España no crecerá tanto

Las previsiones del gobierno sobre la recuperación económica, las más halagüeñas posibles, no se cumplirán, al menos según la previsión de FUNCAS, el laboratorio de ideas de la Cajas de Ahorro Españolas, que prevé un crecimiento menor y una recuperación más lenta

Es la previsión que hace FUNCAS, la Fundación de las Cajas de Ahorro, un think tank que piensa y repiensa la economía del país.

Y la causa no será otra que el retraso de la vacunación en España, lo que aleja a nuestro país de un horizonte en donde para el verano al menos el 70% de la población está inmunizada.

En cuanto al crecimiento del PIB, para el servicio de estudios de las cajas es de ahorro, en este año 2021 la economía española crecerá un 5,7%, y un 6,3% para el año siguiente.

Ese crecimiento para el 2021 y el 2022 estará en dependencia del nivel de recuperación del turismo, una de nuestras principales industrias.

Proyecciones más pesimistas

FUNCAS hace una proyección más pesimista de la que ha aireado el gobierno, que prevé para este año 2021 un «rebote» del PIB del 7,2%.

Sin embargo, y no es baladí, las previsiones de las cajas de ahorro españolas son muy similares a las que ha realizado el Fondo Monetario Internacional (5,9%) y la Comisión Europea (5,6%).  

En cuanto a la «inyección» de capital europeo, en este 2021 la influencia en el PIB patrio será del 1%, y llevará tiempo que los 140.000 millones de euros hagan efecto en la economía española.

Como ya hemos indicado FUNCAS considera que el ímpetu de la recuperación dependerá del desempeño del sector turístico, del que depende, o dependía, el 13% del PIB de nuestro país.

También en dependencia de las vacunas

Es el aspecto que le da la mayor porción de incertidumbre a la recuperación económica española, y no es otra que el número de ciudadanos que puedan ser vacunados hasta el verano.

Inclusive la recuperación económica también va a depender de como vaya la vacunación en el Reino Unido, uno de los principales exportadores de turistas hacia nuestro país.

En el escenario más optimista, en el cual se lograría un 50% de ocupación, el crecimiento del PIB podría llegar a repuntar un 7%.

En caso de que el sector turístico solo lograse recuperarse un 12%, el crecimiento del Producto Interior Bruto solo crecería un 4,2%.

Sin embargo, aunque la evolución del turismo también va a depender de como anden las vacunaciones en los países emisores de turistas, la situación epidemiológica en España va a ser esencial.

Para verano debemos de convertirnos en un país sinónimo de seguridad por tener la pandemia, sin no extinguida, por lo menos controlada. Debemos de ser un país seguro desde el punto de vista sanitario.

Dos escenarios en el 2021

Un montón de indicadores que han sido malos, como el índice de ocupación y la actividad manufacturera, hacen pensar a FUNCAS en este 2021 tendrá dos escenarios.

Un primer semestre donde la pandemia seguirá siendo la protagonista y mediatizará la recuperación económica, y un segundo semestre caracterizado por la aceleración económica impulsada por el consumo.

Además, la recuperación de la economía en España estará determinada por varios factores, y el más importante de ellos tendrá que ver con las vacunaciones, tanto las que se produzcan en nuestro país como las de los países que son emisores de turistas.

En la recuperación también tendrá importancia las ayudas directas que la actividad productiva, y especialmente la industria del turismo reciba para reflotar el sector.

Por último, el gobierno también tendrá que realizar reformas en la economía que puedan servir como multiplicadores de los 140.000 millones de euros que van a llegar de Bruselas.

Déficit y deuda desbocada

A pesar de que se tiene la casi certeza de que en el 2022 se producirá el despegue económico, tanto el déficit público como la deuda pública continuarán desbocados.

Las previsiones de déficit público son que será del 8% en el 2021 y del 6,7% en el 2022, aunque la deuda se estabilizará, para el 2022 será casi del 120%.

Por todo ello desde FUNCAS, el servicio de estudios del BBVA y hasta el Banco de España consideran que sería una mala política subir más el Salario Mínimo Interprofesional, a pesar de que todos los sindicatos y algunos agentes sociales lo reclaman.

España a la cabeza de la inmunización en Europa

A pesar de los malos datos de vacunación en España, donde está inmunizado algo más del 2% de la población, nuestro país ofrece una de las mejores ratios de vacunación si se le compara con los países europeos de nuestro entorno.

Los malos datos de España han podido ser, en parte, enjugados a partir de febrero, cuando la llegada masiva de varios tipos de vacunas nos ha permitido tomar la delantera a Alemania e Italia.

