La hostelería en pie de guerra

El sector de la hostelería es uno de los que peor está llevando la pandemia de SARS-CoV-2 y en toda España ha salido a la calle para reivindicar, como en otros países europeos, ayudas directas, con un tercio de los negocios en la «cuerda floja»

Las manifestaciones por todo el territorio nacional se suceden con una hostelería que es uno de los sectores más perjudicados por la pandemia de SARS-CoV-2 y donde fuentes de la patronal ya no encuentran solución a los cíclicos «cerrojazos».

El recurso más manido de todas las comunidades autónomas – son ellas las que tienen la potestad de cerrar la hostelería – es, ante el descontrol de los casos de SARS-CoV-2, cerrar la hostelería.

Por suerte, en algunas comunidades autónomas, si se permite a los bares, cafés y restaurantes, preparar bebida y comida «para llevar», aunque hay CC. AA. que han impuesto medidas más draconianas, como el cierre completo.

Pocas se salvan

Dentro de los planes de la mayoría de las comunidades autónomas, el cierre de la hostelería se ha convertido ya en un «clásico», y como muestra un botón.

Castilla – La Mancha ha cerrado hasta el 28 de enero, hasta el 30 de enero en Baleares y la Comunidad Valenciana hasta el 4 de febrero.

En el caso de Euskadi, que ha cerrado perimetralmente todas las localidades de la Comunidad Autónoma, la hostelería también se ha visto obligada a «echar la persiana».

El cierre en el País Vasco no ha sido total, ya que permite que bares y restaurantes preparen comidas y bebidas «para llevar».

Y en aquellas CC. AA. que no hay restricciones la hostelería se enfrenta a la «espada de Damocles» de tener que cerrar a las 22:00 horas.

Cabeza de turco

Si bien es cierto que hemos tenido ocasión de contemplar de comportamientos poco edificantes en la hostelería, en la mayoría de los casos imputables a la clientela, para el sector se han convertido en las víctimas propiciatorias.

Desde el gremio de hostelería se defiende que existen otras actividades que están convirtiendo en focos de infección, como las Rebajas o el transporte público, actividades y servicios a los cuales no se aplican las medidas extremas que sufre la hostelería.

Manifestaciones que corren como la pólvora

La hostelería está «tocada» en todo el Estado, en un continuó de tener que cerrar mucho más pronto de lo acostumbrado hasta el cierre total.

Pero el sector no está dispuesto a quedarse «de brazos cruzados» y concentraciones y manifestaciones se reproducen por todo el territorio nacional.

Euskadi, Comunidad Valenciana, Extremadura, Madrid, las protestas se extienden como una mancha de aceite por todo el territorio.

Desde Hostelería de España, que es la organización que agrupa a más de 90.000 empresas de hostelería, se refiere que muchos negocios están en las últimas y se exige al gobierno ayudas directas al sector.

Buscar soluciones

Una de las soluciones, hasta que llegó el invierno y frío, fue permitir que los negocios de hostelería pudiesen poner terrazas, lo que en cierto modo compensaba el verse obligado a aforos del 50% o menores en interiores.

Otra de las medidas que han habilitado muchos consistorios – suelen ser los ayuntamientos los que regulan la hostelería – es la exención de tasas municipales mientras dure la pandemia, pero ni así muchos negocios consiguen el «oxígeno» que necesitan.

Otro recurso muy utilizado ha sido el de los ERTE, pero estos no pueden durar eternamente, aunque el gobierno ha prometido extenderlos hasta el mes de mayo.

De los 800.000 trabajadores que estaban en ERTE a 1 de diciembre de 2020, más de una tercera parte pertenecen al colectivo de la hostelería o gremios equiparables y otros 113.000 al gremio hotelero.

Un sector herido de muerte

La patronal del sector evalúa en un tercio las instalaciones que están a punto de sucumbir financieramente por no tener ingresos y tener que seguir haciendo frente a los gastos.

La situación es muy similar, así como los porcentajes, en todo el Estado, situación que puede seguir agravándose en caso de que se vuelvan a dictar próximos «cerrojazos».

Hasta el pasado mes de noviembre, el sector solo ha ingresado el 43% de lo que tenía previsto para el último trimestre del 2020, bien es cierto que la proyección se hacía teniendo en cuenta que la pandemia de SARS-CoV-2 estuviese superada.

A pesar de ello, existen sectores que están en una situación incomparablemente más grave: agencias de viajes, hoteles, hostales, campings y sector del transporte.

El Banco de España lo confirma

En diversos informes del Banco de España se confirma la casi defunción del sector. Según el organismo que dirige Pablo Hernández de Cos, el 75% del sector hostelero y afines cerraron el ejercicio fiscal con pérdidas.

A esa situación se suma, para empeorar el pronóstico, las características del sector: las empresas son muy pequeñas y no tienen «músculo» financiero para hacer frente a la peor crisis económica en ocho décadas.

Además, es un sector poco habituado a innovar: solo el 8% de las empresas han organizado acciones para llevar a casa de los clientes las comidas y bebidas que proporcionaban en sus locales.

Desde la patronal del sector se piden subvenciones para que el sector se reinvente, de manera que pueda establecer planes que llevar a la práctica para poder seguir desarrollando su tradicional negocio que no es otro que el de servir comida y bebida.

Ayuda europea distribuida por las comunidades autónomas

El gobierno de España ha puesto a disposición del sector de la hostelería un plan de apoyo con el dinero del fondo europeo REACT-EU, que ha sido distribuido por las comunidades autónomas.

En el caso de la Comunidad Valenciana que ha establecido el cierre completo de la hostelería en toda la CC. AA., el sector se beneficiará de ayudas directas por un montante de 340 millones de euros.

Mucho más magro es el plan de rescate de Castilla y León, que está dotado con un cheque de entre 2.000 y 4.000 euros para bares, restaurantes, hotelería y agencias de viajes. En total se repartirán 10 millones de euros.

La patronal del sector, mejor que unas ayudas que dependan de la facturación, proponen el «modelo francés» donde las ayudas dependen del número de trabajadores que tiene cada negocio, que se resumen en 500 euros por trabajador y mes.

Fuente – el diario

Imagen – Laura LaRose / Sam / Adam Jones / Karenne Sylvester / Alex Graves / Atle Solbakken / Antonio Tajuelo / Marco Verch

La pandemia impulsa los supermercados

Los supermercados, hipermercados y grandes superficies es uno de los pocos sectores que han visto como multiplicaban ventas y beneficios. El «cerrojazo» de marzo hizo subir la facturación en una progresión casi geométrica

Aunque la mayor parte de la actividad económica está «gripada» y sectores como la hostelería y el turismo no levantan cabeza, hay otros mercados que marcan récords.

Uno de esos sectores son los de los supermercados, llegando muchos de ellos hasta multiplicar sus ventas, si bien es cierto que con el reciente temporal de nieve Filomena, algunos de ellos han sufrido desabastecimiento.

Uno de los miedos cervales cuando se produce una pandemia como la del SARS-CoV-2 es que se produzca desabastecimiento de bienes básicos en los supermercados, aunque gracias a dios esta situación no se ha producido.

Lineales vacíos

Haya por marzo, cuando nos estalló en las manos la pandemia, la mayor parte de la ciudadanía se lanzó a comprar compulsivamente bienes de primera necesidad para llegar sus despensas en vista de lo que pudiera pasar.

En esos primeros meses que tuvimos que convivir con el SARS-CoV-2, muchos supermercados y grandes superficies llegaron a vender en una semana lo que antes vendían en un mes.

