Hasta octubre, por lo menos

Todos los agentes sociales y el gobierno están convencidos que la extensión de los ERTE debería llegar por lo menos a octubre, y también se ensayan otras medidas para que empresas subsidiarias también puedan optar a efectuar ERTE

A pesar de que, a pesar de la pandemia, la mayoría de la actividad laboral se está recuperando, hoy todavía existen muchos trabajadores que se encuentran en situación de expediente de regulación temporal de empleo.

Y estar en esa situación, es lo que permite que todos ellos estén cobrando un sueldo, que, aunque no es el 100%, se le acerca mucho, por lo que la caída de los ERTE supondría un trauma para miles de personas.

Más allá de septiembre

Ahora, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado que en pocos días es posible que se llegue a un acuerdo con los agentes sociales para extender los ERTE para prolongarlos más allá de septiembre.

Esas declaraciones las ha realizado Díaz en rueda de prensa después de la última reunión con los secretarios generales, de la rama catalana, de los sindicatos UGT y CC. OO, Camil Ros y Javier Pacheco.

También para cuidado de hijos

Es otra de las medidas que ha prometido la ministra, y que es en caso de que los progenitores se tengan que quedar en casa para cuidar con un hijo infectado por covid-19, caerán bajo el «paraguas» de la Seguridad Social.

La figura que se utilizará para dar cobertura a los padres será la de la incapacidad temporal, y también se aplicará a los progenitores que tengan que cuidar a los hijos que, aunque no estén infectados, deban de guardar cuarentena.

Tal como ha citado la ministra, la aplicación de la medida será casi automática ya que se trata de uno de los supuestos, la incapacidad temporal, que se encuentran recogidos en la Ley de la Seguridad Social.

Nuevas situaciones

El ministerio de Trabajo ya reconoce la incapacidad temporal debido a cuarentena para trabajadores o que bien han dado positivo o bien tienen que confinarse en caso para ver si han contraído la enfermedad.

De hecho, la incapacidad laboral indirecta no deja de ser una situación especial, ya reconocida por el ministerio, de la incapacidad temporal que lleva reconocida desde hace décadas en el ordenamiento laboral español.

Complementando a esas dos figuras de incapacidad laboral se encuentra el programa Me Cuida, que permite que aquellos padres que tienen que cuidar a sus hijos por motivos relacionados con el covid-19, puedan tener reconocida la ausencia laboral.

De lo que se trata a toda costa es hacer compatible de que la pandemia de covid-19, en la cual estamos ya en la segunda oleada, pueda ser compatible con la actividad económica y laboral.

Los agentes sociales deben de estar implicados

Es a la conclusión a la que han llegado los participantes en la reunión, en la que tomo parte la ministra, del Consell de Treball Econòmic i Social de Catalunya, en la cual han estado representados los agentes sociales.

La ministra aprovechó la visita a la Ciudad Condal para mantener una reunión con los trabajadores de la empresa Nobel Plastiques Ibérica, en la que también participó Joaquín Pérez Reyes, Secretario de Estado de Trabajo.

La idea – fuerza que ha querido resaltar la ministra tiene que ver con el hecho de que esta situación de crisis económica solo se va a poder salir airoso si todos – gobierno y agentes sociales – reman en la misma dirección.

Aliados en el Consejo de Ministros

La ministra de Trabajo no está sola en la intención de alargar la extensión de los ERTE más allá de septiembre, y son muchos los que piden que lleguen hasta diciembre.

En el Consejo de Ministros también son favorables a ampliar el plazo temporal de los ERTE ministros como José Luis Escrivá, Nadia Calviño y Reyes Maroto.

Pero, según determinados cálculos, la extensión de los ERTE solo se adjudicaría a los sectores más dañados en esta crisis económica covid-19, como es el sector del turismo y la hostelería, que suponen 190.000 empleos.

De no mediar ninguna otra solución, 500.000 millón de trabajadores se quedarían sin ningún tipo de prestación económica, en unos momentos en los cuales todavía no pueden volver a ocupar sus puestos de trabajo.

Puerta abierta a los despidos

El problema fundamental de que 500.000 de personas se queden fuera del mecanismo de los ERTE, es que muchos de ellos podrían ser despedidos.

