5G, poco apetito

Una subasta casi desierta acaba de dirimir parte del espacio radioeléctrico que se va a dedicar en España al 5G, con una recaudación que solo ha logrado 1.100 millones de euros y en que los únicos presentes eran Vodafone, Orange y Telefónica

Es el que han mostrado las operadoras de telefonía móvil españolas en la primera subasta del espacio radioeléctrico en el cual se han vendido las licencias para poder operar con 5G.

Entre todas las operadoras que competían han invertido 1.100 millones de euros, en una subasta que se ha celebrado tarde y con rebajas.

Mientras que Orange y Vodafone han pagado 350 millones por las licencias, la empresa que dirige José Maria Álvarez – Pallete ha desembolsado solo 310 millones de euros.

Una subasta casi desierta

Además de haber durado dos días, un tiempo inédito en este tipo de procesos de compra al mejor postor, salvo tres operadores, tres de las «grandes», la subasta se puede dar por desierta.

Además, como ya hemos anunciado más atrás, la cantidad de dinero que ha recaudado el estado por el espectro radioeléctrico que se ha recaudado está a un paso del ridículo, máxime por las expectativas que se tenía de hacer una buena «caja».

Hay que tener en cuenta que el precio de salida que se había fijado estaba en los 995,5 millones de euros, y que solo se han recaudado algo más de 100 millones de euros más.

Disconformes con el precio

Incluso antes de que se celebrase la subasta, las operadoras habían alegado que el precio de salida de la subasta era demasiado alto, y finalmente solo Vodafone, Orange y Telefónica han partido en proceso.

El lobbie de las operadoras de telefonía móvil habían logrado inclusive que el precio de salida se rebajase un 15%, y finalmente tres de las «grandes» han participado, no superando la inversión de cada una los 350 millones de euros.

Los flamantes operadores de 5G tienen concedida la licencia por 20 años, y estos operadores se suman a los que ya participaron en las anteriores subastas, las de 2018 y 2020, y el proceso de la subasta se ha visto retrasado un año por la pandemia de SARS-CoV-2.

De hecho, la subasta de 3 bandas de 5 MHz de comunicación descendente se ha declarado desierta ya que ninguna de las operadoras presentes ha pujado por ella, siendo su precio de salida 25,5 millones de euros.

Por otra parte, la concesión de 20 años tendrá ser abonada inmediatamente, y se espera que el despliegue del 5G se produzca una vez finalizado el verano.

Supeditadas a condiciones

Pero la concesión del 5G no supone una «barra libre» para los operadores, ya que la concesión también tiene su letra pequeña.

En el caso de Telefónica su contrato lleva aparejado la obligación que su red de 5G tiene que estar completamente desplegada antes del 2025.

La red de 5G de Telefónica deberá tener presencia en todos los municipios españoles de más de 20.000 habitantes y deberá estar presente también en aeropuertos, puertos y estaciones del AVE.

Cobertura obligatoria

El gobierno obliga además a las operadoras a que su despliegue de 5G tenga una serie de ubicaciones obligatorias.

Es el caso de la banda de 700 MHz, que para el 2025 deberá estar operativa en todos los municipios de más de 50.000 habitantes.

Para la misma fecha también deberá haber cobertura de las dos licencias de 10 MHz en todos los municipios españoles de más de 20.000 habitantes. Y a ello están obligadas tanto Telefónica como Vodafone y Orange.

A ello se suma el despliegue obligatorio en 10 aeropuertos, 3 puertos, 6 estaciones de ferrocarril y 8 aeropuertos antes de que concluya el año.

Guerra abierta

Y todo por un elemento que siempre genera controversias, que no es otro que las patentes, tanto de infraestructura de 5G como de los dispositivos móviles que permiten ese tipo de conectividad.

Uno de los primeros fabricantes de teléfonos móviles, Nokia, ha presentado una demanda contra la tecnológica china Oppo, por vulneración de patentes.

Los finlandeses andan desbocados judicialmente hablando porque en las últimas semanas han iniciado litigios en España, India, Francia, Reino Unido y Alemania, todos ellos por vulneración de la propiedad intelectual.

El tema de las patentes siempre ha sido un problema recurrente en el ámbito de las telecomunicaciones, no en vano el teléfono, inventado por Graham Bell, quiso ser patentado por una tal Elisha Gray.

Sin ir más lejos, aunque la comunidad científica no duda de la autoría del primer emisor – receptor de radio fue de Marconi, la Corte Suprema de los Estados Unidos dicto una sentencia que concedía ese mérito a Nicola Tesla.

Estándares en telecomunicaciones

El uso de patentes en telefonía móvil y transmisión de datos es tan evidente como que, si todos los dispositivos están utilizando los mismos estándares de comunicaciones, todos ellos están utilizando tecnología patentada.

Es lo que se denomina patentes esenciales, y el 5G también las tiene, pero el problema de muchos fabricantes que han conformado el estándar es demostrar que se está utilizando, dado que registrar una patente esencial es harto difícil.

Solo el Instituto Europeo de Estandarización de las Telecomunicaciones (ETSI) tiene registradas alrededor de 18.000 patentes, y el ETSI ya ha determinado cuánto tendrán que pagar los fabricantes de automóviles que quieran dotar a sus vehículos de cobertura 5G.

Mientras que los grandes tenedores de patentes pueden negociar directamente con las multinacionales cuánto van a pagar por utilizar sus estándares, aquellos actores con menos «músculo» se agrupan en asociaciones que defiendan sus derechos.

Pero también en este negocio existe la picaresca, ya que existen empresas que adquieren las patentes de terceros para poder hacer negocio con ellas, con unos comportamientos altamente especulativos que ponen «palos en las ruedas» al desarrollo de las telecomunicaciones.

En busca de soluciones

Es lo que pretende una iniciativa de la Unión Europea que ha sido bautizada como CIFRA y que cuenta con la concurrencia de Telefónica.

Entre las posibles soluciones que ha arbitrado CIFRA se encuentra la creación de un órgano jurisdiccional por el que pasen todos los procesos judiciales en los cuales se diriman arbitrios legales que tengan que ver con patentes.

Dicho órgano, además, tendría que tener el suficiente dinamismo para evitar uno de los lugares comunes de dichos pleitos, que no es otro que el mucho tiempo que tardan los juzgados en sentenciar sobre los mismos.

Fuente – EL PAÍS / El Confidencial

Imagen – ITU Pictures / Financial Times / Toshiyuki Imai / Charlene McBride / Zrinka Lovric / The National Guard / Joakim Jardenberg / Piqsels

Funcionarios: a trabajar en casa

La pandemia de SARS-CoV-2 no ha hecho sino impulsar el trabajo «en remoto», tanto en la administración pública como en el resto de los sectores productivos. Gracias a ello y a los ERTE, muchas empresas se han «salvado de la quema». La digitalización avanza imparable y ha llegado para quedarse

La pandemia de SARS-CoV-2 ha provocado, en solo un año, cambios profundos en el mercado de trabajo y en cómo se realiza este.

Una de las nuevas realidades se llama teletrabajo, y ha sido obligado en los primeros meses de la pandemia para muchos profesionales, aunque parece que la próxima recuperación de la normalidad no lo va a extinguir.

En el caso de las Administraciones públicas, el teletrabajo ha llegado para quedarse, de manera que una modalidad laboral que era prácticamente marginal, solo el 18% de los funcionarios teletrabajaba, se impondrá en la era poscovid.

Las estimaciones nos hablan de que, a partir de ahora, casi el 60% de los funcionarios, de la administración general de estado y otras, teletrabajaran.

«Currar» desde casa

El teletrabajo no solo se generalizará en las Administraciones públicas, sino también en otros ámbitos laborales.