Uno de los bienes más perseguidos por los clientes fue el papel higiénico, cuyo consumo subió en los primeros meses hasta un 25%, conjuntamente con el del alcohol medicinal, mascarillas y gel hidroalcohólico.

De hecho, el confinamiento posterior también provocó que las viandas que no se podían consumir en la hostelería, se comprasen en la gran superficie o se adquiriese la materia prima para elaborarlos.

Durante el confinamiento lo más demandado en la cesta de la compra fue la cerveza, el vino, todo tipo de aperitivos y el chocolate.

Crece la facturación

El sector en su conjunto facturó un 7% más en el 2020 que el año anterior, y en parte se explica por un trasvase del gasto desde la hostelería, que todavía siguen viviendo su particular «travesía por el desierto».

La especial actividad del sector de las grandes superficies ha tenido un correlato automático en le empleo, con una fuerte contratación de todo tipo de personal para poder hacer frente al aumento de la actividad.

La gran superficie española ha podido exhibir su «músculo» ante una situación de extraordinaria gravedad como es la pandemia que todavía vivimos, logrando que en ningún momento se haya producido desabastecimiento.

No todo son beneficios

Bien es cierto que el sector ha tenido que aumentar también sus gastos, siendo la «parte del león» la inversión que ha habido que realizar para guardar todas las precauciones sanitarias obligadas por el SARS-CoV-2.

La creación de empleo también ha sido importante, tanto dar servicio a los clientes como para poder gestionar sus ventas online que también han crecido casi exponencialmente.

Pero en general, en todos los segmentos del comercio de alimentación y bienes de primera necesidad se ha notado el impulso: grandes superficies, supermercados, mercados, tiendas de proximidad y hasta bazares chinos.

El comercio de proximidad el más beneficiado

Han sido los supermercados y tiendas de barrio los que más han mejorado en sus ventas y su facturación.

Por lo general los que han podido aprovechar esta pandemia son supermercados especializados y con una buena oferta de producto fresco.

Estamos hablando de cadenas de supermercados como Consum, AhorraMas, Bonpreu, Gadis, Alimerka, Condis o Covirán, que inclusive han logrado hacerse con parte de la demanda que oferta Mercadona.

Su éxito se cifra en haber tenido la suficiente flexibilidad y rapidez a lo que estaba demandando sus clientes, sobre todo en lo que tiene que ver con producto fresco y comida preparada.

David vence a Goliat

Contrariamente a lo que sucede habitualmente, que no es otra cosa que el pez grande se come al chico, en esta crisis, los que mejor parados han quedado han sido los supermercados y no los hipermercados.

Estos supermercados han absorbido una demanda de compra porque los españoles han empezado a consumir en su casa lo que habitualmente consumían en la hostelería, obligada a un «cerrojazo».

Mientras tanto los hipermercados han visto como las restricciones de movilidad afectaban a sus clientes, fundamentalmente porque para acudir a ellos suele ser necesario tener un vehículo.

Son cadenas como Eroski y Día los principales beneficiados, ya que la mayor parte de su red comercial son supermercados que además se encuentra incardinados en la geografía de proximidad de las ciudades.

No salir del barrio

Es otra de las enseñanzas de la pandemia: los clientes han optado por comprar no en la gran distribución sino en tiendas o supermercados que están a pocas calles de su domicilio.

 Además, en lo que llevamos de pandemia se han producido ciertos cambios que han llegado para quedarse: se ha reducido la compra en tiendas de alimentación y ha aumentado un 14% el tique medio de la compra.

Otro canal de ventas que se ha visto afectado ha sido el comercio electrónico, impulsado por las restricciones de movilidad y el «cerrojazo» que vivimos entre marzo y mayo.

Los cambios principales de la compra «digital» tiene que ver que se ha trasladado a grupos de edad que no hacían ese tipo de compra – los mayores de 50 años – y que por primera vez el grueso de los clientes ha comprado producto «fresco».

En solo un año el comercio electrónico de productos de primera necesidad ha crecido un 30%, con la salvedad de que, si las empresas hubieran estado preparadas para el «salto», podrían haber aprovechado mejor la situación.

La pandemia ha aumentado el gasto

Debido al SARS-CoV-2, los supermercados, hipermercados y grandes superficies han tenido que realizar una importante inversión para hacer frente a la pandemia.

El sector en su conjunto ha tenido que realizar una inversión de 300 millones de euros, habiendo gastado Día, solo en EPIS, 12 millones de euros y Lidl un total de 26 millones de euros.

En reforzar sus canales digitales, que no estaba preparada para la avalancha de compras, el sector ha multiplicado el gasto por cuatro con respecto a las cifras del 2019.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Michael Ocampo / Raed Mansour / Polycart / Aranami / Hitchster / Virgin Retail / Ed Kholer / Kurtis Garbutt

¿Represalias?

La implantación de la «tasa Google» en España se ha convertido en un casus belli para la administración norteamericana, que ha anunciado posibles represalias por considerar que con dicho gravamen se discrimina a las empresas de su país

Es lo que veladamente ha anunciado Estados Unidos ante la imposición en España de la denominada «tasa Google», que según el gobierno norteamericano no hace sino discriminar a las empresas norteamericanas.

Recordemos de la «tasa Google», en esencia, consisten en que las grandes multinacionales tecnológicas – Google, Apple, Facebook y Amazon – tributen por el negocio que desarrollan en España.

Hasta la entrada su entrada en vigor, y mediante operaciones de ingeniería financiera, algunas de las multinacionales citadas, el caso más sangrante era el de Apple, llegaban hasta a declarar pérdidas en nuestro país.

Contra las normas de tributación internacional

Es lo alega la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, que alega que la «tasa Google», que no solo aplica España, sino también Austria y Reino Unido, es discriminatoria para con sus empresas.

Además, alega que dicha tasa es incompatible con las normas de tributación internacional, y también estaría limitando las posibilidades de negocio de las grandes empresas del país que dentro de poco gobernará Joe Biden.

El umbral que ha puesto la legislación española, un negocio anual mayor de 750 millones de euros, hace que 34 multinacionales norteamericanas se verán afectadas, mientras que de las empresas españolas solo dos superarían ese umbral.

La USTR aduce que, si el umbral fuese los 50 millones de dólares, las empresas españolas afectadas serían 20 y las norteamericanas 80.

Apunta a las Top

Es otra de las acusaciones de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, USTR en sus siglas en inglés.

La tasa se aplica a un importante número de servicios, desde la publicidad a la intermediación online o la transmisión de datos, unos sectores que están copados por multinacionales norteamericanas.

Desde la USTR se informa que sigue evaluando que respuesta dará a la «tasa Google» que está en vigor en España, no descartando algún tipo de sanción contra las empresas españolas a modo de represalia.

La respuesta más socorrida sería la de grabar con aranceles los productos españoles que exportan hacia Estados Unidos, unas sanciones de la misma guisa de las que tiene aplicadas a diversos productos europeos.

Una aplicación inminente

La «tasa Google» entrará en vigor este próximo sábado, aunque la primera liquidación se realizará dentro de tres meses.

Se aplicará a empresas que facturen más de 750 millones de ellos, y que al menos facturen tres millones en nuestro país.

Los servicios a los cuales se puede aplicar la «tasa Google» son servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y venta de datos y de metadatos.

Las previsiones iniciales de Hacienda eran de más de 1.000 millones de euros, pero finalmente una estimación más realista muestra que no serán más allá de los 968 millones de euros.

Y si las empresas se niegan a pagar la tasa

Como en cualquier iniciativa tributaria, se han establecido multas para aquellas empresas que se nieguen a pagar dicha tasa: el 0,5% del importe neto de la cifra de negocio del año natural anterior.

