Con el MidCat a cuestas

Una de las últimas polémicas que se están produciendo en la UE, al calor de la guerra de Ucrania, tiene que ver con la posible construcción del MidCat, un nuevo gasoducto que uniría Francia con España, y por donde, además de gas se podría transportar, en el futuro, hidrógeno verde

Después de que Rusia haya confirmado, esta vez ya dejándose de sofismas, que cierra el grifo de sus hidrocarburos a Europa, los 27 intentan desarrollar alguna estrategia que permita sustituir las importaciones de energía de Rusia.

Una de las posibilidades, así lo ha anunciado Pedro Sánchez, consistiría en construir un gasoducto que uniese España con el resto de los países de la Unión Europea.

España posee una enorme capacidad de regasificación lo que permitiría que el gas licuado llegase a España y desde aquí se suministrase al resto de los países de la Unión Europea que lo necesiten.

Los más favorables a la construcción de MidCat son España y Alemania, aunque Francia, por donde tendría que pasar el ducto, se ha mostrado poco favorable. A Alemania le urge una solución ya que hasta ahora más del 80% del gas que consumía provenía de Rusia.

Las razones de Macron

El presidente francés, aduce, para negarse en principio para la construcción, que llevaría años tener operativo el MidCat, y no solventaría las necesidades actuales de buscar un proveedor alternativo a los hidrocarburos rusos.

Al mismo tiempo, aduce Macron, la construcción de nuevo gasoducto chocan frontalmente con los objetivos medioambientales que se ha marcado la Unión Europea.

Sin embargo, se argumenta desde Madrid, la decisión no corresponde solo a Francia, sino que tiene que ser consensuada entre los 27 miembros del club comunitario, máxime cuando el ducto también podría transportar hidrógeno verde.

Motivos políticos y económicos

Es lo que piensa muchos analistas del plantón francés, y la verdadera raíz del problema para Francia reside en el hecho de que lo que pretende proteger es su mercado energético y su modelo de energía.

Por otro lado, son muchas las voces cualificadas en Francia que aducen que seguir primando un modelo gasista en la energía va en contra de los objetivos medioambientales que tiene fijado la Unión Europea.

La lógica europea, aducen esas fuentes, van en la lógica de reducir la dependencia de los hidrocarburos y primar las energías verdes.

España juega su mano

La ocasión que se presenta a España con el embargo ruso de energía puede suponer una oportunidad de oro para su proyección europea desde el punto de vista energético.

Y esa oportunidad enlaza con las energías limpias del futuro, como es el caso del hidrógeno verde, una de las energías limpias con más proyección de futuro.

Además, para el 2050 la Unión Europea ha declarado que llegará a la neutralidad de emisiones, lo que implica que obligatoriamente tendrá que evolucionar hacia las energías verdes y limpias.

Para el final de la década se supone que en la Unión Europea se tendrán que estar generando 10 millones de toneladas de hidrógeno verde, y una buena parte se podrían desarrollar en España.

Por si eso fuera poco, España es uno de los países con más potencial de toda la Unión Europea para el desarrollo de energías limpias, ya sean estas eólica, solar o fotovoltaica, precisamente a partir de las cuales se genera el hidrógeno verde.

Paga Bruselas

Por si esto fuera poco, la construcción del MidCat, dado que solucionaría los problemas energéticos de la mayor parte de Europa, podría ser financiado por Bruselas.

El proyecto se podría adornar con la vitola de PIC – Proyecto de Interés Común – por lo cual en su gran mayoría se financiará en base a los presupuestos que para esas situaciones tiene habilitadas la UE.

Sin embargo, es muy posible que la Unión Europea no admita la construcción del MidCat a su costa ante la posibilidad futura de que cuando el gas deje de ser una de las principales fuentes de energía, se pueda transportar hidrógeno verde.

Regasificadoras

Pero inclusive, aunque no se admita el argumento del hidrógeno verde, la Unión Europea no puede obviar el hecho de la potencia de regasificación que existe no solo en España, si no también en Portugal.

En estos momentos, y hasta que se consiga sustituir a Rusia como principal suministrador de Hidrocarburos, la única opción que tiene Europa es transportar el gas regasificado desde la península ibérica a Centroeuropa.

El principal problema con que Rusia haya cerrado el grifo lo tiene Alemania que depende del gas ruso en más de un 80%, siendo lo más crítico que ese gas no solo va a las calefacciones de los alemanes, sino a su industria.

Alemania está evaluando todas las posibilidades y aunque para este invierno sus reservas de gas están casi llegando al 100%, después de este invierno tendrá que seguir gestionando sus necesidades de hidrocarburos.

Para ello pretende tener construidas, para el 2023, tres regasificadoras, porque a día de hoy no tiene ninguna capacidad de regasificación en su territorio, aunque a pesar de ello sería siendo favorable a la construcción del MidCat.

Optar por el GNL

Es otra de las opciones que tiene Alemania para de ese modo dejar de depender de gas ruso, con la construcción en sus puertos de terminales de gas licuado.

De ese modo le sería relativamente fácil tener como proveedores a, entre otros, Estados Unidos, Australia o Catar.

Pero eso sería una solución temporal, dado que el gobierno tripartito alemán, del que forman parte Los Verdes, presiona para que el país que gobierna Olaf Scholz opte, antes de los plazos planteados, por el uso de energía verde.

Las razones de Francia

Desglosadas por el presidente Emmanuel Macron, las principales son que el ducto que, pasando por los Pirineos, une España con Francia, está siendo utilizado al 53% de su capacidad.

Además, resulta que en el último año lo que ha sucedido, según El Elíseo, es que ha sido Francia la que ha exportado gas a España.

Sin embargo, en el lado español no se admiten esos argumentos, que los datos que obran en poder de ENAGAS son que la mayor parte de los días el ducto que une Francia con España ha estado bombeando gas al 80% de su capacidad.

Por otro lado, desde el inicio de la conflagración entre Rusia y Ucrania, se ha exportado más gas de España a Francia que, al contrario, a pesar de que en agosto se ha producido una excepción.

De cualquier modo, como la mayoría de las decisiones que se toman en la Unión Europea, la construcción – o no – del MidCat será un proceso que tiene por delante una larga negociación en la que participarán los 27.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – ripperda / Jacques Paquier / Elliott Brown / Finnish Government /

Topar las renovables

Es una de las soluciones que se están planteando en la Unión Europa, como una manera de hacer que la factura de energía sea menor. Una vez desplomado el suministro de gas, se intenta que las energías renovables no aumenten la factura del precio de la energía

Es la opción que baraja la Unión Europea para de ese modo hacer disminuir el precio de la electricidad. Sería una medida que se aplicaría en todo el territorio de la UE.

En el mismo orden de cosas, Bruselas también piensa que extender la “excepción ibérica” al resto de los países podría ser contraproducente debido a que podría incentivar el uso de combustibles fósiles.

