Posible falta de acuerdo en la Cumbre Europea

No parece que la cumbre que va a reunir, desde este viernes, a los 27 en Bruselas pueda concluir con un acuerdo, máxime cuando existe el polo de los denominados países «frugales» que va a pedir reformas en el mercado laboral y en los sistemas públicos de pensiones

Es la previsión que han anunciado los países del norte de Europa, capitaneados por Alemania y Holanda que no ven un fácil acuerdo con respecto al fondo anticrisis.

Tal como ha referido el premier holandés Mark Rutte en su llegada a la cumbre, para que su país y Alemania den su plácet al acuerdo será necesario que los países que reciban las ayudas, en especial los del sur de Europa, realicen profundas reformas laborales y en pensiones.

Una gran mayoría a favor del acuerdo

La mayoría de los países de la Unión Europea quieren un acuerdo que libere los miles de millones de fondo de rescate, pero los países del norte de Europa, los denominados «frugales» son reacios a liberar los fondos sin contraprestaciones.

Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia presionan con su capacidad de bloqueo para evitar que se liberen los fondos, en unos momentos especialmente difíciles para la Unión Europea desde el punto de vista sanitario.

En lo que va de pandemia en territorio europeo han fallecido 180.000 personas y en lontananza se prevé una depresión económica cuyo antecedente más remoto hay que buscarlo en el «crac» del año 1929.

Ayudas condicionadas

Fue el primer mensaje que ha lanzado el primer ministro holandés Mark Rutte al llegar a Bruselas para participar en la cumbre, y ha incidido en el hecho que el reparto de fondo de recuperación, valorado en 750.000 millones de euros, tiene que estar condicionado a reformas.

Como el resto de los «frugales», su fórmula preferida sería la de préstamos en vez de transferencias, pero si finalmente se opta por esa última solución, se debería exigir condiciones y reformas, sobre todo en el mercado laboral y en el sistema público de pensiones.

De lo que se trataría, según Rutte, es que Europa salga de esta crisis habiendo mejorado su resiliencia, lo que también exigiría que aquellos países europeos rezagados en lo que respecta a las reformas, localizados en general en el sur de Europa, «hagan los deberes».

Rutte explica la exigencia en la necesidad de explicar a los ciudadanos de los Países Bajos que el dinero de sus impuestos, que va a ser destinado en parte para llenar las arcas del Fondo de Rescate no va a ser dilapidado por los países que reciban las ayudas.

Debate intenso

Los líderes europeos se han «embarcado» en profundas discusiones desde que el encuentro se ha iniciado a las 10:25, aunque se han tratado de conversaciones que han establecido el marco general, dejando los detalles para los negociadores de las delegaciones de los diversos países.

Los tres elementos principales del debate giran en torno a la gobernanza, el tamaño del marco financiero plurianual y el tamaño del Fondo de Recuperación.

En el caso del tamaño del marco financiero plurianual, MFF en sus siglas en inglés, y que tiene que un alcance desde el 2021 al 2027, el Consejo Europeo quiere que tenga una dotación de 1,074 billones de euros.

La principal controversia ha implicado a Dinamarca y Francia; mientras el país que gobierna Mette Frederiksen es favorable al techo de gasto y quiere compensaciones para los contribuyentes netos al Fondo de Recuperación.

Mientras tanto, desde el palacio del Elíseo se oponen a que los contribuyentes netos al Fondo de Recuperación, esencialmente los calificados como países «frugales» puedan adquirir algún tipo de ventajas por su aportación.

Otra de las exigencias de los Países Bajos tiene que ver con la implantación de un nuevo mecanismo de gobernanza en la UE tras la actual crisis, mientras que España e Italia quieren que, al menos, el presupuesto sea de 1,1 billones de euros y el Fondo de Recuperación esté dotado de 750.000 millones de euros.

Algunos países se quejan de la lentitud de las negociaciones, en unos momentos en los cuales es crucial la premura en la toma de decisiones, máxime con una crisis económica configurada y con unas previsiones económicas nada halagüeñas.

No cunde el optimismo

Son muchos los mandatarios europeos que no son nada optimistas sobre que las negociaciones lleguen a «buen puerto» antes de que termine el fin de semana, máxime porque para que se llegue a un acuerdo es necesario la unanimidad.

Al mismo tiempo, los 27 países que pertenecen a la Unión Europea y que participan en la cumbre tienen capacidad de veto, lo que hace que la reunión, así lo califica Mark Rutte, sea un cónclave que se configura a partir de miles de vetos.

Otro de los escollos es que los países que verdaderamente «cortan el bacalao» hayan establecido la condicionalidad de que haya que cumplir el Estado de derecho para acceder a las ayudas.

La condición está pensada exprofeso para los países que forman parte del denominado Grupo de Visegrado, integrado por Hungría, Polonia, Eslovaquia y la República Checa, a los cuales tener que cumplir estrictamente la legalidad no les gusta demasiado.

Merkel aleja la posibilidad de un acuerdo

Alemania, que en estos momentos ocupa la presidencia rotatoria de la UE, en palabras de la canciller Ángela Merkel, también se ha mostrado pesimista que se llegue en primer término a un acuerdo.

La canciller alemana cree que serán necesarias unas complejas negociaciones para poder llegar finalmente a un acuerdo. Inclusive la política de la CDU estima que tampoco nadie asegura que finalmente se llegue a una solución.

En no se sabe si una lectura que resulte premonitoria, el primer ministro portugués, António Costa, ha regalado a Ángela Merkel, que cumple 66 años, El Ensayo de la ceguera, del nobel luso José Saramago.

El canciller austriaco, Sebastián Kurtz, también ha sido pesimista sobre la ronda negociadora, y anunciando que se posicionaba juntamente con los países «frugales», anunciando a los medios que a pesar de que se ha avanzado en las negociaciones sobre el Fondo de Recuperación, todavía hay aristas que limar.

Los austriacos tienen meridianamente claro que los mecanismos de rescate tienen que ser temporales y no permanentes, que de esta crisis tiene que salir una economía más verde y digital y que el rescate tiene que llegar a aquellos países que más lo necesitan.

Fuente – el diario / Dinamarca en Wikipedia / Francia en Wikipedia

Imagen – Thjis ter Haar / Petra de Boevere / Southern Kansas University / EU2016NL / EU2017EE / kremlin

Mantener el empleo a cualquier precio

El nódulo de los acuerdos que gobierno y agentes sociales firman este viernes en La Moncloa se basa en el mantenimiento del empleo a toda costa, para lo cual los ERTE, que se pusieron en funcionamiento con la pandemia, se extenderán, como poco, hasta septiembre

Los agentes sociales, patronal y sindicatos, con la concurrencia del gobierno, están poniendo «toda la carne en el asador» para, mediante una profundización en los ERTE, evitar la sangría que podría suponer para el empleo que los ERTE se convirtiesen en ERE.

Entre la batería de medidas encontramos un fondo dotado con 10.000 millones de euros para el rescate de empresas que demuestren su viabilidad, una «bolsa» que será gestionada por la SEPI.

Este aparente acuerdo sin fisuras contrasta con un parlamento convulso en el cual la oposición, principalmente personificada por el Partido Popular y VOX parece que pretenden derrocar al gobierno.

Ampliación del acuerdo

Las urdimbres del pacto inicial del gobierno con los agentes sociales, sindicatos y organizaciones empresariales, parece que se amplía con nuevas medidas que buscan hacer frente a la crisis económica que ya tenemos encima.

Entre los objetivos que tiene la ampliación del pacto se encuentra lograr la reactivación económica y la recuperación del empleo.

Entre esas medidas, las más urgentes que han sido ampliar el ámbito temporal de los expedientes de regulación de empleo temporal, para de ese modo que la regulación de empleo sea temporal, y se eviten los despidos.

