A pesar de todo hay dividendos

Con una crisis económica que no se conocía desde hace un siglo, y con varias empresas del IBEX que han perdido la mitad de su valor en Bolsa, las cotizadas, un año más, han vuelto a repartir beneficios

Y no en un número menor, ya que los dividendos que van a repartir las cotizadas ascienden casi a 10.000 millones de euros.

Y eso a pesar de una crisis económica, producto de la pandemia de SARS-CoV-2 que ha provocado un hundimiento de PIB que no se recordaba desde hacía 100 años, cuando se perdieron las colonias de Cuba y Filipinas.

El 60% de las cotizadas del IBEX 35 han repartido, en dividendo, 9.558 millones de euros, en pleno periodo bajista.

Menor que en el 2019

La crisis, que ha supuesto un desbarajuste económico en unos momentos, comienzos del 2020 donde las empresas comenzaban a «hacer negocio», evidentemente ha hecho reducir el dividendo.

Como no podía ser de otra manera, han sido las blue chips las que más dividendos han repartido, caso de BBVA, Santander, Iberdrola.

Sin embargo, también ha habido otras compañías, caso de MásMóvil o ACERINOX que han dejado el reparto del dividendo para, al menos, el año que viene.

Bien es cierto que el dividendo que se ha repartido ha sido un 30% menor que el que los bonistas recibieron en 2018, algo en lo que también ha tenido mucho que ver el BREXIT y otro tipo de turbulencias financieras.

Inclusive compañías cotizadas que han entrado en pérdidas se han atrevido a repartir dividendo, caso de Endesa, Ferrovial, Telefónica y Repsol.

Tributar lo menos posible

Del informe La hora del compromiso. Las empresas del Ibex 35 ante el reto de la pandemia, de Intermón Oxfam, se desprende que las empresas del IBEX tenían 740 filiales en paraísos fiscales.

Aunque eso supone un 8% menos que en el ejercicio fiscal precedente, también supone multiplicar por treinta las filiales que tenían hace diez años.

Las cotizadas que más usa los paraísos fiscales son el Santander, Repsol y ACS, con, respectivamente 176, 62 y 98 filiales.

Sin embargo, otras cotizadas, caso de AENA, Bankia, Mediaset, o Indra no tenían, a tenor de los datos que obran en poder de Intermón Oxfam, filiales para eludir impuestos en paraísos fiscales.

Falta de equidad salarial

Es otra de las constantes de las cotizadas en el IBEX 35, algo que con el tiempo parece que no se ha solucionado.

A pesar de que la «brecha» salarial se redujo en el 2019, la diferencia salarial de las cúpulas de las cotizadas y sus «soldados rasos» son enormes.

Un consejero delegado de algunas de las empresas del IBEX recibe en solo 3 días lo que la mayoría de los trabajadores de dicha compañía les cuesta ganar todo un año.

Esto es, un CEO de alguna de esas compañías gana 123 veces más que lo que ingresa anualmente un trabajador con ingresos medios de esas empresas.

El ejemplo más destacado es ACS, donde su primer ejecutivo gana 531 veces más que lo que supone el sueldo medio de la empresa.

Sigue la brecha de género a efectos retributivos

Las mujeres, en los «buques insignia» de la empresa española, ganan, de media, un 15% menos que sus pares varones, realizando el mismo trabajo.

Las empresas donde más se produce la «brecha salarial» son, con diferencia, Santander, ENDESA y ACS.

También encontramos empresas, pocas, donde de media las mujeres ganan más que los hombres, como son Meliá Hotels, Arcelor Mittal, Siemens Gamesa, Iberdrola y Acerinox.

Pocos ejecutivos

Es otra de las realidades del IBEX 35, en donde, aunque el 46% de la masa laboral son mujeres, solo están representadas con el 25,9% de los puestos ejecutivos, aunque con los años se ha producido una mejora.

Con esos datos, se tardarán 58 años en lograr la equidad en cuanto a la representación de las mujeres en los puestos de alta dirección.

Una excepción en unos puestos directivos mayoritariamente masculinizados es INDITEX, donde el 79% de los puestos ejecutivos están cubiertos por mujeres.

Un IBEX solidario

Como lo cortés no quita la valiente, la mayoría de las empresas del IBEX 35 han sido profundamente solidarias en esta crisis de SARS-CoV-2 que todavía nos afecta.

Las iniciativas han sido de todo tipo: reparto de material sanitario, manteniendo el sueldo íntegro de sus empleados y más.

