Topar las renovables

Es una de las soluciones que se están planteando en la Unión Europa, como una manera de hacer que la factura de energía sea menor. Una vez desplomado el suministro de gas, se intenta que las energías renovables no aumenten la factura del precio de la energía

Es la opción que baraja la Unión Europea para de ese modo hacer disminuir el precio de la electricidad. Sería una medida que se aplicaría en todo el territorio de la UE.

En el mismo orden de cosas, Bruselas también piensa que extender la “excepción ibérica” al resto de los países podría ser contraproducente debido a que podría incentivar el uso de combustibles fósiles.

El objetivo en estos momentos sería introducir todos los cambios posibles para impedir que el recibo de la electricidad siga escalando y ponga en solfa el crecimiento económico, lo que podría precipitar una recesión.

Reducir el precio de las renovables

Una de la manera de impedir el aumento del coste de la energía sería limitar el precio de las energías renovables.

Esta solución ha sido arbitrada por los técnicos de la Comisión Europea, a lo que se uniría una suerte de “apretarse el cinturón” en lo que se refiere a la energía, tanto en lo que tiene que ver con el consumo doméstico como con el industrial.

El aumento indiscriminado de la factura eléctrica está provocando unos aumentos de la inflación que llegan a cotas que solo se conocían hasta ahora en países en vías de desarrollo.

Para hacer disminuir esa inflación, que podría provocar una recesión económica en Europa – Estados Unidos ya ha entrado en recesión técnica – es necesario encontrar algún medio eficaz para hacer bajar el precio de la electricidad.

Inclusive se ha planteado la de hacer extensiva la “excepción ibérica” al resto de los países europeos, aunque de hacerlo, la UE tendría que lidiar con consecuencias que pueden llegar a ser imprevisibles.

Intervenir el mercado eléctrico

Es algo que la Unión Europea también tiene como posibilidad, o al menos así lo ha indicado Úrsula Von der Leyen.

Detrás de Von der Leyen se encuentran alguno de los países europeos más afectados por las subidas inmoderadas de la electricidad, caso de los ejecutivos de Holanda, Bélgica, Austria o República Checa.

Pero detrás de todo este desbarajuste económico se encuentra el gas, cuyo precio ha subido mucho debido al bloqueo, camuflado mediante las excusas más peregrinas, que Rusia está ejerciendo sobre la exportación de gas natural.

A consecuencia de todo ello, se ha programado una reunión de los ministros de energía de la Unión Europea para el próximo día 9 de septiembre, el próximo viernes, en Bruselas, la capital comunitaria.

La propuesta de Bruselas

Lo que han ideado los técnicos de la UE, y deben de aprobar los ministros de energía, es topar el precio de las energías denominadas inframarginales, como son las renovables y la energía atómica.

Esa medida, tal como aparece reflejado en documento que han presentado los técnicos, debería de beneficiar, reduciendo el precio de la energía, a todos los consumidores, tanto domésticos como industrial electro intensiva.

Lo mejor de la medida es que no tendría ningún coste para los gobiernos, cosa que las medidas actuales – subsidios, rebaja del IVA – si están teniendo, sobre todo para el ejecutivo de Pedro Sánchez.

El mix energético

Hasta estos momentos, el precio de la energía viene fijado por un mix, que se valora a partir de la tecnología más cara de producción de energía, que desde hace tiempo es equiparable al precio del gas.

Debido a ello, son otras energías, debido al embargo de gas, las que están siendo especialmente beneficiadas, en este caso concreto las energías renovables, también en manos de las grandes energéticas.

Como consecuencia, muchos gobiernos europeos, incluido el español, han tomado la decisión de gravar con impuestos especiales lo que se ha denominado como “beneficios caídos del cielo” de las eléctricas.

El mecanismo marginalista

Es el método utilizado en toda la UE para determinar el precio de la energía, y se creó para incentivar la generación de diversos tipos de energía, como es el caso de las renovables.

El objetivo de dar preminencia a las energías “verdes” tiene que ver con la necesidad de descarbonizar la economía europea a pasos agigantados.

