Bastante peor de lo esperado

Finalmente, las previsiones económicas para España empeoran. Ahora el gobierno calcula que en el 2020 España se «dejará» un 11,2% del PIB, y solo en el 2021 se volverá a la senda de crecimiento, con un magro 7,2%

El gobierno confirma que el hundimiento de la economía española será mayor de lo que en un primer momento se esperaba, con una caída del 11,2% en este año 2020.

Para el próximo año, esto es 2021, se prevé un crecimiento del 7,2% que en parte enjugará la depresión de la economía española.

Debido a esta situación económica tan desastrosa, el gobierno ha previsto incrementar el techo de gasto un 53% para 2021, lo que en dinero contante y sonante supone 196.097 millones de euros.

Anno horribilis

Y es que las previsiones para este año que está a punto de concluir son desastrosas, y todo producto de la crisis sanitaria y económica del SARS-CoV-2, que ha desarbolado lo que venía a ser una recuperación económica.

Sin embargo, todo se apuesta a que, en el año 2021 y gracias a los fondos que llegan de Europa – a España le corresponden 140.000 millones de euros -, se pueda volver a la senda del crecimiento.

Para el 2021, como ya hemos citado, se prevé un crecimiento económico de, al menos, el 7,2% del PIB, que inclusive podría ser mejor con el «viento de cola» que puede venir de la Unión Europea.

El déficit público, de todas las administraciones, también va a tener que «encajar» el duro varapalo, y escalará hasta el 11,3%.

Incrementar el techo de gasto

Es con esas halagüeñas previsiones para el 2021, con lo que «juega» el ejecutivo de Pedro Sánchez para incrementar el techo de gasto más de un 50%.

Del mismo modo, dicho aumento de gasto también es producto del esperado «maná» que llegará de los fondos de reconstrucción europeos y que debe de suponer, por lo menos, 140.000 millones de euros.

Este inquietante cuadro económico ha sido presentado por la titular del Ministerio de Economía, Nadia Calviño, en un acto que es el prolegómeno de la presentación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el 2021.

Calviño ha calificado, sin ambages, los resultados como manos, culpabilizando al mal desempeño económico del tercer trimestre del año, donde la economía española ha caído un 13%.

Mal dato del paro

Es otro de los indicadores que se resienten producto de la crisis económica, debido a que muchas empresas han tenido que cerrar producto del tsunami económico que ha traído aparejado la crisis sanitaria del covid-19.

Las previsiones gubernamentales son de que el desempleo llegue al 17,1% en el cómputo global del 2020.

Para el 2021, el nivel de paro, a pesar del prometido crecimiento económico, solo disminuirá dos décimas, quedándose en el 16,9%.

 A pesar de todo ello, desde fuentes del gobierno es optimista en cuanto a la creación de empleo en España, cifrándola en el 2021 en 400.000 puestos de trabajo, llegando a 600.000 en caso de que se produzca la tan ansiada bonanza económica.

Crecimiento en el 2021

Será el año que señalan los agentes económicos se producirá un nuevo crecimiento del PIB, cifrado en estos momentos en el 7,2%, que vendrá acompañado de un crecimiento en las exportaciones y las importaciones.

Porcentualmente, lo que venden las empresas españolas en exterior crecerá en el 2021 un 8,6% y lo que se compra en el extranjero, esto es, las importaciones crecerán más de un 11%.

El optimismo en las cifras que derrocha el ejecutivo español, no está en consonancia con lo anunciado por otros organismos económicos supranacionales, caso del Fondo Monetario Internacional.

Para el FMI, la economía española perderá, en este 2020, un 12,8% de su PIB, y el próximo año el crecimiento será solo de un 6,3%.

Aumento del techo de gasto

Ha sido la ministra de Hacienda y portavoz del gobierno, María Jesús Montero, la que ha anunciado que el techo de gasto, esto es, lo que el gobierno puede invertir, subirá en el 2021 un 53%.

