Hundimiento en abril de la industria española

España, durante el mes de abril, ha sufrido el mayor hundimiento de la producción industrial, producto del «cerrojazo» desde 1976, según las series estadísticas del Instituto Nacional de Estadística: a pesar de ello se augura una rápida y fulgurante recuperación

La crisis sanitaria que ha provocado el coronavirus ha tenido, tanto en España como en el resto del mundo, su correlato económico, y aunque hubo varios sectores económicos que sufrieron de manera inmediata el azote del coronavirus, sobre todo la hostelería y el turismo, ahora le toca a la industria.

Solo en abril, la producción industrial se desplomó un 33,6% con respecto al mismo año del año anterior, lo que supone un hundimiento en toda regla, sobre todo teniendo en cuenta que se ha producido en solo un periodo de 30 días.

Más de cuatro décadas atrás

Hay que remontarse al año 1976 para encontrar una caída de las mismas proporciones en el sector secundario, según los datos que obran en poder del INE.

Este dato ha venido a configurar una «tormenta perfecta»: a un sector terciario inane desde el minuto uno de la pandemia, el sector manufacturero a la mitad de su capacidad.

La cuarta economía de la zona euro solo se ha mantenido en pie por mor de las inyecciones económicas del Estado y una estructura empresarial que ha soportado los embates del coronavirus.

El agujero provocado por la industria ha herido de muerte a la economía española, máxime cuando la menor actividad del sector de las manufacturas había intentado ser paliado con una mayor actividad industrial.

Debido a ello, y en las últimas décadas, los gobiernos, independientemente del color político, habían intentado reindustrializar España, para que la economía patria no fuese tan dependiente del turismo, los servicios y el sector financiero.

Se prevé fuerte recuperación

En el antecedente más próximo, tendríamos que situarnos en el año 2009, para encontrar una depresión tan pronunciada de la producción industrial, aunque palidece si la comparamos con la que ha provocado el «cerrojazo».

Durante semanas solo se mantuvieron en actividad los sectores económicos estratégicos, por lo que muchas industrias se vieron obligadas a parar, lo que ha pasado factura a la producción, sobre todo en el mes de abril.

A pesar de los agoreros que proyectan una recuperación en U, esto es, en forma de bañera, todo parece indicar que la economía, y la industria, por tanto, tendrá una pronta recuperación, que podría acabar «arreglando» el año.

Las proyecciones, además, son optimistas, de manera que a pesar de que en el futuro se prevén rebrotes de la enfermedad, y auguran que serán cíclicos, al menos hasta que se logre encontrar – y fabricar millones de dosis – una vacuna, la economía española podría batir un nuevo récord en el 2021.

Cierran Nissan y Alcoa

Sin embargo, en el corto plazo, negros nubarrones se ciernen sobre la actividad fabril en España, sobre todo en lo que se refiere a determinados sectores industriales.

Al cierre de las plantas catalanas de Nissan se unen que la planta lucense de Alcoa va a despedir a la mitad de la plantilla: la sangría en el empleo va a ser de marca mayor, ya que a los 3.000 despedidos de Nissan se unen 534 trabajadores de Alcoa que pasan a engrosar las colas del «paro».

Algunos analistas anuncian que los despidos de esas dos empresas podrían convertirse en el banderín de enganche de otras multinacionales que decidan abandonar España y deslocalizar su producción en otros países, entre otros motivos por lo cara que es la electricidad industrial en nuestro país.

Réplicas en sector automotor

El cierre de Nissan podría hacer prever que la multinacional francesa Renault tenga intención de «hacer las maletas», a pesar de que por el momento no ha anunciado ningún cierre.

La dirección de la empresa que preside Jean-Dominique Senard ha apaciguado al gobierno español de que por el momento el draconiano plan de recorte de empleo, que ha afectado a otras plantas de la automotriz francesa en otros países, no llegará a España.

Hay que tener en cuenta que, con el paso de los años, el sector del automóvil, sobre todo el del ensamblaje de vehículos, se ha convertido en uno de los sectores estratégicos de la industria española, por lo que es catastrófico que en abril su producción cayera un 92%.

En un intento de diversificar, y de ese modo evitar «poner todos los huevos en el mismo cesto», la política industrial de los sucesivos gobiernos había apostado por la industria aeronáutica y aeroespacial.

Producto de esa estrategia el fabricante aeronáutico y aeroespacial europeo Airbus había localizado varias factorías de ensamblaje en España, pero la pugna con los fabricantes norteamericanos como Boeing, ha provocado una crisis de pedidos.

Y las manufacturas no van mejor

Es otro de los sectores industriales que se han visto «tocados», afortunadamente no hundidos por la pandemia global que aún hoy seguimos sufriendo, y que se ha cebado especialmente en los sectores de la confección, cuero, calzado y muebles.

La merma en la producción de todos esos rubros citados la merma en la producción ha sido del 70%, aunque afortunadamente, y aunque los lineales de los supermercados han llegado a tener hasta desabastecimiento por la voracidad de acopio de alimentos, el sector solo cayo poco más de un 7%.

Inclusive los productos sanitarios, en plena pandemia con las cadenas de producción proveyendo de geles hidroalcohólicos y de mascarillas, también cedió, aunque un inapreciable 0,4%.

La crisis va por «barrios»

Resulta evidente que el hundimiento de la producción industrial ha impactado especialmente en aquellas regiones españolas fuertemente industrializadas.

Es el caso de Galicia, Aragón, Castilla y León, Navarra y el País Vasco, con unos retrocesos que superan el 40% con respecto a abril del año pasado.

Paradójicamente, otras regiones han visto como la caída era menor, como es el caso de Murcia (-15%), Extremadura (-23%), Canarias (-24%), Madrid (-26%) y Andalucía (-27%).

