IAG amplia capital

Con una caída del transporte aéreo de pasajeros, de más del 90%, las aerolíneas se las ingenian para sobrevivir, como el Grupo IAG que acudirá a una ampliación de capital que diluiría el valor de las acciones que pasarán de un valor de 2,2 euros a los 0,92 por título

Ante la desastrosa situación que está viviendo el sector del transporte de pasajeros por vía aérea, con muchas aerolíneas nacionalizas de facto y con ayudas milmillonarias, algunas de esas aerolíneas, caso de IAG, amplían capital.

Es una manera, como otras, que ante una situación de «vacas flacas» poder conseguir capital para poder seguir operando, a pesar de que esta ampliación de capital va a producir un fuerte descenso del precio de la acción.

La ampliación de capital del 150% va a estar complementada con una importante reducción del número de asientos, que va a llegar este año al 60% y el próximo al 27%.

Conjurar el hundimiento

La ampliación de capital es una táctica para hacer frente a las pérdidas de cientos de millones euros producto de la inactividad durante los peores meses de la pandemia.

La ampliación de capital de IAG supondrá una inyección de capital de 2.741 millones de euros, y este salir a los mercados para aumentar el capital social de la empresa se produce después de la junta de accionistas haya dado su pláceme.

Sin embargo, con los mercados en estado de shock, AIG ha optado por establecer un importante descuento por acción, mediante la fórmula de derechos de suscripción.

IAG ha comunicado al órgano competente, esto es, a la Comisión Nacional de los Mercados de Valores, que las nuevas acciones tendrán un valor de 0,92 euros, muy alejados de su valor de cotización de 2,2 euros.

No son ventajas para todos

Con el nuevo precio por título, la depreciación de la acción llega al 35,9%, y con esa reducción de precio lo que busca IAG es convertirse en atractivo para los mercados.

En la ampliación de capital, 2.979 millones de acciones, pero con un precio por acción que va a hacer que los ya accionistas de IAG sufran una dilución de su capital, es decir, el nuevo valor de las acciones será menor.

Al comienzo de la sesión, el parqué solo ha apreciado el valor de las acciones un 0,18%, aunque se espera que en las próximas sesiones susciten el «apetito» inversor, y suba el precio del título.

La intención de IAG es clara: con la inyección de capital lo que pretende es reducir su endeudamiento y hacer más robusto el balance del grupo que engloba a Iberia y British Airways.

Este movimiento en bolsa coincide con la salida como consejero delegado de Willie Walsh, y la llegada de Luis Gallego, que se suma a la compañía en unos tiempos inciertos de tribulación económica.

Petrodólares

El fondo soberano de Quatar ya ha informado que se hará con el 25% de la ampliación de capital, habiendo tomado el rol de colocadores principales los bancos de inversión Goldman Sachs y Morgan Stanley.

También participarán en la colocación de acciones entidades financieras como Deutsche Bank, BBVA, Santander, Barclays, Citi y Credit Suisse.

De lo que hablamos es de derechos de suscripción, por cada grupo de tres acciones se pagará 0,92 euros, y durante un periodo de 15 días se podrán vender esos derechos de suscripción, con una cotización por acción de 1,43 euros.

Reducción de capacidad

Aunque todavía la CNMV no ha recibido el folleto de la ampliación de capital, se han filtrado ya muchos de los detalles de la operación.

Uno de los datos, no menor, tiene que ver con el hecho de que se reducirá en un 63% la ratio de asientos disponibles por kilómetro, y en este trimestre se producirá una caída del 78%, mientras que en el cuarto trimestre será «solo» de un 60%.

En la extrapolación para el 2021, IAG establecerá una reducción de asientos del 27% debido a la mala situación de la evolución de la pandemia, debido a los rebrotes que se están produciendo en muchos países, sobre todo europeos.

En cuanto a las previsiones de poder recuperar el volumen de negocio de 2019, solo se llegará a ese volumen de negocio hasta el 2023.

El empleo se resiente

En un contexto en el que IAG ya tiene asumido que no ganará ni un euro en el cuarto trimestre, la manera más socorrida de no acumular pérdidas es «meter la tijera» a la plantilla, bien con reducciones de sueldo, bien con la fórmula del ERTE.