La guerra de Ucrania ha dado al traste con las intenciones europeas, debido a que el embargo de gas ruso, vital para muchos países europeos, ha provocado que esos países vuelvan a quemar carbón para generar energía.

Inclusive un grupo de países han suspendido la moratoria nuclear por la cual habían puesto en stand by la generación de energía a partir de centrales nucleares.

Gastar menos

Es otra de las soluciones que los técnicos de la UE ponen con respecto a la crisis energética que se está viviendo tanto en Europa como en el mundo.

Otra de las soluciones al problema pasa por reducir la demanda de energía, y la media afectaría tanto a los particulares como a las empresas.

En el caso español ya se han arbitrado medidas que ya han entrado en vigor, como es el caso de limitar la temperatura del aire acondicionado y la calefacción, unas medidas que no han sentado bien a todo el mundo.

Por otro lado, el grueso de los países europeos también está optando por reducir la cantidad de gas natural que utilizan para generar electricidad, basándose en otro tipo de energías, muchas de ellas aún inexploradas.

Guerra económica

Después de varias semanas en las cuales Rusia ha alegado mal funcionamiento del gasoducto Nord Stream, para disminuir la cantidad de gas bombeado, el país que gobierna Vladimír Putin ha reactivado el ducto.

Se espera que para mañana la capacidad de bombeo del Nord Stream vuelva a un 50% de los volúmenes habituales, que durante semanas ha estado solo al 20% de su capacidad.

A resultas del mal funcionamiento del gasoducto, el mercado de futuros del gas holandés se ha desplomado hasta un 10%.

La caída en el suministro desde Rusia había sido justificada por Gazprom, la empresa que gestiona el Nord Stream, aduciendo problemas técnicos, que a lo visto parecen que ya están solucionados.

Fuente – EL PAÍS / CincoDias

Imagen – Tom Shockey / Thomas Kohler / European Parliament / Jennifer Kramer / Todd Huffman / Erich Ferdinand

Gas, esta vez made in USA

Las sanciones de la Unión Europea a Rusia, entre ellas vetar las importaciones de hidrocarburos rusos, ha provocado que muchos países europeos se queden sin su principal proveedor, posición que espera ocupar Estados Unidos

Y con cambio de tornas. Si hasta hace poco el primer proveedor de gas para España era Argelia, en pocos meses Estados Unidos ha tomado la delantera al régimen de Argel.

El cambio de proveedor se entiende por la borrasca diplomática que sigue existiendo entre España y Argelia, que comenzó con el asilo, para ser tratado de SARS-CoV-2, de Ibrahím Galli, lo que provocó una tormenta diplomática con el reino alauí.

Y por si eso no fuese suficiente, el cambio de postura de España sobre el Sáhara y el pueblo saharaui, Pedro Sánchez ha aceptado el plan de autonomía marroquí, ha enemistado definitivamente a Argel con Madrid.

Un mercado muy importante

Tanto el mercado español del gas, como en la Unión Europea es una perita en dulce para las empresas energéticas norteamericanas.

En pocos meses, el 35% del gas que recibe España llega licuado en grades gaseros norteamericanos que arriban a los puertos españoles donde existe una importante red de regasificadoras que devuelve lo licuado a estado gaseoso.

Solo el 25% de las importaciones de gas viene ya desde Argelia, un mercado que dentro de muy poco será residual para España.

Hasta hace relativamente poco, las importaciones de gas desde Estados Unidos representaban menos del 11% y en solo los primeros cinco meses de este año, han escalado hasta el 25% de las importaciones de gas.

Además, el gas que se está importando es el que se conoce como GNL, el más caro de todas las presentaciones en las que se puede importar esa fuente de energía.

Boicot argelino

Es como se puede calificar la relación energética entre España y Argelia en el último año, que en caso argelino se ha caracterizado por ir progresivamente cerrando el grifo.

La primera señal de las malas relaciones diplomáticas y económicas entre los dos países se escenificó con el cierre total del gasoducto que une aquel país con Europa.

Sin embargo, los problemas de suministro a España tendrán que esperar hasta el 2032, que es cuando expiran los contratos que nuestro país con la república que gobierna Abdelmadjid Tebboune.

