Big Bang Theory

En la recuperación económica que estamos viviendo en España se están dando fenómenos que nadie explica, siendo quizás el más importante el hecho de que mientras que el empleo y el consumo se recuperan, no lo hace el Producto Interior Bruto

La situación actual de la economía española está dejando perplejos a los más avispados analistas financieros ya que, aunque la recaudación fiscal y el empleo baten récords históricos, el PIB no le acompaña.

En cuanto a las previsiones, las hay para todos los gustos: desde las elefantiásicas del gobierno a las más moderadas de muchos organismos internacionales que piden echar el freno y conformarse con crecimientos más moderados.

Inclusive hay hasta quien defiende que las estimaciones que hace el INE sobre creación de empleo y recaudación de impuestos tienen el mismo sesgo que cuando el organismo que preside José Félix Tezanos estima la intención de voto.

Récord en creación de empleo

Al menos eso es lo que muestra el INE, que los niveles de empleo han vuelto a la senda del 2019, cuando todavía no sufríamos la pandemia de SARS-CoV-2 y la economía se estaba enderezando.

Con respecto al pasado mes de noviembre, hay cotizando 61.768 empleados más, y en lo que respecta a tributación, hasta el mes de octubre, había subido casi un 17%.

Sin embargo, hay otro indicador, el de Producto Interior Bruto, que no se acompasa a la creación de empleo y tributación, lo cual es todo un misterio para los analistas financieros que pretenden radiografiar la realidad económica de nuestro país.

No se sigue el metrónomo

Muchos analistas creen que esta situación se produce porque las mediciones están desacompasadas, y eso es producto de la pandemia.

Con el cambio de realidad epidemiológica muchos de los indicadores no tienen el mismo significado que antes de la pandemia, por ejemplo, la contabilización de horas trabajadas.

El INE siguió midiendo esos indicadores como antes de la pandemia – era imposible medir las horas trabajadas porque medio país estaba teletrabajando desde su casa – por lo que la «fotografía» del PIB no es real.

Además, es el mismo INE el que se desdice de sus cifras: antes decía que España creció a un ritmo del 2,8%, mientras que dos meses después aseguró que el crecimiento era solo del 1,1%, una revisión inédita en el Instituto Nacional de Estadística.

Revisión de la coyuntura económica

Es lo que está haciendo el INE y por ello hace escasas fechas ha mantenido una reunión con el Grupo de Analistas del Coyuntura Económica, donde se comunicó que el INE iba a reformular la medición de la coyuntura económica.

En la reunión el Instituto Nacional de Estadística discutió con los analistas la coyuntura económica, solventando las dudas metodológicas que para la interpretación de los indicadores tenía el grupo GACE.

Una falta de datos

Es lo que puede estar detrás de la errónea interpretación de los datos que periódicamente recoge el INE.

Al menos ese es el parecer del Instituto de Estudios Económicos, una entidad de análisis económico dependiente de la CEOE, que achaca a la falta de datos lo erróneo de la medición.

Según el IEE, en la última «toma de temperatura» del PIB faltaban datos esenciales como los datos completos de inversión y del sector exterior.

En general el PIB siempre muestra una correlación con los otros dos indicadores, esto es, la creación de empleo y la recaudación de la Hacienda Pública.

¿Cómo toma los datos el INE?

Se trata ciertamente de un método peculiar, debido a que tras la primera hornada de datos el INE sigue actualizando los datos con los nuevos indicadores que le siguen llegando, algunas veces meses después de la primera «cata».

Por ello, y hasta que no pasan meses, en algunos casos hasta años, los resultados del INE no son suficientemente fiables cuando se realiza la toma, aunque en los últimos tiempos el Instituto Nacional de Estadística se escuda en la pandemia para justificar la indefinición de sus datos.

Una explicación alternativa

En el caso de la falta de correlación entre la histórica creación de empleo y que el aumento del PIB no acompañe se podría explicar por la calidad del empleo creado.

La no correlación de ambos indicadores podría reflejar que, aunque se aumenta en el número de empleados, su actividad no es lo suficientemente productiva como para dar un espaldarazo al PIB español.

Con ello se rompe una medida áurea que se había repetido, año tras año, desde el año 2010 y que es que por cada 1% que se crea empleo, la productividad escala también un 1%.

Eso es algo que no se ve en los datos del segundo trimestre del año 2021, los últimos datos que ha publicado el INE y que no reflejan esa paridad.

En ese periodo estudiado, segundo trimestre del año, mientras que el empleo ha aumentado un 4%, el Producto Interior Bruto solo ha ascendido un 1%, aunque la correlación se ha recuperado algo en el último trimestre del año.

