tiene 23 años, es ingeniera informática y trabaja en una empresa de seguridad informática, donde lleva trabajando menos de un año.

Con ganas de cambiar de empresa, ya ha realizado dos entrevistas para dar el «salto» a otra compañía, donde pretende encontrar nuevos desafíos y lograr unos mejores emolumentos.

Se trata de un caso claro de job hopping, esto es, cambiar de empresa, una cultura que se ha enraizado entre los profesionales menores de 34 años.

Sin embargo, la crematística es la principal ventaja que quieren lograr estos jovencísimos profesionales, ya que de empleo en empleo puede llegar a ganar inclusive un 40% más de lo que ingresaban.

Estos jóvenes profesionales carecen de cualquier tipo de «cultura de empresa» independientemente donde estén: planifican su carrera profesional individualmente sin tener en cuenta la organización en la que trabajen.

Una mera pieza en un engranaje

Esta falta de apego de los jóvenes profesionales a integrarse en la cultura empresarial parte del hecho de que lo único que buscan las organizaciones es buscar perfiles que se adapten a ellas.

Los profesionales se convierten únicamente en un simple engranaje que se adapta a una maquinaria que se llama empresa o administración, y no tiene en cuenta ninguna otra consideración.

Sin embargo, los profesionales, sobre todo sin son jóvenes, lo que están buscando es nuevos retos y desarrollar su propia carrera profesional: en pocas palabras crecer como profesionales, si es necesario de manera autónoma.

Hiperconectados

Aunque sigue siendo cierto que el empleo es como un iceberg: el 80% de las ofertas no se hacen públicas y se funciona con el boca – oreja.

Sin embargo, estamos hablando de jóvenes hiperconectados: la oferta laboral que mejore sus condiciones laborales puede venir de un contacto directo qué de un perfil de una red social, y ahí es muchas.

Además, cada día que pasa surgen nuevas tipologías de trabajo: son hasta 500.000 los empleos de la esfera tecnológica que han quedado vacantes por no encontrar perfiles que den el suficiente «juego».

Con datos de la Unión Europea, esos empleos de tecnología vacantes serán, el año 2021, de 200.000 empleos en España y hasta 900.000 en el conjunto de la Unión Europea.

La pandemia, un argumento a favor

Por otro lado, la mayoría de estos profesionales con perfil tecnológico, por lo general, no tienen más un portátil y la mesa de comedor de su casa para ponerse a «producir».

De este modo, existen muchos profesionales de las nuevas tecnologías que aprovechan, además de poder trabajar para una empresa, trabajan en su tiempo libre, para otras bajo el paradigma del freelance.

Su lugar de trabajo, si así lo quieren, es los cinco continentes: del mismo modo que hay una oferta global de profesionales también existe una oferta global de empresas en donde trabajar.

Sobre el job hopping, las encuestas afirman que el 75% de la población entre 18 y 34 año lo ejerce siempre que puede, como una manera de enfrentarse a nuevos retos profesionales y mejorar en sus sueldos.

Cortoplacismo

Es la manera que tiene de actuar laboralmente los jóvenes se basa en el cortoplacismo, ya no quieren – y pocos lo podrán conseguir – es entrar en una empresa para desarrollar allí toda su carrera laboral.

Son profesionales, sobre todo los más mayores, que se han tenido que «foguear» con dos crisis económicas y una pandemia, por lo que saben que la seguridad muchas veces es una entelequia.

Inclusive la gran empresa española – Repsol, Amadeus o BBVA – son conscientes que el perfil de sus empleados ha variado, en lo que ellos definen como «nativos digitales».

Esos perfiles necesitan de unas motivaciones más profundas, una escucha activa por parte de las empresas y sobre todo flexibilidad, alejado de las estructuras pétreas con las cuales se trabaja en las multinacionales.

Formación continua

Es algo que estos jóvenes profesionales con perfil tecnológico tienen bien aprendido, y es que los aprendizajes se van a tener que seguir produciendo durante toda su vida laboral.