La prórroga de los ERTE hasta septiembre será firmada por el gobierno, organizaciones empresariales y sindicatos, firmarán este viernes el pacto, en La Moncloa.

La escenificación de la firma la llevarán a cabo Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno, Antonio Garamedi en representación de CEOE, Gerardo Cuerva por CEPYME, Pepe Álvarez por UGT y Unai Sordo por CC. OO.

Medidas de importante calado económico

El acuerdo también explicita los fondos económicos que serán vehiculados por medio del Instituto de Crédito Oficial y de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

En el caso de los créditos, que serán gestionados por el ICO, la cuantía será de 50.000 millones de euros y lo que gestionará la SEPI, será un fondo de 10.000 millones de euros para el rescate de empresas que ofrezcan viabilidad.

En el caso de fondo que gestionará la sociedad adscrita al Ministerio de Hacienda y Administraciones públicas sigue la estela de los que ya existen en países europeos de nuestro entorno, como es el caso de Francia o Alemania.

Con esos 10.000 millones lo que se pretende es blindar a la gran industria y evitar que caigan grandes colosos empresariales, que además de producir una sangría en el empleo haría que España perdiese «punch» en sectores estratégicos.

Con dicho fondo se pretende ayudar a empresas de sectores que se están viendo especialmente afectados por la pandemia, caso de las líneas aéreas o el gremio hotelero.

Parte de las medidas también están orientadas al rescate de los trabajadores que se están viendo afectados por expedientes de regulación de empleo, ya sean estos temporales o con resultado de despidos.

Por otro lado, otra de las «patas» del plan tienen que ver con la reactivación del consumo, con diversos planes, el más reciente un plan RENOVE para la adquisición de vehículos de motor, ya sean estos de motor de combustión, híbridos o eléctricos.

Acuerdos amplios de país

Es otro de los objetivos del plan, dadas las especiales circunstancias de la pandemia que, además de afectar a todos los sectores productivos, también ha afectado a todos los actores del mundo del trabajo, desde empresarios a trabajadores.

Por ello, los agentes sociales hablan de acuerdos amplios de país, con el objetivo claro de dotar de estabilidad al país para facilitar la actividad económica, poniendo las bases para lograr un crecimiento económico vigoroso y también inclusivo.

Mientras logra esos acuerdos, el gobierno de Pedro Sánchez está pendiente de lo que sucede en la sede de la Comisión Europea en Bruselas y está pendiente del reparto de los fondos europeos del Plan de Rescate, auténtico maná para las depauperadas arcas públicas españolas.

Por unos ERTE con recorrido

Ha sido, es, y seguirá siendo en el futuro la media estrella del gobierno para evitar que millones de trabajadores engrosen las colas del desempleo y que se han logrado, fundamentalmente, por un diálogo social que buscaba ante todo acuerdos.

Al mismo tiempo, los ERTE, además de servir para evitar que millones de trabajadores engrosen las listas del SEPE, han logrado también evitar que muchas empresas se vean obligadas a «echar el cierre».

Todos los agentes sociales, empresarios y sindicatos, reconocen que los ERTE no hubiesen sido posibles sin un enorme aporte de fondos públicos, ya que muchas empresas, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, carecen de «músculo» financiero para hacer semejantes inversiones económicas.

Además, gobierno, empresarios y sindicatos pretenden que la figura del ERTE se convierta, en el futuro, como una potente herramienta que puedan utilizar empresas en apuros de cara a evitar los despidos de trabajadores.

Otro de los acuerdos que gobierno y sindicatos han «arrancado» a CEOE y CEPYME es el compromiso de recontratación de aquellos trabajadores, con contratos temporales, que han sido despedidos producto de la crisis económica provocada por el covid-19.

Por otro lado, y eso dará para otro capítulo de los rifirrafes a tres bandas entre gobierno, empresarios y sindicatos, todavía no se sabe que sucederá con la reforma laboral de la legislación laboral que instituyó el Partido Popular en el 2012.

Mientras que los sindicatos abogan por la derogación total de la norma legal y el gobierno por la remoción solo de los aspectos más lesivos de la misma, la patronal considera que no ha lugar a ninguna reforma.

Por último, queda por regular el teletrabajo, ya que legalmente el mismo se encuentra en la mayor de las indefiniciones, algo con lo que parece la CEOE, así lo ha declarado Antonio Garamedi, su organización está de acuerdo.

Transición ecológica

La evolución hacia una «economía verde» parece que también concita el acuerdo de todos los agentes sociales, y también buscar las ventajas de incorporar la digitalización a la economía productiva.

Potenciar la industria, algo que desde hace legislaturas ha logrado un acuerdo transversal entre los dos principales partidos políticos, también está en la «agenda» que se ha acordado entre gobierno, patronal y sindicatos.

Consolidar y dotar de «músculo» al sistema público de pensiones será una de las prioridades, habida cuenta que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha prometido que no habrá una merma en las mismas.

En unos momentos hasta que el último euro es necesario, también se van a poner en marcha una batería de medidas contra la economía sumergida y la elusión fiscal.

Fuente – el diario / Sociedad Estatal de Participaciones Industriales en Wikipedia

Fuente – La Moncloa – Gobierno de España / Paulo Guedes / Ben Cooper / Steven Jackson

Un Wall Street fuera de la realidad

Si el divorcio entre Wall Street y la economía real es un clásico, con la pandemia, mientras la economía norteamericana se movía en «arenas movedizas», Wall Street encadenaba subidas que no se recordaban en tres décadas

Mientras Estados Unidos sufre una de las recesiones más cruentas desde la Gran Depresión de 1929, Wall Street, ajeno a las turbulencias económicas que vive la América «real», ha tenido su mejor trimestre desde el año 1998.

Algo difícilmente explicable

La subida generalizada de los valores bursátiles es difícilmente explicable debido a que las cotizadas representan a compañías reales que tiene que hacer negocio en un país devastado por la pandemia.

A pesar de ello, índices como el S&P, que reúne a las 500 mayores compañías que se financian en Wall Street, ha subido la mayor subida, y por tanto las mayores utilidades, desde el año 1998.

Otros indicadores, como es el caso del Dow Jones, no le van a la zaga, ya que con una apreciación del 18%, ha obtenido sus mejores resultados desde 1987.

De mientras, el índice tecnológico NASDAQ, con una subida del 31% obtiene unos resultados que no se conocían desde hace más de dos décadas.

La economía real se hunde

Mientras eso sucede en la bolsa de valores de Nueva York, la economía de Estados Unidos, producto del desbarajuste sanitario que vive el país, tiene su economía en la UCI.

Producto de la crisis sanitaria provocado por el covid-19, en un país donde no hay un sistema sanitario universal digno de ese nombre, ha concluido el periodo de mayor crecimiento económico de la actual potencia unipolar.

En cuestión de pocos meses, Estados Unidos ha encadenado la mayor recesión económica que ha conocido el país desde la Gran Depresión, a pesar de que desde la reapertura la economía demuestra un cierto «tono muscular».

Un indicador que se encuentra en sus peores momentos es el que tiene que ver con el empleo, ya que desde el mes de febrero se han perdido 20 millones de empleos, lo cual es muy grave máxime porque antes de la eclosión de la pandemia solo existía lo que se denomina «paro técnico».

Asimismo, la bancarrota de empresas ha tocado techo, con unos datos tan apabullantes que no se conocían desde hace más de siete años, «naufragando» empresas de más variado pelaje.

Entre las empresas quebradas nos las encontramos desde compañías de alquiler de coches, como Hertz, grandes almacenes como J. C. Penney o una de las empresas de vanguardia en lo que a fracking se refiere, como Chesapeake.

