Debate sobre las pensiones

Llega septiembre y con el nuevo «curso» político comienza de nuevo a debatirse la reforma de las pensiones, con posiciones encontradas entre sindicatos, organizaciones empresariales y gobierno, y con Bruselas metiendo prisa para que se tenga un esquema claro de cual va a ser la reforma

Con la llegada del mes de septiembre y como se retoma el curso político y el país vuelve al trabajo, se inicia un interesante debate sobre las pensiones, en el que van a participar, entre otros, los agentes sociales.

En un horizonte que es todo menos lejano, se encuentra la jubilación masiva, a partir del 2030 de la generación del baby boom, un grupo generacional enorme que además de largos historiales de cotización van a tener buenas pensiones.

La primera tarea de la negociación que se abre es dotar al sistema de pensiones de sostenibilidad, para unos años en el que van a disminuir el número de trabajadores que va a financiar la pensión de cada jubilado.

Un paquete de medidas a aprobar

Parte de la reforma de las pensiones ya se encuentran en el Congreso y con la llegada de septiembre se iniciará el debate sobre la misma.

El principal elemento a reformar es el denominado factor de sostenibilidad, que con otro contenido pasará a llamarse mecanismo de equidad intergeneracional, y la negociación se adivina bronca.

Es el elemento de la negociación donde mayor distancia hay entre el titular de la cartera de Seguridad Social, José Luis Escrivá y el resto de los agentes sociales, en unos momentos en los cuales todavía está por definir dicho mecanismo.

En las previsiones del gobierno se encuentra que el mecanismo de equidad intergeneracional esté definido para el 15 de noviembre, e introducirlo en la nueva Ley de Seguridad Social por medio de una enmienda.

Un gobierno con prisa

En esencia proviene del hecho que para satisfacer a los sindicatos el factor de sostenibilidad se derogó con lo cual, y por utilizar un símil náutico, el sistema nacional de pensiones se ha quedado sin timón.

Recordemos que el factor de sostenibilidad era auténticamente lesivo para los pensionistas ya que establecía una revalorización pírrica para las pensiones, cifrada en el 0,25%, sin tener en cuenta el efecto de la inflación en las pensiones.

Además, Bruselas está exigiendo al gobierno de Pedro Sánchez que introduzca lo antes posible el mecanismo de equidad intergeneracional como parte de las medidas para lograr un nuevo tramo del «rescate».

Mediados de septiembre

Es para cuando está previsto que se retome el diálogo social a tres bandas entre organizaciones sindicales, gobierno y patronal.

La parte del León será definir el mecanismo de equidad para que no sean solo los miembros de la Generación Y los que carguen sobre sus hombros las cotizaciones de la generación del baby boom.

Como ya hemos indicado, los nacidos entre 1958 y 1977 van a ser pensionistas con largos historiales de cotización y con una pensión media que será de las más altas de toda la historia de la Seguridad Social en España.

Los planteamientos de un factor de sostenibilidad se remontan al año 2011 en las conversaciones del Pacto de Toledo, aunque el PP salió por la tangente y aplicó unilateralmente el citado factor de sostenibilidad.

Posiciones enfrentadas

El diálogo social sobre pensiones parte de posiciones enfrentadas del gobierno, los sindicatos y las organizaciones empresariales.

Desde el Ministerio de Seguridad se pretende generar un mecanismo que permita la solidaridad intergeneracional y que no sea la Generación Y la que tenga que cargar sobre sus espaldas las cotizaciones.

Lo que trataría el gobierno de Pedro Sánchez, al igual que pretendía el gobierno de Mariano Rajoy, es reducir la factura de las pensiones, pero de otra manera, esto es, repartiendo entre pensionistas y cotizantes el esfuerzo.

Cambios en el sistema de pensiones español

Lo que sí ha querido dejar bien claro el ministro Escrivá es que los cambios que se van a introducir en el sistema de pensiones van a conllevar un retraso en el año de jubilación y una menor pensión.

Sin embargo, el vendaval que provocaron sus palabras hizo que José Luis Escrivá se desdijera de las mismas y las plantease como simplemente reflexiones en voz alta.

De hecho, los sindicatos salieron en tromba ante las palabras del ministro y algo parecido sucedió con las dos principales organizaciones empresariales, CEOE y CEPYME.

La patronal lanzó un duro comunicado en el cual indicaban que el nuevo mecanismo de equidad se debe basar en la solidaridad intergeneracional y en la equidad evitando que sean solo los nuevos cotizantes los que sea vean afectados por la reforma.

Los sindicatos quieren saber en concreto cuál es el citado mecanismo de equidad y cuánto dinero va a suponer en términos de PIB, ya que si se hablan de décimas de ese indicador sería fácilmente lograble.

Sin embargo, si de lo que habla el ministro es de puntos del PIB eso puede suponer mucho dinero, que en parte financiarían los nuevos pensionistas lo que supondría de hecho una merma en la cuantía de sus pensiones.

Que no haya merma en las prestaciones

Es lo que pretenden los sindicatos, ya que para ellos existen soluciones más imaginativas que la típica estrategia de reducir las prestaciones de las pensiones para equilibrar el sistema.

Desde UGT y CC OO existen una buena cantidad de medidas que se pueden utilizar para aumentar la «caja» del sistema de pensiones por ejemplo vía impuestos para que la retribución de los pensionistas no disminuya.

A pesar de todo se prevé un otoño caliente con los pensionistas tomando la calle para defender sus derechos, sobre todo aquel que impida que se reduzca la cuantía de sus pensiones o bien haga aumentar el tiempo de cotización.

La posibilidad de crear impuestos específicos que sufraguen las pensiones ha estado siempre sobre la mesa del Ministerio de Seguridad Social, aunque es una medida que levantaría ronchas ya que serían todos los españoles los que pagarían las pensiones de solo una parte de la sociedad.

Fuente – el diario

Imagen – Curtis Foreman / Roy Luck / La Moncloa – Gobierno de España / Loving Klein Blue / José María Rivas Cuellar / Mike Fleming / Kārlis Dambrāns

Un verano sin camareros

En este verano atípico, cientos de locales de hostelería se encuentran que no pueden cubrir sus necesidades de empleo, debido a que con las sucesivas oleadas de SARS-CoV-2 la masa laboral ha preferido buscar empleo en otros sectores en los cuales se trabaja al 100%

Con un verano ya sin restricciones, las que había las ha «tumbado» el poder judicial, y ahora que parece que finalmente nos visita la canícula, las costas españolas se llenan de locales de hostelería abiertos para satisfacer a los turistas.

Sin embargo, ahora los problemas vienen de mano de los locales. En buena parte debido a que el sector ha estado sujeto a cierres y aperturas constantes, una gran cantidad de sus trabajadores ha buscado otros horizontes laborales.

No hay personal suficiente – camareros y personal de cocina y de sala – para hacer frente a una demanda que fundamentalmente es nacional, dado las restricciones que están sufriendo en sus países los foráneos que pretenden hacer turismo en España.

No hay personal

Lo que antes de la pandemia eran decenas de currículos que los dueños de los locales hosteleros debían de cribar para seleccionar a solo unos pocos, este año es un erial donde casi no hay candidatos.

Insólitamente, este año muchos locales hosteleros de las zonas turísticas han tenido que recurrir a ofertar empleo en diversos portales de empleo en internet e inclusive insertar anuncios en medios más tradicionales.

Estos problemas se reproducen en las zonas más turísticas de Almería, Murcia, y Castellón, pero también en otras zonas como el interior de Castilla y León, donde los gobiernos regionales han tenido que «ponerse las pilas».

Formar personal

Es a lo que se ha aprestado varias comunidades autónomas, que haciendo proyecciones desde hace meses, han detectado que podría faltar personal para trabajar en locales hosteleros.