Cosas del mercado

Es otra de las explicaciones que se pueden dar a la falta de homogeneidad de los resultados, y se explicaría en el caso que con una demanda todavía no recuperada.

Con un consumo que no acompaña, muchas empresas, ante la extinción de la figura de los ERTE, han tenido que recuperar a sus trabajadores a plantilla, una plantilla que no puede estar completamente ocupada.

Otra explicación es posible por la falta de materias primas en donde las empresas tienen que surtir a mercado que demanda sus productos, pero no tiene posibilidad de fabricar para satisfacer esa demanda.

Un caso más que evidente es la industria del automóvil, que ante la falta de chips que necesitan los vehículos, se ha visto obligada a que las cadenas de producción estén a medio gas.

Al mismo tiempo, muchos de los recién contratados, en todos los sectores, por tener que aprender a manejarse en sus nuevos puestos de trabajo, no son tan productivos como trabajadores que llevan décadas desempeñando la misma actividad.

También el teletrabajo

Con miles de empleados teletrabajando desde sus domicilios debido a la pandemia de SARS-CoV-2, estos profesionales han tenido que adaptarse en tiempo récord a una forma de trabajar que no habían experimentado nunca.

Teletrabajar en «remoto» implica adquirir nuevas rutinas y cambiar, en cierto modo, la naturaleza del trabajo, lo que ha hecho que al menos en los primeros meses, se haya resentido la productividad.

Además, estamos en un país, España, donde brilla con luz propia el sector servicios, de manera que el número de personas que han estado, y que todavía continúan, teletrabajando, es mínimo entre los casi 20 millones de personas que trabajan, en A, en nuestro país.

Fuente – el diario

Imagen – European Southern Observatory / Mo Riza / James Lee / Nenad Stojkovic / Frédéric Bisson / Fred Romero / Andy Arthur / Nakashi / David Steward

Crecimiento a la baja

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en una reciente comparecencia parlamentaria, acaba de «enfriar» las previsiones de crecimiento económico para el 2022, que a decir de la entidad emisora, será de solo un 5,6%

Es el anuncio que ha realizado el Banco de España sobre el crecimiento económico del país para el 2022, aguando, en parte, las triunfalistas previsiones del gobierno.

La corrección sobre las previsiones, tal como ha informado Pablo Hernández de Cos, gobernador de la entidad emisora, se realizarán en diciembre.

Al mismo tiempo, Hernández de Cos también ha valorado como por encima del consenso de los analistas las previsiones económicas del gobierno que son las que finalmente se han utilizado como base para los presupuestos.

Reducción significativa de las previsiones

No se trata de recortar décimas en las previsiones, sino que el Banco de España habla de una reducción significativa del crecimiento económico para el año 2022.

La noticia la ha dado el gobernador Hernández de Cos en una comparecencia en el Congreso de los Diputados, sesión en la cual se analizaban los Presupuestos Generales del Estado.

Con ello el Banco de España no hace sino seguir la misma senda que el Instituto Nacional de Estadística, que evalúa que el crecimiento para el último trimestre del año en el 1,1% en vez del 2,8% previsto.

En cierto modo, la disminución prevista del crecimiento económico tiene que ver con factores exógenos a la economía española y que mucho tienen que ver con la economía internacional.

Entre los factores que van a lastrar el crecimiento se encuentran los cuellos de botella que está viviendo la industria y el encarecimiento de la producción industrial y de las materias primas.

Factores a favor y factores en contra

Como en cualquier otra circunstancia de la vida, en estos momentos la economía española se ve lastrada por causas muy determinadas y también impelida por otras.

Entre los factores que están impidiendo la normal recuperación económica tras la pandemia nos encontramos con el recibo de la luz, que afecta a los clientes minoristas, pero también a grandes empresas.

De hecho, de seguir «disparado» el recibo de la luz, hace pensar al Banco de España que de seguir por esos derroteros el PIB se podría dejar un 3% en los próximos años.

Entre los factores que impulsan con «viento de cola» la economía española nos encontramos con la vacunación masiva de todos los grupos de edad, que ha promovido que haya una mayor movilidad y que la hostelería se recupere.

Recuperación a pesar de todo

Sin embargo, lo que resulta incontestable es que la economía española recupera el pulso prepandemia, en un 2019, que, si recordamos, llevaba camino de tener un muy buen desempeño económico.

A pesar de ello, no se llegará al 6,3% de crecimiento del PIB que auguraba el gobierno, y solo se crecerá al 5,6%.

Para el 2022, aunque las previsiones eran de una recuperación del PIB del 7%, solo se llegará a superar, por unas décimas el 6%.

Estas declaraciones de Hernández de Cos son «munición» para el PP, con un líder de la oposición que no ha dudado de calificar como malas las previsiones del gobernador del BDE.