En euros eso supone que la administración del Estado podrá gastar 196.097 millones de euros, lo que supone un 53% más que en el 2020.

Por partidas, los gastos comunes supondrán 136.799 millones de euros, mientras que el mecanismo de recuperación tendrá a su disposición 27.436 millones de euros.

Otras partidas, como las de la Seguridad Social supondrán 18.396 millones de euros y las transferencias a las comunidades autónomas ascenderán a 13.486 millones de euros.

El cambio con respecto a este año es brutal, teniendo en cuenta que es posible gracias al dinero a paletadas que va a llegar de Bruselas, ya que las previsiones, antes del asunto del covid-19, eran aumentar el techo de gasto menos de un 4%.

Desde el gobierno se ha advertido que en caso de no movilizar las partidas presupuestarias que se van a invertir en reflotar la economía española, la crisis se hubiese llevado por delante el 25% del PIB.

Además, no intervenir la economía como se está haciendo, implicaría que el paro hubiese aumentado en 3 millones de personas.

Aumenta el déficit público

Y por algo tan evidente como que aumentan los gastos y no se recuperan los ingresos, por lo que las administraciones se van a ver obligadas a invertir más.

El 2020 se prevé que termine con un déficit público del 11,3%, y para el 2021 esa magnitud sería «solo» del 7,7%.

En caso de lograr reducir el déficit público en dos ejercicios en cinco puntos se puede calificar como de proeza económica, y el gobierno tiene cifradas sus esperanzas en poder lograrlo.  

Y todo ello con el empuje de la UE que mantendrá activada la claúsula general de salvaguarda del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, un espaldarazo a las políticas económicas del gobierno de Pedro Sánchez.

Y mientras tanto la deuda pública escalará hasta el 118%, lo que va a suponer un aumento de 20 puntos porcentuales, aunque eso no supondrá la emisión adicional de más deuda pública.

Fuente – el diario

Imagen – Dinesh Wijekoon / Water and Sanitation Coallaborative Council / Images Money / Xiaojun Deng / Marco Verch / flaart / Saludand

Un 2020 seguro que sin presupuestos

Tal la situación que estamos viviendo en estos momentos, en plena emergencia sanitaria y vital, nadie sabe a ciencia cierta cuándo se volverá a la normalidad, y tal como ha referido el presidente del Gobierno, serán unos presupuestos «de reconstrucción» para devolver al país a la normalidad

Aunque todavía no sabemos a ciencia cierta cuando remitirá y seremos capaces de vencer esta debacle, que también lo es desde el punto de vista económico, casi seguro que este año 2020 España no tendrá Presupuestos Generales del Estado.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya ha anunciado que cuando acabe esta pesadilla se aprobarán unos presupuestos, que no ha dudado en calificar como de «reconstrucción», para revivir España.

Los presupuestos del 2020 iban a ser los primeros que iban a ser elaborados por un gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos, ya que los del 2018, presupuestos que habían sido prorrogados, fueron elaborados por el equipo económico del PP, bajo la batuta de Cristóbal Montoro.

Se sigue trabajando

A pesar de la que está cayendo, en el Ministerio de Hacienda se sigue trabajando en la elaboración de unos presupuestos, qué si no van a ser los del 2020, esperemos que sean los del 2021.

Con un gobierno centrado exclusivamente en hacer frente a la crisis sanitaria provocada por el covid-19, ya nadie piensa que sea posible aprobar unos Presupuestos Generales del Estado para este año.

En estos momentos los equipos económicos de los ministerios están centrados en poder arañar hasta el último euro de sus presupuestos para poder hacer frente, en sus áreas de actuación, a una crisis global que no había sucedido antes en la historia.

Recesión galopante

Desde el punto de vista económico, el estado de alarma y el confinamiento de la mayor parte de la sociedad española, aunque solo dure un mes, ya ha provocado una recesión económica de la cuál será muy difícil salir.

