Desempleo, sobre todo juvenil

Como en todas las crisis económicas precedentes, al menos desde que España recuperó la democracia, los jóvenes son el sector que más está sufriendo el desempleo, en cotas enormes, como es habitual. Teniendo la generación de jóvenes más preparada de la historia, muchos de ellos, los que todavía trabajan, están subempleados

La pandemia de SARS-CoV-2, en la que todavía nos encontramos instalados, ha provocado una debacle de la economía española, y uno de los indicadores que está en números rojos es el del desempleo.

Además de los miles de españoles que se encuentran en expediente de regulación temporal de empleo, el desempleo se está cebando especialmente con los más jóvenes, sobre todo aquellos que tienen menos de 25 años.

Anuario del Mercado de Trabajo 2020

La pandemia de SARS-CoV-2 se ha convertido en un tsunami económico que se ha llevado por delante miles de empleos, tal como aparece reflejado en el Anuario del Mercado de Trabajo 2020.

El estudio, que ha sido elaborado por Adecco Group Institute, muestra que son los jóvenes menores de 25 años lo que fundamentalmente han perdido el empleo, en un número de 244.000.

Como no suele ser habitual en aquellas crisis que provocan masivas destrucciones de empleo, han sido más los hombres los que han perdido su modo de vida más que las mujeres.

Mientras que las trabajadoras que han perdido su puesto de trabajo son 117.700, el número de hombres que se han quedado sin trabajo ascienden a 126.300.

El desempleo provocado por el SARS-CoV-2 supone destruir el 20% de la afiliación a la Seguridad Social que había antes de la irrupción de virus, y paradójicamente la única franja de edad en la que crece el empleo es la de trabajadores de más de 60 años.

Un mal endémico

En el caso del mercado de trabajo español y su comportamiento, es ya tradición que cuando se producen las crisis, la pérdida de empleo sea mayor que la viven países de nuestro entorno.

Otra de las peculiaridades reside en que, en esos momentos de crisis, cuando se pierde empleo a mansalva, la mayor pérdida de empleo se registra entre los más jóvenes.

Tal como refieren desde Adecco, en el empleo se han juntado unos jóvenes que son la generación mejor formada de toda la historia, con una población activa que, sin tanta formación, si son buenos profesionales «de lo suyo».

Eso hace que esos trabajadores con mucho talento no sean expulsados del mercado laboral, por lo que se convierten en un «tapón» que impide que los jóvenes puedan «desembarcar» en el mercado laboral.

Son casi siete millones de jóvenes los que no trabajan, un colectivo, el de los jóvenes de menos de 25 años, que cada día son menos en la realidad demográfica de nuestro país.

Mucho peor que en Europa

Mientras que los países de norte y el centro de Europa tienen menos desempleo y menos paro juvenil, las economías de los llamados PIGS están destruyendo más empleo, y una buena parte tiene rostro juvenil.

Pero en el caso de España, además de que hay menos jóvenes trabajando, la calidad de ese empleo es mucho menor que el de los países europeos de nuestro entorno.

Además, el empleo que se crea entre los menores de 25 años es casi siempre de tipo temporal, algo que no sucede en los mercados laborales de nuestros pares europeos.

El informe de Adecco también nos muestra que España es el país de la Unión Europea donde más contratos a tiempo parcial tiene los jóvenes, con una ratio que llega en determinadas fases del año hasta el 40% de los contratos.

En otro indicador en el cual España es campeón, un triste campeón nos atreveríamos a decir, es en el porcentaje de graduados universitarios que desarrolla labores de poca cualificación, llegando casi al 15%.

Desde Adecco eso se explica por el hecho de que haya tanto titulado universitario que desarrolla trabajos muy por debajo de su cualificación es porque muchos jóvenes se empeñan en estudiar carreras de ciencias sociales con una ratio muy baja de ocupación.

Perspectivas a medio plazo

Si las previsiones del gobierno se cumplen, en el 2021 se crearán 200.000 empleos, y en los dos años posteriores 300.000 en cada ejercicio.

Y ese indicador, como otros muchos, mejorará gracias al «maná» que nos va a caer desde Bruselas, una cantidad que entre subsidios y préstamos tiene que llegar a los 140.000 millones de euros.

Las previsiones son que por cada euro que la UE inviertan en España se generarán 1,2 euros de beneficio, teniendo en cuenta que el primer tramo de la inyección de capital europeo será de 72.000 millones de euros.

El número de empleos que hemos citado se encuentra dentro de un plan más ambicioso que maneja el gobierno, que es el de crear 800.000 puestos de trabajo en tres años, una de las promesas «estrella» del gobierno de Pedro Sánchez.

Todo ello se cifra en la posibilidad de que después de la debacle económica que se va a producir este año, la economía «rebotará» un 7,2% en 2021, que podría llegar al 9,8% si ese año llegan a España los 72.000 millones de euros restantes.

Pero a pesar de la promesa de creación de empleo masiva, en el 2021, o al menos así se prevé que en ese año el desempleo todavía esté en algo más del 14%.

Digitalización y transición ecológica

Sin embargo, las prioridades del gobierno para invertir el dinero que va a llegar de Bruselas en los sectores tradicionales como son las infraestructuras.

Ahora, con el «maná» europeo lo que se pretende es invertir en digitalización y en sostenibilidad, como una manera, también, de poner coto a la pandemia.

Que se privilegien los procesos de digitalización es evidente, máxime porque una de las directrices del gobierno es mandar a teletrabajar a su domicilio y convertir en online todo lo que se pueda.

En cuanto a una economía sostenible, sigue siendo en «mantra» del gobierno de coalición del PSOE – Unidas Podemos como uno de los principios rectores del gobierno de coalición y de la economía del país.

Fuente – EL PAÍS / CincoDías

Imagen – postcardtrips / job@units / UKOLN / Day Review / Airbus / Manuel Schmalstieg

El sector de los cruceros, a pique

El sector de los cruceros da por perdida la temporada de verano 2020, lo cual supone dejar de recaudar alrededor de 4.000 millones de euros, en un sector, que solo en España emplea a 33.000 personas, aunque sin embargo se espera poder hacer «negocio» a partir de septiembre

Todo parece indicar que el sector de los cruceros perderá toda su facturación en el 2020, cuando las previsiones eran de ingresar algo más de 4.000 millones de euros, y todo ello debido a que solo se pudo facturar en los meses de enero y febrero.

Desde la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), se especula con la posibilidad de que el negocio reverdezca a finales de año producto de que los potenciales clientes vuelvan a evaluar como seguro el embarcarse en un crucero.

Mientras que en el 2018 el sector facturó 4.300 millones de euros, este año 2020, producto de la pandemia que todavía sufrimos, la facturación será residual, dado que solo se ha podido operar con normalidad los dos primeros meses del año.

Unas previsiones catastróficas…que se han cumplido

Ya desde los primeros compases de la pandemia, las estimaciones de CLIA eran que, en la previsión de operar con normalidad hasta junio, las pérdidas serían de casi 1.000 millones de euros.

Sin embargo, los hechos han hecho inclusive halagüeñas esas previsiones, ya que las empresas de crucero terminarán el año casi sin ningún ingreso, con la esperanza que llegado el 2021 se pueda recuperar la normalidad.

Las compañías de viajes de crucero ya han detectado una cierta actividad en las reservas para fin de año y una recuperación notable en lo que tiene que ver con las contrataciones para el 2021.

El principal problema para «salvar» la temporada es que el gobierno español todavía no ha dado el permiso para que las navieras puedan operar, y en caso de que lo de, ponerse en marcha les llevaría un mes.

A pesar de ellos, las empresas de crucero tienen preparados todos los resortes para ponerse en funcionamiento para por lo menos intentar «salvar los muebles».