Estos profesionales ven con buenos ojos que esa formación continua sea financiada por las empresas, lo cual redunda tanto en el crecimiento de la empresa, pero también en la suya propia como profesionales.

Con este contexto, retener el talento es mucho más difícil, y no es raro que profesionales bien considerados laboralmente y con éxito, abandona la empresa para buscar nuevos horizontes.

Retracción de las empresas

Pero la moneda el job hopping también tiene un envés menos agradable, ya que ante trabajadores que carecen de «cultura de empresa» muchos directivos son reacios para contratarlos.

Sin embargo, la tecnología Amadeus se está adaptando a ese nuevo perfil de profesional: proyectos que no duran más de un año, y se pasa a otro proyecto nuevo que muchas veces no tiene nada que ver con el anterior.

Del mismo modo, las empresas forman a sus trabajadores, inclusive arriesgándose a que estos se marchen en poco tiempo para lo cual ejercen un nuevo tipo de engage para retenerlos.

Esas nuevas estrategias para fidelizar a sus trabajadores pasan por ofrecer proyectos de carrera a medida, nuevos espacios de trabajo y exposición del éxito en redes sociales.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Yutaka Fujiki / Manuel Schmalstieg / Hung Thai / Eugene Kim / Ivan Radic / David Pursehouse / Barbara Eckstein / Álvaro Ibáñez

Un Mobile World Congress desangelado

Todo parece indicar que la próxima edición del Mobile World Congress en Barcelona no será, ni por asomo, lo que ha sido en versiones anteriores, después de que muchas multinacionales de las telecomunicaciones, caso de Facebook, Nokia y Oracle hayan renunciado a participar

A pesar de que contra viento y marea en este 2021 el Mobile World Congress en Barcelona, después de que Nokia anunciase que no participará, ahora son Facebook y Oracle los que se «caen» del cartel.

Muchas de las «grandes» se abstienen

Inclusive antes de que Facebook y Oracle hayan rehusado la invitación, otras grandes tecnológicas, caso de Ericsson, Nokia y Sony también han dicho que no a la invitación del MWC de Barcelona.

Todas estas empresas no están interesadas en participar debido a que en España la pandemia de SARS-Cov-2 no está ni mucho menos controlada, y no quieren exponer a sus trabajadores a un evento donde participaría miles de personas.

Lo que más temen en GSMA, la patronal de las tecnológicas es que se provoque un «efecto dominó» que deje en nada el congreso.

El Mobile World Congress se celebrará, si logra «subir la persiana» entre el 28 de junio y el 1 de julio en el recinto ferial que existe en L’Hospitalet de Llobregat.

Sin embargo, la dirección del MWC sigue impertérrita en su decisión de no variar un ápice ni las fechas ni el tipo de evento que quiere desarrollar.

Las previsiones de GSMA es que a la feria acudan entre 40.000 y 50.000 personas, lo cual en la actual situación puede convertir la feria en un lugar con riesgo alto de que se expanda el SARS-CoV-2.

Afectación a la industria del turismo de negocios

Con un Mobile World Congress a medio gas, también se ha sabido que ISE, la mayor feria audiovisual del mundo se celebrará en próximo junio pero que se reducirá dos días, con la siguiente afectación al sector hotelero y de la restauración.

Además, para minimizar la posibilidad de que los participantes sufran un contagio de SARS-CoV-2, ISE se celebrará no solo en Barcelona sino en otras tres ciudades.

Además de en Barcelona, se celebrará en Múnich, Ámsterdam y Londres; la cita en Barcelona será el 1 y el 2 de junio.

Aunque las previsiones para Barcelona son que el ISE durara cuatro días, la incertidumbre con respecto a la evolución de la pandemia ha hecho que se redujera a dos.

Apple punta de lanza

Sin embargo, que muchas tecnológicas no vayan a acudir al Mobile World Congress no significa que no sigan investigando y lanzando nuevos productos al mercado.

Apple está a punto de realizar una inversión milmillonaria en Múnich, abriendo el mayor laboratorio de semiconductores de toda Europa.