Mientras que España, como la mayor parte de Europa, ha optado por una vacunación completa, es decir, en el caso de las vacunas de Astra Zeneca y de Pfizer por poner las dos dosis, con un impasse de dos semanas.

Otros países, como el caso del Reino Unido han optado por poner el mayor número de primeras dosis de vacuna, encomendándose a la diosa fortuna de que cuando se necesite inocular la segunda dosis, hayan llegado las remesas suficientes.

Vacunar, un ahorro de dinero

En esta pandemia, como en epidemias anteriores, la vacunación sigue siendo, además de la mejor opción desde el punto de vista sanitario, también un importante ahorro de dinero.

El SARS-CoV-2 ha hecho perder a España el 11% de su PIB, lo que en dinero «contante y sonante» ha supuesto 140.000 millones de euros.

Por otro lado, la inversión que va a tener que hacer el país en vacunas va a ser de 1.000 millones de euros, lo que se ha perdido de PIB durante solo dos días.

Una inmunización del 70% de la población, lo que se conoce como «inmunidad de rebaño» posibilitaría abrir la economía mucho antes, volviendo a la senda de la recuperación económica.

Ahora Pfizer permite una sola dosis

Es a la conclusión que ha llegado una investigación que ha sido publicado en el prestigioso New England Journal of Medicine, que indica que la eficacia de solo una dosis de la vacuna desarrollada por BionTech y Pfizer proporciona una inmunidad del 92,6%.

La dosis «de recuerdo» hace subir la inmunidad hasta el 94,8%, solo un 2% más, por lo que sería posible vacunar con solo una dosis.

De este modo, con una sola dosis, se podría vacunar a todos los grupos prioritarios, dejando para más adelante al resto de la población, de manera que la «inmunidad de rebaño» se lograría antes.

Fuente – EL PAÍS / elEconomista

Imagen – Rubén Vique / Kevin Doncaster / NIAID / Alan Light / Pictures of Money / Phil Roeder / Nathan Forget / Marco Verch

Annus horribilis para el turismo en España

El desplome del sector turístico en España producto de la crisis del SARS-CoV-2 es más que evidente: ha pasado de suponer el 13% del PIB a ser solo el 4%, con un sector que tardará en recuperarse, y eso en las previsiones más halagüeñas, al menos dos años

El Plan B del sector turístico español, estimular la demanda interna después de la desbandada del turismo internacional, principal «maná» del sector, ha «pinchado rueda».

El turismo interior, además de viajar mucho menos que en años anteriores, producto del miedo al contagio del SARS-CoV-2, ha gastado mucho menos que en años anteriores, en concreto un 40% menos.

Un sector arrasado

De año aciago se puede calificar el 2020 para el sector turístico español, que ha provocado que el sector haya entrado en barrena, máxime cuándo supone el 12% del PIB español en el 2019.

La debacle del sector ha hecho que este año 2020 el aporte del sector turístico haya supuesto solo un magro 4%, aunque las aspiraciones eran mayores.

Precisamente porque se pergeñó una posible solución, que el turista nacional supliera al extranjero, que no se ha producido a pesar de las rebajas que el sector ha establecido en sus tarifas.

Una fórmula que no ha funcionado

Sin embargo, el turista español fue prudente y pesó más el miedo al SARS-CoV-2 que viajar aprovechando las jugosas ofertas que presentaban tour operadores y las cadenas hoteleras.

Los números «cantan»: este año 2020 los ingresos de sector turístico han sido solo el 40% de la facturación del 2019  y el turista nacional viajó un 42% de lo que lo hizo en el anterior ejercicio fiscal.

Los ingresos entre enero y septiembre del 2020 supusieron una facturación 15.150 millones de euros, mientras que en el mismo periodo del año anterior los españoles nos gastamos en viajes algo más del doble de esa cantidad.

Sin embargo, el turismo nacional no ha caído tanto como lo ha hecho el extranjero, que ha supuesto una bajada del 78% con respecto al mismo periodo del año 2019.

El sector saca conclusiones

La primera de ellas es que el sector turístico español pivota sobre el turismo extranjero, mientras que no ha «cuidado» el mercado interior de turistas españoles, lo cual explica en buena medida el desbarajuste que vivimos.

EXCELTUR, la patronal del sector, evalúa las pérdidas de este 2020 en 110.000 millones de euros, lo que ha provocado un enorme boquete en la economía nacional, ya que el 13% de la misma provenía de este sector.

Las pernoctaciones también bajan, en el caso del turista nacional en un 28%, ya que muchos o bien han preferido pasar las vacaciones en segundas residencias o bien en casas de familiares y amigos.

Si tenemos en cuenta las pernoctaciones que afectan al sector turístico – hoteles, casas rurales, campings – la caída es del 50% con respecto al año anterior.