Motivos para el cambio

Mientras que las relaciones económicas y diplomáticas entre Madrid y Argel se resquebrajaban, se multiplicaban los contactos de las autoridades españolas con empresas energéticas estadounidenses.

Hasta hace pocos años, Estados Unidos era uno de los principales importadores de gas a nivel mundial, pero las nuevas técnicas de extracción, caso de fracking, ha logrado que el país que gobierna Joe Biden, se haya convertido en un exportador neto.

La guerra de Ucrania no ha hecho sino afianzar la posición de Estados Unidos, ya que la guerra en aquel país, por las sanciones contra Rusia, ha hecho que medio mundo tenga que sustituir los hidrocarburos rusos por los de otros productores.

Además, los productores de gas norteamericanos se han comprometido a aumentar las exportaciones a la Unión Europea un 70% interanual, para impedir que el próximo invierno haya restricciones en Europa.

Unas sanciones convertidas en papel mojado

En el caso de España, y pesar de formar parte de la UE que ha establecido restricciones a las importaciones de hidrocarburos rusos, en los primeros cinco meses del año el volumen de gas ruso que ha llegado a España ha sido el acordado.

Inclusive en el mes de mayo el gas natural ruso que llegó a nuestro país se duplicó con respecto al volumen del mes anterior, llegando ese gas del país de Vladimír Putin fundamentalmente por vía marítima.

España se ha convertido en un importador neto de gas natural, independientemente de su procedencia, debido a que la recuperación económica ha impulsado la producción de empresas industriales.

Por otro lado, España reexporta parte del gas que le llega a otros países, esencialmente del centro de Europa. Por último, el miedo a que el próximo invierno haya que establecer restricciones en el gasto ha impulsado las importaciones.

Objetivo: reducir la dependencia energética de Rusia

Muchos de los países con más peso en Europa, caso de Alemania e Italia, tienen una brutal dependencia de los hidrocarburos rusos; ahora con las sanciones, tienen que buscar rápidamente proveedores alternativos.

El 37% de las importaciones de gas que realiza la Unión Europea provienen, todavía, de Rusia, y para el país de las estepas las ventas de hidrocarburos a Europa suponen el 85% de su factura energética.

Alemania no tiene intención de variar la importancia que el gas tiene para su país, aunque si está buscando con urgencia nuevos proveedores para no seguir dependiendo de los hidrocarburos rusos.

Por el momento, y hasta que el gas venga de otras latitudes, el país que gobierna Olaf Scholz ha decidió aumentar su reserva estratégica del gas hasta los 2000 millones de metros cúbicos, para evitar un invierno 2022 – 2023 con restricciones.

Y al mismo tiempo descarbonizarse

La actual crisis energética no ha hecho variar un ápice los objetivos de Alemania que para el 2045 lograr la neutralidad en CO2.

Por el momento una de las medidas que podría tomar Berlín sería mantener abiertas las centrales nucleares del país, aunque eso puede provocar un profundo desgaste al ejecutivo socialdemócrata que lidera el gobierno.

Italia, un país sin recursos energéticos

El caso de Italia es todavía más delicado que el de Alemania, ya que importando el 95% del gas que consume, casi la mitad de esa cantidad se la compra a Rusia.

La medida del ejecutivo que todavía dirige Mario Draghi pasa por aumentar las reservas estratégicas del gas, además de tomar medidas para moderar el gasto de gas natural, tanto para particulares como para empresas.

Inclusive en Italia se plantean, dado que se encuentran en una situación de emergencia energética volver a quemar carbón para generar electricidad, volviendo a poner en servicio las centrales térmicas.

Otros países europeos afectados por las sanciones al gas ruso, caso de Países Bajos, plantean que Europa de una respuesta coordinada, y mientras se descarboniza la economía, poder firmar grandes acuerdos de compra de hidrocarburos a nuevos proveedores.

Esos nuevos proveedores pueden ser antiguas repúblicas soviéticas con importantes yacimientos de gas en sus territorios, caso de Azerbaiyán o privilegiar, más todavía, las relaciones comerciales con Estados Unidos.

