China: liderazgo económico

A pesar de que fue primer país golpeado por la pandemia de covid-19, la recuperación económica de China está adquiriendo la letra v del alfabeto, bien es cierto que por medio de créditos y subsidios, muchos sectores chinos están ya recuperados

En el tablero de ajedrez que es la economía mundial, una de las reinas es, si lugar a dudas China, y la otra Estados Unidos, y en estos momentos la «reina» china amenaza al rey norteamericano.

En un complicado tablero económico, con una crisis provocada por el coronavirus, parece que este año, China será el único país cuya economía crecerá, y eso a pesar de que fue el primer país que se tuvo que enfrentar a la pandemia.

De cualquier manera, para activar todavía más la economía, el gobierno de ese país asiático ha introducido un plan de estímulo del consumo privado, para «dar vida» al sector comercial, uno de los más afectados por la pandemia.

Comercio y turismo

Y son los turistas uno de los «actores» que están tirando del consumo, tanto los turistas que provienen de la misma China como los foráneos, normalmente en grandes complejos comerciales que para los extranjeros suelen estar exentos de impuestos.

Son del gusto de una nueva clase empresarial china, se les podría calificar casi de burguesía, los productos de lujo que vienen de occidente y en los que no reparan en gastos, con nombres propios como Guzzi o Armani.

Algo excepcional

La China es la única de las grandes economías que crece a pesar de la crisis económica provocada por el virus SARS-CoV-2, un hecho que bien se podría calificar como excepcional.

Los técnicos del Fondo Monetario Internacional consideran que la economía global china crecerá un 1% este año, con la crisis del covid-19 ya pasada.

Mientras tanto las previsiones para la economía norteamericana son que se contraerá 8%, y la española casi un 13%.

A pesar de ello el chino va a ser un magro crecimiento, ya que los economistas de ese país, antes de que en él se cebase la pandemia, postulaban un crecimiento del 6%.

Va a ser la primera contracción del PIB desde que gobernase Mao, aunque dadas las circunstancias, la realidad es que se puede valorar como un buen desempeño.

Recuperación en V

Es la letra que se dibuja en un horizonte muy cercano para la recuperación económica en China, esto es, una abrupta caída seguida de una recuperación fulgurante.

En lo que tiene que ver con la inversión en activos de renta fija, el mes de agosto se cerró con un crecimiento del 9,3%, mientras que julio culminó con un crecimiento del 8,3%.

Otro indicador que mejoró fue el de la producción industrial, que tuvo un incremento, son datos de agosto, del 5,6%, mientras que mes anterior ascendió un 4,8%.

Otro indicador muy fiable de cómo va la economía, hablamos de la compra – venta de productos inmobiliarios, creció en el mes de agosto algo más de un 30%.

En resumen: todos los indicadores económicos del país oriental hablan bien a las claras de que la recuperación económica es ya un hecho.

El milagro chino: ¿Cómo?

La recuperación económica no es producto de la improvisación, si no de las acertadas políticas que ha llevado china para controlar la pandemia, en primer lugar, y hacer frente a una monumental crisis económica después.

El control de la pandemia, o al menos imponer las medias, como fue un confinamiento estricto, fue hasta cierto punto fácil, dado que estamos hablando de una dictadura y donde no seguir las directrices puede acarrear todo tipo de represalias.

El «cerrojazo» impuesto por el gobierno chino, logró, en solo tres meses, que, en la provincia de Wuhan, localización del primer brote, se acabase con el virus en solo tres meses, con lo cual se pudo volver a la vida normal.

Otra de las medidas para recuperar la normalidad, en este caso económica, fue una política de estímulos al sector productivo con la intención de, sobre todo, proteger el empleo, que empezaba a dar señales de deterioro.

Liquidez a mansalva

Que se ha vehiculado por medio de créditos y subsidios a las empresas, sobre todo en lo que tenía que ver con la empresa pública.

Los créditos han ido sobre todo a la construcción de infraestructuras logísticas y de obra pública, que tradicionalmente son sectores que generan una gran cantidad de empleo, bien es cierto que de baja calidad.