En la capital del Estado de Baviera la empresa que dirige Tim Cook ya emplea a 1.500 ingenieros en el mayor centro tecnológico que tiene en Europa.

Ahora va a construir un laboratorio de semiconductores y desarrollo de software que tendrá 30.000 metros cuadrados, con una inversión de 1.000 millones de euros en tres años.

En el nuevo centro de trabajo se investigará sobre 5G y tecnologías posteriores que pueda desarrollar Apple, y también módems para los equipos informáticos de Apple.

La inversión de Apple viene en unos momentos en que la Unión Europea en desarrollar una nueva política para potenciar la tecnificación del continente, y en ese empeño los semiconductores son esenciales.

Cuatro décadas en Múnich

Apple lleva cuatro décadas con presencia en la capital bávara, y en el año 1981 abrieron una oficina con 10 empleados, y en este momento tiene 10 oficinas y dos Apple Store.

Desde Apple están muy contentos con la relación que han tenido todos estos años con la capital del Estado de Baviera.

Hasta estos momentos las oficinas de Apple en Baviera tenían como misión investigar para optimizar el funcionamiento de las baterías de sus productos, siendo la mitad de la investigación que sobre ello se realiza en todo el mundo.

Además, no es la única multinacional tecnológica que tiene allí centros de producción y de investigación, ya que Google tiene un departamento entero de investigación y desarrollo, por no olvidarnos de Siemens.

Telefónica a la conquista del 5G

Inclusive empresas tecnológicas patrias como Telefónica, también se han lanzado a una campaña desbocada para ser los primeros en desarrollar completamente el 5G.

Todo ello impulsado por la pandemia de SARS-CoV-2, ha logrado que tengamos una vida más tecnológica, sobre todo en lo que tiene que ver con las tecnologías móviles y el 5G, que permite una mayor velocidad de transmisión de datos.

De hecho, el 75% del territorio nacional tendrá próximamente cobertura de 5G, que unida a que en conexiones de fibra llega a 134,8 millones de hogares hacen de la operadora que preside José María Álvarez – Pallete la principal de Europa.

Todos los sectores se van a ver beneficiados

El 5G va a hacer que casi todos los sectores se vean beneficiados con las conexiones ultrarrápidas que permite dicha tecnología.

En el caso de las explotaciones agrícolas va a hacer que los campos, llenos de sensores, sean más productivos, ya que la agricultura se va a hacer de precisión.

Las cosechas se recogerán en el momento que sea preciso, el regadío no utilizará nada más que el agua que sea necesario y las plagas se controlarán mucho mejor.

La educación también participará del 5G, ya que permitiría una mejora de los contenidos multimedia, y con la realidad virtual y aumentada se logrará enriquecer la experiencia educativa.

Pero donde el 5G desplegará toda su potencia será en la educación online, que de esa manera obtendrá el espaldarazo definitivo.

El sector de los videojuegos también se va a convertir en uno de los sectores que se va a ver impulsado por la conectividad ultrarrápida, de manera que se podrán crear juegos más «potentes» que los que se «fabrican» hoy en día.

En el sector del videojuego sobre todo se verán beneficiados los torneos que se celebran online, como puede ser el de EA Sports, por no hablar de los juegos «en la nube», donde también habrá cabida para la realidad virtual y la realidad aumentada.

Fuente – EL PAÍS / xataka / LA RAZÓN / Emprendedores

Imagen – Kārlis Dambrāns / Mike Mozart / Sabine Bahr / Roberto Strauss / Metro Centric / Euthia Gobiz / State of Israel

Oro negro

Los precios de petróleo y sus futuros se reactivan, debido fundamentalmente a qué con una vacunación masiva a la vuelta de la esquina, el transporte, tanto de pasajeros como de mercancías se recuperará en breve. Además, OPEP+ ha decidido no inundar de crudo el mercado, para de ese modo aumentar el precio del barril

Tras más de un año de pandemia de SARS-CoV-2, la llegada masiva de vacunas, al menos a los países desarrollados, y las más que ciertas posibilidades de recuperación de la actividad económica, el crudo sube un 40%.