La reducción de empleos en British Airways dejará la plantilla con 13.000 trabajadores, en Iberia se aplicará un ERTE y habrá una reducción de sueldos en Aer Lingus, donde se perderán 250 empleos.

Un sector en franco retroceso

El «batacazo» que se está llevando IAG es de similar cariz que el que están soportando otras aerolíneas europeas, producto de la reducción del tráfico aéreo producto de la pandemia.

Ryanair ha tenido que acudir a una ampliación de capital, Norwegian, no contenta con un primer rescate, ha anunciado que necesitará más dinero para no incurrir en «números rojos».

Mientras tanto, aerolíneas de bandera Air France – KML y Lufthansa han sido rescatadas por sus respectivos gobiernos, lo que no asegura que no tengan que recurrir a otras medidas más drásticas para seguir a flote.

¿El final de aerolíneas de bajo coste?

El futuro de las aerolíneas, ante la actual situación de covid-19, pasa por la reducción de todos los gastos fijos que se pueda, lo cual puede acabar provocando que las aerolíneas «tradicionales» ocupen el lugar de las aerolíneas de bajo coste.

Y eso teniendo en cuenta que las aerolíneas de bajo coste basan su negocio en altos niveles de ocupación, vamos, que en sus vuelos «no cabe ni un alfiler».

Todo ello hace pensar que es muy posible que alguna de las aerolíneas de bajo coste que existe actualmente, o bien desaparezcan o se produzca un proceso de concentración como el que vivieron hace no tantos años sus «hermanas mayores».

Fuente – CincoDías / Newtral

Imagen – Colin Brown Photography / Guaraguao / Iberia Airlines / Nacho Pintos / China off season / Delta News Hub / Andy Wu / Antonio Zugaldia

Aerolíneas: a la caza del viajero

Con una economía en estado crítico y con el espacio aéreo cerrado durante casi tres meses, y unos viajeros reacios a coger un avión, las grandes aerolíneas españolas se han lanzado a una política de agresivas ofertas comerciales para «cazar» clientes

En un sector en franca recesión producto de la crisis del coronavirus y con una España a la cual viajar es una conducta de riesgo, las aerolíneas se han enfrascado en una guerra de precios para hacerse con el mayor número de los escasos viajeros disponibles.

En lo que respecta al mercado español, las aerolíneas que se han enrolado en una guerra de precios son Iberia, Ryanair y Vueling, siendo las dos últimas aerolíneas de bajo coste que poco pueden ya «recortar» en precios.

Iberia inicia las hostilidades

El pasado lunes, los potenciales clientes de la que fuera aerolínea de bandera española, se encontraron los vuelos nacionales desde los 22 euros, vuelos con destino en la UE desde 30 euros y vuelos transoceánicos desde 128 euros.

Lo que pretende la empresa que tiene como CEO a Luis Gallego es hacerse con mayor porción de un mercado menguante, por el cierre del espacio aéreo durante muchos meses, y con unos viajeros renuentes a viajar.

Esas dos circunstancias, unidas al hecho de que la pandemia vuelve a campar por sus respetos, han provocado que en los tres meses de verano la ocupación de Iberia no ha llegado al 30%.

Ofensiva irlandesa

Ryanair no le va a la zaga, y al contraprogramado un millón de asientos, a diversos destinos, a partir de los 5 euros, durante un periodo de compra restringido a 48 horas.

La empresa que más tráfico ha desarrollado en los aeropuertos gestionados por AENA, ha establecido que la oferta está vigente para vuelos que se operen en septiembre y octubre y a 240 destinos.

Tirar los precios por lo suelos lleva siendo una constante, en determinados periodos, desde el año 1985 cuando nació, ya que en el mes de julio puso 250.000 plazas con un precio de salida de 30 euros.

Sin embargo, la oferta «cayó en saco roto», ya que las circunstancias se conjugaron para que la aerolínea no pudiese sacar jugo a la oferta masiva de venta que había hecho.

Recordemos que en el mes de julio Reino Unido y Francia obligaban a los turistas que provenían de España a tener que guardar cuarentena, y simultáneamente las autoridades alemanas recomendaban no viajar a determinadas CC. AA. españolas.