El objetivo en estos momentos sería introducir todos los cambios posibles para impedir que el recibo de la electricidad siga escalando y ponga en solfa el crecimiento económico, lo que podría precipitar una recesión.

Reducir el precio de las renovables

Una de la manera de impedir el aumento del coste de la energía sería limitar el precio de las energías renovables.

Esta solución ha sido arbitrada por los técnicos de la Comisión Europea, a lo que se uniría una suerte de “apretarse el cinturón” en lo que se refiere a la energía, tanto en lo que tiene que ver con el consumo doméstico como con el industrial.

El aumento indiscriminado de la factura eléctrica está provocando unos aumentos de la inflación que llegan a cotas que solo se conocían hasta ahora en países en vías de desarrollo.

Para hacer disminuir esa inflación, que podría provocar una recesión económica en Europa – Estados Unidos ya ha entrado en recesión técnica – es necesario encontrar algún medio eficaz para hacer bajar el precio de la electricidad.

Inclusive se ha planteado la de hacer extensiva la “excepción ibérica” al resto de los países europeos, aunque de hacerlo, la UE tendría que lidiar con consecuencias que pueden llegar a ser imprevisibles.

Intervenir el mercado eléctrico

Es algo que la Unión Europea también tiene como posibilidad, o al menos así lo ha indicado Úrsula Von der Leyen.

Detrás de Von der Leyen se encuentran alguno de los países europeos más afectados por las subidas inmoderadas de la electricidad, caso de los ejecutivos de Holanda, Bélgica, Austria o República Checa.

Pero detrás de todo este desbarajuste económico se encuentra el gas, cuyo precio ha subido mucho debido al bloqueo, camuflado mediante las excusas más peregrinas, que Rusia está ejerciendo sobre la exportación de gas natural.

A consecuencia de todo ello, se ha programado una reunión de los ministros de energía de la Unión Europea para el próximo día 9 de septiembre, el próximo viernes, en Bruselas, la capital comunitaria.

La propuesta de Bruselas

Lo que han ideado los técnicos de la UE, y deben de aprobar los ministros de energía, es topar el precio de las energías denominadas inframarginales, como son las renovables y la energía atómica.

Esa medida, tal como aparece reflejado en documento que han presentado los técnicos, debería de beneficiar, reduciendo el precio de la energía, a todos los consumidores, tanto domésticos como industrial electro intensiva.

Lo mejor de la medida es que no tendría ningún coste para los gobiernos, cosa que las medidas actuales – subsidios, rebaja del IVA – si están teniendo, sobre todo para el ejecutivo de Pedro Sánchez.

El mix energético

Hasta estos momentos, el precio de la energía viene fijado por un mix, que se valora a partir de la tecnología más cara de producción de energía, que desde hace tiempo es equiparable al precio del gas.

Debido a ello, son otras energías, debido al embargo de gas, las que están siendo especialmente beneficiadas, en este caso concreto las energías renovables, también en manos de las grandes energéticas.

Como consecuencia, muchos gobiernos europeos, incluido el español, han tomado la decisión de gravar con impuestos especiales lo que se ha denominado como “beneficios caídos del cielo” de las eléctricas.

El mecanismo marginalista

Es el método utilizado en toda la UE para determinar el precio de la energía, y se creó para incentivar la generación de diversos tipos de energía, como es el caso de las renovables.

El objetivo de dar preminencia a las energías “verdes” tiene que ver con la necesidad de descarbonizar la economía europea a pasos agigantados.

La guerra de Ucrania ha dado al traste con las intenciones europeas, debido a que el embargo de gas ruso, vital para muchos países europeos, ha provocado que esos países vuelvan a quemar carbón para generar energía.

Inclusive un grupo de países han suspendido la moratoria nuclear por la cual habían puesto en stand by la generación de energía a partir de centrales nucleares.

Gastar menos

Es otra de las soluciones que los técnicos de la UE ponen con respecto a la crisis energética que se está viviendo tanto en Europa como en el mundo.

Otra de las soluciones al problema pasa por reducir la demanda de energía, y la media afectaría tanto a los particulares como a las empresas.

En el caso español ya se han arbitrado medidas que ya han entrado en vigor, como es el caso de limitar la temperatura del aire acondicionado y la calefacción, unas medidas que no han sentado bien a todo el mundo.

Por otro lado, el grueso de los países europeos también está optando por reducir la cantidad de gas natural que utilizan para generar electricidad, basándose en otro tipo de energías, muchas de ellas aún inexploradas.

Guerra económica

Después de varias semanas en las cuales Rusia ha alegado mal funcionamiento del gasoducto Nord Stream, para disminuir la cantidad de gas bombeado, el país que gobierna Vladimír Putin ha reactivado el ducto.

Se espera que para mañana la capacidad de bombeo del Nord Stream vuelva a un 50% de los volúmenes habituales, que durante semanas ha estado solo al 20% de su capacidad.

A resultas del mal funcionamiento del gasoducto, el mercado de futuros del gas holandés se ha desplomado hasta un 10%.

La caída en el suministro desde Rusia había sido justificada por Gazprom, la empresa que gestiona el Nord Stream, aduciendo problemas técnicos, que a lo visto parecen que ya están solucionados.

Fuente – EL PAÍS / CincoDias

Imagen – Tom Shockey / Thomas Kohler / European Parliament / Jennifer Kramer / Todd Huffman / Erich Ferdinand

Boda 5G

Dos de las grandes operadoras de telecomunicaciones que operan en España, Orange y Más Móvil, se fusionan. La operación, que todavía necesita de la autorización de la CNMC, está valorada en 18.600 millones de euros y permite una posterior Oferta Pública de Venta

Dos de las mayores operadoras de telefonía móvil que operan en España, Orange y Más Móvil, se fusionan, en una operación valorada por el mercado en 18.600 millones de euros.

Aunque todavía tiene que recibir el beneplácito de la CNMC, todo parece indicar que la operación se sustanciará hacia la mitad del año 2023.

Fue le pasado año cuando ambas operadoras comunicaron que fusionaban sus operaciones en España.

La operación será al 50% y ambas matrices tendrán igual capacidad de gobernanza sobre la nueva compañía resultante.

Grandes números

Los ingresos de la nueva operadora se estiman en 7.300 millones de euros, con un beneficio bruto de explotación que se estima en 2.200 millones de euros.

En el comunicado Más Móvil y Orange anuncian que unirán sus negocios complementarios lo que permitirá importantes eficiencias, lo que les permitirá acelerar las inversiones en FTTH y 5G.

Ambas compañías también indican que los principales beneficiados con su fusión serán los consumidores, porque se logra una compañía con más oferta en todo lo que tiene que ver con las telecomunicaciones.

El acuerdo también contempla que tras un periodo tasado se podrá activar una Oferta Pública de Venta (OPV), y Orange podrá activar su opción de compra y quedarse con la empresa resultante.

