Caída histórica del PIB del Reino Unido

El segundo trimestre del año 2020 ha sido luctuoso para Londres, que ha visto como perdía el 20,4% de su PIB, con la configuración de una «tormenta perfecta» desde el punto de vista económico de la cual le va a resultar difícil superar

 Se tratan de unas cifras históricas de las cuales no se recuerda algo parecido en los anales económicos del país que gobierna actualmente Boris Johnson.

Es la primera vez en 11 años que la economía más robusta de Europa, siempre después de la alemana, entra en recesión.

En el segundo trimestre del año, el PIB se ha desplomado un 20,4%, a buen seguro producto del «cerrojazo» que tuvo que imponer el gobierno para hacer frente al avance imparable de la pandemia.

Algo nunca visto

Como “situación sin precedentes” ha calificado la situación económica del Reino Unido el ministro del ramo, Rishi Sunak, un «golpe» que es mayor que ha sufrido cualquiera de las economías de los países que pertenecen a la Unión Europea.

Hay que tener en cuenta las implicaciones de que la segunda economía más robusta de Europa, siempre por detrás de la alemana, esté en una profunda recesión.

El ministro ha declarado, sin ambages, que hay que prepararse para lo peor y que los niveles de desempleo seguirán aumentando, habiendo crecido el paro, entre abril y junio, en 220.000 personas.

La situación, en cuanto al mercado laboral, ha admitido el político conservador, no se prevé que mejore, es más todo apunta a que aumentara el número de desempleados.

Por si la situación no fuese los suficientemente grave, en pocos meses se escenificará el «divorcio» entre la Unión Europea y el Reino Unido, con una factura que caerás de manos británicas.

Cifras, tristemente, de récord

El hundimiento de la economía británica es el mayor entre todas aquellas que pertenecen a la zona euro, inclusive superando el «batacazo» de España.

España, también ha batido su propia marca, ha destruido el 18,5% del su Producto Interior Bruto, mientras que Francia «solo» ha perdido un 13%.

Todo ello hace que el ejecutivo de Boris Johnson vaya a mantener las medidas de estímulo económico más allá de lo que tenía previsto, como una manera de insuflar oxígeno a un tejido productivo maltrecho.

Un hundimiento progresivo

La caída del PIB británico no ha sido «flor de un día» sino que según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS), el proceso de progresiva recesión se inició en el primer trimestre del año con la caída de un 2,2% del PIB.

El momento en el cual comenzó el declive pronunciado fue a partir de abril, cuando la población británica fue objeto de confinamiento, debido a que la obtención de la inmunidad de rebaño lo único que estaba provocando es miles de muertos.

A pesar de que todos los sectores económicos sufrieron la caída de actividad, los sectores más castigados fueron restauración, hotelería, industria, transporte, construcción e industria.

Pero lo más preocupante podría venir del futuro cercano, con dos amenazas que se ciernen sobre el Reino Unido: una segunda oleada de la pandemia y el incierto futuro económico fuera de la Unión Europea.

Un BREXIT con pocas certidumbres

Las relaciones de Gran Bretaña con la Unión Europea siempre han sido tormentosas, pero a partir de la decisión de los británicos de dejar la UE, esas y las conversaciones han sido a «cara de perro».

A pesar de que finalmente se logró negociar una retirada ordenada de la Unión, la pandemia lo ha trastocado todo, tanto en lo que tiene que ver con Europa como con el Reino Unido.

En situaciones de crisis como la actual, con una crisis sanitaria que ha devenido en crisis económica, todos los países se repliegan a sus fronteras nacionales buscando soluciones individuales que solo pueden pasar por lo colectivo.

Alto déficit público

A pesar de que las administraciones tories por lo general son proclives a no gastar más de lo que se ingresa, a pesar de eso, el Reino Unido lleva años incurriendo en altos déficits públicos.

El gobierno británico es consciente de que el futuro más próximo depara aumento de los niveles de desempleo y a pesar de ello se niega a prorrogar los ERTE más allá del mes de octubre.

