Ahorrar en arte

Estando otro tipo de activos de «capa caída», invertir en arte se ha convertido en una buena manera de alojar los ahorros, algo que la gran empresa española lleva haciendo desde hace décadas, habiéndose convertido en el gran guardés de la obra de los autores nacionales del siglo XX

En estos momentos de tribulación económica, tanto empresas como particulares intentan adquirir activos en lo que tradicionalmente han sido valores refugio, en oro y piedras preciosas, pero también en arte.

Pero no solo empresas y particulares, sino también países, en los muchos siglos de guerras, han expoliado las colecciones de arte de los países que sojuzgaban, y en eso España ha sido campeón.

Muchas de las maravillas que están hospedadas en Museo del Prado lo han sido en parte por el imperio que nuestro país atesoró durante siglos: bien porque las riquezas expoliadas de muchas regiones permitieron a los reyes tener a los mejores pintores y escultores que había en Europa.

O bien porque directamente se expoliaron las colecciones de arte que existían en los países conquistados, de lo cual puede dar buena cuenta, por ejemplo, la colección de pintura holandesa o flamenca que se albergan en el número 23 de la calle de Ruiz Alarcón.

Solo al alcance de la gran empresa

Hasta hace no tanto las grandes pinacotecas y colecciones de arte estaban solo al alcance de los monarcas, ahora lo está únicamente al alcance de las grandes corporaciones: bancos, multinacionales de servicios o grandes complejos industriales.

Iberdrola, Santander, BBVA, Repsol, la Caixa, Banco Sabadell, MAPFRE, Telefónica, ICO y el Banco de España, atesoran enormes activos en arte, que superan las 30.000 obras de arte en manos de la gran empresa.

En cierto modo, con todas esas obras, la gran empresa española podría fundar su propio museo o galería de arte, habida cuenta que el Museo del Prado tiene en su fondo 27.500 obras de arte y el MoMA neoyorquino algo más de 200.000.

Virtudes de las colecciones privadas

En manos de esas grandes empresas, sus colecciones tienen unas virtudes que complementan los fondos de arte públicos.

La primera de esas virtudes es que una vez que han adquirido una obra estas grandes empresas son reacias a venderlas, lo que ha permitido tener un fondo artístico de autores nacionales, que de otra manera se hubiesen perdido en la diáspora de las obras de arte.

Otro de los aciertos de estos adquirientes, sobre todo de los bancos, es que llevan invirtiendo en arte desde los años 30 del pasado siglo, y han tenido la suficiente «vista» como para comprar obras de artistas como Basquiat, Gerhard Richter, Anselm Kiefer, George Baselitz que en esos años tenían unos precios asequibles.

Las integraciones empresariales que se han llevado a cabo con los años, sobre todo en el sector bancario, es que las dos grandes entidades financieras BBVA y Santander hayan pasado a poseer, absorción bancaria de por medio, enormes colecciones de arte.

En todas esas colecciones de arte, al menos en las de las empresas españolas, existe un común denominador: una nutrida presencia de los artistas del exilio de la Guerra Civil y de los creadores de la segunda mitad del siglo XX.

Unas políticas en el largo plazo y en libertad

Una de las características de todas esas colecciones es que son muy diferentes entre sí, producto, entre otros factores, de que esas empresas tienen absoluta libertad para comprar las obras de arte que sus curadores consideren oportuno.

Por otro lado, durante las décadas de los años 80 y 90 del pasado siglo, esas empresas reivindicaron el hacer artístico de los artistas nacionales, comprando una enorme cantidad de producción nacional de autores del siglo XX.

Otro de los factores que han permitido una libérrima política de compras proviene del hecho de que son empresas que poco tienen que ver entre sí y que ninguna de ellas vive del arte.

En dependencia de lo que ganan

Quizás sea el principal «talón de Aquiles» de la gran empresa que invierte en arte, y es que el caudal de compras está en relación directa de los beneficios que logran cada año.

En época de «vacas gordas» realizan compras millonarias, pero cuando la cuenta de resultados aparece en números rojos, como sucedió en la última crisis financiera, las compras se desploman.

En estos momentos, y sin contar con la crisis económica provocada por la pandemia, las únicas grandes empresas españolas y organismos públicos que siguen coleccionando arte son la Caixa, Iberdrola y el Banco de España.