En el caso de Castilla y León han formado a 3.500 personas para que puedan realizar funciones de camarero y de personal de sala.

Lo que en un primer momento podría resultar paradójico, como es el caso de que muchos de los trabajadores de ese sector han buscado nuevos horizontes laborales, y que la demanda de empleados de hostelería existe nuevamente este verano.

Y esa carestía es producto de que llevamos más de un año con cierres y aperturas del sector de la hostelería producto de las sucesivas olas del SARS-CoV-2 ha convertido la hostelería en sinónimo de trabajo precario e inseguro.

Huida de trabajadores

Es lo que detecta la patronal de la región de Murcia, donde los trabajadores han acabado hasta el copete de los ERTE sucesivos y el desempleo obligado debido a las sucesivas olas de SARS-CoV-2.

Muchos trabajadores, sobre todo aquellos que tienen cargas familiares, han preferido migrar a otros sectores en los cuales el trabajo no se ha resentido y que trabajan al 100% de su capacidad.

En caso de la región de Murcia, muchos de los expulsados del sector de la hostelería se han reconvertido en el sector del transporte de paquetería o se han empleado en el nuevo centro logístico que ha creado Amazon en la región.

Sin embargo, tampoco se descarta que, en el futuro, cuando el sector de la hostelería murciana se reordene, la mano de obra que se ha ido a otros sectores retorne a sus antiguas ocupaciones.

Faltan profesionales

En muchos portales de empleo, como es el caso de Infojobs, son hasta 11.000 las vacantes que se pueden encontrar bajo el epígrafe de hostelería y turismo, y las empresas se las ven y se las desean para encontrar empleados.

Además, hacen falta profesionales ya que el perfil del estudiante que se enrola el verano para hacer un dinero que le permita cubrir sus gastos el resto del año todavía es abundante.

Lo que ya no lo es tanto es el perfil del profesional de la hostelería y el turismo que lleva lustros en el sector y que huye del mismo no solo por la pandemia de SARS-CoV-2.

El sector de la hostelería tiene fama de ser donde se trabajan muchas horas, muchas más que las que marcan los contratos, y encima que esas horas extras no se pagan ni reconocen con otras compensaciones, como puedan ser días libres.

Sin estudios

Otra de las losas que tiene el sector es que trabajar de camarero es sinónimo de no haber llegado muy alto en el sistema educativo, algo que podía ser cierto hace lustros.

La realidad es que los estudios de hostelería han tenido un inusitado desarrollo en los últimos años, y hay formación en formación profesional, de grado medio y superior, de personal de sala y restauración.

Si ya nos vamos al personal de cocina, allí la formación puede llegar a ser inclusive universitaria, siendo una de las mejores escuelas universitarias de cocina y hostelería el Basque Culinary Center que tiene varios grados universitarios.

También se da el caso de profesionales de la hostelería y de la concina que dada la inestabilidad laboral que existe en estos momentos prefieren seguir en ERTE hasta que la situación se acabe resolviendo.

Aflorar la economía sumergida

La pandemia de SARS-CoV-2 también ha hecho aflorar lo mucho de economía sumergida que hay en sector.

Y el afloramiento ha demostrado que muchos trabajadores laboran sin contrato y que hay una divergencia entre las horas contratadas y las horas que realmente se trabajan.

Y este destape ha sido producto de que muchos trabajadores, al entrar en ERTE, han visto como el estado les compensaba por las horas que realmente tenían estipulado en le contrato, y mejor no hablar de los que trabajaban en «negro».

Desde las centrales sindicales advierten que la crisis económica derivada de la pandemia se ha llevado por delante cerca del 25% de empleo que había en el sector, pero dudan que se haya producido desde la desbandada que se indica desde la patronal.

Abrir el abanico

La reactivación económica que ya se adivina tras este mal sueño que ha sido el SARS-CoV-2, se está creando empleo al nivel de 2019, abre el abanico a emplearse en otros sectores.

Uno de los sectores que no logra encontrar suficientes profesionales que trabajen en él es el de las tecnologías de la información, y eso se nota en los portales de empleo, caso de Infojobs.

En dicho portal de empleo, el pasado mes de julio se quedaron sin cubrir 347 empleos con perfiles TIC. Además, se trata de unos empleos mucho mejor remunerados que los que se pueden encontrar en otros nichos de empleo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Sarah Stierch / Elliot Brown / Matt Brown / Thomas Bresson / Stephanie Young Merzel / Janice Waltzer / Images Money / Rafa Brancho

5G, poco apetito

Una subasta casi desierta acaba de dirimir parte del espacio radioeléctrico que se va a dedicar en España al 5G, con una recaudación que solo ha logrado 1.100 millones de euros y en que los únicos presentes eran Vodafone, Orange y Telefónica

Es el que han mostrado las operadoras de telefonía móvil españolas en la primera subasta del espacio radioeléctrico en el cual se han vendido las licencias para poder operar con 5G.

Entre todas las operadoras que competían han invertido 1.100 millones de euros, en una subasta que se ha celebrado tarde y con rebajas.

Mientras que Orange y Vodafone han pagado 350 millones por las licencias, la empresa que dirige José Maria Álvarez – Pallete ha desembolsado solo 310 millones de euros.

Una subasta casi desierta

Además de haber durado dos días, un tiempo inédito en este tipo de procesos de compra al mejor postor, salvo tres operadores, tres de las «grandes», la subasta se puede dar por desierta.

Además, como ya hemos anunciado más atrás, la cantidad de dinero que ha recaudado el estado por el espectro radioeléctrico que se ha recaudado está a un paso del ridículo, máxime por las expectativas que se tenía de hacer una buena «caja».

Hay que tener en cuenta que el precio de salida que se había fijado estaba en los 995,5 millones de euros, y que solo se han recaudado algo más de 100 millones de euros más.

Disconformes con el precio

Incluso antes de que se celebrase la subasta, las operadoras habían alegado que el precio de salida de la subasta era demasiado alto, y finalmente solo Vodafone, Orange y Telefónica han partido en proceso.

El lobbie de las operadoras de telefonía móvil habían logrado inclusive que el precio de salida se rebajase un 15%, y finalmente tres de las «grandes» han participado, no superando la inversión de cada una los 350 millones de euros.

Los flamantes operadores de 5G tienen concedida la licencia por 20 años, y estos operadores se suman a los que ya participaron en las anteriores subastas, las de 2018 y 2020, y el proceso de la subasta se ha visto retrasado un año por la pandemia de SARS-CoV-2.

De hecho, la subasta de 3 bandas de 5 MHz de comunicación descendente se ha declarado desierta ya que ninguna de las operadoras presentes ha pujado por ella, siendo su precio de salida 25,5 millones de euros.

Por otra parte, la concesión de 20 años tendrá ser abonada inmediatamente, y se espera que el despliegue del 5G se produzca una vez finalizado el verano.

Supeditadas a condiciones

Pero la concesión del 5G no supone una «barra libre» para los operadores, ya que la concesión también tiene su letra pequeña.

En el caso de Telefónica su contrato lleva aparejado la obligación que su red de 5G tiene que estar completamente desplegada antes del 2025.

La red de 5G de Telefónica deberá tener presencia en todos los municipios españoles de más de 20.000 habitantes y deberá estar presente también en aeropuertos, puertos y estaciones del AVE.

Cobertura obligatoria

El gobierno obliga además a las operadoras a que su despliegue de 5G tenga una serie de ubicaciones obligatorias.

Es el caso de la banda de 700 MHz, que para el 2025 deberá estar operativa en todos los municipios de más de 50.000 habitantes.

Para la misma fecha también deberá haber cobertura de las dos licencias de 10 MHz en todos los municipios españoles de más de 20.000 habitantes. Y a ello están obligadas tanto Telefónica como Vodafone y Orange.