Lo que Boris Johnson preveía – nos referimos al BREXIT – como una nueva era caracterizada por el desarrollo económico sin los lastres de las legislaciones comunitarias, ha devenido en un auténtico desastre.

El país que comandase Winston Churchill se había embarcado además en un ambicioso programa de inversiones públicas que «tirara» de la economía, una vez abandonadas las exigentes regulaciones de la UE.

A pesar del negro panorama, el gobierno ha declarado que no es momento de volver a las políticas de austeridad, máxime cuando el propio FMI ha invitado a los gobiernos a que gasten «a manos llenas».

Cifras de desempleo preocupantes

Solo en el segundo trimestre del año han perdido su empleo 220.000 británicos lo que pone la tasa de paro en el 3,9%.

A pesar de que, en otras latitudes, caso de España, esos niveles de desempleo se calificarían como ridículos, la realidad es que para un país que ha gozado durante décadas de pleno empleo, esas cifras son preocupantes.

Y el descalabro en el empleo no ha sido mayor debido a que el gobierno que dirige Jonhson, como otros gobiernos europeos, ha recurrido a «artificios» como es el caso de los expedientes de regulación de empleo temporal.

La mayoría de los analistas económicos del Reino Unido están temerosos que un aumento de desempleo pueda llevar al traste la recuperación económica que ha diseñado Rishi Sunak.

Máxime cuando, ya no contando con el respaldo de la Unión Europeo, van a tener que ser los propios británicos los que financien, en solitario, su plan de recuperación económica.

Reino Unido no puede contar con las fabulosas cantidades de dinero que está movilizando la Unión Europea para su propio rescate, que, en el caso de nuestro país, entre subsidios y préstamos, alcanzará los 40.000 millones de euros.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Olga Berrios / UK in Japan / Larry Koester / candi / John Worth / Abi Begum / Bytemarks

El turismo afectado por la cuarentena británica

Producto de la situación de rebrote masivo que está sucediendo en el país, y por consiguiente la cuarentena que ha establecido Reino Unido para cualquiera que viaje desde España, los valores bursátiles del sector turístico y de las aerolíneas están siendo ferozmente castigados

Los valores bursátiles de la Bolsa española ligados al turismo se están viendo fuertemente golpeados por la decisión de Reino Unido de imponer una cuarentena a todos los viajeros que lleguen desde España.

Y ello además acompañado que grandes turoperadores europeos han cancelado todos los paquetes turísticos que tenían contratados en la Península, en el caso del turoperador alemán TUI hasta el 9 de agosto.

Caída en picado de las cotizadas

Las cotizadas, caso de Meliá, IAG, Anea o Amadeus han recibido un severo correctivo, que ha hecho caer el precio de la acción, unos valores que ya estaban muy castigados por las pobres previsiones del sector para este verano.

A pesar de que también ha habido jornada en las cuales los valores turísticos han dado un «petardazo», el ciclo estaba siendo bajista desde que se preveía que la temporada turística en España iba a ser floja producto del coronavirus.

Pero ahora, con las noticias que afirman que estamos ante la segunda oleada del covid-19, y con muchos países a punto de cerrar fronteras con España, los valores que están ligados a empresas turísticas o aerolíneas, vuelven a hundirse.

Un espejismo de recuperación

Uno de los casos más «sangrantes» es el del hub de aerolíneas IAG, que a inicio de año cotizaba a 8 euros la acción y que debido a la cancelación de casi toda su operativa aérea, ha visto como el título se depreciaba un 75%.

El pasado 14 de mayo tocó fondo, con una cotización por título de 1,80 euros, lo que deja el capital social de la empresa bajó mínimos.

Bien es cierto que la tímida recuperación del sector y la actividad, tras la desescalada y que prometía recuperar la temporada, había producido un «rally» que había revalorizado el valor del IAG hasta en un 120%.

