Sumar a los emigrantes al mercado laboral

Es una de las soluciones que el Gobierno plantea para lograr cubrir casi 200.000 puestos de trabajo que no quieren los españoles. Entre las medidas que se plantean se encuentran la contratación en origen y la nacionalidad para aquellos migrantes que se formen en sectores deficitarios en mano de obra

Es lo que pretende el Ministerio de Trabajo para sumar a miles de migrantes al mercado laboral español.

Para ello desde Migraciones lo que se plantea es una regularización masiva para que ya con el permiso del trabajo y el de residencia se puedan sumar como mano de obra a sectores clave de nuestra economía.

Al mismo tiempo, también se está planteando que los estudiantes extranjeros puedan sumarse al mercado laboral en aquellas ocupaciones que no quieren realizar los nacionales.

Un salto cualitativo

Se trata de unas políticas que no se habían dado antes en España, que tradicionalmente ha racaneado las concesiones de los permisos de trabajo para que los migrantes puedan trabajar legalmente.

Para ello se han aliado los ministerios de Migraciones, Seguridad Social e Inclusión, en una ambiciosa reforma normativa para que el mayor número posible de extranjeros puedan trabajar en nuestro país.

Entre otros cambios normativos será necesario cambiar la Ley de Extranjería, pero es necesario para lograr que esos migrantes se incorporen a sectores económicos en los cuales los nacionales no quieren acceder.

Sectores que no cubren la demanda de mano de obra

Son muchos, y esta falta de sincronía entre oferta de puestos de trabajo y su cobertura se produce porque hay muchos empleos, que por su extrema dureza y estar mal pagados, han dejado de ser cubiertos por españoles.

Entre esos sectores encontramos el transporte, el campo, la hostelería y la construcción, sectores que los nacionales ya no consideran como atractivos para trabajar en ellos.

Inclusive la industria tecnológica se las está viendo y se las está deseando para encontrar personas con las suficientes habilidades digitales como para poder ocupar puestos de baja cualificación en ellos.

Real Decreto

Aunque todavía se encuentra en estado de borrador, sobre todo porque los ministerios implicados en la reforma todavía tienen que seguir haciendo sus aportaciones, si se vislumbran tres «patas» principales.

La primera de ella sería la contratación en origen, esto es el extranjero, de perfiles «apetecibles» por las empresas españolas que no encuentran en territorio nacional esos perfiles.

La segunda de las «patas» sería permitir que los estudiantes extranjeros en España puedan trabajar y compatibilizar una ocupación laboral con sus estudios.

Por último, también se permitiría la regularización de aquellos migrantes que se formen en sectores económicos en los cuales hay un déficit de trabajadores.

Por último, la iniciativa ejecutiva también quiere regular el acceso de extranjeros al régimen de autónomos, como una medida más de generar actividad económica de los que vinieron allende de nuestras fronteras.

No es una barra libre

Nada más lejos del gobierno que desarrollar una regularización masiva, como ya hicieron gobiernos anteriores, concretamente del PP.

Pero si es una suavización de la normativa que permita además de la contratación en origen que se puedan cubrir puesto de trabajo a los que ya casi ningún español está dispuesto a ocupar.

Lo paradójico de la situación es que España es el país de la zona euro donde mayor tasa de desempleo existe – un 13,65% – con casi 110.000 puestos de trabajo sin cubrir.

El 69% de los empleadores tiene problemas para cubrir puestos de trabajo, algo que no ha sucedido en los últimos 15 años.

Lo que no se plantea el gobierno son regularizaciones masivas como se produjeron con gobiernos precedentes, que en poco ayudaron al mercado laboral español.

Una explicación multifactorial

Una de las causas es la falta de formación en determinados desempeños laborales a lo que se une la poca movilidad geográfica que es un mal endémico en nuestro país.

A ello se une, como ya hemos indicado que ciertos puesto de trabajo han dejado de ser atractivos para los nacionales a lo que se unen que son puestos de trabajo muy mal remunerados.

Por otro lado, la legislación migratoria actual, en su formulación promueve que sean personas en situación irregular en España las que cubran determinados puestos de trabajo, lo cual redunda en un empeoramiento de las condiciones laborales.