Nuevos brotes acechan

Y para acabar de configurar la tormenta perfecta, la pandemia, que parecía controlada, amenaza de nuevo con desmandarse.

A lo largo y ancho de Estados Unidos se extienden los rebrotes y 16 estados, de los 50 que forman la Unión, ha tenido que reformular sus planes de reapertura, ralentizándolos.

En lo que lleva de pandemia el país que gobierna Donald Trump ha perdido un 8% de su PIB, el mayor del mundo, por lo que no se entiende, con la conexión que existe entre economía «real» y la cotización bursátil, que Wall Street de esas alegrías.

Explicaciones para lo inexplicable

Pero ese aparente sindiós tiene una explicación y es la barra libre de liquidez que acaba de conceder la Reserva Federal, que ha tenido una cuantía de dos billones, con b, de dólares.

Eso ha hecho que los «bolsillos» de los inversores que ante la volatilidad económica no han encontrado mejor «valor refugio» que invertir en acciones.

Y es por ese «dinero fresco» que ha fluido a los mercados por lo que se explica la happy hour que está viviendo Wall Street.

Ante una rentabilidad de los bonos del Tesoro, en mínimos históricos con una rentabilidad de solo el 0,6%, pocas alternativas tienen los inversores que no sea la bolsa de valores, máxime cuando la economía real esta «gripada».

Por el buen desempeño bursátil y por el plan de rescate económico que ha aprobado el Congreso, es poco probable que ante un escenario de una nueva oleada de covid-19, el despegue económico se pueda ver abortado.

Disociación

Pero este repunte vigoroso de Wall Street mientras la economía real está «hecha unos zorros» no es algo nuevo, ya que la disociación entre la bolsa de valores y la economía productiva tiene una historia de décadas.

Son valores de la nueva economía digital los que suman el 20% del valor del índice S&P, con empresas como Apple, Amazon, Facebook, Alphabet y Microsoft, el mayor valor en tres décadas.

Además, el confinamiento no ha hecho sino impulsar la cotización en bolsa de las empresas tecnológicas, debido a que los ciudadanos enclaustrados han hecho un uso masivo de medios digitales, tanto para el teletrabajo como para su ocio.

Siguiendo con el Standard & Poors, mientras que la cotización de las cinco compañías mencionadas crecía un 20%, el título del resto de las empresas presentes en el S&P perdía un 13%.

Compañías poco permeables

El principal problema de que sean las tecnológicas y las compañías de la economía digital las que ocupen el podio en cuanto a capitalización bursátil tiene una pega: la riqueza que generan llega poco a la «calle».

La permeabilidad de la riqueza hacia main street era mayor hace décadas cuando las empresas campeonas procedían de negocios más tradicionales, como banca, energía y servicios.

En un reciente estudio llevado a cabo por la reconocida Brookings Institution, ha realizado un estudio comparativo entre la creación de empleo y el mercado de capitales en el siglo XX y el actual.

Los resultados muestran que los dos valores bursátiles más destacados en 1962 eran la telefónica AT&T y la automotriz General Motors, que tenían empleados 564.000 y 605.000 empleados respectivamente.

Sin embargo, en el 2002, las dos empresas con mayor capitalización bursátil eran Microsoft y General Electric, que empleaban, respectivamente, a 51.000 y 315.000 personas respectivamente.

El cambio es evidente en el siglo que nos contempla: las empresas, por mor de la tecnología, cada vez emplean a menos personas, producen más y tienen menos costes, convirtiéndose en una «perita en dulce» para los inversores que solo entienden la rentabilidad.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Sam Valadi / Tzef Pine / Nahemot / Senado Federal / Michael Daddino / Kārlis Dambrāns

Lagarde asegura que el desempleo seguirá subiendo

A pesar de que el plan de rescate parece ya encarrilado a pesar de que todavía será sujeto de negociación, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, advierte que lo peor del desempleo está por llegar a Europa

La presidenta del Banco Central Europeo hace unas previsiones nada halagüeñas sobre el desempleo que ha provocado la crisis económica asociada a la pandemia de covid-19, y asegura que el mismo seguirá subiendo.

La que fuera también máxima dirigente del FMI exhorta a los jefes de gobierno a que el plan de recuperación sea amplio, rápido, flexible y firmemente anclado en las reformas.

A pesar de que los 27 tienen el firme propósito de realizar un plan de rescate de las economías europeas, todavía no hay nada cerrado en las negociaciones, aunque ya queda claro que en dicho plan de rescate se invertirán 750.000 millones de euros.

Una cumbre para lograr avances

Lo que si parece claro es que la reunión que están teniendo los equipos negociadores de los países miembros tiene que salir algo en claro, e inclusive la propia Úrsula von der Leyen ha exhortado a los líderes a aprovechar la cumbre.

Ha sido en la propia cumbre cuando la presidenta del Banco Central Europeo ha informado que lo peor está aún por llegar en lo que tiene que ver con el empleo: el desempleo llegará al 10% y afectará especialmente a los jóvenes.

La reunión entre los mandatarios, que se ha realizado por videoconferencia, tenía como objeto negociar el Fondo de Recuperación y el Marco Financiero Plurianual para los próximos siete años.

La cuantía de la ayuda es uno de los sujetos de negociación, máxime cuando los denominados «halcones» (Países Bajos, Suecia, Dinamarca y Austria) han puesto sobre la mesa el tamaño del fondo de rescate y la cantidad de las subvenciones.

Una de las peticiones de ese cuarteto, es que las subvenciones y los préstamos estén condicionados a la realización de todo tipo de reformas, sobre todo en lo que tiene que ver con los países del sur de Europa.

Mientras tanto, esos países del sur, a lo que aspiran es a que el dinero llegue a sus cuentas lo antes posible y al mismo tiempo que las condiciones para esas reformas no sean excesivamente onerosas.

Uno de los más beligerantes ha sido el canciller austriaco Sebastián Kurz, que ha exigido que las ayudas se vehiculen con préstamos, y en caso de que existan ayudas a fondo perdido, las mismas se justifiquen por parte de los Estados.

El joven político austriaco también ha reclamado que las ayudas tengan como destino prioritario reformas estructurales e inversiones de tipo ecológico, mostrándose contrario a que sea utilicen en asuntos como una renta básica universal.

Lo peor para el desempleo llegará ahora

Es la previsión que ha realizado Christine Lagarde, a pesar de que en estos momentos millones de trabajadores se encuentran protegidos por Expedientes de Regulación Temporal, pero tal como ha referido la abogada francesa, lo peor en cuanto al desempleo está por llegar.

El Banco Central Europeo estima que el desempleo puede llegar a subir hasta el 10%, lo que supondría una subida de hasta 4 puntos porcentuales.

Y todo ello a pesar de que el BCE considera que la actividad que están llevando a cabo los gobiernos y la UE está siendo efectiva de cara a los mercados, aunque también ha advertido que el fracaso puede estar a la vuelta de la esquina.

Un ambicioso plan de estímulos

Es lo que ha comunicado Von der Leyen a través de su cuenta de Twitter, una propuesta que se basa en un plan de 750.000 millones de euros, de los cuales medio billón de euros son subvenciones a fondo perdido.

La inyección económica irá destinada tanto a los países europeos especialmente castigados por la pandemia de coronavirus, pero también aquellos que se han visto sus economías afectadas por el confinamiento.

Pero la presidenta de la Comisión Europea también ha puesto el acento en que si los países europeos quieren salir de la crisis provocada por el covid-19 también tienen que realizar reformas y esforzarse.

Del mismo modo, la política alemana nacida en Bruselas considera que el multimillonario fondo de rescate también tiene que servir para que Europa se modernice, y con ello se posicionaba en consonancia con la canciller alemana.

