No quedarse atrás

La OCDE acaba de hacer pública su «receta» para que la recuperación económica sea un hecho, al menos en los países industrializados, y una de las principales directrices es que la recuperación sea homogénea, de manera que no haya regiones que se queden atrás en el crecimiento económico

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico alerta que algunos países podrían quedarse atrás con respecto a la recuperación económica que permita salir del impasse económico que ha supuesto la pandemia de SARS-CoV-2.

Del mismo modo, la institución que preside Matthias Cormann también advierte que las políticas de estímulos económicos deben de seguir todavía un tiempo so pena de «gripar» la recuperación económica.

Si hablamos de Europa

De lo primero que advierte la OCDE es que el peligro de crisis económica entre los 27 se mantendrá hasta mucho tiempo después de que hayamos logrado vencer la pandemia de SARS-CoV-2.

Otro de los peligros puede ser una recuperación asimétrica dentro de la UE, y esto debido a que las medidas que los gobiernos nacionales han puesto en marcha para recuperar sus economías no han sido homogéneas.

Además, advierte la OCDE la cantidad y la calidad de los estímulos tiene que ser la suficiente como para promover una robusta recuperación, ya que en caso de la que la misma sea débil hay muchas posibilidades de estancamiento económico.

Inclusive, advierte la OCDE, dentro de los mismos estados, se podría abrir más la brecha entre los servicios y la calidad de vida que se puede encontrar en las ciudades y en los pueblos y aldeas.

Y en el caso de España

La recuperación en nuestro país no está siendo simétrica, ya que existen zonas especialmente castigadas por la recesión, sobre todo en algunos territorios donde su mayor industria es el turismo.

Por otro lado, también determinados sectores, en todo el territorio nacional, se han visto afectados especialmente por una pandemia que reduce la interacción social, como es el gremio de la hostelería.

También en todo el territorio nacional, dado que nuestro país es un territorio eminentemente de PYMES, la economía ha sufrido más, aunque los ERTE han impedido que miles de empresas tuviesen que «echar la persiana».

Crecer por encima del 4%

Son las previsiones que la OCDE tiene para el conjunto de la Unión Europea, de hecho, las previsiones de crecimiento son de 4,2% para este año, y 4,4% para el 2022.

Se trata de un crecimiento robusto ya que no viene demás recordar que muchos países europeos, incluido el nuestro, llegaron a perder entre un 1% y un 11% de su PIB en el 2020, el peor año de la pandemia.

Sin embargo, son muchas las variables, algunas de ellas difícilmente controlables, que podrían dar al traste con la recuperación y sumar a la crisis sanitaria una crisis económica.

A pesar de las advertencias, la OCDE felicita a la Unión Europea, que ha evitado la debacle económica utilizando lo aprendido en la crisis financiera del 2008, y también haber demostrado valor habiendo mutualizado la deuda.

Para el australiano Cormann, la ocasión también es propicia para eliminar los desequilibrios estructurales de la economía europea, como una manera mejor de cimentar la recuperación económica y hacerla más fuerte.

Mantener los estímulos y reformas

Matthias Cormann opina que no de los errores de bulto que podría cometer la UE es retirar los estímulos económicos demasiado pronto.

Las políticas fiscales tienen que centrase en los países más débiles, ya que la no adecuada recuperación, por ejemplo, de los países del sur de Europa podría acabar afectando también a los «frugales» del norte de Europa.

Pero otro de los aspectos que han de abordarse son reformas ambiciosas, sobre todo en lo que tiene que ver con la arquitectura económica y la política monetaria.

Desde el punto de vista de la OCDE, otro de los peligros que puede acechar a la Unión Europea tiene que ver con el hecho de que la recuperación no sea simétrica, y que haya países que se queden en el furgón de cola.

REACT-UE

Los fondos que ha librado al UE a los países miembros lo son bajo condición de invertir los mismos orientados hacia una serie de objetivos, como es la digitalización y políticas en favor del medioambiente y contra el calentamiento global.

A dichos fondos, según la OCDE, les faltan una decidida vocación de convergencia, ya que flaco favor le haría a la economía europea que determinadas regiones se convirtiesen en campeonas de la digitalización y la economía «verde».