Los clientes pagarán la factura

Como casi en cualquier negocio, las empresas repercutirán el impuesto en sus clientes, y se espera por tanto un encarecimiento de los servicios.

Los españoles pagaremos entre 515 y 665 millones más por los servicios digitales, aunque como ya hemos indicado las grandes multinacionales del negocio digital tendrán, por primera vez, que tributar en España.  

La OCDE no es favorable a la «tasa Google»

Ha sido el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Ángel Gurría, el que ha valorado negativamente la introducción unilateral de esas nuevas tasas.

Fundamentalmente lo considera una mala idea debido a que lo único que podría suceder es que se entrase en una dinámica de guerra fiscal y comercial que no beneficiaría a nadie, pero sobre todo a pequeñas economías como la española.

Lo ideal sería que dentro del marco de la OCDE se pergeñara una «tasa Google» de obligatorio cumplimiento para todos los países miembros, solución que no parece próxima por la negativa de Estados Unidos de negociar esos términos.

Desde el gobierno español se califica la tasa como «transitoria» hasta que se legisle algo parecido dentro de las principales organizaciones económicas supranacionales, caso del G7 o del G20.

Google, el caso más flagrante

Se estima que entre 2016 y 2019, Google se llevó al paraíso fiscal de Islas Bermudas 34.000 millones de euros, dinero que no se tributó ni en Estados Unidos, país donde tiene su sede social, sino en Irlanda, donde tiene (aparentemente) su sede fiscal.

Google Ireland Holding Unlimited Company, que es la matriz de su esquema tributario, declaró unos ingresos, en el 2018, último año del que hay cuentas, 18.300 millones de euros.

Irlanda no es su matriz

Aunque pudiera parecer que la matriz de Google está en Irlanda, no es así, ya que la filial, pues de eso se trata, irlandesa depende de dos sociedades con domicilio fiscal en Bermudas.

Google Bermudas Limited Company posee el 99% de la filial irlandesa y el 1% restante está en manos de Google Bermudas Unlimited Company.

De hecho, en Irlanda la multinacional que fundase Sergei Brin, pago la exigua cantidad de 236,2 millones de euros en impuesto de sociedades.

Un esquema sencillo

La «trampa» de Google y otras tecnológicas utilizan sus gastos para enviar sus ingresos a países con baja tributación.

Lo que hace Google es pagar a la matriz por la marca, los productos, la tecnología, derechos intelectuales, y con ello reduce casi a 0 los beneficios de la filial, en este caso al española.

En el caso de Google España, los resultados de explotación fueron de 27 millones de euros, consiguiendo un beneficio neto de 20 millones después de pagar 6,8 millones como impuesto de sociedades.

Y eso cuando los ingresos, solo por publicidad de Google España, facturó 1.500 millones de euros, lo que da una idea de la enorme evasión de impuestos que realizan Google y otras tecnológicas.

De hecho, Google no es la única multinacional tecnológica que se ve favorecida por el liviano impuesto de sociedades irlandés, ya que Apple y Facebook también tiene allí la matriz con la que gobiernan todo su negocio europeo.

Fuente – EL PAÍS / LA VANGUARDIA / elEconomista

Imagen – Neon Tommy / Sam Halladay / Martin Saunier – Plumaz / La Moncloa – Gobierno de España / Teófilo / Mike / EU2017EE / Luis Villa del Campo / Robert Montgomery / Jernej Furman

Ponerle el collar (europeo) al gato

El Banco Central Europeo acaba de lanzar una iniciativa para regular, a nivel mundial, el Bitcoin y que deje de estar en un limbo jurídico que a nadie beneficia. Además, Christiane Lagarde acaba de lanzar la propuesta de crear una moneda virtual europea respaldada por el BCE

Las monedas virtuales, caso del Bitcoin, llevan décadas en la más absoluta de las desregulaciones, siendo muchas veces una moneda que se utiliza para actividades ilegales.

Ahora el Banco Central Europeo pide una regulación global del Bitcoin y de otras monedas virtuales, sobre todo porque se viene detectando que dicha moneda virtual se está utilizando para el «lavado» de dinero.

En récords históricos

Otro de los problemas que tiene el Bitcoin es que es una moneda altamente especulativa, que producto de la pandemia de SARS-CoV-2 está logrando récords en cuanto a su valor.

El pasado viernes cada Bitcoin rozó los 42.000 dólares, su máximo histórico, que ha dado como resultado también unas oscilaciones enormes en las últimas fechas.

Christine Lagarde, la presidenta del BCE ha quitado la ilusión a todos aquellos que creen que la moneda virtual se puede convertir en una moneda en un futuro próximo.

Entre los argumentos de Lagarde se encuentra que es un activo altamente especulativo, que se ha utilizado para todo tipo de negocios ilegales y que también se utiliza para el lavado de dinero.

Blanqueo de capitales

Como muestra de la misma Lagarde ha aducido la gran cantidad de investigaciones policiales y judiciales en las cuales se ha visto involucrado el Bitcoin, y ha anunciado que ahora mismo hay otras investigaciones en curso.

Por todo ello el BCE se muestra a favor de que se produzca una regulación a nivel global para evitar las fisuras fiscales por las cuales se podría colar el Bitcoin si se comienzan a realizar regulaciones nacionales.

La iniciativa podría surgir de alguna de las muchas organizaciones supranacionales como pudiera ser el G7 o el G20 y a partir de esa iniciativa lograr una regulación efectiva del Bitcoin.

Una criptomoneda europea

Sería lo más parecido a un euro digital, que tendría un coste 0 para los estados miembros de la Unión Europea que sería, por su «vitola» europea, aceptado por en todo el mundo.

Al mismo tiempo, la moneda virtual europea que no tendría ninguno de los riesgos asociados al Bitcoin y otras monedas virtuales, y que se convertiría en sinónimo de un pago fiable.

Lagarde, ejerciendo casi de pitonisa, cree que dicha moneda virtual europea llegará antes de cinco años, y que en al poco tiempo de entrar en vigor tendrá un enorme éxito.

El respaldo definitivo a esa moneda virtual europea vendría de que se convertiría en un método de pago barato, rápido, y seguro, que permitiría «puentear» el engorro de las monedas físicas.

Además, otras ventajas colaterales de una moneda virtual europea serían que colaboraría en una mejor soberanía monetaria y además lograría una mayor autonomía para la zona euro.

Favorable opinión de la ciudadanía europea

El BCE ha elaborado, le ha llevado meses tanto diseñarla como administrarla, una encuesta para saber el parecer de los europeos ante la posible creación de una moneda virtual netamente europea.

La encuesta, además de a ciudadanos también se «pasó» a empresas y diversos tipos de instituciones que trabajan en la Unión Europea.

El 41% de los encuestados, tanto ciudadanos como empresas y organizaciones, se mostraron a favor de que el Banco Central Europeo cree una moneda virtual que se pueda utilizar en todos los países de la Unión Europea.

Desde el BCE también se informa que los plazos para la implementación de una moneda virtual europea serán largos, y eso a pesar de que en el mundo de la tecnología todo va a la velocidad de la luz.

Riesgos del Bitcoin: un caso práctico

Y uno de ellos le ha sucedido a un programador alemán que trabaja en San Francisco, y que no lograba recordar la contraseña para acceder a unos Bitcoin en los que invirtió hace más de 10 años.

Los Bitcoines valen en este momento 20 millones de dólares y no logra recodar la clave para acceder a ellos. Dos intentos más y se quedará sin poder recuperar la importante cantidad.