Desde Intermón Oxfam se aplaude que la gran empresa española comience a tener responsabilidad social corporativa, y se dé cuenta de que vive inserta en un entorno social asolado por una pandemia.

Empresas españolas en el punto de mira

Es otra de las derivadas de la pandemia de SARS-CoV-2, y es que grandes inversores internacionales andan al acecho de grades empresas españolas que estén «de capa caída».

Son muchas las cotizadas que están en tal situación de fragilidad, que muy bien grandes inversores y fondos de inversión extranjeros podrían optar por efectuar una OPA.

Las «piezas» más cotizadas son las grandes infraestructuras y las grandes empresas hoteleras, ahora que estás últimas están en números rojos por haber perdido las temporadas de verano y Semana Santa.

Hasta septiembre de 2020, la inversión en España ascendía 3.712 millones de euros, y de ese volumen inversor el 80% procedía de fondos internacionales de inversión y solo un 18% respondía a inversores nacionales.

Y todo parece indicar que ese «apetito» inversor podría aumentar en los próximos meses, máxime cuando en la Bolsa española se están ejecutando más órdenes de venta que de compra.

Hasta en el IBEX

Y el panorama es desolador, con 28 de las 35 compañías que conforman el IBEX con su balance en números rojos.

De esas, siete – IAG, Banco Sabadell, Meliá Hotels, Repsol, Merlin Properties, Telefónica y Santander – han perdido un 30% de su valor bursátil.

Repsol y Telefónica están en el punto de mira de los grandes inversores internacionales, siendo Deutsche Telekom el principal candidato para hacerse con la compañía que dirige Álvarez – Pallete.

Otra de las cotizadas, Merlín Properties, está siendo observada con detenimiento por el grupo canadiense Brookfield, a pesar de que todavía no ha hecho ninguna oferta de compra.

Fuente – EL PAÍS / EL MUNDO

Imagen – Iberia Airlines / World Travel & Tourism Council / Anonymous Account / Senado Federal / gauge opinion / Eric Chan / Anthony Easton / Rob Dammers / Nick Fewings

Debacle hotelera

El sector hotelero español no levanta cabeza, y a pesar de que el «cerrojazo» acabó y que en teoría deberían afluir los viajeros, tanto españoles como foráneos, el sector vive sus horas más bajas, con la mayoría de los hoteles cerrados y con una auténtica sequía en lo que a turistas extranjeros se refiere

Las previsiones se han hecho realidad: el sector hotelero no levanta cabeza a pesar de que desde el gobierno central y los de las comunidades autónomas se han lanzado planes de rescate que enjuguen las pérdidas provocadas por la crisis del covid-19.

El principal índice de lo mal que le va al sector tiene que ver con el hecho de que, en plena «temporada alta» las reservas hoteleras se han reducido en un 70% con respecto a las pernoctaciones que se produjeron en el 2019.

Una reducción abrupta

Si tomamos índices mensuales, durante el mes de julio el desplome de reservas ha sido del 95%, con lo que se ha pasado, son cifras del 2019, de 37,1 millones de alojamientos a solo 1,8 millones.

Los datos son del Instituto Nacional de Estadística, una autoridad en cuanto al tratamiento estadístico de todo tipo de datos, por lo que los datos son concluyentes.

La estadística informa de que son ya cuatro los meses en los cuales se ha producido una significativa merma en las reservas hoteleras, que tuvo su «pico» durante el «cerrojazo» que ordenó el gobierno.

En el mes de marzo la reducción de contrataciones de hospedaje fue del 66,5%, cuando en abril la merma fue del 100% en abril, coincidiendo con el confinamiento, mientras que en el mes de mayo llegó a ser prácticamente del 100% y en junio también.

Hoteles que no abren

Tal como indica el Informe sobre Coyuntura Hotelera que acaba de publicar el INE, a pesar de que terminado el estado de alarma se ha podido volver a la normalidad y a desplazarse por todo el territorio nacional, el negocio no florece.

Pero a pesar de que la libre movilidad de la población podría permitir la reactivación del negocio hotelero, la realidad es que de los algo más de 20.000 hoteles que hay censados en España, solo han vuelto a abrir 5.896.

El sector hotelero, en datos en mes de julio, se reduce a casi un millón de hospedados y algo más de un millón ochocientos mil alojamientos, esto es, que solo se ha llegado a cubrir el 10% de las previsiones del sector para el 2020.