Fuente – EL PAÍS / Renault en Wikipedia

Imagen – Jens Mahnke from Pexels / Juan Carlos O’Hara Gudman / Martin Fisch / Enfo / Wikipedia / WordSkills UK /

Los ERTE se extenderán hasta septiembre

El gobierno ha arbitrado las medidas para que los ERTE se extiendan hasta el 30 de septiembre, de manera que los trabajadores puedan acceder a un subsidio y las empresas vean congeladas las cotizaciones sociales. Para determinados sectores la medida se podría extender hasta fin de año

Es la propuesta del Ministerio de Trabajo, que pretende que los Expedientes de regulación de empleo puedan extenderse hasta el 30 de septiembre, e inclusive se abre la posibilidad de que se amplíen, en determinados sectores, hasta finales de año.

Ha sido este miércoles cuando se ha reunido la comisión tripartita, en su reunión semanal, y el objeto de la era saber en qué sectores se continuarán con los ERTE más allá del verano y en que rubros no.

Extender los ERTE en el tiempo

Pero la noticia estrella la ha anunciado la propia ministra, Yolanda Díez, que ha anunciado que en determinados sectores los ERTE llegarán hasta el 30 de septiembre, y queda por determinar en que casos específicos el Expediente de Regulación de Empleo Temporal podrá dilatarse en el tiempo hasta final de año.

Es un clamor, tanto entre los empleados como entre los empresarios, que en determinados sectores es necesario que los Expedientes de regulación de empleo Temporal se extiendan hasta quizás final de año.

Ha sido hoy cuando se ha celebrado la reunión semanal de la comisión que evalúa el desarrollo de los ERTE y como en las anteriores han estado presentes los agentes sociales – gobiernos organizaciones empresariales y sindicatos – y ha sido allí donde el gobierno ha propuesto que los ERTE se extiendan al menos hasta el 30 de septiembre.

También se ha convocado una reunión específica, que se celebrará con anterioridad a ese 30 de septiembre, en donde se determinará en que sectores los ERTE se podrán dilatar hasta fin de año.

Subsidio para todos los trabajadores afectados

En la reunión el gobierno ha planteado que sea posible la ampliación de los ERTE por causa de fuerza mayor y por causas ETOP, esto es, expedientes de regulación de empleo por causas técnicas, organizativas o de producción hasta finales de septiembre.

La propuesta de la ministra Yolanda Díez es que los trabajadores sometidos a ERTE puedan cobrar un subsidio sin que eso implique que se consuma el tiempo legal de desempleo, y también que el acceso al subsidio se produzca de manera automática.

Eso implica que los trabajadores afectados por Expedientes de regulación de empleo puedan acceder a cobrar una prestación inclusive en la situación en la cual no hayan sumado el tiempo suficiente de cotización.

Las medidas también benefician a las empresas, dado que, aunque todavía no se sabe el porcentaje, se verán exentas del pago de las cotizaciones sociales de los trabajadores que se han visto sometidos a Expedientes de regulación de empleo temporales.

Los ERTE siguen aumentando

Dado el parón económico que ya vive España, el número de Expedientes de regulación de empleo temporales ha aumentado, y tanto gobierno, como organizaciones empresariales y sindicales tienen esperanzas de que no se conviertan en despidos.

En el tiempo que llevamos de crisis sanitaria del covid-19, el número de ERTE por fuerza mayor han aumentado un 15%, mientras que los ERTE por no fuerza mayor han aumentado un 20%.

Dichos expedientes de regulación engloban a tres millones de trabajadores, que por el momento se encuentran protegidos por una suerte de subsidios de desempleo que les cubren la menos hasta el 30 de septiembre.

Hacia la territorialidad

Es una idea que ha lanzado José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que alude a la necesidad de que los ERTE se estructuren por comunidades autónomas y pasen de un marco general a una mayor precisión para cada sector y cada caso.

Esta propuesta la ha realizado en un desayuno online de Nueva Economía Fórum, en donde ha desvelado que su ministerio está estudiando al dedillo cada sector para poder dar una solución personalizada para cada sector productivo.

También ha aludido al hecho que los ERTE se tienen que convertir en instrumentos flexibles que maximicen la protección para con los trabajadores y la exoneración de las cotizaciones sociales para las empresas.

Elevada incertidumbre

La situación económica actual, y la futura es todo menos previsible, por lo que los instrumentos de protección social y económica tienen que ir afinándose casi en tiempo real, por lo que Escrivá considera que lo más adecuado es una buena política de incentivos.

Escrivá también se ha permitido un poco de «autobombo», de manera que ha alabado la capacidad que ha tenido el gobierno para innovar a la hora de implementar las medidas económicas y sociales para hacer frente a una pandemia que exactamente tiene solo unos meses de vida.

Esta transición, así la denomina el ministro, ha sido acogida muy favorablemente por los agentes sociales, tanto desde el punto de vista sindical como desde el punto de vista de las organizaciones empresariales.

Reunión de diálogo social

Dirigida por la ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, el encuentro se producirá el próximo jueves a las 17:30 horas, y contará con la presencia de la CEOE, que retorna a la mesa de negociación.

Hay que recordar que la organización que preside Antonio Garamendi abandono los cauces de diálogo social después de que el gobierno, con la concurrencia de EH Bildu, derogara la reforma laboral que promulgó el PP.

En la reunión estarán presentes «pesos pesados» del gobierno socialista, entre los que se puede citar a Teresa Ribera, Yolanda Díaz, José Luis Escrivá, José Luis Ábalos, Reyes Maroto y María Jesús Montero.

De las organizaciones sindicales estarán presentes los líderes de las dos principales organizaciones sindicales, UGT y CC. OO., Pepe Álvarez y Unai Sordo, respectivamente, y de la patronal los líderes de CEOE, Antonio Garamendi y CEPYME, Gerardo Cuerva.

Sin recortes en las pensiones

Es algo que ha reiterado por activa y por pasiva el ministro José Luis Escrivá, pero también ha querido subrayar que es necesario que la edad efectiva de jubilación se acerque a la edad legal.

También ha anunciado que cree que habrá consenso en el Pacto de Toledo entre todos los partidos políticos que participan en él, además de mostrarse convencido que el Ingreso Mínimo Vital servirá para atemperar los niveles de pobreza.

