Despidos en el BBVA

Los recortes de plantilla aparecen en lontananza en la banca española, y entre ellos se encuentra uno de los menos cruentos, el del BBVA, que amortizará 1500 empleos entre este año y el siguiente

Finalmente, el banco que dirige Carlos Torre Vila, ante los malos resultados económicos, ha decidido realizar despidos, aunque es contrario a la figura del ERE.

En lo que va de año ha prescindido de 750 empleados, y para el próximo ejercicio plantea unos despidos del mismo jaez, producto más que de la pandemia de SARS-CoV-2, por el proceso de digitalización en el que está inmersa la entidad financiera.

En sintonía con otros bancos

BBVA no es el único banco ni entidad financiera que va a recortar empleos, también lo están haciendo Banco Sabadell, Banco Santander.

A pesar de todo, Carlos Vila niega que el BBVA vaya a optar por ningún expediente de regulación de empleo, y considera que lo que está realizando la entidad financiera es una gestión dinámica de la plantilla.

Mientras que en el mercado español la entidad que dirigiera Francisco González ha prescindido de 750 empleados, en todos sus mercados este 2020 se va a saldar con 2.000 empleados menos.

Inclusive desde fuentes del propio banco, en concreto su consejero delegado Onur Genç, se expone la posibilidad de que los despidos se aceleren un poco en el año 2021.

Reducción del número de sucursales

La reducción de empleo corre pareja a la disminución de sucursales, y este año se saldará con el cierre de 160 sucursales.

Todo ello es producto, nuevamente, de la digitalización, ya que una buena parte de la operativa que se desarrollaba en las sucursales se realiza en estos momentos utilizando internet.

Todo ello, prescindir de empleados y de sucursales, en la lucha perenne por lograr una mayor rentabilidad, que ahora, con la crisis económica producida por el SARS-CoV-2, se vuelve a ver comprometida.

Santander, reducción de costes, Sabadell, también

El banco que preside Ana Patricia Botín es, habitualmente dentro de la banca española, el que menos empacho tiene en «meter la tijera» todo lo que sea necesario.

En ese sentido el Santander tiene la intención, antes de que culmine el año, de reducir costes por valor de 1.000 millones de euros en sus mercados europeos, lo que va a llevar aparejados despidos en los mercados en los que opera.

A pesar de desde el Santander no se ha confirmado la noticia, aparecida en el diario económico Expansión, el banco podría, en España, prescindir de hasta 3.000 empleados.

Sin embargo, lo que no ha negado es que se vayan a producir despidos, habida cuenta que ha informado que ha comenzado sus contactos con los sindicatos.

 Aunque de una manera menos traumática, Sabadell también ha anunciado que, mediante prejubilaciones y salidas incentivadas, va a prescindir de hasta 2.000 empleados, producto de la ralentización del negocio por la crisis del SARS-CoV-2.

CaixaBank y Bankia, cuando se produzca la fusión

Otro banco que también tiene la intención de acometer recortes en la plantilla será el nuevo CaixaBank, nombre comercial con el que operará la fusión entre la entidad financiera que presidiera Isidro Fainé y Bankia.

Ha sido el propio consejero delegado de la nueva entidad, Gonzalo Gortazar, el que ha referido que una vez se haya producido la fusión, se procederá a un ajuste de plantilla, aunque no ha querido dar cifras.

Un semestre de pérdidas

El BBVA ha culminado el proceso entre enero y septiembre con unas pérdidas de 15 millones de euros, producto, entre otros factores, de las provisiones que ha tenido que llevar a cabo por la pandemia de SARS-CoV-2.

Sin embargo, si nos fijamos solo en el desempeño en España, el BBVA ha obtenido un beneficio de 442 millones de euros, lo que supone una mejora del 58% con respecto a los resultados de año anterior.

Y eso inclusive teniendo que haber realizado en junio y en España, unas provisiones de 2.100 millones de euros producto de la pandemia.

Una más que posible fusión

Los mercados han señalado al BBVA como una de las entidades financieras que se podrían fusionar en un futuro muy cercano.

A pesar de ello su consejero delegado ha informado que todavía el banco tiene posibilidades de un crecimiento «orgánico» por el aumento de la actividad en su canal digital, antes de pensar en una posible fusión.

