¿Represalias?

La implantación de la «tasa Google» en España se ha convertido en un casus belli para la administración norteamericana, que ha anunciado posibles represalias por considerar que con dicho gravamen se discrimina a las empresas de su país

Es lo que veladamente ha anunciado Estados Unidos ante la imposición en España de la denominada «tasa Google», que según el gobierno norteamericano no hace sino discriminar a las empresas norteamericanas.

Recordemos de la «tasa Google», en esencia, consisten en que las grandes multinacionales tecnológicas – Google, Apple, Facebook y Amazon – tributen por el negocio que desarrollan en España.

Hasta la entrada su entrada en vigor, y mediante operaciones de ingeniería financiera, algunas de las multinacionales citadas, el caso más sangrante era el de Apple, llegaban hasta a declarar pérdidas en nuestro país.

Contra las normas de tributación internacional

Es lo alega la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, que alega que la «tasa Google», que no solo aplica España, sino también Austria y Reino Unido, es discriminatoria para con sus empresas.

Además, alega que dicha tasa es incompatible con las normas de tributación internacional, y también estaría limitando las posibilidades de negocio de las grandes empresas del país que dentro de poco gobernará Joe Biden.

El umbral que ha puesto la legislación española, un negocio anual mayor de 750 millones de euros, hace que 34 multinacionales norteamericanas se verán afectadas, mientras que de las empresas españolas solo dos superarían ese umbral.

La USTR aduce que, si el umbral fuese los 50 millones de dólares, las empresas españolas afectadas serían 20 y las norteamericanas 80.

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Es otra de las acusaciones de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, USTR en sus siglas en inglés.

La tasa se aplica a un importante número de servicios, desde la publicidad a la intermediación online o la transmisión de datos, unos sectores que están copados por multinacionales norteamericanas.

Desde la USTR se informa que sigue evaluando que respuesta dará a la «tasa Google» que está en vigor en España, no descartando algún tipo de sanción contra las empresas españolas a modo de represalia.

La respuesta más socorrida sería la de grabar con aranceles los productos españoles que exportan hacia Estados Unidos, unas sanciones de la misma guisa de las que tiene aplicadas a diversos productos europeos.

Una aplicación inminente

La «tasa Google» entrará en vigor este próximo sábado, aunque la primera liquidación se realizará dentro de tres meses.

Se aplicará a empresas que facturen más de 750 millones de ellos, y que al menos facturen tres millones en nuestro país.

Los servicios a los cuales se puede aplicar la «tasa Google» son servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y venta de datos y de metadatos.

Las previsiones iniciales de Hacienda eran de más de 1.000 millones de euros, pero finalmente una estimación más realista muestra que no serán más allá de los 968 millones de euros.

Y si las empresas se niegan a pagar la tasa

Como en cualquier iniciativa tributaria, se han establecido multas para aquellas empresas que se nieguen a pagar dicha tasa: el 0,5% del importe neto de la cifra de negocio del año natural anterior.

Los clientes pagarán la factura

Como casi en cualquier negocio, las empresas repercutirán el impuesto en sus clientes, y se espera por tanto un encarecimiento de los servicios.

Los españoles pagaremos entre 515 y 665 millones más por los servicios digitales, aunque como ya hemos indicado las grandes multinacionales del negocio digital tendrán, por primera vez, que tributar en España.  

La OCDE no es favorable a la «tasa Google»

Ha sido el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Ángel Gurría, el que ha valorado negativamente la introducción unilateral de esas nuevas tasas.

Fundamentalmente lo considera una mala idea debido a que lo único que podría suceder es que se entrase en una dinámica de guerra fiscal y comercial que no beneficiaría a nadie, pero sobre todo a pequeñas economías como la española.

Lo ideal sería que dentro del marco de la OCDE se pergeñara una «tasa Google» de obligatorio cumplimiento para todos los países miembros, solución que no parece próxima por la negativa de Estados Unidos de negociar esos términos.

Desde el gobierno español se califica la tasa como «transitoria» hasta que se legisle algo parecido dentro de las principales organizaciones económicas supranacionales, caso del G7 o del G20.