Los trabajadores migrantes son necesarios desde para el mantenimiento del sistema público de pensiones como para el buen funcionamiento del mercado laboral, pero es necesario que la emigración se produzca de manera regular, ordenada y segura.

Por otro lado, algunos países de nuestro entorno europeo también entienden que necesitan que una migración ordenada recale en sus fronteras para seguir teniendo una economía vigorosa en el tiempo.

Contratar en origen

Es una de las tácticas que se ensayan para lograr una migración ordenada y de sujetos que puedan aportar algo a la economía española.

En la actualidad el único proceso de ese jaez que se lleva a cabo es la contratación, en origen, de 10.000 temporeras marroquíes para la recogida de la fresa en los campos onubenses.

Con ello, las empresas del campo de Huelva solventan la falta de mano de obra que hay en esos puestos laborales, pero entre un 10% y un 30% de las temporeras se quedan irregularmente en nuestro país.

De lo que se trataría es utilizar ese modelo de contratación para otros sectores que también tiene falta de mano de obra como es el del transporte o de la construcción.

La medida se vehicularía con permisos de trabajo con permisos de trabajo de cuatro años que le permitiría trabajar en su sector por periodos de nueve meses.

Si el migrante retorna a su país después de esos cuatro años, accedería a un nuevo periodo de permiso de trabajo de otros cuatro años.

También existiría la posibilidad que el trabajador migrante pueda acceder a una autorización de residencia de otros dos años.

Para determinados tipos de empleos, como el del transporte, que hace necesaria una habilitación, los migrantes recibirían un permiso de residencia previo de seis meses para que logren esas habilitaciones necesarias.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Matt Brown / Florian Volk / Ian Preston / Agencia Estatal del Boletín del Estado / Larry Koester / Rab Lawrence / U.S. Department of Agriculture

Un verano sin camareros

En este verano atípico, cientos de locales de hostelería se encuentran que no pueden cubrir sus necesidades de empleo, debido a que con las sucesivas oleadas de SARS-CoV-2 la masa laboral ha preferido buscar empleo en otros sectores en los cuales se trabaja al 100%

Con un verano ya sin restricciones, las que había las ha «tumbado» el poder judicial, y ahora que parece que finalmente nos visita la canícula, las costas españolas se llenan de locales de hostelería abiertos para satisfacer a los turistas.

Sin embargo, ahora los problemas vienen de mano de los locales. En buena parte debido a que el sector ha estado sujeto a cierres y aperturas constantes, una gran cantidad de sus trabajadores ha buscado otros horizontes laborales.

No hay personal suficiente – camareros y personal de cocina y de sala – para hacer frente a una demanda que fundamentalmente es nacional, dado las restricciones que están sufriendo en sus países los foráneos que pretenden hacer turismo en España.

No hay personal

Lo que antes de la pandemia eran decenas de currículos que los dueños de los locales hosteleros debían de cribar para seleccionar a solo unos pocos, este año es un erial donde casi no hay candidatos.

Insólitamente, este año muchos locales hosteleros de las zonas turísticas han tenido que recurrir a ofertar empleo en diversos portales de empleo en internet e inclusive insertar anuncios en medios más tradicionales.

Estos problemas se reproducen en las zonas más turísticas de Almería, Murcia, y Castellón, pero también en otras zonas como el interior de Castilla y León, donde los gobiernos regionales han tenido que «ponerse las pilas».

Formar personal

Es a lo que se ha aprestado varias comunidades autónomas, que haciendo proyecciones desde hace meses, han detectado que podría faltar personal para trabajar en locales hosteleros.

En el caso de Castilla y León han formado a 3.500 personas para que puedan realizar funciones de camarero y de personal de sala.

Lo que en un primer momento podría resultar paradójico, como es el caso de que muchos de los trabajadores de ese sector han buscado nuevos horizontes laborales, y que la demanda de empleados de hostelería existe nuevamente este verano.