Comienza la actividad en otros países europeos

Aunque la actividad se verá restringida, por lo atípico de la temporada, al mar Mediterráneo, como es el caso de Alemania, donde los cruceros han comenzado a hacerse a la mar, aunque sin pasaje.

En el caso de los cruceros alemanes, sus singladuras tienen por objeto probar los nuevos protocolos sanitarios, ante la inminente, ya en el 2021, vuelta a la normalidad.

En el caso de Noruega, ya han comenzado los cruceros por las aguas del mar Báltico, también en navegaciones que tienen como objeto ensayar los protocolos sanitarios.

Mientras tanto los países del sur de Europa, caso de Italia, Grecia y Portugal todavía se encuentran en fase de elaboración la normativa sobre los protocolos sanitarios que tendrán que implementar en los cruceros.

Una facturación fabulosa

Es la que se logra, a nivel mundial, en una temporada estándar, que suele rondar los 130.000 millones de euros, empleando a 1.700.000 personas, con, son datos del 2019, 30 millones de pasajeros.

La extrapolación para el 2020, de no haber mediado la crisis sanitaria, y económica, provocada por el covid-19, era de haber embarcado a 32 millones de cruceristas, en un sector que llevaba 9 años con una tendencia creciente en número de clientes.

En el caso de España, son datos de Puertos del Estado, los pasajeros embarcados en alguno de los puertos españoles llegaron, en el 2019, a los 10 millones, aunque las estadísticas del organismo público dan lugar a duplicidades.

Esto es así porque un pasajero que desembarcase en Barcelona y volviese a embarcar en otro puerto español, como el de Palma de Mallorca, computaría dos veces, aunque desembarcase / embarcase en la misma nave.

España se puede preciar de ser el segundo país, solo por detrás de Italia, en número de cruceristas que recibe, con una facturación anual que supera los 3.000 millones de euros y que da empleo a 33.000 personas.

Además, España es el cuarto país europeo, con 530.000 viajeros, en emisión de cruceristas, solo por detrás de Reino Unido, Alemania e Italia.

Canarias resiste

Desde el gobierno de Canarias, se ha elaborado un ambicioso protocolo para dotar de todas las medidas de seguridad contra el covid-19 a los cruceros que arriben a los puertos insulares, como una manera de intentar «salvar» el mes de septiembre.

La creación de un corredor marítimo seguro en Canarias con la intención de recuperar al menos el 40% de los visitantes que acceden habitualmente a las islas en naves de crucero, alrededor de 400.000 turistas.

En aras de lograr ese objetivo, se ha creado un comité técnico formado por especialistas en Salud Pública para determinar cuáles tienen que ser las normas sanitarias que se deben implementar en los cruceros que hagan escala en Canarias.

Lo que se pretende con la imposición de esas normas sanitarias es establecer una suerte de «sello de calidad» que certifique a Canarias y a los cruceros que arriben en sus aguas como seguros de cara tanto a las navieras como a los cruceristas.

Las autoridades canarias piensan sobre todo en navieras europeas y en turistas europeos, de manera que una vez certificado que naves y cruceristas cumplen todos los protocolos covid-19, el gobierno de España se avenga a abrir las aguas canarias a esos cruceros.

Entre las medidas que se han ideado, es que las compañías de crucero que hagan escala en las islas, suscriban un seguro, para que en caso de que alguno de sus viajeros contraigan el covid-19, la compañía de seguros se haga cargo de los gastos médicos que ocasionen en el crucero y en el puerto de arribada.

Entre las facturas de las que se tendría que hacer cargo la póliza de seguros se encontrarían los gastos de repatriación de los infectados, la totalidad de los gastos médicos y todos aquellos desembolsos producto de la cuarentena.

Entre las medidas que tendrían que implementar las naves de crucero que llegasen a Canarias nos encontramos con su aforo no supere el 70% de la capacidad de la nave, que cuenten con una plantilla sanitaria suficiente y que después de cada crucero se implanten medidas suficientes de desinfección del pecio.

Fuente – EL PAÍS / PortalCruceros

Imagen – Jeff Van Landingham / Prayitno / Michel Curi / Sean MacEntee / Tony Hisgett

Llegan los subsidios de la UE

Una fabulosa cantidad de dinero está a punto de llegar de Europa para hacer remontar la economía de los países miembros, aunque el dinero está condicionado a programas que creen empleo, permitan reflotar la economía y crear empleo

Y es una cantidad sustanciosa, hasta 30.000 millones de euros llegarán en subsidios desde la Unión Europea a España, aunque es una ayuda condicionada.

Los pagos se harán en los próximos dos años, siempre y cuando los proyectos que van a financiar avancen a un ritmo adecuado según considere la UE.

La función de los subsidios es hacer frente a estragos que ha provocado, y que todavía va a provocar, la crisis sanitaria, devenida en económica, del virus covid-19.

70.000 millones de euros hasta el 2023

La cantidad total que ha logrado España en la negociación, muchas veces «a cara de perro» con los países del norte de Europa, es de 70.000 millones de euros, la mitad subsidios y la mitad préstamos.

Esa cantidad fabulosa de dinero llegará en 3 ejercicios fiscales, y condicionada en parte a reformas y a lograr los objetivos perseguidos.

Entre las prioridades del gobierno de España para la cantidad milmillonaria se encuentra programas para desempleados, transición ecológica y rehabilitación de zonas deprimidas económicamente.

También se empleará una buena cantidad de ese dinero para lograr la necesaria y deseable transición ecológica y la construcción de infraestructuras en el corredor mediterráneo.

El grueso del dinero antes de 2022

En cinco pagos, la mayor parte de los 70.000 millones de euros que le han correspondido a España llegarán antes del 2022, y el primer dinero, un subsidio que no habrá que reintegrar, será un 10% de la cantidad comprometida.

Para lograr dicha cantidad la Unión Europea tendrá que aprobar el Plan de Inversiones y Reformas que el Ministerio de Economía tiene que enviar a la Comisión Europea.

Entre el 2021 y 2022 la UE entregará cuatro pagos más, esto es, dos por semestre, que supondrá aproximadamente un 15% de la cantidad total que todavía se adeudará, esto es, los 59.000 millones de euros restantes del Fondo de Recuperación.

Programa React UE

Es otro de los planes que se llevan parte del grueso de las cantidades para recuperar a los países de la Unión Europea del desbarajuste económico que está suponiendo la pandemia del covid-19.

El Programa React UE tiene un presupuesto de 12.000 millones de euros y son una suerte de fondos estructurales cuya concesión controla la Comisión Europea.

Para la concesión de los fondos los países deben de presentar proyectos de reconstrucción que tiene que visar la Comisión Europea, que una vez aprobado cada plan «adelantará» el 50% de la cuantía.

30.000 millones de euros en los presupuestos del 2021

Si todo va como se espera el gobierno de España podrá contar, para los presupuestos del 2021 con un «maná» de 30.000 millones de euros.

A pesar de que parece una cantidad fabulosa solo supone la cantidad que el Estado se gastó en subsidios de desempleo cada año en los peores momentos de la anterior crisis, la financiera que comenzó en el 2008.

De cualquier modo, estamos hablando de cantidades máximas, y que están condicionadas, dado que la UE evaluará si se están gastando en proyectos que realmente luchen contra la crisis económica provocada por la covid-19.

Porque además de proyectos que merezcan la pena también se va a fiscalizar el plazo en el que se lleven a cabo, de manera que además de bien empleado, el dinero tiene que servir para solucionar en plazo los efectos de la crisis económica.

En caso de que en la fiscalización que va a llevar a cabo la UE considere que no se está trabajando en el sentido adecuado, las transferencias y préstamos podrían retenerse hasta que se subsanen las deficiencias.