Pablo Casado también ha acusado, sin ambages, de mala previsión en los Presupuestos Generales del Estado, que se nutren de una previsión de ingresos que raya el guion de una película de ciencia ficción.

Las previsiones del equipo económico del Partido Popular para el 2022 habla de un crecimiento del PIB que se quedará estancado en el 5%.

Un buen dato de empleo

Pero lo que resulta incontrovertible, inclusive para el PP – dicen que los datos pueden ser tozudos – es que la recuperación del empleo es un hecho.

Mientras que todavía quedan por «recuperar» 8,4 puntos de PIB para llegar a las cotas de crecimiento pre pandémicas, el empleo está a solo un punto y dos décimas de las cotas de ocupación de antes de la pandemia.

Bien es cierto que todavía hay muchos trabajadores en ERTE, pero todo parece indicar, que ahora que se extienden hasta febrero del 2022, muy pocos de ellos se convertirán en ERES.

Por otro lado, por grupos de edad, han sido principalmente los jóvenes los que han acabado engrosando las listas del paro, y también determinadas regiones, sobre todo las turísticas, se han visto especialmente perjudicadas.

Tiento con las medidas fiscales

Desde el Banco de España, también se es de la opinión de que las políticas de «barra libre» no ayudan en nada a la economía patria y que las políticas fiscales tienen que ser selectivas y quirúrgicas.

Según Hernández de Cos, las medidas fiscales tienen que ser temporales y centradas en lograr la recuperación de los sectores más afectados por la crisis económica derivada de la pandemia de SARS-CoV-2 que todavía no ha desaparecido.

Al mismo tiempo ha hecho un llamamiento a la disciplina fiscal, sobre todo en lo que tiene que ver con el déficit público, no en vano la deuda pública está disparada, ya que debemos el 115% de nuestro PIB.

Una recaudación que no alcanza

El primer indicio que muestra que es muy posible que las previsiones de ingresos no sean realistas proviene del hecho de que las subidas de impuesto del año pasado han recaudado 3.000 millones de euros menos que las previsiones.

Se podría dar el caso de que al no obtener los ingresos previstos para el 2022, el déficit público aumentase debido a que el gasto está consignado en dichos presupuestos y en cuanto a las previsiones de gasto, estas están casi esculpidas en mármol.

A vuelta con las pensiones

Es otra de las partidas que tradicionalmente son fuente de controversia, máxime cuando el gobierno socialista derogo el factor de estabilidad – un magro 0,25% de revalorización – y volvió a indexar las pensiones al IPC.

Para Hernández de Cos esa indexación es un factor de desestabilización, debido a que, al depender de la inflación, un factor externo a la economía española, lo que provoca es la pérdida de competitividad para el país.

Además, en estos próximos años el gasto en pensiones va a aumentar de una manera importante, debido que los denominados babyboomers comienzan a jubilarse.

Los nacidos entre 1946 y 1964 son una cohorte que une a elevados tiempos de cotización unas pensiones abultadas.

Además, hay que tener en cuenta que siendo el español un sistema de reparto, los que están trabajando en estos momentos son los que pagan las pensiones de los jubilados, y en un futuro próximo solo habrá dos cotizantes por cada pensionista.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – NAR REALTOR Party / Kostas Limitsios / Financial Times / Olle Svenson / Mo McFarlland / Nathaniel U. / Win Hide

Los autónomos acarician un viejo sueño

Mientras poco a poco la economía, y en especial la hostelería recuperan empleo y actividad, los autónomos ya casi acarician una histórica reivindicación del colectivo: poder cotizar proporcionalmente a lo que se factura

Un sueño largamente acariciado por los autónomos, cotizar por lo que ingresan en vez de una cuota fija, podría estar más cerca.

En el último borrador presentado por el gobierno a los agentes sociales y que, por primera vez, establece que los pagos se harán por tramos, con unas cuotas que irán desde los 90 euros a los 1.220 euros mensuales.

El gobierno tiene intención de aprobar la norma para el 2022 y que sus efectos económicos comiencen a tener efecto un año después.

Novedades importantes

En caso de ser aprobada la reforma, el despliegue de la misma se hará en nueve años, y cada tres años se evaluará si la medida va por buen camino.

Asimismo, serán los propios autónomos los que decidirán en que base de cotización quieren estar, en previsión de la cantidad de ingresos que van a tener en el año entrante.

En caso de que el autónomo tenga unos ingresos superiores a los previstos, antes de que termine el año fiscal el trabajador podrá modular su cuota para que sus ingresos reales se ajusten a los estimados.

En caso de ingresar más de lo previsto, el autónomo tendría que pagar una cuota añadida, y si el caso es que no ha ingresado tanto como esperaba, la Seguridad Social le devolverá una cantidad proporcional.