Algunos analistas, caso de Qu Hongbin, del banco HSBC, espera que por lo menos, en el segundo semestre del año en China, la construcción de infraestructuras de todo tipo suba un 15% con respecto a los primeros seis meses del año.

Aumenta la desigualdad

Es otro de los efectos indeseados de la crisis económica producto del covid-19, y no es otro que el hecho que los más castigados por la pandemia – sanitaria y económica – han sido los hogares más humildes.

En el caso de los desempleados, solo el 20% de los que estaban en situación de desempleo recibieron algún tipo de subsidio, en hogares humildes que muchas veces no tenían otro tipo de ingreso que no fuese el empleo.

En el terreno empresarial, ha sido la pequeña y mediana empresa la que más ha sufrido, y sigue sufriendo, los mandobles de la crisis económica, sobre todo el sector servicios.

Debido a todo ello aumenta la desigualdad dentro de la población china, de manera que se agranda la brecha entre las clases adineradas y las depauperadas, brecha que se nota sobre todo en el acceso al consumo.

No todos por igual

A pesar de que resulta evidente que la recuperación de la economía china se esta produciendo, no lo está haciendo en todos los sectores por igual.

Mientras que los sectores productivos están ahora casi como antes de la crisis, no se puede decir lo mismo con respecto al comercio, tanto en interno, como las exportaciones siguen resentidas.

En el caso del consumo interno, quien está «tirando del carro» es el consumo de productos de lujo que solo están al alcance de los más pudientes, mientras que los hogares de pocos recursos todavía no pueden volver a la senda del consumo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – The China Sourcing Experts / David Stanley / Richard Barton / Keana Vanhoutteghem / Tinou Bao / needpix / Sam Valadi

La tensión de China con Estados Unidos hace bajar el IBEX

El selectivo español ha perdido en la semana, después de haberse cerrado la sesión de este viernes, un 1,22%, producto de que la mayoría de los inversores han optado por un perfil conservador y huyen de la renta variable, a pesar de que el Plan de Reconstrucción inyectará 140.000 millones de euros a nuestro país

En el selectivo IBEX 35, al cierre hoy viernes, el comportamiento de los valores ha sido eminentemente bajista, y eso inclusive a pesar de que el acuerdo en la cumbre europea debería de haber hecho subir a los valores.

Si bien es cierto que el euro y la deuda pública han subido después de que los mandatarios europeos decidieron poner en marcha un plan de rescate de las economías de los 27 países miembros, la renta variable ha perdido muchos enteros.

Y ello debido a que los inversores son reacios a arriesgar en unos momentos de turbulencias financieras debido a la crisis económica que se cierne, si no está ya presente, sobre las economías de los países que forman parte de la Unión Europea.

Bajada generalizada de las cotizadas

Este viernes, última jornada bursátil de la semana, el IBEX 35 cayó un 1,22%, una caída que es la tercera consecutiva de la semana, lo que supone poner el índice de los principales 35 valores cotizados, en su valor más bajo en tres semanas.

En la Bolsa española se puede intuir ya que los inversores, viendo un panorama económico, a medio y largo plazo, que haría empalidecer la crisis financiera del 2008, han desarrollado una gran aversión al riesgo.

Pero esta situación en la que los inversores adoptan estrategias de inversión conservadoras no es privativa de la Bolsa española, sino que dicho comportamiento se ha reproducido en la mayoría de los parqués europeos.

Ni siquiera la publicación esta semana, proseguimos con la tónica general de las Bolsas europeas, del índice PMI de la Eurozona he permitido esquivar las pérdidas que se ha producido en el valor bursátil de las cotizadas.

Para los poco avisados sobre macroeconomía, el Índice de Gestores de Compras (PMI), refleja el estado económico de un territorio, en este caso de la Eurozona, a través del estado de su empresa más señera.

Y mientras…en España

Casi la generalidad de las grandes cotizadas ha estado cayendo durante toda la semana, pero las principales pérdidas las han sentido Grifols, que ha caído un 5,4% y Cellnex, con unas pérdidas del 4%.

En la misma línea de pérdidas le siguen, por este orden, ACS, Acciona y ArcelorMittal, con unas pérdidas algo superiores al 2%.