Lo que, si parece seguro, tal como ha referido la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, es que el gobierno cuenta con dinero suficiente, asegurado ya ante la UE, para subir el «techo de gasto» de los PGE 2021 hasta los 20.000 millones de euros.

Cumplimiento

Aunque ya pueda resultar repetitivo y un «soniquete» la UE va a estar «encima» de los países miembros para que el dinero se emplee bien y los proyectos cumplan los objetivos temporales.

Los «hitos», esto es, la «hoja de ruta» de cada proyecto será pactada, por proyecto, entre cada país miembro y la Comisión Europea, y será condición obligada, su cumplimiento, para que la UE «abra el grifo».

A pesar de que para más adelante la UE tiene como condición la realización de reformas en los 27 países miembros – reforma del sistema de pensiones y del mercado laboral – en los próximos dos años lo único que se exige es que el dinero se emplee adecuadamente y en plazo.

En el caso de España la UE es meridiana: antes de nada, es necesario «arreglar» la economía y posteriormente ya será tiempo de llevar a cabo una profunda reforma del sistema público de pensiones y del mercado laboral.

De cualquiera de las maneras, los «vientos» en cuanto a doctrina económica son cambiantes, ya que todo el mundo recuerda las directrices que el G-20 estableció en 2010 para la expansión del gasto.

Pocos años después, las tornas cambiaron y desde el Banco Central Europeo, la Comisión y la UE vinieron «vientos» económicos que subrayaban sobre todo la necesidad que los Estados contuvieran el gasto público.

Tal como ha recomendado el FMI, que los gobiernos gasten todo lo que puedan y más, hace que los plazos para la inversión de los 70.000 millones de euros se acorten.

Los ministerios de Hacienda y Economía ya han nombrado comisiones para establecer planes para ver en qué se gasta el dinero, y una vez que la planificación ya este hecha se ejecuten lo antes posible los programas.

Plan E, un buen ejemplo

Fue el plan que puso en marcha el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y se basó, en esencia, en poner a trabajar a los desempleados en la construcción.

Desde Europa la directiva es que se inviertan los fondos en sectores que pueda crear empleo y al mismo tiempo permitan hacer crecer a la economía, pero muchos de esos planes para reflotar la economía son complejos.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – European Pairlament / slgckgc / fsecart / Thjis ter Haar / Wikipedia / Blog Entrepeneur / Plan E en Wikipedia

Por fin llega el acuerdo

Tras cinco días de maratonianas reuniones, finalmente los 27 miembros de la Unión Europea han llegado a un acuerdo que estable las bases del Fondo de Reconstrucción, a pesar de que los denominados países «frugales» han logrado parte de sus objetivos, España logra 140.000 millones de euros, algo más de la mitad en subsidios

Aunque se han tenido que superar un buen número de escollos, tras tres días de intensas negociaciones se ha muñido finalmente un acuerdo.

Aunque ha costado, fue en la madrugada del lunes cuando finalmente, y por la necesidad pragmática de llegar a un acuerdo, se cerró la negociación con el resultado de un acuerdo.

El resultado es que se ha creado una «hucha» para la reconstrucción económica de Europa de 390.000 millones de euros en subvenciones y 360.000 millones de euros en préstamos que estarán a disposición de los 27 miembros de la Unión Europea.

En el caso concreto de nuestro país, el montante de la ayuda que recibirá será de 140.000 millones de euros, habiendo logrado Pedro Sánchez que 72.700 lo sean a «fondo perdido».

A altas horas de la madrugada

Eran las 5:30 de la madrugada del lunes al martes cuando finalmente se lograba muñir un acuerdo que supone, además de una inyección fabulosa de dinero, un cambio de modelo desde que hace tres décadas se creó el Marco Financiero Plurianual.

El objetivo del «paquete» de ayudas es muy claro: crear un fondo que permita la reactivación económica de Europa para superar las turbulencias económicas que ha provocado la pandemia del covid-19.

Entre el 2021 y el 2027 el desembolso desde las arcas de la Unión Europea será de más de un billón de euros, y específicamente el fondo de reactivación económica se llevará 750.000 de esa «hucha».

Otro de los hitos del acuerdo es que la deuda pública europea se mutualiza, esto es, para financiar ese millón de millones de euros se acudirá a deuda pública que por primera vez será emitida por la UE, y no por cada uno de los países miembros.

Reacción en todas las cancillerías europeas

El primero en anunciar que se había conseguido una posición común ante el Fondo de Rescate de todos los países miembros fue el presidente de la Comisión Europea, Charles Michel, que en su cuenta de Twitter escribió un lacónico Deal!.

En pocos minutos, la mayoría de las cancillerías europeas replicaron decenas de mensajes donde se congratulaban de que se hubiese llegado a un acuerdo.

Desde el Elíseo, el premier Emmanuel Macron fue uno de los primeros en felicitar a los socios europeos y felicitarse a sí mismo porque las negociaciones, finalmente y aunque fueron arduas, hubiesen llegado a buen puerto.

El máximo dirigente de La República en Marcha no ha dudado en calificar de día histórico para Europa que se haya logrado muñir un acuerdo, que ha sido logrado por la actitud también firme de Alemania.

Por su parte Ángela Merkel ha felicitado al conjunto de los países que forman parte de la Unión Europea de haber logrado finalmente ponerse de acuerdo ante una situación de emergencia vital para Europa y su economía como es la crisis del covid-19.

Comparecencia ante los medios

Tal como correspondía, ha sido Charles Michel, el presidente de la Comisión Europea el que ha convocado una rueda de prensa ante los principales medios de comunicación europeos para valorar el acuerdo.

El que fuera primer ministro belga ha valorado que es justo el acuerdo que Europa necesita en estos momentos, calificando de mágico al proyecto europeo, y cuyos miembros han sabido insuflar «magia blanca» a las reuniones para que estas llegaran a buen puerto.

Tanto él como la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, se jugaban su capital político y su prestigio en caso de que las negociaciones finalmente hubiesen embarrancado.

La valoración del presidente

Pedro Sánchez no ha dudado en calificar como un nuevo Plan Marshall el plan de rescate que se acaba de aprobar, valorando positivamente que es la primera vez que la Unión Europea crea deuda pública propia para financiar el rescate.

El «trozo de tarta» para España será de 140.000 millones de euros, lo que equivale al 11% de PIB español, y que se gastará en los próximos seis años; algo más de la mitad serán subsidios a fondo perdido y el resto serán préstamos que habrá que devolver.

De gran acuerdo ha valorado el doctor en Economía el acuerdo que se ha concitado en el Edificio Europa, considerando que se trata de un impulso extraordinario, tanto para España como para Europa.

Resistencia de los «frugales»

Un no tan pequeño grupo de países del norte de Europa, encabezados por Holanda, eran en principio reacios a que las ayudas fuesen subsidios, pero si a que el dinero que se aportase al Fondo de Rescate se distribuyese en forma de préstamos.

Entre las pretensiones de Holanda, Austria, Dinamarca, Finlandia y Suecia estaban, y en una buena parte las han logrado, reducir el montante del fondo de rescate y que los países europeos tuviesen capacidad de veto.

Entre lo logrado por los «frugales» se encuentra el haber reducido en medio billón de euros la «caja común» que se utilizará para el rescate, sobre todo de los países del sur de Europa entre los que se encuentra España.

Lo que no han logrado es imponer la capacidad de veto que tendría cada país miembro y que, en caso de no hacer naufragar el plan de rescate, sí introduciría interferencias que podrían llegar a ser insalvables.

A pesar del «palo entre las ruedas» que han introducido los «frugales», el acuerdo marca un antes y un después en las políticas económicas y fiscales de la Unión Europea.