El potencial de sinergias ha sido valorado en 450 millones de euros anuales a partir del cuarto año después del cierre de la operación.

Orange la más beneficiada

Sobre todo, en lo que tiene que ver con la distribución de los accionistas, que será asimétrica y mayoritaria para Orange ya que soporta la mayoría de la deuda de la nueva compañía.

Christel Heydemann, consejero delegado de Orange, cree que la compañía sale reforzada en el mercado español, así como para sus clientes y los que actualmente tiene Más Móvil.

Por otro lado, el consejero delegado de Más Móvil, Meinrad Spenger, considera que la nueva compañía se convierte en un operador fuerte, con un modelo de negocio sostenible y con capacidad de financiar infraestructura de telecomunicaciones.

Aumento de la competencia en el mercado de las telecomunicaciones

Desde hace ya tiempo, el mercado de las telecomunicaciones en España vive una creciente competitividad, lo que está reduciendo la rentabilidad de los operadores.

Eso se sustancia en una creciente competencia de precios debida, en buen parte, a la multiplicación de marcas de bajo coste, que impulsan el mercado hacia una guerra de precios.

Las grandes operadoras que compiten en España han creado sus compañías low cost, como son O2, Tuenti, Lowi, Pepephone o Lebara.

Eso ha provocado un ajuste a la baja de las tarifas de datos y de voz, y como ya hemos indicado, la primera víctima ha sido la rentabilidad de las compañías.

Otro factor que ha influido en esta guerra entre las compañías es la irrupción en el mercado nacional de la marca low cost de Euskaltel, en tanto en cuanto que Virgin Telco se ha lanzado a una agresiva campaña de precios.

A pesar de ello ha llegado a un acuerdo mayorista con Telefónica que en los próximos cinco años le va a permitir un mejor y mayor acceso a fibra óptica a nivel nacional para poder lanzar sus ofertas.

DIGI también se lanza a la carrera

La operadora rumana también se ha lanzado a la carrera por lograr mejorar su cuota de mercado en España, e inclusive ha llegado a cablear fibra óptica en algunas comunidades autónomas del Estado.

Como nuevo operador, también se ha lanzado a una agresiva política de precios que presiona a otras operadoras para bajar aún más el precio de las tarifas y por tanto la rentabilidad que logran con sus servicios.

Esa bajada de la rentabilidad es más que evidente: en la última década la rentabilidad de las operadoras de telecomunicaciones que operan en España ha bajado un 22%.

A eso hay que unir la desaceleración económica que ha provocado la pandemia de SARS-CoV-2 a la que se ha unido la reciente Guerra de Ucrania.

Esas circunstancias indican que las marcas low – cost seguirán teniendo un gran predicamento haciendo bajar la rentabilidad y a consecuencia disminuirá la inversión que esas operadoras pueden hacer en mejorar sus tecnologías.

Y llega el verano

Con la llegada de la temporada estival, se intensifica la guerra de precios entre las diversas operadoras.

En el caso de Movistar ha lanzado la tarifa Contrato Infinito con llamadas y datos ilimitados, que para las nuevas membresías el primer año tiene un coste mensual de 24,95 euros, lo que supone un ahorro de casi el 25%.

Vodafone, con una política más agresiva, y para los nuevos clientes, oferta una rebaja del 50% durante todo un año. Además, con la tarifa One Unlimited se incluye dos líneas móviles, una de ella con datos y llamadas ilimitadas.

En el caso de Orange, su tarifa más barata, que recibe el nombre de Love Ilimitada, tiene un 50% de descuento los primeros tres meses, con un coste mensual de 37,48 euros.

En el caso de Más Móvil, lanza para los meses de verano, la tarifa Sinfín Infinita, con llamadas y datos ilimitados. La tarifa es de 39 euros y permite un 50% de rebaja en las líneas adicionales.

Mientras tanto Yoigo lanza el 1 de julio la tarifa Super Duo, con la cual pretende lograr una buena cuota de mercado.

Y las nuevas tecnologías

Con la expansión de la tecnología 5G, con una menor latencia – tiempo entre un input y un output – y una mayor conectividad, aparecen nuevos productos como el open RAN (redes de acceso por radio).

Ello va a permitir recibir y emitir tráfico de terminales, teléfonos móviles y dispositivo IoT, con lo que se reducirán los costes y surgirán nuevos mercados, así como favorecer la competencia.

Con el network slicing será posible la creación de diferentes redes lógicas superpuestas sobre una única infraestructura, lo que permitirá inventar nuevos modelos de negocio que suponemos permitirán más alegrías a las telecos.

Fuente – el diario / Expansión

Imagen – Sozialhelden / herval / Urum / Nenad Stojkovic / Kevin Dooley / Campus Party Europe in Berlin

Winter is coming!

Se prevé, al menos en lo energético un invierno duro en el cual no sería extraño que hubiese restricciones, especialmente para los particulares. En una labor pedagógica, los países de la UE están pidiendo a particulares y empresas que moderen su consumo; es previsible que en invierno las recomendaciones transmuten en restricciones

Las cancillerías europeas comienzan a preparar a su población ante un duro invierno con restricciones de gas y petróleo.

Los países de la Unión Europea piden, en un primer momento, que sean los propios ciudadanos los que se autolimiten, por ejemplo, bajando unos grados la calefacción el próximo invierno.

Ahora en verano, los gobernantes piden a su población que el aire acondicionado no esté nunca por debajo de los 25 grados y que apuren los minutos que dura una ducha, especialmente si se utilizan agua caliente.

En el caso de nuestro país, tiene una dependencia muy baja de los hidrocarburos rusos lo que podría ser una ventaja para España ya que el gran número de regasificadoras, además en los principales puertos.

Eso permitiría a nuestro país convertirse en un importador neto de GLP, que luego podría reexportar a otros países de la UE, con unos pingües beneficios.

Algo de suma urgencia

Estando casi en el mes de agosto, los países de la Unión Europea se aprestan a guardar todo el gas y el petróleo que puedan para tener reservas de cara al próximo invierno.

Para ello, además de comprar los hidrocarburos a otros proveedores que no sea Rusia, sería necesario que empresas y particulares comiencen a ahorrar toda la energía que se pueda.

Europa está bajo la espada de Damocles, debido a que Putin tiene en su mano cerrar el grifo en el momento en el que considere oportuno, a pesar de que los contratos de suministro de energía se firman por años.

Muchos de los gobiernos europeos están a punto de entrar en pánico, sobre todo si se tiene en cuenta que la locomotora económica europea, Alemania, tiene una exposición altísima al gas y petróleo rusos.

El ejecutivo de Olaf Scholz ya ha recomendado a la población que tarden menos tiempo en ducharse y que la ropa la sequen en colgadero en vez de en la secadora, uno de los electrodomésticos que más electricidad gasta.