En cuanto a las preferencias de los turistas, estos en esta temporada alta se han decantado sobre todo por hoteles de cuatro y tres estrellas, abandonando casi por completo aquellos complejos hoteleros de lujo.

Andalucía en cabeza

Andalucía ha sido con diferencia la comunidad autónoma que más pernoctaciones y ocupación hotelera ha logrado, con 916 hoteles abiertos, alojando casi a 210.000 turistas y sumando 386.052 pernoctaciones.

A poca distancia en negocio hotelero en estos tiempos de pandemia se encuentran la Comunidad de Madrid y Cataluña y en el caso de Madrid ha logrado un 25,6% de ocupación.

Se echa de menos al turismo extranjero

Que concretamente todos los años es el maná del sector, ya que se trata, por lo general, de un tipo de turismo de alto poder adquisitivo y que no repara en gastos los días o semanas que hacen turismo en España.

En lo que llevamos de temporada la contratación de alojamiento en hoteles por parte de turistas extranjeros ha caído un 99%, pero también el turista patrio ha optado esta vez por quedarse en casa.

En los primeros seis meses del año se han producido 44,1 millones de hospedajes, lo que supone una reducción del 70,5% con respecto al mismo periodo del 2019.

Si el alojamiento de turistas patrios se resintió en ese periodo de tiempo un 87%, el del viajero foráneo lo ha hecho en un 98,8%.

Entre las causas de la no afluencia de visitantes foráneos se encuentran las restricciones que la Unión Europea puso durante el «pico» de la pandemia a la afluencia de viajeros no pertenecientes al espacio Schengen.

También ha influido el hecho que los propios países europeos han cerrado sus fronteras con sus homólogos, siendo el caso más cercano cuando Francia optó por clausurar los pasos fronterizos con España.

Alojamientos más baratos

Es otra de las variables que contempla el INE en su informe y tiene que ver con la evolución de los precios en el negocio hotelero, y en donde el Índice de Precios Hoteleros (IPH) muestra que el importe de las pernoctaciones, de media, se ha reducido algo más de un 11%.

La mayor reducción en el importe de cada noche se ha producido en los hoteles de cinco estrellas, donde la merma ha sido del 25,5%.

En lo que hace referencia al ingreso medio por habitación disponible, este también se ha visto reducido hasta los 57,9 euros lo que es prácticamente reducir el ingreso en casi un 70% con respecto a las mismas fechas del 2019.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Evgeniy Isaev / Silver Blue / Kevin Dooley / Enric Rubio Ros / zoetnet

La economía española caerá más

El FMI ha empeorado las previsiones sobre la economía española, estimando que el PIB caerá este año hasta un 12,8%, debido entre otros factores al confinamiento y una economía centrada en el sector servicios, y con una deuda pública que llegará al 124%, y que no se recuperará a niveles aceptables hasta 2050

El Fondo Monetario Internacional prevé que el batacazo que se va a dar la economía española va a ser todavía mayor que el que se preveía: ahora parece que el PIB retrocederá un 12,8% en el 2020.

Casi parece mentira que, en solo unos pocos meses, además de haberse desatado, por el virus covid-19, una pandemia tan grave que sus antecedentes más remotos hay que buscarlos en la «gripe española» de los años 1918 – 1920, haya provocado un desbarajuste económico a escala planetaria.

Las estimaciones de la organización que preside Kristalina Gueorguieva estima que el PIB español se deprimirá a unos niveles que no se conocían desde la guerra civil Española, muy superiores al provocado por la crisis financiera del 2008.

Eso supondrá, poniéndolo en euros, que España se «dejará» por el camino 160.000 millones de euros, con lo que las arcas públicas, vía impositiva, dejará de percibir un buen «pellizco» que se podría invertir en el Plan de Reconstrucción.

Solo parangonable a Italia

Las previsiones del hundimiento del Producto Interior Bruto para el país que gobierna Giuseppe Conte serán, también, del orden del 12,8%, un hundimiento sin precedentes en una economía, como la italiana, que avanzaba a «uña de caballo».

Las previsiones para el país que gobernase Benito Mussolini son que este 2020 pierda del orden de 180.000 millones de euros producto del desbarajuste económico provocado por la pandemia del covid-19.

De ellos, la «parte del león» provendrá de los 110.000 millones de pérdidas que arrostrará el sector turístico, que va a ser el más castigado con las restricciones impuestas – uso obligatorio de mascarillas, distancia social – producto de la crisis sanitaria.

