Se atasca el pacto de rentas

El pacto de rentas, la solución que había pergeñado el gobierno para hacer frente a la difícil situación económica, parece que se atasca por la nula intención negociadora tanto de la patronal como de las centrales sindicales

Las reuniones preliminares para alcanzar un pacto de rentas entre los agentes sociales parecen que no evoluciona al ritmo que sería necesaria ante la preocupante situación económica que comienza a tener España.

Aunque se ha producido la primera reunión, no se ha agendado ninguna nueva cita que reúna a sindicatos, gobierno y patronales.

Estrategia de desgaste

Es la dinámica en la que parecen instalados los agentes sociales, que pretenden dilatar la negociación esperando que el rival ceda en sus posiciones en lo que es evidente que es una estrategia de desgaste.

El principal problema económico que aqueja al país es la inflación, y es por ello que, desde el gobierno se ha propuesto un pacto de rentas, de manera que se acuerde, como primera medida, un alza de precios consensuado.

Desde el gobierno se lanzó la idea de un pacto de rentas hace ya dos meses, y la falta de agilidad en las negociaciones amenaza en convertir en papel mojado una iniciativa que podría ser la solución a la inflación desbocada.

Unos sindicatos y patronal con objetivos claros

Las dos centrales sindicales mayoritarias, UGT y CCOO, pretende, antes de cualquier cosa, un acuerdo para el control de los precios.

Una vez lograda domeñar la tendencia alcista de precios sería el momento para renovar el acuerdo del empleo y la negociación colectiva (AENC).

La AENC es, por así decirlo, la llave maestra para posteriormente poder negociar los convenios sectoriales de cada sector de actividad económica.

Pero por el lado de la patronal también se pretenden conseguir objetivos con la negociación, como son, en el caso de CEOE y CEPYME, no controlar los precios, algo que desde las patronales consideran que debe de ser arbitrado por el mercado.

Como el Banco de España, la patronal considera que topar los precios provocaría entrar en un círculo vicioso en el cual la inflación y los salarios entrarían en una espiral alcista que sería muy difícil de controlar.

Mantener la capacidad adquisitiva

Es el mantra que repiten hasta la saciedad las centrales sindicales, para lo que considera que los sueldos tendrían que subir, en los próximos tres años, entre un 8 y un 9%.

Además, una vez superado el trienio se deberían revisar con respecto a la desviación que hayan tenido estos con respecto al Índice de Precios al Consumo (IPC).

Con estos planteamientos, los sindicatos incluso moderan sus expectativas, ya que hasta hace pocos meses lo que planteaban era correcciones de sueldos anuales de los sueldos en relación directa con la desviación del IPC.

Eso no hacía sino añadir un factor de estrés adicional sobre las empresas ya que serían estas las que deberían de arrostrar la elevación de los sueldos.

En cierto modo interpelan a la CEOE cuando no tiene problemas en que los propietarios incrementen el precio de los alquileres, pero no entienden, o no quieren entender, que los trabajadores también tienen derecho a mantener su capacidad de compra.

Alineación con los trabajadores

Es la postura que ha tomado el Ministerio de Trabajo que es consciente de que no pueden ser nuevamente los trabajadores los que tengan que pagar una vez más los efectos de la crisis económica que se cierne sobre el país.

Bien es cierto, que la solución más manida por muchos gobiernos ha sido, para crisis del jaez de la que estamos sufriendo, es la devaluación salarial, lo que a decir de Yolanda Díez ha sido una decisión errónea.

Sin embargo, para las centrales sindicales, el Ministerio de trabajo está demostrando poca beligerancia por lo cual ya han planteado movilizaciones, lo que puede augurar un verano caliente, y no solo por la canícula.

La postura de la patronal

Es la misma, pero de sentido contrario, por la que los sindicatos plantean las subidas salariales, y se considera que no se puede exponer a las empresas a un sobreesfuerzo para hacer frente a la crisis.

En lo que se refiere a las negociaciones, Antonio Garamendi, el máximo representante de la CEOE, anunció que no se volvería a sentar en la mesa de diálogo por lo menos hasta que hubiese pasado el 1 de mayo.

De cualquier modo, desde la CEOE se apuesta por el diálogo como mejor manera de solucionar la coyuntura económica, y se entiende perfectamente que los sindicatos tienen sus propios intereses que no coinciden con los de patronal.

Movilización sindical

Es la que se ha producido el pasado domingo como corresponde al 1 de mayo, donde se reivindica el Día del Trabajo, con una reivindicación clara de la AENC.

De lo que se trataría es de evitar por todos los medios la devaluación salarial, para lo que es necesario incluir la cláusula de revisión salarial en todos los convenios colectivos.

De ese modo los trabajadores pueden hacer frente mejor a la subida de precios generalizados que se están produciendo a lo largo de toda la geografía española.

Aunque paradójicamente las subidas de precios benefician a las empresas, eso no lo trasladan habitualmente a los sueldos de los empleados, es más, se suelen devaluar esos sueldos.

Un pacto de rentas en el aire

Con el gobierno actuando con un funambulista que no es capaz de mantener bien el equilibrio sobre el trapecio.

Para lograr un pacto de renta beneficioso para todas las partes el tiempo se agota a medida que la inflación va acogotando a los trabajadores.

Para lograr ese pacto de rentas los sindicatos tendrían que lograr «amarrar» la AENC, de manera que se puedan incluir las cláusulas de revisión salarial a lo convenios de la mayoría de las empresas.

Subida de tipos en EE. UU.

Se suele decir que cuando Estados Unidos se constipa el resto de mundo puede acabar con una pulmonía, por lo cual no está demás ver que se hacen en el país que gobierna Joe Biden para ver lo que puede suceder en España.

La FED norteamericana, equivalente al Banco de España, acaba de subir los tipos de interés para hacer frente a una inflación desbocada.

La subida de tipos de interés ha sido de un 0,5%, con lo cual los mismos quedan en el 1%, con la previsión de subirlos al 2% en el próximo mes de julio.

¿Será esa la tónica que siga el Banco de España para hacer frente a la inflación desbocada? El tiempo lo dirá.

Fuente – EL PAÍS / Economía en EL PAÍS

Imagen – La Moncloa – Gobierno de España / John Graham / Unión General de Trabajadores / Images Money / Matthias Ripp / Fundación Cajasol / UGT – Madrid / Raji PV / Simone Fontana