Fuente – el diario / LA INFORMACIÓN

Imagen – Diario de Madrid / pxfuel / Michael Kooiman / Sarah Beth Dwyer / Josep María Viñolas Esteva / Billlie Grace Ward / Gobierno de Castilla – La Mancha / mghnnn

La economía alemana en la UCI

La economía teutona tampoco ha podido soportar el embate del coronavirus, y se ha «dejado» un 2,2% de su PIB en el primer trimestre del 2020, según la Oficina Federal de Estadística del país germano; una evaluación preliminar de la caída del PIB en el segundo trimestre habla de una merma del 12,2%

En solo tres meses, el PIB alemán ha caído un 2,2%, lo cual puede afectar al resto de la economía europea, ya que lo que sucede en la «locomotora» alemana, afecta, y mucho a los otros 26 países que forman parte de la Unión Europea.

Además, todo hace prever que la afectación a la economía alemana de estos meses de pandemia será todavía mayor entre los meses de abril y julio, con una afectación económica de la cual el país que gobierna Ángela Merkel tardará muchos meses en salir.

Peor que la crisis financiera del 2009

En los tres meses que llevan de pandemia en parte de lo que fuera Prusia, la devastación económica es superior a la que se produjo en la crisis financiera que sucedió en el 2009, y alcanza casi a la que se produjo cuando la RFA y la RDA pasaron a convertirse en un solo país.

La valoración proviene de datos preliminares del primer trimestre del 2020 de la Oficina Federal de Estadística alemana y supone rubricar que el PIB alemán ha sufrido una caída del 2,2%, teniendo en cuenta que ni enero ni en febrero el covid-19 campaba todavía por sus respetos.

Fue hace solo dos meses cuando Berlín decretó el cierre de comercios y de la actividad económica no esencial, por lo que se prevé que en la próxima «oleada» la caída del PIB sea todavía mayor, que será la «cata» que corresponda al segundo trimestre del año.

Medidas «ad hoc» en un contexto de recesión

La única forma que ha tenido el Estado Alemán para hacer frente a la debacle económica ha sido hacer fluir cuantiosas ayudas económicas de emergencia tanto a empresas como a autónomos.

Casi desde el primer momento, la intención del Gobierno alemán ha sido crear un «colchón» que impida que la crisis se llevase por delante el tejido productivo teutón, por lo que debido a ello el desbarajuste económico ha sido mucho menor que otros países del entorno europeo.

Al mismo tiempo, la mejora en la situación sanitaria ha permitido «abrir» un poco la economía, por lo que la situación ha mejorado siquiera algo, y aunque todavía no hay «brotes verdes», por lo menos no se ha acabado en un desastre.

Alemania ya estaba, en el 2019, en una delicada situación económica, ya que, en diciembre de 2019, después de dos trimestres consecutivos con crecimiento negativo, había entrado en recesión.

Remontarse a la crisis financiera

No sucedía una caída mayor del PIB desde el 2009, cuando la contracción de la riqueza que produce anualmente Alemania se «despeñó» un 4,7%, y tal como refleja la Oficina Federal de Estadística se debió prioritariamente a la retracción del consumo doméstico.

Afortunadamente, el desplome del PIB pudo ser, en parte, compensado con el buen desempeño del sector de la construcción y con un aumento del gasto público de las arcas alemanas.

Otro de los sectores que sufrieron un desplome fue el de las importaciones y las exportaciones, que con la declaración de pandemia ha empeorado debido a que el transporte de mercancías, fundamentalmente marítimo está, a día de hoy, paralizado.

Lo que no ha aumentado es el desempleo, por lo que ese indicador se ha mantenido estable producto del mecanismo de kurzarbeit, por el que se reduce la jornada laboral en la empresa privada, evidentemente con una merma en los emolumentos, aunque el trabajador es compensado por el Estado.

Previsiones nada halagüeñas

Los más preminentes economistas alemanes, auguran que a corto plazo la situación no va sino a empeorar, aunque con el plan de choque que ha pergeñado el ejecutivo de Ángela Merkel, es posible que la situación se estabilice a medio plazo.

Las medidas que se van a poner encima de la mesa desde la Cancillería consisten en ir «abriendo» paulatinamente la economía, combinándolo con amplias medidas de alivio fiscal, esto es, atenuación de impuestos para empresas y autónomos.

Los datos, en cuanto a actividad económica llaman ya a la esperanza, ya que, analizando los datos de movilidad de Google, y comparándolos con las semanas de «cerrojazo», se ha producido un aumento en los desplazamientos, la mayoría de profesionales y trabajadores, del 80%.

Sin embargo, tal como informan desde Instituto de Investigaciones Económicas, IFO en sus siglas en alemán, para evaluar la verdadera faz de la «crisis del coronavirus» es necesario esperar todavía tiempo.

El análisis que hace el Institut fuer Wirtschaftsforschung proviene del hecho de que los datos aportados por la Oficina Federal de Estadística corresponden el primer trimestre del año, y la «parte del león» en cuanto al desplome de la economía solo va a poder ser evaluada en trimestres posteriores.

Las previsiones son terroríficas, máxime cuando la economía alemana tiene una merecida fama de ser la «locomotora» económica de Europa, no en vano tiene el PIB más abultado de toda la UE.

La caída de la riqueza que se genera en Alemania en un año, se prevé que caiga en el 2020 algo más de un 12,2%, a pesar de lo cual y con la ligereza que ha tenido el «cerrojazo», en comparación con el que se ha producido en otras latitudes europeas, su merma del PIB en el primer trimestre no ha sido excesiva.

Países europeos del entorno, incluida España, han tenido una mayor caída de su Producto Interior Bruto, en el caso de nuestro país ha sido del 5,2%, mientras que en Francia esa magnitud ha sido del 5,8%, y en el país que gobierna Giuseppe Conte ha sido de un 4,7%.

No es aventurado decir que cuando Alemania se resfría, a muchos países europeos, caso del nuestro, les puede suceder que sufran una severa pulmonía.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – VV Nincic / pointnshoot / zoetnet / idowl / Wikipedia

El gobierno echa el resto

El gobierno de Pedro Sánchez se ha embarcado en un ambicioso plan de rescate, tanto de la economía, pero también de los ciudadanos, con el objetivo de que nadie se quede atrás, con un gasto social que aumentará en un 17%

El gobierno de Pedro Sánchez está poniendo «toda la carne en el asador» y para hacer frente a la devastación económica que está provocando la pandemia y va a comprometer hasta el 51,5% del PIB para reflotar la economía y a los ciudadanos.