España, una balsa de aceite al contrario que la UE

Mientras tanto en España la situación es de tranquilidad extrema sobre todo debido a que la exposición de nuestro país al gas y al petróleo rusos es residual.

Además, España cuenta con el mayor número de regasificadoras de todos los países de la Unión Europea, en número de seis, lo que le permitiría convertirse incluso en el concentrador europeo de importaciones de gas.

Mientras tanto la preocupación aumenta por momentos en Europa, donde la comisaria europea de Energía, Kadri Simson, ya está elaborando planes que incluyen que Putin apriete el botón nuclear.

En caso de que el Kremlin opte por cortar el suministro de gas y petróleo a los países de la Unión Europea, se optaría por activar un plan en el que ya está previsto gradar la urgencia de las necesidades energéticas.

De ese modo tanto los diversos sectores económicos como la ciudadanía tendrán limitado la cantidad de gas y de petróleo que pueden consumir. Sería lo más parecido que hay al racionamiento.

La primera medida de ese plan ya se ha puesto en marcha, y consiste en que empresas y centros comerciales tengan un top en el aire acondicionado limitado a 25 grados centígrados y no más.

El grueso de las medidas todavía esta por determinar en una reunión que se celebrará en próximo 26 de julio y donde comparecerán los ministros de energía de los países que conforman la Unión Europea.

Los problemas crecen

Ahora, al miedo de que en cualquier momento Rusia cierre el grifo de las exportaciones de gas y petróleo se une un grave problema para el suministro de gas desde Estados Unidos.

Hace pocos días se produjo un accidente en la planta de exportación de Freeport en el Estado norteamericano de Texas, que es esencial para que la UE pueda recibir gas de los metaneros que vienen de aquel país.

Sin embargo, por lo menos hasta ahora, la industria europea, la que con diferencia más gas consume, no se ha visto especialmente afectada por la medida y su actividad continúa de manera normal.

Eso se puede trasladar también a la ciudadanía: se siguen viendo coches con uno solo ocupante, el aire acondicionado se sigue poniendo alegremente, y hay duchas que pueden durar media hora.

Todo parece indicar que lo más crudo llegará el próximo invierno, de manera que las verdaderas restricciones vendrán tras el verano, cuando el ahorro energético deje de ser optativo para pasar a ser obligatorio.

Además, el apretarse el cinturón energéticamente hablando tendrá también un valor pedagógico, de manera que aprenderemos a hacer un uso más racional de la energía.

Una estrategia en dos planos

El primero de ellos es el inmediato, donde las autoridades intentan educar a la ciudadanía en lo que está por llegar.

Es el tiempo de las recomendaciones de las que ya hemos hablado, y que tienen que ver con ejercer un consumo privado de energía más reducido.

Ese tipo de recomendaciones, en lo que tienen que ver con un menor gasto energético también se hacen extensibles a las empresas, especialmente a la industria.

En el largo plazo, la solución pasar por aumentar la capacidad de generación eléctrica de las energías verdes, y en es plano el desarrollo de tecnologías de hidrógeno verde puede ser la salvación de las potencias occidentales.

Afectación general

Los expertos vaticinan que los recortes en energía nos afectaran a absolutamente a todos, inclusive aquellos países como España cuya dependencia del gas ruso es residual.

En el caso de los particulares se pueden producir restricciones en el disfrute de gas con calefacciones a menor temperatura o duchas más rápidas y con menor gasto de agua.

En el caso de la industria, aunque sería raro que haya restricciones al sector productivo, el gas que consuman será mucho más caro, debido a que la mayoría de él habrá que traerlo de Estados Unidos.

Todo ello puede acabar provocando al tan temida recesión ahora que parecía que la economía despegaba después de dos años de pandemia donde muchos sectores fueron heridos de muerte.

Fuente – EL PAIS

Imagen – Nick Rhyder / Streve Snodgrass / Teenesee Valley Authority / John Olay Eikenes / Roman Ranniew / Paul Brody

Gas, esta vez made in USA

Las sanciones de la Unión Europea a Rusia, entre ellas vetar las importaciones de hidrocarburos rusos, ha provocado que muchos países europeos se queden sin su principal proveedor, posición que espera ocupar Estados Unidos

Y con cambio de tornas. Si hasta hace poco el primer proveedor de gas para España era Argelia, en pocos meses Estados Unidos ha tomado la delantera al régimen de Argel.

El cambio de proveedor se entiende por la borrasca diplomática que sigue existiendo entre España y Argelia, que comenzó con el asilo, para ser tratado de SARS-CoV-2, de Ibrahím Galli, lo que provocó una tormenta diplomática con el reino alauí.

Y por si eso no fuese suficiente, el cambio de postura de España sobre el Sáhara y el pueblo saharaui, Pedro Sánchez ha aceptado el plan de autonomía marroquí, ha enemistado definitivamente a Argel con Madrid.

Un mercado muy importante

Tanto el mercado español del gas, como en la Unión Europea es una perita en dulce para las empresas energéticas norteamericanas.

En pocos meses, el 35% del gas que recibe España llega licuado en grades gaseros norteamericanos que arriban a los puertos españoles donde existe una importante red de regasificadoras que devuelve lo licuado a estado gaseoso.

Solo el 25% de las importaciones de gas viene ya desde Argelia, un mercado que dentro de muy poco será residual para España.

Hasta hace relativamente poco, las importaciones de gas desde Estados Unidos representaban menos del 11% y en solo los primeros cinco meses de este año, han escalado hasta el 25% de las importaciones de gas.

Además, el gas que se está importando es el que se conoce como GNL, el más caro de todas las presentaciones en las que se puede importar esa fuente de energía.

Boicot argelino

Es como se puede calificar la relación energética entre España y Argelia en el último año, que en caso argelino se ha caracterizado por ir progresivamente cerrando el grifo.

La primera señal de las malas relaciones diplomáticas y económicas entre los dos países se escenificó con el cierre total del gasoducto que une aquel país con Europa.

Sin embargo, los problemas de suministro a España tendrán que esperar hasta el 2032, que es cuando expiran los contratos que nuestro país con la república que gobierna Abdelmadjid Tebboune.

Motivos para el cambio

Mientras que las relaciones económicas y diplomáticas entre Madrid y Argel se resquebrajaban, se multiplicaban los contactos de las autoridades españolas con empresas energéticas estadounidenses.

Hasta hace pocos años, Estados Unidos era uno de los principales importadores de gas a nivel mundial, pero las nuevas técnicas de extracción, caso de fracking, ha logrado que el país que gobierna Joe Biden, se haya convertido en un exportador neto.

La guerra de Ucrania no ha hecho sino afianzar la posición de Estados Unidos, ya que la guerra en aquel país, por las sanciones contra Rusia, ha hecho que medio mundo tenga que sustituir los hidrocarburos rusos por los de otros productores.

Además, los productores de gas norteamericanos se han comprometido a aumentar las exportaciones a la Unión Europea un 70% interanual, para impedir que el próximo invierno haya restricciones en Europa.

