Mantener el empleo a cualquier precio

El nódulo de los acuerdos que gobierno y agentes sociales firman este viernes en La Moncloa se basa en el mantenimiento del empleo a toda costa, para lo cual los ERTE, que se pusieron en funcionamiento con la pandemia, se extenderán, como poco, hasta septiembre

Los agentes sociales, patronal y sindicatos, con la concurrencia del gobierno, están poniendo «toda la carne en el asador» para, mediante una profundización en los ERTE, evitar la sangría que podría suponer para el empleo que los ERTE se convirtiesen en ERE.

Entre la batería de medidas encontramos un fondo dotado con 10.000 millones de euros para el rescate de empresas que demuestren su viabilidad, una «bolsa» que será gestionada por la SEPI.

Este aparente acuerdo sin fisuras contrasta con un parlamento convulso en el cual la oposición, principalmente personificada por el Partido Popular y VOX parece que pretenden derrocar al gobierno.

Ampliación del acuerdo

Las urdimbres del pacto inicial del gobierno con los agentes sociales, sindicatos y organizaciones empresariales, parece que se amplía con nuevas medidas que buscan hacer frente a la crisis económica que ya tenemos encima.

Entre los objetivos que tiene la ampliación del pacto se encuentra lograr la reactivación económica y la recuperación del empleo.

Entre esas medidas, las más urgentes que han sido ampliar el ámbito temporal de los expedientes de regulación de empleo temporal, para de ese modo que la regulación de empleo sea temporal, y se eviten los despidos.

La prórroga de los ERTE hasta septiembre será firmada por el gobierno, organizaciones empresariales y sindicatos, firmarán este viernes el pacto, en La Moncloa.

La escenificación de la firma la llevarán a cabo Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno, Antonio Garamedi en representación de CEOE, Gerardo Cuerva por CEPYME, Pepe Álvarez por UGT y Unai Sordo por CC. OO.

Medidas de importante calado económico

El acuerdo también explicita los fondos económicos que serán vehiculados por medio del Instituto de Crédito Oficial y de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

En el caso de los créditos, que serán gestionados por el ICO, la cuantía será de 50.000 millones de euros y lo que gestionará la SEPI, será un fondo de 10.000 millones de euros para el rescate de empresas que ofrezcan viabilidad.

En el caso de fondo que gestionará la sociedad adscrita al Ministerio de Hacienda y Administraciones públicas sigue la estela de los que ya existen en países europeos de nuestro entorno, como es el caso de Francia o Alemania.

Con esos 10.000 millones lo que se pretende es blindar a la gran industria y evitar que caigan grandes colosos empresariales, que además de producir una sangría en el empleo haría que España perdiese «punch» en sectores estratégicos.

Con dicho fondo se pretende ayudar a empresas de sectores que se están viendo especialmente afectados por la pandemia, caso de las líneas aéreas o el gremio hotelero.

Parte de las medidas también están orientadas al rescate de los trabajadores que se están viendo afectados por expedientes de regulación de empleo, ya sean estos temporales o con resultado de despidos.

Por otro lado, otra de las «patas» del plan tienen que ver con la reactivación del consumo, con diversos planes, el más reciente un plan RENOVE para la adquisición de vehículos de motor, ya sean estos de motor de combustión, híbridos o eléctricos.

Acuerdos amplios de país

Es otro de los objetivos del plan, dadas las especiales circunstancias de la pandemia que, además de afectar a todos los sectores productivos, también ha afectado a todos los actores del mundo del trabajo, desde empresarios a trabajadores.

Por ello, los agentes sociales hablan de acuerdos amplios de país, con el objetivo claro de dotar de estabilidad al país para facilitar la actividad económica, poniendo las bases para lograr un crecimiento económico vigoroso y también inclusivo.

Mientras logra esos acuerdos, el gobierno de Pedro Sánchez está pendiente de lo que sucede en la sede de la Comisión Europea en Bruselas y está pendiente del reparto de los fondos europeos del Plan de Rescate, auténtico maná para las depauperadas arcas públicas españolas.

Por unos ERTE con recorrido

Ha sido, es, y seguirá siendo en el futuro la media estrella del gobierno para evitar que millones de trabajadores engrosen las colas del desempleo y que se han logrado, fundamentalmente, por un diálogo social que buscaba ante todo acuerdos.

Al mismo tiempo, los ERTE, además de servir para evitar que millones de trabajadores engrosen las listas del SEPE, han logrado también evitar que muchas empresas se vean obligadas a «echar el cierre».