Esto es así porque son legión las empresas que habiendo transcurrido ya seis meses desde la contratación del último trabajador, podrán optar por plasmar ERE, donde parte de la plantilla se «iría a la calle».

Para evitar eso, lo cual además de un problema laboral adquiría los tintes de problema social, el ministerio de Trabajo, prepara una atractiva batería de medidas destinadas a las empresas.

Uno de los «vehículos» que se podrían utilizar para evitar los despidos sería una bonificación de los seguros sociales que podría llegar al 80% para las empresas que mantengan el empleo.

Esa medida sería para empresas de aquellos sectores que no están consideradas como de especial protección, esto es, que no son sector turístico, hostelería, y medios de transporte de viajeros.

También para las contratas

Las exoneraciones en las cotizaciones también llegarían a las contratas, es decir, a empresas que son subsidiarias de una empresa mayor.

En el caso de subsidiarias del sector turístico, hostelero y de transporte de viajeros, se les seguirá aplicando la figura de los ERTE, por lo menos hasta final de septiembre.

Un caso tipo sería, por ejemplo, el de una tintorería de Palma de Mallorca, cuya principal fuente de negocio es uno a varios hoteles de la ciudad, que, debido al hundimiento del sector turístico, tiene a la mayor parte de su plantilla en ERTE.

Sin embargo, la tintorería tendría que demostrar ante Trabajo que su principal fuente de ingresos son empresas del sector turístico, y, además, tendría que demostrar que su facturación ha caído de manera importante por esa situación.

Fuente – CincoDías / ABC

Imagen – Lav Ulv / John Brighenti / / Bart Everson / Nenad Stojkovic / Luz Moraleda / La Moncloa – Gobierno de España / Oktober Amsterdam / dom pierre

Unión antes de fin de año

Todo parece configurado para que antes de fin de año se produzca la fusión de CaixaBank y Bankia, lo que daría lugar a primer grupo financiero de nuestro país, siendo el banco con mayor solvencia de todos los existentes, aunque su «talón de Aquiles» es su escasa presencia internacional

Es la intención que tienen las cúpulas de CaixaBank y Bankia, que tienen intención de que la convergencia se lleve a cabo antes de que termine el año.

De hecho, antes de que culmine el mes de septiembre se celebren los consejos de administración para analizar la operación de lo que dará como resultado el primer banco español por volumen de activos.

El gobierno de España y el Ministerio de Economía ya han dado su pláceme, habida cuenta que la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri es propiedad, en un 61%, del Estado.

Los consejos de administración se reunirán en breve

Ambas entidades han tomado la determinación de reunir a sus consejos de administración el día 13 de septiembre, de manera que ambos órganos colegiados den su anuencia el mismo día y poder proseguir con el proceso de convergencia.

La integración de CaixaBank y Bankia dará lugar a la primera entidad financiera de España, aunque bien es verdad que los otros grandes tótems de la banca española – BBVA y Santander – tienen más negocio en el exterior.

A pesar de que todavía falta que ambos consejos de administración acepten la fusión, parece que estamos ante una mera formalidad y no es peregrino asumir que la unión de ambas entidades financieras ya está hecha.

Negociando desde hace tiempo

La fusión no es producto de una «ventolera» producto de las circunstancias, sino que desde el FROB se lleva negociando desde hace meses, proceso que se aceleró a partir del mes de junio, producto del cariz que estaba tomando la crisis.

Lo que si parece es que, producto del buen resultado que ha dado la banca online es que se persistirá en los procesos de digitalización se seguirán concibiendo como desarrollos estratégicos.

Con el aumento de la digitalización lo que va a conseguir el nuevo banco es ganar en eficiencia y ahorrar en gestión bancaria, ya que cuanto más se utilicen los canales digitales, menos necesaria será la operativa bancaria al uso, basada en sucursales y la atención en ventanilla.

En el alero también se encuentra como gestionar la redundancia de las plantillas, ya que las estimaciones más conservadoras hablan de que podrían «sobrar» aproximadamente 8.000 empleados tras la fusión.

En estos momentos ambos bancos están en la fase de due diligence, esto es, sus respectivos departamentos legales están teniendo acceso a los libros y demás información de las «entrañas» financieras de la otra entidad.