El barril de Brent, la referencia europea, vuelve a superar los 70 dólares, un precio que no se daba desde enero del 2020, y que se ve impulsado por los ataques con misiles contra dos instalaciones de la saudí ARAMCO.

Dos instalaciones claves

Los atacantes sabían lo que se hacían, dado que han atacado dos instalaciones neurálgicas para la petrolera ARAMCO, especialmente la de Ras Tanura.

En dicha instalación se procesan 6,5 millones de barriles diarios, lo que supone el 7% del petróleo que se consume diariamente en todo el mundo.

Los ataques, han puesto en solfa la capacidad de producción de crudo de Arabia Saudí, el principal productor de crudo, en unos momentos, en plena recuperación económica y promesa de tal, cada barril es necesario.

Más de 70 dólares el barril

Es a lo que se ha llegado esta semana el barril de Brent, el estándar del crudo que se produce en el mar del Norte, un precio que no se alcanzaba desde el pasado enero del 2020.

La pandemia se desató el pasado marzo, y debido al parón económico el precio del petróleo cayo a plomo, llegando inclusive a la cotización negativa.

La depresión económica ha quedado olvidada en tiempo récord, y además de recuperarse las bolsas de valores de medio mundo, el mercado del crudo también se ha recuperado al mismo ritmo.

En menos de dos meses la cotización del petróleo y derivados ha recuperado un 40% lo que implica que alguien que hace dos meses invirtió 1.000 euros, ahora tienen 1.400 euros.

El mundo se vuelve a mover

El transporte transnacional y el nacional se recuperan, esa es una de las razones por las cuales el precio de petróleo y derivados se está recuperando a una velocidad que podríamos calificar como sideral.

La recuperación de los precios también tiene que ver con una jugada estratégica de la OPEP+, que ha decidido no inundar los mercados de crudo, para de esa manera subir artificialmente el precio del crudo.

Sin embargo, se trata de una estrategia de doble filo: a partir de un precio de 70 dólares vuelve a ser rentable el barril de crudo producido por fractura hidráulica, y en esas lides la principal potencia es Estados Unidos.

Debido a ello, con el petróleo producto de la fractura hidráulica, son millones de barriles más que desembocan en los mercados donde ya están los de extracción tradicional.

Previsiones halagüeñas

Las previsiones de cotización para el Brent, siempre según el banco de inversión Goldman Sachs prevé que en poco tiempo escalará hasta los 80 dólares.

Sin embargo, para otros, como el banco ING, considera que ante la más que previsibles ataques de los Huthi a las instalaciones petroleras saudíes, al precio de crudo habrá que sumar una prima de riesgo.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la devastación económica que ha provocado la pandemia de SARS-Cov-2 ha sido enorme, y la recuperación será lenta, por lo que mantener artificialmente alto el precio del crudo puede ser contraproducente.

Controlar el precio mundial de crudo

El cartel, no cabe calificarlo de otro modo, con su decisión de no aumentar la producción de petróleo lo que quiere es tener controlado el precio del barril de petróleo, y controlar inclusive las curvas de cotización que se puedan producir.

De lo que se trataría, de manera artificial, es de que el barril de petróleo Arab Light pueda llegar a los 75 dólares.

Inclusive el barril de Brent como el WTI se disparó incluso antes de que la OPEP+ decidiese recortar la producción de petróleo para aumentar su precio.

En un primer momento todos los analistas pensaban que OPEP+ decidiría subir la producción diaria de petróleo en 1,5 millones de barriles diarios.

De ese modo, Arabia Saudí se ha llevado «el gato al agua» e incluso ha convencido a Rusia de seguir la doctrina que emana de Riad.

En junio se acabarán las reservas

Si OPEP+ sigue manteniendo esta política, se prevé que para junio se hayan acabado las reservas que los países de la organización por lo que tendrán que volver a replantear el número de barriles diarios que sacan al mercado.