A ello se suma el despliegue obligatorio en 10 aeropuertos, 3 puertos, 6 estaciones de ferrocarril y 8 aeropuertos antes de que concluya el año.

Guerra abierta

Y todo por un elemento que siempre genera controversias, que no es otro que las patentes, tanto de infraestructura de 5G como de los dispositivos móviles que permiten ese tipo de conectividad.

Uno de los primeros fabricantes de teléfonos móviles, Nokia, ha presentado una demanda contra la tecnológica china Oppo, por vulneración de patentes.

Los finlandeses andan desbocados judicialmente hablando porque en las últimas semanas han iniciado litigios en España, India, Francia, Reino Unido y Alemania, todos ellos por vulneración de la propiedad intelectual.

El tema de las patentes siempre ha sido un problema recurrente en el ámbito de las telecomunicaciones, no en vano el teléfono, inventado por Graham Bell, quiso ser patentado por una tal Elisha Gray.

Sin ir más lejos, aunque la comunidad científica no duda de la autoría del primer emisor – receptor de radio fue de Marconi, la Corte Suprema de los Estados Unidos dicto una sentencia que concedía ese mérito a Nicola Tesla.

Estándares en telecomunicaciones

El uso de patentes en telefonía móvil y transmisión de datos es tan evidente como que, si todos los dispositivos están utilizando los mismos estándares de comunicaciones, todos ellos están utilizando tecnología patentada.

Es lo que se denomina patentes esenciales, y el 5G también las tiene, pero el problema de muchos fabricantes que han conformado el estándar es demostrar que se está utilizando, dado que registrar una patente esencial es harto difícil.

Solo el Instituto Europeo de Estandarización de las Telecomunicaciones (ETSI) tiene registradas alrededor de 18.000 patentes, y el ETSI ya ha determinado cuánto tendrán que pagar los fabricantes de automóviles que quieran dotar a sus vehículos de cobertura 5G.

Mientras que los grandes tenedores de patentes pueden negociar directamente con las multinacionales cuánto van a pagar por utilizar sus estándares, aquellos actores con menos «músculo» se agrupan en asociaciones que defiendan sus derechos.

Pero también en este negocio existe la picaresca, ya que existen empresas que adquieren las patentes de terceros para poder hacer negocio con ellas, con unos comportamientos altamente especulativos que ponen «palos en las ruedas» al desarrollo de las telecomunicaciones.

En busca de soluciones

Es lo que pretende una iniciativa de la Unión Europea que ha sido bautizada como CIFRA y que cuenta con la concurrencia de Telefónica.

Entre las posibles soluciones que ha arbitrado CIFRA se encuentra la creación de un órgano jurisdiccional por el que pasen todos los procesos judiciales en los cuales se diriman arbitrios legales que tengan que ver con patentes.

Dicho órgano, además, tendría que tener el suficiente dinamismo para evitar uno de los lugares comunes de dichos pleitos, que no es otro que el mucho tiempo que tardan los juzgados en sentenciar sobre los mismos.

Fuente – EL PAÍS / El Confidencial

Imagen – ITU Pictures / Financial Times / Toshiyuki Imai / Charlene McBride / Zrinka Lovric / The National Guard / Joakim Jardenberg / Piqsels

La jubilación del Baby Boom

Las jubilaciones, de ahora hasta el 2050, de la generación del Baby Boom, va a suponer un problema para la Seguridad Social ya que son jubilados con historiales de cotización largos y elevados sueldos. El gobierno y los agentes sociales buscan como solucionar el problema, aportando diferentes soluciones

La España nacida desde finales de los años sesenta del pasado siglo y hasta mediada la década de los años setenta del siglo XX, comienza a jubilarse.

Se trata de personas con un largo historial de cotizaciones y con unos sueldos que determinarán altas pensiones cuando comiencen a jubilarse.

Ahora, la polémica ha saltado debido a que el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha hecho unas polémicas, casi hasta desafortunadas, declaraciones que a nadie han dejado indiferente.

Trabajar más o menor pensión

En la entrevista concedida a Televisión Española, el que fuera presidente de la AIReF, indicaba que para el ministerio que dirige, las jubilaciones masivas de los hijos del Baby Boom van a suponer una desafió para las arcas de la Seguridad Social.

Las declaraciones, que a casi nadie han dejado indiferentes, coincidieron con el día en que los agentes sociales – la patronal y los sindicatos – firmaban un acuerdo sobre la reforma de las pensiones.

En el acuerdo todos asumen que, en un futuro muy cercano, las pensiones tendrán que buscar nuevas vías de financiación, pero que la solución no pasa por «meter la tijera», buscando fórmulas imaginativas.

Otra de las consecuencias del acuerdo entre gobierno y agentes sociales es que se deroga completamente la reforma que se llevó a cabo en la época de Mariano Rajoy y su tan cacareado «factor de sostenibilidad».

Rectificar es de sabios

Tras las declaraciones, patronal y sindicatos se desvincularon de la ocurrencia el ministro, y en el caso de la CEOE, cargó las tintas indicando que no compartían las opiniones de Escrivá y que no había ningún acuerdo sobre el particular.

Ante la falta de apoyo concitado, el ministro recoció que se trataba de un «globo sonda» y que únicamente eran, tal como las definió, pensamientos en voz alta.

El contingente humano más grande de la historia

El concepto, como otras muchas cosas, lo importamos de Estados Unidos, y en el país que gobierna Joe Biden designó a la cohorte nacida entre los años 1946 y 1964, generación marcada por el final de la II Guerra Mundial y la guerra de Vietnam.

Fue una época de bonanza económica donde muchas parejas veían que tenían la suficiente capacidad económica para procrear y tener hijos.

El término se exportó a otros países, y en España, como ya hemos indicado, designó a la cohorte nacida entre finales de los años sesenta del pasado siglo y hasta, aproximadamente, el año 1976.

Millones de pensionistas más

Las estimaciones informan de que los diez millones de pensionistas que hay en estos momentos en España, pasarán, en el umbral del 2050, a ser 15 millones de personas.

El «pistoletazo de salida» de las jubilaciones comenzará en el 2023, de una generación que tiene más esperanza de vida que todas las precedentes.

Pero el panorama se complica: la generación posterior, que será la que pague con sus cotizaciones las pensiones de la generación de Baby Boom, es una de las de menor natalidad de la historia de España.

Sistema de reparto

Además, la principal característica del sistema de pensiones español no ayuda, ya que se trata de un sistema de reparto, esto es, los que en estos momentos están cotizando a la Seguridad Social, son los que pagan las pensiones de los jubilados.

A una situación – una gran masa de jubilados con cada vez menos cotizantes – que se presume que durará tres décadas, se suma que los hijos del Baby Boom tienen largos historiales de cotización y buenos sueldos, que es lo que finalmente acaba determinando la pensión que se recibirá.

Con un gasto en pensiones que alcanza el 12% del PIB, esta cohorte tiene aseguradas sus jubilaciones, pero nadie «pone la mano en el fuego» por las pensiones de las generaciones futuras.

Proyecciones demográficas para echarse a temblar

Si el sistema sigue sin reformarse, dentro de tres décadas habrá 1,8 cotizantes por cada mayor de 66 años; ahora esa ratio es de 3,4 cotizantes por cada pensionista.

Las proyecciones del Banco de España son todo menos halagüeñas: para mantener el sistema de pensiones como en la actualidad, habría que aumentar un 35% las cotizaciones a la SSGG para que el sistema siga intacto en el 2050.

Además, sería necesario que en España el 80% de las personas en edad de trabajar lo hiciesen, unas cuotas de ocupación que solo se pueden encontrar, en nuestro entorno europeo, en Suiza.

Hoy, en España solo trabaja el 60% de las personas en edad de trabajar, de manera que mucho tendría que mejorar el mercado laboral para lograr que se llegase en el umbral del 2050 al 80%.