Ángela Merkel realizó hace pocos días unas declaraciones en las cuales incidía en el hecho de que esta crisis ha demostrado la vulnerabilidad por lo que lo países europeos deben de demostrar su cohesión y la solidaridad entre ellos.

Otros líderes europeos también en la misma tónica

Otros líderes de instituciones europeas también han incidido en la misma línea que Von der Leyen, como han sido el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel y el del Parlamento Europeo, David Sassoli.

Michel, también vía twitter como von der Leyen, ha subrayado la responsabilidad colectiva de los jefes de Estado y de gobierno para llegar a un acuerdo con el paquete de ayudas, siendo ahora el momento de comprometerse.

Por su parte David Sassoli ha urgido a los países europeos a que se den prisa, de manera que se actúe con urgencia y valentía, ya que tanto las empresas como los ciudadanos de la Unión Europea necesitan de respuestas inmediatas.

La acción que se espera desde las instituciones de Europa, ha resaltado Sassoli, tiene que ser audaz y resolver la cruda «papeleta» que tienen presentes tanto los países europeos como sus ciudadanos.

Nuevos focos en Alemania

Concretamente el brote se ha producido en un matadero en la localidad de Guetersloh, situada en el centro de Alemania.

El brote de coronavirus ha sido de tal magnitud que las autoridades teutonas han decretado el confinamiento de hasta 7.000 personas, entre ellas incluidas las que trabajan en el matadero de la localidad.

Las autoridades del distrito donde se encuentra situada la localidad, han decretado una cuarentena del matadero, que pertenece al grupo empresarial Toennies, líder de la producción cárnica en Alemania, de entre 10 y 14 días.

A pesar de que se ha superado el umbral de contagios por cada 100.000 habitantes que determinaría el confinamiento de toda la población, las autoridades, al menos por el momento, han decidido no imponer esa medida.

Fuente – EL PAÍS / Ursula von der Leyen en Wikipedia / europa press

Imagen – Presidencia de la República Mexicana / European Parliament / Banalities / Nicola / EU2017EE Estonian Presidency / Watershed Post

El Banco de España empeora su predicción

Después de haber realizado unas proyecciones económicas todo menos halagüeñas, ahora la entidad emisora «da una vuelta de tuerca» y empeora las previsiones, con un decrecimiento del PIB del 15,1% y una tasa de paro del 18,1%

La entidad emisora ha hecho buenas las catastróficas previsiones que lanzó hace unas semanas: si en el peor de los escenarios auguraba una caída del PIB de algo más del 13%, ahora las nuevas previsiones hablan de que podría llegar hasta el 15,1% en el 2020.

Eso iría acompañado con un desempleo del 18,1%, que llegaría al 18,4% en el 2021, magnitud que solo se atemperaría – un 17,1% – en el 2022.

Tormenta perfecta

Es el escenario que maneja el Servicio de Estudios del Banco de España, que ha realizado una revisión de sus nada halagüeñas previsiones económicas, revisando la proyección para la peor de las previsiones.

En la más favorable de las situaciones el PIB caería «solo» un 9% en caso de una recuperación que no se dilate en el tiempo, en el escenario intermedio la depresión de la riqueza nacional que se genera en un año sería del 11,6%.

En la situación más catastrófica, como ya hemos señalado, el hundimiento del PIB sería del 15,1% en el 2020, tal como ha referido la Dirección de Economía y Estadística de la entidad emisora.

Recuperación temprana

Es aquella en la cual, evalúa el Banco de España, la retracción del PIB sería de un 9% en el 2020, aunque se produciría una recuperación del 7,7% en el 2021, y al año siguiente el Producto Interior Bruto crecería un 2,4%.

La recuperación económica sería por tanto gradual y no adquiriría una fisonomía de V asimétrica, esto es, una recuperación económica relativamente rápida, aunque la caída no sería evitable.

Además, el crecimiento se vería lastrado por las semanas del «cerrojazo», que han hecho caer la actividad económica a mínimos históricos, salvo lo que se ha considerado sectores estratégicos, que han seguido trabajando con normalidad.

Recuperación gradual

En ese escenario, la recuperación sería más lenta, adquiriendo la fisonomía de una L, esto es a un periodo de depresión le seguiría una recuperación gradual, pero mucho más lenta de lo que sería deseable.

En esa hipótesis la caída del PIB sería del 11,6%, con sectores económicos que tardarían un tiempo, seguramente todo el 2020, en recuperarse y con un desempleo abundante, que solo sería paliado, en parte, por el ingreso mínimo vital.

Escenario de «shock»

Sería la peor de las situaciones posibles, y en ese escenario de «tormenta perfecta», como ya hemos indicado anteriormente, y en el peor de los escenarios, el PIB caería un 15,1%, con unas previsiones de desempleo que superarían el 18%.

Inclusive desde el Servicio de Estudios del Banco de España se considera que no sería descartable una sucesión de «shocks» negativos que incluso podrían hacer decaer más el PIB, se considera que la situación más plausible es la caída del PIB de alrededor de un 9%.

Esos peores escenarios, más allá de una depresión del PIB del 15,1%, estarían determinados por una peor evolución epidemiológica de la que se estima que podía suceder; estamos  hablando de un nuevo brote incontrolado de covid-19.

En esa situación, serían necesarios nuevos confinamientos, de manera que eso afectaría de manera importante nuevamente la capacidad productiva del país, de modo que la capacidad para la creación de riqueza se vería afectada de una manera importante.

En ese peor de los escenarios posibles, en el 2021 la economía española crecería un 6,9% y en el 2002 el PIB se incrementaría un 4%, de manera que el crecimiento todavía es posible a pesar de esa situación.

Cierre de empresas con contagio al sistema financiero

Continuando con las posibilidades de evolución del peor escenario posible, recordemos que hablamos de una caída del PIB del 15,1% con unas tasas de desempleo de 18,1%, el cierre de empresas sería similar a la caída de un castillo de naipes.

El cierre de muchas empresas contagiaría al sistema financiero, ya que aumentaría la morosidad crediticia, y se produciría una destrucción del stock de capital, lo que precipitaría un proceso de histéresis del mercado de trabajo.

Cuando hablamos de histéresis estamos hablando de un desempleo de larga duración que se mantendría a pesar de que se produjese la recuperación económica en los años 2021 y 2022.

Un segundo trimestre de pesadilla

Es una de las estimaciones que da por ciertas el Banco de España, y es una fuerte depresión del PIB en el segundo trimestre de este año 2020.

La entidad emisora evalúa la posibilidad de que esta caída del PIB se encuentre entre el 16% y el 21,8%, sobre todo debido al efecto que ha tenido el «cerrojazo» que decretó el gobierno, nos estamos refiriendo al confinamiento.

El efecto del «cerrojazo» va a tener mucha más incidencia en le segundo trimestre que en el primero, que «solo» ha sido de un 5,3%.

A pesar de tan pesimistas previsiones, todo parece indicar, al menos para el Servicio de Estudios de Banco de España, que en el tercer trimestre del año se hará efectiva la recuperación, con un crecimiento económico entre el 16% y el 19,3%.

El cuarto trimestre también será de recuperación, aunque menor que en el tercero, estimando el banco del que es gobernador Pablo Hernández de Cos que se producirá un crecimiento del Producto Interior Bruto de entre el 3% y el 6,3%.

El empleo también se resentirá

Es otro de los indicadores que decaerá, producto de la menor actividad económica, con una caída del 10% en lo que respecta a las horas trabajadas, aunque se espera que se produzca una recuperación dependiendo de los escenarios de recuperación económica.

Indudablemente una menor actividad laboral traerá aparejada la subida del desempleo, que se estima que este año 2020 suba al 18,1% e incluso escale tres décimas más el próximo año.