Concretamente en la sesión de hoy, IAG que se ha «dejado» casi un 6%, y la cotización de cada título ha quedado en los 2,055 euros, lo que supone quedar un 50% por debajo del mínimo alcanzado hace mes y medio.

Una auténtica sangría

Es la que se está produciendo en el sector turístico español y en las aerolíneas participadas por capital español después de que ya casi todos los expertos afirmen que estamos ante una segunda oleada de la pandemia de covid-19.

En la jornada bursátil de hoy todos esos valores han caído «a plomo», impulsada también la caída porque Reino Unido ha establecido una cuarentena de 15 días a todos los viajeros provenientes de España.

Eso sobre todo lastra la llegada de británicos de vacaciones a España, debido a que son pocos los británicos que se arriesgan a visitar nuestro país, si luego saben que tendrán que estar 15 días en el «dique seco».

Comportamiento diferente según el grupo

En el caso de la línea de bajo coste Ryanair, no establecerá modificaciones en sus vuelos entre Reino Unido y España, manteniendo los programados.

Mientras tanto, y como ya hemos indicado, el turoperador TUI cancelará todos los paquetes turísticos que tenía contratados en España hasta el próximo 9 de agosto, y a partir de ahí evaluará la situación epidemiológica de nuestro país.

En el caso de TUI los únicos destinos turísticos que se mantienen sin cambios son Canarias e islas Baleares.

La patronal del sector turístico, Hosteltur, cifra en 8.700 millones de euros las pérdidas que se pueden dar en el sector debido a la cuarentena que ha impuesto el Reino Unido y afectará tanto a los meses de agosto y septiembre.

Ventas masivas

Debido a las malas previsiones para las cotizadas del sector turístico y de las aerolíneas, los inversores se han lanzado a una venta masiva de valores de esos rubros.

En lo que respecta a IAG, las caídas han sido del 10%, y sus pérdidas desde enero ha sido del 71,5%, mientras que Ryanair se mantiene, seguramente debido a que ha informado que mantendrá todos sus vuelos.

El grupo hotelero Meliá ha caído un 6,4%, con lo que ha perdido la revalorización que había logrado en mayo y principios de junio, retrocediendo a valores que habría que buscar en otros ejercicios.

El «castigo» de Amadeus, un 2,66%, está amenazando más directamente los 20.000 millones de euros que tiene de capitalización y en lo que llevamos de 2020, se ha «dejado» un 40%.

Aena y NH también retroceden

La gestora de aeropuertos, Aena, también se ve depreciada debido a la dependencia que tiene del sector turístico, debido a que una buena cantidad de turistas, sobre todo los extranjeros, viene por vía aérea.

Cotizando a 111 euros por acción, en la sesión se ha «dejado» un 1,81% de su valor, mientras que la cadena Hotelera NH, ha perdido un 4,35%.

NH ha perdido un 40% durante lo que llevamos de 2020 y su capitalización es menor de los 1.000 millones de euros que llegó a valer.

España en el punto de mira

Los múltiples brotes de covid-19 que se están produciendo en España están haciendo que las cancillerías europeas se estén fijando en él, y para mal debido al miedo a que sus nacionales viajen a España y vuelvan con el «bicho».

Sin embargo, algo muy parecido – aparición de brotes – se está produciendo en el resto de Europa, por lo cual la situación da una impresión de que se está descontrolando, con el virus enseñoreándose de todo el continente.

A pesar de la mala situación, y por eso el ejecutivo negocia con el Reino Unido que las cuarentenas se apliquen solo a ciertas regiones, la situación epidemiológica en España es muy desigual.

A pesar de que en la zona noroeste de la Península el virus avanza como si de un «paseo militar» se tratase, en otras zonas del país la pandemia sigue dominada, por lo cual se puede viajar a ellas con completa seguridad.

Fuente – Expansión / EL PAÍS

Imagen – Nick Fewings / Benjamín Núñez González / Sam / Wikipedia / Sean MacEntee / Kevin Hutchinson / Manuel Flores / Mike McBey