Fuente – EL PAÍS / Newtral

Imagen – Jnzl’s Photos / It`s No Game / Ugur Can / Robert Watt / G20 Argentina /

Bureau of Land Management Alaska / Smeet Chowdhury / Sean McEntee

Suspensión de pagos rusa

Rusia acaba de protagonizar la primera suspensión de pagos desde enero del 1918, en plena revolución bolchevique. La causa son los algo más de 100 millones de dólares de cupón de la deuda que no ha podido pagar por unas sanciones que impiden que sus acreedores paguen en dólares norteamericanos

Y se ha producido en la deuda rusa en dólares norteamericanos, siendo la primera que se produce en aquellas tierras desde la revolución bolchevique de año 1917.

La consecuencia directa es que el Kremlin va a tener, a partir de ahora, mucho más difícil el financiarse en los mercados internacionales, algo ya difícil producto de las sanciones de la comunidad internacional.

Solo dos veces en toda su historia

Rusia, o cualquiera de sus denominaciones a lo largo de su Historia solo ha sufrido dos veces un default: la primera de ellas tras la subida de los bolcheviques al poder, en enero de 1918.

La segunda suspensión de pagos se produjo en el año 1998, seis años después de que implosionara lo que fue al Unión Soviética.

La última, y circunscrito a la deuda que Rusia tiene con entidades financieras de medio mundo se ha producido el pasado 27 de junio, y la culpa la han tenido 100 millones de dólares.

La causa no es otra que por las sanciones que pesan sobre el Kremlin por la guerra de Ucrania, ya que las entidades a las que Rusia debe dinero se niegan a cobrar la deuda en dólares norteamericanos.

El ardid ruso

Debido a la gran dependencia que los países que conforman la Unión Europea tienen del petróleo y el gas rusos, la economía rusa todavía sigue en pie.

Además, las autoridades económicas rusas obligan a los países a los cuales suministran energía a que los pagos los hagan en rublos rusos, y de esa manera la moneda rusa no se ha desplomado a pesar de las sanciones.

Con ello la economía rusa, y el resto del país sigue a flote, a pesar de que Estados Unidos ha «congelado» los 640.000 millones de dólares que el Estado ruso tiene depositados en bancos norteamericanos.

También hay que tener en cuenta que la Reserva Federal Norteamericana, a efectos su banco central, lleva dese mayo prohibiendo a las entidades financieras de aquel país que sigan canalizando los pagos de la deuda rusa.

Un muro que ha precipitado el default

A efectos, la FED lo que ha levantado es un muro que ha provocado que los acreedores de Rusia no puedan cobrar el dinero que el régimen de Vladimír Putin les adeuda.

No es exactamente que Rusia no quiera o pueda hacer frente a los pagos de la deuda, sino que son los propios acreedores los que se ven atados de pies y manos.

De nada han servido las declaraciones públicas el ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, que su ministerio había dado instrucciones de pagar, en dólares, los cupones de la deuda que vencían, que alcanzaban los 117 millones de dólares.

El rublo no se hunde, pero casi

La moneda rusa ha perdido, solo en el mes de mayo, casi un 24% con respecto al valor del dólar norteamericano.

Por ello, las potencias occidentales se congratulan de lo efectivas que están siendo las sanciones económicas que se han impulsado contra el Kremlin.

Pero todavía queda una amplia batería de medidas que se pueden imponer contra el gobierno de Vladimír Putin, y una de ellas puede ser poner un tope a las tarifas energéticas rusas.

Hay que recordar que el transporte del crudo y del gas rusos se desarrolla por ductos que atraviesan territorio de países que pertenecen a la Unión Europea.

Se trataría de no transportar energía cuyo precio de comercialización supere un determinado tope que determinarían las autoridades nacionales de esos países, contando con el «paraguas» de la Unión Europea.

Un escudo que se hace añicos

Aunque es posible que la guerra de Ucrania lleve siendo preparado desde hace años por Rusia, que habría tenido también en cuenta las consecuencias económicas de la misma, el escudo económico ruso se hace añicos.