Google, el caso más flagrante

Se estima que entre 2016 y 2019, Google se llevó al paraíso fiscal de Islas Bermudas 34.000 millones de euros, dinero que no se tributó ni en Estados Unidos, país donde tiene su sede social, sino en Irlanda, donde tiene (aparentemente) su sede fiscal.

Google Ireland Holding Unlimited Company, que es la matriz de su esquema tributario, declaró unos ingresos, en el 2018, último año del que hay cuentas, 18.300 millones de euros.

Irlanda no es su matriz

Aunque pudiera parecer que la matriz de Google está en Irlanda, no es así, ya que la filial, pues de eso se trata, irlandesa depende de dos sociedades con domicilio fiscal en Bermudas.

Google Bermudas Limited Company posee el 99% de la filial irlandesa y el 1% restante está en manos de Google Bermudas Unlimited Company.

De hecho, en Irlanda la multinacional que fundase Sergei Brin, pago la exigua cantidad de 236,2 millones de euros en impuesto de sociedades.

Un esquema sencillo

La «trampa» de Google y otras tecnológicas utilizan sus gastos para enviar sus ingresos a países con baja tributación.

Lo que hace Google es pagar a la matriz por la marca, los productos, la tecnología, derechos intelectuales, y con ello reduce casi a 0 los beneficios de la filial, en este caso al española.

En el caso de Google España, los resultados de explotación fueron de 27 millones de euros, consiguiendo un beneficio neto de 20 millones después de pagar 6,8 millones como impuesto de sociedades.

Y eso cuando los ingresos, solo por publicidad de Google España, facturó 1.500 millones de euros, lo que da una idea de la enorme evasión de impuestos que realizan Google y otras tecnológicas.

De hecho, Google no es la única multinacional tecnológica que se ve favorecida por el liviano impuesto de sociedades irlandés, ya que Apple y Facebook también tiene allí la matriz con la que gobiernan todo su negocio europeo.

Fuente – EL PAÍS / LA VANGUARDIA / elEconomista

Imagen – Neon Tommy / Sam Halladay / Martin Saunier – Plumaz / La Moncloa – Gobierno de España / Teófilo / Mike / EU2017EE / Luis Villa del Campo / Robert Montgomery / Jernej Furman

La mitad del S&P 500 en manos de Amazon, Facebook y Microsoft

Las grandes tecnológicas, Amazon, Facebook y Microsoft, protagonizan en estos momentos subidas fabulosas de su capitalización bursátil, que han logrado que la mitad del valor del índice S&P 500 esté en manos de estas tres compañías tecnológicas

El S&P 500 es uno de los índices bursátiles que mejor refleja la situación real de las 500 principales empresas norteamericanas que cotizan en la Bolsa.

El acrónico S&P hace referencia a Standard & Poors, que fue la empresa que creo el índice en el año 1923, aunque durante mucho tiempo solo reflejó la cotización de las 223 principales compañías norteamericanas cotizadas.

Para crear su índice, el S&P 500 se nutre a su vez de otros importantes indicadores bursátiles, como son la escala el NYSE de Wall Street y el NASDAQ, que es el mercado donde cotizan los valores tecnológicos.

Amazon, Facebook y Microsoft son la mitad del mercado

Las Bolsas norteamericanas, por lo menos hasta ahora, parecen ajenas a la crisis económica que está provocando la pandemia tanto en Estados Unidos como el resto del mundo, y a los malos datos del resto de las Bolsas mundiales.

En el caso del índice de las cotizadas tecnológicas, el NASDAQ, ha subido en las últimas sesiones un 23,8%, llegando a superar la «barrera psicológica» de los 11.000 puntos.

El otro gran índice norteamericano, con el que comenzábamos el artículo, el S&P 500, lleva cosechando buenos resultados durante varias jornadas, habiendo subido un 3,7%.

Lo que verdaderamente ha hecho «rebotar» dicho índice, desde los valores mínimos del mes de marzo ha sido el aporte de las tecnológicas, en concreto de Amazon, Facebook y Microsoft, que suponen la mitad de la «tarta».

En tiempo de pandemia, la tecnología manda

En cierto modo impulsado por los confinamientos que se han visto en Estados Unidos y en muchos países europeos, los habitantes de estos países han hecho un uso intensivo de la tecnología y de las plataformas.

En pleno «cerrojazo» en España, se multiplicaron las compras en Amazon, en el obligado encierro la única manera de socializar era utilizar las redes sociales como Facebook y Twitter, entre otras.