Pero no solo la gran empresa

Para encontrar personas, físicas y jurídicas, que inviertan en arte no tenemos que pensar en grandes empresas, ya que incluso las pequeñas y particulares invierten ya en obras de arte.

Se trata de un mercado, el del arte, que se ha convertido en refugio en tiempos de tribulación económica como en el que nos encontramos, siendo la obra de arte un bien que raramente pierde valor, y casi siempre se revaloriza.

De hecho, en tiempo de crisis, hay casa de subastas que se estrujan el magín para permitir que sus clientes, a pesar del mal desempeño de la economía, puedan seguir invirtiendo en esculturas, pinturas o dibujos.

Uno de los últimos artificios para invertir en obras de arte consiste en comprar no obras completas sino parte de ellas.

Comprar solo una fracción

Y no solo de artistas noveles cuyo precio de mercado no es muy abultado, sino que hablamos de inversión, por fracciones eso sí, de obras de prestigiosos artistas que cotizan en Sotheby’s o Christie’s, como Monet o Warhol.

Se trata, el del arte, de un mercado a largo plazo en por el que los inversores siguen apostando, ya que la rentabilidad media del mercado del arte es del 8,9%, a «años luz» en rentabilidad de otro tipo de inversiones.

Hasta ahora, salvo fondos de inversión en arte, como Artemundi Global Fund, The Fine Art Fund Group, el común de los mortales lo tenía difícil para lanzarse al «ruedo» del mercado del arte.

Sin embargo, ahora han surgido plataformas como Masterworks, en el cual los pequeños inversores pueden comprar un «trozo» de obras de arte de autores como Hockney, Monet o Picasso.

De hecho, el ser ya considerado como una inversión en toda regla, se intuye desde el momento en que es, en Estados Unidos, la SEC – Comisión de Mercados y Valores del EE. UU. – la que supervisa todo el proceso.

Fuente – EL PAÍS / elEconomista

Imagen – Christian Van Der Henst / Álvaro Ibañez / Jean – Pierre Dalbéra / Dagane / Eden, Janine and Jim / Masterworks

India como país de conquista

Facebook «desembarca» en una de las principales empresas de telecomunicación india, con una inversión de 5.200 millones de dólares, con la vista puesta en lograr la digitalización de las PYMES indias y los pequeños negocios

Y la «colonización» se va a llevar a cabo en el sector de las telecomunicaciones, después de que Facebook haya hecho público que invertirá hasta 5.200 millones de dólares en Platforms, una de las principales «telecos» de la India.

Con ello conseguirá tener casi el 10% de las acciones de la empresa de telecomunicaciones que forma parte del conglomerado empresarial Reliance Industries, siendo una «teleco» que tiene en la India un total de 350 millones de clientes.

El objetivo de Facebook es utilizar como «trampolín» a Platforms para de ese modo lograr la digitalización de pequeños negocios en la India, en un país que se ha convertido en uno de los principales mercados mundiales.

No en vano, el país que gobierna Narendra Modi tiene una población de 1.300 millones de personas, con un mercado de las telecomunicaciones que está prácticamente virgen, y que tiene un inmenso potencial de desarrollo.

Una bienvenida efusiva

Además de impulsar la capitalización en bolsa tanto de Platforms como su empresa matriz, Reliance Industries, la llegada de Facebook al conglomerado ha suscitado la bienvenida de las empresas indias.

Mukesh Ambani, presidente de la compañía, ha saludado efusivamente la llegada de Facebook a la compañía, muestra del compromiso tanto de Mark Zuckerberg y él mismo en el desarrollo tecnológico y de telecomunicaciones de la India.

Se trata de la inversión más cuantiosa de un «actor» extranjero, como accionista minoritario, en un sector crucial para la India como es el de las telecomunicaciones, un país que cuenta con buenos ingenieros IT.

La entrada en el accionariado de Reliance Industries supone que la empresa tiene una capitalización bursátil que llega a los 55.400 millones de dólares, siendo una de las «telecos» más importantes del país que gobernase Indira Gandhi.

Centrarse en las PYMES

Con la entrada de Facebook en la empresa de telecomunicaciones India tiene por fin lograr la digitalización de las empresas indias, especialmente la pequeña y mediana empresa.