Las estimaciones hablan de que el tejido empresarial PYME, el 36% de los trabajadores desarrollarán su actividad en «remoto» y mientras que en la pequeña empresa el porcentaje será del 18%.

Sin embargo, serán muchos los trabajadores que volverán a sus oficinas, aunque en lo peor de la pandemia el 94% de las grandes empresas trabajaron en «remoto», cifra que llego al 91% en la administración y el 72% de las PYMES.

Sí se quiere se puede

Inclusive antes de hecho disruptor de la pandemia de SARS-CoV-2, el tejido empresarial y de las Administraciones públicas tenía – y tiene – las suficientes herramientas para poder desempeñar el grueso de su trabajo en «remoto».

Bien es cierto que es la gran empresa y el tejido PYME el que podría realizar esa transición de manera más rápida y eficaz, en unos porcentajes, respectivamente, del 87% y el 84%.

En el caso de las microempresas, los sectores que más han trabajado en remoto han sido comercio mayorista, industria y sector servicios.

En las PYMES el teletrabajo ha cundido en el sector servicios, la industria y la construcción, que se han adaptado de una manera óptima a la nueva realidad.

En el caso de las Administraciones públicas ese porcentaje se reduce al 61%, aunque parece que el sector público ha abrazado con cariño la posibilidad de que muchos funcionarios desarrollen su actividad desde casa.

Una actividad en declive

Una de las más graves consecuencias de la pandemia ha sido la reducción de actividad empresarial y laboral: empresas y administraciones han tenido que reinventase ante un virus que impedía, y sigue impidiendo, la normal relación social.

Todos los sectores han visto como su actividad se reducía: un 53% en microempresas y PYMES, un 49% en la gran empresa y el 27% en las Administraciones públicas.

Al mismo tiempo, la pandemia ha dejado atrás muchos «cadáveres»: el 14% de las microempresas ha tenido que cesar su actividad, así como el 7% de las PYMES y el 2% en las administraciones.

Los ERTE, el gran salvavidas

Los expedientes de regulación de empleo temporal han sido el gran salvavidas, tanto de las empresas, independientemente de su tamaño, y también de miles de trabajadores que han visto como mantenían el empleo.

En esa situación, de expediente de regulación temporal de empleo, están o han estado, el 47% de las PYMES, el 46% de las grandes empresas y el 30% de las microempresas.

Una solución intermedia que se arbitró fue obligar a los trabajadores a coger las vacaciones, instrumento por el que optaron el 22% de la gran empresa, el 20% de las PYMES y el 7% de las microempresas.

Empresas con problemas múltiples

La actividad empresarial ha sido herida de muerte por un virus que mide micras, y los males que han aquejado al tejido productivo han sido muchos.

Entre los más evidentes se encuentran el hundimiento de la actividad económica y del PIB, menor facturación y menores ventas, y la mala evolución del sector en el que se encuentran posicionadas.

Ante la imposibilidad, durante muchos meses, de desarrollar su actividad productiva, todos los segmentos han invertido en digitalización: de media un 61%.

En el caso de las Administraciones públicas un 88%, en caso de las PYMES un 82%, siendo los mayores inversores la gran empresa con un 95%.

La digitalización se ha visto impedida, en el caso de las microempresas por la poca capacidad de tener recursos para ese tipo de inversión, en el caso de las PYMES y gran empresa fundamentalmente por el desconocimiento del nuevo «campo de juego».

Un futuro digital

De lo que ya nadie duda es que el futuro del empleo será digital o no será, y arrastrará al sector productivo por una serie de derroteros que nadie, todavía, se atreve a augurar.

Grandes empresas, como Vodafone, ven un futuro esplendoroso a la digitalización del trabajo en nuestro país, y piensan que los fondos europeos – a España llegarán 140.000 millones de euros – pueden ser el maná que necesitan las empresas españolas para digitalizarse.

Crecer con la digitalización

Esa misma multinacional británica, nos referimos a Vodafone, cree que, con implantación de herramientas de digitalización en el grueso del sector productivo, para el 2025 el 40% de sus ventas tengan que ver con esos servicios.

Los principales nichos de mercado que se desarrollarán tendrán que ver con el Big Data, Cloud Computing y ciberseguridad, aunque descenderán los ingresos en servicios de conectividad.

Precisamente es ese Cloud Computing el que permite, y seguirá permitiendo en el futuro el trabajo «en remoto» de muchas empresas y profesionales, una modalidad laboral que la pandemia de SARS-CoV-2 no ha hecho sino impulsar.

De hecho, en España y en lo que respecta a la multinacional británica, la prestación de servicios a PYMES – ahora lo son hasta los 250 empleados – no hace sino crecer de manera casi exponencial.

Fuente – EL PAÍS / Expansión

Imagen – Yutaka Fujiki / US Embassy Madrid / Manuel Schmalstieg / NIAID / Banalities / Masahiko Ohkubo / Kārlis Dambrāns / Jonathan Oakley

De flor en flor

El nuevo tipo de profesional joven de perfil tecnológico suele ser un «culo inquieto» que va «saltando» de trabajo en trabajo con una nula concepción de cultura empresarial y que mediante el job hopping pueden lograr incrementos de hasta el 40% en sus emolumentos

Con la que está cayendo en el mercado laboral español, producto de la pandemia de SARS-Cov-2 que ha provocado un 16,3% de desempleo y miles de trabajadores en ERTE, todavía hay quien puede cambiar de empleo cada dos años.

Muchos de estos profesionales, con semejantes privilegios, trabaja en el sector de la informática y las telecomunicaciones, y son los perfiles más buscados.

Es lo que se ha denominado job hopping, por lo que generalmente estos profesionales cambian de trabajo cada dos años; por lo general son nativos digitales que tienen poco apego a la empresa donde trabajan.

Un caso tipo

Ella tiene 23 años, es ingeniera informática y trabaja en una empresa de seguridad informática, donde lleva trabajando menos de un año.

Con ganas de cambiar de empresa, ya ha realizado dos entrevistas para dar el «salto» a otra compañía, donde pretende encontrar nuevos desafíos y lograr unos mejores emolumentos.

Se trata de un caso claro de job hopping, esto es, cambiar de empresa, una cultura que se ha enraizado entre los profesionales menores de 34 años.

Sin embargo, la crematística es la principal ventaja que quieren lograr estos jovencísimos profesionales, ya que de empleo en empleo puede llegar a ganar inclusive un 40% más de lo que ingresaban.

Estos jóvenes profesionales carecen de cualquier tipo de «cultura de empresa» independientemente donde estén: planifican su carrera profesional individualmente sin tener en cuenta la organización en la que trabajen.

Una mera pieza en un engranaje

Esta falta de apego de los jóvenes profesionales a integrarse en la cultura empresarial parte del hecho de que lo único que buscan las organizaciones es buscar perfiles que se adapten a ellas.

Los profesionales se convierten únicamente en un simple engranaje que se adapta a una maquinaria que se llama empresa o administración, y no tiene en cuenta ninguna otra consideración.

Sin embargo, los profesionales, sobre todo sin son jóvenes, lo que están buscando es nuevos retos y desarrollar su propia carrera profesional: en pocas palabras crecer como profesionales, si es necesario de manera autónoma.

Hiperconectados

Aunque sigue siendo cierto que el empleo es como un iceberg: el 80% de las ofertas no se hacen públicas y se funciona con el boca – oreja.

Sin embargo, estamos hablando de jóvenes hiperconectados: la oferta laboral que mejore sus condiciones laborales puede venir de un contacto directo qué de un perfil de una red social, y ahí es muchas.

Además, cada día que pasa surgen nuevas tipologías de trabajo: son hasta 500.000 los empleos de la esfera tecnológica que han quedado vacantes por no encontrar perfiles que den el suficiente «juego».