Los Bitcoines fueron un pago por elaborar un vídeo de cómo funcionaba el Bitcoin hace una década, y en aquella época la criptomoneda tenía un valor entre dos y seis dólares.

No es algo inhabitual

Lo que le está pasando a este programador alemán es más habitual que lo que podría parecer a simple vista.

Son miles los monederos de Bitcoin que se han «perdido» porque sus propietarios han olvidado la contraseña o han introducido una incorrecta en todos los intentos que se tienen.

Eso, aunque es una moneda muy volátil, puede hacer que se pierdan auténticas fortunas y sus propietarios pueden sufrir auténticos traumas por haber perdido un dinero que podría haber hecho que su vida cambiase a mucho mejor.

Chainalysis, una de las más importantes gestoras de Bitcoines estima que el 20% de los Bitcoines «minados» pueden haberse perdido porque sus propietarios han olvidado las contraseñas para acceder a sus monederos.

Eso, al cambio actual, son 140.000 millones de dólares que alguien se ha dejado «olvidados» en un limbo, aunque en estos momentos es posible intentar recuperarlos.

Wallet Recovery Services

Se trata de una firma norteamericana que trabaja intentando lograr que sus clientes puedan recuperar las claves de acceso a sus monederos de Bitcoines.

El olvido de las contraseñas tiene que ser algo muy habitual, ya que diariamente reciben hasta 70 peticiones de ayuda de propietarios de monederos de Bitcoines que han perdido sus claves de acceso.

Otros servicios de pago electrónico, como pueden ser Pay Pal si tienen la capacidad para recuperar las contraseñas, pero no hay posibilidad de hacer eso con las contraseñas de los monederos de Bitcoin.

El reciente ímpetu del Bitcoin se debe a que inversores institucionales lo empiezan a utilizar de manera profusa, a pesar de que no está regulada por ningún gobierno o banco central, muy en la línea de misterio que rodea a Satoshi Nakamoto, su programador inicial.

Fuente – EL PAÍS / Economía en EL PAÍS

Imagen – Jorge Franganillo / Alejandro Mallea / The National Crime Agency / Jim Woodward / David J / Marco Verch / Book Catalog / Media Digest

Annus horribilis para el turismo en España

El desplome del sector turístico en España producto de la crisis del SARS-CoV-2 es más que evidente: ha pasado de suponer el 13% del PIB a ser solo el 4%, con un sector que tardará en recuperarse, y eso en las previsiones más halagüeñas, al menos dos años

El Plan B del sector turístico español, estimular la demanda interna después de la desbandada del turismo internacional, principal «maná» del sector, ha «pinchado rueda».

El turismo interior, además de viajar mucho menos que en años anteriores, producto del miedo al contagio del SARS-CoV-2, ha gastado mucho menos que en años anteriores, en concreto un 40% menos.

Un sector arrasado

De año aciago se puede calificar el 2020 para el sector turístico español, que ha provocado que el sector haya entrado en barrena, máxime cuándo supone el 12% del PIB español en el 2019.

La debacle del sector ha hecho que este año 2020 el aporte del sector turístico haya supuesto solo un magro 4%, aunque las aspiraciones eran mayores.

Precisamente porque se pergeñó una posible solución, que el turista nacional supliera al extranjero, que no se ha producido a pesar de las rebajas que el sector ha establecido en sus tarifas.

Una fórmula que no ha funcionado

Sin embargo, el turista español fue prudente y pesó más el miedo al SARS-CoV-2 que viajar aprovechando las jugosas ofertas que presentaban tour operadores y las cadenas hoteleras.

Los números «cantan»: este año 2020 los ingresos de sector turístico han sido solo el 40% de la facturación del 2019  y el turista nacional viajó un 42% de lo que lo hizo en el anterior ejercicio fiscal.

Los ingresos entre enero y septiembre del 2020 supusieron una facturación 15.150 millones de euros, mientras que en el mismo periodo del año anterior los españoles nos gastamos en viajes algo más del doble de esa cantidad.

Sin embargo, el turismo nacional no ha caído tanto como lo ha hecho el extranjero, que ha supuesto una bajada del 78% con respecto al mismo periodo del año 2019.

El sector saca conclusiones

La primera de ellas es que el sector turístico español pivota sobre el turismo extranjero, mientras que no ha «cuidado» el mercado interior de turistas españoles, lo cual explica en buena medida el desbarajuste que vivimos.

EXCELTUR, la patronal del sector, evalúa las pérdidas de este 2020 en 110.000 millones de euros, lo que ha provocado un enorme boquete en la economía nacional, ya que el 13% de la misma provenía de este sector.

Las pernoctaciones también bajan, en el caso del turista nacional en un 28%, ya que muchos o bien han preferido pasar las vacaciones en segundas residencias o bien en casas de familiares y amigos.

Si tenemos en cuenta las pernoctaciones que afectan al sector turístico – hoteles, casas rurales, campings – la caída es del 50% con respecto al año anterior.

Darwinismo turístico

Aunque nadie duda, y más tras hacerse manifiesto que las vacunas son eficaces, que se ve la luz al final del túnel, más peliagudo va a ser saber cuántas empresas turísticas se van a quedar en el camino.

Además, la pandemia de SARS-CoV-2 no es el único problema que acecha al sector, ya que, con el BREXIT, aunque parece que civilizado, también se ven incógnitas en el horizonte debido al «peso» de los turísticas británicos en España.

Otro elemento para tener en cuenta es la «resaca económica» que va a provocar la crisis del SARS-CoV-2, inclusive una vez que se haya superado el problema con la vacunación masiva de la población.

Al mismo tiempo, los españoles se han embarcado en una carera ahorradora por lo que pueda pasar, y hay que recordar que los gastos turísticos y de viajes suelen ser una de las últimas prioridades de las personas en una crisis económica.

Travesía por el desierto

Los analistas, como suele ser habitual en estas circunstancias, se preguntan cuándo remontará el vuelo el sector, y los cálculos más optimistas hablan de que no será hasta el 2023 cuando se puedan recuperar los niveles anteriores a la pandemia.

Por subsectores, el turismo foráneo se podrá recuperar este 2021, al menos en un 40%, y para el 2022 ya habrá retornado hasta un 80% de los visitantes extranjeros.

La recuperación también irá por regiones, y las islas serán las últimas de volver a tener «tono muscular» debido a que son dependientes del transporte aéreo, también muy tocado por la pandemia.

Sin embargo, el gobierno considera que una vez que haya sido vacunada más del 70% de la población y logremos la «inmunidad de rebaño», allá por Semana Santa, el sector podría hacer una buena «caja» en esa campaña.

Primero los nacionales y después los foráneos

 Son muchos los analistas que coinciden en que primero se recuperará, además de una manera muy rápida, el turismo nacional y con posterioridad el foráneo.

En este último caso la recuperación de volúmenes precrisis tardará al menos dos años, hasta que los destinos turísticos nacionales puedan volver a resultar atractivos – y seguros – para los turistas de allende nuestras fronteras.

Aceleración de la transformación

La crisis ha llegado en un momento en el cual el sector estaba en plena transformación y los expertos están convencidos que la pandemia de SARS-CoV-2 no va sino a acelerar esas transformaciones.

Además, se espera que el «maná» de los 140.000 millones de euros que viene de la Unión Europea caigan, al menos un buen «pellizco» en el sector turístico español.

Pero para que pueda lograr eso, el gobierno y el sector turístico tiene que presentar proyectos viables en los cuales se pueda invertir ese dinero.

