Llegan los subsidios de la UE

Una fabulosa cantidad de dinero está a punto de llegar de Europa para hacer remontar la economía de los países miembros, aunque el dinero está condicionado a programas que creen empleo, permitan reflotar la economía y crear empleo

Y es una cantidad sustanciosa, hasta 30.000 millones de euros llegarán en subsidios desde la Unión Europea a España, aunque es una ayuda condicionada.

Los pagos se harán en los próximos dos años, siempre y cuando los proyectos que van a financiar avancen a un ritmo adecuado según considere la UE.

La función de los subsidios es hacer frente a estragos que ha provocado, y que todavía va a provocar, la crisis sanitaria, devenida en económica, del virus covid-19.

70.000 millones de euros hasta el 2023

La cantidad total que ha logrado España en la negociación, muchas veces «a cara de perro» con los países del norte de Europa, es de 70.000 millones de euros, la mitad subsidios y la mitad préstamos.

Esa cantidad fabulosa de dinero llegará en 3 ejercicios fiscales, y condicionada en parte a reformas y a lograr los objetivos perseguidos.

Entre las prioridades del gobierno de España para la cantidad milmillonaria se encuentra programas para desempleados, transición ecológica y rehabilitación de zonas deprimidas económicamente.

También se empleará una buena cantidad de ese dinero para lograr la necesaria y deseable transición ecológica y la construcción de infraestructuras en el corredor mediterráneo.

El grueso del dinero antes de 2022

En cinco pagos, la mayor parte de los 70.000 millones de euros que le han correspondido a España llegarán antes del 2022, y el primer dinero, un subsidio que no habrá que reintegrar, será un 10% de la cantidad comprometida.

Para lograr dicha cantidad la Unión Europea tendrá que aprobar el Plan de Inversiones y Reformas que el Ministerio de Economía tiene que enviar a la Comisión Europea.

Entre el 2021 y 2022 la UE entregará cuatro pagos más, esto es, dos por semestre, que supondrá aproximadamente un 15% de la cantidad total que todavía se adeudará, esto es, los 59.000 millones de euros restantes del Fondo de Recuperación.

Programa React UE

Es otro de los planes que se llevan parte del grueso de las cantidades para recuperar a los países de la Unión Europea del desbarajuste económico que está suponiendo la pandemia del covid-19.

El Programa React UE tiene un presupuesto de 12.000 millones de euros y son una suerte de fondos estructurales cuya concesión controla la Comisión Europea.

Para la concesión de los fondos los países deben de presentar proyectos de reconstrucción que tiene que visar la Comisión Europea, que una vez aprobado cada plan «adelantará» el 50% de la cuantía.

30.000 millones de euros en los presupuestos del 2021

Si todo va como se espera el gobierno de España podrá contar, para los presupuestos del 2021 con un «maná» de 30.000 millones de euros.

A pesar de que parece una cantidad fabulosa solo supone la cantidad que el Estado se gastó en subsidios de desempleo cada año en los peores momentos de la anterior crisis, la financiera que comenzó en el 2008.

De cualquier modo, estamos hablando de cantidades máximas, y que están condicionadas, dado que la UE evaluará si se están gastando en proyectos que realmente luchen contra la crisis económica provocada por la covid-19.

Porque además de proyectos que merezcan la pena también se va a fiscalizar el plazo en el que se lleven a cabo, de manera que además de bien empleado, el dinero tiene que servir para solucionar en plazo los efectos de la crisis económica.

En caso de que en la fiscalización que va a llevar a cabo la UE considere que no se está trabajando en el sentido adecuado, las transferencias y préstamos podrían retenerse hasta que se subsanen las deficiencias.

Lo que, si parece seguro, tal como ha referido la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, es que el gobierno cuenta con dinero suficiente, asegurado ya ante la UE, para subir el «techo de gasto» de los PGE 2021 hasta los 20.000 millones de euros.

Cumplimiento

Aunque ya pueda resultar repetitivo y un «soniquete» la UE va a estar «encima» de los países miembros para que el dinero se emplee bien y los proyectos cumplan los objetivos temporales.

Los «hitos», esto es, la «hoja de ruta» de cada proyecto será pactada, por proyecto, entre cada país miembro y la Comisión Europea, y será condición obligada, su cumplimiento, para que la UE «abra el grifo».

A pesar de que para más adelante la UE tiene como condición la realización de reformas en los 27 países miembros – reforma del sistema de pensiones y del mercado laboral – en los próximos dos años lo único que se exige es que el dinero se emplee adecuadamente y en plazo.

En el caso de España la UE es meridiana: antes de nada, es necesario «arreglar» la economía y posteriormente ya será tiempo de llevar a cabo una profunda reforma del sistema público de pensiones y del mercado laboral.