Con datos de la Unión Europea, esos empleos de tecnología vacantes serán, el año 2021, de 200.000 empleos en España y hasta 900.000 en el conjunto de la Unión Europea.

La pandemia, un argumento a favor

Por otro lado, la mayoría de estos profesionales con perfil tecnológico, por lo general, no tienen más un portátil y la mesa de comedor de su casa para ponerse a «producir».

De este modo, existen muchos profesionales de las nuevas tecnologías que aprovechan, además de poder trabajar para una empresa, trabajan en su tiempo libre, para otras bajo el paradigma del freelance.

Su lugar de trabajo, si así lo quieren, es los cinco continentes: del mismo modo que hay una oferta global de profesionales también existe una oferta global de empresas en donde trabajar.

Sobre el job hopping, las encuestas afirman que el 75% de la población entre 18 y 34 año lo ejerce siempre que puede, como una manera de enfrentarse a nuevos retos profesionales y mejorar en sus sueldos.

Cortoplacismo

Es la manera que tiene de actuar laboralmente los jóvenes se basa en el cortoplacismo, ya no quieren – y pocos lo podrán conseguir – es entrar en una empresa para desarrollar allí toda su carrera laboral.

Son profesionales, sobre todo los más mayores, que se han tenido que «foguear» con dos crisis económicas y una pandemia, por lo que saben que la seguridad muchas veces es una entelequia.

Inclusive la gran empresa española – Repsol, Amadeus o BBVA – son conscientes que el perfil de sus empleados ha variado, en lo que ellos definen como «nativos digitales».

Esos perfiles necesitan de unas motivaciones más profundas, una escucha activa por parte de las empresas y sobre todo flexibilidad, alejado de las estructuras pétreas con las cuales se trabaja en las multinacionales.

Formación continua

Es algo que estos jóvenes profesionales con perfil tecnológico tienen bien aprendido, y es que los aprendizajes se van a tener que seguir produciendo durante toda su vida laboral.

Estos profesionales ven con buenos ojos que esa formación continua sea financiada por las empresas, lo cual redunda tanto en el crecimiento de la empresa, pero también en la suya propia como profesionales.

Con este contexto, retener el talento es mucho más difícil, y no es raro que profesionales bien considerados laboralmente y con éxito, abandona la empresa para buscar nuevos horizontes.

Retracción de las empresas

Pero la moneda el job hopping también tiene un envés menos agradable, ya que ante trabajadores que carecen de «cultura de empresa» muchos directivos son reacios para contratarlos.

Sin embargo, la tecnología Amadeus se está adaptando a ese nuevo perfil de profesional: proyectos que no duran más de un año, y se pasa a otro proyecto nuevo que muchas veces no tiene nada que ver con el anterior.

Del mismo modo, las empresas forman a sus trabajadores, inclusive arriesgándose a que estos se marchen en poco tiempo para lo cual ejercen un nuevo tipo de engage para retenerlos.

Esas nuevas estrategias para fidelizar a sus trabajadores pasan por ofrecer proyectos de carrera a medida, nuevos espacios de trabajo y exposición del éxito en redes sociales.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Yutaka Fujiki / Manuel Schmalstieg / Hung Thai / Eugene Kim / Ivan Radic / David Pursehouse / Barbara Eckstein / Álvaro Ibáñez

Un Mobile World Congress desangelado

Todo parece indicar que la próxima edición del Mobile World Congress en Barcelona no será, ni por asomo, lo que ha sido en versiones anteriores, después de que muchas multinacionales de las telecomunicaciones, caso de Facebook, Nokia y Oracle hayan renunciado a participar

A pesar de que contra viento y marea en este 2021 el Mobile World Congress en Barcelona, después de que Nokia anunciase que no participará, ahora son Facebook y Oracle los que se «caen» del cartel.

Muchas de las «grandes» se abstienen

Inclusive antes de que Facebook y Oracle hayan rehusado la invitación, otras grandes tecnológicas, caso de Ericsson, Nokia y Sony también han dicho que no a la invitación del MWC de Barcelona.

Todas estas empresas no están interesadas en participar debido a que en España la pandemia de SARS-Cov-2 no está ni mucho menos controlada, y no quieren exponer a sus trabajadores a un evento donde participaría miles de personas.

Lo que más temen en GSMA, la patronal de las tecnológicas es que se provoque un «efecto dominó» que deje en nada el congreso.

El Mobile World Congress se celebrará, si logra «subir la persiana» entre el 28 de junio y el 1 de julio en el recinto ferial que existe en L’Hospitalet de Llobregat.

Sin embargo, la dirección del MWC sigue impertérrita en su decisión de no variar un ápice ni las fechas ni el tipo de evento que quiere desarrollar.

Las previsiones de GSMA es que a la feria acudan entre 40.000 y 50.000 personas, lo cual en la actual situación puede convertir la feria en un lugar con riesgo alto de que se expanda el SARS-CoV-2.

Afectación a la industria del turismo de negocios

Con un Mobile World Congress a medio gas, también se ha sabido que ISE, la mayor feria audiovisual del mundo se celebrará en próximo junio pero que se reducirá dos días, con la siguiente afectación al sector hotelero y de la restauración.

Además, para minimizar la posibilidad de que los participantes sufran un contagio de SARS-CoV-2, ISE se celebrará no solo en Barcelona sino en otras tres ciudades.

Además de en Barcelona, se celebrará en Múnich, Ámsterdam y Londres; la cita en Barcelona será el 1 y el 2 de junio.

Aunque las previsiones para Barcelona son que el ISE durara cuatro días, la incertidumbre con respecto a la evolución de la pandemia ha hecho que se redujera a dos.

Apple punta de lanza

Sin embargo, que muchas tecnológicas no vayan a acudir al Mobile World Congress no significa que no sigan investigando y lanzando nuevos productos al mercado.

Apple está a punto de realizar una inversión milmillonaria en Múnich, abriendo el mayor laboratorio de semiconductores de toda Europa.

En la capital del Estado de Baviera la empresa que dirige Tim Cook ya emplea a 1.500 ingenieros en el mayor centro tecnológico que tiene en Europa.

Ahora va a construir un laboratorio de semiconductores y desarrollo de software que tendrá 30.000 metros cuadrados, con una inversión de 1.000 millones de euros en tres años.

En el nuevo centro de trabajo se investigará sobre 5G y tecnologías posteriores que pueda desarrollar Apple, y también módems para los equipos informáticos de Apple.

La inversión de Apple viene en unos momentos en que la Unión Europea en desarrollar una nueva política para potenciar la tecnificación del continente, y en ese empeño los semiconductores son esenciales.

Cuatro décadas en Múnich

Apple lleva cuatro décadas con presencia en la capital bávara, y en el año 1981 abrieron una oficina con 10 empleados, y en este momento tiene 10 oficinas y dos Apple Store.

Desde Apple están muy contentos con la relación que han tenido todos estos años con la capital del Estado de Baviera.

Hasta estos momentos las oficinas de Apple en Baviera tenían como misión investigar para optimizar el funcionamiento de las baterías de sus productos, siendo la mitad de la investigación que sobre ello se realiza en todo el mundo.

Además, no es la única multinacional tecnológica que tiene allí centros de producción y de investigación, ya que Google tiene un departamento entero de investigación y desarrollo, por no olvidarnos de Siemens.

Telefónica a la conquista del 5G

Inclusive empresas tecnológicas patrias como Telefónica, también se han lanzado a una campaña desbocada para ser los primeros en desarrollar completamente el 5G.

Todo ello impulsado por la pandemia de SARS-CoV-2, ha logrado que tengamos una vida más tecnológica, sobre todo en lo que tiene que ver con las tecnologías móviles y el 5G, que permite una mayor velocidad de transmisión de datos.

