La economía española caerá más

El FMI ha empeorado las previsiones sobre la economía española, estimando que el PIB caerá este año hasta un 12,8%, debido entre otros factores al confinamiento y una economía centrada en el sector servicios, y con una deuda pública que llegará al 124%, y que no se recuperará a niveles aceptables hasta 2050

El Fondo Monetario Internacional prevé que el batacazo que se va a dar la economía española va a ser todavía mayor que el que se preveía: ahora parece que el PIB retrocederá un 12,8% en el 2020.

Casi parece mentira que, en solo unos pocos meses, además de haberse desatado, por el virus covid-19, una pandemia tan grave que sus antecedentes más remotos hay que buscarlos en la «gripe española» de los años 1918 – 1920, haya provocado un desbarajuste económico a escala planetaria.

Las estimaciones de la organización que preside Kristalina Gueorguieva estima que el PIB español se deprimirá a unos niveles que no se conocían desde la guerra civil Española, muy superiores al provocado por la crisis financiera del 2008.

Eso supondrá, poniéndolo en euros, que España se «dejará» por el camino 160.000 millones de euros, con lo que las arcas públicas, vía impositiva, dejará de percibir un buen «pellizco» que se podría invertir en el Plan de Reconstrucción.

Solo parangonable a Italia

Las previsiones del hundimiento del Producto Interior Bruto para el país que gobierna Giuseppe Conte serán, también, del orden del 12,8%, un hundimiento sin precedentes en una economía, como la italiana, que avanzaba a «uña de caballo».

Las previsiones para el país que gobernase Benito Mussolini son que este 2020 pierda del orden de 180.000 millones de euros producto del desbarajuste económico provocado por la pandemia del covid-19.

De ellos, la «parte del león» provendrá de los 110.000 millones de pérdidas que arrostrará el sector turístico, que va a ser el más castigado con las restricciones impuestas – uso obligatorio de mascarillas, distancia social – producto de la crisis sanitaria.

Como las desgracias nunca vienen solas, el déficit escalará hasta el 10,4% del PIB, y la deuda pública alcanzará el 110% del Producto Interior Bruto, y todo ello no va sino a acrecentar el déficit estructural que tradicionalmente ya sufre Italia.

Decadencia económica a corto plazo en Europa

En el resto de los países europeos de nuestro entorno, el golpe a sus economías también va a ser brutal, de manera que ninguna de las grandes economías europeas va a poder esquivar la crisis económica que se avecina, y que ya está presente.

En el caso de Alemania, la bien llamada, por su volumen y pujanza, «locomotora económica» europea, la contracción de su PIB será del 7,8%, mientras que fuera del continente, la merma del Producto Interior Bruto de Reino Unido será del 10,2%.

Pero quien verdaderamente tiene unas previsiones económicas nefastas es el país que gobierna Emmanuelle Macron, que de unas previsiones de caída del PIB del 7,2% ha pasado a un 12,5%.

Una recuperación económica vigorosa en el 2021

Pero como toda moneda tiene cara y envés, a pesar de que los augurios económicos para Europa son terroríficos, pero el envés de dicho euro es que en el 2021 las previsiones son que todas las economías de la zona euro crecerán de una manera vigorosa.

Inclusive el crecimiento será superior al inicialmente previsto, de manera que en lo que respecta a la economía patria, crecerá un 6,3% el año que viene, aunque las previsiones iniciales eran de solo un 4,3%.

El «rebote» de la economía española será de la misma intensidad del que desarrollarán las economías del Reino Unido y de Alemania, y la campeona será Francia, que espera en el 2021 un crecimiento de su economía del 7,3%.

Factores que acentúan la caída

Los elementos que hacen pensar al FMI que el hundimiento de la economía española será del 12,8% este año son multifactoriales, y entre ellos se encuentran aspectos derivados del confinamiento y otros propios de la idiosincrasia de la economía española.

En lo que tiene que ver estrictamente con el confinamiento, el que hemos sufrido en España ha sido más largo y en el aspecto productivo de mayor intensidad ya que durante el «cerrojazo» solo estuvieron en funcionamiento sectores productivos esenciales.

Otro de los factores que ha favorecido el «batacazo» ha sido que el 95% del sector productivo español está formado por Pequeñas y Medianas Empresas, lo que se conoce con el acrónimo de PYME, lo que supone que tienen un menor «músculo» financiero.