La partida más cuantiosa va a ir al gasto social, con un aumento del 17% para hacer frente al drama social que va a provocar que en los primeros seis meses del año la economía se vaya a contraer un 18%.

Las previsiones, nada halagüeñas, pero no por ello fundadas en datos, es que la economía española solo recuperará el nivel del 2019 cuando pasen dos años, esto es, en el 2022 y el paro «escalará» hasta los 4,4 millones de personas.

El resto de los indicadores económicos también se sitúan en números rojos: la inversión caerá el 25% y las exportaciones se reducirán en un 27%.

El PIB en caída libre

Las previsiones menos catastrofistas del Banco de España evalúan que el PIB caiga en este 2020 un 9,2% en la previsión más favorable, situando el hundimiento en un 13% en el escenario más catastrofista.

Y si analizamos las magnitudes por trimestres, la contracción es para provocar sudores fríos: en los dos primeros trimestres nos dejaremos un 18,2% del Producto Interior Bruto.

La recuperación económica comenzaría en el último trimestre del año y se consolidaría definitivamente en el 2022, logrando volver a los indicadores económicos que se tenían en el año 2019.

Nos asomamos a una «travesía por el desierto» de dos años, en los cuales la actividad renqueará producto de estos meses malhadados en los cuales la economía va a andar a medio gas.

Un déficit público desbocado

La crisis económica en la cual ya estamos asentados va a presionar a las arcas públicas que van a tener que invertir cantidades ingentes de dinero para rescatar el sistema financiero y productivo.

Producto de ello va a ser muy difícil embridar el déficit, caballo de batalla de todos los gobiernos a los cuales desde Bruselas se les obliga a cuadrar las cuentas, aunque la mayoría de las veces logra eso es un ejercicio de política ficción.

Las previsiones son que este año terminemos el ejercicio fiscal con un déficit público del 10,34%, cuando el 2019, con unas estrictas políticas de ajuste, se logró que solo fuese del 2,82%.

No dejar a nadie atrás

Es la idea central que va a regir lo que desde el gobierno ya se ha definido como el «rescate ciudadano», que por primera vez en la historia reciente de España se va a centrar en los ciudadanos y no solo en arreglar la economía y desentenderse de la ciudadanía.

Han sido dos ministras, María Jesús Montero, titular de Hacienda, y Nadia Calviño, ministra de economía las encargadas de presentar el Programa de Estabilidad y el Plan Nacional de Reformas.

La partida dineraria dedicada a la consecución de ambos planes va a suponer invertir más del 50% de la riqueza nacional que España genere este año, lo que en dinero contante y sonante son 576.714 millones de euros.

Hay que remontarse al año 2012 para encontrar un gasto tan abultado, ya que, en ese año, y el estado se gastó el 48,7% de la riqueza nacional en una situación que ni por asomo era comparable, siendo la actual, como ya hemos definido, de «tormenta perfecta».

Hace ocho años, el PIB solo retrocedió un 3% y mandó al paro a seis millones de personas; el coronavirus va a arrojar a las filas de desempleo a más del 19% de la población activa, y la situación de empleo solo mejorará, y un poco, en el 2021.

Campeones en prestaciones sociales

Afortunadamente, el gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos ha implementado un ambicioso plan de rescate ciudadano, entre las que se cuentan prestaciones por desempleo, prestaciones para los que están sufriendo Expedientes de Regulación Temporal de Empleo y el pago de cese de actividad de los autónomos.

Del mismo modo, dentro del Plan de Estabilidad también está contemplado la subida de sueldo de los funcionarios, hacer frente a los pagos de la contratación de personal sanitario y el pago de la ingente cantidad de insumos médicos para hacer frente a la pandemia.

Menor tributación

De resultas de la merma en la actividad económica, la tributación también se va a resentir, recaudando un 5,3% menos, lo que va a suponer que se dejará de ingresar en las arcas públicas hasta 25.711 millones menos.

Por lo tanto, lo recaudado ascenderá a los 263.443 millones de euros, situando la tributación a niveles del año 2017 y quedará «tocada» especialmente la partida de IRPF, que descenderá un 2,4% con respecto al 2019.

Por otro lado, y producto de que la crisis económica que se adivina en el horizonte retraerá el consumo, una partida que se resentirá será la del Impuesto sobre el Valor Añadido, que caerá un 5,2%.

Del mismo modo, lo logrado con el impuesto de sociedades será una cifra raquítica debido a los muchos menores beneficios que tendrán las empresas, que solo alcanzarán los 23.600 millones de euros.

Pero el principal desastre tributario se producirá en el impuesto que graba las transmisiones y los actos jurídicos documentados, que, debido al parón económico, al producido y al que se va a producir, retrocederá un 38%.

Las arcas de la Seguridad Social, además, están sufriendo un estrés considerable debido a que se está pagando una prestación a todos aquellos trabajadores sometidos a un ERTE y un subsidio a los autónomos que han cesado su actividad.

La merma de ingresos de la SS será, en este año 2020, de 16.052 millones de euros, lo que supone el 1,29% del Producto Interior Bruto.

Estabilidad tributaria

Tal como ha referido la ministra María Jesús Montero, el gobierno no tiene en mente ni una subida ni una bajada masiva de impuestos, pero si incorporará nuevos impuestos, que tienen que ser autorizados por el Congreso.

Entre estos están los tributos sobre servicios digitales y transacciones financieras, para que puedan hacerse efectivos en el último cuatrimestre del año, aunque la nueva normativa tributaria se afinará en una próxima Comisión de Reconstrucción.