Unas sanciones convertidas en papel mojado

En el caso de España, y pesar de formar parte de la UE que ha establecido restricciones a las importaciones de hidrocarburos rusos, en los primeros cinco meses del año el volumen de gas ruso que ha llegado a España ha sido el acordado.

Inclusive en el mes de mayo el gas natural ruso que llegó a nuestro país se duplicó con respecto al volumen del mes anterior, llegando ese gas del país de Vladimír Putin fundamentalmente por vía marítima.

España se ha convertido en un importador neto de gas natural, independientemente de su procedencia, debido a que la recuperación económica ha impulsado la producción de empresas industriales.

Por otro lado, España reexporta parte del gas que le llega a otros países, esencialmente del centro de Europa. Por último, el miedo a que el próximo invierno haya que establecer restricciones en el gasto ha impulsado las importaciones.

Objetivo: reducir la dependencia energética de Rusia

Muchos de los países con más peso en Europa, caso de Alemania e Italia, tienen una brutal dependencia de los hidrocarburos rusos; ahora con las sanciones, tienen que buscar rápidamente proveedores alternativos.

El 37% de las importaciones de gas que realiza la Unión Europea provienen, todavía, de Rusia, y para el país de las estepas las ventas de hidrocarburos a Europa suponen el 85% de su factura energética.

Alemania no tiene intención de variar la importancia que el gas tiene para su país, aunque si está buscando con urgencia nuevos proveedores para no seguir dependiendo de los hidrocarburos rusos.

Por el momento, y hasta que el gas venga de otras latitudes, el país que gobierna Olaf Scholz ha decidió aumentar su reserva estratégica del gas hasta los 2000 millones de metros cúbicos, para evitar un invierno 2022 – 2023 con restricciones.

Y al mismo tiempo descarbonizarse

La actual crisis energética no ha hecho variar un ápice los objetivos de Alemania que para el 2045 lograr la neutralidad en CO2.

Por el momento una de las medidas que podría tomar Berlín sería mantener abiertas las centrales nucleares del país, aunque eso puede provocar un profundo desgaste al ejecutivo socialdemócrata que lidera el gobierno.

Italia, un país sin recursos energéticos

El caso de Italia es todavía más delicado que el de Alemania, ya que importando el 95% del gas que consume, casi la mitad de esa cantidad se la compra a Rusia.

La medida del ejecutivo que todavía dirige Mario Draghi pasa por aumentar las reservas estratégicas del gas, además de tomar medidas para moderar el gasto de gas natural, tanto para particulares como para empresas.

Inclusive en Italia se plantean, dado que se encuentran en una situación de emergencia energética volver a quemar carbón para generar electricidad, volviendo a poner en servicio las centrales térmicas.

Otros países europeos afectados por las sanciones al gas ruso, caso de Países Bajos, plantean que Europa de una respuesta coordinada, y mientras se descarboniza la economía, poder firmar grandes acuerdos de compra de hidrocarburos a nuevos proveedores.

Esos nuevos proveedores pueden ser antiguas repúblicas soviéticas con importantes yacimientos de gas en sus territorios, caso de Azerbaiyán o privilegiar, más todavía, las relaciones comerciales con Estados Unidos.

Fuente – EL PAÍS / Newtral

Imagen – Jnzl’s Photos / It`s No Game / Ugur Can / Robert Watt / G20 Argentina /

Bureau of Land Management Alaska / Smeet Chowdhury / Sean McEntee

¿Una retirada a tiempo?

Es lo que parece que está escenificando Elon Musk con respecto a la adquisición de Twitter. El problema para el equipo de Musk es el número real de perfiles falsos que hay en la red social. Twitter ha anunciado medidas, como exigir al magnate sudafricano una compensación de 1.000 millones de dólares

Parece que finalmente el ingeniero y visionario Elon Musk no hará efectiva la compra de la red social Twitter, por la cual se había comprometido a desembolsar 44.000 millones de dólares norteamericanos.

El propietario, entre otras, de SpaceX alega que los propietarios de Twitter han vulnerado varios de los acuerdos que habían suscrito, y que eran de obligado cumplimiento para que Musk ejecutase la opción de compra.

Sin embargo, parece que la operación se va a judicializar, ya que Twitter ha confirmado que promoverá acciones legales: en caso de renuncia a la compra Twitter sería resarcida con 1.000 millones de dólares.

Causas tasadas

Aunque nadie sabe a ciencia cierta que ha hecho que Musk renuncie a la compra de Twitter, en una multimillonaria operación, el propietario de Tesla alega que la red social que fundase Jack Dorsey habría violado determinados acuerdos.

Las consecuencias que el hombre más rico del mundo se hiciese con la prestigiosa red de microblogging iban más haya de lo económico.

Con la compra de Twitter, Musk, que ya ha demostrado que sus intereses además de económicos son políticos, tendría un formidable altavoz mediático para intentar influir en la opinión pública mundial.

Sin embargo, la decisión de echarse atrás, amenaza con convertirse en una serpiente de verano, en unos meses en los cuales las redacciones de periódicos e informativos de televisión notan la falta de caudal informativo.

Compensación milmillonaria

Desde Twitter ya han advertido que en caso de que la compraventa no se lleve a cabo, denunciarán una de las cláusulas del acuerdo.

En dicha cláusula Musk se comprometía a abonar a Twitter mil millones de dólares, aunque se desconoce por qué concepto.

En cierto modo la operación implicaba sobrevalorar las acciones de Twitter, pignorando cada título a un valor de 54,20 dólares, un valor muy por encima del que reconoce el mercado.

El principal escollo, hasta ahora, era que Musk afirmaba que desde Twitter le tenían que comunicar, con veracidad, cuantos eran realmente los usuarios verdaderos de la red social y que los usuarios fantasmas fuesen menos del 5%.

Se verán en los tribunales

Es lo que han anunciado desde Twitter por boca del presidente de la red social, Bret Taylor, que denuncia que, desde el 13 de abril del presente año, Elon Musk les comunicó que compraba Twitter.

Ambas partes dilucidarán el juicio en el partido judicial de Delaware, y lo que se pretende desde Twitter es que Musk realice la adquisición.

En caso de que no se produzca la compra, Twitter pide que el ingeniero sudafricano les compense con 1.000 millones de dólares.

Desde el entorno de Musk lo que se alega es que desde Twitter no se ha informado con veracidad del número de perfiles reales que hay en la red social.

Dicho de otro modo, Musk no confía en el número de usuarios fantasma que tiene Twitter, siendo esa cantidad vital para determinar los beneficios que se pueden obtener de la red social a partir de la adquisición.

Mientras que Twitter ha comunicado que menos del 5% de los perfiles de la red social son falsos, el equipo de Elon Musk estima que podrán llegar al 20%, aunque una auditoría externa no puede detectar eso.