Revalorizar las pensiones

Es otro de los grandes proyectos del gobierno socialista y del ministro José Luís Escrivá, que abre nuevamente la puerta a la revalorización de las pensiones.

En el borrador se puede leer que en caso de que los pensionistas pierdan poder adquisitivo en el año en curso, eso se compensará, al año siguiente, con lo que en términos coloquiales se llama «paguilla».

Y los más interesante, en caso de que, por diversos motivos, como puede ser una inflación negativa, los pensionistas ganen poder adquisitivo, no se les detraerá nada de sus pensiones.

A eso se une que cada lustro se hará una evaluación de si las pensiones han logrado aumentar su poder adquisitivo: en caso negativo se establecerían mecanismos para lograr ese efecto.

Aumentan las penalizaciones

Hasta ahora, aquellos cotizantes que se jubilaban antes de la edad legal de jubilación – de media los trabajadores se suelen jubilar dos años antes de llegar a la edad efectiva – tenían una penalización del 4%.

A partir de ahora la penalización se equiparará al del resto de los trabajadores, que va del 13% al 21%, dependiendo de los casos posibles.

Con esta nueva medida lo que se pretende es desincentivar a las jubilaciones anticipadas, aunque le gobierno prevé un periodo transitorio de 12 años, en los cuales se irá progresivamente aplicando la medida.

Trabajar más allá de la jubilación

Es otro de los puntos fuertes del plan del Ministerio de Seguridad Social y Migraciones, y es que, voluntariamente, se siga trabajando más allá de la edad de jubilación.

Son muchos los trabajadores que más allá de su jubilación pueden seguir trabajando, siendo unos años en los cuales se tiene una valía profesional y unos conocimientos, atesorados tras una larga vida de trabajo, que muchas veces se desaprovechan.

Para incentivar que se siga trabajando más allá del retiro, se va a prohibir la jubilación forzosa al llegar a los 68 años y medidas de apoyo a las empresas para que mantengan el empleo de los trabajadores añosos.

España crea empleo a pesar de la pandemia

Con los últimos datos en la mano, los de abril del 2021, en España se han creado 134.000 nuevos empleos, el mejor dato de creación de empleo desde julio del 2020.

Hoy la Seguridad Social ha recuperado a 19 millones de cotizantes, bien es cierto que gracias al efecto el calendario.

En lo que respecta a datos interanuales, en los últimos doce meses se han creado 600.000 puestos de trabajo, aunque también es cierto que en estos momentos hay 200.000 afiliados menos a la Seguridad Social que antes de la pandemia.

Buen dato de paro

Como es lógico y natural, la creación de empleo ha traído con consecuencia una mejora en los datos del desempleo.

En el pasado mes de abril se crearon 39.000 empleos, con lo que en estos momentos hay desempleados 3.910.628 personas, y serían muchas más si el gobierno no se hubiese sacado de la chistera los ERTE.

Al mismo tiempo, buena parte del empleo que se está creando es de calidad: de los contratos firmados en abril, 164.080 fueron indefinidos, lo que supone un 12,01% del total de los contratos establecidos.

En una situación de recesión económica, el dato dice mucho del estado de la economía nacional, ya que en un mes «normal» los contratos indefinidos no pueden superar el 10% de los firmados.

Pero en los meses precedentes, con la economía a medio gas y las olas sucesivas del coronavirus SARS-CoV-2, en marzo la seguridad social perdió 45.000 cotizantes y en febrero las bajas fueron 30.000.

Las empresas se recuperan

Y el mejor índice de eso no es otro que el dato de los trabajadores que salen cada mes de los ERTE, que, en marzo, último mes del que hay datos, han llegado a 36.621 personas.

El número de trabajadores en ERTE actualmente en España es de 638.238 personas, y el 50% de estas proviene del gremio de la hostelería, y 100.000 de ellas específicamente de negocios de hospedaje, principalmente hoteles.

En el último año se ha conseguido que tres millones de trabajadores hayan podido volver a sus puestos de trabajo, mientras todavía 13.500 empresas siguen con expedientes de regulación de empleo temporal.

La hostelería a la cabeza de la recuperación

La hostelería es, con mucho, el sector que más empleo crea, en concreto con 40.000 nuevos afiliados a la Seguridad Social.

Uno de los sectores más pujantes de la economía nacional, como es la hostelería, se va recuperando poco a poco a medida que la caída de las restricciones y del estado de alarma permiten hacer más negocio.