Por otro lado, el porcentaje del PIB que proviene del sector turístico, uno de los más castigados con la recesión producto del covid-19, es muy importante, llegando al 12%, y es poco probable que el sector se recupere lo suficiente en lo que queda de temporada.

Un abril desastroso

Pero las cifras son más apabullantes si las estimamos mensualmente, ya que solo en el mes de abril el Producto Interior Bruto cayo en España, en solo dos semanas, un 34%, mientras que en la eurozona la caída fue «solo» del 21%.

Analizando por sectores, el sector servicios, muy mayoritario en nuestro país, sufrió una caída del 50% en el mes citado, y si se analizan solo tres de sus subsectores – comercio, transporte y hostelería – la depresión fue del 71%.

El gobierno admite las negras previsiones

Ha sido el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el que ha admitido que el futuro económico de España, al menos para este año, es sombrío, admitiendo como válida la actualización del FMI.

Pero que la institución que preside Kristalina Gueorguieva no es la única que ha empeorado el desempeño económico de España para este año, ya que entre las casas de análisis y las agencias de calificación la evaluación es similar.

Habida cuenta de esos fenómenos también preocupa que la deuda pública de nuestro país vaya a escalar hasta el 124%, ya que para encontrar semejante magnitud habría que echar la mirada atrás hasta la pérdida de las colonias de Cuba y Filipinas.

Abundando en el desastre la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, AIReF en siglas, indica que para recuperar los niveles de deuda pública de antes de la crisis del covid-19 serán necesarias décadas.

El organismo que preside Cristina Herrero estima que será necesario esperar hasta el 2050 para que la deuda pública se reduzca al 60% del PIB, que es la magnitud que ha establecido la Unión Europea en su Pacto de Estabilidad.

Fuente – EL PAÍS / el diario / Fondo Monetario Internacional en Wikipedia / Kristalina Gueorguieva en Wikipedia / Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal en Wikipedia

Imagen – zoetnet / European Parliament / eflon / Cristina Valencia / Alan Light / Nana B. Agyei / La Moncloa – Gobierno de España

Y lo peor puede venir en otoño

Negros nubarrones se ciernen sobre la economía española. La AIREF prevé un nuevo descalabro económico en caso de que se den por ciertas sus previsiones de que el próximo otoño habrá un nuevo repunte de covid-19

Son muchos los médicos, científicos e investigadores que anuncian que con la llegada del otoño podríamos encontrarnos con un rebrote del covid-19, y esperemos que si esto se hace plausible nos encuentre preparados.

Haciéndose eco de esa posibilidad, la AIREF, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, evaluando las consecuencias económicas que podría producir esa situación, augura que podría provocar otra catástrofe económica.

Ante una nueva oleada de la pandemia, el PIB se retraería un más de un 11%, y el déficit público escalaría hasta el 13,8%, lo cual superaría las peores previsiones del gobierno, que evaluaba una caída del Producto Interior Bruto del 9,2%.

Las previsiones del gobierno son correctas

Aunque la AIREF no duda del escenario económico que plantea el gobierno, también cree que en caso de una nueva oleada de covid-19 con la llegada del otoño, la situación económica podría empeorar.

El detonante de la hipótesis más catastrofista evalúa la posibilidad de que haya un repunte, en otoño, de la epidemia de covid-19, y las consecuencias, como ya hemos indicado se plasmaría en una depresión del 11% del PIB, y un aumento del gasto público que llegaría al 9,2%.

Ha sido Cristina Herrero, la encargada de comunicar el estudio que han realizado partiendo de un escenario con repunte de covid-19 el próximo otoño, en una comparecencia que ha sido telemática.

Herrero ha aprovechado su encuentro con los informadores para reconvenir al gobierno por no haber justificado suficientemente con datos sus perspectivas económicas, que han sido trasladadas a la Unión Europea.

Entre los datos que faltan, a decir de la AIREF, se encuentran el determinar el impacto económico real que va a tener la generosa política de avales que está ejecutando el gobierno, y también la duración, con el consiguiente gasto económico, que van a tener los ERTES que están en funcionamiento.