Darwinismo turístico

Aunque nadie duda, y más tras hacerse manifiesto que las vacunas son eficaces, que se ve la luz al final del túnel, más peliagudo va a ser saber cuántas empresas turísticas se van a quedar en el camino.

Además, la pandemia de SARS-CoV-2 no es el único problema que acecha al sector, ya que, con el BREXIT, aunque parece que civilizado, también se ven incógnitas en el horizonte debido al «peso» de los turísticas británicos en España.

Otro elemento para tener en cuenta es la «resaca económica» que va a provocar la crisis del SARS-CoV-2, inclusive una vez que se haya superado el problema con la vacunación masiva de la población.

Al mismo tiempo, los españoles se han embarcado en una carera ahorradora por lo que pueda pasar, y hay que recordar que los gastos turísticos y de viajes suelen ser una de las últimas prioridades de las personas en una crisis económica.

Travesía por el desierto

Los analistas, como suele ser habitual en estas circunstancias, se preguntan cuándo remontará el vuelo el sector, y los cálculos más optimistas hablan de que no será hasta el 2023 cuando se puedan recuperar los niveles anteriores a la pandemia.

Por subsectores, el turismo foráneo se podrá recuperar este 2021, al menos en un 40%, y para el 2022 ya habrá retornado hasta un 80% de los visitantes extranjeros.

La recuperación también irá por regiones, y las islas serán las últimas de volver a tener «tono muscular» debido a que son dependientes del transporte aéreo, también muy tocado por la pandemia.

Sin embargo, el gobierno considera que una vez que haya sido vacunada más del 70% de la población y logremos la «inmunidad de rebaño», allá por Semana Santa, el sector podría hacer una buena «caja» en esa campaña.

Primero los nacionales y después los foráneos

 Son muchos los analistas que coinciden en que primero se recuperará, además de una manera muy rápida, el turismo nacional y con posterioridad el foráneo.

En este último caso la recuperación de volúmenes precrisis tardará al menos dos años, hasta que los destinos turísticos nacionales puedan volver a resultar atractivos – y seguros – para los turistas de allende nuestras fronteras.

Aceleración de la transformación

La crisis ha llegado en un momento en el cual el sector estaba en plena transformación y los expertos están convencidos que la pandemia de SARS-CoV-2 no va sino a acelerar esas transformaciones.

Además, se espera que el «maná» de los 140.000 millones de euros que viene de la Unión Europea caigan, al menos un buen «pellizco» en el sector turístico español.

Pero para que pueda lograr eso, el gobierno y el sector turístico tiene que presentar proyectos viables en los cuales se pueda invertir ese dinero.

Los dos elementos de transformación que va a acelerar esta crisis van a ser la sostenibilidad y la digitalización del sector, por otro lado, un «mantra» que parece replicado de otros sectores pero que se quiera o no va a ser el futuro.

En el caso de las islas Canarias y las islas Baleares, sus gobiernos autonómicos han contratado a consultoras, como KMPG, para que les ayuden a que la recuperación del turismo sea más vigorosa y más rápida.  

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Evgeny Isaev / Aaron / Thomas Depenbusch / Steven Miller / Bryn Pinzgauer / Peter Dowley / Lauren Manning / Goran Has

Crece el empleo

El empleo, aunque resentido por los meses de confinamiento, vuelve a reverdecer adoptando una fisonomía como un verano cualquiera, a pesar de que no se ha conseguido recuperar el empleo perdido y los datos son peores que el año pasado por estas fechas

Y también decrece el número de desempleados, que son casi 90.000 menos en las listas del desempleo, lo que supone el mejor dato desde 1997.

A pesar del buen dato del empleo, no se ha logrado llegar a nivel de ocupación de antes de la pandemia de covid-19.

El desplome de los meses en los cuales estuvo en vigor el cerrojazo, en mayo y junio se recuperó algo el empleo y el espaldarazo definitivo se ha producido en el mes de julio.

En términos relativos supone el mejor dato del empleo desde el 2005, y se han ocupado 161.217 españoles más.

No se recupera toda la destrucción de empleo

Aunque el dato de empleo es muy bueno no se logra recuperar todo el empleo que se ha perdido producto de la pandemia de covid-19, a pesar de que muchos trabajadores siguen manteniendo el empleo gracias a los ERTE.

Julio supone medio millón menos de empleados que los que había en el mes de febrero, el último mes antes de que se desencadenase la pandemia del covid-19, y eso no son los peores datos.

Si comparamos los datos del empleo de julio del 2020 con los de hace un año, la pérdida de empleo es de 750.000 personas menos y el número de desempleados, suma, en comparación con hace un año, 761.000 más.