Más impuestos

En los planes enviados a la Comisión Europea, el gobierno de Pedro Sánchez indica que debido a la enorme cifra de desempleados no es una solución subir las cotizaciones, algo que solo iba a conseguir tensionar más el sistema.

La solución pasaría por subir los impuestos o utilizar una «batería» de ellos para financiar las pensiones, que es una de las medidas que apoyan las centrales sindicales.

Para UGT y CCOO, la receta pasaría, además de financiar la Seguridad Social con impuestos, sumar una mayor inmigración, un mayor crecimiento económico y una lucha decidida contra el fraude fiscal y financiero.

Poner los puntos sobre las íes

La AIReF, Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, estima que una vez anulada la reforma de las pensiones que llevó a cabo el Partido Popular, que el gasto en pensiones aumentará unos cuatro puntos del PIB.

Para hacer frente a ese aumento, sería necesario aumentar la recaudación de IRPF un 60%, algo que puede ser calificado, al menos en el momento actual, de economía ficción.

El Banco de España, que en estas situaciones suele actuar como un «pepito grillo», ha advertido que una subida de impuesto en semejante magnitud dañaría tanto la economía como subir las cotizaciones.

Una posible solución, por tanto, pasaría por aumentar la productividad, auxiliándose para ello de la revolución tecnológica y la digitalización.

Otra posible solución tendría que ver con aumentar la tasa de ocupación hasta llegar a la que tiene países como Suiza, Holanda o Nueva Zelanda, aunque eso solo solucionaría la mitad del problema.  

Fuente – EL PAÍS / José Luis Escrivá en Wikipedia

Imagen – Beatrice Murch / J. Stimp / La Moncloa – Gobierno de España / Rick / Hsing Wei / Marco Verch / Google Maps / James Morris / Café Credit

La gasolina en máximos

Producto de una demanda creciente de derivados del petróleo, una vez que parece que la pandemia de SARS-CoV-2 está quedando atrás, el precio de la gasolina y el gasoil en España no deja de crecer desde noviembre: ahora un depósito de gasolina cuesta 75 euros y el de gasoil 68 euros

El crudo y sus derivados marcan máximos históricos en España, con el mayor precio en siete años, donde un depósito de gasolina cuesta, de media, 75 euros y uno de gasoil escala hasta los 68.

La subida está siendo sostenida y lleva varias semanas en alza, llegando a unos precios que no se recordaban en 7 años, y hoy por hoy el precio de la gasolina se sitúa en 1,37 euros el litro y en 1,23 el del gasoil.

Una subida mantenida desde noviembre

Los consumidores ven, desde el pasado noviembre, como el litro de combustible, tanto la gasolina como el gasoil, suben de manera sostenida desde hace más meses de lo que les gustaría.

Hasta hoy el precio de la gasolina ha aumentado un 19% y un 21% el del gasoil, producto de la subida de precio del barril de Brent, el índice con el que se alinea en Europa el precio de los combustibles.

Este jueves, el precio del barril de petróleo que se ha colocado en 73 dólares, teniendo en cuenta que en noviembre la referencia de precio del barril de petróleo del mar del Norte estaba en cuarenta dólares norteamericanos.

Una subida artificial

Aunque la gran incógnita a despejar es si el barril de crudo seguirá subiendo, los aumentos de precio se deben únicamente al capricho de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, no ha una necesidad del mercado.

Ha sido la OPEP, limitando el número de barriles de petróleo que salen al mercado, la que ha recortado la producción y a una misma demanda el precio no ha hecho sino crecer.

Por todo ello, con un planeta saliendo de la recesión económica producida por la pandemia de SARS-CoV-2, lo que está trayendo un aumento de la demanda, no aumentar la oferta de petróleo y sus derivados, lleva a una escalada alcista de los precios.

Sin embargo, esta situación podría hacer que los productores americanos de crudo a partir del fracking vayan a inundar el mercado con sus productos, lo que indefectiblemente obligaría a la OPEP+ a «mover ficha».

Reequilibrar el mercado

Saliendo de la pandemia y con unas economías con «hambre» de crecimiento, el equilibro de los precios no volverá, a decir de los expertos, hasta 2022.

En ese año se espera que las necesidades mundiales de crudo escalen hasta los 3 millones de barriles diarios, y es esperable que ante ese movimiento del mercado la OPEP+ reaccione.

Es posible que, ante esa nueva demanda, la producción mundial de petróleo llegue a los cinco millones de barriles diarios, y ante más oferta, los precios vuelvan por sus fueros.

Pero hasta dentro de un año aproximadamente, seguiremos teniendo que lidiar con unos precios alcistas, y la economía española tendrá que seguir «rascándose el bolsillo» para pagar la minuta del combustible.

Algunos analistas intuyen que hasta que el mercado se autorregule es posible que veamos «picos» de hasta 100 dólares por barril de crudo.

Un negocio menguante

El mercado de los combustibles fósiles y derivados y del gas será menguante en los próximos años, debido a que cada día son más los países, muchos de ellos desarrollados, que se han puesto como meta tener emisiones 0 en pocos años.

La única manera de conseguir eso pasa por potenciar las energías verdes y renovables en detrimento del tradicional mix energético basado en combustibles fósiles y gas natural, que es la «receta» actual.

La inversión en infraestructuras petrolíferas es cada vez menor, básicamente porque las petroleras se dan cuenta de que su negocio tiene fecha de caducidad, algo que paradójicamente no hace sino subir el precio de sus productos.

Desde la Agencia Internacional de la Energía (AIE) se estima que si lo que se pretende lograr es emisiones 0 en el 2050 es necesario dejar de invertir en el negocio de los combustibles fósiles, carbón y gas natural.

Francia, el «espejo» en el que se mira Europa

Nuestro país vecino es un ejemplo para el resto de los países europeos, ya que es el principal productor de energía de la UE sin que eso le haya hecho renunciar a la «energía verde».

El país que gobierna Emmanuel Macron ha logrado que el 95% de su generación eléctrica se consiga con tecnologías de bajas emisiones.

Francia es, dentro de los países de la Unión Europea, el que más energía exporta, buena parte de ella a España, logrando por ello pingues beneficios que el año 2020 llegaron a los 3.000 millones de euros.

Francia lidera una serie de países, de los que forman parte también Bélgica, Suiza, Austria y los países nórdicos que demuestran en la práctica como se puede hacer compatible la generación eléctrica con un respeto escrupuloso a la naturaleza.

Una producción enorme con poca huella de carbono

En el caso de nuestro país vecino, la producción anual de electricidad es de 40 GW anuales, con una de las huellas de carbono más pequeñas de toda Europa: 40 gCO₂eq/kWh.

Para poner en perspectiva la huella de carbono francesa, por Kilovatio de energía producido, nuestro país tiene una huella de carbono de 217 gCO₂eq/kWh con una producción de GW que es la mitad de la francesa.

Por equiparla la huella de carbono francesa con la de un país que tiene casi la misma generación eléctrica, 40 GW anuales, podemos decir que Alemania contamina 284 gCO₂eq/kWh

Alemania, un caso especial

La enorme huella de carbono de Alemania con respecto a un productor de electricidad como Francia que genera un volumen similar de electricidad se debe a que parte de la generación eléctrica alemana proviene del carbón.

A pesar de ello, en Alemania el 50% de la generación eléctrica se produce a partir de fuentes renovables, pero el uso del carbón pende como una pesada losa.

Un país cercano al de Ángela Merkel, Polonia, es uno de los más «sucios» a la hora de generar electricidad, ya que la mayor parte de esa generación se basa en el carbón.

El país que gobierna el Partido Ley y Justicia de Jarosław Kaczyński tiene una huella de carbono de 700 gCO₂eq/kWh, siendo uno de los países más contaminantes de toda Europa.