Solo es espera que el desempleo decrezca en el año 2022, cuando bajaría hasta el 17,1%, iniciando la senda de la recuperación, que estará en relación directa con el incremento de la actividad económica.

Van a ser los expedientes de regulación de empleo temporal, que permitirá que muchos trabajadores vuelvan a la actividad laboral, los que va a permitir que el desempleo no escale hasta magnitudes difícilmente soportables.

Fuente – el diario

Imagen – Jorge Franganillo / texaus / ewan traveller / Yorkshire PhotoWalks / Andrew Kuznetsov / Tomasz Pro / peter castetlon / olle svensson

Hundimiento en abril de la industria española

España, durante el mes de abril, ha sufrido el mayor hundimiento de la producción industrial, producto del «cerrojazo» desde 1976, según las series estadísticas del Instituto Nacional de Estadística: a pesar de ello se augura una rápida y fulgurante recuperación

La crisis sanitaria que ha provocado el coronavirus ha tenido, tanto en España como en el resto del mundo, su correlato económico, y aunque hubo varios sectores económicos que sufrieron de manera inmediata el azote del coronavirus, sobre todo la hostelería y el turismo, ahora le toca a la industria.

Solo en abril, la producción industrial se desplomó un 33,6% con respecto al mismo año del año anterior, lo que supone un hundimiento en toda regla, sobre todo teniendo en cuenta que se ha producido en solo un periodo de 30 días.

Más de cuatro décadas atrás

Hay que remontarse al año 1976 para encontrar una caída de las mismas proporciones en el sector secundario, según los datos que obran en poder del INE.

Este dato ha venido a configurar una «tormenta perfecta»: a un sector terciario inane desde el minuto uno de la pandemia, el sector manufacturero a la mitad de su capacidad.

La cuarta economía de la zona euro solo se ha mantenido en pie por mor de las inyecciones económicas del Estado y una estructura empresarial que ha soportado los embates del coronavirus.

El agujero provocado por la industria ha herido de muerte a la economía española, máxime cuando la menor actividad del sector de las manufacturas había intentado ser paliado con una mayor actividad industrial.

Debido a ello, y en las últimas décadas, los gobiernos, independientemente del color político, habían intentado reindustrializar España, para que la economía patria no fuese tan dependiente del turismo, los servicios y el sector financiero.

Se prevé fuerte recuperación

En el antecedente más próximo, tendríamos que situarnos en el año 2009, para encontrar una depresión tan pronunciada de la producción industrial, aunque palidece si la comparamos con la que ha provocado el «cerrojazo».

Durante semanas solo se mantuvieron en actividad los sectores económicos estratégicos, por lo que muchas industrias se vieron obligadas a parar, lo que ha pasado factura a la producción, sobre todo en el mes de abril.

A pesar de los agoreros que proyectan una recuperación en U, esto es, en forma de bañera, todo parece indicar que la economía, y la industria, por tanto, tendrá una pronta recuperación, que podría acabar «arreglando» el año.

Las proyecciones, además, son optimistas, de manera que a pesar de que en el futuro se prevén rebrotes de la enfermedad, y auguran que serán cíclicos, al menos hasta que se logre encontrar – y fabricar millones de dosis – una vacuna, la economía española podría batir un nuevo récord en el 2021.

Cierran Nissan y Alcoa

Sin embargo, en el corto plazo, negros nubarrones se ciernen sobre la actividad fabril en España, sobre todo en lo que se refiere a determinados sectores industriales.

Al cierre de las plantas catalanas de Nissan se unen que la planta lucense de Alcoa va a despedir a la mitad de la plantilla: la sangría en el empleo va a ser de marca mayor, ya que a los 3.000 despedidos de Nissan se unen 534 trabajadores de Alcoa que pasan a engrosar las colas del «paro».

Algunos analistas anuncian que los despidos de esas dos empresas podrían convertirse en el banderín de enganche de otras multinacionales que decidan abandonar España y deslocalizar su producción en otros países, entre otros motivos por lo cara que es la electricidad industrial en nuestro país.

Réplicas en sector automotor

El cierre de Nissan podría hacer prever que la multinacional francesa Renault tenga intención de «hacer las maletas», a pesar de que por el momento no ha anunciado ningún cierre.

La dirección de la empresa que preside Jean-Dominique Senard ha apaciguado al gobierno español de que por el momento el draconiano plan de recorte de empleo, que ha afectado a otras plantas de la automotriz francesa en otros países, no llegará a España.

Hay que tener en cuenta que, con el paso de los años, el sector del automóvil, sobre todo el del ensamblaje de vehículos, se ha convertido en uno de los sectores estratégicos de la industria española, por lo que es catastrófico que en abril su producción cayera un 92%.

En un intento de diversificar, y de ese modo evitar «poner todos los huevos en el mismo cesto», la política industrial de los sucesivos gobiernos había apostado por la industria aeronáutica y aeroespacial.

Producto de esa estrategia el fabricante aeronáutico y aeroespacial europeo Airbus había localizado varias factorías de ensamblaje en España, pero la pugna con los fabricantes norteamericanos como Boeing, ha provocado una crisis de pedidos.

Y las manufacturas no van mejor

Es otro de los sectores industriales que se han visto «tocados», afortunadamente no hundidos por la pandemia global que aún hoy seguimos sufriendo, y que se ha cebado especialmente en los sectores de la confección, cuero, calzado y muebles.

La merma en la producción de todos esos rubros citados la merma en la producción ha sido del 70%, aunque afortunadamente, y aunque los lineales de los supermercados han llegado a tener hasta desabastecimiento por la voracidad de acopio de alimentos, el sector solo cayo poco más de un 7%.

Inclusive los productos sanitarios, en plena pandemia con las cadenas de producción proveyendo de geles hidroalcohólicos y de mascarillas, también cedió, aunque un inapreciable 0,4%.

La crisis va por «barrios»

Resulta evidente que el hundimiento de la producción industrial ha impactado especialmente en aquellas regiones españolas fuertemente industrializadas.

Es el caso de Galicia, Aragón, Castilla y León, Navarra y el País Vasco, con unos retrocesos que superan el 40% con respecto a abril del año pasado.

Paradójicamente, otras regiones han visto como la caída era menor, como es el caso de Murcia (-15%), Extremadura (-23%), Canarias (-24%), Madrid (-26%) y Andalucía (-27%).

Fuente – EL PAÍS / Renault en Wikipedia

Imagen – Jens Mahnke from Pexels / Juan Carlos O’Hara Gudman / Martin Fisch / Enfo / Wikipedia / WordSkills UK /

Los ERTE se extenderán hasta septiembre

El gobierno ha arbitrado las medidas para que los ERTE se extiendan hasta el 30 de septiembre, de manera que los trabajadores puedan acceder a un subsidio y las empresas vean congeladas las cotizaciones sociales. Para determinados sectores la medida se podría extender hasta fin de año

Es la propuesta del Ministerio de Trabajo, que pretende que los Expedientes de regulación de empleo puedan extenderse hasta el 30 de septiembre, e inclusive se abre la posibilidad de que se amplíen, en determinados sectores, hasta finales de año.

Ha sido este miércoles cuando se ha reunido la comisión tripartita, en su reunión semanal, y el objeto de la era saber en qué sectores se continuarán con los ERTE más allá del verano y en que rubros no.

Extender los ERTE en el tiempo

Pero la noticia estrella la ha anunciado la propia ministra, Yolanda Díez, que ha anunciado que en determinados sectores los ERTE llegarán hasta el 30 de septiembre, y queda por determinar en que casos específicos el Expediente de Regulación de Empleo Temporal podrá dilatarse en el tiempo hasta final de año.