A pesar de ello, es un secreto a voces que el banco ha creado un departamento formado por 20 profesionales que están analizando «ofertas», tanto dentro de España como en los mercados internacionales.

Esperando el maná europeo

Los grandes de la banca española, además del BBVA, el Santander y CaixaBank ganarán 2725 millones con el dinero que les presta del Banco Central Europeo.

Producto de la crisis financiera del SARS-CoV-2, el BCE ha abierto una vía de liquidez para que los bancos de los países miembros mantengan abiertas las vías de crédito que «riegan» la economía real.

Con un horizonte temporal de 3 años, las entidades bancarias españolas podrían llegar a ganar hasta 5.000 millones de euros de los 245.000 que les ha prestado el Banco Central Europeo destinados a mantener la liquidez.

La posibilidad de que la banca logre beneficios con ese instrumento se explica por el hecho de que estas operaciones de financiación condicionada a largo plazo tienen un interés negativo.

No cerrar el crédito

El interés negativo, y por tanto la posibilidad de que la banca europea ganase dinero otorgando créditos, buscaba que los bancos no cerrasen el «grifo» del crédito a las empresas y familias, algo que ya había sucedido en la anterior crisis del 2008.

Además, la única exigencia que ha hecho el Banco Central Europeo para mantener la «barra libre» de liquidez a los bancos españoles es que mantuviesen la misma masa crediticia que tenían en marzo.

Ante semejante bicoca, los bancos españoles solicitaron al BCE 245.000 millones de euros, que fueron librados en las subastas trimestrales que organiza la institución que preside Christine Lagarde.

Además, y producto de pandemia, el interés con el que BCE ha prestado el dinero a los bancos españoles es el -1%, y con los préstamos que la banca española da a las empresas, estos ganan, de media, un 0,66%.

Fuente – el diario / Banco Bilbao Vizcaya Argentaria en Wikipedia / Expansión

Imagen – Álvaro Ibáñez / Diego Torres Silvestre / M. Peinado / Lofor / Deensel / Christine und Hagen Graf / MoneyConf / Dinu Dominic Manns / Alan Jones

Ahorrar en arte

Estando otro tipo de activos de «capa caída», invertir en arte se ha convertido en una buena manera de alojar los ahorros, algo que la gran empresa española lleva haciendo desde hace décadas, habiéndose convertido en el gran guardés de la obra de los autores nacionales del siglo XX

En estos momentos de tribulación económica, tanto empresas como particulares intentan adquirir activos en lo que tradicionalmente han sido valores refugio, en oro y piedras preciosas, pero también en arte.

Pero no solo empresas y particulares, sino también países, en los muchos siglos de guerras, han expoliado las colecciones de arte de los países que sojuzgaban, y en eso España ha sido campeón.

Muchas de las maravillas que están hospedadas en Museo del Prado lo han sido en parte por el imperio que nuestro país atesoró durante siglos: bien porque las riquezas expoliadas de muchas regiones permitieron a los reyes tener a los mejores pintores y escultores que había en Europa.

O bien porque directamente se expoliaron las colecciones de arte que existían en los países conquistados, de lo cual puede dar buena cuenta, por ejemplo, la colección de pintura holandesa o flamenca que se albergan en el número 23 de la calle de Ruiz Alarcón.

Solo al alcance de la gran empresa

Hasta hace no tanto las grandes pinacotecas y colecciones de arte estaban solo al alcance de los monarcas, ahora lo está únicamente al alcance de las grandes corporaciones: bancos, multinacionales de servicios o grandes complejos industriales.

Iberdrola, Santander, BBVA, Repsol, la Caixa, Banco Sabadell, MAPFRE, Telefónica, ICO y el Banco de España, atesoran enormes activos en arte, que superan las 30.000 obras de arte en manos de la gran empresa.

En cierto modo, con todas esas obras, la gran empresa española podría fundar su propio museo o galería de arte, habida cuenta que el Museo del Prado tiene en su fondo 27.500 obras de arte y el MoMA neoyorquino algo más de 200.000.

Virtudes de las colecciones privadas

En manos de esas grandes empresas, sus colecciones tienen unas virtudes que complementan los fondos de arte públicos.

