Ahorro récord

Los españoles han ahorrado en lo que va de pandemia 40.000 millones de euros, producto de las restricciones a las que se ven sometidos, y parte de ese gasto no se prevé que vuelva al circuito económico, al menos en el corto ni el medio plazo

Debido a la pandemia de SARS-CoV-2 los españoles hemos ahorrado 40.000 millones de euros hasta septiembre del año 2020.  

Producto de la retracción de la vida social, el ahorro ha sido la consecuencia lógica, debido a que ni se ha podido viajar, la hostelería se ha visto cerrada durante un gran periodo y el tampoco teníamos el «cuerpo» para gastos excesivos.

Sin embargo, el Banco de España piensa que en cuanto se terminen las restricciones volverá el «apetito» gastador y se recuperará el consumo.

Cierre de casi todos los sectores

El cierre de bares, restaurantes y hoteles ya se sabía que había provocado un ahorro récord entre las familias españolas, pero ahora el Banco de España lo ha cuantificado.

Según el BDE entre enero y septiembre del 2020, las familias españolas ahorraron 40.000 millones de euros, lo que supone 3,5 puntos del PIB.

Los sectores más afectados han sido, sin duda, los sectores del ocio y de los viajes, y ese ahorro se ha trasladado a los depósitos bancarios.

Aunque pudiese parece que no, el ahorro tampoco es una buena noticia para bancos y cajas de ahorro, que se han visto con un exceso de liquidez que han tenido que depositar en el Banco Central Europeo, que les cobra un 0,5% por tener depositado el dinero.

Se mantiene la renta, pero disminuye el consumo

A diferencia de otras crisis, el consumo se ha retraído, pero no debido a una disminución de las rentas.

Estas últimas se han mantenido casi incólumes sobre todo por las ayudas públicas, ya sea en forma de ayudas directas o financiando los ERTE, con lo que los trabajadores en expediente de regulación temporal han seguido cobrando.

En ese sentido los hogares han retraído el gasto más por precaución que por necesidad, seguramente con la vista puesto en lo que pasó en la crisis financiera e inmobiliaria del 2008.

Ahorro forzoso obligado

Así es como califica el Banco de España el ahorro que se ha producido en lo que llevamos de pandemia, que se ha producido porque los «cerrojazos», aunque sean parciales, han supuesto una imposibilidad de gastar.

Este ahorro se puede catalogar del 2,5% del PIB, tanto en España como el resto de los países de la zona euro.

El gasto vendrá pues asociado a la desaparición de la incertidumbre sanitaria con la vacunación masiva de la población, de manera que la recuperación de la situación anterior inducirá más a gastar esos ahorros.

Sin embargo, los gastos que no se han realizado en este año en hostelería y turismo es difícil que se recuperen.

A medida que las incógnitas sanitarias y económicas se vayan despejando se recuperará el consumo, aunque algunos analistas están convencidos que un buen porcentaje del ahorro seguirá ejerciendo de «colchón» para las familias.

Hogares con bajos ingresos, el peor pronóstico

Son los que peor lo están pasando en esta crisis, muchas veces ligados a empleos que se han visto desarbolados con la crisis sanitaria y económica.

Además de que sus integrantes, ni antes de la crisis, tenían demasiada seguridad en el empleo, la pandemia de SARS-CoV-2 les ha afectado no en que son incapaces de ahorrar, sino que sus ingresos se han reducido.

A eso se le une que muchos de estos hogares son monoparentales, donde una mujer tiene que despeñar todos los roles, incluido el de proveer.

Posibles subidas de impuestos

También es posible que muchos hogares, previendo una subida de impuestos dedican convertir el ahorro en un «colchón» económico que les permita hacer frente a los mismos.

El miedo a nuevos impuestos está justificado debido a que la enorme deuda pública que se está generando habrá que pagarla de alguna manera.

También el mayor ahorro se puede mantener debido al alto nivel de incertidumbre que se ha producido durante esta pandemia, y se puede augurar, así lo hacen muchos analistas, que se produzcan próximos eventos como el actual.