Los dos elementos de transformación que va a acelerar esta crisis van a ser la sostenibilidad y la digitalización del sector, por otro lado, un «mantra» que parece replicado de otros sectores pero que se quiera o no va a ser el futuro.

En el caso de las islas Canarias y las islas Baleares, sus gobiernos autonómicos han contratado a consultoras, como KMPG, para que les ayuden a que la recuperación del turismo sea más vigorosa y más rápida.  

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Evgeny Isaev / Aaron / Thomas Depenbusch / Steven Miller / Bryn Pinzgauer / Peter Dowley / Lauren Manning / Goran Has

Mercado de las telecomunicaciones: una competencia que no es tal

Operando más de 20 marcas en el mercado de las telecomunicaciones español, parecería que la competencia está a resguardo, pero la realidad es que esas dos decenas de marcas están controladas únicamente por cinco compañías

Si por algo luchan los reguladores, en el caso de España la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia es que exista esta última.

De lo que se trata es que ninguna empresa, o conjunto de empresas, tengan una presencia monopolística en los mercados, cosa que muchas veces no consiguen.

En el caso del mercado de las telecomunicaciones español la competencia es solamente un espejismo, ya que solo cinco compañías son propietarias de más de 20 operadoras.

Lo que buscan las compañías es tener una «marca» para cada nicho de mercado, desde los clientes que buscan pagar lo menos posible, aquellos que solo quieren un tipo de servicio, como la fibra, y hasta los clientes premium.

Precio, el casus belli

Llevamos años inmersos en una guerra de precios entre las diferentes operadoras, guerra que se ha recrudecido durante el verano y los clientes son promiscuos, buscando la mejor oferta.

El pasado septiembre se produjo un récord, ya que en el mercado de las telecomunicaciones español se produjeron hasta 750.000 portabilidades.

Sin embargo, es común entre los clientes quedar deslumbrados con las incesantes ofertas que promueven las operadoras, «gangas» que no suelen ser tal cuando se lee al detalle la «letra pequeña».

En el caso de España, lo que en un principio parece unas cotas más que adecuadas de competencia – existen hasta 20 operadoras – se revela como una suerte de engaño cuando se conoce que están controladas solo por cinco compañías.

Se trata de una estrategia multimarca que lo que busca es «pescar» desde un segmento de clientes que buscan pagar lo mínimo y / o acceder a solo una parte de la oferta, como los que solo desean fibra.

Y del mismo modo buscan también atraer, con otras marcas, a clientes premium que lo que desean es el «paquete» completo: televisión, fibra, telefonía fija y telefonía móvil.

Un mercado segmentado

La profusión de marcas, como ya hemos indicado hay más de 20 en el mercado de las telecomunicaciones español, es producto de lo segmentado que está el mercado.

Cada una de esas cinco grandes operadoras suele tener su marca de bajo coste y también la premium, optando por no competir en el mismo mercado; en este sentido, las marcas se complementan.

Uno de los déficits que encontró Telefónica que tenía era que carecía de una marca de bajo coste, por lo que a partir del 2018 salió a ese nicho de mercado con O2, que en sus orígenes era una operadora británica que adquirió.

Las grandes compañías, creando sus marcas de bajo coste, pueden pelear en un mercado que hasta ahora estaba dominado por compañías que pequeño tamaño que podían lanzar agresivas ofertas.

Además, su competencia en ese mercado del low cost no interfiere con sus marcas que van a la caza del cliente premium, en el caso de Telefónica la marca Movistar.

Absorber mejor que crear

Al menos en el mercado de las telecomunicaciones español, las grandes operadoras, podríamos denominarlas Las Cinco, han optado por comprar marcas antes de crearlas, ya que eso ofrece muchas ventajas.

Algunas de ellas son que, primero, al comprar una empresa del segmento en el que quieres operar es que eliminas competencia, y otro argumento de peso tiene que ver con que la compañía que absorbes puede estar ya bien posicionada en el mercado.

Un ejemplo de esa operativa es la operadora francesa Orange: además de operar con su propia marca son de su propiedad Simyo, adquirida en 2012, Jazztel, que fue adquirida en 2014 y República Móvil, comprada en 2018.

David contra Goliat

Es como se puede calificar la historia de MásMóvil, una pequeña empresa de telecomunicaciones que a base de la adquisición de pequeñas empresas se ha convertido en una de las cinco.

En su «cartera» cuenta con Yoigo, Llamaya, Lebara, Pepephone y LycaMobile, siendo su última adquisición, por 115 millones de euros, de Ahí+, una pequeña operadora con un gran presencia en el sur de España.

Pero también grandes operadoras han seguido la senda de MásMóvil, caso de la operadora británica Vodafone, que posee las «marcas» Airtel, Lowi y Vodafone Yu, con la que intenta captar a los más jóvenes.

En la historia de Vodafone en España también hay fracasos: intentó lanzar Bit en 2018, con la cual pretendía hacer la competencia a O2, pero la marca acabó desapareciendo.

Esa aldea gala que resiste al invasor

Pero inclusive operadoras que inicialmente eran locales, como Euskaltel, también han entrado en ese «juego», para ganar tamaño y extenderse por todo el territorio español.

Debido a esa política hoy es la quinta «teleco» española, con una estrategia que pasa por adquirir otros operadores regionales, caso de la asturiana Telecable, y seguir operando con dichas marcas.

A finales del 2019 creó Virgin Telco, una marca low cost, con la cual pretende competir en todo el Estado, permitiendo a los clientes hacerse su propio «menú» con aquellos productos que deseas contratar (telefonía fija, telefonía móvil, fibra o televisión).

Monopolio no consolidado

Un análisis en profundidad del mercado de las telecomunicaciones español muestra que estamos ante un monopolio de facto de solo cinco compañías.

Entre Telefónica, Vodafone, Orange y MásMóvil gestionan el 93,4% de las líneas móviles que hay en el Estado y el 94,7% de la oferta de fibra óptica.

A pesar de ello las cuatro operadoras citadas ven como desde verano su cuota de mercado se reduce en beneficio de otras dos nuevas operadoras que pisan fuerte, como es el caso de Euskaltel y Digi.

En el caso de la operadora vasca, que, como ya hemos indicado, lanzó Virgin Telco para competir en todo el Estado con ofertas de telefonía móvil y fibra óptica, habiendo captado, en pocos meses, 58.000 clientes.

De hecho, las previsiones de Euskaltel son que, en un par de años, Virgin Telco le permita obtener el 40% de los ingresos de todo el grupo empresarial.

Por su parte, los rumanos de Digi, que en un primer momento centró su nicho de mercado en la importante colonia rumana que hay en España, está ensanchando sus horizontes a otro tipo de clientes, tanto en móvil como en fibra óptica.

Fuente – el diario

Imagen – World Travel & Tourism Council / Raúl Hernández González / Savannah River Site / orange / MásMóvil / euskaltel / DIGI

A río revuelto…

Mientras que sectores económicos enteros están «de derribo», hay otros y determinadas empresas que han visto como con la pandemia aumentaban sus posibilidades de negocio, caso de Amazon o Zoom, por citar solo dos

La emergencia sanitaria que ha provocado en SARS-CoV-2, solo ha sido superada por la emergencia económica que estamos sufriendo.

De un día para otros sectores pujantes – restauración y hostelería, hotelería, pequeño comercio – se vieron obligados a «echar la persiana» y cuando han podido abrir han visto como su demanda se había desplomado.

Pero como suele suceder habitualmente, y como recuerda el refranero español, “A río revuelto, ganancia de pescadores”: ha habido sectores económicos que han visto como hacían grandes negocios en plena pandemia.