La primera de esas virtudes es que una vez que han adquirido una obra estas grandes empresas son reacias a venderlas, lo que ha permitido tener un fondo artístico de autores nacionales, que de otra manera se hubiesen perdido en la diáspora de las obras de arte.

Otro de los aciertos de estos adquirientes, sobre todo de los bancos, es que llevan invirtiendo en arte desde los años 30 del pasado siglo, y han tenido la suficiente «vista» como para comprar obras de artistas como Basquiat, Gerhard Richter, Anselm Kiefer, George Baselitz que en esos años tenían unos precios asequibles.

Las integraciones empresariales que se han llevado a cabo con los años, sobre todo en el sector bancario, es que las dos grandes entidades financieras BBVA y Santander hayan pasado a poseer, absorción bancaria de por medio, enormes colecciones de arte.

En todas esas colecciones de arte, al menos en las de las empresas españolas, existe un común denominador: una nutrida presencia de los artistas del exilio de la Guerra Civil y de los creadores de la segunda mitad del siglo XX.

Unas políticas en el largo plazo y en libertad

Una de las características de todas esas colecciones es que son muy diferentes entre sí, producto, entre otros factores, de que esas empresas tienen absoluta libertad para comprar las obras de arte que sus curadores consideren oportuno.

Por otro lado, durante las décadas de los años 80 y 90 del pasado siglo, esas empresas reivindicaron el hacer artístico de los artistas nacionales, comprando una enorme cantidad de producción nacional de autores del siglo XX.

Otro de los factores que han permitido una libérrima política de compras proviene del hecho de que son empresas que poco tienen que ver entre sí y que ninguna de ellas vive del arte.

En dependencia de lo que ganan

Quizás sea el principal «talón de Aquiles» de la gran empresa que invierte en arte, y es que el caudal de compras está en relación directa de los beneficios que logran cada año.

En época de «vacas gordas» realizan compras millonarias, pero cuando la cuenta de resultados aparece en números rojos, como sucedió en la última crisis financiera, las compras se desploman.

En estos momentos, y sin contar con la crisis económica provocada por la pandemia, las únicas grandes empresas españolas y organismos públicos que siguen coleccionando arte son la Caixa, Iberdrola y el Banco de España.

Pero no solo la gran empresa

Para encontrar personas, físicas y jurídicas, que inviertan en arte no tenemos que pensar en grandes empresas, ya que incluso las pequeñas y particulares invierten ya en obras de arte.

Se trata de un mercado, el del arte, que se ha convertido en refugio en tiempos de tribulación económica como en el que nos encontramos, siendo la obra de arte un bien que raramente pierde valor, y casi siempre se revaloriza.

De hecho, en tiempo de crisis, hay casa de subastas que se estrujan el magín para permitir que sus clientes, a pesar del mal desempeño de la economía, puedan seguir invirtiendo en esculturas, pinturas o dibujos.

Uno de los últimos artificios para invertir en obras de arte consiste en comprar no obras completas sino parte de ellas.

Comprar solo una fracción

Y no solo de artistas noveles cuyo precio de mercado no es muy abultado, sino que hablamos de inversión, por fracciones eso sí, de obras de prestigiosos artistas que cotizan en Sotheby’s o Christie’s, como Monet o Warhol.

Se trata, el del arte, de un mercado a largo plazo en por el que los inversores siguen apostando, ya que la rentabilidad media del mercado del arte es del 8,9%, a «años luz» en rentabilidad de otro tipo de inversiones.

Hasta ahora, salvo fondos de inversión en arte, como Artemundi Global Fund, The Fine Art Fund Group, el común de los mortales lo tenía difícil para lanzarse al «ruedo» del mercado del arte.

Sin embargo, ahora han surgido plataformas como Masterworks, en el cual los pequeños inversores pueden comprar un «trozo» de obras de arte de autores como Hockney, Monet o Picasso.

De hecho, el ser ya considerado como una inversión en toda regla, se intuye desde el momento en que es, en Estados Unidos, la SEC – Comisión de Mercados y Valores del EE. UU. – la que supervisa todo el proceso.