Diferentes escenarios: escenario uno, conforme a las previsiones del gobierno

A partir de los datos actuales, la AIREF ha proyectado diferentes escenarios, a cada cual más inquietante, llegando inclusive a evaluar la posibilidad de una «tormenta perfecta».

La primera de esas proyecciones, la más favorable, establece las consecuencias probables que el plan de desescalada del gobierno llegue a buen puerto y no haya ningún tipo de disrupción sobre el proceso.

El fin del desconfinamiento se produciría el 15 de mayo y evalúa que se produciría una paulatina recuperación de la actividad económica, eso sí, con las consabidas limitaciones de seguir conteniendo un virus para el que todavía no hay vacuna.

A pesar de ser la posibilidad más favorable, el descalabro económico no dejará de ser mayúsculo: el PIB se «dejaría» un 8,9%, el empleo dejaría sin empleo al 9,7% de la población activa y el déficit público sería del más del 10%.

Producto de la inversión que está teniendo que hacer el gobierno, la deuda pública se dispararía hasta el 115% del Producto Interior Bruto.

La recuperación, que tendría la fisonomía de una V asimétrica, comenzaría en el 2021, con un crecimiento en el empleo del 2,6%, el déficit público descendería en 3 puntos, pero la deuda pública llegaría al 117%.

Diferentes escenarios: escenario dos, repunte del covid-19 en otoño

Nos encontraríamos ante una situación más peliaguda, tanto en lo sanitario como lo económico y el nódulo central de esta hipótesis es que llegado el otoño tenemos un rebrote del coronavirus.

En este escenario dos nos encontraríamos ante una apertura económica y social mucho más lenta, y un nuevo brote de covid-19 que obligaría a un nuevo «cerrojazo» de un mes para domeñar la pandemia.

Con esa hipótesis el PIB se dejaría un 11,7% en el 2020, la destrucción de empleo llegaría al 12,9% y se llegaría a un déficit público un 13,8%, llegando la deuda pública al 122%.

Aunque la recuperación económica también llegaría en el 2021, esta sería mucho más débil, con un crecimiento del PIB del 5,8%, una reducción de desempleo del 3,1%, un déficit del 9,4% y un aumento de la deuda pública hasta el 24%.

No se volvería a la situación previa en el 2021

En cualquiera de los dos escenarios de la AIREF, el año próximo no se lograría volver a la situación económica previa que teníamos hace solo unos meses, siendo la hipótesis más plausible que la recuperación llegue definitivamente en la segunda mitad del 2022.

El desglose es desesperanzador. El «cerrojazo» de 15 días por el estado de alarma ha restado un 1,6% al Producto Interior Bruto, el mes de abril en el que se vetó las actividades laborales no esenciales ha rebajado el PIB en un 3,1%.

Y la suma sigue: la prórroga del estado de alarma ha destruido un 4% de la riqueza nacional que se genera en un año, y la afectación al sector turístico restará un punto y seis décimas a la economía española.

Recomendaciones de la AIREF

Para hacer frente al peor de los escenarios, el organismo de fiscalización recomienda al gobierno desarrollar planes a corto y largo plazo, y recomienda que el gobierno haga efectiva la denominada cláusula de confidencialidad.

Invocando dicha cláusula, el gobierno podría eludir sus obligaciones fiscales, y gastar a manos llenas en el plan de rescate, dejando la disciplina fiscal cuando se haya logrado dominar la pandemia.

Coincidencia con el gobierno

En esencia, el escenario, al menos el primero de ellos, es similar al que está manejando, como hipótesis, el gobierno.

El ejecutivo de Pedro Sánchez prevé una caída del PIB del 9,2%, pero con un crecimiento de la riqueza generada por la nación de un 6,8% en el 2021, esto es una recuperación en V asimétrica y no en V como sería deseable.

De cualquier modo, también hay discrepancias, ya que la V que prevé la AIREF es más simétrica, que niega la hipótesis del gobierno según la cual para finales del 2021 se habría recuperado la situación económica previa a la crisis.

Sin embargo, desde el organismo que presidiera José Luis Escrivá, hacen la evaluación de que para esas fechas todavía se estará cinco puntos por debajo de las tasas de crecimiento previas a la pandemia.

Fuente – CincoDías / Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal en Wikipedia

Imagen – texaus / psoe / Pacopac / Wikipedia / JJBers / AIReF / La Moncloa – Gobierno de España