Mientras otras regiones se convierten en subdesarrolladas en esos aspectos creando, ya ha pasado varias veces, una Europa a dos velocidades.

Otro de los problemas, y no el menor, podría producirse en caso de que los estados no sepan dónde invertir esos fondos, ya que como ya hemos indicado las subvenciones son finalistas, esto es, deben procurar aumentar la digitalización e impulsar la economía «verde».

Especialización productiva

Es otro de los objetivos de los fondos REACT-EU que van a llegar a las regiones más desfavorecidas de la UE, donde podría ser interesante impulsar la digitalización.

De hecho, uno de los objetivos para esas zonas tiene que ver con mejorar la velocidad de las conexiones a internet e implementar conectividad con fibra óptica, dotando a esas zonas de atractivo para que acudan profesionales de todo el mundo que trabajan en «remoto».

Además, otro de los consejos de la OCDE es evitar subvencionar a la «empresa zombi», esto es, empresas que a la legua muestren que no son viables, aunque la organización que presidió Ángel Gurría es optimista sobre la recuperación de los 27 países que conforman la Unión Europea.

Y no nos olvidemos de Canarias

El territorio insular ha logrado, en el reparto de los fondos REACT-UE, 402 millones de euros, con el fin, como el resto de los fondos, de digitalizar las islas y optar por la economía «verde».

Además del «maná» europeo, Canarias también es objeto de subvención con fondos FEDER, para la construcción de infraestructuras para la protección de la salud.

La mayor parte de esa partida irá destinada a I + D + i dedica a desarrollar tratamientos contra el SARS-CoV-2.

Una buena parte de los fondos también irán destinadas a las más de 7.000 pequeñas y medianas empresas del sector turístico que se han visto especialmente afectadas en este año largo de pandemia.

Fuente – EL PAÍS / el diario

Imagen – TWIN – LOC / Sudhanshu Kaul / Jernej Furman / Jo Jakeman / Javorac / European Parliament / Erling A / Drone Picr

La hostelería en pie de guerra

El sector de la hostelería es uno de los que peor está llevando la pandemia de SARS-CoV-2 y en toda España ha salido a la calle para reivindicar, como en otros países europeos, ayudas directas, con un tercio de los negocios en la «cuerda floja»

Las manifestaciones por todo el territorio nacional se suceden con una hostelería que es uno de los sectores más perjudicados por la pandemia de SARS-CoV-2 y donde fuentes de la patronal ya no encuentran solución a los cíclicos «cerrojazos».

El recurso más manido de todas las comunidades autónomas – son ellas las que tienen la potestad de cerrar la hostelería – es, ante el descontrol de los casos de SARS-CoV-2, cerrar la hostelería.

Por suerte, en algunas comunidades autónomas, si se permite a los bares, cafés y restaurantes, preparar bebida y comida «para llevar», aunque hay CC. AA. que han impuesto medidas más draconianas, como el cierre completo.

Pocas se salvan

Dentro de los planes de la mayoría de las comunidades autónomas, el cierre de la hostelería se ha convertido ya en un «clásico», y como muestra un botón.

Castilla – La Mancha ha cerrado hasta el 28 de enero, hasta el 30 de enero en Baleares y la Comunidad Valenciana hasta el 4 de febrero.

En el caso de Euskadi, que ha cerrado perimetralmente todas las localidades de la Comunidad Autónoma, la hostelería también se ha visto obligada a «echar la persiana».

El cierre en el País Vasco no ha sido total, ya que permite que bares y restaurantes preparen comidas y bebidas «para llevar».

Y en aquellas CC. AA. que no hay restricciones la hostelería se enfrenta a la «espada de Damocles» de tener que cerrar a las 22:00 horas.

Cabeza de turco

Si bien es cierto que hemos tenido ocasión de contemplar de comportamientos poco edificantes en la hostelería, en la mayoría de los casos imputables a la clientela, para el sector se han convertido en las víctimas propiciatorias.

Desde el gremio de hostelería se defiende que existen otras actividades que están convirtiendo en focos de infección, como las Rebajas o el transporte público, actividades y servicios a los cuales no se aplican las medidas extremas que sufre la hostelería.