Al mismo tiempo, se ha vuelto a ver el desapego de la economía real con la cotización en bolsa, con muchos de sus índices – S&P 500, Nasdaq, Dax 30 – batiendo récords históricos, y eso mientras que la economía real entraba en bancarrota.

Jeff Bezos se hace de oro

Y eso a pesar de que Amazon lleva más de un lustro facturando cifras astronómicas – 250.000 millones de dólares en el último ejercicio fiscal – con unos beneficios después de impuestos de 10.000 millones de dólares.

Y la pandemia no ha hecho sino hacer la empresa mucho más rentable, inclusive una vez descontados los enormes gastos que han hecho para proteger a la empresa y a los empleados del SARS-CoV-2.

En términos interanuales, Amazon ha doblado en el primer trimestre del año ha doblado los beneficios logrados en el mismo periodo del año 2019, por lo cual Jeff Bezos ha sumado otros 30.000 millones de dólares a su fortuna personal.

Con los comercios cerrados, las población confinada en su casa y la actividad económica paralizada, para muchas personas Amazon se convirtió en el sinónimo de un gran almacén virtual.

En Amazon se podían comprar todo tipo de bienes, con lo cual, en lo más duro del confinamiento, se convirtió en el único «comercio» que estaba abierto, además las 24 horas del día.

A su favor contaba, y sigue contando, con un sistema logístico que todavía no ha sido superado por ninguna empresa y también con un buen servicio de atención al cliente.

Videollamadas de trabajo

La existencia de pandemia y el confinamiento no hicieron disminuir la necesidad de las empresas de realizar reuniones de trabajo.

Sin embargo, con la gente teletrabajando desde su casa, las reuniones tenían que ser por videollamada, y ahí es donde la aplicación Zoom vio su oportunidad de crecer.

Como en el caos de Amazon, cuando más se extremaba la pandemia, empresas y personas particulares más utilizaban Zoom para estar en contacto con sus compañeros de trabajo y allegados.

De hecho, su cotización en bolsa se disparó un 400% en los peores momentos de la crisis sanitaria, aunque bien es cierto que la noticia de la consecución de varias vacunas contra el SARS-CoV-2 hundió a Zoom en bolsa.

A pesar de un ligero batacazo, del que Zoom parece recuperado, la compañía vale, a día de hoy, 100.000 millones de dólares.

«Peli» y manta

La pandemia nos ha obligado a ser más hogareños, no nos ha quedado otra. Por ello, los aficionados al audiovisual han aumentado, en un tiempo en el que triunfan las plataformas de streaming.

Debido a ello, plataformas como Netflix, HBO o Amazon Prime han visto como se multiplicaban sus usuarios, en una tendencia que ya había comenzado hace unos cuantos años.

Tal fue el consumo en streaming durante lo más feraz de la pandemia, que desde la UE se pidió a las plataformas que disminuyesen la calidad del vídeo que emitían en unas redes de fibra sobrecargadas por miles de teletrabajadores.

Además, ante la desafección de la gente a acudir a los cines, Disney optó por estrenar Mulán en su plataforma Disney Plus al precio de 21,99 euros, priorizando su estreno en streaming antes que en los cines.

Riqueza intangible

Otro de los vencedores en la pandemia han sido las monedas virtuales, como es el Bitcoin, quizás la primera y más emblemática de ellas.

Con la pandemia, la cotización del Bitcoin no ha hecho sino subir, logrando el pasado sábado los 30.000 dólares por cada unidad de esa moneda.

Además de la pandemia, la subida en la cotización también puede ser achacada a la entrada de grandes inversores institucionales lo cual ha dado a esta moneda virtual una pátina de respetabilidad que antes no tenía.

 A pesar de ello sigue habiendo voces, algunas de ellas muy cualificadas como la del economista Nouriel Roubini que siguen afirmando que el Bitcoin no es sino una estafa.

El tamaño no es lo importante

Así lo están demostrando pequeñas farmacéuticas, que en estos momentos son la «punta de lanza» de la investigación contra el SARS-CoV-2, como es el caso de BioNtech, que se ha encargado de la «parte del león» de la vacuna de Pfizer.

Moderna, otra de las farmacéuticas que ya ha logrado una vacuna contra el SARS-CoV-2 también es una pequeña empresa, que como BioNtech ha buscado como socio a un gran laboratorio farmacéutico para la producción de las vacunas.

Mientras que la farmacéutica alemana ha duplicado su valor en Bolsa, en el caso de Moderna, su cotización se ha «disparado» un 400%.

¿Me haces un Bizum?

Es otra de las aplicaciones que ha visto como sus operaciones se centuplicaban durante lo más crudo de la pandemia.

Esta aplicación de envío de dinero a teléfonos móviles ha estrenado el año con 12 millones de usuarios, ya que son muchos los bancos españoles que ya utilizan el servicio.

Entre los factores que han impulsado su crecimiento se encuentra el cierre masivo de oficinas bancarias, el menor uso de dinero en efectivo y la digitalización de la banca española.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Jeremy Schultz / U.S. Secretary of Defence / zoom / HBO España / BTC Keychain / Tim Reckmann / bizum

Pensiones a la baja

La reforma de las pensiones que plantea el gobierno, y exige la Unión Europea, se plantea en términos de aumentar el periodo de cómputo de los 25 años actuales a los 35, lo que supondrá la pérdida de la pensión media de más de un 5%

El futuro de las pensiones en España no parece ser muy halagüeño, aunque los dos grandes partidos han sacado el debate del combate partidista, todo hace pensar que el futuro de las pensiones, y sobre todo su cuantía está en peligro.

El nuevo sistema, que tendría en cuenta todo el periodo de cotización, haría bajar, de media, un 5,5% las pensiones; hay que recordar que, hasta ahora, se computa la cotización de los últimos 25 años trabajados.

Con destino a la Unión Europea

En estos momentos el gobierno de coalición, con claras tiranteces entre Unidas Podemos y el PSOE, está elaborando la propuesta que sobre pensiones quiere hacer a la UE, con una reforma de calado.

La piedra de toque del documento es la modificación de los años de cotización para tener derecho al 100% de la pensión, que pasaría de los 25 actuales a sumar una década más.

Dicho aumento del tiempo de cotización hará que, en el futuro, los pensionistas cobren hasta un 5,5% menos que si dejase el tiempo de cotización en los últimos 25 años.

Déficit crónico

Otro de los problemas que se han hecho endémicos en el Sistema Público de Pensiones es el déficit, que suma cada año 15.000 millones de euros, sobre todo debido a la falta de cotizaciones.

Hay que recordar en este punto que el Sistema Público de Pensiones en nuestro país es de reparto, esto es, aquellas personas que están trabajando pagan las pensiones de los que están jubilados.

Uno de los problemas actuales es que las últimas «hornadas» de pensionistas cobran unas prestaciones más abultadas que la anterior generación de pensionistas, por lo que el problema se agrava.

Es el siguiente problema que acecha a las pensiones españolas, y es que la generación que nació entre 1967 y 1980, cuando España vivió una auténtica revolución demográfica, el baby boom, empezarán a jubilarse en el año 2023.

Aumentar el periodo de cómputo

Es el debate que está convirtiendo en un campo de batalla el Consejo de Ministros de los viernes donde la bancada socialista lucha a brazo partido por aumentar el número de años que tienen que cotizarse para tener acceso al 100% de la pensión.

Por ahora el documento es solo un borrador que circula entre los ministros, pero el tiempo apremia ya que Bruselas ha pedido que el documento llegue en el fondo y la forma adecuados a la UE lo antes posible.