Asesoramiento de altura

De cara la integración ni CaixaBank ni Bankia «van a ciegas» ya que cuentan con el asesoramiento de consultoras con una dilatada experiencia en fusiones bancarias tanto nacionales como internacionales.

En el caso de la entidad en la que es consejero delegado Gonzalo Gortázar, cuenta con la concurrencia de Rotschild, EY y Garrigues, mientras que la entidad catalana alinea a Morgan Stanley, Deloitte y Garrigues.

Una vez que se haya dado el pláceme por ambos consejos de administración serán los gestores de cada banco, auxiliados por los bancos y despachos profesionales citados, los que tendrán que «meterse en harina».

Para esa etapa de fusión quedarán aspectos neurálgicos como el canje de acciones, cómo quedará el organigrama interno, el reparto de poder, plan de negocio, dónde estará ubicada la sede social y el nombre de la entidad financiera resultante.

Cambian las tornas

Si bien es cierto que los ahorros, por la sinergia entre ambas entidades producirán, al final del proceso un montante de 5.000 millones de euros, se va a producir un evidente cambio de tornas en cuanto al poder dentro de la nueva entidad.

Según los datos que se han hecho públicos, la Fundación La Caixa tendría el control del 30% de la nueva entidad, mientras que el FROB, que hasta ahora controlaba el 64% de Bankia, pasará a tener solo el 14%.

En lo que se refiere a la capitalización bursátil de cada entidad, si la misma va a ser tenida en cuenta en el componente accionarial del nuevo banco, los de CaixaBank controlarían el 70% y los de Bankia el 30%.

Repartirse la cúpula

En cuanto al organigrama de los nuevos ejecutivos, todo parece indicar que la presidencia de la nueva entidad financiera producto de la suma de CaixaBank y Bankia será José Ignacio Goirigolzarri.

Del mismo modo, parece que el puesto de lo que en las empresas norteamericanas, y no norteamericanas, se denomina CEO irá para CaixaBank, personificado en la figura de Gonzalo Gortazar.

Más difícil parece el «encaje» de Jordi Sevilla, el hasta ahora consejero delegado de Bankia, aunque en los mentideros financiero que algún puesto se le buscará en el nuevo organigrama de la entidad financiera resultante.

Otro tema que es de capital importancia será la ciudad donde será ubicada la sede social, aunque parece que hay un consenso entre ambos equipos de que la misma se encuentre en Valencia, donde están ubicadas las de CaixaBank y la de Bankia.

Integración de plantillas

Otro aspecto de controversias puede ser la integración de las plantillas de Bankia y de CaixaBank y ya todo el mundo da por sentado que mantener todo el empleo será imposible.

El contingente humano de Bankia es de 35.600 empleados, mientras que la entidad catalana tiene 16.000, en muchos casos con duplicidad de funciones.

Por lo tanto, diversas fuentes anuncian que el expediente de regulación de empleo podría ser de entre 12.000 y 15.000 personas.

En CaixaBank todavía resuena el último ERE en donde se prescindió de algo más de 2.000 personas, mientras que Bankia, en su integración con BMN amortizó la mayor parte de los puestos de trabajo que podían haber sido despidos.

La entidad cuya matriz era Caja Madrid optó por una amplia panoplia de bajas incentivadas, con un buen número de prejubilaciones.

Campeones en solvencia

La fusión entre CaixaBank y Bankia va a dar lugar a un grupo financiero que será el que más solvencia tenga de todos los españoles, ya que sumará 660.000 millones de euros en activos financieros y no financieros.

Al mismo tiempo, va a ser, de lejos, el grupo financiero más solvente. De entre las entidades financieras cotizadas ninguna va a tener un CET1 conjunto de casi el 26%.

Debido a la poca rentabilidad que actualmente está teniendo el negocio bancario, se anuncia una fuerte atomización del sector financiero y bancario, en donde esta será la primera de las fusiones que se producirán.

De hecho, en los mentideros financieros ya se está hablando de una fusión de los dos «buques insignia» de la banca española, como son BBVA y Santander, aunque ahí la integración a todos los niveles se adivina más problemática.

Fuente – EL PAÍS / vozpópuli

Imagen – Fred Romero / Jon Chiral / Diego Delso / Ajay Suresh / José A. del Moral / Wapster / NCDOT / Jason Baker