Ante la menor cantidad negocio, Ryanair ha reducido su capacidad operativa un 20% y las ofertas de vuelos baratos tiene como misión la reactivación de la demanda.

Tal como refieren desde Ryanair escudriñar el mercado para ver como estará en invierno es un ejercicio que estos momentos es un ejercicio fútil, porque todo dependerá de la incierta evolución de la pandemia.

Volver a su ser

De cualquiera de las maneras todo indica que en pocos meses el transporte de viajeros por avión volverá a ser pujante, tanto por la reactivación del turismo como por otro tipo de viajes, como los de negocios.

 A pesar de las previsiones, con los datos en la mano, la incertidumbre sobre el futuro de las aerolíneas solo se despejará cuando se haya encontrado una vacuna contra el covid-19 y la mayor parte de la población europea esté vacunada.

En ese escenario de recuperación, las aerolíneas de bajo coste juegan con una cierta ventaja porque pueden hacer ofertas de vuelos a unos precios que los grandes «dinosaurios» como Iberia o Lufthansa no se pueden permitir.

Existe un consenso entre todos los analistas del mercado aéreo de que para el 2023 el transporte de viajeros por avión habrá recuperado el nivel de actividad de antes de la crisis del covid-19.

Y ello porque la demanda sigue ahí, si bien es cierto que los viajeros todavía son renuentes a embarcarse debido a la incertidumbre de una crisis sanitaria producto del SARS-CoV-2 que se desconoce cuándo remitirá.

Vueling se enrola en la guerra de precios

Algo que en cierto modo es tirar piedras sobre su propio tejado, dado que Vueling es la «low cost» del consorcio IAG, en el cual, además de British Airlines se encuentra Iberia.

Su agresiva política de precios, con vuelos nacionales desde 8,99 euros, lo que busca es «segar la hierba bajo los pies» a otras aerolíneas de bajo coste, caso de Ryanair.

Las ofertas son para viajar entre el 21 de septiembre del 2020 y el 30 de junio del 2021, desde los principales aeropuertos nacionales, como puedan ser Madrid, Bilbao o Barcelona.

Esa oferta nacional se combina con oferta de destinos internacionales desde 11,99 euros, a ciudades como la capital de Gales, Cardiff, Londres o la francesa Nantes.

Unos rescates que distorsionan el mercado

Es la queja de ciertas aerolíneas que no son de «bandera», caso de Ryanair, que se quejan de que algunos estados hayan inyectado cientos de millones de euros en aerolíneas nacionales.

Entre las beneficiadas se encuentran Lufthansa, Alitalia, SAS, Finnair o Air France, lo que les ha permitido seguir manteniendo los mismos estándares de servicio que antes de la crisis y embarcase en una guerra de precios.

El montante total de las ayudas – son estimaciones de Ryanair – es de 10.000 millones de euros, y la queja principal es que esas ayudas han sido, en su concesión, completamente arbitrarias y no sujeta a criterios objetivos.

Alitalia, uno de los caos más flagrantes

La aerolínea de bandera italiana, lleva casi 20 años siendo un sumidero por donde se han ido cientos de millones de euros, ya que como empresa lleva 16 años sin dar un solo euro de beneficios.

Desde Ryanair y otras aerolíneas se pide a la Unión Europea que haya «café para todos», y que todo el sector, dado que estamos hablando de empresa de transporte aéreo netamente europeas, las ayudas sean homogéneas.

Al otro lado del Atlántico, más de lo mismo

La administración Trump, haciendo gala del proteccionismo que le caracteriza, y haciendo bueno también el American First, ha inundado de liquidez a las aerolíneas norteamericanas.

Como suele ser habitual en el principal país del mundo capitalista, la mayor parte de las ayudas se las están llevando las grandes corporaciones y multinacionales.

Y las «migajas» para la pequeña y mediana empresa y para los norteamericanos de a pie, que además es sobre los que se está cebando la pandemia.

Fuente – CincoDías / Ryanair en Wikipedia / IAG en Wikipedia

Imagen – Presidente / Mike McBey / Antonio Zugaldia / Per Egevad / Pedro Lozano / Irish Mexi /Colin Brown Photography