Fuente – EL PAÍS / xataka

Imagen – Tennssee Valley Authority / Robert Geiger / Yi Fei / Roel Hemkes / GCP Grey / John Fielding / Thomas Kohler / Roman Ranniew

Mala cosecha

En nuestro país y sobre todo en lo que tiene que ver con áridos, teniendo en cuenta que la mayor parte de la cosecha se dedica a piensos para la cabaña ganadera nacional; debido a ello España, un año más, tendrá que importar cereales, como la cebada, y los trigos, tanto duros como blandos

Y este año debido al calor y al pedrisco que ha castigado los cultivos a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.

A pesar de ello, debido a la demanda exterior, los agricultores podrán realizar este año una «caja» mejor que en los ejercicios fiscales precedentes.

Sobre todo, cereales y en Andalucía

Va a ser el territorio más castigado por las inclemencias meteorológicas, debido, paradójicamente, a la falta de lluvias que han asolado esas tierras en los últimos meses.

Como consecuencia de la escasa pluviosidad, el cultivo más afectado va a ser el de los cereales, que es una de las bases de cultivo en Andalucía, por delante de los demás plantíos.

Se estima que la cosecha de cereales andaluza sea un 20% que la cosecha anterior, por lo que muchas explotaciones agrícolas van a ver como se resienten sus beneficios, a pesar de que nos encontramos en un ciclo alcista.

Luces y sombras

A pesar de que no vienen mal dadas para otras regiones agrícolas, caso de Castilla – La Mancha, Extremadura y Aragón, en algunas zonas de la Península se esperan cosechas históricas por su abundancia.

Entre esas comunidades autónomas afortunadas se encuentran Castilla y León, La Rioja y Navarra, a las cuales la excesiva pluviosidad siempre afectaba negativamente, y la sequía potencia sus cultivos.

También por el pedrisco

Además de las altas temperaturas y la falta de una cantidad suficiente de lluvias, este año la meteorología se ha conjurado para atraer un frente que ha dejado pedrisco en muchas regiones agrícolas españolas.

En el caso de Aragón y Castilla y León la borrasca ha afectado a 125.000 hectáreas, con unos daños estimados que podrían llegar a los 30 millones de euros.

De esa enorme cantidad de cultivos, aproximadamente 100.000 hectáreas corresponden a cultivos de cereales.

A pesar de todas esas inclemencias meteorológicas, se espera una cosecha de 20 millones de toneladas, no demasiado lejos del récord que se logró en la cosecha anterior donde se recolectaron 26 millones de toneladas de áridos.

Buena temporada en Reino Unido y la UE

Las buenas cosechas de España también se han extendido al resto de la Unión Europea y el Reino Unido, donde se espera una cosecha de 315 millones de toneladas.

Eso supone, que en los campos de cultivo del resto de la Unión Europea y del Reino Unido se ha logrado recolectar 18 millones de toneladas más que en el ejercicio anterior.

Tal es el volumen de la cosecha que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO en sus siglas en inglés, estima que se logrará una cosecha récord en lo que tiene que ver con el trigo y con el maíz.

Una España deficitaria

A pesar de que no es descabellado calificar a España como uno de los graneros de Europa, las necesidades anuales de áridos se encuentran en los 35 millones de toneladas.

Esa cantidad se divide en 4,5 millones de toneladas para uso humano, 2,7 para un uso industrial de las industrias de transformación y 26 millones de toneladas que se destinan a forraje para animales.

Debido a la falta de sincronía que existe entre lo que se produce y lo que se necesita, España importó en el anterior ejercicio 7,5 millones de toneladas de maíz y 3 millones de toneladas de los denominados trigos blandos.

La mayor parte de la importación se dedica a forraje para la importante cabaña ganadera que existe en la Piel de Toro, una de las más abundantes de la Unión Europea.

Precios al alza

A pesar de que en los últimos años los precios de los productos agrícolas habían gozado de gran estabilidad, la demanda y la necesidad de importación han catapultado los precios hacia arriba.

Inclusive en el precio por tonelada de los trigos blandos, trigos duros, maíz y cebada se han logrado precios máximos con respecto a los últimos años, debido a que su uso fundamental es el forraje animal.

Inclusive otra materia prima agrícola que tiene como objetivo alimentar al ganado, nos referimos a la soja, el incremento del precio por tonelada con respecto a la cosecha anterior ha sido del 30%.

Cosecha de frutos con hueso: no son buenas noticias

Es otro tipo de cultivo en el cual se espera que la cosecha de este 2021 también disminuya, alrededor de un 6% siempre según fuentes del sector.

Pero si se ponen en perspectiva los datos con los últimos cinco años, el resultado es todavía peor, ya que la disminución es de un 20%.

Se trata del segundo año consecutivo en que la recolección de melocotón, paraguayo, pavía y nectarina disminuye, llegando a una cantidad total de 1.218.694 toneladas.

Los datos de la proyección para 2021 provienen de las Cooperativas Agro – Alimentarias de España y como se puede leer, los datos no son buenos.

Otra vez la meteorología

En la disminución del número de miles de toneladas, el factor decisivo, para mal, ha sido la meteorología, en concreto las importantes heladas que hubo en pasado mes de marzo.

Las zonas agrícolas más afectadas por la importante bajada del termómetro fueron las tierras de labranza del Valle del Ebro y las zonas aledañas.

Sin embargo, la mala meteorología se ha replicado en el resto de las tierras de cultivo de frutas con hueso que existen a lo largo y ancho de la Unión Europea.

Debido a ello, la cosecha europea de melocotón, nectarina, paraguayo y pavía también se ha reducido, en el conjunto de la Unión Europea casi un 20%.

Con diferencia, el país más perjudicado, además también por bajas temperaturas, es Italia, que verá este año 2021 como su cosecha de frutos con hueso disminuye hasta un 10% con respecto a la recolección del 2020.

Del mismo modo, Grecia tendrá una cosecha de frutos con hueso 360.000 toneladas menor que el año anterior, lo que va a suponer una debacle para los agricultores helenos de frutas con hueso.

Fuente – EL PAÍS / valencia fruits

Imagen – Rae Allen / A. Peach / Sreejith Kulamgarath / Forest and Kim Starr / Alfonso Beyanas / Woosh / TWIN LOC

Ola de despidos masivos

Los temidos despidos comienzan a verse en lontananza como consecuencia de la crisis económica que ha generado en España la pandemia de SARS-CoV-2, siendo los sectores más afectados el financiero y el industrial. Por el momento el sector turístico se «salva de la quema»

Los efectos de la crisis económica desencadenada a raíz de la pandemia de SARS-CoV-2 se trasladan al empleo.

Hasta ahora la cifra de desempleados se mantenía estable gracias a que muchas empresas estaban «dopadas» bien con ERTES que ha estado financiando el gobierno central y también créditos ICO a muy bajo interés.

Pero la realidad se impone, y en el ecosistema de la gran empresa se anuncian miles de despidos, con un «techo» por el momento de 35.000, aunque algunas grandes empresas reducirán el número de trabajadores sujetos a ERE.

Otro de los factores que está redundando en el alto número de despidos previstos, sobre todo en banca, es que la digitalización avanza imparable, algo que está haciendo mermar, también, el número de sucursales.

Ver las orejas al lobo

Todavía no se sabe si como «globo sonda» o bien como profecía anunciada, la gran empresa española ha anunciado que entre este año 2021 y el próximo año, hasta 35.000 empleados sufrirán los rigores de un expediente de regulación de empleo.

Lo que también parece es que los despidos no tendrán la fisonomía de una «tormenta perfecta», sino que los despidos serán escalonados en el tiempo.

Además, muchas empresas están utilizando como excusa la pandemia para realizar regulaciones de empleo que tenían largamente meditadas.