De hecho, el 75% del territorio nacional tendrá próximamente cobertura de 5G, que unida a que en conexiones de fibra llega a 134,8 millones de hogares hacen de la operadora que preside José María Álvarez – Pallete la principal de Europa.

Todos los sectores se van a ver beneficiados

El 5G va a hacer que casi todos los sectores se vean beneficiados con las conexiones ultrarrápidas que permite dicha tecnología.

En el caso de las explotaciones agrícolas va a hacer que los campos, llenos de sensores, sean más productivos, ya que la agricultura se va a hacer de precisión.

Las cosechas se recogerán en el momento que sea preciso, el regadío no utilizará nada más que el agua que sea necesario y las plagas se controlarán mucho mejor.

La educación también participará del 5G, ya que permitiría una mejora de los contenidos multimedia, y con la realidad virtual y aumentada se logrará enriquecer la experiencia educativa.

Pero donde el 5G desplegará toda su potencia será en la educación online, que de esa manera obtendrá el espaldarazo definitivo.

El sector de los videojuegos también se va a convertir en uno de los sectores que se va a ver impulsado por la conectividad ultrarrápida, de manera que se podrán crear juegos más «potentes» que los que se «fabrican» hoy en día.

En el sector del videojuego sobre todo se verán beneficiados los torneos que se celebran online, como puede ser el de EA Sports, por no hablar de los juegos «en la nube», donde también habrá cabida para la realidad virtual y la realidad aumentada.

Fuente – EL PAÍS / xataka / LA RAZÓN / Emprendedores

Imagen – Kārlis Dambrāns / Mike Mozart / Sabine Bahr / Roberto Strauss / Metro Centric / Euthia Gobiz / State of Israel

¿Represalias?

La implantación de la «tasa Google» en España se ha convertido en un casus belli para la administración norteamericana, que ha anunciado posibles represalias por considerar que con dicho gravamen se discrimina a las empresas de su país

Es lo que veladamente ha anunciado Estados Unidos ante la imposición en España de la denominada «tasa Google», que según el gobierno norteamericano no hace sino discriminar a las empresas norteamericanas.

Recordemos de la «tasa Google», en esencia, consisten en que las grandes multinacionales tecnológicas – Google, Apple, Facebook y Amazon – tributen por el negocio que desarrollan en España.

Hasta la entrada su entrada en vigor, y mediante operaciones de ingeniería financiera, algunas de las multinacionales citadas, el caso más sangrante era el de Apple, llegaban hasta a declarar pérdidas en nuestro país.

Contra las normas de tributación internacional

Es lo alega la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, que alega que la «tasa Google», que no solo aplica España, sino también Austria y Reino Unido, es discriminatoria para con sus empresas.

Además, alega que dicha tasa es incompatible con las normas de tributación internacional, y también estaría limitando las posibilidades de negocio de las grandes empresas del país que dentro de poco gobernará Joe Biden.

El umbral que ha puesto la legislación española, un negocio anual mayor de 750 millones de euros, hace que 34 multinacionales norteamericanas se verán afectadas, mientras que de las empresas españolas solo dos superarían ese umbral.

La USTR aduce que, si el umbral fuese los 50 millones de dólares, las empresas españolas afectadas serían 20 y las norteamericanas 80.

Apunta a las Top

Es otra de las acusaciones de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, USTR en sus siglas en inglés.

La tasa se aplica a un importante número de servicios, desde la publicidad a la intermediación online o la transmisión de datos, unos sectores que están copados por multinacionales norteamericanas.

Desde la USTR se informa que sigue evaluando que respuesta dará a la «tasa Google» que está en vigor en España, no descartando algún tipo de sanción contra las empresas españolas a modo de represalia.

La respuesta más socorrida sería la de grabar con aranceles los productos españoles que exportan hacia Estados Unidos, unas sanciones de la misma guisa de las que tiene aplicadas a diversos productos europeos.

Una aplicación inminente

La «tasa Google» entrará en vigor este próximo sábado, aunque la primera liquidación se realizará dentro de tres meses.

Se aplicará a empresas que facturen más de 750 millones de ellos, y que al menos facturen tres millones en nuestro país.

Los servicios a los cuales se puede aplicar la «tasa Google» son servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y venta de datos y de metadatos.

Las previsiones iniciales de Hacienda eran de más de 1.000 millones de euros, pero finalmente una estimación más realista muestra que no serán más allá de los 968 millones de euros.

Y si las empresas se niegan a pagar la tasa

Como en cualquier iniciativa tributaria, se han establecido multas para aquellas empresas que se nieguen a pagar dicha tasa: el 0,5% del importe neto de la cifra de negocio del año natural anterior.

Los clientes pagarán la factura

Como casi en cualquier negocio, las empresas repercutirán el impuesto en sus clientes, y se espera por tanto un encarecimiento de los servicios.

Los españoles pagaremos entre 515 y 665 millones más por los servicios digitales, aunque como ya hemos indicado las grandes multinacionales del negocio digital tendrán, por primera vez, que tributar en España.  

La OCDE no es favorable a la «tasa Google»

Ha sido el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Ángel Gurría, el que ha valorado negativamente la introducción unilateral de esas nuevas tasas.

Fundamentalmente lo considera una mala idea debido a que lo único que podría suceder es que se entrase en una dinámica de guerra fiscal y comercial que no beneficiaría a nadie, pero sobre todo a pequeñas economías como la española.

Lo ideal sería que dentro del marco de la OCDE se pergeñara una «tasa Google» de obligatorio cumplimiento para todos los países miembros, solución que no parece próxima por la negativa de Estados Unidos de negociar esos términos.

Desde el gobierno español se califica la tasa como «transitoria» hasta que se legisle algo parecido dentro de las principales organizaciones económicas supranacionales, caso del G7 o del G20.

Google, el caso más flagrante

Se estima que entre 2016 y 2019, Google se llevó al paraíso fiscal de Islas Bermudas 34.000 millones de euros, dinero que no se tributó ni en Estados Unidos, país donde tiene su sede social, sino en Irlanda, donde tiene (aparentemente) su sede fiscal.

Google Ireland Holding Unlimited Company, que es la matriz de su esquema tributario, declaró unos ingresos, en el 2018, último año del que hay cuentas, 18.300 millones de euros.

Irlanda no es su matriz

Aunque pudiera parecer que la matriz de Google está en Irlanda, no es así, ya que la filial, pues de eso se trata, irlandesa depende de dos sociedades con domicilio fiscal en Bermudas.

Google Bermudas Limited Company posee el 99% de la filial irlandesa y el 1% restante está en manos de Google Bermudas Unlimited Company.

De hecho, en Irlanda la multinacional que fundase Sergei Brin, pago la exigua cantidad de 236,2 millones de euros en impuesto de sociedades.

Un esquema sencillo

La «trampa» de Google y otras tecnológicas utilizan sus gastos para enviar sus ingresos a países con baja tributación.

Lo que hace Google es pagar a la matriz por la marca, los productos, la tecnología, derechos intelectuales, y con ello reduce casi a 0 los beneficios de la filial, en este caso al española.

En el caso de Google España, los resultados de explotación fueron de 27 millones de euros, consiguiendo un beneficio neto de 20 millones después de pagar 6,8 millones como impuesto de sociedades.

Y eso cuando los ingresos, solo por publicidad de Google España, facturó 1.500 millones de euros, lo que da una idea de la enorme evasión de impuestos que realizan Google y otras tecnológicas.

De hecho, Google no es la única multinacional tecnológica que se ve favorecida por el liviano impuesto de sociedades irlandés, ya que Apple y Facebook también tiene allí la matriz con la que gobiernan todo su negocio europeo.