Es un clamor, tanto entre los empleados como entre los empresarios, que en determinados sectores es necesario que los Expedientes de regulación de empleo Temporal se extiendan hasta quizás final de año.

Ha sido hoy cuando se ha celebrado la reunión semanal de la comisión que evalúa el desarrollo de los ERTE y como en las anteriores han estado presentes los agentes sociales – gobiernos organizaciones empresariales y sindicatos – y ha sido allí donde el gobierno ha propuesto que los ERTE se extiendan al menos hasta el 30 de septiembre.

También se ha convocado una reunión específica, que se celebrará con anterioridad a ese 30 de septiembre, en donde se determinará en que sectores los ERTE se podrán dilatar hasta fin de año.

Subsidio para todos los trabajadores afectados

En la reunión el gobierno ha planteado que sea posible la ampliación de los ERTE por causa de fuerza mayor y por causas ETOP, esto es, expedientes de regulación de empleo por causas técnicas, organizativas o de producción hasta finales de septiembre.

La propuesta de la ministra Yolanda Díez es que los trabajadores sometidos a ERTE puedan cobrar un subsidio sin que eso implique que se consuma el tiempo legal de desempleo, y también que el acceso al subsidio se produzca de manera automática.

Eso implica que los trabajadores afectados por Expedientes de regulación de empleo puedan acceder a cobrar una prestación inclusive en la situación en la cual no hayan sumado el tiempo suficiente de cotización.

Las medidas también benefician a las empresas, dado que, aunque todavía no se sabe el porcentaje, se verán exentas del pago de las cotizaciones sociales de los trabajadores que se han visto sometidos a Expedientes de regulación de empleo temporales.

Los ERTE siguen aumentando

Dado el parón económico que ya vive España, el número de Expedientes de regulación de empleo temporales ha aumentado, y tanto gobierno, como organizaciones empresariales y sindicales tienen esperanzas de que no se conviertan en despidos.

En el tiempo que llevamos de crisis sanitaria del covid-19, el número de ERTE por fuerza mayor han aumentado un 15%, mientras que los ERTE por no fuerza mayor han aumentado un 20%.

Dichos expedientes de regulación engloban a tres millones de trabajadores, que por el momento se encuentran protegidos por una suerte de subsidios de desempleo que les cubren la menos hasta el 30 de septiembre.

Hacia la territorialidad

Es una idea que ha lanzado José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que alude a la necesidad de que los ERTE se estructuren por comunidades autónomas y pasen de un marco general a una mayor precisión para cada sector y cada caso.

Esta propuesta la ha realizado en un desayuno online de Nueva Economía Fórum, en donde ha desvelado que su ministerio está estudiando al dedillo cada sector para poder dar una solución personalizada para cada sector productivo.

También ha aludido al hecho que los ERTE se tienen que convertir en instrumentos flexibles que maximicen la protección para con los trabajadores y la exoneración de las cotizaciones sociales para las empresas.

Elevada incertidumbre

La situación económica actual, y la futura es todo menos previsible, por lo que los instrumentos de protección social y económica tienen que ir afinándose casi en tiempo real, por lo que Escrivá considera que lo más adecuado es una buena política de incentivos.

Escrivá también se ha permitido un poco de «autobombo», de manera que ha alabado la capacidad que ha tenido el gobierno para innovar a la hora de implementar las medidas económicas y sociales para hacer frente a una pandemia que exactamente tiene solo unos meses de vida.

Esta transición, así la denomina el ministro, ha sido acogida muy favorablemente por los agentes sociales, tanto desde el punto de vista sindical como desde el punto de vista de las organizaciones empresariales.

Reunión de diálogo social

Dirigida por la ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, el encuentro se producirá el próximo jueves a las 17:30 horas, y contará con la presencia de la CEOE, que retorna a la mesa de negociación.

Hay que recordar que la organización que preside Antonio Garamendi abandono los cauces de diálogo social después de que el gobierno, con la concurrencia de EH Bildu, derogara la reforma laboral que promulgó el PP.

En la reunión estarán presentes «pesos pesados» del gobierno socialista, entre los que se puede citar a Teresa Ribera, Yolanda Díaz, José Luis Escrivá, José Luis Ábalos, Reyes Maroto y María Jesús Montero.

De las organizaciones sindicales estarán presentes los líderes de las dos principales organizaciones sindicales, UGT y CC. OO., Pepe Álvarez y Unai Sordo, respectivamente, y de la patronal los líderes de CEOE, Antonio Garamendi y CEPYME, Gerardo Cuerva.

Sin recortes en las pensiones

Es algo que ha reiterado por activa y por pasiva el ministro José Luis Escrivá, pero también ha querido subrayar que es necesario que la edad efectiva de jubilación se acerque a la edad legal.

También ha anunciado que cree que habrá consenso en el Pacto de Toledo entre todos los partidos políticos que participan en él, además de mostrarse convencido que el Ingreso Mínimo Vital servirá para atemperar los niveles de pobreza.

Fuente – el diario / LA INFORMACIÓN

Imagen – Diario de Madrid / pxfuel / Michael Kooiman / Sarah Beth Dwyer / Josep María Viñolas Esteva / Billlie Grace Ward / Gobierno de Castilla – La Mancha / mghnnn

La economía alemana en la UCI

La economía teutona tampoco ha podido soportar el embate del coronavirus, y se ha «dejado» un 2,2% de su PIB en el primer trimestre del 2020, según la Oficina Federal de Estadística del país germano; una evaluación preliminar de la caída del PIB en el segundo trimestre habla de una merma del 12,2%

En solo tres meses, el PIB alemán ha caído un 2,2%, lo cual puede afectar al resto de la economía europea, ya que lo que sucede en la «locomotora» alemana, afecta, y mucho a los otros 26 países que forman parte de la Unión Europea.

Además, todo hace prever que la afectación a la economía alemana de estos meses de pandemia será todavía mayor entre los meses de abril y julio, con una afectación económica de la cual el país que gobierna Ángela Merkel tardará muchos meses en salir.

Peor que la crisis financiera del 2009

En los tres meses que llevan de pandemia en parte de lo que fuera Prusia, la devastación económica es superior a la que se produjo en la crisis financiera que sucedió en el 2009, y alcanza casi a la que se produjo cuando la RFA y la RDA pasaron a convertirse en un solo país.

La valoración proviene de datos preliminares del primer trimestre del 2020 de la Oficina Federal de Estadística alemana y supone rubricar que el PIB alemán ha sufrido una caída del 2,2%, teniendo en cuenta que ni enero ni en febrero el covid-19 campaba todavía por sus respetos.

Fue hace solo dos meses cuando Berlín decretó el cierre de comercios y de la actividad económica no esencial, por lo que se prevé que en la próxima «oleada» la caída del PIB sea todavía mayor, que será la «cata» que corresponda al segundo trimestre del año.

Medidas «ad hoc» en un contexto de recesión

La única forma que ha tenido el Estado Alemán para hacer frente a la debacle económica ha sido hacer fluir cuantiosas ayudas económicas de emergencia tanto a empresas como a autónomos.

Casi desde el primer momento, la intención del Gobierno alemán ha sido crear un «colchón» que impida que la crisis se llevase por delante el tejido productivo teutón, por lo que debido a ello el desbarajuste económico ha sido mucho menor que otros países del entorno europeo.

Al mismo tiempo, la mejora en la situación sanitaria ha permitido «abrir» un poco la economía, por lo que la situación ha mejorado siquiera algo, y aunque todavía no hay «brotes verdes», por lo menos no se ha acabado en un desastre.

Alemania ya estaba, en el 2019, en una delicada situación económica, ya que, en diciembre de 2019, después de dos trimestres consecutivos con crecimiento negativo, había entrado en recesión.