La banca, el sector que más empleo destruirá

Si los despidos se desarrollan como se prevé, en el 2021 la banca se deshará de 18.000 empleados, bien es cierto que muchos de ellos con prejubilaciones y bajas incentivadas.

Es por la intersección de las sucesivas crisis financieras y la digitalización de la banca por lo que las grandes entidades financieras han anunciado despidos de miles de trabajadores.

En cuanto a la desaparición de las sucursales bancarias, ello se debe a la poca rentabilidad, cada día menos, que obtiene la banca retail, es decir el modelo de banca tradicional que vive de los depósitos de sus clientes.

La suma de los despidos previstos de los tres grandes bancos españoles es de 15.000 personas: CaixaBank prescindirá de 7.791 empleados, BBVA despedirá a 3.450 de sus trabajadores y Santander rescindirá el contrato a 3.572 empleados.

Otras entidades también van a prescindir de parte de su capital humano, ya que Sabadell prejubilará a 1817 empleados e Ibercaja tiene un ERE en el que están incluidos 750 de sus trabajadores.

El (Re)Corte Inglés

Es otra de las grandes empresas que van a efectuar un expediente de regulación de empleo, siendo la primera vez en sus casi 90 años de historia que despide masivamente a una parte de su plantilla.

El ERE de la empresa que dirigió Dimas Gimeno será de 3.292 empleos, aunque todos ellos son salidas pactadas que previamente se han negociado con las centrales sindicales.

Tan buenas deben de ser las condiciones que 320 trabajadores, de los que El Corte Inglés no tenía intención de despedir, se han sumado voluntariamente a el programa de bajas incentivadas.

También se van a producir recortes, aunque menores, en otras empresas, caso de H&M, con 1.100 despidos o Perfumerías Douglas, con 492 rescisiones de contrato.

Forman parte de esta poco edificante lista Coca – Cola European Partners, con un ERE que alcanza a 360 empleados en su plantilla, Adolfo Domínguez con 283 bajas laborales o Heineken, con 228 despidos.

Un sector secundario tocado

Los expedientes de regulación de empleo también van a llegar, y con fuerza, a la industria española, siendo el subsector más «tocado» el de la industria del automóvil.

Especialmente sangrante es el caso de Nissan que ha decidido cerrar una de las fábricas que tenía ubicada en Cataluña, lo que supone 2.500 despidos.

Además, y como fichas de dominó van a caer las industrias auxiliares y subcontratas que generaba la actividad de la planta de Barcelona que cerrará definitivamente el próximo 31 de diciembre.

Solo una de ellas, Acciona Facilities Services, por quedarse sin actividad, va a tener que prescindir de 500 puestos de trabajo.

Algo parecido sucede con Ford, que se desprenderá, de modo directo, de casi un millar de trabajadores, a lo que se unen los de las subcontratas a las que la empresa automovilista norteamericana daba trabajo.

Una de esas empresas subsidiarias afectadas es Continental, que proveía a Ford de piezas de automoción, con un ERE que afecta a 750 trabajadores.

Una de las Majors de la industria europea, hablamos de Airbus, también está negociando con las centrales sindicales un expediente de regulación de empleo que afectará alrededor de 1.000 trabajadores.

También energéticas

Es otro sector que también se plantea despidos masivos, ya que dos de las principales energéticas que hacen negocio en España, ENDESA y NATURGY también se orientan hacia esos pagos.

En el caso de la primera ya tiene pactado salidas voluntarias, escalonadas en los próximos cuatro años, de 1.200 trabajadores, mientras que la francesa prescindirá de 1.000 empleados en los próximos años.

Un sector turístico agarrado al salvavidas de los ERTE

Por el momento, nadie sabe lo que depara el futuro, el sector del turismo se ha salvado de la quema.

Una de las razones es que es un sector fuertemente atomizado y cuyo grueso de actividad está dominado por grandes empresas y grandes mayoristas de viajes.

Por otro lado, siendo un sector que produce el 13% del PIB, ha sido rescatado con ERTES sucesivos que impide que los trabajadores de esas empresas engrosen, por el momento, las colas del desempleo.

A finales de marzo estaban en ERTE 743.628 trabajadores del sector, y más de la mitad correspondían a los subsectores del servicio de comidas y bebidas, alojamientos y agencias de viajes.

Sin embargo, también existen empresas que no les ha quedado otra solución que plantear expedientes de regulación de empleo, pero el número de empleados afectados, para lo que es el volumen de empleo del sector, son muy pocos.

Han planteado ERE las empresas Pullmantur (320 trabajadores), la división de viajes del Iberostar, con 244 despidos, NH Hoteles que ha rescindido 187 contratos y el mayorista de viajes TUI que ha despedido a 163 trabajadores.

Fuente – EL PAÍS / El Corte Inglés en Wikipedia

Imagen – Banalities / Becker / Álvaro Ibáñez / Fred Romero / Barbara Eckstein / Climate Watch / Evgeniy Isaev

Funcionarios: a trabajar en casa

La pandemia de SARS-CoV-2 no ha hecho sino impulsar el trabajo «en remoto», tanto en la administración pública como en el resto de los sectores productivos. Gracias a ello y a los ERTE, muchas empresas se han «salvado de la quema». La digitalización avanza imparable y ha llegado para quedarse

La pandemia de SARS-CoV-2 ha provocado, en solo un año, cambios profundos en el mercado de trabajo y en cómo se realiza este.

Una de las nuevas realidades se llama teletrabajo, y ha sido obligado en los primeros meses de la pandemia para muchos profesionales, aunque parece que la próxima recuperación de la normalidad no lo va a extinguir.

En el caso de las Administraciones públicas, el teletrabajo ha llegado para quedarse, de manera que una modalidad laboral que era prácticamente marginal, solo el 18% de los funcionarios teletrabajaba, se impondrá en la era poscovid.

Las estimaciones nos hablan de que, a partir de ahora, casi el 60% de los funcionarios, de la administración general de estado y otras, teletrabajaran.

«Currar» desde casa

El teletrabajo no solo se generalizará en las Administraciones públicas, sino también en otros ámbitos laborales.

Las estimaciones hablan de que el tejido empresarial PYME, el 36% de los trabajadores desarrollarán su actividad en «remoto» y mientras que en la pequeña empresa el porcentaje será del 18%.

Sin embargo, serán muchos los trabajadores que volverán a sus oficinas, aunque en lo peor de la pandemia el 94% de las grandes empresas trabajaron en «remoto», cifra que llego al 91% en la administración y el 72% de las PYMES.

Sí se quiere se puede

Inclusive antes de hecho disruptor de la pandemia de SARS-CoV-2, el tejido empresarial y de las Administraciones públicas tenía – y tiene – las suficientes herramientas para poder desempeñar el grueso de su trabajo en «remoto».

Bien es cierto que es la gran empresa y el tejido PYME el que podría realizar esa transición de manera más rápida y eficaz, en unos porcentajes, respectivamente, del 87% y el 84%.

En el caso de las microempresas, los sectores que más han trabajado en remoto han sido comercio mayorista, industria y sector servicios.

En las PYMES el teletrabajo ha cundido en el sector servicios, la industria y la construcción, que se han adaptado de una manera óptima a la nueva realidad.

En el caso de las Administraciones públicas ese porcentaje se reduce al 61%, aunque parece que el sector público ha abrazado con cariño la posibilidad de que muchos funcionarios desarrollen su actividad desde casa.

Una actividad en declive

Una de las más graves consecuencias de la pandemia ha sido la reducción de actividad empresarial y laboral: empresas y administraciones han tenido que reinventase ante un virus que impedía, y sigue impidiendo, la normal relación social.

Todos los sectores han visto como su actividad se reducía: un 53% en microempresas y PYMES, un 49% en la gran empresa y el 27% en las Administraciones públicas.