Todos los agentes sociales, empresarios y sindicatos, reconocen que los ERTE no hubiesen sido posibles sin un enorme aporte de fondos públicos, ya que muchas empresas, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, carecen de «músculo» financiero para hacer semejantes inversiones económicas.

Además, gobierno, empresarios y sindicatos pretenden que la figura del ERTE se convierta, en el futuro, como una potente herramienta que puedan utilizar empresas en apuros de cara a evitar los despidos de trabajadores.

Otro de los acuerdos que gobierno y sindicatos han «arrancado» a CEOE y CEPYME es el compromiso de recontratación de aquellos trabajadores, con contratos temporales, que han sido despedidos producto de la crisis económica provocada por el covid-19.

Por otro lado, y eso dará para otro capítulo de los rifirrafes a tres bandas entre gobierno, empresarios y sindicatos, todavía no se sabe que sucederá con la reforma laboral de la legislación laboral que instituyó el Partido Popular en el 2012.

Mientras que los sindicatos abogan por la derogación total de la norma legal y el gobierno por la remoción solo de los aspectos más lesivos de la misma, la patronal considera que no ha lugar a ninguna reforma.

Por último, queda por regular el teletrabajo, ya que legalmente el mismo se encuentra en la mayor de las indefiniciones, algo con lo que parece la CEOE, así lo ha declarado Antonio Garamedi, su organización está de acuerdo.

Transición ecológica

La evolución hacia una «economía verde» parece que también concita el acuerdo de todos los agentes sociales, y también buscar las ventajas de incorporar la digitalización a la economía productiva.

Potenciar la industria, algo que desde hace legislaturas ha logrado un acuerdo transversal entre los dos principales partidos políticos, también está en la «agenda» que se ha acordado entre gobierno, patronal y sindicatos.

Consolidar y dotar de «músculo» al sistema público de pensiones será una de las prioridades, habida cuenta que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha prometido que no habrá una merma en las mismas.

En unos momentos hasta que el último euro es necesario, también se van a poner en marcha una batería de medidas contra la economía sumergida y la elusión fiscal.

Fuente – el diario / Sociedad Estatal de Participaciones Industriales en Wikipedia

Fuente – La Moncloa – Gobierno de España / Paulo Guedes / Ben Cooper / Steven Jackson

Los ERTES llegarán a septiembre

Producto del acuerdo entre los agentes sociales y del gobierno de Pedro Sánchez, se ha logrado que los expedientes de regulación de empleo temporal lleguen hasta el mes de septiembre y que en los tres meses que queda las empresas vean reducidas ampliamente las cotizaciones sociales, pero no puedan acogerse a las horas extra

Finalmente, la negociación entre los agentes sociales ha concluido con éxito, ya que se ha acordado que los expedientes de regulación de empleo temporales se extiendan, como poco, hasta septiembre.

Además, en el articulado del acuerdo se recoge que, en el caso de los ERTE por fuerza mayor, las condiciones de mantenimiento del empleo se extenderán a la totalidad de la plantilla de cada empresa.

Partiendo de un borrador que se había preparado en Moncloa, a la llegada a la mesa de diálogo, Antonio Garamendi, ha trasladado al ejecutivo y a los sindicatos que aceptaba los términos que había presentado el ejecutivo de Pedro Sánchez.

Parabienes desde el ejecutivo

La ministra de Trabajo, Yolanda Díez, ha alabado la «cintura» que han tenido sindicatos y empresarios para haber puesto los mimbres para poder cerrar un acuerdo sobre los ERTE.

Sobre todo, ha querido poner en valor la capacidad de muñir una posición única y común en unos momentos de crispación máxima en lo político, que se ha contagiado a lo social y amenazaba en extenderse a lo económico.

En similares términos se ha expresado José Luis Escriba, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que ha aprovechado su comparecencia para anunciar una batería de ayudas para autónomos para los próximos tres meses.

Al Consejo de Ministros

Será en un Consejo de Ministros extraordinario, a celebrar con la mayor brevedad, el próximo viernes, en lo que podría definirse como un ejercicio de funambulismo, extremando el plazo temporal de la vigencia de los ERTE, que «caducan» el próximo martes 30 de junio.

El pláceme de las organizaciones empresariales, CEOE y CEPYME, ha tomado la forma de comunicado de prensa, donde los órganos empresariales que presiden Antonio Garamendi y Gerardo Cuerva.