Fuente – EL PAÍS / CincoDías

Imagen – Tom Chapman / Nenad Stojkovic / Carlos Ebert / Coryn Wolk / Bob Dass / DaMongMan / Banalities / Paul Sobczak / Laura LaRose

América avanza

Gracias al fabuloso plan de estímulos que está llevando a cabo el gobierno norteamericano, todo parece indicar que la economía norteamericana saldrá antes del «hoyo» que otras muchas, incluida la europea, que tardará mucho más en lograr el «tono» para recuperarse de las secuelas económicas de la pandemia

A punto de dejar la pandemia de SARS-CoV-2 atrás, ahora la América de Joe Biden se apresta a volver a la senda del crecimiento económico.

En los últimos tres meses la economía norteamericana ha crecido un 1,6%, a base de medidas de estímulo económico y una vacunación masiva se espera que este año 2021 la economía «rebote» un 6%.

Se trata de una previsión esperanzadora porque habría que retrotraerse a los años ochenta del pasado siglo para encontrar semejantes cotas de crecimiento.

Datos fiables

Los datos son tan incontrovertibles que es la propia Oficina de Análisis Económico, BEA en sus siglas en inglés, la que ofrece esos datos, a los cuales se puede otorgar la máxima fiabilidad.

Entre los factores que están «abonando» el despegue económico es la batería de medidas de estímulo económico, tanto con respecto a las empresas como a los particulares.

No en vano, la administración norteamericana, en lo peor de la pandemia optó por dar cheques de más de 1.000 dólares a sus ciudadanos.

En el despegue económico también tiene mucho que ver con las masivas vacunaciones, ya que a día de hoy el 50% de los adultos norteamericanos han recibido al menos una dosis de alguna de las vacunas.

A pesar del crecimiento que avanza a velocidad de crucero, hay que tener en cuenta que, en el 2020, la economía norteamericana perdió un 3,5%, unas magnitudes que no se recordaban desde la crisis de 1929.

La intención de la administración Biden es hacer crecer la economía un 6%, a base de un enorme plan de estímulos económicos y un plan de construcción de infraestructuras.

Deberíamos retrocede muchas décadas, al menos cuatro, para ver un crecimiento tal espectacular de la economía norteamericana.

Los norteamericanos vuelven a socializar

Y eso producto de la masiva vacunación que se está produciendo a lo largo y ancho de Estados Unidos, aunque las heridas, más las emocionales que las físicas, tardarán en cicatrizar.

La pandemia de SARS-CoV-2 ha provocado, hasta ahora, 570.000 muertos, aunque Estados Unidos vuelve a la vida.

El consumo, tanto el privado como el público se ha reactivado, y los norteamericanos salen más a los restaurantes, contratan más noches de hotel y aumentan inversión en el sector financiero y de la construcción.

Al mismo tiempo, la administración Biden se ha embarcado en un programa de incentivos económicos para pequeña y mediana empresa, que es la savia de ese frondoso árbol que es la economía norteamericana.

Pero la nueva administración también piensa en los trabajadores, por lo que ha ampliado el subsidio del desempleo, en una inversión económica que no se daba desde el New Deal que el presidente Roosevelt ideó para superar el crac del año 1929.

Datos del paro

A pesar de que la economía norteamericana se está recuperando todavía el número de personas que se encuentran en situación de desempleo que llegan a 10 millones.

Sin embargo, desde diversos observatorios económicos se aconseja no «echar las campanas al vuelo» ya que ante una recesión que no se explicaría sin la pandemia del SARS-CoV-2, tampoco se espera que la recuperación económica sea muy normal.

Inopinadamente, y aunque se extrapolaba que habría un mal dato de desempleo en el abril sería malo, pero sin embargo ha pasado del 14,7% al 13,3%.

En estos últimos meses se han creado 2,5 millones de empleos, rompiendo una dinámica que en lo más cruento de la crisis dejó a 20 millones de norteamericanos mano sobre mano.

Sin embargo, lo del desempleo va también por «barrios» ya que mientras que personas de raza blanca y latinos han mejorado en sus cifras de empleo, los afroamericanos han empeorado esos datos.

A pesar de los buenos datos, de empleo y económicos, existe el gran lastre de que Estados Unidos es el país que más ha sufrido con la pandemia de SARS-CoV-2, con casi dos millones de contagiados y más de 100.000 muertes.

La apertura de la economía también se está produciendo porque muchos Estados, que son la verdadera «locomotora económica» del país están levantando muchas de las restricciones a la movilidad y la vida social.

Lo peor ya pasó

Son muchos los analistas y también los organismos gubernamentales, como es el caso de la Secretaría de Trabajo, que anuncian que lo peor de la crisis, económica y sanitaria, ha quedado atrás.

Al mismo tiempo que la economía se recupera, también lo hacen los índices bursátiles, como es el caso de Dow Jones y el S&P 500, con una recuperación mantenida y constante que el correlato de la mejora de los mercados financieros.