Fuente – EL PAÍS / LA VANGUARDIA / elEconomista

Imagen – Neon Tommy / Sam Halladay / Martin Saunier – Plumaz / La Moncloa – Gobierno de España / Teófilo / Mike / EU2017EE / Luis Villa del Campo / Robert Montgomery / Jernej Furman

Mercado de las telecomunicaciones: una competencia que no es tal

Operando más de 20 marcas en el mercado de las telecomunicaciones español, parecería que la competencia está a resguardo, pero la realidad es que esas dos decenas de marcas están controladas únicamente por cinco compañías

Si por algo luchan los reguladores, en el caso de España la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia es que exista esta última.

De lo que se trata es que ninguna empresa, o conjunto de empresas, tengan una presencia monopolística en los mercados, cosa que muchas veces no consiguen.

En el caso del mercado de las telecomunicaciones español la competencia es solamente un espejismo, ya que solo cinco compañías son propietarias de más de 20 operadoras.

Lo que buscan las compañías es tener una «marca» para cada nicho de mercado, desde los clientes que buscan pagar lo menos posible, aquellos que solo quieren un tipo de servicio, como la fibra, y hasta los clientes premium.

Precio, el casus belli

Llevamos años inmersos en una guerra de precios entre las diferentes operadoras, guerra que se ha recrudecido durante el verano y los clientes son promiscuos, buscando la mejor oferta.

El pasado septiembre se produjo un récord, ya que en el mercado de las telecomunicaciones español se produjeron hasta 750.000 portabilidades.

Sin embargo, es común entre los clientes quedar deslumbrados con las incesantes ofertas que promueven las operadoras, «gangas» que no suelen ser tal cuando se lee al detalle la «letra pequeña».

En el caso de España, lo que en un principio parece unas cotas más que adecuadas de competencia – existen hasta 20 operadoras – se revela como una suerte de engaño cuando se conoce que están controladas solo por cinco compañías.

Se trata de una estrategia multimarca que lo que busca es «pescar» desde un segmento de clientes que buscan pagar lo mínimo y / o acceder a solo una parte de la oferta, como los que solo desean fibra.

Y del mismo modo buscan también atraer, con otras marcas, a clientes premium que lo que desean es el «paquete» completo: televisión, fibra, telefonía fija y telefonía móvil.

Un mercado segmentado

La profusión de marcas, como ya hemos indicado hay más de 20 en el mercado de las telecomunicaciones español, es producto de lo segmentado que está el mercado.

Cada una de esas cinco grandes operadoras suele tener su marca de bajo coste y también la premium, optando por no competir en el mismo mercado; en este sentido, las marcas se complementan.

Uno de los déficits que encontró Telefónica que tenía era que carecía de una marca de bajo coste, por lo que a partir del 2018 salió a ese nicho de mercado con O2, que en sus orígenes era una operadora británica que adquirió.

Las grandes compañías, creando sus marcas de bajo coste, pueden pelear en un mercado que hasta ahora estaba dominado por compañías que pequeño tamaño que podían lanzar agresivas ofertas.

Además, su competencia en ese mercado del low cost no interfiere con sus marcas que van a la caza del cliente premium, en el caso de Telefónica la marca Movistar.

Absorber mejor que crear

Al menos en el mercado de las telecomunicaciones español, las grandes operadoras, podríamos denominarlas Las Cinco, han optado por comprar marcas antes de crearlas, ya que eso ofrece muchas ventajas.

Algunas de ellas son que, primero, al comprar una empresa del segmento en el que quieres operar es que eliminas competencia, y otro argumento de peso tiene que ver con que la compañía que absorbes puede estar ya bien posicionada en el mercado.

Un ejemplo de esa operativa es la operadora francesa Orange: además de operar con su propia marca son de su propiedad Simyo, adquirida en 2012, Jazztel, que fue adquirida en 2014 y República Móvil, comprada en 2018.

David contra Goliat

Es como se puede calificar la historia de MásMóvil, una pequeña empresa de telecomunicaciones que a base de la adquisición de pequeñas empresas se ha convertido en una de las cinco.

En su «cartera» cuenta con Yoigo, Llamaya, Lebara, Pepephone y LycaMobile, siendo su última adquisición, por 115 millones de euros, de Ahí+, una pequeña operadora con un gran presencia en el sur de España.

Pero también grandes operadoras han seguido la senda de MásMóvil, caso de la operadora británica Vodafone, que posee las «marcas» Airtel, Lowi y Vodafone Yu, con la que intenta captar a los más jóvenes.

En la historia de Vodafone en España también hay fracasos: intentó lanzar Bit en 2018, con la cual pretendía hacer la competencia a O2, pero la marca acabó desapareciendo.

Esa aldea gala que resiste al invasor

Pero inclusive operadoras que inicialmente eran locales, como Euskaltel, también han entrado en ese «juego», para ganar tamaño y extenderse por todo el territorio español.

Debido a esa política hoy es la quinta «teleco» española, con una estrategia que pasa por adquirir otros operadores regionales, caso de la asturiana Telecable, y seguir operando con dichas marcas.

A finales del 2019 creó Virgin Telco, una marca low cost, con la cual pretende competir en todo el Estado, permitiendo a los clientes hacerse su propio «menú» con aquellos productos que deseas contratar (telefonía fija, telefonía móvil, fibra o televisión).

Monopolio no consolidado

Un análisis en profundidad del mercado de las telecomunicaciones español muestra que estamos ante un monopolio de facto de solo cinco compañías.

Entre Telefónica, Vodafone, Orange y MásMóvil gestionan el 93,4% de las líneas móviles que hay en el Estado y el 94,7% de la oferta de fibra óptica.

A pesar de ello las cuatro operadoras citadas ven como desde verano su cuota de mercado se reduce en beneficio de otras dos nuevas operadoras que pisan fuerte, como es el caso de Euskaltel y Digi.

En el caso de la operadora vasca, que, como ya hemos indicado, lanzó Virgin Telco para competir en todo el Estado con ofertas de telefonía móvil y fibra óptica, habiendo captado, en pocos meses, 58.000 clientes.

De hecho, las previsiones de Euskaltel son que, en un par de años, Virgin Telco le permita obtener el 40% de los ingresos de todo el grupo empresarial.

Por su parte, los rumanos de Digi, que en un primer momento centró su nicho de mercado en la importante colonia rumana que hay en España, está ensanchando sus horizontes a otro tipo de clientes, tanto en móvil como en fibra óptica.

Fuente – el diario

Imagen – World Travel & Tourism Council / Raúl Hernández González / Savannah River Site / orange / MásMóvil / euskaltel / DIGI

Buscarse la vida

Es lo que está teniendo que hacer Telefónica ante el hundimiento de los beneficios en el sector de las telecomunicaciones: joint venture  con Prosegur, créditos al consumo con Movistar Money, seguros de salud por medio de Movistar Salud y hasta paneles solares.

Es a lo que se están viendo obligadas Telefónica y otras empresas de telecomunicaciones que ven como su negocio principal, precisamente las telecomunicaciones avanzan con un menor crecimiento.

En el caso de la multinacional que preside Álvarez – Pallete, se está reinventando, ofreciendo a sus clientes alarmas para sus domicilios e incluso paneles solares, todo vale con tal de seguir «engordando» la cuenta de resultados.

Incursionar en nuevos negocios es obligado dado que en el mercado de las telecomunicaciones se vive una guerra despiadada de precios y las utilidades cada día son menores.

Algo que se venía venir

Un reciente informe de Mody’s muestra bien a las claras que los ingresos en el sector de las telecomunicaciones avanzan a un ritmo muy lento, sobre todo si nos fijamos en España.

Debido a ello, Telefónica, pero no solo, se apresta a incursionar en otros sectores en los cuales pueda lograr hacer un negocio que en el mercado de las telecomunicaciones cada día que pasa es más complicado.

Su más grande adquisición de esta última temporada se cifra en haber comprado el 50% de Prosegur Alarmas, aunque también ha ultimado un acuerdo con CaixaBank para comercializar créditos al consumo.