Fuente – InfoLibre / La Moncloa – Gobierno de España / Pedro Belleza / Jason Baker / Resolute Support Media / Peter Linke / Janet Ramsden

El gobierno alemán rescata a la gran empresa

A pesar de que son más de 15.000 las empresas que esperan como «agua de mayo» los préstamos del gobierno alemán que las doten de liquidez, parece que será la gran empresa alemana la que recibirá el grueso de los créditos del Instituto de Crédito para la Reconstrucción (KfW)

El gobierno alemán se apresta a rescatar con 19.000 millones de euros a la gran empresa alemana, como una manera de hacer frente a la desaceleración económica que ha provocado la crisis sanitaria del covid-19.

Muchas de estas empresas están sufriendo económicamente debido a las medidas de distanciamiento social que han impuesto las autoridades alemanas, siendo una de las más afectadas uno de los buques insignias de la industria deportiva alemana, como es el caso de Adidas.

También a las aerolíneas y empresas turísticas

Una de las empresas que se va a ver beneficiada con las millonarias ayudas va a ser la aerolínea Lufthansa, que ha visto como su negocio se esfumaba después de que el tráfico aéreo haya descendido a mínimos históricos.

TUI, uno de los principales mayoristas de viajes de Alemania también recibirá una buena cantidad por parte de las autoridades alemanas, que como en el caso del resto de las grandes empresas alemanas, será a base de créditos.

El sector del turismo ha recibido un duro varapalo debido a que la actividad se ha paralizado completamente con la pandemia, y nada indica que, en el futuro próximo, el negocio se vaya a recuperar, y mucho menos hasta que haya una vacuna que permita recuperar la interacción social.

Instituto de Crédito para la Reconstrucción

El KfW, en sus siglas en alemán, va a ser el encargado de librar los créditos para esos gigantes empresariales de sus respectivos sectores, en una cuantía que llegará a los 2.400 millones de euros.

Dentro de ejecutivo alemán hay algunos ministros que no entienden como empresas señeras de la economía alemana, con cientos de millones de euros de beneficios durante muchos ejercicios, pueden estar optando a créditos del KfW.

Por otro lado, alguna prensa económica ha calificado como desastre de comunicación la manera en la cual Adidas ha optado a las ayudas, máxime cuando, como ya hemos dicho, se trata de uno de los «buques insignias» de economía alemana.

El préstamo que ha pedido Adidas tiene por objeto poder pagar los alquileres de sus tiendas, a pesar de que son muchos los analistas que piensan que la empresa que fundase Adolf Dassler debería tener el suficiente «músculo» financiero como para poder superar este bache.

En principio, las ayudas del KfW están destinadas a la pequeña y mediana empresa, pero por lo que parece es la gran empresa alemana la que pretende monopolizar las mismas, máxime cuando los préstamos no llegan a los 3.000 millones de euros.

Gran empresa que ya ha recibido ayudas

Es el caso del gigante de la industria turística TUI, que ha recibió del estado alemán un crédito de 1.800 millones de euros para hacer frente a la crisis del coronavirus, una empresa que el anterior ejercicio fiscal tuvo unos beneficios de 19.000 millones de euros.

Tal como ha publicado el diario Süddeutsche Zeitung, la gran empresa alemana, inclusive antes de solicitar los créditos del KfW, ya ha recibido, por parte del gobierno alemán, ayudas por valor de 19.000 millones de euros para conjugar la pandemia del covid-19.

A día de ayer, habían solicitado sustento económico un total de 15.150 empresas, y la mayoría entran dentro de la categoría de pequeña y mediana empresa, que es para lo que están diseñados los créditos del KfW.

En total, el sector productivo alemán aspira a lograr créditos por 28.000 millones de euros para hacer frente a la debacle económica que está suponiendo la pandemia del covid-19, una crisis que todavía nadie ha podido calibrar ni se sabe cuánto durará.

Avalados por el estado

El garante último de los créditos que se están concediendo es el estado que dirige Ángela Merkel, aunque la concesión corresponde a bancos privados, pero en caso de que la empresa no pueda devolver el empréstito, respondería el gobierno alemán.

Los créditos han supuesto un «balón de oxígeno» para las empresas alemanas que han visto como su actividad se desplomaba de un día para otro con la llegada a Alemania de la pandemia, y ahora esperan que la inyección de 156.000 millones de euros al tejido productivo teutón sirva para reactivar la economía.

Fondo para la Estabilización de la Economía

Es el «conejo en la chistera» que acaba de sacar el gobierno alemán, y está dotado con 600.000 millones de euros, que tal como van las cosas, estará destinado a las grandes empresas alemanas.

Los grandes conglomerados económicos, como los ya citados TUI y Adidas, se aprestan a solicitar una inyección millonaria, y aunque todo parece indicar que será la gran empresa la que monopolizará los créditos, en la «cola» hay más de 15.000 empresas.

La inyección tiene como objeto prioritario que el sector productivo pueda contar con liquidez en el menor tiempo posible, y no son subsidios, sino una compensación por lo que, con el confinamiento, el estado no está dejando desarrollar su modelo de negocio.

Lufthansa también se apunta

A aerolínea de bandera alemana también quiere un buen «pellizco» del Fondo para la Estabilización de la Economía, ya que la situación que está viviendo la compañía aérea, con los espacios aéreos de medio mundo cerrados, es delicada.

Inclusive desde determinados ámbitos se está especulando que, con una situación financiera catastrófica, el estado alemán podría optar por la nacionalización, total o parcial, de la compañía que es propietaria, también, de Germanwings.

Como otras muchas grades empresas alemanas, el parón económico de dos semanas, ha hecho de tener una facturación de más de 36.000 millones de euros el pasado año, haya pasado a estar en la UVI económica.

El proceso de pandemia económica, no solo en Alemania, sino en toda Europa, ya lo han explicado los economistas, y tiene que ver con un proceso de «shock» tanto de la oferta como de la demanda.

De cualquier modo, también son muchos los economistas que prevén una recuperación económica en V, esto es, una recuperación fulgurante que puede permitir que en el 2021 la economía alemana pueda volver a crecer «a toda máquina».