Fue en el año 2011, cuando un ejecutivo socialista presidido por José Luis Rodríguez Zapatero aumentó de 15 a 25 años, el computo de cotización para poder gozar de la pensión completa, aunque con una pequeña salvaguarda.

Dicha «bala de plata» no era otra que los trabajadores podían seleccionar los 15 mejores años de cotización de cara a recibir su pensión.

Otra de las reformas que exige Bruselas tiene que ver con el hecho de que la edad real de jubilación se acerque lo más posible a la teórica, ya que, en esos momentos, y de media, se produce casi tres años antes de la edad teórica.

Indexadas al IPC

Teniendo en cuenta siempre la previsión de inflación, el ejecutivo ha considerado mantener la capacidad adquisitiva de las pensiones, con una revalorización, igual a la inflación y que será del 0,9 %.

En cuanto a incrementar el gasto de la partida de pensiones también hay que tener en cuenta que los nuevos pensionistas, dentro de poco los de la generación del baby boom, tiene unas pensiones más sustanciosas que la generación anterior.

De lo que ya nadie duda es de que Bruselas ha arrancado al gobierno de Pedro Sánchez de que se contendrá el gasto en pensiones, lo cual pasa por aumentar el tiempo de cotización de los 25 años actuales a los 35 futuros.

Automáticamente eso va a producir una reducción abrupta de la cuantía de las pensiones, habida cuenta que la mayor parte de los trabajadores suelen tener los peores datos de cotización los primeros años de su singladura laboral.

Más de 5%

En la extrapolación que ha realizado el gobierno con los 35 años de cómputo, de media de la cuantía de las pensiones van a menguar más de un 5% en los próximos años.

Sin embargo, las previsiones del gobierno se quedan cortas, debido a que hay otros estudios, realizados por entidades independientes, que afirman que en algunos casos la reducción de la pensión podría llegar al 7%.

Sin embargo, también se pueden dar situaciones que harían que la cuantía de las pensiones siguiera creciendo a pesar de aumente el número de años de cómputo: empleos con mejores sueldos dejarían a la Seguridad Social como a hasta ahora.

Otras alternativas

Aunque la presión de Bruselas está siendo constante, desde el gobierno descartan que se tome ninguna decisión sin tener en cuenta a los agentes sociales.

Una alternativa es que los trabajadores puedan obviar los años de cotización que hayan sido especialmente malos, lo que sería una alternativa a que sean los trabajadores los que seleccionen los años que se tomarán en cuenta para el cálculo.

El nuevo cómputo ha hecho sonar las alarmas en Unidas Podemos, que ya ha mostrado su intención de no apoyar con sus diputados esa reforma.

Desde la coalición que gobierna Pablo Iglesias Turrión se plantean otras alternativas para no tener que aumentar el tiempo de cómputo, como podría ser financiar las pensiones con impuestos específicos.

Desde la formación morada también se aporta la posibilidad de eliminar el tope superior de las cotizaciones, de manera que la cotización de cada trabajador se acerque más a la real, borrando el límite de 4.070 euros.

En la misma línea se han manifestado los sindicatos mayoritarios, CC.OO. y UGT, que se muestran contrarios a aprobar lo que de facto supone una disminución de la cuantía de las pensiones.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Pat Wilson / Tea Meister / Nathaniel / Lukas Pohlreich / Michael Ocampo / Selipu / Discasto

Pan para hoy y hambre para mañana

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) se muestran críticos con el acuerdo al que se ha llegado en al Pacto de Toledo, aduciendo que el sistema sin los «gastos impropios» es sostenible, aunque desde el organismo dependiente del Banco de España la sostenibilidad se pone en solfa

Es la principal crítica que realiza FEDEA a lo que ellos denominan «contrarreforma» de las pensiones que está llevando a cabo el gobierno.

Para los investigadores de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, el no lleva a cabo, por motivos electorales, una profunda reforma del sistema de pensiones aboca a una reforma «abrupta» en un futuro cercano.

Excesivamente optimista

Es como califican desde FEDEA la visión que de las pensiones tienen en el Pacto de Toledo, que recordemos fue un acuerdo de las fuerzas políticas para sacar a las pensiones de la lucha partidista.

Para la comisión parlamentaria, las disfuncionalidades del sistema de pensiones provienen de que la Seguridad Social lleva realizando una serie de gastos impropios lo que ha provocado un déficit.

Eliminando esos gastos impropios, el gobierno está convencido de que el sistema público de pensiones va a poder hacer frente al envejecimiento de la población, por lo que ha decidido eliminar la caución en el gasto que se impuso en el 2013.

La única medida que va a adoptar el gobierno pasa por aumentar la edad de jubilación, algo que desde FEDEA se considera insuficiente, un diagnóstico que comparten Ángel de la Fuente, Miguel Ángel García Díaz y Alfonso R. Sánchez Martín.

Cuentas ilusorias

El gobierno cifra la sostenibilidad del sistema público de pensiones a aumentar la recaudación en medio de una crisis económica que no se conocía desde la Guerra Civil y al aumento de la edad real de jubilación.

Con ello, abunda FEDEA, lo único que se va a lograr es un aumento significativo del gasto sostenido en el tiempo que acabará provocando que llegue un momento, cercano en el tiempo, en que el sistema sea insostenible.

Desde el Ministerio de la Seguridad Social se afirma que con cada año que se logre retrasar la jubilación se ahorrarán 1.2 puntos del PIB.

Además, si se logra cuadrar la edad de jubilación real con la legal se perderían las penalizaciones en las pensiones, que supone un buen dinero para la Seguridad Social todos los años.

Solidaridad intergeneracional

Según FEDEA sería uno de los principales elementos que se vería lastimado, porque dado que el sistema de pensiones público es un sistema de reparto – los que están trabajando pagan las pensiones de los jubilados – la presión sobre los trabajadores aumentaría.

Inclusive con la apreciable participación de los trabajadores extranjeros a la «caja común», el déficit anual de la Seguridad Social, además durante muchos años, sería entorno al 3% del PIB, que supone la mitad de lo que se recauda por IRPF.

Para el ministro Escrivá «el diablo está en los detalles», y todo pasaría por que la Seguridad Social no tuviese que soportar unos gastos impropios que supusieron el año pasado 23.000 millones de euros.

Sin embargo, para FEDEA los gastos impropios solo supusieron, el anterior ejercicio fiscal, alrededor de 4.500 millones de euros.

Bayb boomers que se jubilan

Denominamos el baby boom a la generación nacida en España entre los años 1960 y 1975, estando la primera «hornada» a punto de comenzar a jubilarse masivamente a partir del 2023.

Eso supone que hasta el año 2042, toda es generación va a ir engrosando las filas de los pensionistas, con un panorama económico agravado por el COVID.

Desde FEDEA para evitar una situación económica que podría llevar al Estado a una suspensión de pagos, será necesario una importante inyección de capital al sistema de pensiones, por ejemplo, con impuestos específicos.

Desde FEDEA se piensa que, si no se ensaya que la pensión se calcule teniendo en cuenta toda la vida laboral, sería necesario establecer un factor de sostenibilidad, que aumentaría la edad de jubilación a la esperanza de vida.

En cuanto a la actualización de las pensiones, aunque desde FEDEA se está de acuerdo de que las de menor cuantía se indexen al IPC, se pide que el resto se actualicen teniendo en cuenta la situación financiera del país.

En «román paladino» eso supone que la mayor parte de los pensionistas sean los que sufraguen los ajustes que se tengan que producir, con unas pensiones menores que los salarios.