Por primera vez, la deuda pública que se va a utilizar para financiar el fondo de rescate estará mutualizada, esto es, por primera vez en la historia de la Unión Europea el tique de esa deuda pública será pagada por todos los países miembros.

Aunque hubo en el pasado reciente otros intentos de mutualizar la deuda, sobre todo por los países de sur, especialmente por Italia y España, hasta ahora la deuda pública la emitía cada país miembro.

Con la connivencia del Banco Central Europeo y el FMI

Esas dos instituciones, tradicionalmente reacias a que los Estados gasten más de lo que tienen y amigas de todo tipo de reformas – las que más les gustan tienen que ver con el mercado laboral y los sistemas públicos de pensiones -, son ahora entusiastas del gasto.

Desde la presidencia del Banco Central Europeo, Christine Lagarde ha llamado, durante los cinco días que ha durado la cumbre, a que los países miembros de la Unión Europea muñan un acuerdo ambicioso y que se diesen tiempo para lograr el mejor de los acuerdos.

Por su parte la presidenta del FMI, la búlgara Kristalina Gueorguieva ha recomendado, y la recomendación ha sido portada de muchos diarios económicos, que los Estados gasten en la reconstrucción y en los fondos contra la crisis económica, todo lo que puedan.

Fuente – EL PAÍS / La República en Marcha en Wikipedia / Charles Michel en Wikipedia / elPeriódico

Imagen – La Moncloa – Gobierno de España / European Parliament / Conecta Abogados / kremlin / EU2017EE Estonian Presidency / Fan de Lady

Posible falta de acuerdo en la Cumbre Europea

No parece que la cumbre que va a reunir, desde este viernes, a los 27 en Bruselas pueda concluir con un acuerdo, máxime cuando existe el polo de los denominados países «frugales» que va a pedir reformas en el mercado laboral y en los sistemas públicos de pensiones

Es la previsión que han anunciado los países del norte de Europa, capitaneados por Alemania y Holanda que no ven un fácil acuerdo con respecto al fondo anticrisis.

Tal como ha referido el premier holandés Mark Rutte en su llegada a la cumbre, para que su país y Alemania den su plácet al acuerdo será necesario que los países que reciban las ayudas, en especial los del sur de Europa, realicen profundas reformas laborales y en pensiones.

Una gran mayoría a favor del acuerdo

La mayoría de los países de la Unión Europea quieren un acuerdo que libere los miles de millones de fondo de rescate, pero los países del norte de Europa, los denominados «frugales» son reacios a liberar los fondos sin contraprestaciones.

Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia presionan con su capacidad de bloqueo para evitar que se liberen los fondos, en unos momentos especialmente difíciles para la Unión Europea desde el punto de vista sanitario.

En lo que va de pandemia en territorio europeo han fallecido 180.000 personas y en lontananza se prevé una depresión económica cuyo antecedente más remoto hay que buscarlo en el «crac» del año 1929.

Ayudas condicionadas

Fue el primer mensaje que ha lanzado el primer ministro holandés Mark Rutte al llegar a Bruselas para participar en la cumbre, y ha incidido en el hecho que el reparto de fondo de recuperación, valorado en 750.000 millones de euros, tiene que estar condicionado a reformas.

Como el resto de los «frugales», su fórmula preferida sería la de préstamos en vez de transferencias, pero si finalmente se opta por esa última solución, se debería exigir condiciones y reformas, sobre todo en el mercado laboral y en el sistema público de pensiones.

De lo que se trataría, según Rutte, es que Europa salga de esta crisis habiendo mejorado su resiliencia, lo que también exigiría que aquellos países europeos rezagados en lo que respecta a las reformas, localizados en general en el sur de Europa, «hagan los deberes».

Rutte explica la exigencia en la necesidad de explicar a los ciudadanos de los Países Bajos que el dinero de sus impuestos, que va a ser destinado en parte para llenar las arcas del Fondo de Rescate no va a ser dilapidado por los países que reciban las ayudas.

Debate intenso

Los líderes europeos se han «embarcado» en profundas discusiones desde que el encuentro se ha iniciado a las 10:25, aunque se han tratado de conversaciones que han establecido el marco general, dejando los detalles para los negociadores de las delegaciones de los diversos países.

Los tres elementos principales del debate giran en torno a la gobernanza, el tamaño del marco financiero plurianual y el tamaño del Fondo de Recuperación.

En el caso del tamaño del marco financiero plurianual, MFF en sus siglas en inglés, y que tiene que un alcance desde el 2021 al 2027, el Consejo Europeo quiere que tenga una dotación de 1,074 billones de euros.

La principal controversia ha implicado a Dinamarca y Francia; mientras el país que gobierna Mette Frederiksen es favorable al techo de gasto y quiere compensaciones para los contribuyentes netos al Fondo de Recuperación.

Mientras tanto, desde el palacio del Elíseo se oponen a que los contribuyentes netos al Fondo de Recuperación, esencialmente los calificados como países «frugales» puedan adquirir algún tipo de ventajas por su aportación.

Otra de las exigencias de los Países Bajos tiene que ver con la implantación de un nuevo mecanismo de gobernanza en la UE tras la actual crisis, mientras que España e Italia quieren que, al menos, el presupuesto sea de 1,1 billones de euros y el Fondo de Recuperación esté dotado de 750.000 millones de euros.

Algunos países se quejan de la lentitud de las negociaciones, en unos momentos en los cuales es crucial la premura en la toma de decisiones, máxime con una crisis económica configurada y con unas previsiones económicas nada halagüeñas.

No cunde el optimismo

Son muchos los mandatarios europeos que no son nada optimistas sobre que las negociaciones lleguen a «buen puerto» antes de que termine el fin de semana, máxime porque para que se llegue a un acuerdo es necesario la unanimidad.

Al mismo tiempo, los 27 países que pertenecen a la Unión Europea y que participan en la cumbre tienen capacidad de veto, lo que hace que la reunión, así lo califica Mark Rutte, sea un cónclave que se configura a partir de miles de vetos.

Otro de los escollos es que los países que verdaderamente «cortan el bacalao» hayan establecido la condicionalidad de que haya que cumplir el Estado de derecho para acceder a las ayudas.

La condición está pensada exprofeso para los países que forman parte del denominado Grupo de Visegrado, integrado por Hungría, Polonia, Eslovaquia y la República Checa, a los cuales tener que cumplir estrictamente la legalidad no les gusta demasiado.

Merkel aleja la posibilidad de un acuerdo

Alemania, que en estos momentos ocupa la presidencia rotatoria de la UE, en palabras de la canciller Ángela Merkel, también se ha mostrado pesimista que se llegue en primer término a un acuerdo.

La canciller alemana cree que serán necesarias unas complejas negociaciones para poder llegar finalmente a un acuerdo. Inclusive la política de la CDU estima que tampoco nadie asegura que finalmente se llegue a una solución.

En no se sabe si una lectura que resulte premonitoria, el primer ministro portugués, António Costa, ha regalado a Ángela Merkel, que cumple 66 años, El Ensayo de la ceguera, del nobel luso José Saramago.

El canciller austriaco, Sebastián Kurtz, también ha sido pesimista sobre la ronda negociadora, y anunciando que se posicionaba juntamente con los países «frugales», anunciando a los medios que a pesar de que se ha avanzado en las negociaciones sobre el Fondo de Recuperación, todavía hay aristas que limar.

Los austriacos tienen meridianamente claro que los mecanismos de rescate tienen que ser temporales y no permanentes, que de esta crisis tiene que salir una economía más verde y digital y que el rescate tiene que llegar a aquellos países que más lo necesitan.