Facebook ha puesto su punto de mira en los millones de pequeños negocios indios que tiene un bajísimo nivel de digitalización, en un país que es una «perita en dulce» para las empresas de telecomunicaciones, ya que está todo por hacer.

Los clientes potenciales se cuentan por millones, ya que Reliance Industries estima que pueden digitalizar a 60 millones de PYMES, 120 millones de explotaciones agrarias y 30 millones de pequeños comercios.

Una necesidad

Son, como ya hemos visto, millones de potenciales clientes que tienen la necesidad de digitalizar sus empresas y negocios, para de ese modo poder ampliar su cartera de clientes y hacer que sus negocios prosperen y crezcan.

Una de las últimas iniciativas de Reliance Industries es Jio Mart, una plataforma de comercio electrónico centrada en bienes de primera necesidad, lo que va a permitir integrar en ese marketplace 30 millones de pequeños ultramarinos de barrio.

Con el «desembarco» de Facebook también la empresa de Menlo Park dará un fuerte impulso a herramientas de chat, como pueda ser WhatsApp, que se integrará en la nueva plataforma Jio Mart.

India, potencia tecnológica

De lo que ya nadie duda es que la India se ha convertido, en las últimas décadas, en una potencia tecnológica, con muy buenos ingenieros IT, y donde muchas multinacionales recalan para que empresas indias les realicen determinados tipos de programaciones.

Ahora varios medios acaban de informar de que investigadores indios están a punto de desarrollar una memoria MRAM, Memoria de Acceso Aleatorio Magnetorresistiva, un tipo de memoria que mejora el acceso a datos.

La nueva memoria se podría utilizar, una vez que esté desarrollada, tanto para servidores de red como en teléfonos móviles.

Un desarrollo a partir de DRAM y NAND

Como la mayor parte de las novedades tecnológicas, la nueva tecnología será deudora de investigaciones anteriores, en concreto de las memorias DRAM y memorias NAND.

Entre sus ventajas, nos referimos las memorias MRAM se encuentra una velocidad similar a las memorias DRAM y que lo mismo que está última no tiene volatilidad de datos, por lo que para mantener la información almacenada no es necesario que haya suministro eléctrico.

El desarrollo de las nuevas memorias MRAM es producto de la colaboración de centros de investigación y empresas, entre los que se encuentran el Instituto Indio de Tecnología (IIT), y hasta ahora se ha logrado la patente de una memoria espintrónica de tecnología SST.

Especificaciones de la MRAM

Con la nueva tecnología se puede aligerar mucho el proceso de datos, siendo una memoria que tiene una mayor capacidad de proceso de datos y un menor gasto eléctrico, una virtud interesante de cara a servidores de red.

Entre las ventajas de la futura memoria MRAM se encuentra una mayor «potencia» de gestión de datos, operabilidad ultrarrápida y no volatilidad, esto es, que puede guardar información incluso cuando no haya corriente eléctrica.

Esta tecnología va en consonancia con las necesidades que tendrá en el futuro la industria de la informática y las tecnologías móviles, dado que el trasiego de datos será mayor, inclusive entre los smartphones.

Lo más original de estas nuevas memorias es que utilizan tanto la carga magnética como la dirección de giro de los electrones para una mayor eficiencia en el almacenamiento de datos, que como ya hemos indicado es no volátil.

Esta tecnología va a tener una aplicación práctica desde el primer momento, en una primera etapa dedicada a los centros de datos ya que en un mismo dispositivo se va a poder integrar tanto el almacenamiento como la memoria de trabajo.

Descartar otras tecnologías

La irrupción de las memorias MRAM va a suponer un salto cuantitativo y cualitativo en cuanto a la capacidad de almacenamiento.

A día de hoy, con el aumento de las necesidades de procesamiento de datos, las memorias RAM de semiconductores ya no son capaces de hacer un proceso eficiente de los mismos, porque acaban desbordadas en poco tiempo.

A finales del 2020, la producción de memorias no va a ser capaz de solventar las necesidades de proceso y almacenamiento de información, por lo que cuando se empiecen a producir industrialmente las memorias MRAM se podría convertir en la solución.

Fuente – EL PAÍS / Narendra Modi en Wikipedia / it User

Imagen – urbz / Anthony Quintano / flowcomm / Henry Lawford / Niyam Bhushan / Sean Ellis / Matt Kieffer / Hertza Haeon