La vacunación, elemento clave

Tanto en Europa como en Estados Unidos, la vacunación está siendo el elemento clave para lograr la recuperación económica.

En el caso de los Estados Unidos de América también tiene importancia el macro plan de estimulación económica de Biden, dotado con casi dos billones de dólares, que, para contemplar semejante cifra en toda su extensión, es conveniente decir que supone dos veces el PIB de nuestro país.

A ello hay que sumar los dos planes de estímulo que creo Donald Trump, por lo que, sumando los tres planes de estímulo, la cuantía es mucho mayor que la suma de todo el rescate económico que ha puesto en marcha Europa.

Va a ser esa lluvia de millones lo que hará que para finales de año la economía norteamericana rebote con fuerza, y a partir de ahí el desempeño económico de Estados Unidos vaya a ser mayor que el de Europa.

Y son muchos los expertos en economía que piensan que ese impulso milmillonario a la economía norteamericana va a hacer que despegue a una velocidad y con una altura que prácticamente es imposible que logre la economía europea.

Fuente – EL PAÍS / BBC / Economía en EL PAÍS

Imagen – Herval / Peasap / Matt Barber / Anders Sandberg / Nick Damico / Maryland GovPics /

Buen dato en el empleo, a pesar de todo

Los datos de empleo de este mes de septiembre, a pesar de la sangría de destrucción de empleo que ha supuesto la pandemia, muestra un saldo muy positivo, ya que se han creado 84.000 empleos en solo un mes

Inclusive con la pandemia de covid-19 de nuevo desencadenada, el dato del empleo llama a la esperanza de que todavía estemos a tiempo de domeñar la debacle económica que se anuncia al menos para este año y el próximo.

El dato de la creación de empleo es el mejor de la historia desde que se tiene registros, y en el pasado mes se han sumado 84.000 personas a las cotizaciones de la Seguridad Social.

Esos datos suponen recuperar la mitad de empleo que resultó destruido durante el periodo en el que España estuvo en estado de alarma.

Un septiembre decisivo

Ha sido una recuperación fulgurante, con un espejismo estadístico provocado por la vuelta al trabajo de muchas personas que se encontraban en ERTE, por lo que el empleo creado no es tanto como parece.

Para encontrar semejante creación de empleo es necesario «viajar en el tiempo» hasta el año 2005, cuando nos encontrábamos en pleno estallido de la «burbuja inmobiliaria», y en un momento en el cual se produjo una regularización masiva de inmigrantes.

Y esto se produce en un momento, finalizados los contratos de verano, cuando el dato habitualmente suele ser malo, la afiliación a la Seguridad Social ha subido hasta los 109.271 trabajadores.

Al mismo tiempo, el desempleo ha caído en 66.000 personas, datos que provienen del ministerio de Seguridad Social y del ministerio de Trabajo, donde son titulares José Luis Escrivá y Yolanda Díaz respectivamente.

Recuperar lo perdido

Los datos informan que se recupera casi la mitad, en concreto el 46%, de lo perdido durante la fase más aguda de la pandemia.

Entre el 12 de marzo y el 31 de abril la Seguridad Social perdió 947.000 afiliados, en una de las mayores debacles en el empleo que se habían conocido desde que se tienen series históricas.

Entre los meses de mayo y septiembre se han logrado 447.000 nuevos afiliados a la Seguridad Social, por lo que en estos momentos están cotizando 18,84 millones de personas.

Bien es cierto que a 12 de marzo el número de cotizantes era de 19,33 millones de personas, por lo que todavía falta de recuperar casi un millón de cotizantes.

Fundamentalmente educación y tareas administrativas

Son los dos sectores donde repunta con fuera el empleo; en le caso del sector educativo es producto de la vuelta a las aulas, con lo que, en ese nicho, se crean 55.428 empleos, 10.000 más de los que destruyó la pandemia.

Otro de los sectores que crean empleo con fuerza es el de las tareas administrativas, que suman 40.000 empleos, el doble de los que se crearon en el ejercicio 2018 – 2019.

Dos de los sectores que tradicionalmente pierden empleo en septiembre, como son el comercio y las actividades agrícolas, moderan la destrucción de empleo.

En el caso del empleo agrario, se agradece que no se haya destruido tanto empleo, teniendo en cuenta que es un trabajo estacional y que depende de las cosechas que se recogen en cada fase del año.

Si el año anterior en el mes de septiembre, y en actividades relacionadas con el comercio, se perdieron 34.000 cotizantes, este 2020 «solo» se han perdido 20.000 y algo parecido ha sucedido en el campo.