Unas pensiones muy rentables

FEDEA echa por tierra una de las principales argumentaciones del ministro Escrivá: que España parte de un menor gasto de PIB en pensiones que los países europeos del nuestro entorno.

Pero desde FEDEA se niega la mayor: se trata de una situación temporal porque España es un país más joven que nuestro entorno, un efecto que se diluirá a medida que la población española se vaya haciendo más añosa.

Otro de los «problemas», suponemos que no para los pensionistas, es que, por término medio en la pensión, cada cotizante recibe, de media, un 74% más de lo cotizado.

Otro tema capital es que, en los próximos 30 años, se pasará de 10,5 millones de pensiones a casi 15 millones, cuando en el 2050 la tasa de dependencia pasará al 56%.

La «mochila austriaca»

Se trata de un sistema muy alabado por los economistas, sobre todo aquellos de orientación neoliberal, y consiste, a «grosso modo», de un sistema por el cual la empresa va aportando a su «mochila» una cantidad todos los meses.

Esa «mochila» es accesible al trabajador por múltiples motivos: despido, traslado, formación o llegado el caso en su jubilación.

Se denomina «austriaca» porque fue ese país centroeuropeo el que impuso ese modelo en el año 2003, y todavía lo mantiene vigente, con una aportación mensual del 1,53% del salario del trabajador.

De ese modo el sistema de pensiones austriaco ahorra, ya que al final el dinero que recibe el trabajador es el mismo que ha aportado a lo largo de toda su vida laboral.

Fuente – EL PAÍS / Público

Imagen – Pedro Ribeiro Simões / Eva Swensen / cea + / Michael Dadino / Thomas Kholer / Images Money / Franck Michael

Fusión BBVA – Sabadell, sangría en el empleo y sucursales

La más que posible fusión entre el BBVA y el Sabadell ya tiene la primera víctima: una reducción de empleo que podría llegar a las 6.000 personas y un 30% menos de oficinas bancarias para la nueva entidad financiera

Si algo van buscando ambas entidades financieras con la fusión – la mayoría de la prensa económica habla de absorción – es mejorar las ratios de rentabilidad, en unos momentos en los que el negocio de la banca retail casi no lo da.

Pero lograr esa rentabilidad pasa por que el nuevo banco se deshaga de 5.000 empleados y cierre el 30% de su red de oficinas, por la expedita vía de reducir los costes de su operativa bancaria.

Hablar de 5.000 empleos no es baladí, ya que supone el 11% de la plantilla de la suma del contingente humano que hoy por hoy tienen ambas entidades financieras, y los sindicatos, temiéndose lo peor, luchan por las bajas incentivadas y las prejubilaciones.

Una larga marcha

A pesar de que, en los círculos de poder, los bancarios y los políticos, se da por hecha la fusión, fuentes bancarias le auguran un largo proceso hasta que ambos bancos converjan en una nueva entidad financiera.

El camino para la fusión les llevará por lo menos un año, y estará determinada porque el BBVA tenga cash suficiente, lo cual no sucederá hasta que haya logrado cobrar los 9.700 millones de dólares de la venta de su filial norteamericana.

Además, la culminación del proceso se producirá después de un exhaustivo proceso de selección, ya que habrá que diseñar la estrategia de las nuevas oficinas del futuro banco, y la selección de sus mejores empleados y directivos.

En el caso del Sabadell, su ADN se llama fusión, no en vano la entidad financiera es producto de 12 compras entre 1996 y 2015, por lo que sus directivos tienen una gran cualificación técnica y tiene una compresión casi intuitiva de lo que suponen las fusiones.

Recortar cueste lo que cueste

Y eso pasa por reducir entre un 40% y un 50% los costes del banco más pequeño, que en este caso no es otro que el Sabadell.

Los analistas incluso han puesto la cifra: reducir los costes del Sabadell, o de lo que quede después de la fusión en 1.000 millones de euros.

Lograr ese ahorro supondrá el despido de entre 5.000 y 6.000 empleados del nuevo banco que surja con la fusión en un plazo de dos años.

Todo el mundo entiende, por lo menos en los mentideros económicos, que serán a base de bajas incentivadas y prejubilaciones, pero también se es consciente que el proceso será caro, pero que más caro sería mantener la plantilla.

Modelizando el futuro

El nuevo banco, según la planificación que seguramente ya ha empezado, tendrá 4.240 oficinas y 46.365 empleados, lo que va a suponer una reducción drástica en empleo y en la red de oficinas.

BBVA sumaría 2.521 oficinas y 29.475 empleados, mientras que el Sabadell aportaría 1.719 oficinas y 16.890 empleados.

De esos empleados 4.000 trabajarían en la banca digital y 2.000 de ellos trabajarían en los servicios centrales, y el cálculo del número de oficinas coincide con un informe de la consultora Bain & Company.

En cierto modo, esta reducción de sucursales y empleados no hace sino entroncar con la tendencia que lleva arrastrando la banca española en la última década.

Lo que parece seguro es que no podrán cohabitar las dos plataformas digitales que tienen BBVA y Sabadell, por lo cual son muchos los analistas que piensan que la digitalización que ha llevado a cabo el banco catalán habrá que llevarla a «achatarrar».

BBVA, el «abrazo del oso»

Es lo que algunos directivos del Sabadell pronostican, un banco que ya, antes de que se oyesen rumores de fusión, había prescindido, mediante bajas incentivadas, de 1.800 empleados y también pronosticaba el cierre de oficinas.

Es posible que ahora, se intente llegar a prescindir de hasta 6.000 empleados, habida cuenta que, aunque el BBVA ha prescindido de muchas oficinas, no lo ha hecho en el campo del empleo.

La plantilla en Cataluña del banco que dirige Carlos Torres es muy amplia, después de que la entidad bancaria vasca comprase Unnim y Catalunya Banc.

La cuantía de la «sangría» en sucursales y empleados dependerá del precio que tenga que pagar el BBVA por el Sabadell, un precio que el consenso del mercado valora en 2.400 millones de euros.

Además, hay que tener en cuenta en cuánto valora el BBVA la filial británica del Sabadell, TSB, que en estos momentos tiene valor 0 y que podría convertirse en una rémora.

Otro capítulo que también va a tener incidencia en cuánto va a «adelgazar» el nuevo banco es que cantidad tendrá que provisionar por sus activos inmobiliarios deteriorados: se especula en que sean 2.116 millones de euros.

Esa valoración se realiza teniendo en cuenta que todo parece indicar que la morosidad crecerá con fuerza en el 2021, sobre todo en el segmento de las PYMES, donde el Sabadell muestra «músculo».

Sin embargo, y como el comprador tiene un fondo de comercio negativo, tendrá casi 8.000 millones de euros para pagar la reestructuración.

Sindicatos en pie de guerra

Los dos principales sindicatos, CC. OO. y UGT, están dispuestos a dar guerra, y exigen que las plantillas sigan gozando de todos los derechos y que la reducción de plantilla sea la menor de las posibles.

Desde CC. OO. se recuerda que antes de la fusión, el Sabadell estaba negociando bajas voluntarias para mayores de 56 años, y era reacio a la movilidad geográfica y la modificación de las condiciones laborales.

UGT no valora la situación hasta que vea en que queda la fusión, pero la fusión le parece que deja un panorama de una desmedida concentración bancaria.

Por su parte el sindicato abertzale LAB es de la opinión que la nueva fusión conduce a un panorama bancario de absoluto oligopolio y la destrucción de miles de empleos.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Álvaro Ibáñez / Cattan / Michael Pedersen / Mary Harrsch / Lofor / PSOE Extremadura