Y esa carestía es producto de que llevamos más de un año con cierres y aperturas del sector de la hostelería producto de las sucesivas olas del SARS-CoV-2 ha convertido la hostelería en sinónimo de trabajo precario e inseguro.

Huida de trabajadores

Es lo que detecta la patronal de la región de Murcia, donde los trabajadores han acabado hasta el copete de los ERTE sucesivos y el desempleo obligado debido a las sucesivas olas de SARS-CoV-2.

Muchos trabajadores, sobre todo aquellos que tienen cargas familiares, han preferido migrar a otros sectores en los cuales el trabajo no se ha resentido y que trabajan al 100% de su capacidad.

En caso de la región de Murcia, muchos de los expulsados del sector de la hostelería se han reconvertido en el sector del transporte de paquetería o se han empleado en el nuevo centro logístico que ha creado Amazon en la región.

Sin embargo, tampoco se descarta que, en el futuro, cuando el sector de la hostelería murciana se reordene, la mano de obra que se ha ido a otros sectores retorne a sus antiguas ocupaciones.

Faltan profesionales

En muchos portales de empleo, como es el caso de Infojobs, son hasta 11.000 las vacantes que se pueden encontrar bajo el epígrafe de hostelería y turismo, y las empresas se las ven y se las desean para encontrar empleados.

Además, hacen falta profesionales ya que el perfil del estudiante que se enrola el verano para hacer un dinero que le permita cubrir sus gastos el resto del año todavía es abundante.

Lo que ya no lo es tanto es el perfil del profesional de la hostelería y el turismo que lleva lustros en el sector y que huye del mismo no solo por la pandemia de SARS-CoV-2.

El sector de la hostelería tiene fama de ser donde se trabajan muchas horas, muchas más que las que marcan los contratos, y encima que esas horas extras no se pagan ni reconocen con otras compensaciones, como puedan ser días libres.

Sin estudios

Otra de las losas que tiene el sector es que trabajar de camarero es sinónimo de no haber llegado muy alto en el sistema educativo, algo que podía ser cierto hace lustros.

La realidad es que los estudios de hostelería han tenido un inusitado desarrollo en los últimos años, y hay formación en formación profesional, de grado medio y superior, de personal de sala y restauración.

Si ya nos vamos al personal de cocina, allí la formación puede llegar a ser inclusive universitaria, siendo una de las mejores escuelas universitarias de cocina y hostelería el Basque Culinary Center que tiene varios grados universitarios.

También se da el caso de profesionales de la hostelería y de la concina que dada la inestabilidad laboral que existe en estos momentos prefieren seguir en ERTE hasta que la situación se acabe resolviendo.

Aflorar la economía sumergida

La pandemia de SARS-CoV-2 también ha hecho aflorar lo mucho de economía sumergida que hay en sector.

Y el afloramiento ha demostrado que muchos trabajadores laboran sin contrato y que hay una divergencia entre las horas contratadas y las horas que realmente se trabajan.

Y este destape ha sido producto de que muchos trabajadores, al entrar en ERTE, han visto como el estado les compensaba por las horas que realmente tenían estipulado en le contrato, y mejor no hablar de los que trabajaban en «negro».

Desde las centrales sindicales advierten que la crisis económica derivada de la pandemia se ha llevado por delante cerca del 25% de empleo que había en el sector, pero dudan que se haya producido desde la desbandada que se indica desde la patronal.

Abrir el abanico

La reactivación económica que ya se adivina tras este mal sueño que ha sido el SARS-CoV-2, se está creando empleo al nivel de 2019, abre el abanico a emplearse en otros sectores.

Uno de los sectores que no logra encontrar suficientes profesionales que trabajen en él es el de las tecnologías de la información, y eso se nota en los portales de empleo, caso de Infojobs.

En dicho portal de empleo, el pasado mes de julio se quedaron sin cubrir 347 empleos con perfiles TIC. Además, se trata de unos empleos mucho mejor remunerados que los que se pueden encontrar en otros nichos de empleo.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Sarah Stierch / Elliot Brown / Matt Brown / Thomas Bresson / Stephanie Young Merzel / Janice Waltzer / Images Money / Rafa Brancho