Fuente – el diario / Dinamarca en Wikipedia / Francia en Wikipedia

Imagen – Thjis ter Haar / Petra de Boevere / Southern Kansas University / EU2016NL / EU2017EE / kremlin

Mantener el empleo a cualquier precio

El nódulo de los acuerdos que gobierno y agentes sociales firman este viernes en La Moncloa se basa en el mantenimiento del empleo a toda costa, para lo cual los ERTE, que se pusieron en funcionamiento con la pandemia, se extenderán, como poco, hasta septiembre

Los agentes sociales, patronal y sindicatos, con la concurrencia del gobierno, están poniendo «toda la carne en el asador» para, mediante una profundización en los ERTE, evitar la sangría que podría suponer para el empleo que los ERTE se convirtiesen en ERE.

Entre la batería de medidas encontramos un fondo dotado con 10.000 millones de euros para el rescate de empresas que demuestren su viabilidad, una «bolsa» que será gestionada por la SEPI.

Este aparente acuerdo sin fisuras contrasta con un parlamento convulso en el cual la oposición, principalmente personificada por el Partido Popular y VOX parece que pretenden derrocar al gobierno.

Ampliación del acuerdo

Las urdimbres del pacto inicial del gobierno con los agentes sociales, sindicatos y organizaciones empresariales, parece que se amplía con nuevas medidas que buscan hacer frente a la crisis económica que ya tenemos encima.

Entre los objetivos que tiene la ampliación del pacto se encuentra lograr la reactivación económica y la recuperación del empleo.

Entre esas medidas, las más urgentes que han sido ampliar el ámbito temporal de los expedientes de regulación de empleo temporal, para de ese modo que la regulación de empleo sea temporal, y se eviten los despidos.

La prórroga de los ERTE hasta septiembre será firmada por el gobierno, organizaciones empresariales y sindicatos, firmarán este viernes el pacto, en La Moncloa.

La escenificación de la firma la llevarán a cabo Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno, Antonio Garamedi en representación de CEOE, Gerardo Cuerva por CEPYME, Pepe Álvarez por UGT y Unai Sordo por CC. OO.

Medidas de importante calado económico

El acuerdo también explicita los fondos económicos que serán vehiculados por medio del Instituto de Crédito Oficial y de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

En el caso de los créditos, que serán gestionados por el ICO, la cuantía será de 50.000 millones de euros y lo que gestionará la SEPI, será un fondo de 10.000 millones de euros para el rescate de empresas que ofrezcan viabilidad.

En el caso de fondo que gestionará la sociedad adscrita al Ministerio de Hacienda y Administraciones públicas sigue la estela de los que ya existen en países europeos de nuestro entorno, como es el caso de Francia o Alemania.

Con esos 10.000 millones lo que se pretende es blindar a la gran industria y evitar que caigan grandes colosos empresariales, que además de producir una sangría en el empleo haría que España perdiese «punch» en sectores estratégicos.

Con dicho fondo se pretende ayudar a empresas de sectores que se están viendo especialmente afectados por la pandemia, caso de las líneas aéreas o el gremio hotelero.

Parte de las medidas también están orientadas al rescate de los trabajadores que se están viendo afectados por expedientes de regulación de empleo, ya sean estos temporales o con resultado de despidos.

Por otro lado, otra de las «patas» del plan tienen que ver con la reactivación del consumo, con diversos planes, el más reciente un plan RENOVE para la adquisición de vehículos de motor, ya sean estos de motor de combustión, híbridos o eléctricos.

Acuerdos amplios de país

Es otro de los objetivos del plan, dadas las especiales circunstancias de la pandemia que, además de afectar a todos los sectores productivos, también ha afectado a todos los actores del mundo del trabajo, desde empresarios a trabajadores.

Por ello, los agentes sociales hablan de acuerdos amplios de país, con el objetivo claro de dotar de estabilidad al país para facilitar la actividad económica, poniendo las bases para lograr un crecimiento económico vigoroso y también inclusivo.

Mientras logra esos acuerdos, el gobierno de Pedro Sánchez está pendiente de lo que sucede en la sede de la Comisión Europea en Bruselas y está pendiente del reparto de los fondos europeos del Plan de Rescate, auténtico maná para las depauperadas arcas públicas españolas.

Por unos ERTE con recorrido

Ha sido, es, y seguirá siendo en el futuro la media estrella del gobierno para evitar que millones de trabajadores engrosen las colas del desempleo y que se han logrado, fundamentalmente, por un diálogo social que buscaba ante todo acuerdos.

Al mismo tiempo, los ERTE, además de servir para evitar que millones de trabajadores engrosen las listas del SEPE, han logrado también evitar que muchas empresas se vean obligadas a «echar el cierre».

Todos los agentes sociales, empresarios y sindicatos, reconocen que los ERTE no hubiesen sido posibles sin un enorme aporte de fondos públicos, ya que muchas empresas, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, carecen de «músculo» financiero para hacer semejantes inversiones económicas.

Además, gobierno, empresarios y sindicatos pretenden que la figura del ERTE se convierta, en el futuro, como una potente herramienta que puedan utilizar empresas en apuros de cara a evitar los despidos de trabajadores.

Otro de los acuerdos que gobierno y sindicatos han «arrancado» a CEOE y CEPYME es el compromiso de recontratación de aquellos trabajadores, con contratos temporales, que han sido despedidos producto de la crisis económica provocada por el covid-19.

Por otro lado, y eso dará para otro capítulo de los rifirrafes a tres bandas entre gobierno, empresarios y sindicatos, todavía no se sabe que sucederá con la reforma laboral de la legislación laboral que instituyó el Partido Popular en el 2012.

Mientras que los sindicatos abogan por la derogación total de la norma legal y el gobierno por la remoción solo de los aspectos más lesivos de la misma, la patronal considera que no ha lugar a ninguna reforma.

Por último, queda por regular el teletrabajo, ya que legalmente el mismo se encuentra en la mayor de las indefiniciones, algo con lo que parece la CEOE, así lo ha declarado Antonio Garamedi, su organización está de acuerdo.

Transición ecológica

La evolución hacia una «economía verde» parece que también concita el acuerdo de todos los agentes sociales, y también buscar las ventajas de incorporar la digitalización a la economía productiva.

Potenciar la industria, algo que desde hace legislaturas ha logrado un acuerdo transversal entre los dos principales partidos políticos, también está en la «agenda» que se ha acordado entre gobierno, patronal y sindicatos.

Consolidar y dotar de «músculo» al sistema público de pensiones será una de las prioridades, habida cuenta que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha prometido que no habrá una merma en las mismas.

En unos momentos hasta que el último euro es necesario, también se van a poner en marcha una batería de medidas contra la economía sumergida y la elusión fiscal.

Fuente – el diario / Sociedad Estatal de Participaciones Industriales en Wikipedia

Fuente – La Moncloa – Gobierno de España / Paulo Guedes / Ben Cooper / Steven Jackson

Un Wall Street fuera de la realidad

Si el divorcio entre Wall Street y la economía real es un clásico, con la pandemia, mientras la economía norteamericana se movía en «arenas movedizas», Wall Street encadenaba subidas que no se recordaban en tres décadas

Mientras Estados Unidos sufre una de las recesiones más cruentas desde la Gran Depresión de 1929, Wall Street, ajeno a las turbulencias económicas que vive la América «real», ha tenido su mejor trimestre desde el año 1998.

Algo difícilmente explicable

La subida generalizada de los valores bursátiles es difícilmente explicable debido a que las cotizadas representan a compañías reales que tiene que hacer negocio en un país devastado por la pandemia.

A pesar de ello, índices como el S&P, que reúne a las 500 mayores compañías que se financian en Wall Street, ha subido la mayor subida, y por tanto las mayores utilidades, desde el año 1998.

Otros indicadores, como es el caso del Dow Jones, no le van a la zaga, ya que con una apreciación del 18%, ha obtenido sus mejores resultados desde 1987.