Desde la Seguridad Social se explica que los buenos datos de julio se explican por el hecho de que los datos de empleo eran malos producto de la crisis laboral desencadenada por el covid-19, y el rebote era de esperar.

Sujeto a la estacionalidad

En los buenos datos de empleo se entiende porque, a pesar de que la campaña veraniega no va a ser buena, el verano siempre hace surgir más empleo.

Como es habitual, los sectores que emplean a más personas en verano, como la hostelería, sanidad y comercio han «tirado» con fuerza del empleo.

Al mismo tiempo, las buenas cifras de empleo se entienden por el hecho que las contrataciones que estaban previstas para los meses del «cerrojazo», y que no se pudieron hacer en ese periodo, se están haciendo en lo que queda de verano.

ERTES

En estos momentos en los Expedientes de regulacón de empleo temporal se encuentran 1,18 millones de trabajadores, aunque se ha producido una mejora, ya que llegaron a estar en esa situación laboral 3,4 millones de empleados.

Ya desde el mes de junio, muchos trabajadores se han ido reincorporando escalonadamente a sus empleos, siendo junio el mes que más empleo en regulación se han recuperado, llegando a 1,2 millones de puestos de trabajo.

En julio, aunque se ha seguido recuperando empleo que estaba en regulación temporal, pero menos que el mes anterior; con todo el número ha ascendido a 600.000 personas.

La principal incógnita es saber, de los 1,2 millones de trabajadores que se encuentran todavía en Expediente de Regulación de Empleo volverán al trabajo.

Lo que temen autoridades laborales y sindicatos es que muchos Expedientes Temporales de Regulación de Empleo se conviertan en ERES, esto es, en despidos masivos.

Incidencia real en el empleo

Será en los meses que quedan de verano cuando se podrá percibir de manera la afectación real que ha tenido en el empleo la crisis sanitaria del covid-19.

Cuando se sepa el número exacto de ERTES que se conviertan en ERES será el momento de ver la destrucción real de empleo que ha producido la crisis.

Principalmente en sectores muy sensibles en España y que en nuestro país emplean una gran cantidad de mano de obra: turismo, comercio o transporte.

Además, el desempleo, el que finalmente se haya destruido, también será por regiones, especialmente aquellas zonas turísticas como las islas Baleares, islas Canarias o zonas de la Península.

No todos recuperarán el empleo

Es algo que el ministerio de Trabajo, empresarios y sindicatos ya tienen meridianamente claro, y es que muchas personas se quedarán en la cuneta, laboralmente hablando.

Por lo menos, ministerio de Trabajo e interlocutores sociales han logrado que los ERTE se prorroguen hasta el 30 de septiembre, aunque la ministra de Trabajo Yolanda Díez ha indicado que se podrían prorrogar todavía más.

Pero otros miembros de la intelligentsia económica de este país, caso del gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha indicado que sería necesario ser más «selectivos» con las ayudas.

La tesis de Hernández de Cos es que lo que no se puede es seguir insuflando oxígeno a empresas que se ve bien a las claras que no son viables, convirtiéndolas en compañías «zombis» que no tiene ningún futuro.

Divergencias con la EPA

Lo primero que se observa es que los datos que aporta el ministerio de Trabajo y los de la Epa difieren sustancialmente, lo que tiene su explicación.

La principal diferencia, y de ahí los diferentes resultados, proviene del hecho de que la toma de datos se ha hecho en momentos diferentes, dicho de otra manera, no se han hecho al mismo tiempo.

La Encuesta de Población Activa toma datos durante 13 semanas consecutivas, y sus resultados son más fieles para interpretar el estado del mercado de trabajo el pasado mayo, pero no lo que sucede con el empleo a principios de agosto.

En cuanto al número de contratos que se firmaron en julio, un índice que el mercado laboral, a trancas y barrancas, vuelve a la normalidad, es de 1,5 millones.

A pesar de ello, el dato de contratos firmados, con respecto al mismo mes del año 2019, es un 30% menor, por lo que el dato no se puede calificar como bueno.

Esperar a ver

Sin embargo, nadie puede con seguridad afirmar que derroteros seguirá el mercado laboral en nuestro país.

Y sobre todo porque nadie sabe cómo va a evolucionar la pandemia, en unos momentos en los cuales hay más de 500 brotes activos en España.

Nadie puede asegurar que no nos encontremos ante una segunda oleada del covid-19, que podría evolucionar, en el peor de los escenarios, hacia un nuevo confinamiento.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – olle svensson / Ken Dixon / Evgeniy Isaev / Tripp / Back9Network / Roger Jones / Alan Bateman / Christian