De cualquiera de las maneras, los «vientos» en cuanto a doctrina económica son cambiantes, ya que todo el mundo recuerda las directrices que el G-20 estableció en 2010 para la expansión del gasto.

Pocos años después, las tornas cambiaron y desde el Banco Central Europeo, la Comisión y la UE vinieron «vientos» económicos que subrayaban sobre todo la necesidad que los Estados contuvieran el gasto público.

Tal como ha recomendado el FMI, que los gobiernos gasten todo lo que puedan y más, hace que los plazos para la inversión de los 70.000 millones de euros se acorten.

Los ministerios de Hacienda y Economía ya han nombrado comisiones para establecer planes para ver en qué se gasta el dinero, y una vez que la planificación ya este hecha se ejecuten lo antes posible los programas.

Plan E, un buen ejemplo

Fue el plan que puso en marcha el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y se basó, en esencia, en poner a trabajar a los desempleados en la construcción.

Desde Europa la directiva es que se inviertan los fondos en sectores que pueda crear empleo y al mismo tiempo permitan hacer crecer a la economía, pero muchos de esos planes para reflotar la economía son complejos.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – European Pairlament / slgckgc / fsecart / Thjis ter Haar / Wikipedia / Blog Entrepeneur / Plan E en Wikipedia

Lagarde asegura que el desempleo seguirá subiendo

A pesar de que el plan de rescate parece ya encarrilado a pesar de que todavía será sujeto de negociación, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, advierte que lo peor del desempleo está por llegar a Europa

La presidenta del Banco Central Europeo hace unas previsiones nada halagüeñas sobre el desempleo que ha provocado la crisis económica asociada a la pandemia de covid-19, y asegura que el mismo seguirá subiendo.

La que fuera también máxima dirigente del FMI exhorta a los jefes de gobierno a que el plan de recuperación sea amplio, rápido, flexible y firmemente anclado en las reformas.

A pesar de que los 27 tienen el firme propósito de realizar un plan de rescate de las economías europeas, todavía no hay nada cerrado en las negociaciones, aunque ya queda claro que en dicho plan de rescate se invertirán 750.000 millones de euros.

Una cumbre para lograr avances

Lo que si parece claro es que la reunión que están teniendo los equipos negociadores de los países miembros tiene que salir algo en claro, e inclusive la propia Úrsula von der Leyen ha exhortado a los líderes a aprovechar la cumbre.

Ha sido en la propia cumbre cuando la presidenta del Banco Central Europeo ha informado que lo peor está aún por llegar en lo que tiene que ver con el empleo: el desempleo llegará al 10% y afectará especialmente a los jóvenes.

La reunión entre los mandatarios, que se ha realizado por videoconferencia, tenía como objeto negociar el Fondo de Recuperación y el Marco Financiero Plurianual para los próximos siete años.

La cuantía de la ayuda es uno de los sujetos de negociación, máxime cuando los denominados «halcones» (Países Bajos, Suecia, Dinamarca y Austria) han puesto sobre la mesa el tamaño del fondo de rescate y la cantidad de las subvenciones.

Una de las peticiones de ese cuarteto, es que las subvenciones y los préstamos estén condicionados a la realización de todo tipo de reformas, sobre todo en lo que tiene que ver con los países del sur de Europa.

Mientras tanto, esos países del sur, a lo que aspiran es a que el dinero llegue a sus cuentas lo antes posible y al mismo tiempo que las condiciones para esas reformas no sean excesivamente onerosas.

Uno de los más beligerantes ha sido el canciller austriaco Sebastián Kurz, que ha exigido que las ayudas se vehiculen con préstamos, y en caso de que existan ayudas a fondo perdido, las mismas se justifiquen por parte de los Estados.

El joven político austriaco también ha reclamado que las ayudas tengan como destino prioritario reformas estructurales e inversiones de tipo ecológico, mostrándose contrario a que sea utilicen en asuntos como una renta básica universal.

Lo peor para el desempleo llegará ahora

Es la previsión que ha realizado Christine Lagarde, a pesar de que en estos momentos millones de trabajadores se encuentran protegidos por Expedientes de Regulación Temporal, pero tal como ha referido la abogada francesa, lo peor en cuanto al desempleo está por llegar.

El Banco Central Europeo estima que el desempleo puede llegar a subir hasta el 10%, lo que supondría una subida de hasta 4 puntos porcentuales.

Y todo ello a pesar de que el BCE considera que la actividad que están llevando a cabo los gobiernos y la UE está siendo efectiva de cara a los mercados, aunque también ha advertido que el fracaso puede estar a la vuelta de la esquina.