De mientras, el índice tecnológico NASDAQ, con una subida del 31% obtiene unos resultados que no se conocían desde hace más de dos décadas.

La economía real se hunde

Mientras eso sucede en la bolsa de valores de Nueva York, la economía de Estados Unidos, producto del desbarajuste sanitario que vive el país, tiene su economía en la UCI.

Producto de la crisis sanitaria provocado por el covid-19, en un país donde no hay un sistema sanitario universal digno de ese nombre, ha concluido el periodo de mayor crecimiento económico de la actual potencia unipolar.

En cuestión de pocos meses, Estados Unidos ha encadenado la mayor recesión económica que ha conocido el país desde la Gran Depresión, a pesar de que desde la reapertura la economía demuestra un cierto «tono muscular».

Un indicador que se encuentra en sus peores momentos es el que tiene que ver con el empleo, ya que desde el mes de febrero se han perdido 20 millones de empleos, lo cual es muy grave máxime porque antes de la eclosión de la pandemia solo existía lo que se denomina «paro técnico».

Asimismo, la bancarrota de empresas ha tocado techo, con unos datos tan apabullantes que no se conocían desde hace más de siete años, «naufragando» empresas de más variado pelaje.

Entre las empresas quebradas nos las encontramos desde compañías de alquiler de coches, como Hertz, grandes almacenes como J. C. Penney o una de las empresas de vanguardia en lo que a fracking se refiere, como Chesapeake.

Nuevos brotes acechan

Y para acabar de configurar la tormenta perfecta, la pandemia, que parecía controlada, amenaza de nuevo con desmandarse.

A lo largo y ancho de Estados Unidos se extienden los rebrotes y 16 estados, de los 50 que forman la Unión, ha tenido que reformular sus planes de reapertura, ralentizándolos.

En lo que lleva de pandemia el país que gobierna Donald Trump ha perdido un 8% de su PIB, el mayor del mundo, por lo que no se entiende, con la conexión que existe entre economía «real» y la cotización bursátil, que Wall Street de esas alegrías.

Explicaciones para lo inexplicable

Pero ese aparente sindiós tiene una explicación y es la barra libre de liquidez que acaba de conceder la Reserva Federal, que ha tenido una cuantía de dos billones, con b, de dólares.

Eso ha hecho que los «bolsillos» de los inversores que ante la volatilidad económica no han encontrado mejor «valor refugio» que invertir en acciones.

Y es por ese «dinero fresco» que ha fluido a los mercados por lo que se explica la happy hour que está viviendo Wall Street.

Ante una rentabilidad de los bonos del Tesoro, en mínimos históricos con una rentabilidad de solo el 0,6%, pocas alternativas tienen los inversores que no sea la bolsa de valores, máxime cuando la economía real esta «gripada».

Por el buen desempeño bursátil y por el plan de rescate económico que ha aprobado el Congreso, es poco probable que ante un escenario de una nueva oleada de covid-19, el despegue económico se pueda ver abortado.

Disociación

Pero este repunte vigoroso de Wall Street mientras la economía real está «hecha unos zorros» no es algo nuevo, ya que la disociación entre la bolsa de valores y la economía productiva tiene una historia de décadas.

Son valores de la nueva economía digital los que suman el 20% del valor del índice S&P, con empresas como Apple, Amazon, Facebook, Alphabet y Microsoft, el mayor valor en tres décadas.

Además, el confinamiento no ha hecho sino impulsar la cotización en bolsa de las empresas tecnológicas, debido a que los ciudadanos enclaustrados han hecho un uso masivo de medios digitales, tanto para el teletrabajo como para su ocio.

Siguiendo con el Standard & Poors, mientras que la cotización de las cinco compañías mencionadas crecía un 20%, el título del resto de las empresas presentes en el S&P perdía un 13%.

Compañías poco permeables

El principal problema de que sean las tecnológicas y las compañías de la economía digital las que ocupen el podio en cuanto a capitalización bursátil tiene una pega: la riqueza que generan llega poco a la «calle».

La permeabilidad de la riqueza hacia main street era mayor hace décadas cuando las empresas campeonas procedían de negocios más tradicionales, como banca, energía y servicios.

En un reciente estudio llevado a cabo por la reconocida Brookings Institution, ha realizado un estudio comparativo entre la creación de empleo y el mercado de capitales en el siglo XX y el actual.

Los resultados muestran que los dos valores bursátiles más destacados en 1962 eran la telefónica AT&T y la automotriz General Motors, que tenían empleados 564.000 y 605.000 empleados respectivamente.

Sin embargo, en el 2002, las dos empresas con mayor capitalización bursátil eran Microsoft y General Electric, que empleaban, respectivamente, a 51.000 y 315.000 personas respectivamente.

El cambio es evidente en el siglo que nos contempla: las empresas, por mor de la tecnología, cada vez emplean a menos personas, producen más y tienen menos costes, convirtiéndose en una «perita en dulce» para los inversores que solo entienden la rentabilidad.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Sam Valadi / Tzef Pine / Nahemot / Senado Federal / Michael Daddino / Kārlis Dambrāns

Lagarde asegura que el desempleo seguirá subiendo

A pesar de que el plan de rescate parece ya encarrilado a pesar de que todavía será sujeto de negociación, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, advierte que lo peor del desempleo está por llegar a Europa

La presidenta del Banco Central Europeo hace unas previsiones nada halagüeñas sobre el desempleo que ha provocado la crisis económica asociada a la pandemia de covid-19, y asegura que el mismo seguirá subiendo.

La que fuera también máxima dirigente del FMI exhorta a los jefes de gobierno a que el plan de recuperación sea amplio, rápido, flexible y firmemente anclado en las reformas.

A pesar de que los 27 tienen el firme propósito de realizar un plan de rescate de las economías europeas, todavía no hay nada cerrado en las negociaciones, aunque ya queda claro que en dicho plan de rescate se invertirán 750.000 millones de euros.

Una cumbre para lograr avances

Lo que si parece claro es que la reunión que están teniendo los equipos negociadores de los países miembros tiene que salir algo en claro, e inclusive la propia Úrsula von der Leyen ha exhortado a los líderes a aprovechar la cumbre.

Ha sido en la propia cumbre cuando la presidenta del Banco Central Europeo ha informado que lo peor está aún por llegar en lo que tiene que ver con el empleo: el desempleo llegará al 10% y afectará especialmente a los jóvenes.

La reunión entre los mandatarios, que se ha realizado por videoconferencia, tenía como objeto negociar el Fondo de Recuperación y el Marco Financiero Plurianual para los próximos siete años.

La cuantía de la ayuda es uno de los sujetos de negociación, máxime cuando los denominados «halcones» (Países Bajos, Suecia, Dinamarca y Austria) han puesto sobre la mesa el tamaño del fondo de rescate y la cantidad de las subvenciones.

Una de las peticiones de ese cuarteto, es que las subvenciones y los préstamos estén condicionados a la realización de todo tipo de reformas, sobre todo en lo que tiene que ver con los países del sur de Europa.

Mientras tanto, esos países del sur, a lo que aspiran es a que el dinero llegue a sus cuentas lo antes posible y al mismo tiempo que las condiciones para esas reformas no sean excesivamente onerosas.

Uno de los más beligerantes ha sido el canciller austriaco Sebastián Kurz, que ha exigido que las ayudas se vehiculen con préstamos, y en caso de que existan ayudas a fondo perdido, las mismas se justifiquen por parte de los Estados.

El joven político austriaco también ha reclamado que las ayudas tengan como destino prioritario reformas estructurales e inversiones de tipo ecológico, mostrándose contrario a que sea utilicen en asuntos como una renta básica universal.