Fuente – el diario / Lufthansa en Wikipedia

Imagen – leo gonzales / Simon_sees / Deutsches Haus Ho Chi Minh City / Dontworry / EU2017EE Estonian Presidency / Vizu / rp72

El ingreso mínimo para mayo

Finalmente, será en el mes de mayo cuándo esté lista le ingreso mínimo vital que prepara el gobierno para hacer frente a la destrucción de empleo que ha provocado la pandemia del covid-19, aunque todo parece indicar que no se tratará de una medida temporal y que ese ingreso mínimo vital ha llegado para quedarse

Un problema de coordinación dentro del gobierno ha impedido que ayer fuese la «puesta de largo» del ingreso mínimo vital que prepara el ejecutivo de Pedro Sánchez, como una de las «medidas estrella» dentro de la impronta social que quiere imprimir el ejecutivo.

De cualquier modo, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha informado que para el próximo mes de mayo el subsidio ya podrá ser cobrado por todos aquellos que cumplan los requisitos para su percepción.

De hecho, Pablo Iglesias y los ministros de Unidas Podemos organizaron un acto para presentar el salario mínimo vital, del que el ministro ha confesado que se enteró por la prensa.

Para mayo

Es lo que se informado desde el ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, aunque todavía quedan muchos «flecos» y aristas sin limar para poder concretar a fondo las medidas.

De hecho, como ya hemos informado, Pablo Iglesias y los ministros de Unidas Podemos organizaron un encuentro para hacer pública la medida, un encuentro que del que el ministro Escrivá ha dicho que se enteró por la prensa.

La creación de un ingreso mínimo vital, y su negociación, ha hecho subir la tensión entre los partidos políticos que forman parte de la coalición de gobierno, que necesita que se «limen» muchas aristas todavía.

Pablo Iglesias se ha quejado de como se ha comunicado la medida a la opinión pública y a los españoles, aduciendo el vicepresidente que le hubiese gustado presentar el salario mínimo vital en un acto conjunto con José Luis Escrivá.

Solo debates

Pablo Iglesias ha querido rebajar la tensión y no dar «munición» a los que hablan de considerables tensiones dentro del ejecutivo de coalición.

Iglesias, no oculta que hay intensos debates dentro del gobierno de Pedro Sánchez, pero son eso, debates con los que finalmente siempre se llega a un acuerdo, negando posturas irreconciliables.

Además, los acuerdos entre Unidas Podemos y el PSOE han logrado que los meses hasta lograr diseñar la prestación, fechas de las que hablaba María Jesús Montero, la portavoz del gobierno, se hayan acortado a solo mes.

Todavía falta concreción

Varios miembros del gobierno, sobre todo ministros de Unidas Podemos llevan semanas lanzando «globos sonda» sobre diversas cuestiones que tienen que ver con el ingreso mínimo vital, entre otras que no tendrá una duración temporal.

Algunos territorios, caso de Euskadi, instituyeron una suerte de ingreso mínimo vital hace ya más de 30 años, que en el caso de la Comunidad Autónoma del País Vasco lleva el nombre de RGI y que permita que todo el mundo pueda vivir con un mínimo de dignidad.

Uno de los principales debates dentro del ejecutivo ha surgido alrededor de la cuantía del mismo, que podría llegar a los 500 euros en los casos en que el perceptor sea una persona que viva sola y no tenga cargas familiares.

De hecho, uno de los «jardines» en los que se quiere meter el gobierno es en diseñar una prestación que llegue verdaderamente a aquellos que lo necesitan, eliminando las trabas burocráticas que muchas veces impiden que se cobre la ayuda.

La CEOE se entromete

La Confederación de Organizaciones Empresariales no quiere ser un «convidado de piedra» en el debate sobre un ingreso mínimo vital, que como se indica desde Unidas Podemos, se quiere que sea permanente y no meramente temporal.

La intromisión de CEOE y CEPYME no ha hecho sin acelerar los tiempos para la constitución de la percepción, y ha sido una negociación que ha involucrado a los «primeros espadas» del PSOE y Unidas Podemos, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Producto de esa negociación en la cumbre es que el subsidio estará funcionando para el ya cercano mes de mayo, y no en un plazo de varias semanas como había informado el ministro de Seguridad Social.

Un millón de hogares

Las previsiones de la Seguridad Social son que el ingreso mínimo vital podría llegar a ser percibido hasta en un millón de hogares, lo que supondría aproximadamente tres millones de ciudadanos.

De ese millón de hogares, en al menos la mitad podrían vivir niños, y sería una forma de paliar, en parte, la enorme pobreza infantil que soportamos en este país, un estado que se dice del «primer mundo».

Otro dato que colige la Seguridad Social es que el 10% de esos hogares están habitados por familias monoparentales, esto es, en los cuales solo hay un adulto y niños, siendo el adulto habitualmente la madre.

José Luis Escrivá también ha adelantado que la prestación de ingreso mínimo vital será gestionada en exclusiva por la Seguridad Social, como ya hace esa institución con la prestación por hijo a cargo.

Con ello, lo que está diciendo el ministro es que las competencias de gestión serán exclusivas del estado, sin perjuicio que la ayuda se pueda compatibilizar con la prestación de ingreso mínimo vital de la que ya disponen algunas autonomías, caso de la RGI vasca.

La RGI vasca

El erial industrial y laboral que provocó la reconversión industrial, especialmente en Euskadi, hizo que miríadas de trabajadores se quedasen de un día para otro en el «paro», sin ningún tipo de ingreso.

En el año 1989, al calor del entendimiento político entre el PNV y el PSE-EE, y siendo Lehendakari José Antonio Ardanza, se inauguró la Renta de Garantía de Ingresos, como una manera de paliar situaciones de ausencia de ningún ingreso.

Esta RGI es uno de los «espejos» en los cuales se ha mirado el Ministerio de Seguridad Social a la hora de diseñar la prestación que se inaugurará el ya cercano mes de mayo.

En estos momentos perciben la RGI un total de 52.000 vascos, se trata de un ingreso revisable y está indisolublemente unido al compromiso del perceptor de buscar activamente empleo, llegando la prestación incluso a inmigrantes que todavía no han conseguido la residencia.