Al mismo tiempo, la pandemia ha dejado atrás muchos «cadáveres»: el 14% de las microempresas ha tenido que cesar su actividad, así como el 7% de las PYMES y el 2% en las administraciones.

Los ERTE, el gran salvavidas

Los expedientes de regulación de empleo temporal han sido el gran salvavidas, tanto de las empresas, independientemente de su tamaño, y también de miles de trabajadores que han visto como mantenían el empleo.

En esa situación, de expediente de regulación temporal de empleo, están o han estado, el 47% de las PYMES, el 46% de las grandes empresas y el 30% de las microempresas.

Una solución intermedia que se arbitró fue obligar a los trabajadores a coger las vacaciones, instrumento por el que optaron el 22% de la gran empresa, el 20% de las PYMES y el 7% de las microempresas.

Empresas con problemas múltiples

La actividad empresarial ha sido herida de muerte por un virus que mide micras, y los males que han aquejado al tejido productivo han sido muchos.

Entre los más evidentes se encuentran el hundimiento de la actividad económica y del PIB, menor facturación y menores ventas, y la mala evolución del sector en el que se encuentran posicionadas.

Ante la imposibilidad, durante muchos meses, de desarrollar su actividad productiva, todos los segmentos han invertido en digitalización: de media un 61%.

En el caso de las Administraciones públicas un 88%, en caso de las PYMES un 82%, siendo los mayores inversores la gran empresa con un 95%.

La digitalización se ha visto impedida, en el caso de las microempresas por la poca capacidad de tener recursos para ese tipo de inversión, en el caso de las PYMES y gran empresa fundamentalmente por el desconocimiento del nuevo «campo de juego».

Un futuro digital

De lo que ya nadie duda es que el futuro del empleo será digital o no será, y arrastrará al sector productivo por una serie de derroteros que nadie, todavía, se atreve a augurar.

Grandes empresas, como Vodafone, ven un futuro esplendoroso a la digitalización del trabajo en nuestro país, y piensan que los fondos europeos – a España llegarán 140.000 millones de euros – pueden ser el maná que necesitan las empresas españolas para digitalizarse.

Crecer con la digitalización

Esa misma multinacional británica, nos referimos a Vodafone, cree que, con implantación de herramientas de digitalización en el grueso del sector productivo, para el 2025 el 40% de sus ventas tengan que ver con esos servicios.

Los principales nichos de mercado que se desarrollarán tendrán que ver con el Big Data, Cloud Computing y ciberseguridad, aunque descenderán los ingresos en servicios de conectividad.

Precisamente es ese Cloud Computing el que permite, y seguirá permitiendo en el futuro el trabajo «en remoto» de muchas empresas y profesionales, una modalidad laboral que la pandemia de SARS-CoV-2 no ha hecho sino impulsar.

De hecho, en España y en lo que respecta a la multinacional británica, la prestación de servicios a PYMES – ahora lo son hasta los 250 empleados – no hace sino crecer de manera casi exponencial.

Fuente – EL PAÍS / Expansión

Imagen – Yutaka Fujiki / US Embassy Madrid / Manuel Schmalstieg / NIAID / Banalities / Masahiko Ohkubo / Kārlis Dambrāns / Jonathan Oakley

Ahorro récord

Los españoles han ahorrado en lo que va de pandemia 40.000 millones de euros, producto de las restricciones a las que se ven sometidos, y parte de ese gasto no se prevé que vuelva al circuito económico, al menos en el corto ni el medio plazo

Debido a la pandemia de SARS-CoV-2 los españoles hemos ahorrado 40.000 millones de euros hasta septiembre del año 2020.  

Producto de la retracción de la vida social, el ahorro ha sido la consecuencia lógica, debido a que ni se ha podido viajar, la hostelería se ha visto cerrada durante un gran periodo y el tampoco teníamos el «cuerpo» para gastos excesivos.

Sin embargo, el Banco de España piensa que en cuanto se terminen las restricciones volverá el «apetito» gastador y se recuperará el consumo.

Cierre de casi todos los sectores

El cierre de bares, restaurantes y hoteles ya se sabía que había provocado un ahorro récord entre las familias españolas, pero ahora el Banco de España lo ha cuantificado.

Según el BDE entre enero y septiembre del 2020, las familias españolas ahorraron 40.000 millones de euros, lo que supone 3,5 puntos del PIB.

Los sectores más afectados han sido, sin duda, los sectores del ocio y de los viajes, y ese ahorro se ha trasladado a los depósitos bancarios.

Aunque pudiese parece que no, el ahorro tampoco es una buena noticia para bancos y cajas de ahorro, que se han visto con un exceso de liquidez que han tenido que depositar en el Banco Central Europeo, que les cobra un 0,5% por tener depositado el dinero.

Se mantiene la renta, pero disminuye el consumo

A diferencia de otras crisis, el consumo se ha retraído, pero no debido a una disminución de las rentas.

Estas últimas se han mantenido casi incólumes sobre todo por las ayudas públicas, ya sea en forma de ayudas directas o financiando los ERTE, con lo que los trabajadores en expediente de regulación temporal han seguido cobrando.

En ese sentido los hogares han retraído el gasto más por precaución que por necesidad, seguramente con la vista puesto en lo que pasó en la crisis financiera e inmobiliaria del 2008.

Ahorro forzoso obligado

Así es como califica el Banco de España el ahorro que se ha producido en lo que llevamos de pandemia, que se ha producido porque los «cerrojazos», aunque sean parciales, han supuesto una imposibilidad de gastar.

Este ahorro se puede catalogar del 2,5% del PIB, tanto en España como el resto de los países de la zona euro.

El gasto vendrá pues asociado a la desaparición de la incertidumbre sanitaria con la vacunación masiva de la población, de manera que la recuperación de la situación anterior inducirá más a gastar esos ahorros.

Sin embargo, los gastos que no se han realizado en este año en hostelería y turismo es difícil que se recuperen.

A medida que las incógnitas sanitarias y económicas se vayan despejando se recuperará el consumo, aunque algunos analistas están convencidos que un buen porcentaje del ahorro seguirá ejerciendo de «colchón» para las familias.

Hogares con bajos ingresos, el peor pronóstico

Son los que peor lo están pasando en esta crisis, muchas veces ligados a empleos que se han visto desarbolados con la crisis sanitaria y económica.

Además de que sus integrantes, ni antes de la crisis, tenían demasiada seguridad en el empleo, la pandemia de SARS-CoV-2 les ha afectado no en que son incapaces de ahorrar, sino que sus ingresos se han reducido.

A eso se le une que muchos de estos hogares son monoparentales, donde una mujer tiene que despeñar todos los roles, incluido el de proveer.

Posibles subidas de impuestos

También es posible que muchos hogares, previendo una subida de impuestos dedican convertir el ahorro en un «colchón» económico que les permita hacer frente a los mismos.

El miedo a nuevos impuestos está justificado debido a que la enorme deuda pública que se está generando habrá que pagarla de alguna manera.

También el mayor ahorro se puede mantener debido al alto nivel de incertidumbre que se ha producido durante esta pandemia, y se puede augurar, así lo hacen muchos analistas, que se produzcan próximos eventos como el actual.

Otro factor es que ahora gastamos más en alimentación, aumentando el gasto en el supermercado en un 40%, mientras que en nuestros pares europeos la subida ha sido solo del 20%.

Al otro lado del Atlántico igual

Los norteamericanos han ahorrado, en lo que llevamos de pandemia, 1,6 billones de dólares, en parte, también como los europeos, porque el «cerrojazo» les ha impedido gastar.

Ese ahorro, citando a Bloomberg, implicará que el PIB de Estados Unidos se impulsará un 9%, en vez del 4,6 % que estaba previsto.

