Un Rato en el juzgado

Rodrigo Rato está a punto de volver a tenerse que sentar en el banquillo de los acusados, esta vez imputado por delito fiscal, blanqueo de capitales y corrupción por delitos contra la Hacienda Pública

El que fuera presidente económico en los gobiernos de José María Aznar, Rodrigo Rato, está a un paso de sentarse en el banquillo de los acusados, imputado por delito fiscal, blanqueo de capitales y corrupción.

Los presuntos delitos tienen que ver con la gestión de las partidas de publicidad cuando él era presidente de Bankia, además de ser investigado por la introducción de manera ilegal de 7,28 millones de euros en España.

Un lustro de investigación judicial

Han sido 5 años de pesquisas judiciales realizada por el juez Antonio Serrano – Arnal, y en donde el objeto de investigación ha sido la licitud, o no, de la fortuna de Rodrigo Rato.

En el proceso judicial, a punto de incoarse, también serán investigadas otras 13 personas, además de expresidente de Bankia.

Inclusive también se va a imputar a dos personas jurídicas: un bufete de abogados y dos empresas que se habrían utilizado para el blanqueo de capitales.

Con dichas empresas y dirigido por el bufete de abogados, se creó una maraña societaria que permitió la repatriación de casi ocho millones de euros.

Hay delito

El titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Madrid, Antonio Serrano – Arnal considera que en las pesquisas que ha llevado a cabo sobre Rodrigo Rato hay indicios constitutivos de delito.

Entre ellos se encontrarían corrupción en los negocios, blanqueo de capitales y contra la Hacienda Pública, para lo que ha librado un auto que es el prolegómeno a la apertura de juicio oral.

El siguiente paso es que el juez libre un Auto de Juicio Oral, y daría verosimilitud al escrito de acusación que en el 2019 presentó la Fiscalía Anticorrupción por los contratos de publicidad de Bankia.

En el escrito, la Fiscalía Anticorrupción daba por demostrado que Rodrigo Rato había manipulado dichos contratos y solicitaba dos años de cárcel y 2,5 millones de euros de multa por esos hechos.

En libertad provisional

Es como se encuentra Rodrigo Rato desde el 12 de febrero, después de haber cumplido parte de la condena de 4 años y seis meses por el que había sido condenado por la Audiencia Nacional por el caso de las tarjetas «black».

En otro proceso judicial, el de la salida a Bolsa de Bankia, Rato ha sido absuelto como los otros 33 imputados.

Por ese caso, la Fiscalía había solicitado ocho años y medio de prisión por delitos de estafa y falsedad contable.

Actualmente, y aquí viene el nuevo vericueto judicial para Rato, el juez Antonio Serrano – Arnal establece que el expresidente de Bankia contrató los servicios de publicidad de las empresas Publicis y Zenith.

Según el auto del juez, las dos empresas, para conseguir el contrato, pagaron 2,2 millones de euros de comisiones, que se quedó Rato.

Investigado por la Unidad Central Operativa

A instancias de la fiscalía la UCO de la Guardia Civil descubrió que las comisiones fueron pagadas a una empresa de nombre Albisa Inversiones controlada por Alberto Portundo.

Dicho gestor trabajaba como consultor en Bankia, y fue contratado por el propio Rodrigo Rato mientras era el presidente de la entidad.

Parte del dinero que llegó a Albisa Inversiones fue transferida a Kradonara 2001, controlada directamente por Rodrigo Rato, y que cobró 835.024 euros.

Otros 190.000 euros fueron cobrados por Miguel Ángel Montero, un testaferro de Rodrigo Rato y que gestiona un buen número de empresas de la familia Rato.

Otra parte de ese dinero fue enviado a la empresa Bagerpleta GMBH, que se dedica a la explotación hotelera en Alemania, en un complejo proceso de ingeniería financiera.

Repatriación de dinero

En otra de las piezas, se está investigando la repatriación a España, por parte de Rato y por medio de diversas sociedades, de 7,28 millones de euros, al menos la mitad de origen desconocido.

El envío de dinero a España se ha producido por medio de testaferros y desde sociedades radicadas en paraísos fiscales y que se sustentan en falsos negocios lícitos.

Una de las sociedades más activas en el blanqueo de capitales ha sido la sociedad británica Vivaway y Kradonara, en especial esa última.

Desde Kadronara se ingresaba dinero en los diversos negocios que tenía Rodrigo Rato, con una fórmula que simulaba préstamos y negocios jurídicos.

Contra la Hacienda Pública

Es otro de los delitos que se imputan a Rodrigo Rato, entre los años 2006 y 2015, con la evasión en muchos de esos ejercicios fiscales de más de 120.000 euros, cantidad a partir de la cual se está cometiendo un delito.

El primero de los delitos tendría que ver con la repatriación de capitales de una manera opaca, mediante el uso de Kradonara, eludiendo sus responsabilidades fiscales.

La sociedad Vivaway, también controlada por Rato, otorgaba préstamos participativos a Kradonara, que esta nunca devolvía.

En otra vertiente del fraude, y mediante sociedades instrumentales, Rato facturaba por conceptos ficticios, como servicios profesionales o impartición de conferencias que nunca se producían.

Condenado por las tarjetas «black»

Fue en el 2018 cuando el Tribunal Supremo confirmó la sentencia que condenaba a Rodrigo Rato a cuatro años y medio de cárcel.

El caso de las tarjetas «black» consistió que, entre directivos y altos cargos, con unas tarjetas de crédito opacas, se gastaron 12 millones de euros, sin justificar.

En la trama también estuvo implicado Miguel Blesa, con el que compartió banquillo de los acusados, que según la Audiencia Nacional fue el «ideólogo» de dichas tarjetas de crédito opacas.

Es más, de los 12 millones de euros gastados, 9.300.000 euros se gastaron durante la época en la cual Miguel Blesa fue el presidente de la entidad financiera.

Sin embargo, la estructura que permitió el fraude se creó en el año 1988 para uso y disfrute del presidente de la entidad, consejo de administración y la comisión de control.

El uso de las tarjetas no estaba sujeto a fiscalización, por lo cual se dieron casos de consejeros que inclusive la utilizaban para sacar efectivo en cajeros automáticos.

Fuente – EL PAÍS / LA VANGUARDIA

Imagen – Convergència Democràtica de Catalunya / It`s no Game / Jobs for Felons Hub / Jorge Franganillo / Heralder / Rusty Clark / Agencia Tributaria / QuoteInspector