Las entidades que presiden ambos empresarios también expresan su esperanza de que, a la conclusión del presente acuerdo, se prosiga la negociación para seguir solventando los problemas que aquejan al sistema productivo, empresas y trabajadores.

Del mismo modo, también se muestran convencidos que a final de año muchos de los problemas que afectan al mundo del trabajo estén ya resueltos y se pueda recuperar la senda del crecimiento económico.

Resistencias entre los empresarios

Mientras que el camino ya estaba allanado con otros agentes sociales, caso de los sindicatos, las organizaciones empresariales todavía mostraban ciertas reticencias al acuerdo.

Y todo ello a pesar de que, sabiéndolo, desde el ejecutivo de Pedro Sánchez se había intentado dulcificar la propuesta para de ese modo tener un más fácil acuerdo con los representantes de los empresarios.

La generosa oferta del ejecutivo fue que el gobierno aceptaba que se mantuviesen hasta septiembre de los ERTE por fuerza mayor total, esto es, aquellos que afectan a la totalidad de las plantillas.

Entre la batería de nuevas medidas para lograr la anuencia del empresariado también se incluyó la posibilidad de que, en caso de que la pandemia se vuelva a desmandar, aquellas empresas que lo deseen podrán acogerse a ERTE de fuerza mayor.

Como una concesión a los sindicatos, dado que estos también habían exigido mejoras para los trabajadores, cualquier trabajador, mientras se halle inmerso en un ERTE, podrá acogerse al subsidio de desempleo.

A vueltas con las cotizaciones sociales

Era uno de los escollos que existían en las conversaciones a tres bandas entre gobierno, sindicatos y organizaciones empresariales, y tenían que ver con el pago de las cuotas de la Seguridad Social.

Los empresarios pugnaban porque en los casos en que las empresas mantuvieran a sus plantillas en ERTE, el gasto más oneroso en seguros sociales corriese a cargo del gobierno, y en parte eso han conseguido.

Diferentes modalidades

A pesar de que, tal como se ha escenificado el acuerdo, parece que ha sido fácil de muñir, en el articulado se sustancian muchas de las fisonomías que puede tener un ERTE y la solución que se ha dado a cada caso concreto.

En el caso de los ERTE por fuerza mayor total, se establecen importantes modificaciones que hacen que se amplía a toda la plantilla de la empresa inclusive superado el estado de excepción, algo a lo que en un primer momento el ejecutivo era reacio.

En cuanto a las cotizaciones sociales, si la empresa tiene menos de 50 trabajadores, el ahorro llegará al 70% de su cuantía de julio, si la situación continúa en el mes de agosto el ahorro será del 60% y solo del 30% si la situación se cronifica hasta septiembre.

Para la casuística de compañías con una plantilla que supere los 50 trabajadores, en el mes de julio se evitarían pagar el 50% de las cotizaciones sociales, el 40% si la situación se prolonga al mes de agosto y solo un 25% en septiembre.

ERTES por fuerza mayor parcial y ETOP

En el caso del primer tipo, que son los expedientes de regulación temporal donde solo se ve afectada parte de la plantilla, también se establece un parteaguas entre consorcios con más de 50 trabajadores y empresas con menos.

En el último caso el ahorro en seguros sociales será del 60% en el caso de los trabajadores ocupados y del 35% en el caso de los que todavía se encuentren en expediente de regulación de empleo.

Cuando la compañía tenga más de medio centenar de trabajadores, estas se ahorran el 40% de la cuota de la Seguridad Social de los trabajadores que hayan vuelto al trabajo y el 25% de los empleados sujetos todavía a ERTE.

Sin horas extraordinarias

Pero las concesiones a la patronal también tienen la contrapartida de la puesta en marcha de medidas propugnada por gobierno y sindicatos.

Una de las cruciales es que aquellas empresas que hayan ejecutado un ERTE por fuerza mayor o aquellas compañías que lo hayan hecho por causas objetivas, no podrán acogerse a la figura de las horas extras.

Y del mismo modo esas empresas tendrán que utilizar solo a sus trabajadores en el proceso productivo, evitando en todo momento la subcontratación de personal externo para la realización de trabajos propios.

Fuente – el diario

Imagen – Mr. Littlehand / La Moncloa – Gobierno de España / Universidad de Deusto / Agrupación Provincial del PSOE de Huelva / COGITO / Takashi Toyooka / Nick Wright