Como las desgracias nunca vienen solas, el déficit escalará hasta el 10,4% del PIB, y la deuda pública alcanzará el 110% del Producto Interior Bruto, y todo ello no va sino a acrecentar el déficit estructural que tradicionalmente ya sufre Italia.

Decadencia económica a corto plazo en Europa

En el resto de los países europeos de nuestro entorno, el golpe a sus economías también va a ser brutal, de manera que ninguna de las grandes economías europeas va a poder esquivar la crisis económica que se avecina, y que ya está presente.

En el caso de Alemania, la bien llamada, por su volumen y pujanza, «locomotora económica» europea, la contracción de su PIB será del 7,8%, mientras que fuera del continente, la merma del Producto Interior Bruto de Reino Unido será del 10,2%.

Pero quien verdaderamente tiene unas previsiones económicas nefastas es el país que gobierna Emmanuelle Macron, que de unas previsiones de caída del PIB del 7,2% ha pasado a un 12,5%.

Una recuperación económica vigorosa en el 2021

Pero como toda moneda tiene cara y envés, a pesar de que los augurios económicos para Europa son terroríficos, pero el envés de dicho euro es que en el 2021 las previsiones son que todas las economías de la zona euro crecerán de una manera vigorosa.

Inclusive el crecimiento será superior al inicialmente previsto, de manera que en lo que respecta a la economía patria, crecerá un 6,3% el año que viene, aunque las previsiones iniciales eran de solo un 4,3%.

El «rebote» de la economía española será de la misma intensidad del que desarrollarán las economías del Reino Unido y de Alemania, y la campeona será Francia, que espera en el 2021 un crecimiento de su economía del 7,3%.

Factores que acentúan la caída

Los elementos que hacen pensar al FMI que el hundimiento de la economía española será del 12,8% este año son multifactoriales, y entre ellos se encuentran aspectos derivados del confinamiento y otros propios de la idiosincrasia de la economía española.

En lo que tiene que ver estrictamente con el confinamiento, el que hemos sufrido en España ha sido más largo y en el aspecto productivo de mayor intensidad ya que durante el «cerrojazo» solo estuvieron en funcionamiento sectores productivos esenciales.

Otro de los factores que ha favorecido el «batacazo» ha sido que el 95% del sector productivo español está formado por Pequeñas y Medianas Empresas, lo que se conoce con el acrónimo de PYME, lo que supone que tienen un menor «músculo» financiero.

Por otro lado, el porcentaje del PIB que proviene del sector turístico, uno de los más castigados con la recesión producto del covid-19, es muy importante, llegando al 12%, y es poco probable que el sector se recupere lo suficiente en lo que queda de temporada.

Un abril desastroso

Pero las cifras son más apabullantes si las estimamos mensualmente, ya que solo en el mes de abril el Producto Interior Bruto cayo en España, en solo dos semanas, un 34%, mientras que en la eurozona la caída fue «solo» del 21%.

Analizando por sectores, el sector servicios, muy mayoritario en nuestro país, sufrió una caída del 50% en el mes citado, y si se analizan solo tres de sus subsectores – comercio, transporte y hostelería – la depresión fue del 71%.

El gobierno admite las negras previsiones

Ha sido el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el que ha admitido que el futuro económico de España, al menos para este año, es sombrío, admitiendo como válida la actualización del FMI.

Pero que la institución que preside Kristalina Gueorguieva no es la única que ha empeorado el desempeño económico de España para este año, ya que entre las casas de análisis y las agencias de calificación la evaluación es similar.

Habida cuenta de esos fenómenos también preocupa que la deuda pública de nuestro país vaya a escalar hasta el 124%, ya que para encontrar semejante magnitud habría que echar la mirada atrás hasta la pérdida de las colonias de Cuba y Filipinas.

Abundando en el desastre la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, AIReF en siglas, indica que para recuperar los niveles de deuda pública de antes de la crisis del covid-19 serán necesarias décadas.

El organismo que preside Cristina Herrero estima que será necesario esperar hasta el 2050 para que la deuda pública se reduzca al 60% del PIB, que es la magnitud que ha establecido la Unión Europea en su Pacto de Estabilidad.

Fuente – EL PAÍS / el diario / Fondo Monetario Internacional en Wikipedia / Kristalina Gueorguieva en Wikipedia / Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal en Wikipedia

Imagen – zoetnet / European Parliament / eflon / Cristina Valencia / Alan Light / Nana B. Agyei / La Moncloa – Gobierno de España