A acabar con las reservas también va a «ayudar» la recuperación de la demanda, básicamente debido a la recuperación del transporte mundial, tanto en lo que tiene que ver con la marina mercante como con las aerolíneas.

Se prevé que para finales del 2021 se habrá recuperado la demanda de petróleo que había en el 2019, antes de que «estallase» la pandemia, llegando a la comercialización de 100 millones de barriles diarios.

Por otro lado, subirá el precio de petróleo que se paga en efectivo, y bajará el mercado de futuros, que se paga de manera diferida.

La política petrolera de Arabia Saudí

Es el país más disciplinado en mantener las restricciones, pero su fin último es aumentar exponencialmente la oferta en los próximos meses.

Pero mantendrá la restricción, un millón de barriles diarios, hasta el próximo mes, una vez que el precio del crudo esté en unos niveles máximos, y vender a partir de ese momento a ese precio.

El aumento del precio también va a traer como consecuencia que los productores de petróleo de esquisto – lo que se conoce como fractura hidráulica – puedan lanzar sus barriles al mercado, ya que a partir de 70 dólares les resulta rentable sacar su producción.

Los Futuros al alza

Es lo que ven los analistas en lontananza: un aumento de precio de los futuros de crudo, y prevén que el barril, en el tercer trimestre del año, llegue a cotizar a 75 dólares norteamericanos.

El viernes pasado, al cierre, el Brent cotizaba a 70 dólares y el WTI, el estándar para el petróleo norteamericano, llegó a los 66 dólares.

Todo parece indicar que el precio de los futuros de petróleo va a tener un precio menor al precio actual del crudo, lo que hace que esos futuros sean muy apetitosos de cara a los inversores.

Fuente – EL PAÍS / Funds & Markets

Imagen – Piqsels / Panoramio / Loco Steve / Jake van der Molen / Sam Valadi / R. Miller / U.S. Secretary of Defense / Chris Gladis

Lufthansa entra en barrena

Como el resto de las líneas aéreas, Lufthansa ha tenido que ser rescatada por el gobierno alemán, que ha reflotado la compañía a cambio de convertirse en su accionista mayoritario; otras aerolíneas, como es el caso de Czech Airlines no ha podido sobrevivir, dado que el gobierno checo la ha «dejado caer»

La aerolínea de bandera alemana ha acumulado pérdidas de 6.700 millones de euros el pasado año.

La causa más que evidente ha sido el cierre de fronteras producto de la pandemia de SARS-CoV-2 que le ha obligado a operar solo un 31% de los vuelos programados para el pasado año.

Y las previsiones para este año no son nada halagüeñas, ya que se prevé una lenta recuperación del tráfico aéreo durante este año, y solo plantea la recuperación del 90% de la actividad previa a la crisis para el 2025.

Paquete de rescate

El gobierno alemán ha decidido rescatar, con ayudas directas, a la aerolínea, con un plan de estímulos cifrado en 9.000 millones de euros.

Pero esas ayudas no le han salido gratis a Lufthansa, ya que el Estado alemán se ha convertido en el accionista mayoritario lo que equivale a una nacionalización encubierta.

Los planes para el 2021 pasan por una modernización de la aerolínea – a ella pertenecen también Austrian Airlines, Swiss y Eurowings – y su redimensionamiento ante una más que previsible reducción de los viajes en avión.

Un sector herido de muerte

Ha sido uno de los sectores más afectados por la pandemia de SARS-CoV-2, sobre todo debido al cierre de espacios aéreos de una buena de países, sobre todo entre los europeos.

Uno de los principales rivales de Lufthansa, el grupo IAG, al que pertenece Iberia, ha sufrido pérdidas por valor de 6.923 millones de euros.

Entre marzo y junio el sector del transporte de viajeros por vía aérea estuvo prácticamente paralizado, a lo que se ha unido el hundimiento del turismo, en mercados especialmente activos, como el español.

También en su división de carga

La crisis y la depresión de la actividad también han llegado a Lufthansa Cargo, la división de la compañía dedicada al transporte de carga.