Y ello debido a que Twitter no comparte ninguna métrica que pueda detectar eso: direcciones IP, datos de geolocalización o información de contacto son secretos que Twitter mantiene bajo siete llaves.

Caída en bolsa

La noticia de la negativa de Musk a adquirir Twitter ha provocado una implosión en su cotización en bolsa, cayendo los títulos un 6% en solo un día.

Hay que tener en cuenta que la salud bursátil de Twitter no se puede calificar como buena, ya que en lo que llevamos de año se ha dejado un 13%, en un índice, como es el NASDAQ, que no vive su mejor momento.

Lo voluble de la cotización en bolsa de Twitter se puede entender cuando el pasado 14 de abril, y en la misma red social Twitter, Musk escribía “He hecho una oferta”, lo que desató la euforia en los mercados y en el valor de cada título de Twitter.

De cualquier manera, y aunque Musk finalmente no compre Twitter, sigue poseyendo un paquete accionarial cercano al 10%, con lo que es el mayor accionista de esa red social.

Defensa siciliana

Sin embargo, ante el anuncio de compra por parte de Elon Musk, el consejo de administración movió ficha, y tomó medida para evitar que Musk lanzase una OPA sobre la mayoría del capital accionarial.

Twitter estableció un cortafuegos para evitar que Elon Musk pudiese hacerse, en el mercado libre, con más del 15% de las acciones.

Y haciendo gala de aquel dicho que afirma que si no puedes con tu enemigo únete a él, se ofreció un puesto en el consejo de administración de la red social a Musk.

Sin embargo, Musk se negó a ocupar el sillón, persistió en su intención de comprar todas las acciones de la compañía y anunció que la sacaría a bolsa.

Inopinadamente, Musk recibió el apoyo de uno de los fundadores de Twitter, Jack Dorsey, que consideraba que Musk era el ariete que necesitaba la empresa para triunfar en Wall Street y codearse con los grandes del capitalismo.

Peliaguda situación económica

Con una crisis inflacionaria afectando a Estados Unidos, y al resto del mundo, la retirada de Musk puede responder a una respuesta táctica.

El magnate sudafricano y sus empresas no son ajenas a la coyuntura económica, y en varias de sus empresas empiezan a estar afectadas por unas menores ventas que han hecho que recorte la oferta.

Eso está provocando que Tesla y SpaceX hayan optado por expedientes de regulación de empleo que han enviado a miles de trabajadores a las colas del paro.

Las compañías de Musk, como el resto de las del mundo occidental si algo temen una posible estanflación, caracterizada por bajo crecimiento al que se suma inflación.

Para evitar eso, los bancos centrales de medio mundo están subiendo los tipos de interés, que puede traer como consecuencia más evidente una recesión económica, que algunos gurús económicos ya anuncian como más que posible.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Daniel Agrell / Nob Mouse / Emre Cömert / Open Grid Schedeuler / Think London / Peter Miller /

Suspensión de pagos rusa

Rusia acaba de protagonizar la primera suspensión de pagos desde enero del 1918, en plena revolución bolchevique. La causa son los algo más de 100 millones de dólares de cupón de la deuda que no ha podido pagar por unas sanciones que impiden que sus acreedores paguen en dólares norteamericanos

Y se ha producido en la deuda rusa en dólares norteamericanos, siendo la primera que se produce en aquellas tierras desde la revolución bolchevique de año 1917.

La consecuencia directa es que el Kremlin va a tener, a partir de ahora, mucho más difícil el financiarse en los mercados internacionales, algo ya difícil producto de las sanciones de la comunidad internacional.

Solo dos veces en toda su historia

Rusia, o cualquiera de sus denominaciones a lo largo de su Historia solo ha sufrido dos veces un default: la primera de ellas tras la subida de los bolcheviques al poder, en enero de 1918.

La segunda suspensión de pagos se produjo en el año 1998, seis años después de que implosionara lo que fue al Unión Soviética.

La última, y circunscrito a la deuda que Rusia tiene con entidades financieras de medio mundo se ha producido el pasado 27 de junio, y la culpa la han tenido 100 millones de dólares.

La causa no es otra que por las sanciones que pesan sobre el Kremlin por la guerra de Ucrania, ya que las entidades a las que Rusia debe dinero se niegan a cobrar la deuda en dólares norteamericanos.

El ardid ruso

Debido a la gran dependencia que los países que conforman la Unión Europea tienen del petróleo y el gas rusos, la economía rusa todavía sigue en pie.

Además, las autoridades económicas rusas obligan a los países a los cuales suministran energía a que los pagos los hagan en rublos rusos, y de esa manera la moneda rusa no se ha desplomado a pesar de las sanciones.

Con ello la economía rusa, y el resto del país sigue a flote, a pesar de que Estados Unidos ha «congelado» los 640.000 millones de dólares que el Estado ruso tiene depositados en bancos norteamericanos.

También hay que tener en cuenta que la Reserva Federal Norteamericana, a efectos su banco central, lleva dese mayo prohibiendo a las entidades financieras de aquel país que sigan canalizando los pagos de la deuda rusa.

Un muro que ha precipitado el default

A efectos, la FED lo que ha levantado es un muro que ha provocado que los acreedores de Rusia no puedan cobrar el dinero que el régimen de Vladimír Putin les adeuda.

No es exactamente que Rusia no quiera o pueda hacer frente a los pagos de la deuda, sino que son los propios acreedores los que se ven atados de pies y manos.

De nada han servido las declaraciones públicas el ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, que su ministerio había dado instrucciones de pagar, en dólares, los cupones de la deuda que vencían, que alcanzaban los 117 millones de dólares.

El rublo no se hunde, pero casi

La moneda rusa ha perdido, solo en el mes de mayo, casi un 24% con respecto al valor del dólar norteamericano.

Por ello, las potencias occidentales se congratulan de lo efectivas que están siendo las sanciones económicas que se han impulsado contra el Kremlin.

Pero todavía queda una amplia batería de medidas que se pueden imponer contra el gobierno de Vladimír Putin, y una de ellas puede ser poner un tope a las tarifas energéticas rusas.

Hay que recordar que el transporte del crudo y del gas rusos se desarrolla por ductos que atraviesan territorio de países que pertenecen a la Unión Europea.

Se trataría de no transportar energía cuyo precio de comercialización supere un determinado tope que determinarían las autoridades nacionales de esos países, contando con el «paraguas» de la Unión Europea.

Un escudo que se hace añicos

Aunque es posible que la guerra de Ucrania lleve siendo preparado desde hace años por Rusia, que habría tenido también en cuenta las consecuencias económicas de la misma, el escudo económico ruso se hace añicos.

Nadie niega que la dependencia europea del gas y el petróleo rusos es más que evidente, pero el Kremlin erró en su hipótesis de que podría seguir vendiendo energía a Europa como si nada hubiese sucedido.