Remontarse a la crisis financiera

No sucedía una caída mayor del PIB desde el 2009, cuando la contracción de la riqueza que produce anualmente Alemania se «despeñó» un 4,7%, y tal como refleja la Oficina Federal de Estadística se debió prioritariamente a la retracción del consumo doméstico.

Afortunadamente, el desplome del PIB pudo ser, en parte, compensado con el buen desempeño del sector de la construcción y con un aumento del gasto público de las arcas alemanas.

Otro de los sectores que sufrieron un desplome fue el de las importaciones y las exportaciones, que con la declaración de pandemia ha empeorado debido a que el transporte de mercancías, fundamentalmente marítimo está, a día de hoy, paralizado.

Lo que no ha aumentado es el desempleo, por lo que ese indicador se ha mantenido estable producto del mecanismo de kurzarbeit, por el que se reduce la jornada laboral en la empresa privada, evidentemente con una merma en los emolumentos, aunque el trabajador es compensado por el Estado.

Previsiones nada halagüeñas

Los más preminentes economistas alemanes, auguran que a corto plazo la situación no va sino a empeorar, aunque con el plan de choque que ha pergeñado el ejecutivo de Ángela Merkel, es posible que la situación se estabilice a medio plazo.

Las medidas que se van a poner encima de la mesa desde la Cancillería consisten en ir «abriendo» paulatinamente la economía, combinándolo con amplias medidas de alivio fiscal, esto es, atenuación de impuestos para empresas y autónomos.

Los datos, en cuanto a actividad económica llaman ya a la esperanza, ya que, analizando los datos de movilidad de Google, y comparándolos con las semanas de «cerrojazo», se ha producido un aumento en los desplazamientos, la mayoría de profesionales y trabajadores, del 80%.

Sin embargo, tal como informan desde Instituto de Investigaciones Económicas, IFO en sus siglas en alemán, para evaluar la verdadera faz de la «crisis del coronavirus» es necesario esperar todavía tiempo.

El análisis que hace el Institut fuer Wirtschaftsforschung proviene del hecho de que los datos aportados por la Oficina Federal de Estadística corresponden el primer trimestre del año, y la «parte del león» en cuanto al desplome de la economía solo va a poder ser evaluada en trimestres posteriores.

Las previsiones son terroríficas, máxime cuando la economía alemana tiene una merecida fama de ser la «locomotora» económica de Europa, no en vano tiene el PIB más abultado de toda la UE.

La caída de la riqueza que se genera en Alemania en un año, se prevé que caiga en el 2020 algo más de un 12,2%, a pesar de lo cual y con la ligereza que ha tenido el «cerrojazo», en comparación con el que se ha producido en otras latitudes europeas, su merma del PIB en el primer trimestre no ha sido excesiva.

Países europeos del entorno, incluida España, han tenido una mayor caída de su Producto Interior Bruto, en el caso de nuestro país ha sido del 5,2%, mientras que en Francia esa magnitud ha sido del 5,8%, y en el país que gobierna Giuseppe Conte ha sido de un 4,7%.

No es aventurado decir que cuando Alemania se resfría, a muchos países europeos, caso del nuestro, les puede suceder que sufran una severa pulmonía.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – VV Nincic / pointnshoot / zoetnet / idowl / Wikipedia

El gobierno echa el resto

El gobierno de Pedro Sánchez se ha embarcado en un ambicioso plan de rescate, tanto de la economía, pero también de los ciudadanos, con el objetivo de que nadie se quede atrás, con un gasto social que aumentará en un 17%

El gobierno de Pedro Sánchez está poniendo «toda la carne en el asador» y para hacer frente a la devastación económica que está provocando la pandemia y va a comprometer hasta el 51,5% del PIB para reflotar la economía y a los ciudadanos.

La partida más cuantiosa va a ir al gasto social, con un aumento del 17% para hacer frente al drama social que va a provocar que en los primeros seis meses del año la economía se vaya a contraer un 18%.

Las previsiones, nada halagüeñas, pero no por ello fundadas en datos, es que la economía española solo recuperará el nivel del 2019 cuando pasen dos años, esto es, en el 2022 y el paro «escalará» hasta los 4,4 millones de personas.

El resto de los indicadores económicos también se sitúan en números rojos: la inversión caerá el 25% y las exportaciones se reducirán en un 27%.

El PIB en caída libre

Las previsiones menos catastrofistas del Banco de España evalúan que el PIB caiga en este 2020 un 9,2% en la previsión más favorable, situando el hundimiento en un 13% en el escenario más catastrofista.

Y si analizamos las magnitudes por trimestres, la contracción es para provocar sudores fríos: en los dos primeros trimestres nos dejaremos un 18,2% del Producto Interior Bruto.

La recuperación económica comenzaría en el último trimestre del año y se consolidaría definitivamente en el 2022, logrando volver a los indicadores económicos que se tenían en el año 2019.

Nos asomamos a una «travesía por el desierto» de dos años, en los cuales la actividad renqueará producto de estos meses malhadados en los cuales la economía va a andar a medio gas.

Un déficit público desbocado

La crisis económica en la cual ya estamos asentados va a presionar a las arcas públicas que van a tener que invertir cantidades ingentes de dinero para rescatar el sistema financiero y productivo.

Producto de ello va a ser muy difícil embridar el déficit, caballo de batalla de todos los gobiernos a los cuales desde Bruselas se les obliga a cuadrar las cuentas, aunque la mayoría de las veces logra eso es un ejercicio de política ficción.

Las previsiones son que este año terminemos el ejercicio fiscal con un déficit público del 10,34%, cuando el 2019, con unas estrictas políticas de ajuste, se logró que solo fuese del 2,82%.

No dejar a nadie atrás

Es la idea central que va a regir lo que desde el gobierno ya se ha definido como el «rescate ciudadano», que por primera vez en la historia reciente de España se va a centrar en los ciudadanos y no solo en arreglar la economía y desentenderse de la ciudadanía.

Han sido dos ministras, María Jesús Montero, titular de Hacienda, y Nadia Calviño, ministra de economía las encargadas de presentar el Programa de Estabilidad y el Plan Nacional de Reformas.

La partida dineraria dedicada a la consecución de ambos planes va a suponer invertir más del 50% de la riqueza nacional que España genere este año, lo que en dinero contante y sonante son 576.714 millones de euros.

Hay que remontarse al año 2012 para encontrar un gasto tan abultado, ya que, en ese año, y el estado se gastó el 48,7% de la riqueza nacional en una situación que ni por asomo era comparable, siendo la actual, como ya hemos definido, de «tormenta perfecta».

Hace ocho años, el PIB solo retrocedió un 3% y mandó al paro a seis millones de personas; el coronavirus va a arrojar a las filas de desempleo a más del 19% de la población activa, y la situación de empleo solo mejorará, y un poco, en el 2021.

Campeones en prestaciones sociales

Afortunadamente, el gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos ha implementado un ambicioso plan de rescate ciudadano, entre las que se cuentan prestaciones por desempleo, prestaciones para los que están sufriendo Expedientes de Regulación Temporal de Empleo y el pago de cese de actividad de los autónomos.

Del mismo modo, dentro del Plan de Estabilidad también está contemplado la subida de sueldo de los funcionarios, hacer frente a los pagos de la contratación de personal sanitario y el pago de la ingente cantidad de insumos médicos para hacer frente a la pandemia.

Menor tributación

De resultas de la merma en la actividad económica, la tributación también se va a resentir, recaudando un 5,3% menos, lo que va a suponer que se dejará de ingresar en las arcas públicas hasta 25.711 millones menos.