En actividades agrarias la buena temporada ha hecho no solo que no se pierda empleo, sino que se gane, en concreto 11.000 cotizantes más, de un total de 35.000 mientras que los contratos en 2019 fueron 24.000.

Las mujeres, las principales beneficiadas

Son el colectivo más beneficiado con la creación masiva de empleo de este mes de septiembre, muy por delante de otros colectivos.

En términos de empleo neto, la mayoría de los nuevos cotizantes – 82.528 afiliados – son féminas, y solo 1.485 son cotizantes varones.

Ello se explica porque los sectores más beneficiados por la creación de empleo son sectores tradicionalmente feminizados, como puedan ser la educación y en parte las tareas agrícolas, done tradicionalmente la mano de obra es femenina.

El patito feo

Sin embargo, existen otros sectores donde la pérdida de cotizantes se cuenta por miles, como es el sector de los servicios.

Con un anno horribilis producto de una pandemia que ha herido de muerte la campaña de verano, tradicional fuente de miles de contratos en hostelería, las restricciones establecidas en buena parte del territorio nacional, ha provocado una profunda destrucción de empleo.

De hecho, a pesar de que hasta cierto punto se ha recuperado el empleo, la pandemia ha destruido 420.000 empleos en ese sector, uno de los que más trabajo crea en nuestro país.

Otros sectores, habituales «graneros» de empleo, como son la construcción y la industria han tenido una caída mucho más suave, que ha hecho que la recuperación de empleo haya compensado las pérdidas.

Sobre todo, los temporales

Los trabajadores sujetos a contrato temporales han sido los que más empleo han perdido, ya que el embate sobre la población ocupada con contrato fijo ha sido mucho menor.

En parte se puede entender que echar a la calle a alguien con contrato fijo supone unos costes laborales que muchas empresas no pueden asumir, por lo que lo más socorrido es despedir a aquellas personas con contrato temporal.

La pandemia ha llevado a que se extingan 310.000 empleos de tipo temporal, lo que supone un 7,31% de la masa laboral, por solo un 1,06% de los empleos fijos, que ha supuesto en términos absolutos el despido de 100.162 indefinidos.

Empleo público: sobre todo en los ayuntamientos

En términos absolutos, la pandemia no ha supuesto un despido masivo de personal laboral que trabaje para la administración pública, con la excepción de los ayuntamientos.

Los consistorios españoles han sido, de las Administraciones públicas, los que más han despedido durante la pandemia, habiendo prescindido de 14.044 empleados, lo que supone un 2% de sus plantillas.

Si embargo, si se toma como unidad de medida la administración pública en su conjunto, esta ha ganado un 1% de efectivos con respecto al año anterior, con un saldo positivo de 3.785 trabajadores.

Fuente – CincoDías

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Mantener el empleo a cualquier precio

El nódulo de los acuerdos que gobierno y agentes sociales firman este viernes en La Moncloa se basa en el mantenimiento del empleo a toda costa, para lo cual los ERTE, que se pusieron en funcionamiento con la pandemia, se extenderán, como poco, hasta septiembre

Los agentes sociales, patronal y sindicatos, con la concurrencia del gobierno, están poniendo «toda la carne en el asador» para, mediante una profundización en los ERTE, evitar la sangría que podría suponer para el empleo que los ERTE se convirtiesen en ERE.

Entre la batería de medidas encontramos un fondo dotado con 10.000 millones de euros para el rescate de empresas que demuestren su viabilidad, una «bolsa» que será gestionada por la SEPI.

Este aparente acuerdo sin fisuras contrasta con un parlamento convulso en el cual la oposición, principalmente personificada por el Partido Popular y VOX parece que pretenden derrocar al gobierno.

Ampliación del acuerdo

Las urdimbres del pacto inicial del gobierno con los agentes sociales, sindicatos y organizaciones empresariales, parece que se amplía con nuevas medidas que buscan hacer frente a la crisis económica que ya tenemos encima.

Entre los objetivos que tiene la ampliación del pacto se encuentra lograr la reactivación económica y la recuperación del empleo.

Entre esas medidas, las más urgentes que han sido ampliar el ámbito temporal de los expedientes de regulación de empleo temporal, para de ese modo que la regulación de empleo sea temporal, y se eviten los despidos.

La prórroga de los ERTE hasta septiembre será firmada por el gobierno, organizaciones empresariales y sindicatos, firmarán este viernes el pacto, en La Moncloa.

La escenificación de la firma la llevarán a cabo Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno, Antonio Garamedi en representación de CEOE, Gerardo Cuerva por CEPYME, Pepe Álvarez por UGT y Unai Sordo por CC. OO.