De hecho, ya son muchos los economistas que calibran que la crisis económica asociada a al covid-19 superará en mucho a la que provocó la crisis de las hipotecas subprime, en el 2008, y que supuso una sangría para las arcas públicas.

El estado de alarma ha provocado la cuarentena del sector productivo español, con miles de trabajadores que se han visto obligados a confinarse en sus domicilios, y muchos de ellos no saben cual será su situación laboral una vez que esto acabe.

Son miles las empresas que han optado por Expedientes de Regulación Temporales, aunque todos ellos seguirán cobrando, parte de sus empresas y parte de la seguridad social, hasta que finalice esta emergencia sanitaria.

China omnipresente

Son también centenares, sino miles, las empresas españolas que han tenido que cerrar sus líneas de producción debido a que los suministradores de los componentes que utilizan en sus líneas de producción son chinos.

Desde el gobierno, ya se han librado dos decretos para amortiguar, sobre todo en la pequeña y mediana empresa, la debacle económica que supone haber tenido que «echar la persiana» y no saber cuando se volverá a recuperar la actividad.

Es para las empresas para los que se han movilizado, entre dinero «contante y sonante» y avales, una inyección de capital que lo que pretende es «tapar» el tiempo que empresas y autónomos tengan que estar sin actividad.

Las previsiones hechas trizas

Como cualquier otra previsión, la llegada de la pandemia, que nadie puede augurar cuando se resolverá, ha dejado «en papel mojado» las previsiones económicas que había hecho el gobierno que preside Pedro Sánchez.

Debido a la cual, y aunque todavía se desconocen las principales magnitudes económicas que deparará esta crisis, lo que está claro es que los Presupuestos Generales del Estado, ya no los de 2020 y sí los del 2021, serán unos presupuestos económicos de reconstrucción.

Tal como dijo en una de sus comparecencias públicas el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este año 2020, al menos en lo que respecta a actividad económica, no va a tener doce meses como es habitual, sino solo diez, y es muy probablemente de nueve.

Además, la pandemia va a provocar que haya que iniciar el proceso desde su mismo inicio: habrá nuevamente que aprobar el techo de gasto, con mucha más «manga ancha», algo que llevará a las formaciones políticas alrededor de tres meses de negociaciones.

Además, la elaboración de los presupuestos en sí será un proceso que durará otros tres meses, teniendo en cuenta que para realizar todo lo informado: negociación del techo de gasto entre los partidos políticos y el presupuesto, será necesario que se haya levantado el Estado de Alarma.

Ha sido el propio presidente del Gobierno Pedro Sánchez, el que implícitamente ha reconocido que el proceso no empezará, al menos, hasta el próximo verano, y también ha dicho que los presupuestos serán de «reconstrucción».

Se mantienen los plazos

A pesar de que ya todo el mundo, también en el gobierno y en los ministerios, dan por seguro que los Presupuestos Generales del Estado ya no serán los del 2020, pero sí los del 2021.

A pesar de ello, en los ministerios implicados, principalmente el Ministerio de Economía y el Ministerio de Hacienda, siguen trabajando con los plazos para presentar unos presupuestos para este 2020, aunque todo el mundo piensa ya en el 2021.

Lo que no se espera, y sería la primera vez en casi cuatro décadas de democracia, que los presupuestos de la reconstrucción lo vayan a ser campo de lucha partidista, y no sería extraño incluso la creación de un gobierno de concentración.

Gobernar a base de decretos

Con la vida parlamentaria absolutamente paralizada, el número de diputados que participarán en la sesión parlamentaria en la cual Pedro Sánchez pedirá a la cámara la renovación, por quince días más, del Estado de Alarma, será anecdótico.

En esa situación, la única solución que tiene el gobierno es gobernar a base de decretos leyes, algo que es perfectamente legal y es un recurso lícito viendo lo que está sucediendo en estos momentos en el país.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Juanedc / Discasto / zerospin / Andrey Filippov / British Red Cross / PSOE