Además, también como la prestación que prepara el ejecutivo de Pedro Sánchez, se trata de una ayuda modulable, cobrándose más en función del número de personas de la unidad familiar que se encuentran en situación de desempleo.

Fuente – EL PAÍS / José Luis Escrivá en Wikipedia / EL INDEPENDIENTE

Imagen – Images Money / mrhs1974 / La Moncloa – Gobierno de España / Gobierno Castilla – La Mancha / Brad Greenlee / Omar Uran

«Barra libre» para la compra de deuda pública europea

Por segunda vez, la primera fue en la crisis financiera del 2008, el Banco Central Europeo se apresta al rescate financiero de los países europeos, de manera que como en la anterior crisis, se basara fundamentalmente en la compra de deuda pública, esta vez sin ningún tipo de restricción

El BCE ha tomado la decisión de permitir que el Banco Central Europeo para comprar deuda pública de los países que conforman la Unión Europea.

Tal como ha dicho la presidenta de esa institución financiera «a tiempos excepcionales, medidas excepcionales», y poco más o menos ha dicho que hará todo lo necesario para dotar la toda la estabilidad y la liquidez necesaria para mantener el mercado único europeo.

Las palabras de Lagarde han sido como un bálsamo, ya que las primas de riesgo de los países del sur de Europa, que estaban viendo como sus indicadores comenzaban a crecer, han visto como se desaceleraban e incluso disminuían sus niveles.

Y no solo palabras

Pero Christine Lagarde no se ha limitado a poner paños calientes y buenas palabras, sino que ha anunciado que el BCE comprará deuda pública de los países de la Unión por valor de 750.000 millones de euros.

Además, tal como se ha sabido el pasado miércoles, el BCE hizo públicos los criterios que iba a utilizar para la compra de deuda pública de los países miembros, y los mismos son muy abiertos, como amerita la situación de emergencia económica en la que vivimos.

Máxima flexibilidad

Como no podía ser menos, la máxima flexibilidad será aplicada a los países del sur de Europa, que están sufriendo con especial virulencia el embate del coronavirus en sus estructuras económicas, sociales y sanitarias.

Explícitamente, desde la cúspide del Banco Europeo en Frankfort se ha indicado, de una manera clara, que la compra de deuda pública de países europeos no tendrá las restricciones que en anteriores rondas de financiación.

La «disciplina fiscal» que ha desarrollado en el pasado la institución financiera que preside Christine Lagarde es previsible que no se utilice, al menos en esta ocasión, ya que la situación económica es terrible y sin flexibilidad no sería raro que se produjese un crac económico en Europa.

Tras el anuncio de Christine Lagarde las primas de riesgo de los países del sur de Europa bajaron porque la medida, o, mejor dicho, el anuncio de la medida de compra de deuda, ha hecho que los inversores vuelvan a tener confianza en la economía europea.

Primas de riesgo

Para los no iniciados en los arcanos económicos, decir que la prima de riesgo es un diferencial entre lo que se paga por el bono alemán de diez años y lo que paga cada uno del resto de los países europeos.

Es conveniente recordar que, en la crisis financiera de 2008, los países del sur de Europa vieron como dicha magnitud se recalentaba, haciendo muy difícil, en aquellos años, que países como Italia y España o Grecia se pudiesen financiar en los mercados internacionales.

De hecho, la incapacidad de algunos países para acceder a financiación, como fue el caso de Grecia, hizo que tuviese que ser rescatada financieramente por la Unión Europea.

El sistema de rescate, en parte, también consistió en una medida que ya se ha convertido en un clásico en el «arsenal» para conjurar las crisis económicas actuales: esto es, compra masiva de deuda pública.

Viejas fórmulas que ya no funcionan

En la anterior crisis, una de las normas que utilizó la Unión Europea a la hora de comprar deuda pública de los países rescatados, fue no comprar, y en el mercado secundario, más de un tercio de la deuda en un país.

Esa caución provenía de que de comprar más deuda de cada uno de los países afectados podría interpretarse como una financiación directa a cualquiera de los 28 estados que formaban parte de la Unión Europea.

Desde la BCE, el nuevo plan de rescate que están preparando, va a pivotar conforme a tres ejes: primero el tiempo, ya que puede a llegar a estar en activo hasta dos años, la segunda característica es que se podrán comprar tanto activos públicos como privados.

La última novedad tiene que ver con el hecho de que se ampliará la compra de deuda pública a cualquier país de los 27 que lo solicite, mientras que en el anterior «rescate», la adquisición se ciñó a los países del sur de Europa.

La «fórmula» Dhragi

Mario Dhragi, el artífice de la salvación económica de Europa en el año 2008, ha salido a la palestra y en una tribuna de opinión en el prestigioso Financial Times indica que la crisis del coronavirus provocará una inevitable recesión.

Una de las claves, según el que también fuera ejecutivo del Banco Mundial, es actuar con la mayor premura posible, de manera que la recesión que venga después sea la menor posible y la recuperación económica sea en forma de V.

Dhragi también considera, que, a partir del final de la crisis sanitaria, serán normales en los países de la Unión Europea niveles altos de deuda pública, con lo cual se tendrán que relajar el techo de déficit que se impone desde la UE a los países.

¿Seguirá la economía siendo lo más importante?

Son muchos los pensadores, y entre ellos muchos economistas, que opinan que una vez superada la crisis las prioridades de las sociedades europeas van a cambiar, volviéndose sus prioridades más humanas.

Si bien desde la II Guerra Mundial, los países occidentales, más en Estados Unidos que en Europa, se han dedicado a «adorar al becerro de oro», dejando el humanismo como algo pasado de moda.

Es evidente que la economía va a seguir siendo importante, muy importante ya que va a ser necesario realizar una reconstrucción económica en Europa parecida al del Plan Marshall, que se gestó como una forma de reconstruir un continente devastado.