La última incursión del que fuera el operador monopolístico en telecomunicaciones en el mercado español ha sido el sanitario, habiendo llegado a un acuerdo con Teladoc Health, un seguro sanitario privado estadounidense.

Pero también conectividad

Es otra de las vías de negocio que está explorando Telefónica, dado que su saber hacer está indudablemente ligado, desde hace casi un siglo, al mercado de las telecomunicaciones.

La nueva línea de negocio tendría que ver con actividades que hacen necesaria una buena conectividad, de manera que se pueda aprovechar los nuevos desarrollos tecnológicos en los cuales es líder, como el despliegue de una línea de 5G.

Y esto se hace en un contexto, acrecentado por la pandemia, de debilidad macroeconómica y aumento de la competencia, que va a limitar el crecimiento de mercado de las telecomunicaciones español por lo menos en los próximos 18 meses.

Como ya hemos indicado, pero aquí nos extendemos en la explicación, la guerra de precios que se ha instalado en el mercado español de las telecomunicaciones amenaza los beneficios de las operadoras.

Por otro lado, ese mercado, producto de la saturación de las ofertas, comienza a dar claros signos de fatiga, y lo que hasta hace poco era un negocio quedaba pingües beneficios, ya no lo es.

Movistar Money

Fue el lanzamiento estrella del 2019 y se trata de un servicio de créditos al consumo que está desarrollando con CaixaBank, que se convierte en su socio en un mercado en que el novel.

Ahora, y a pesar de la pandemia, Movistar Money está en pleno proceso de expansión internacional, teniendo ya presencia en Alemania y en esta misma semana se ha «lanzado» el servicio en Brasil.

En lo que respecta a su operativa en España, ofrece préstamos de hasta 4.000 euros, y en el poco tiempo que lleva en el negocio de los créditos de consumo ha prestado 84 millones de euros en 30.000 créditos.

Orange también banca en España

Los movimientos que está realizando Telefónica, sobre todo los que tienen que ver con los créditos de consumo, son calcados a los que ha realizado la «teleco» francesa Orange, que comenzó hace años con sus negocios bancarios en su país.

Hace dos años la operadora de telecomunicaciones oriunda del país que preside Emmanuel Macron decidió empezar a operar con su banco en España.

En su «desembarco» Orange ofrecía a sus clientes de telefonía una cuenta corriente, una cuenta de ahorro y una tarjeta de debido, con la cual ha captado 35 millones de euros y ha logrado una cartera de 20.000 clientes.

Joint venture con Prosegur

Es un negocio con el comenzó a mediados del 2019 y a pesar de que adquirió la mitad del negocio de alarmas de la empresa que preside Helena Revoredo, la «batuta» la sigue llevando la empresa de seguridad.

La forma que tuvo de adquirir la mitad del negocio de alarmas de Prosegur, por un montante de 305 millones de euros, fue mediante un canje de acciones, por lo que Telefónica no tuvo que desembolsar ni un euro.

La realidad es que Prosegur y Telefónica se complementan, ya que la empresa de seguridad tiene un saber hacer que lleva acumulando desde su fundación en el año 1976 y la compañía de telecomunicaciones puede aportar su «músculo tecnológico».

También en sanidad

Es el último terreno, y seguramente no será el último, en el cual se interna Telefónica, y no es otro que el de la sanidad, en el que se interna Telefónica.

Pero la fisonomía empresarial no es la de una empresa conjunta, sino que se ha aliado con el seguro médico privado norteamericano Teladoc Health, y para que sus clientes accedan a sus servicios por medio de Movistar Salud.

Se trata de un servicio de atención primaria que se desarrolla mediante videollamadas, un servicio que tiene, actualmente, un precio de 11 euros al mes.

A pesar de ello, Telefónica cumple aquí, como en el resto de sus negocios diversificados, el papel de partner tecnológico, ya sea en los campos de la seguridad, la banca o la salud, como es este caso.

También se atreve con el sector energético

Aunque por el momento solo se trata de una prueba, ahora de lo que se trata es de incursionar en sector de los paneles solares para el autoconsumo doméstico, desarrollando esa función por medio de Movistar Paneles Solares.

Todo este proceso de diversificación se produce en un contexto en el cual su cotización en bolsa es la menor en un cuarto de siglo, y con su tradicional sector de negocio que «hace aguas» por todos lados.

Fuente – eldiario

Imagen – Campus Party México / Etxaburu / Rayshongo / Images of Money / Oatsy / Nacho / Nanavati Hospital / Elliott Brown

Competencia feroz en el mercado de la fibra

El mercado de la fibra óptica para servicio de internet en España está hipertrofiado, con más de 20 marcas comerciales que dan servicio del mismo, aunque finalmente el control queda en pocas empresas, mientras la OPA sobre Más Móvil avanza a buen ritmo

En pocas décadas internet se ha convertido casi en un bien de primera necesidad: ya no concebimos nuestra vida sin la red de redes, ya sea en nuestro teléfono fijo, en nuestro teléfono móvil o ambos.

Si algo caracteriza el mercado de las telecomunicaciones español es su peculiaridad si se lo compara con el resto de los países europeos de nuestro entorno.

Ya sea como marcas propias o como compañías que dependen orgánicamente de las grandes empresas de telecomunicaciones, son 20 las empresas que ofertan servicios de internet bajo fibra óptica.

Estrategias multimarca

Una de las últimas operadoras que se a «sumado al carro» de las ofertas multimarca es la operadora francesa.

Además de ofrecer un servicio premium desde su propia mancheta, utiliza otras empresas para comercializar ofertas convergentes de fijo más móvil.

Esas otras marcas que dependen de Orange son Jazztel, Amena, República Móvil y Simyo, utilizando las dos últimas para una agresiva campaña comercial en el segmento del low cost.

Una táctica parecida es la de Telefónica, que utilizando la marca Movistar para su segmento premium, maneja O2 para su segmento low cost, y para aquellos clientes que quieren una oferta integrada de fijo más móvil pero no quieren televisión.

Vodafone también hacia el low cost

La operadora británica también se ha embarcado en esta guerra comercial, y con su propio nombre da servicio a sus clientes premium.

Pero dentro del rango del low cost controla Lowi y Vodafone Yu, que son las dos subsidiarias que le han permitido lograr un buen número de clientes nuevos en España.

De hecho, inclusive creó Bit, que debía de ser una marca dedicada única y exclusivamente a comercializar «paquetes» digitales, aunque finalmente la operación no pudo fructificar por las características propias del mercado español.

Más Móvil, una low cost que se diversifica

Pero el fenómeno de inclusive crear nuevas marcas ha llegado inclusive a las operadoras de telecomunicaciones de bajo coste, como es el caso de Más Móvil.

La compañía que fundase Meinrad Spenger, tiene presencia en el mercado de telecomunicaciones con Yoigo, Pepephone y LlamaYa, todas ellas en el segmento de bajo coste.

Euskaltel lanza Virgin Telco

Es la primera apuesta en el mercado de bajo coste de la operadora de telecomunicaciones vasca, que nunca antes había incursionado en ese segmento del mercado.

Por su parte, y como estrategia comercial, mantiene las marcas que ha absorbido en el mercado nacional, caso de R en Galicia y Telecable en el mercado asturiano.

Circunscritas solo a ofertas de fibra

Pero en el mercado español de las telecomunicaciones han aparecido operadoras que solo dan servicio de fibra óptica orientado a internet, un fenómeno que es nuevo en nuestro país.

Una de ellas es la operadora rumana Digi, que en estos momentos oferta servicios en seis comunidades autónomas en el mercado del bajo coste, habiendo logrado 136.000 clientes en el primer semestre.