Además, todo aquel que pudo comenzó a utilizar el ordenador y la tableta para casi todo, y en eso dos nichos de mercado, los reyes son Microsoft y Alphabet Inc., la empresa matriz de la omnipresente Google.

La subida del precio de sus títulos lo único que significa, además de que el «negocio» está saneado y que siguen haciendo dinero «a toda máquina», es que su capitalización bursátil aumenta, esto, es, las compañías valen más.

La suma de capitalizaciones de Microsoft, Amazon, Alphabet, Apple y Facebook suponen, a día de hoy, 6,81 billones de dólares, lo que es casi el 25% del valor del S&P 500.

En menos de un año eso cinco «unicornios» han pasado de superar por poco el 16% de la capitalización bursátil del S&P 500, a suponer casi el 25%; eso supone haber aumentado el valor de las compañías en más de dos billones de dólares.

Apple, indiscutida en cabeza, con Amazon «pisándole los talones»

La empresa que fundasen Steve Jobs y Stephen Wozniak tiene un valor de 1,88 billones de dólares, y solo en el pasado año fiscal aumentó su valor en un 11%.

Por si esto no fuera poco, acaba de lograr el récord de beneficio trimestral por acción con un valor de 2,82 dólares norteamericanos lo que le ha permitido duplicar su capitalización bursátil.

Si en agosto del 2019 no llegaba a billón en capitalización, este mismo mes ha logrado que su capital social llegue a los ya citados 1,88 billones.

Una de las empresas de Jeff Bezos, nos referimos a Amazon, le «pisa los talones» a Apple en cuanto a su capital social, y vale en estos momentos 1,61 billones de dólares, lo que supone haberse apreciado en un año un 83%.

Microsoft, a la zaga

A pesar de no pertenece a GAFA – acrónimo de Google, Amazon, Facebook y Apple – también ha sabido beneficiarse de la mejora de los valores tecnológicos, logrando una mejora de su capitalización del 80%.

La empresa que fundase Bill Gates ha pasado de una capitalización de 0,88 millones en 2019 a 1,61 billones en agosto del 2020, lo que informa de la buena gestión de la compañía que ha realizado Satya Nadella y su equipo directivo.

Google, es decir, la «nebulosa» empresarial que rodea a Alphabet, aunque también ha visto como avanza en el valor de las acciones de la empresa, «solo» ha aumentado su valor un 23,5%.

Un tercio del beneficio accionarial

Las citadas compañías copan un tercio del beneficio accionarial de las cotizadas norteamericanas del último lustro.

A pesar de los buenos resultados, hay muchos inversores recelosos, porque los resultados de las tecnológicas en el índice S&P 500, se acercan mucho a aquellas fechas luctuosas en las cuales se produjo el reventón de la burbuja de las puntocom.

Dicho suceso dejó a muchos inversores en la ruina absoluta, y los inversionistas, con la crisis económica provocada por el covid-19, no están para emociones fuertes.

Todo llama, inclusive para calmar a los mercados, que las GAFA empiecen a asumir el nuevo escenario económico, en Estados Unidos y en otros mercados, marcado por la recesión y por la moderación de los beneficios empresariales.

Unos cimientos sólidos

Pero a diferencia de lo que sucedió con la burbuja tecnológica, en la actualidad los cimientos de los «unicornios» tecnológicos que hemos citado, son sólidos y su capitalización bursátil se basa en hechos.

La confianza en estas compañías se ha reforzado después de que Alphabet, Amazon, Facebook y Apple publicasen sus resultados económicos trimestrales, que paradójicamente, aunque el periodo estuvo dominado por el «cerrojazo», no impidió que tuviesen beneficios récord.

En el escenario que se plantea, con plantillas enteras confinadas y obligadas al teletrabajo, los inversores ven que seguramente serán las empresas del sector tecnológico las grandes beneficiadas de la situación, por lo que están invirtiendo masivamente en ellas.

Fuente – CincoDías / S&P 500 en Wikipedia / Microsoft en Wikipedia

Imagen – André – Pierre du Plessis / Sarah Marshall / Joey Zanotti / Luis Penados / Kestel Multimedia / Will Raven / Billie Grace Ward