Nadie niega que la dependencia europea del gas y el petróleo rusos es más que evidente, pero el Kremlin erró en su hipótesis de que podría seguir vendiendo energía a Europa como si nada hubiese sucedido.

Sin embargo, y aunque Europa sigue comprando energía a Rusia, también ha impuesto unas sanciones que están minando la economía rusa, ya que muchos países europeos se han buscado proveedores energéticos alternativos.

Para muchos analistas financieros internacionales el rublo está al borde del colapso, en unos momentos en los cuales empresas rusas y su gobierno, se han quedado al margen de los mercados financieros internacionales.

La historia se repite

La situación financiera que está viviendo en estos momentos Rusia se parece mucho al default que se vivió en el año 1998.

Sin embargo, la gran diferencia con aquella suspensión de pagos fue que Rusia contó con la complicidad de occidente para poder devolver el dinero de la manera menos traumática posible.

Ahora, con la comunidad internacional sancionando a diestro y siniestro por la guerra de Ucrania, occidente no va a brindar ninguna ayuda al Kremlin, a menos hasta que retire sus tropas de Ucrania.

Frente judicial

Es la única salida que le queda a Rusia para no quedar como mala pagadora, y es acudir a la justicia internacional, buscando la denominada inmunidad soberana.

Esa figura jurídica significa que Rusia se somete a un arbitraje judicial internacional, buscando poder renegociar su deuda o hacer frente a los pagos con los activos congelados en Europa y en Estados Unidos.

Solo en lo que respecta a empresas y bancos rusos, los mismos acumulan 150.000 millones de dólares en vencimientos lo que supone triplicar los vencimientos de deuda del estado ruso, que llegan a los 40.000 millones de dólares.

El futuro financiero de Rusia es malo y seguiría empeorando hasta que Vladimír Putin no decida poner fin a la guerra de Ucrania, o como la denominan los medios rusos, la operación militar especial.

Fuente – el diario

Imagen – Waltie / Güldem Üstün / Ninara / Sara Goldsmith / stockvault / Jorge Láscar / Kuban Kazak / RS

La Bolsa cae en picado

Una de las consecuencias más evidentes de la guerra que Rusia ha desatado en Ucrania es el hundimiento de las Bolsas de medio mundo: mientras que el parqué madrileño se ha dejado un 4%, muchas Bolsas europeas han perdido un 2%, mientras que la «onda sísmica» también ha llegado a Estados Unidos

La Bolsa de Valores suele ser un termómetro bastante adecuado para tomar la temperatura de la salud geoestratégica que se vive en el mundo y cualquier guerra, por pequeña que sea, afecta a sus índices.

 Si ya la tendencia era bajista desde que se produjo la invasión de Ucrania a manos de las tropas rusas, la noticia de que Rusia se ha hecho con el control de la mayor central nuclear ucrania, ha hundido el IBEX 35.

Jornadas negras

Fue el pasado jueves cuando el parqué madrileño se dejaba un 4%, mientras que otras Bolsas europeas perdían hasta un 2% en su cotización.

A empeorar la situación ha contribuido las noticias que dan por cierto que el ejército ruso ha tomado la central nuclear de Zaporiyia, provocando que los inversores entraran poco menos que en pánico.

Como consecuencia, muchos inversores han tomado la determinación de invertir su dinero en valores refugio, descapitalizando muchas empresas, optando por la inversión en metales preciosos y en dólares.

En panorama bursátil amenaza tormenta, después de que fuentes de la OTAN y el Pentágono hayan dado por cierto las informaciones que indican que lo peor, en Ucrania, todavía está por llegar.

Por otro lado, otro factor que tampoco colabora para una próxima estabilización de los mercados es que la Blitzkrieg que pretendía Rusia se haya convertido en un estrepitoso fracaso, y lo que queda ahora, según la mayoría de los analistas militares, sea una larga campaña militar que podría durar años.

Zaporiyia asegurada

Afortunadamente, y aunque se ha saldado con una victoria militar, por el momento, del ejército ruso, la central nuclear de Zaporiyia parece asegurada.