Lo peor para el desempleo llegará ahora

Es la previsión que ha realizado Christine Lagarde, a pesar de que en estos momentos millones de trabajadores se encuentran protegidos por Expedientes de Regulación Temporal, pero tal como ha referido la abogada francesa, lo peor en cuanto al desempleo está por llegar.

El Banco Central Europeo estima que el desempleo puede llegar a subir hasta el 10%, lo que supondría una subida de hasta 4 puntos porcentuales.

Y todo ello a pesar de que el BCE considera que la actividad que están llevando a cabo los gobiernos y la UE está siendo efectiva de cara a los mercados, aunque también ha advertido que el fracaso puede estar a la vuelta de la esquina.

Un ambicioso plan de estímulos

Es lo que ha comunicado Von der Leyen a través de su cuenta de Twitter, una propuesta que se basa en un plan de 750.000 millones de euros, de los cuales medio billón de euros son subvenciones a fondo perdido.

La inyección económica irá destinada tanto a los países europeos especialmente castigados por la pandemia de coronavirus, pero también aquellos que se han visto sus economías afectadas por el confinamiento.

Pero la presidenta de la Comisión Europea también ha puesto el acento en que si los países europeos quieren salir de la crisis provocada por el covid-19 también tienen que realizar reformas y esforzarse.

Del mismo modo, la política alemana nacida en Bruselas considera que el multimillonario fondo de rescate también tiene que servir para que Europa se modernice, y con ello se posicionaba en consonancia con la canciller alemana.

Ángela Merkel realizó hace pocos días unas declaraciones en las cuales incidía en el hecho de que esta crisis ha demostrado la vulnerabilidad por lo que lo países europeos deben de demostrar su cohesión y la solidaridad entre ellos.

Otros líderes europeos también en la misma tónica

Otros líderes de instituciones europeas también han incidido en la misma línea que Von der Leyen, como han sido el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel y el del Parlamento Europeo, David Sassoli.

Michel, también vía twitter como von der Leyen, ha subrayado la responsabilidad colectiva de los jefes de Estado y de gobierno para llegar a un acuerdo con el paquete de ayudas, siendo ahora el momento de comprometerse.

Por su parte David Sassoli ha urgido a los países europeos a que se den prisa, de manera que se actúe con urgencia y valentía, ya que tanto las empresas como los ciudadanos de la Unión Europea necesitan de respuestas inmediatas.

La acción que se espera desde las instituciones de Europa, ha resaltado Sassoli, tiene que ser audaz y resolver la cruda «papeleta» que tienen presentes tanto los países europeos como sus ciudadanos.

Nuevos focos en Alemania

Concretamente el brote se ha producido en un matadero en la localidad de Guetersloh, situada en el centro de Alemania.

El brote de coronavirus ha sido de tal magnitud que las autoridades teutonas han decretado el confinamiento de hasta 7.000 personas, entre ellas incluidas las que trabajan en el matadero de la localidad.

Las autoridades del distrito donde se encuentra situada la localidad, han decretado una cuarentena del matadero, que pertenece al grupo empresarial Toennies, líder de la producción cárnica en Alemania, de entre 10 y 14 días.

A pesar de que se ha superado el umbral de contagios por cada 100.000 habitantes que determinaría el confinamiento de toda la población, las autoridades, al menos por el momento, han decidido no imponer esa medida.

Fuente – EL PAÍS / Ursula von der Leyen en Wikipedia / europa press

Imagen – Presidencia de la República Mexicana / European Parliament / Banalities / Nicola / EU2017EE Estonian Presidency / Watershed Post

El Banco de España empeora su predicción

Después de haber realizado unas proyecciones económicas todo menos halagüeñas, ahora la entidad emisora «da una vuelta de tuerca» y empeora las previsiones, con un decrecimiento del PIB del 15,1% y una tasa de paro del 18,1%

La entidad emisora ha hecho buenas las catastróficas previsiones que lanzó hace unas semanas: si en el peor de los escenarios auguraba una caída del PIB de algo más del 13%, ahora las nuevas previsiones hablan de que podría llegar hasta el 15,1% en el 2020.

Eso iría acompañado con un desempleo del 18,1%, que llegaría al 18,4% en el 2021, magnitud que solo se atemperaría – un 17,1% – en el 2022.

Tormenta perfecta

Es el escenario que maneja el Servicio de Estudios del Banco de España, que ha realizado una revisión de sus nada halagüeñas previsiones económicas, revisando la proyección para la peor de las previsiones.

En la más favorable de las situaciones el PIB caería «solo» un 9% en caso de una recuperación que no se dilate en el tiempo, en el escenario intermedio la depresión de la riqueza nacional que se genera en un año sería del 11,6%.

En la situación más catastrófica, como ya hemos señalado, el hundimiento del PIB sería del 15,1% en el 2020, tal como ha referido la Dirección de Economía y Estadística de la entidad emisora.

Recuperación temprana

Es aquella en la cual, evalúa el Banco de España, la retracción del PIB sería de un 9% en el 2020, aunque se produciría una recuperación del 7,7% en el 2021, y al año siguiente el Producto Interior Bruto crecería un 2,4%.

La recuperación económica sería por tanto gradual y no adquiriría una fisonomía de V asimétrica, esto es, una recuperación económica relativamente rápida, aunque la caída no sería evitable.

Además, el crecimiento se vería lastrado por las semanas del «cerrojazo», que han hecho caer la actividad económica a mínimos históricos, salvo lo que se ha considerado sectores estratégicos, que han seguido trabajando con normalidad.

Recuperación gradual

En ese escenario, la recuperación sería más lenta, adquiriendo la fisonomía de una L, esto es a un periodo de depresión le seguiría una recuperación gradual, pero mucho más lenta de lo que sería deseable.

En esa hipótesis la caída del PIB sería del 11,6%, con sectores económicos que tardarían un tiempo, seguramente todo el 2020, en recuperarse y con un desempleo abundante, que solo sería paliado, en parte, por el ingreso mínimo vital.

Escenario de «shock»

Sería la peor de las situaciones posibles, y en ese escenario de «tormenta perfecta», como ya hemos indicado anteriormente, y en el peor de los escenarios, el PIB caería un 15,1%, con unas previsiones de desempleo que superarían el 18%.

Inclusive desde el Servicio de Estudios del Banco de España se considera que no sería descartable una sucesión de «shocks» negativos que incluso podrían hacer decaer más el PIB, se considera que la situación más plausible es la caída del PIB de alrededor de un 9%.

Esos peores escenarios, más allá de una depresión del PIB del 15,1%, estarían determinados por una peor evolución epidemiológica de la que se estima que podía suceder; estamos  hablando de un nuevo brote incontrolado de covid-19.

En esa situación, serían necesarios nuevos confinamientos, de manera que eso afectaría de manera importante nuevamente la capacidad productiva del país, de modo que la capacidad para la creación de riqueza se vería afectada de una manera importante.

En ese peor de los escenarios posibles, en el 2021 la economía española crecería un 6,9% y en el 2002 el PIB se incrementaría un 4%, de manera que el crecimiento todavía es posible a pesar de esa situación.

Cierre de empresas con contagio al sistema financiero

Continuando con las posibilidades de evolución del peor escenario posible, recordemos que hablamos de una caída del PIB del 15,1% con unas tasas de desempleo de 18,1%, el cierre de empresas sería similar a la caída de un castillo de naipes.

El cierre de muchas empresas contagiaría al sistema financiero, ya que aumentaría la morosidad crediticia, y se produciría una destrucción del stock de capital, lo que precipitaría un proceso de histéresis del mercado de trabajo.

Cuando hablamos de histéresis estamos hablando de un desempleo de larga duración que se mantendría a pesar de que se produjese la recuperación económica en los años 2021 y 2022.

Un segundo trimestre de pesadilla

Es una de las estimaciones que da por ciertas el Banco de España, y es una fuerte depresión del PIB en el segundo trimestre de este año 2020.