Sin embargo, y aunque Europa sigue comprando energía a Rusia, también ha impuesto unas sanciones que están minando la economía rusa, ya que muchos países europeos se han buscado proveedores energéticos alternativos.

Para muchos analistas financieros internacionales el rublo está al borde del colapso, en unos momentos en los cuales empresas rusas y su gobierno, se han quedado al margen de los mercados financieros internacionales.

La historia se repite

La situación financiera que está viviendo en estos momentos Rusia se parece mucho al default que se vivió en el año 1998.

Sin embargo, la gran diferencia con aquella suspensión de pagos fue que Rusia contó con la complicidad de occidente para poder devolver el dinero de la manera menos traumática posible.

Ahora, con la comunidad internacional sancionando a diestro y siniestro por la guerra de Ucrania, occidente no va a brindar ninguna ayuda al Kremlin, a menos hasta que retire sus tropas de Ucrania.

Frente judicial

Es la única salida que le queda a Rusia para no quedar como mala pagadora, y es acudir a la justicia internacional, buscando la denominada inmunidad soberana.

Esa figura jurídica significa que Rusia se somete a un arbitraje judicial internacional, buscando poder renegociar su deuda o hacer frente a los pagos con los activos congelados en Europa y en Estados Unidos.

Solo en lo que respecta a empresas y bancos rusos, los mismos acumulan 150.000 millones de dólares en vencimientos lo que supone triplicar los vencimientos de deuda del estado ruso, que llegan a los 40.000 millones de dólares.

El futuro financiero de Rusia es malo y seguiría empeorando hasta que Vladimír Putin no decida poner fin a la guerra de Ucrania, o como la denominan los medios rusos, la operación militar especial.

Fuente – el diario

Imagen – Waltie / Güldem Üstün / Ninara / Sara Goldsmith / stockvault / Jorge Láscar / Kuban Kazak / RS

Highway to hell!

España podría participar en un ambicioso plan para trasladar por vía terrestre miles de toneladas de cereales provenientes de Ucrania, que tendrían como destino final los puertos del norte de África para intentar paliar la hambruna que se avecina

Entrar y salir de Ucrania, en plena guerra, se ha convertido en lo más parecido a una autopista hacia el infierno.

Las autoridades ucranias y el resto de las occidentales se devanan los sesos para sacar los miles de toneladas de cereales almacenados en los silos ucranios.

Ucrania es el mayor granero del mundo, y la falta de suministro de ese alimento ha dinamitado las perspectivas económicas occidentales.

Además, de no solucionar el problema rápidamente se puede provocar una hambruna de proporciones colosales en los países en vías de desarrollo.

España implicada

Nuestro país ha organizado un plan para sacar parte de ese grano desde la localidad polaca de Poznan hasta los puertos del mediterráneo español.

La idea sería que los puertos españoles, o mejor dicho sus silos, se convirtiesen en la un hub desde el que distribuir ese grano a los países del norte de África, y de ahí al resto del continente africano.

Rusia ha cerrado a cal y canto los puertos ucranios, por los cuales miles de toneladas de cereales se encuentran bloqueados lo cual está provocando el colapso de la economía ucrania, especializada en ser uno de los graneros del mundo.

Tal es la situación que el presidente de la Unión Africana, Macky Sally, ha hecho un dramático llamamiento a occidente para que faciliten la salida del grano ucranio hacia su continente, por el peligro cierto de hambrunas.

España se ha prestado enseguida a participar en un operativo que impida que en África se vuelva a producir una nueva hambruna que podría matar, como las anteriores, a miles de personas.

Un complejo plan logístico

El traslado del grano ucranio hacia Europa, y hacia su frontera más cercana, la polaca, tiene un problema añadido, que es el diferente ancho de vía ferroviaria.

Por ello el transporte tendría que realizarse hasta la frontera polaca en tren, y de allí se trasladaría a territorio polaco.

Una vez en el país que gobierna Mateusz Morawiecki volvería a ser cargado en trenes cuyo itinerario sería Polonia, Alemania, Luxemburgo, Francia hasta llegar a nuestro país.

Una vez en España el grano se derivaría a los silos de los puertos del Mediterráneo, y de allí a puertos del norte de África, a partir de los cuales repartir los cereales por toda África.

El operativo, comenzaría el 15 de julio, y las previsiones es que desde que el grano salga de Ucrania hasta que llegue a España pasarían solo seis días y en ella participarían tanto RENFE como la compañía nacional de ferrocarriles franceses.

Previsiones

El plan va a pasar por diferentes fases, y el primer envío de grano sería una cantidad modesta, que se acercaría a las 600 toneladas, lo que servirá como test para el grueso del envío, que la final del operativo podría llegar a las 6.000 toneladas, hasta septiembre.

España de ese modo aprovechará, en favor del gobierno ucranio, de la importante infraestructura de almacenamiento de grano que tienen los puertos de la vertiente mediterránea.

Sin embargo, nada como poder utilizar grandes barcos para el traslado del grano, lo que pasaría por el desminado de los puertos ucranios, ya que en un solo envío Rumanía pudo trasladar 70.000 toneladas de grano por vía marítima.

Zelenski augura una hambruna mundial

Y todo por el bloqueo ruso que está impidiendo que el grano ucranio salga por los puertos ucranios en lo que se ha convertido, nos referimos a Ucrania, no solo en el granero de Europa sino del mundo.

Las proporciones de producción de grano son ciclópeas: el año pasado Ucrania exportó 80 millones de tonelada de grano, lo que representa el 6 de la producción mundial de esos insumos.

Ahora, después de la Blitzkrieg no haya fructificado, ha planteado a Ucrania una guerra económica, con lo cual las exportaciones desde los puertos que controla el gobierno de Kiev resultan imposibles.

No solo es que el grano ucranio se esté pudriendo en los silos, es que tampoco se está pudiendo dar salida a las exportaciones de girasol y sus derivados, unas exportaciones en las cuales Ucrania es también una potencia.

Una crisis sobre otra crisis

La guerra en Ucrania está provocando un encadenamiento de un buen número de crisis: si en un primero momento fue la crisis energética, que todavía sufrimos, ahora se une a ella la crisis alimentaria.

Para el gobernante de Ucrania, la única solución es una victoria militar decisiva que haga que desde los puertos del país se pueda recuperar la actividad económica, pero para eso el ejército ucranio necesita armamento de última generación.

Ya a mediados de mayo, en el Consejo de Seguridad de la ONU se advirtió muy seriamente sobre la posibilidad de que se produjera una hambruna en los países subsaharianos, algo que ya se está produciendo.

Además, desde la ONU se advierte que la crisis alimentaria que se está configurando no sería puntual, sino que se podría extender en el tiempo, siendo las personas más afectadas las de menor renta.

Millones de personas

La previsión que hace el Programa Mundial de Alimentos de la ONU es que hasta 250 millones de personas se podrían sufrir la hambruna que se cierne sobre el mundo.