Por su parte, Adamo, manejado por el fondo de inversión EQT, se ha especializado en infraestructura de fibra óptica, con la política de adquirir pequeñas operadoras del mercado de las telecomunicaciones, ganando así presencia en entornos rurales.

OPA sobre Más Móvil

Protagonizada por KKR, Cinven y Providence, se puede decir que ya es un hecho, dado que más de la mitad de los accionistas de la empresa amarilla han aceptado la Oferta Pública de Acciones.

Esos fondos de inversión van a pagar 22,5 euros por acción, por lo que la operadora está valorada, hoy, en 3.000 millones de euros, lo que ha hecho las delicias de muchos accionistas, que ven ahora la posibilidad de tener suculentos beneficios.

Más Móvil, desde hace algún tiempo, es un «oscuro objeto de deseo» para muchas familias y grupos empresariales que ven en la operadora de telefonía la posibilidad de hacer dinero.

Aunque la empresa no ha dado un solo euro de plusvalías desde que está cotizada en bolsa, su evolución en el parqué ha sido más que interesante, lo que ha despertado el «deseo» de muchos empresarios.

El fundador persiste

Y no es otro que Meinrad Spenger, uno de los hacedores del «milagro» de Más Móvil, conseguido a base de «robar» clientes, muchas veces descontentos, a las grandes operadoras de telecomunicaciones.

A él se puede achacar haber extendido el «imperio» Más Móvil, las más de las veces sacando la chequera y haciéndose con el control de empresas más pequeñas, caso de Yoigo, LlamaYa, Hits Mobile y Lebara.

Aunque pueda parecer paradójico, pierde el control de la compañía, la OPA le beneficia porque mantiene un interesante paquete de acciones que podría vender con pingües beneficios.

La burguesía vasca también se apunta

Y hablamos de los Ybarra, una de las familias tradicionales de Neguri, que posee el 13% de Más Móvil a través de la sociedad Onchena, cuya cabeza visible es Carmen Ybarra.

En caso de vender su participación, las plusvalías obtenidas llegarían a los 130 millones de euros, siendo una familia que tiene una fuerte presencia en bolsa.

Los Ybarra son una familia con una importante presencia en la bolsa de valores, con participaciones importantes en Vocento y Viscofan.

Josep María Echarri

Todo el mundo le considera como el «cerebro» que está detrás de la OPA de los tres fondos de inversión, que tendría como objetivo último poder mirar «de tú a tú» a las grandes operadoras del sector.

Echarri es la cara visible del fondo Inteready, uno de los que mayor participación tiene en Más Móvil, y quien hasta ahora había tomado la mayor parte de las decisiones empresariales de este exitoso grupo.

A el también se debe que la negociación con los fondos de inversión KKR, Cinven y Providence haya «llegado a buen puerto», además de tener fama de ser un as con los números.

Fuente – CincoDías / MásMóvil en Wikipedia / BUSINESS INSIDER

Imagen – Beshef / Nemigo / Kārlis Dambrāns / Jesús Lizarraga / Woodley Wonder Works / Sam Valadi / Prayitno / Zarateman / KKR

OPA sobre Más Móvil

Una OPA se cierne sobre la operadora de telefonía Más Móvil, protagonizada por los fondos de inversión KKR, Cinven y Providence, que utilizando 3.000 millones de euros pretende hacerse con el total del capital social de la empresa que fundasen Meinrad Spenger y Christian Nyborg

Una Oferta Pública de Acciones se cierne sobre la operadora virtual de telefonía móvil Más Móvil, y está protagonizada por los fondos de inversión KKR, Cinven y Providence, con lo que podría ser de 3.000 millones de euros.

Conviene recordar que una Oferta Pública de Acciones es cuando un grupo de inversores realiza ofertas a los accionistas para hacerse con sus títulos, con el objetivo último lograr una participación en el capital social de la empresa que le permita tener capacidad de voto en la sociedad.

En este caso los compradores son los fondos KKR, Cinven y Providence, para hacerse con todas las acciones de la empresa del Grupo Más Móvil, con un precio por acción de 22,5 euros por acción, lo que supone un 20% más de su precio nominal.

Lo que en un principio comenzó siendo únicamente una joint venture, se ha convertido en una operadora telefónica que da servicio de telefonía fija, telefonía móvil e internet, tanto en fibra como en 4G.

En la actualidad es la cuarta teleoperadora del país, solo por detrás de Telefónica, Vodafone y Orange.

El mercado reacciona

En cuanto los primeros rumores sobre la OPA llegaron a los mentideros económicos, la acción de Más Móvil se apreció un 23%, al conocerse que los fondos de inversión KKR, Cinven y Providence iban a lanzar una OPA.

En estos momentos Más Móvil se encuentra valorada en 2.963 millones de euros, según los datos que obran en poder de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, y la OPA aprecia el valor de cada título un 22%.

El último valor al cierre del título de Más Móvil fue de 18,72 euros, lo que supone que la oferta de los fondos de inversión que se quieren hacer con el control completo de la compañía es del 20,2%.

Anuencia del consejo de administración

El máximo órgano colegiado de Más Móvil se muestra encantado con la operación, e inclusive han ofrecido a los fondos de inversión una compensación de 22,6 millones de euros en caso de que finalmente la operación de Oferta Pública de Acciones no se llegue a producir.

Lo que todavía no se sabe a ciencia cierta es cual es el fin último que buscan los fondos de inversión KKR, Cinven y Providence, por lo que el resto de las operadoras tienen, como se dice coloquialmente, la «mosca detrás de la oreja» sobre el fin último de la compra de la totalidad del capital accionarial de Más Móvil.

Un contexto de saturación en lo que respecta a telefonía móvil

A pesar de que la telefonía móvil es el mercado que mayor desarrollo tiene a nivel mundial, empieza a dar muestras de fatiga y saturación, algo que también se traslada a nuestro país.

Así se refiere en el informe La sociedad digital en España 2019, que acaba de publicar la Fundación Telefónica, que ha sido presentada por Pablo Gonzalo, principal responsable de Cultura Digital y Espacio.

Otro de los déficits que se explicitan en el informe tienen que ver con el retraso en digitalización de muchas empresas y la falta de habilidades digitales de sus plantillas, que hace que las habilidades digitales de los españoles estén muy por debajo de la media de la Unión Europea.

Pero en otro orden de cosas, y en lo que respecta a la saturación del mercado de la telefonía móvil, en nuestro país existen 107 líneas por cada 100 habitantes, pero mostrando síntomas de fatiga.

Mientras que entre los años 2013 y 2018 el número de líneas de telefonía móvil crecieron un 2,8%, en el lustro anterior, el crecimiento fue del 9,3%, lo cual muestra una tendencia que se repite en todo el orbe terráqueo, ya que hay 500 millones de líneas de telefonía móvil más que millones de habitantes tiene el planeta.

Eso se traslada también a la venta de teléfonos móviles, ya que, de hecho, durante el primer trimestre del 2019, se vendieron un 6,6% de teléfonos móviles menos que en el mismo periodo del año anterior.

Dispositivos «a toda máquina»

Es el caso de las tabletas con teclado, que tienen, para el cuatrienio 2019 a 2023 un crecimiento anual en ventas del 4,6%, mientras que aquellas tabletas sin teclado tienen unas previsiones de reducción de ventas del 4,4%.

En lo que tiene que ver con los dispositivos conectables, weareables si los denominamos en inglés, son un tipo de dispositivos que avanzan «a toda máquina», con ventas récord en lo que tienen que ver con auriculares inalámbricos y relojes inteligentes.

Inclusive se llega a vislumbrar, en lo que respecta a compras corporativas, un aumento en lo que tiene que ver con realidad virtual y realidad aumentada, ya que en 2019 se produjo un aumento del 28,8% en las ventas con respecto al año anterior.