Un ambicioso plan de estímulos

Es lo que ha comunicado Von der Leyen a través de su cuenta de Twitter, una propuesta que se basa en un plan de 750.000 millones de euros, de los cuales medio billón de euros son subvenciones a fondo perdido.

La inyección económica irá destinada tanto a los países europeos especialmente castigados por la pandemia de coronavirus, pero también aquellos que se han visto sus economías afectadas por el confinamiento.

Pero la presidenta de la Comisión Europea también ha puesto el acento en que si los países europeos quieren salir de la crisis provocada por el covid-19 también tienen que realizar reformas y esforzarse.

Del mismo modo, la política alemana nacida en Bruselas considera que el multimillonario fondo de rescate también tiene que servir para que Europa se modernice, y con ello se posicionaba en consonancia con la canciller alemana.

Ángela Merkel realizó hace pocos días unas declaraciones en las cuales incidía en el hecho de que esta crisis ha demostrado la vulnerabilidad por lo que lo países europeos deben de demostrar su cohesión y la solidaridad entre ellos.

Otros líderes europeos también en la misma tónica

Otros líderes de instituciones europeas también han incidido en la misma línea que Von der Leyen, como han sido el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel y el del Parlamento Europeo, David Sassoli.

Michel, también vía twitter como von der Leyen, ha subrayado la responsabilidad colectiva de los jefes de Estado y de gobierno para llegar a un acuerdo con el paquete de ayudas, siendo ahora el momento de comprometerse.

Por su parte David Sassoli ha urgido a los países europeos a que se den prisa, de manera que se actúe con urgencia y valentía, ya que tanto las empresas como los ciudadanos de la Unión Europea necesitan de respuestas inmediatas.

La acción que se espera desde las instituciones de Europa, ha resaltado Sassoli, tiene que ser audaz y resolver la cruda «papeleta» que tienen presentes tanto los países europeos como sus ciudadanos.

Nuevos focos en Alemania

Concretamente el brote se ha producido en un matadero en la localidad de Guetersloh, situada en el centro de Alemania.

El brote de coronavirus ha sido de tal magnitud que las autoridades teutonas han decretado el confinamiento de hasta 7.000 personas, entre ellas incluidas las que trabajan en el matadero de la localidad.

Las autoridades del distrito donde se encuentra situada la localidad, han decretado una cuarentena del matadero, que pertenece al grupo empresarial Toennies, líder de la producción cárnica en Alemania, de entre 10 y 14 días.

A pesar de que se ha superado el umbral de contagios por cada 100.000 habitantes que determinaría el confinamiento de toda la población, las autoridades, al menos por el momento, han decidido no imponer esa medida.

Fuente – EL PAÍS / Ursula von der Leyen en Wikipedia / europa press

Imagen – Presidencia de la República Mexicana / European Parliament / Banalities / Nicola / EU2017EE Estonian Presidency / Watershed Post

De transferencias nada

A pesar de que todos los países europeos están de acuerdo en la necesidad de implementar un Fondo de Rescate, los estados del norte de Europa están en contra de que se trate de una inversión a fondo perdido, y valoran más la posibilidad de que se arbitre un sistema de préstamos

La negociación sobre un Fondo de Rescate, por el momento, se ha cerrado en falso, porque aunque la opinión de los 27 es que va a ser necesario, los países del norte de Europa, por lo menos hasta ahora, se niegan a que sea a base en transferencias.

La idea de Alemania y los Países Bajos es que el mecanismo de rescate se traduzca en préstamos que se harán a los países del sur de Europa – Francia, España, Italia, Grecia -, unos préstamos que esos países tendrán que devolver una vez que escampe.

Otros desacuerdos tienen que ver con la cuantía de Fondo de Rescate, que Italia y España quieren que sea al menos de más de un billón y medio de euros, y que a Holanda le parece fuera de lugar.

Una cumbre por videoconferencia

Debido a la situación de confinamiento que viven la mayor parte de los países europeos, la cumbre se ha desarrollado por videoconferencia y en poco ha avanzado debido al bloqueo de los países del norte de Europa.

Los países de sur, con Italia y España a la cabeza, lo que pretendían conseguir era un Fondo de Rescate que se basase en la transferencia, esto es, algo así como que la UE invirtiese a «fondo perdido» en el fondo.

Pero se ha encontrado con la negativa de los países del norte de Europa, encabezados por Alemania, Países Bajos y Finlandia, que como ya hemos explicado prefieren un mecanismo en el cual los estados pidan prestado dinero y luego lo tengan que devolver.

A pesar de la polémica, finamente se ha podido muñir un documento conjunto en donde los 27 se muestran convencidos en la necesidad de un plan de rescate europeo cuando se haya superado la crisis sanitaria del covid-19.