Otro factor es que ahora gastamos más en alimentación, aumentando el gasto en el supermercado en un 40%, mientras que en nuestros pares europeos la subida ha sido solo del 20%.

Al otro lado del Atlántico igual

Los norteamericanos han ahorrado, en lo que llevamos de pandemia, 1,6 billones de dólares, en parte, también como los europeos, porque el «cerrojazo» les ha impedido gastar.

Ese ahorro, citando a Bloomberg, implicará que el PIB de Estados Unidos se impulsará un 9%, en vez del 4,6 % que estaba previsto.

En cuanto al dinero de la «hucha» de los norteamericanos, existen dos opiniones diferentes a qué uso se le dará.

Una de las opiniones dice que en cuanto la vacunación se haya generalizado y se pueda volver a la «normalidad», los norteamericanos volverán a consumir como si no hubiera un mañana.

Otra de las posibilidades, como apunta muchos analistas económicos, es que parte de ese ahorro se guarde por lo que pudiera pasar en el futuro.

La hipótesis de que parte del ahorro se convierta en «colchón» es la inmensa cantidad de efectivo con que el gobierno norteamericano inundó a los mercados y a las familias, que llegó a los dos billones de dólares.

David Ricardo

Para apuntalar esa posibilidad los investigadores acuden a una de las teorías del economista del siglo XIX David Ricardo, y que recibe el nombre de equivalencia ricardiana.

Dicha equivalencia lo que establece es que la deuda del gobierno es en buena parte lo que los ciudadanos se deben a sí mismos.

Por ello los ciudadanos ahorran, sobre todo, cuando los gobiernos invierten ingentes cantidades de dinero para pagar las subidas de impuestos.

Los que se sitúan contra esa teoría hablan de que muchas familias norteamericanas gastaron parte de los cheques que les dio el gobierno en hacer frente a su situación económica.

Fuente – EL PAÍS / elEconomista

Imagen – Phuket / Kecko / Dean Hochman / Antonio Tajuelo / Bruce Emmerling / Pictures of Money / Mike Mozart / John Liu

Ahorro en máximos en la Unión Europea

El BCE advierte, en un reciente informe, que producto de la pandemia sanitaria del covid-19, que también tienen su correlato económico, el ahorro de los europeos, también de los españoles, ha alcanzado máximos, en parte producto del obligado confinamiento

Y en ese fenómeno España no es una excepción, y a lo largo y ancho de Europa, sus ciudadanos han decidido incrementar el ahorro, con la vista puesta en la incertidumbre que provoca la pandemia de covid-19, que ya se encuentra en su segunda ola en Europa.

El Banco Central Europeo ha subrayado la tendencia en todos los países que forman parte de la Unión con un ahorro del que no se tenían precedentes desde que existe la ya citada entidad financiera.

En el caso del Banco de España, también constata que los depósitos han subido, hasta julio, un 13,5%, lo que dice mucho de la capacidad de ahorro de los españoles.

El cuento de la hormiga y la cigarra

Y afortunadamente los europeos han elegido la estrategia de la hormiga, esto es, ahorrar todo lo que se pueda, con la vista puesta en que la crisis económica pueda acrecentarse e inclusive tengamos que vivir un segundo confinamiento.

El ahorro ha batido récords en el segundo y tercer trimestre del año, también en España, en donde tenemos una merecida fama de derrochadores y «viva la virgen»: hasta el mes de julio las familias españolas tenían ahorrados 755.000 millones de euros, un 13,5% más.

En un reciente informe que lleva por título Covid-19 y el aumento del ahorro en los hogares: ¿por precaución o por obligación?, los investigadores Maarten Dossche y Stylianos Zlatanos explican que una de las razones del ahorro ha sido que con los confinamientos ha sido imposible gastar.

Un futuro incierto

Otra de las razones, se explica también en el informe es la incertidumbre de hacia dónde puede evolucionar la pandemia, que debemos de recordar que está provocado por un virus que hasta febrero se desconocía de su existencia.