A pesar de que para la conquista el ejército ruso utilizó artillería y misiles, ninguno de los seis reactores nucleares ha sufrido ningún daño y no ha habido, que se sepa, ningún escape nuclear.

Además, los fuegos que se habían declarado durante el asalto ruso han podido ser, finalmente, controlados por los bomberos ucranios que han sido destacados para mitigar el incendio.

El ataque ruso ha sido calificado como «terrorismo nuclear» por parte de presidente ucranio Volodímir Zelenski, que acusa a los rusos de estar intentando que se produzca un nuevo Chernóbil.

Pánico en los patios de operaciones

A pesar de que la situación parece controlada en Zaporiyia, el anuncio del asalto ruso ha provocado que el selectivo español haya perdido un 0,21% con respecto a la cotización del día anterior.

Nada más abrirse el parqué, el IBEX 35 ha perdido un 3% de su cotización, por lo que ha bajado de la «barrera psicológica» de los 7.800 puntos porcentuales.

Entre los valores que más han sufrido se encuentran las empresas turísticas y los bancos: Amadeus y Meliá se dejan un 9 y un 6% respectivamente.

En el caso de los bancos, Sabadell, CaixaBank y BBVA pierden todos ellos, un 4% de su cotización, en lo que adivina un viacrucis para las entidades financieras.

Al resto de los parqués europeos no le ha ido mucho mejor que la Bolsa madrileña, con unas pérdidas del 3% en los parqués de Fráncfort, París y Londres, mientras que Milán pierde algo más de un 5%.

Mientras tanto, las Bolsas norteamericanas y la japonesa también pierden muchos enteros y se hacen eco del efecto bajista que en los parqués europeos ha provocado la invasión rusa de Ucrania.

Bono basura y dolarización

Pero los principales daños estructurales para la economía ya los están sufriendo las Bolsas rusas, con un rublo que se ha desplomado producto de las nuevas sanciones.

Hay que tener en cuenta que el Banco Central Ruso y otras importantes entidades financieras de ese país han sido desconectadas del sistema SWIFT, lo que en la práctica supone que no pueden ni emitir ni recibir pagos.

De hecho, muchos rusos han acudido en masa a sacar su dinero de los bancos en la posibilidad de que se produzca un «corralito» como el que acaeció en Argentina y los clientes de los bancos no puedan sino retirar semanalmente una mínima cantidad de sus ahorros.

La desbandada también se ha producido entre los clientes de los bancos rusos que tenían sus depósitos en dólares: se está produciendo retiradas masivas debido a que los impositores piensan que próximamente será el dólar la única moneda que tendrá valor.

La situación económica es tan desastrosa que las dos principales agencias de calificación crediticia, Moody’s y Fitch, califican el bono ruso como bono basura.

Al mismo tiempo, la deuda pública alemana sigue valorándose en negativo, esto es, los bonistas tienen que pagar por tener su dinero en deuda pública alemana; mientras tanto el dólar norteamericano no deja de apreciarse frente al euro.

Todo sube

En previsión de que Moscú reaccione con una batería de sanciones que hagan que en occidente las empresas tengan que cambiar de proveedores de un buen número de materias primas que tenían su origen en Rusia.

El problema más evidente lo van a tener la mayoría de los países europeos, en ese sentido España se verá menos afectada, que importan el gas desde Rusia, lo que obligará a traerlo de otros países como Estados Unidos o Suecia.

En el caso español, la mayor parte del gas proviene de Argelia, y puede convertirse en el país europeo que provea de gas al resto de la UE debido a que España posee seis regasificadoras.

En esencia una regasificadora permite transformar el gas licuado que viene en los barcos gaseros en un producto gaseoso y poder enviarlo por los diversos gasoductos que discurren por Europa.

Otras materias primas que ya han subido son el grano, diversos tipos de metales y el ya mentado gas, y eso inclusive antes de que Rusia imponga sus sanciones económicas, aunque ante un bloqueo, Rusia será la que más pierda.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – bfishadow / Jussi Ollila / Rehman / Frankie León / fdecomite