Lo que tendrá un desarrollo imparable, si no lo tiene ya, es la conectividad entre dispositivos, lo que en un futuro no muy lejano implicará las tan ansiadas smart cities, esto es, las ciudades inteligentes.

Banda ancha móvil

Es el servicio que porcentualmente más ha crecido, en un contexto en el cual más de la mitad de la población mundial tiene acceso a la red de redes.

Ya en 2018, el 51,2% de los habitantes del planeta tenía la capacidad, bien con un acceso móvil o con otro fijo, lo cual supone un incremento del 2,6% con respecto al 2017.

En lo que respecta a España, el 90% de la población tiene acceso a internet, y aunque la brecha de género parece cerrada, no así la de edad, donde los más jóvenes presentan unas competencias digitales de la que los más mayores carecen.

A pesar de que el 42% de los españoles consideran fiable un medio como internet, la confianza baja al 20,7% cuando se trata de compartir datos de tipo personal, aunque se trate con entidades que en principio – bancos, administración pública – tienen un halo de seguridad.

Pero en este segmento, para el uso de banda ancha móvil se tiene el mismo hándicap que en las competencias digitales, el tejido empresarial de la pequeña y mediana empresa, el mayoritario en nuestro país, está muy poco digitalizado, tanto a nivel de dotación como de competencias de sus plantillas.

Fuente – el diario / Oferta pública de adquisición en Wikipedia / EL PAÍS / Más Móvil en Wikipedia

Imagen – pxfuel / Wallpaper Flare / Kremlin / Richard Leonard / Kārlis Dambrāns / Jeff Turner

El teletrabajo se impone

Producto de la crisis sanitaria del covid-19, España, un país con un porcentaje de teletrabajo bajísimo, ha enviado a una multitud de profesiones a sus domicilios a trabajar en «remoto» utilizando medios telemáticos; son, con diferencia, los trabajadores autónomos, los que más están optando por esta modalidad de trabajo

Según estimaciones del Banco de España, la entidad emisora, el 33% de los empleos son susceptibles de poder ejercerse en modalidad de teletrabajo, lo que supone seis millones de trabajadores, de los que la mitad tiene formación universitaria.

El teletrabajo se va imponiendo como una medida necesaria para hacer frente a la pandemia del coronavirus, al menos en aquellos empleos que son susceptibles de poder desarrollarse en «remoto».

Algo marginal hasta ahora

Los datos que obran en poder del banco del que es gobernador Pablo Hernández de Cos informan que, en el 2019, solo el 8% de los empleos se realizaban en «remoto», esto es, utilizando el teletrabajo, y además de manera ocasional.

Pero en el último informe de la entidad emisora se estima que, hasta el 30% de los trabajos son susceptibles de utilizar la modalidad del teletrabajo, lo que supondría que hasta seis millones de personas podrían ejercer su profesión desde sus domicilios utilizando medios telemáticos.

Bien es cierto que más de la mitad de los que podrían trabajar en «remoto» tienen formación universitaria, pero las posibilidades que ofrece el trabajo en «remoto» son fabulosas, ya que se estima que hasta un tercio de los puestos de trabajo pueden ser susceptibles de utilizar el teletrabajo.

Son aquellas personas con un menor nivel educativo las que tiene más problemas de utilizar el teletrabajo, además de porque sus trabajos son difícilmente susceptibles de utilizar medios telemáticos, porque muchos de ellos carecen de habilidades digitales.

De aquellos que pueden trabajar en remoto, el 50% tienen un título universitario, el 34% han alcanzado un diploma de secundaria o tienen alguna «carrera» sin terminar y solo el 16% no ha alcanzado el bachiller.

Proyecciones del 60%

Pero el Banco de España va mucho más allá: estima que el 60% de los trabajadores cualificados, en un futuro no muy lejano, podrían acabar ejerciendo sus obligaciones laborales mediante medios telemáticos y no necesariamente teniendo que ir a «fichar» en la oficina.

Quizás el sector en el que menos se ejerce el teletrabajo, y en donde se podría mejorar el desempeño, es la administración pública, donde se estaban, hasta ahora, ensayando tímidamente ese tipo de procesos.

Pero el trabajo en «remoto» se puede implementar en otros muchos sectores, entre los que cabe citar el del comercio, la energía, actividades recreativas y hasta el sector de las manufacturas.

Sin embargo, otros muchos sectores ya han abrazado el nuevo paradigma, como es el sector de la informática y de las tecnologías de información, el inmobiliario, el financiero y muchas profesiones liberales.

También se desprende del informe que son las empresas de más de 50 trabajadores las que pueden obtener más beneficios de que sus trabajadores puedan ejercer su actividad en «remoto».

Inclusive uno de los sectores más golpeados por esta crisis del coronavirus, el de los trabajadores autónomos, hacen ya un uso intensivo del «remoto»: el 56% de ellos teletrabajan al menos la mitad de la jornada laboral semanal.

Las ventajas e inconvenientes del teletrabajo

Las ventajas son múltiples, tanto para los trabajadores como para las empresas, y entre ellas podemos citar un aumento de la productividad más que evidente, aunque bien es cierto que para lograr ese aumento el trabajo se tiene que organizar bien.

Además, poder trabajar desde el domicilio o desde un espacio de coworking cercano al domicilio, permite ahorrarse tediosos viajes al centro de trabajo, ya sea en transporte público – siempre se puede aprovechar el tiempo leyendo algo – o bien en vehículo privado.

Sin embargo, y sobre todo para los no acostumbrados a ello, también existen inconvenientes: el sentirse aislado, se pierde la noción del horario que, si se tiene en una oficina existe, y aumenta el estrés y los problemas de salud producto de que se suele estar reconcentrado en la labor.

Lo más conveniente, a la hora de mantener un equilibrio entre el trabajo y la vida personal, es que el teletrabajo se desarrolle varios días a la semana, pero que también haya trabajo presencial en la oficina o algún tipo de coordinación «en vivo».

Producto de los tiempos

Bien es cierto que con la situación que estamos viviendo ahora, con una epidemia de covid-19 que comienza ahora a estar controlada, pero con el peligro constante del contagio, al menos hasta que se encuentre una vacuna, el teletrabajo se va a imponer.

Hasta ahora, como ya hemos referido, con solo el 8% de los trabajos en «remoto» en el 2019, España tiene unos bajos porcentajes de teletrabajo, si se comparan con el grueso de los países de la Unión Europea.

Los datos, comparados con la «piel de toro» son apabullantes: en Holanda y Suecia el 30% de la fuerza laboral teletrabaja, en Francia el 20% de la masa laboral y en Alemania algo más del 10%.

Además, el teletrabajo está en plena coincidencia con el proceso de desescalada, y puede servir para una normalización progresiva de la actividad laboral, permitiendo mantener la misma productividad que si la actividad laboral estuviese normalizada, hasta que efectivamente se vuelva poder trabajar como se hacían ante antes de la pandemia.

Por lo menos hasta Navidad

Y sobre todo en lo que tiene que ver con la gran empresa, como pueda ser le caso de la energética Endesa, que calculan que el 38% de su plantilla no volverá a la oficina antes de las navidades.

Otra energética, la antigua Gas Natural Fenosa, ahora Naturgy, retrasa ese retorno, para algunos colectivos – embarazadas, empleados con patologías previas y mayores de 60 años -, al próximo año 2021.

Por seguir con el rubro de la energía, aunque dirigiéndonos a la península italiana, la energética ENEL ha informado que 37.500 miembros de su plantilla están trabajando en «remoto».

La compañía que dirige Maria Patrizia Grieco prevé que dichos trabajadores no volverán a sus centros de trabajo hasta bien entrado el 2021, fecha que estará sujeta a revisión en caso de que la pandemia del covid-21 se vuelva a desmandar.

Fuente – EL PAÍS / EL MUNDO / Enel en Wikipedia

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