En la declaración final los países participantes consideran que tiene que ser la Comisión Europea la que haga las propuestas sobre el tipo de mecanismo de rescate que a ser utilizado como tabla de salvación contra la crisis sanitaria provocada por el covid-19.

Mimbres para un acuerdo

A pesar de que no ha habido un acuerdo sobre si el dinero que se invierta en el Fondo de Rescate será una aportación «a fondo perdido» o será un préstamo que habrá que devolver, si se ha generado un consenso sobre las cantidades a invertir.

El MEDE aportará 240.000 millones de euros, otros 200.000 millones de euros serán destinados a avales para empresas y el programa de desempleo SURE que estará dotado de 100.000 millones de euros.

Ese plan, con esa cuantía, entrará en vigor el próximo uno de junio, aunque como ya hemos indicado todavía no hay acuerdo sobre si será bajo la modalidad de préstamos o de aportaciones de la UE.

El plan de rescate, el 6 de mayo

Los primeros ministros de la UE han pedido a Úrsula Von der Leyen que el próximo 6 de mayo la institución que preside presente un plan estructurado de cómo se va a desarrollar el plan de rescate.

Los temas que todavía hay que dilucidar son la cuantía – aunque existe un acuerdo tácito para que supere el billón de euros -, y el mecanismo, esto es, si serán prestamos como pretenden los países del norte de Europa o serán transferencias tal como aspiran España e Italia.

Sureños manirrotos

Es lo que se puede leer entre líneas en las declaraciones del primer ministro holandés Mark Rutte, que considera que las cantidades que se manejan son enormes y que nos se justifican por una necesidad imperiosa.

Cuando habla de cantidades difícilmente justificables, Rutte se refiere a la suma de los 750.000 millones de euros que va a aportar el BCE y los 540.000 que aportará el Eurogrupo, una enorme cantidad de fondos que no se gastará a final de año.

Los holandeses no entienden porque todavía es necesario más dinero, por lo que pretenden que la CE se convierta en un «árbitro» que determine cuáles son las verdaderas necesidades que tienen el conjunto de los 27 miembros de la Unión Europea.

Merkel, también crítica

Otro de los países que también considera que la CE tiene que «entrar en harina» es Alemania, que siempre ha considerado exorbitantes las pretensiones económicas de los países del sur de Europa.

Del mismo modo que los Países Bajos, los teutones también son favorables a que el Fondo de Rescate se base en préstamos, y que luego cada país tenga que devolver la cantidad que se haya gastado en el rescate.

Lagarde «repartiendo juego»

Christine Lagarde también ha terciado en la polémica, ya que ha lanzado la más tenebrosa de las previsiones, afirmando que el PIB de la Unión Europea se podría contraer, este año, hasta un 15%.

De cualquier modo, comentaristas económicos se han aprestado a matizar las palabras de Lagarde, añadiendo que esa contracción económica solo se contempla en el escenario más extremo.

Sin embargo, en el escenario más plausible tal como está evolucionando la pandemia, «solo» se produciría una contracción del 9% en el año 2020, a pesar de que el FMI evalúa que en solo 3 meses se ha perdido ya un 4%.

Las propuestas del sur de Europa

Para Francia, España e Italia, la cuantía del Fondo de Rescate tendría que aportar unos fondos de al menos 1,5 billones de euros y la deuda tendría que ser emitida por la Comisión Europea y con bonos perpetuos.

Pero estos países siguen colisionando con los del norte en la naturaleza de fondo, ya que siguen pensando que debería ser una transferencia de la Comisión Europea a los países miembros, y no prestamos que habría que terminar devolviendo.

La diplomacia española optimista

Es lo que ha expresado Arancha González Laya que considera que existen mimbres para que el próximo 6 de mayo finalmente se produzca un acuerdo, a pesar de que todavía sería necesario limar muchas aristas.

En la misma línea se ha manifestado el presidente francés, Emmanuel Macron, aunque considera que el dinero que aporte Europa se debería repartir entre los países miembros en forma de subsidios.

Otros dirigentes europeos, como es el caso del primer ministro italiano, Giuseppe Conte, está alineado completamente con las tesis españolas, y que se debe tratar la pandemia con un problema de primera magnitud en las esferas social, económica y sanitaria.

Además, hasta ahora nadie se ha parado a valorar de que estamos, más que ante una pandemia, ante una crisis global que engloba lo social, lo económico, lo sanitario y que podría poner ante las cuerdas a las democracias occidentales.

Fuente – el diario

Imagen – World Bank Photo Collection / LSE in Pictures / Tixu Oty / Mireille L. / 401(K) / Lisa Federle / G20 Argentina / European Pairlament / World Trade Organization