A pesar de estar ya en un ciclo recesivo, son los bancos, en este caso Bankia y CaixaBank, los que dan alguna «alegría» a los inversores, subiendo, respectivamente, un 2,15% y un 1%.

Como ha sucedido en toda Europa, y como ya hemos indicado en un epígrafe anterior, el desplome de la Bolsa, como se ha ratificado esta semana, es producto de que los inversores ven el panorama económico muy negro, al menos hasta que acabe el año.

Y ese pesimismo no ha sido enjugado ni siquiera después de que la cumbre en Bruselas haya logrado aprobar un plan de rescate que llega a los 750.000 millones de euros, de los cuales España se llevará 140.000 entre transferencias y préstamos.

Sin embargo, y como alguna alegría económica debiera de haber, la promesa de una inyección de dinero fabulosa, nos referimos al Plan de Rescate, el euro se ha apreciado con fuerza frente a la moneda norteamericana.

Las bolsas chinas, «tocadas»

El enfrentamiento soterrado, del que el cierre del consulado chino en Houston no es sino otro episodio, ha provocado la represalia inmediata del gobierno chino, que ha pagado a Estados Unidos con la misma moneda.

Con la inmediatez que solo se puede conseguir en una estructura de mando piramidal, China ha comunicado a Estados Unidos que debe de cerrar inmediatamente el Consulado General que tiene en la ciudad de Chengdu, en la provincia de Sichuan.

Y para «cargar las tintas», el Secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, ha echado gasolina al fuego, acusando a China de practicar una «nueva tiranía», queriendo desestabilizar a Estados Unidos y el modo de vida de sus ciudadanos.

Por todo ello las principales Bolsas chinas han «entrado en barrena», la de Shanghái se ha «dejado» esta semana un 3,5%, la de Hong Kong un 2,2%, e inclusive las pérdidas se han «contagiado» a selectivo japonés Nikkei, que se desploma un 0,58%.

Con la vista puesta en la reelección

Que los inversores estén optando por «carteras» conservadoras o directamente por abandonar la renta variable y optar por la renta fija tiene mucho que ver con el enfrentamiento, casi de «guerra fría» que se llevan Estados Unidos y China.

Muchos de los que «juegan» en Bolsa son cautos, debido a que no hay que ser un genio en política para darse cuenta, que, el encono de Trump con China no hará sino crecer a medida que se acerquen las elecciones presidenciales de noviembre.

China es un trampantojo, aunque tiene otros, que Donald Trump enarbola cada vez que tiene algún problema interno – ahora la crisis económica y una pandemia que se le ha ido de las manos – y que le sirve para desviar la atención de la opinión pública.

La pandemia está tan desbocada que ayer en Estados Unidos se contaron 76.570 contagios, lo que supone un récord, y también se registraron 1.225 defunciones, el mayor número diario desde finales del mes de mayo.

El BREXIT también influye

La exclusión, o bien dicho la autoexclusión vía referéndum con unos resultados más que ajustados, también está influyendo, para mal, en las Bolsas europeas en general, y en la española en particular.

Enfrascados todavía en las negociaciones, que no anuncian acuerdo, no son el mejor «caldo de cultivo» para incentivar la inversión bursátil, sobre todo en renta variable de empresas británicas, que se verán otra vez sujetas a aranceles.

Esperar a ver

Es lo que están haciendo muchos jugadores de Bolsa, que esperan que en los próximos meses se despeje la situación o bien en un comienzo de recuperación producto de la inyección fabulosa de dinero del Fondo de Rescate.

Pero la situación también podría torcerse, y aunque en estos momentos las economías europeas, y entre ellas la española, muestran un cierto dinamismo producto que de un parón económico durante el confinamiento algo se ha crecido, la situación podría empeorar.

En el peor de los escenarios, un recrudecimiento de la pandemia, una segunda oleada, que volviese a paralizar las economías europeas, y también la española, acabaría por herir de muerte las perspectivas económicas.

Fuente – CincoDías / Wikipedia

Imagen – Foreign and Commonwealth Office / Benjamín Núñez González / José A. del Moral / Héctor Romero / Brian Copeland / Bundesministerium für europäische und internationale Angelegenh / Soldatnytt