Otro factor que coadyuva en el ahorro es el temor de muchos europeos a quedarse sin empleo, habida cuenta de la enorme cantidad de empresas que están en expediente de regulación de empleo temporal.

El ahorro, del que se pueda apreciar una gráfica explicativa en el informe, pasa del 12,5% al 17,5% en solo unos meses.

Series históricas

No hay más que «asomarse» a las series históricas para ver la relación determinística entre tasa de desempleo y ahorro.

Bien es cierto en que la última gran crisis, la financiera del 2008, que en España tuvo también una fisonomía de crisis inmobiliaria, y con tasas de desempleo mucho más cruentas que las actuales, los españoles no habían ahorrado tanto.

Los confinamientos lastran el consumo

Es lo que ha aumentado el ahorro y caer en picado el consumo: con muchos sectores económicos, salvo los esenciales, confinados, la posibilidad de los europeos de consumir se redujo a mínimos.

Y ese dinero no gastado ha fluido hacia los depósitos bancarios, en unos tiempos en los cuales el interés bancario ha pasado a estar en tasa negativa, esto es, los bancos están cobrando, en España solo a las empresas, por tener su dinero bajo custodia.

La falta de consumo también ha lastrado el negocio de los bancos, había cuenta de que en el periodo del «cerrojazo» prácticamente no se han contratado créditos para el consumo, el auténtico maná para las entidades financieras.

Del mismo modo, la incertidumbre sanitaria y económica también ha provocado que se contraten menos créditos hipotecarios, debido, entre otras causas, a que la incertidumbre de quedarse sin empleo y de cómo evolucionará la economía, hace que mucha menos gente se plantee adquirir una vivienda.

A pesar de ello el Banco Central Europeo habla de un «efecto precaución», que hace que los europeos se tienten la ropa antes de embarcarse en gastos, no ya excesivos, sino en casi los corrientes.

También en España

La tendencia adivinada en Europa también se puede rastrear en España, donde se están replicando los mismos criterios que en Europa, habiendo aumentado el ahorro y restringido la contratación de créditos hipotecarios.

Pero no solo ahorran los particulares, sino también las empresas y las administraciones, y la suma del ahorro de familias, compañías e instituciones públicas ha alcanzado el récord de los 1.546 billones de euros en julio.

El guarismo supone que en a julio del 2020 se ha ahorrado un 7,5% de lo que se había atesorado en el mismo periodo del año anterior.

El ahorro, habitualmente, no se hace en «bruto», sino que se vehicula a través de productos estructurados de ahorro de cada una de las entidades financieras presentes en el territorio nacional.

Debemos de tener en cuenta que, en estos momentos, el interés que están dando los bancos y cajas de ahorro por el ahorro es el 0%, y en el caso de las empresas hay un «runrún» de que sea podría cobrar a la empresas por los depósitos.

Producto del mal desempeño bursátil

El ahorro se ha ido a los bancos y entidades financieras, a pesar de que el interés que dan por los depósitos es del 0% y se augura futuros cobros por tener el dinero en los bancos, debido a las pocas alegrías que están dando la bolsa de valores.

Inclusive algunos fondos de inversión, vehículos estructurados de inversión para los poco avezados en Bolsa, han entrado en terreno negativo, esto es, están perdiendo la inversión de los impositores.

Aunque afortunadamente para los ahorradores, el tener la inflación en un 0%, está haciendo que por lo menos que el dinero no esté «envejeciendo» y no pierda su valor.

Lastrar la recuperación

Es otro de los efectos colaterales del ahorro y de la falta de gasto, que no es otro que estar provocando que no se pueda estar produciendo una recuperación económica, dado que la gente no consume.

Quizás la solución, ante la retracción del consumo privado, sea la de utilizar el fondo de rescate europeo para embarcarse en un ambicioso plan de inversiones en obra pública e infraestructuras que puedan impulsar la economía.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Wolf / Sancho McCann / Psychic Tarot / Ganesh Dhamodkar / Richard BH / Antonio Tajuelo / Rafael Matsunaga / Ryan Shea