Pero esa emergencia alimentaria, se podría extender, en círculos concéntricos, y afectar a más de 1.600 millones de personas.

En los países emergentes, el 25% de la renta de las familias se va en la compra de alimentos, porcentaje que llega hasta el 40% en el África subsahariana.

Hay que tener en cuenta que, en un país como Egipto el pan elaborado con cereales solventa el 40% de las necesidades alimenticias de la población de aquel país.

Y mientras tanto, los silos ucranios rebosantes de cereales y girasol, que no pueden ser exportados por la «operación militar especial» del Kremlin, que ha provocado ya más de tres meses de guerra en Ucrania y miles de muertos.

Fuente – el diario / ABC

Imagen – waferboard / La Moncloa – Gobierno de España / Steve Knight / Christopher / Visem / manhhai / Ray Buchanan

Autumn is coming!

El próximo otoño podría ser complicado desde el punto de vista económico, de manera que tanto en Europa como en Estados Unidos las autoridades económicas intentan conjugar una posible recesión con alta inflación, la tan cacareada estanflación podría estar a la vuelta de la esquina

Si algo teme la economía global el próximo otoño, una estación en la cual se prevé que la guerra de Ucrania seguirá ahí, con un panorama de fuerte subida de tipos para atajar la inflación, es una recesión.

Otro elemento inquietante es la evolución que vaya a tener la economía en los Estados Unidos, ya que, a pesar de la competencia de China, sigue siendo el país que utilizando un término coloquial «corta el bacalao».

Gastando como si no hubiese un mañana

Sin embargo, aunque negros nubarrones se ciernen sobre la economía patria, muchos consumidores parece que no se dan por enterados, ya que gastan como si no hubiese un mañana.

Restaurantes llenos hasta la bandera, turistas viajando por doquier, cruceros que atracan en las principales ciudades españolas o la recuperación de multitudinarios conciertos de música, como pueda ser el bilbaíno BBK Live.

Unas previsiones económicas inciertas

A pesar de temer el próximo otoño, nadie se atreve a realizar previsiones económicas, pero la realidad es que el «rebote» de la economía después de los años de la pandemia se ha ido desinflando.

Inclusive la previsión del Banco Central Europeo, que rebajó las expectativas de crecimiento para la UE al 2,8% podrían ser demasiado halagüeñas para lo que nos viene en otoño.

A las economías de la zona euro les ha frenado el crecimiento la guerra de Ucrania, que ha provocado que tengan que buscar nuevos suministradores de energías fósiles, tras las sanciones a Rusia.

Además, en caso de que Rusia decidiese «cerrar el grifo» a las exportaciones de energía, Europa viviría un frio invierno, ya que todavía no ha conseguido un proveedor alternativo para el volumen de gas y de petróleo que necesita.

Otoño negro

Es el calificativo que comienzan a consensuar muchos economistas cuándo les piden que hagan un boceto de lo que puede suceder cuando acabe el verano.

Y las previsiones son pesimistas inclusive cuando instituciones económicas de gran prestigio, como el alemán Instituto IFO sigue asegurando que el país que gobierna Olaf Scholz crecerá un 2,5% este año y un 3,7% el siguiente.

Bien es cierto que reconocen que la guerra de Ucrania, la crisis energética y una China que vuelve a estar confinada han restado un punto y medio porcentual al crecimiento de este 2022.

Despejada la incógnita de la pandemia de SARS-CoV-2, nuevos nubarrones se ciernen sobre Europa, especialmente ante un posible boicot de Rusia a sus exportaciones de energía a la Unión Europea.

Tormenta perfecta

La Unión Europea ha planteado varios escenarios para los próximos años, inclusive la peor situación de todas que podría ser un embargo completo de las energías fósiles que Rusia exporta a Europa.

De hecho, a varios países europeos – Países Bajos y Finlandia – el Kremlin les ha cerrado definitivamente el grifo, cosa que Putin podría hacer con el resto de los países que pertenecen a la Unión Europea.

En ese escenario, el panorama podría evolucionar con un racionamiento de combustible y gas y con unos precios que seguirían escalando por la diferencia entre la demanda y la oferta.

Crecimiento depauperado con aumentos de inflación

Con esos condicionantes el crecimiento económico de la UE se podría quedar en un raquítico 1,3%, y solo un 1,7% en el 2023.

Mientras tanto la inflación seguiría aumentando, y podría terminar el año en el 8%, aunque para el 2023 se reduciría a «solo» el 6,4%, y todo ello con una escalada de precios.

Con esos niveles de inflación, las subidas de salarios y pensiones no lograrían mantener el poder adquisitivo, por lo que además de empobrecerse, los consumidores tendrían una menor cantidad de renta.

Se produciría la temible estanflación, que no es otra cosa que un bajo crecimiento con una inflación disparada, una «termita» que acaba, en poco tiempo, devorando la economía de cualquier país que la sufra.

Y al otro lado del Atlántico

La situación de la economía al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, tampoco es mejor, con una economía que da señales de recalentamiento.

La semana pasada, Wall Street, perdió un 20% de su cotización, lo que anuncia un ciclo bajista, y, además, se ha invertido la curva de intereses, ya que el bono a dos años renta más que la deuda pública a una década.

De hecho, ya son muchos los analistas financieros norteamericanos que auguran una recesión para el año entrante, ya que la «medicina» que impondrá la FED será muy amarga.

Jerome Powell va a tener que, ya lo está haciendo, subir los tipos de interés, haciendo que la demanda se ralentice tanto la demanda como la economía, con unos consumidores fatigados que dejarán de comprar a espuertas.

Es una manera clásica para dominar la inflación y plegarla a los «sano» para la economía norteamericana, y evitar de esa manera llegar a la temida estanflación, una palabra que provoca pánico en los parques.

Nadie duda que la FED hará lo que sea necesario, inclusive provocar una recesión, con tal de lograr una inflación razonable y no disparada como está hasta ahora.

El COVID provoca una pandemia económica en China

Otro motor económico que parece gripado es China, que con su política de no convivir con las infecciones de SARS-CoV-2 está provocando un atasco global en las cadenas de suministros.

El banco de inversión Nomura establece para este año y para China un crecimiento económico de solo un 3,3%, aunque la situación podría agravarse.

China, tal como demostró la bancarrota de Evergrande, que era una de las principales inmobiliarias del país asiático, puede estar a las puertas de una crisis del sector inmobiliario del tamaño del país.

Norte y sur

Mientras tanto en la Unión Europea los países del norte quieren topar la inflación de unas maneras con las que los países del sur, incluida España, no están muy de acuerdo.

Aunque los sureños son proclives a subir los tipos de interés, son partidarios de subirlos a una velocidad que impida que la recuperación económica en esos países se resienta.

Mientras tanto los países del norte de la Unión Europea critican la poca velocidad con la cual Mario Draghi está subiendo los tipos de interés.  

Fuente – EL PAÍS

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