La entidad emisora evalúa la posibilidad de que esta caída del PIB se encuentre entre el 16% y el 21,8%, sobre todo debido al efecto que ha tenido el «cerrojazo» que decretó el gobierno, nos estamos refiriendo al confinamiento.

El efecto del «cerrojazo» va a tener mucha más incidencia en le segundo trimestre que en el primero, que «solo» ha sido de un 5,3%.

A pesar de tan pesimistas previsiones, todo parece indicar, al menos para el Servicio de Estudios de Banco de España, que en el tercer trimestre del año se hará efectiva la recuperación, con un crecimiento económico entre el 16% y el 19,3%.

El cuarto trimestre también será de recuperación, aunque menor que en el tercero, estimando el banco del que es gobernador Pablo Hernández de Cos que se producirá un crecimiento del Producto Interior Bruto de entre el 3% y el 6,3%.

El empleo también se resentirá

Es otro de los indicadores que decaerá, producto de la menor actividad económica, con una caída del 10% en lo que respecta a las horas trabajadas, aunque se espera que se produzca una recuperación dependiendo de los escenarios de recuperación económica.

Indudablemente una menor actividad laboral traerá aparejada la subida del desempleo, que se estima que este año 2020 suba al 18,1% e incluso escale tres décimas más el próximo año.

Solo es espera que el desempleo decrezca en el año 2022, cuando bajaría hasta el 17,1%, iniciando la senda de la recuperación, que estará en relación directa con el incremento de la actividad económica.

Van a ser los expedientes de regulación de empleo temporal, que permitirá que muchos trabajadores vuelvan a la actividad laboral, los que va a permitir que el desempleo no escale hasta magnitudes difícilmente soportables.

Fuente – el diario

Imagen – Jorge Franganillo / texaus / ewan traveller / Yorkshire PhotoWalks / Andrew Kuznetsov / Tomasz Pro / peter castetlon / olle svensson

Hundimiento en abril de la industria española

España, durante el mes de abril, ha sufrido el mayor hundimiento de la producción industrial, producto del «cerrojazo» desde 1976, según las series estadísticas del Instituto Nacional de Estadística: a pesar de ello se augura una rápida y fulgurante recuperación

La crisis sanitaria que ha provocado el coronavirus ha tenido, tanto en España como en el resto del mundo, su correlato económico, y aunque hubo varios sectores económicos que sufrieron de manera inmediata el azote del coronavirus, sobre todo la hostelería y el turismo, ahora le toca a la industria.

Solo en abril, la producción industrial se desplomó un 33,6% con respecto al mismo año del año anterior, lo que supone un hundimiento en toda regla, sobre todo teniendo en cuenta que se ha producido en solo un periodo de 30 días.

Más de cuatro décadas atrás

Hay que remontarse al año 1976 para encontrar una caída de las mismas proporciones en el sector secundario, según los datos que obran en poder del INE.

Este dato ha venido a configurar una «tormenta perfecta»: a un sector terciario inane desde el minuto uno de la pandemia, el sector manufacturero a la mitad de su capacidad.

La cuarta economía de la zona euro solo se ha mantenido en pie por mor de las inyecciones económicas del Estado y una estructura empresarial que ha soportado los embates del coronavirus.

El agujero provocado por la industria ha herido de muerte a la economía española, máxime cuando la menor actividad del sector de las manufacturas había intentado ser paliado con una mayor actividad industrial.

Debido a ello, y en las últimas décadas, los gobiernos, independientemente del color político, habían intentado reindustrializar España, para que la economía patria no fuese tan dependiente del turismo, los servicios y el sector financiero.

Se prevé fuerte recuperación

En el antecedente más próximo, tendríamos que situarnos en el año 2009, para encontrar una depresión tan pronunciada de la producción industrial, aunque palidece si la comparamos con la que ha provocado el «cerrojazo».

Durante semanas solo se mantuvieron en actividad los sectores económicos estratégicos, por lo que muchas industrias se vieron obligadas a parar, lo que ha pasado factura a la producción, sobre todo en el mes de abril.

A pesar de los agoreros que proyectan una recuperación en U, esto es, en forma de bañera, todo parece indicar que la economía, y la industria, por tanto, tendrá una pronta recuperación, que podría acabar «arreglando» el año.

Las proyecciones, además, son optimistas, de manera que a pesar de que en el futuro se prevén rebrotes de la enfermedad, y auguran que serán cíclicos, al menos hasta que se logre encontrar – y fabricar millones de dosis – una vacuna, la economía española podría batir un nuevo récord en el 2021.

Cierran Nissan y Alcoa

Sin embargo, en el corto plazo, negros nubarrones se ciernen sobre la actividad fabril en España, sobre todo en lo que se refiere a determinados sectores industriales.

Al cierre de las plantas catalanas de Nissan se unen que la planta lucense de Alcoa va a despedir a la mitad de la plantilla: la sangría en el empleo va a ser de marca mayor, ya que a los 3.000 despedidos de Nissan se unen 534 trabajadores de Alcoa que pasan a engrosar las colas del «paro».

Algunos analistas anuncian que los despidos de esas dos empresas podrían convertirse en el banderín de enganche de otras multinacionales que decidan abandonar España y deslocalizar su producción en otros países, entre otros motivos por lo cara que es la electricidad industrial en nuestro país.

Réplicas en sector automotor

El cierre de Nissan podría hacer prever que la multinacional francesa Renault tenga intención de «hacer las maletas», a pesar de que por el momento no ha anunciado ningún cierre.

La dirección de la empresa que preside Jean-Dominique Senard ha apaciguado al gobierno español de que por el momento el draconiano plan de recorte de empleo, que ha afectado a otras plantas de la automotriz francesa en otros países, no llegará a España.

Hay que tener en cuenta que, con el paso de los años, el sector del automóvil, sobre todo el del ensamblaje de vehículos, se ha convertido en uno de los sectores estratégicos de la industria española, por lo que es catastrófico que en abril su producción cayera un 92%.

En un intento de diversificar, y de ese modo evitar «poner todos los huevos en el mismo cesto», la política industrial de los sucesivos gobiernos había apostado por la industria aeronáutica y aeroespacial.

Producto de esa estrategia el fabricante aeronáutico y aeroespacial europeo Airbus había localizado varias factorías de ensamblaje en España, pero la pugna con los fabricantes norteamericanos como Boeing, ha provocado una crisis de pedidos.

Y las manufacturas no van mejor

Es otro de los sectores industriales que se han visto «tocados», afortunadamente no hundidos por la pandemia global que aún hoy seguimos sufriendo, y que se ha cebado especialmente en los sectores de la confección, cuero, calzado y muebles.

La merma en la producción de todos esos rubros citados la merma en la producción ha sido del 70%, aunque afortunadamente, y aunque los lineales de los supermercados han llegado a tener hasta desabastecimiento por la voracidad de acopio de alimentos, el sector solo cayo poco más de un 7%.

Inclusive los productos sanitarios, en plena pandemia con las cadenas de producción proveyendo de geles hidroalcohólicos y de mascarillas, también cedió, aunque un inapreciable 0,4%.

La crisis va por «barrios»

Resulta evidente que el hundimiento de la producción industrial ha impactado especialmente en aquellas regiones españolas fuertemente industrializadas.

Es el caso de Galicia, Aragón, Castilla y León, Navarra y el País Vasco, con unos retrocesos que superan el 40% con respecto a abril del año pasado.

Paradójicamente, otras regiones han visto como la caída era menor, como es el caso de Murcia (-15%), Extremadura (-23%), Canarias (-24%), Madrid (-26%) y Andalucía (-27%).

Fuente – EL PAÍS / Renault en Wikipedia

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