En cuanto al dinero de la «hucha» de los norteamericanos, existen dos opiniones diferentes a qué uso se le dará.

Una de las opiniones dice que en cuanto la vacunación se haya generalizado y se pueda volver a la «normalidad», los norteamericanos volverán a consumir como si no hubiera un mañana.

Otra de las posibilidades, como apunta muchos analistas económicos, es que parte de ese ahorro se guarde por lo que pudiera pasar en el futuro.

La hipótesis de que parte del ahorro se convierta en «colchón» es la inmensa cantidad de efectivo con que el gobierno norteamericano inundó a los mercados y a las familias, que llegó a los dos billones de dólares.

David Ricardo

Para apuntalar esa posibilidad los investigadores acuden a una de las teorías del economista del siglo XIX David Ricardo, y que recibe el nombre de equivalencia ricardiana.

Dicha equivalencia lo que establece es que la deuda del gobierno es en buena parte lo que los ciudadanos se deben a sí mismos.

Por ello los ciudadanos ahorran, sobre todo, cuando los gobiernos invierten ingentes cantidades de dinero para pagar las subidas de impuestos.

Los que se sitúan contra esa teoría hablan de que muchas familias norteamericanas gastaron parte de los cheques que les dio el gobierno en hacer frente a su situación económica.

Fuente – EL PAÍS / elEconomista

Imagen – Phuket / Kecko / Dean Hochman / Antonio Tajuelo / Bruce Emmerling / Pictures of Money / Mike Mozart / John Liu

España no crecerá tanto

Las previsiones del gobierno sobre la recuperación económica, las más halagüeñas posibles, no se cumplirán, al menos según la previsión de FUNCAS, el laboratorio de ideas de la Cajas de Ahorro Españolas, que prevé un crecimiento menor y una recuperación más lenta

Es la previsión que hace FUNCAS, la Fundación de las Cajas de Ahorro, un think tank que piensa y repiensa la economía del país.

Y la causa no será otra que el retraso de la vacunación en España, lo que aleja a nuestro país de un horizonte en donde para el verano al menos el 70% de la población está inmunizada.

En cuanto al crecimiento del PIB, para el servicio de estudios de las cajas es de ahorro, en este año 2021 la economía española crecerá un 5,7%, y un 6,3% para el año siguiente.

Ese crecimiento para el 2021 y el 2022 estará en dependencia del nivel de recuperación del turismo, una de nuestras principales industrias.

Proyecciones más pesimistas

FUNCAS hace una proyección más pesimista de la que ha aireado el gobierno, que prevé para este año 2021 un «rebote» del PIB del 7,2%.

Sin embargo, y no es baladí, las previsiones de las cajas de ahorro españolas son muy similares a las que ha realizado el Fondo Monetario Internacional (5,9%) y la Comisión Europea (5,6%).  

En cuanto a la «inyección» de capital europeo, en este 2021 la influencia en el PIB patrio será del 1%, y llevará tiempo que los 140.000 millones de euros hagan efecto en la economía española.

Como ya hemos indicado FUNCAS considera que el ímpetu de la recuperación dependerá del desempeño del sector turístico, del que depende, o dependía, el 13% del PIB de nuestro país.

También en dependencia de las vacunas

Es el aspecto que le da la mayor porción de incertidumbre a la recuperación económica española, y no es otra que el número de ciudadanos que puedan ser vacunados hasta el verano.

Inclusive la recuperación económica también va a depender de como vaya la vacunación en el Reino Unido, uno de los principales exportadores de turistas hacia nuestro país.

En el escenario más optimista, en el cual se lograría un 50% de ocupación, el crecimiento del PIB podría llegar a repuntar un 7%.

En caso de que el sector turístico solo lograse recuperarse un 12%, el crecimiento del Producto Interior Bruto solo crecería un 4,2%.

Sin embargo, aunque la evolución del turismo también va a depender de como anden las vacunaciones en los países emisores de turistas, la situación epidemiológica en España va a ser esencial.

Para verano debemos de convertirnos en un país sinónimo de seguridad por tener la pandemia, sin no extinguida, por lo menos controlada. Debemos de ser un país seguro desde el punto de vista sanitario.

Dos escenarios en el 2021

Un montón de indicadores que han sido malos, como el índice de ocupación y la actividad manufacturera, hacen pensar a FUNCAS en este 2021 tendrá dos escenarios.

Un primer semestre donde la pandemia seguirá siendo la protagonista y mediatizará la recuperación económica, y un segundo semestre caracterizado por la aceleración económica impulsada por el consumo.

Además, la recuperación de la economía en España estará determinada por varios factores, y el más importante de ellos tendrá que ver con las vacunaciones, tanto las que se produzcan en nuestro país como las de los países que son emisores de turistas.

En la recuperación también tendrá importancia las ayudas directas que la actividad productiva, y especialmente la industria del turismo reciba para reflotar el sector.

Por último, el gobierno también tendrá que realizar reformas en la economía que puedan servir como multiplicadores de los 140.000 millones de euros que van a llegar de Bruselas.

Déficit y deuda desbocada

A pesar de que se tiene la casi certeza de que en el 2022 se producirá el despegue económico, tanto el déficit público como la deuda pública continuarán desbocados.

Las previsiones de déficit público son que será del 8% en el 2021 y del 6,7% en el 2022, aunque la deuda se estabilizará, para el 2022 será casi del 120%.

Por todo ello desde FUNCAS, el servicio de estudios del BBVA y hasta el Banco de España consideran que sería una mala política subir más el Salario Mínimo Interprofesional, a pesar de que todos los sindicatos y algunos agentes sociales lo reclaman.

España a la cabeza de la inmunización en Europa

A pesar de los malos datos de vacunación en España, donde está inmunizado algo más del 2% de la población, nuestro país ofrece una de las mejores ratios de vacunación si se le compara con los países europeos de nuestro entorno.

Los malos datos de España han podido ser, en parte, enjugados a partir de febrero, cuando la llegada masiva de varios tipos de vacunas nos ha permitido tomar la delantera a Alemania e Italia.

Mientras que España, como la mayor parte de Europa, ha optado por una vacunación completa, es decir, en el caso de las vacunas de Astra Zeneca y de Pfizer por poner las dos dosis, con un impasse de dos semanas.

Otros países, como el caso del Reino Unido han optado por poner el mayor número de primeras dosis de vacuna, encomendándose a la diosa fortuna de que cuando se necesite inocular la segunda dosis, hayan llegado las remesas suficientes.

Vacunar, un ahorro de dinero

En esta pandemia, como en epidemias anteriores, la vacunación sigue siendo, además de la mejor opción desde el punto de vista sanitario, también un importante ahorro de dinero.

El SARS-CoV-2 ha hecho perder a España el 11% de su PIB, lo que en dinero «contante y sonante» ha supuesto 140.000 millones de euros.

Por otro lado, la inversión que va a tener que hacer el país en vacunas va a ser de 1.000 millones de euros, lo que se ha perdido de PIB durante solo dos días.

Una inmunización del 70% de la población, lo que se conoce como «inmunidad de rebaño» posibilitaría abrir la economía mucho antes, volviendo a la senda de la recuperación económica.

Ahora Pfizer permite una sola dosis

Es a la conclusión que ha llegado una investigación que ha sido publicado en el prestigioso New England Journal of Medicine, que indica que la eficacia de solo una dosis de la vacuna desarrollada por BionTech y Pfizer proporciona una inmunidad del 92,6%.

La dosis «de recuerdo» hace subir la inmunidad hasta el 94,8%, solo un 2% más, por lo que sería posible vacunar con solo una dosis.

De este modo, con una sola dosis, se podría vacunar a todos los grupos prioritarios, dejando para más adelante al resto de la población, de manera que la «inmunidad de rebaño» se lograría antes.

Fuente – EL PAÍS / elEconomista

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