Manifestaciones que corren como la pólvora

La hostelería está «tocada» en todo el Estado, en un continuó de tener que cerrar mucho más pronto de lo acostumbrado hasta el cierre total.

Pero el sector no está dispuesto a quedarse «de brazos cruzados» y concentraciones y manifestaciones se reproducen por todo el territorio nacional.

Euskadi, Comunidad Valenciana, Extremadura, Madrid, las protestas se extienden como una mancha de aceite por todo el territorio.

Desde Hostelería de España, que es la organización que agrupa a más de 90.000 empresas de hostelería, se refiere que muchos negocios están en las últimas y se exige al gobierno ayudas directas al sector.

Buscar soluciones

Una de las soluciones, hasta que llegó el invierno y frío, fue permitir que los negocios de hostelería pudiesen poner terrazas, lo que en cierto modo compensaba el verse obligado a aforos del 50% o menores en interiores.

Otra de las medidas que han habilitado muchos consistorios – suelen ser los ayuntamientos los que regulan la hostelería – es la exención de tasas municipales mientras dure la pandemia, pero ni así muchos negocios consiguen el «oxígeno» que necesitan.

Otro recurso muy utilizado ha sido el de los ERTE, pero estos no pueden durar eternamente, aunque el gobierno ha prometido extenderlos hasta el mes de mayo.

De los 800.000 trabajadores que estaban en ERTE a 1 de diciembre de 2020, más de una tercera parte pertenecen al colectivo de la hostelería o gremios equiparables y otros 113.000 al gremio hotelero.

Un sector herido de muerte

La patronal del sector evalúa en un tercio las instalaciones que están a punto de sucumbir financieramente por no tener ingresos y tener que seguir haciendo frente a los gastos.

La situación es muy similar, así como los porcentajes, en todo el Estado, situación que puede seguir agravándose en caso de que se vuelvan a dictar próximos «cerrojazos».

Hasta el pasado mes de noviembre, el sector solo ha ingresado el 43% de lo que tenía previsto para el último trimestre del 2020, bien es cierto que la proyección se hacía teniendo en cuenta que la pandemia de SARS-CoV-2 estuviese superada.

A pesar de ello, existen sectores que están en una situación incomparablemente más grave: agencias de viajes, hoteles, hostales, campings y sector del transporte.

El Banco de España lo confirma

En diversos informes del Banco de España se confirma la casi defunción del sector. Según el organismo que dirige Pablo Hernández de Cos, el 75% del sector hostelero y afines cerraron el ejercicio fiscal con pérdidas.

A esa situación se suma, para empeorar el pronóstico, las características del sector: las empresas son muy pequeñas y no tienen «músculo» financiero para hacer frente a la peor crisis económica en ocho décadas.

Además, es un sector poco habituado a innovar: solo el 8% de las empresas han organizado acciones para llevar a casa de los clientes las comidas y bebidas que proporcionaban en sus locales.

Desde la patronal del sector se piden subvenciones para que el sector se reinvente, de manera que pueda establecer planes que llevar a la práctica para poder seguir desarrollando su tradicional negocio que no es otro que el de servir comida y bebida.

Ayuda europea distribuida por las comunidades autónomas

El gobierno de España ha puesto a disposición del sector de la hostelería un plan de apoyo con el dinero del fondo europeo REACT-EU, que ha sido distribuido por las comunidades autónomas.

En el caso de la Comunidad Valenciana que ha establecido el cierre completo de la hostelería en toda la CC. AA., el sector se beneficiará de ayudas directas por un montante de 340 millones de euros.

Mucho más magro es el plan de rescate de Castilla y León, que está dotado con un cheque de entre 2.000 y 4.000 euros para bares, restaurantes, hotelería y agencias de viajes. En total se repartirán 10 millones de euros.

La patronal del sector, mejor que unas ayudas que dependan de la facturación, proponen el «modelo francés» donde las ayudas dependen del número de trabajadores que tiene cada negocio, que se resumen en 500 euros por trabajador y mes.

Fuente – el diario

Imagen – Laura LaRose / Sam / Adam Jones / Karenne Sylvester / Alex Graves / Atle Solbakken / Antonio Tajuelo / Marco Verch