Fuente – EL PAÍS / Mario Draghi en Wikipedia

Imagen – Carsten Frenzl / G20 Argentina / oatsy40 / Adam Dachis / Alex Graves / Estonian Presidency / THE WALL STREET JOURNAL

El gobierno será el gran avalista económico en esta pandemia

El gobierno que preside Pedro Sánchez se va a convertir en el máximo avalista de las empresas españoles, pequeñas y medianas, pero también grandes, que necesiten préstamos bancarios para poder seguir su actividad. Los avales tendrán una validez máxima de cinco años

El gobierno que preside Pedro Sánchez avalará el 80% de los créditos a PYMES y autónomos recibirán para, cuando concluya esta emergencia sanitaria, tengan capital para poder recuperar su actividad económica.

La primera «andanada» de avales, con una cuantía de 20.000 millones de euros, tendrá efecto retroactivo desde el 18 de marzo, y la función de ese dinero será para circulante, salarios y facturas varias.

Como ya hemos indicado que el «paquete» tiene efectos retroactivos, por lo que a algunas empresas les servirá para devolver créditos que tenían con entidades financieras y que habían quedado en el cesto de los impagos.

La AEB a favor de la medida

La «patronal» de los bancos españoles, la casi sacrosanta Asociación Española de la Banca, ha salido en tromba para alinearse con el gobierno en esta medida que pretende inyectar liquidez al sistema productivo español.

La premura que pide la AEB tiene que servir, según la asociación que preside José María Roldán, para evaluar de una manera rápida el mecanismo financiero que ha puesto en marcha el gobierno.

En una primera fase se trataría de «testar» como se ejecuta el mismo, estableciendo cuantas modificaciones sean necesarias para dotar al mecanismo de la suficiente flexibilidad para adaptarse a lo que se adivina como un entorno volátil y cambiante.

Tal como ha informado el presidente de la AEB, de lo que se trata es de que ninguna empresa española no pueda operar debido a que le falta lo que es el sistema circulatorio del sistema productivo, esto es, la financiación y sobre todo el circulante.

CECA también apoya la medida

Uno de los factótums en lo que a entidades financieras se refiere, la Confederación de Entidades de Crédito y Ahorro (CECA), lo que viene a ser la patronal de las pocas cajas de ahorro que todavía están en pie, también aplaude la medida.

Desde CECA se considera que la medida es imprescindible para dinamizar una actividad económica en España que, a día de hoy, se encuentra completamente ralentizada, a la espera del «maná» económico en forma de liquidez.

De hecho, CECA hace público su compromiso para permitir que las empresas del sector productivo español puedan seguir operando.

Características del primer tramo

Como ya se ha indicado, el primer «tramo» de la inyección de capital que realiza el gobierno será de «solo» de 20.000 millones de euros que estarán dedicados en exclusiva a financiar a la pequeña y mediana empresa española y a los autónomos.  

La calificación de PYME tiene el límite en el número de empleados de la empresa, que nunca pueden superar los 250 trabajadores.

El gobierno, con esta inyección de capital a las PYMES, lo que busca es favorecer el mantenimiento del empleo, permitir que ese tipo de empresas tengan circulante y permitir la continuidad de la actividad productiva.

Estos 20.000 millones de euros son una cuantía similar a la que otros gobiernos europeos están movilizando también para las empresas de su país que no llegan a los 250 empleados, y tiene el mismo objeto que las españolas.

Otro tramo para la mediana y gran empresa

Podemos decir que se trata, sin lugar a dudas, de «la parte del león», ya que se trata de la partida presupuestaria de mayor cuantía, y tienen como objeto que el estado se convierta en el avalista final de los créditos que solicite la mediana y gran empresa española.

En el caso de los nuevos préstamos, el estado avalará el 70% de la cuantía de los mismos, que bajará al 60% cuando de lo que estemos hablando es de la renovación de créditos previamente concedidos.

La elección de los porcentajes ha venido precedida de una intensa negociación a tres bandas – gobierno, banca y organizaciones empresariales, ya que desde CEOE y CEPYME lo que se buscaba era que el aval llegará al 90% de los créditos.

Luchar contra la incertidumbre

De lo que se trata con esta generosa política de avales es dar seguridad, o al menos una cierta seguridad, en un entorno económico devastado por la crisis sanitaria, en donde todavía quedan muy pocos sectores incólumes.

Y eso máxime porque, como las medidas de confinamiento no han sido lo suficientemente efectivas, está cerca un cierre total que dejará operativos solamente el sector de los supermercados y la distribución minorista de alimentos y las farmacias.

De hecho, los avales se van a poder utilizar inclusive con empresas que hayan entrado en mora, utilizando los avales para la renegociación de créditos fallidos con las entidades financieras que las concedieron.

Varias rondas

En el caso de los 20.000 millones de euros en avales para el parque de PYMES españolas, habrá varias «oleadas» de financiación sucesivas, de manera que cuando se acabe la primera, les seguirán las siguientes.

Además, el gobierno ganará dinero, porque el ejecutivo que preside Pedro Sánchez cobrará a cada banco que utilice los avales, entre un 0,20% y un 1,20% por permitir que en caso de impago el tesoro público respalde el impago.

En una lógica impepinable, cuanto mayor sea la cuantía del préstamo y mayor el tiempo, más cobrará el Estado a los bancos, con un máximo, como ya hemos dicho, del 1,20%.

Laissez faire, laissez passer

En una medida que puede ser calificada incluso como neoliberal, el gobierno no se mete en el interés que cada entidad financiera le cobra a cada empresa a la que le presta dinero, ya que lo deja al albur de la política comercial de cada entidad financiera.

A pesar de ello, el gobierno si quiere velar porque los tipos de interés que se apliquen vayan en consonancia con los que las que bancos y cajas de ahorro, han marcado desde el comienzo de la crisis del covid-19.

No más de un lustro

Una de las normas que sí es de obligado cumplimiento es que el plazo máximo para poder devolver el préstamo por parte de las pymes o de la gran empresa no puede superar los cinco años.

Por lo tanto, la validez del aval quedará sin efecto cuando haya pasado un lustro desde la fecha de concesión más cinco años, por lo que todos los avales quedarán sin efecto al finalizar el año 2025.

Como supervisor de la buena marcha de esta «batería» de avales, desconocida en la España contemporánea, se encontrará el Instituto de Crédito Oficial, el tan manido ICO.

Fuente – EL PAÍS / AEB

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