Medidas de importante calado económico

El acuerdo también explicita los fondos económicos que serán vehiculados por medio del Instituto de Crédito Oficial y de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

En el caso de los créditos, que serán gestionados por el ICO, la cuantía será de 50.000 millones de euros y lo que gestionará la SEPI, será un fondo de 10.000 millones de euros para el rescate de empresas que ofrezcan viabilidad.

En el caso de fondo que gestionará la sociedad adscrita al Ministerio de Hacienda y Administraciones públicas sigue la estela de los que ya existen en países europeos de nuestro entorno, como es el caso de Francia o Alemania.

Con esos 10.000 millones lo que se pretende es blindar a la gran industria y evitar que caigan grandes colosos empresariales, que además de producir una sangría en el empleo haría que España perdiese «punch» en sectores estratégicos.

Con dicho fondo se pretende ayudar a empresas de sectores que se están viendo especialmente afectados por la pandemia, caso de las líneas aéreas o el gremio hotelero.

Parte de las medidas también están orientadas al rescate de los trabajadores que se están viendo afectados por expedientes de regulación de empleo, ya sean estos temporales o con resultado de despidos.

Por otro lado, otra de las «patas» del plan tienen que ver con la reactivación del consumo, con diversos planes, el más reciente un plan RENOVE para la adquisición de vehículos de motor, ya sean estos de motor de combustión, híbridos o eléctricos.

Acuerdos amplios de país

Es otro de los objetivos del plan, dadas las especiales circunstancias de la pandemia que, además de afectar a todos los sectores productivos, también ha afectado a todos los actores del mundo del trabajo, desde empresarios a trabajadores.

Por ello, los agentes sociales hablan de acuerdos amplios de país, con el objetivo claro de dotar de estabilidad al país para facilitar la actividad económica, poniendo las bases para lograr un crecimiento económico vigoroso y también inclusivo.

Mientras logra esos acuerdos, el gobierno de Pedro Sánchez está pendiente de lo que sucede en la sede de la Comisión Europea en Bruselas y está pendiente del reparto de los fondos europeos del Plan de Rescate, auténtico maná para las depauperadas arcas públicas españolas.

Por unos ERTE con recorrido

Ha sido, es, y seguirá siendo en el futuro la media estrella del gobierno para evitar que millones de trabajadores engrosen las colas del desempleo y que se han logrado, fundamentalmente, por un diálogo social que buscaba ante todo acuerdos.

Al mismo tiempo, los ERTE, además de servir para evitar que millones de trabajadores engrosen las listas del SEPE, han logrado también evitar que muchas empresas se vean obligadas a «echar el cierre».

Todos los agentes sociales, empresarios y sindicatos, reconocen que los ERTE no hubiesen sido posibles sin un enorme aporte de fondos públicos, ya que muchas empresas, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, carecen de «músculo» financiero para hacer semejantes inversiones económicas.

Además, gobierno, empresarios y sindicatos pretenden que la figura del ERTE se convierta, en el futuro, como una potente herramienta que puedan utilizar empresas en apuros de cara a evitar los despidos de trabajadores.

Otro de los acuerdos que gobierno y sindicatos han «arrancado» a CEOE y CEPYME es el compromiso de recontratación de aquellos trabajadores, con contratos temporales, que han sido despedidos producto de la crisis económica provocada por el covid-19.

Por otro lado, y eso dará para otro capítulo de los rifirrafes a tres bandas entre gobierno, empresarios y sindicatos, todavía no se sabe que sucederá con la reforma laboral de la legislación laboral que instituyó el Partido Popular en el 2012.

Mientras que los sindicatos abogan por la derogación total de la norma legal y el gobierno por la remoción solo de los aspectos más lesivos de la misma, la patronal considera que no ha lugar a ninguna reforma.

Por último, queda por regular el teletrabajo, ya que legalmente el mismo se encuentra en la mayor de las indefiniciones, algo con lo que parece la CEOE, así lo ha declarado Antonio Garamedi, su organización está de acuerdo.

Transición ecológica

La evolución hacia una «economía verde» parece que también concita el acuerdo de todos los agentes sociales, y también buscar las ventajas de incorporar la digitalización a la economía productiva.

Potenciar la industria, algo que desde hace legislaturas ha logrado un acuerdo transversal entre los dos principales partidos políticos, también está en la «agenda» que se ha acordado entre gobierno, patronal y sindicatos.

Consolidar y dotar de «músculo» al sistema público de pensiones será una de las prioridades, habida cuenta que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha prometido que no habrá una merma en las mismas.

En unos momentos hasta que el último euro es necesario, también se van a poner en marcha una batería de medidas contra la economía sumergida y la elusión fiscal.

Fuente – el diario / Sociedad Estatal de Participaciones Industriales en Wikipedia

Fuente – La Moncloa – Gobierno de España / Paulo Guedes / Ben Cooper / Steven Jackson