Inclusive se han adaptado aviones de transporte de pasajeros para convertirlos en aviones de carga, pero aún así la actividad no repunta.

Las previsiones para 2021, con una economía mundial «gripada», son que el transporte de carga esté en mínimos lo que va a redundar en una subida de las tarifas.

La capacidad de carga de Lufthansa se ha visto afectada por el descenso del transporte de pasajeros, ya que el 60% de la carga aérea se llevaba en las «panzas» de los aviones de transporte de viajeros.

La frecuencia de las rutas de Lufthansa se ha reducido a un cuarto de la capacidad que tenía en el periodo inmediatamente anterior a la pandemia.

Objetivo Canarias, Grecia y el Caribe

Con la más que previsible inmunización de la población europea para verano, Lufthansa «calienta motores» para convertirse en la aerolínea de referencia para viajar a Canarias, Grecia y el Caribe.

Desde los aeródromos de Frankfurt y Múnich se han programado 33 nuevas rutas aéreas, con especial incidencia en Canarias, Grecia y el Caribe.

Estos nuevos destinos se crean en la esperanza que, con las vacunaciones masivas, los requisitos para viajar desde otros países se vayan relajando, sobre todo en destinos europeos como España y Grecia.

Las nuevas rutas se complementan con los destinos clásicos de vacaciones que Lufthansa lleva en algún caso décadas desarrollando, sobre todo a capitales europeas y Londres y otras ciudades británicas.

Entre los «clásicos» de Lufthansa se encuentran Chipre, Croacia, Italia, Túnez, Portugal y Bulgaria, sin olvidar, por ejemplo, un nuevo trayecto a la ciudad española de Jerez.

Un nicho eminentemente turístico

Es la nueva apuesta de Lufthansa Discovery, un nicho de negocio dedicado eminentemente a los viajes de placer.

Además de vuelos directos desde territorio alemán a la República Dominicana, también se inaugura dos vuelos semanales a la capital de Kenia, Mombasa.

El continente africano también se complementa con vuelos hasta Tanzania, concretamente a la región semiautónoma de Zanzíbar, sin olvidarnos un vuelo a Anchorage, en plena Alaska.

Sin embargo, otras aerolíneas no sobreviven a la crisis

Es el caso de la línea de bandera Czech Airlines, que después de 97 años transportando pasajeros se ha declarado en quiebra.

CSA no ha podido sobrevivir financieramente al «parón» del tráfico aéreo que ha provocado la pandemia del SARS-CoV-2, y que ha supuesto el cierre del espacio aéreo europeo durante muchos meses.

Lo paradójico es que antes de la pandemia, CSA era una aerolínea rentable y con una viabilidad más que asegurada, pero casi un año de parón ha hecho a Czech Airlines no viable.

El hundimiento de la empresa ha tenido que ver con el que el gobierno checo ha optado por no rescatar a la empresa, cosa que si han hecho sus Estados con sus competidores, como es el caso de Lufthansa.

Programa de compensación

Es lo que solicitaba Smartwings, la matriz de Czech Airlines, tal como el Estado checo ha hecho con otros sectores productivos.

En Chequia se han desarrollado los programas COVID – Bus, COVID – Alojamiento y COVID – Turismo, como una manera de evitar que esos sectores económicos se hundiesen.

Desde Czech Airlines ven como única salida una reorganización de la empresa, lo que seguramente supondrá su redimensionamiento, reduciendo su tamaño, y una regulación de empleo con despidos.

Paradójicamente, las previsiones de CSA eran ampliar su negocio para el 2020, lo cual iba a implicar, además de programar nuevos trayectos aéreos, renovar su flota de aviones comprando nuevos modelos de Airbus.

Sin embargo, la pandemia ha supuesto unas pérdidas del más de 60 millones de euros y una reducción del negocio del 20% con respecto al 2019.

Fuente – EL PAÍS / EXPANSIÓN / epturismo / HOSTELTUR

Imagen – Marco Verch / Jason Paris / Eran Sandler / D. Miller / Andrea Tosatto / Andrew Bone / Sefjo / R. Boed