Por lo tanto, lo recaudado ascenderá a los 263.443 millones de euros, situando la tributación a niveles del año 2017 y quedará «tocada» especialmente la partida de IRPF, que descenderá un 2,4% con respecto al 2019.

Por otro lado, y producto de que la crisis económica que se adivina en el horizonte retraerá el consumo, una partida que se resentirá será la del Impuesto sobre el Valor Añadido, que caerá un 5,2%.

Del mismo modo, lo logrado con el impuesto de sociedades será una cifra raquítica debido a los muchos menores beneficios que tendrán las empresas, que solo alcanzarán los 23.600 millones de euros.

Pero el principal desastre tributario se producirá en el impuesto que graba las transmisiones y los actos jurídicos documentados, que, debido al parón económico, al producido y al que se va a producir, retrocederá un 38%.

Las arcas de la Seguridad Social, además, están sufriendo un estrés considerable debido a que se está pagando una prestación a todos aquellos trabajadores sometidos a un ERTE y un subsidio a los autónomos que han cesado su actividad.

La merma de ingresos de la SS será, en este año 2020, de 16.052 millones de euros, lo que supone el 1,29% del Producto Interior Bruto.

Estabilidad tributaria

Tal como ha referido la ministra María Jesús Montero, el gobierno no tiene en mente ni una subida ni una bajada masiva de impuestos, pero si incorporará nuevos impuestos, que tienen que ser autorizados por el Congreso.

Entre estos están los tributos sobre servicios digitales y transacciones financieras, para que puedan hacerse efectivos en el último cuatrimestre del año, aunque la nueva normativa tributaria se afinará en una próxima Comisión de Reconstrucción.

Fuente – InfoLibre / La Moncloa – Gobierno de España / Pedro Belleza / Jason Baker / Resolute Support Media / Peter Linke / Janet Ramsden

El gobierno alemán rescata a la gran empresa

A pesar de que son más de 15.000 las empresas que esperan como «agua de mayo» los préstamos del gobierno alemán que las doten de liquidez, parece que será la gran empresa alemana la que recibirá el grueso de los créditos del Instituto de Crédito para la Reconstrucción (KfW)

El gobierno alemán se apresta a rescatar con 19.000 millones de euros a la gran empresa alemana, como una manera de hacer frente a la desaceleración económica que ha provocado la crisis sanitaria del covid-19.

Muchas de estas empresas están sufriendo económicamente debido a las medidas de distanciamiento social que han impuesto las autoridades alemanas, siendo una de las más afectadas uno de los buques insignias de la industria deportiva alemana, como es el caso de Adidas.

También a las aerolíneas y empresas turísticas

Una de las empresas que se va a ver beneficiada con las millonarias ayudas va a ser la aerolínea Lufthansa, que ha visto como su negocio se esfumaba después de que el tráfico aéreo haya descendido a mínimos históricos.

TUI, uno de los principales mayoristas de viajes de Alemania también recibirá una buena cantidad por parte de las autoridades alemanas, que como en el caso del resto de las grandes empresas alemanas, será a base de créditos.

El sector del turismo ha recibido un duro varapalo debido a que la actividad se ha paralizado completamente con la pandemia, y nada indica que, en el futuro próximo, el negocio se vaya a recuperar, y mucho menos hasta que haya una vacuna que permita recuperar la interacción social.

Instituto de Crédito para la Reconstrucción

El KfW, en sus siglas en alemán, va a ser el encargado de librar los créditos para esos gigantes empresariales de sus respectivos sectores, en una cuantía que llegará a los 2.400 millones de euros.

Dentro de ejecutivo alemán hay algunos ministros que no entienden como empresas señeras de la economía alemana, con cientos de millones de euros de beneficios durante muchos ejercicios, pueden estar optando a créditos del KfW.

Por otro lado, alguna prensa económica ha calificado como desastre de comunicación la manera en la cual Adidas ha optado a las ayudas, máxime cuando, como ya hemos dicho, se trata de uno de los «buques insignias» de economía alemana.

El préstamo que ha pedido Adidas tiene por objeto poder pagar los alquileres de sus tiendas, a pesar de que son muchos los analistas que piensan que la empresa que fundase Adolf Dassler debería tener el suficiente «músculo» financiero como para poder superar este bache.

En principio, las ayudas del KfW están destinadas a la pequeña y mediana empresa, pero por lo que parece es la gran empresa alemana la que pretende monopolizar las mismas, máxime cuando los préstamos no llegan a los 3.000 millones de euros.

Gran empresa que ya ha recibido ayudas

Es el caso del gigante de la industria turística TUI, que ha recibió del estado alemán un crédito de 1.800 millones de euros para hacer frente a la crisis del coronavirus, una empresa que el anterior ejercicio fiscal tuvo unos beneficios de 19.000 millones de euros.

Tal como ha publicado el diario Süddeutsche Zeitung, la gran empresa alemana, inclusive antes de solicitar los créditos del KfW, ya ha recibido, por parte del gobierno alemán, ayudas por valor de 19.000 millones de euros para conjugar la pandemia del covid-19.

A día de ayer, habían solicitado sustento económico un total de 15.150 empresas, y la mayoría entran dentro de la categoría de pequeña y mediana empresa, que es para lo que están diseñados los créditos del KfW.

En total, el sector productivo alemán aspira a lograr créditos por 28.000 millones de euros para hacer frente a la debacle económica que está suponiendo la pandemia del covid-19, una crisis que todavía nadie ha podido calibrar ni se sabe cuánto durará.

Avalados por el estado

El garante último de los créditos que se están concediendo es el estado que dirige Ángela Merkel, aunque la concesión corresponde a bancos privados, pero en caso de que la empresa no pueda devolver el empréstito, respondería el gobierno alemán.

Los créditos han supuesto un «balón de oxígeno» para las empresas alemanas que han visto como su actividad se desplomaba de un día para otro con la llegada a Alemania de la pandemia, y ahora esperan que la inyección de 156.000 millones de euros al tejido productivo teutón sirva para reactivar la economía.

Fondo para la Estabilización de la Economía

Es el «conejo en la chistera» que acaba de sacar el gobierno alemán, y está dotado con 600.000 millones de euros, que tal como van las cosas, estará destinado a las grandes empresas alemanas.

Los grandes conglomerados económicos, como los ya citados TUI y Adidas, se aprestan a solicitar una inyección millonaria, y aunque todo parece indicar que será la gran empresa la que monopolizará los créditos, en la «cola» hay más de 15.000 empresas.

La inyección tiene como objeto prioritario que el sector productivo pueda contar con liquidez en el menor tiempo posible, y no son subsidios, sino una compensación por lo que, con el confinamiento, el estado no está dejando desarrollar su modelo de negocio.

Lufthansa también se apunta

A aerolínea de bandera alemana también quiere un buen «pellizco» del Fondo para la Estabilización de la Economía, ya que la situación que está viviendo la compañía aérea, con los espacios aéreos de medio mundo cerrados, es delicada.

Inclusive desde determinados ámbitos se está especulando que, con una situación financiera catastrófica, el estado alemán podría optar por la nacionalización, total o parcial, de la compañía que es propietaria, también, de Germanwings.

Como otras muchas grades empresas alemanas, el parón económico de dos semanas, ha hecho de tener una facturación de más de 36.000 millones de euros el pasado año, haya pasado a estar en la UVI económica.

El proceso de pandemia económica, no solo en Alemania, sino en toda Europa, ya lo han explicado los economistas, y tiene que ver con un proceso de «shock» tanto de la oferta como de la demanda.

De cualquier modo, también son muchos los economistas que prevén una recuperación económica en V, esto es, una recuperación fulgurante que puede permitir que en el 2021 la economía alemana pueda volver a crecer «a toda máquina».

Fuente – el diario / Lufthansa en Wikipedia

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