Fuente – EL PAÍS / elEconomista

Imagen – Christian Van Der Henst / Álvaro Ibañez / Jean – Pierre Dalbéra / Dagane / Eden, Janine and Jim / Masterworks

Las cotizadas del IBEX 35 en mínimos históricos

Los principales valores del IBEX 35 han caído a mínimos históricos, especialmente valores emblemáticos como BBVA, Telefónica y Santander, que cotizan en márgenes que no se conocían desde mediados de los años 90 del pasado siglo

Las caídas más acusadas se han producido en los valores de Santander, BBVA y Telefónica, y sin duda está siendo el peor semestre del IBEX en lo que ha sido su historia, en buena parte producto de la crisis económica desencadenada por el covid-19.

En el caso de la entidad financiera que preside Patricia Botín, su título cotiza al mismo nivel que lo hacía en 1992, con un valor por acción 1,78 euros, y algo parecido se pasa al BBVA que con 2,60 por título tiene el mismo valor que en 1995.

Santander entra en barrena

Se trata, con mucho, el mayor descalabro que sufre en bolsa un banco español, que en el primer semestre del 2020 ha perdido 10.798 millones de euros.

El Santander entra, con estos resultados económicos, en el dudoso ranking de las 20 cotizadas españolas que mayores perdidas han tenido en toda la historia de la cotización en Bolsa en España.

En la ominosa lista se encuentran también entidades financieras que lo perdieron todo y tuvieron que ser rescatada por el Estado, caso de Bankia, o bancos que dejaron de existir como en Banco Popular.

El Santander, que encaraba una historia de éxito – en el pasado ejercicio 2019 ganó 3.231 millones de euros – ha visto como producto de las consecuencias económicas de un virus desconocido y microscópico, ha entrado en «números rojos».

Algo que se preveía

Hace exactamente una semana, el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, ya anunció que la entidad para la que trabaja iba a incurrir en pérdidas contables.

Se trata, por tanto, de la primera vez en su historia que el banco que fundase en el año 1857, entre otros, Jerónimo Roiz de la Parra entra en pérdidas anuales.

A pesar de ello, desde el Santander se ha explicado que se podrá repartir un dividendo a cargo de los beneficios que se obtengan en el 2020, a pesar de que, como ya hemos indicado, se va a entrar en pérdidas contables.

Sin embargo, ante la prohibición establecida por el Banco Central Europeo de repartir dividendos bancarios, será cuando la entidad de la que es vicepresidente Luis de Guindos.

BBVA, otro que tal cual

Incurrir en pérdidas también ha sido privativo del BBVA, y como el resto del sistema financiero, también producto de la crisis económica derivada de la crisis sanitaria del covid-19.

En el caso de la entidad financiera que presidiera Francisco González, incurrir en «números rojos» es producto de haber tenido que provisionar por valor de 2.104 millones de euros.

Desglosando dicha cantidad, 1.460 millones se provisionaron en el primer semestre y los restantes 664 millones en lo que llevamos de segunda parte del año.

A eso hay que sumar el ajuste del fondo de comercio de EE. UU. que le ha «costado» al BBVA 2.084 millones de euros, con lo que el sumatorio de las pérdidas asciende a 1.157 millones de euros.

México, el principal agujero

Y paradójicamente es uno de los principales mercados donde opera la fusión del Banco de Bilbao, Banco de Vizcaya y Argentaria, y el que le había dado las principales «alegrías» a la cuenta de resultados del grupo.

Pero ahora que viene mal dadas, están siendo los inversores los que están penalizando los valores del BBVA producto de su exposición a mercados emergentes como es el mexicano.

Todos los indicadores han entrado en «números rojos» en el mercado azteca, con un retroceso del margen de intereses de un 10,7%, el margen bruto un 9%.

El resto de las magnitudes también son negativas: el resultado atribuido fue un 49% menor que el del ejercicio anterior, y fue solo de 654 millones de euros.

Telefónica tampoco da alegrías

La compañía que preside José María Álvarez Pallete también incurre en pérdidas, ya que la acción cotiza ahora a los mismos niveles que alcanzaron en las semanas más trágicas de la crisis financiera que se desencadenó entre 2008 y 2009.

El precio del título supera solo, por unos pocos céntimos, la cotización que tenían las «matildas» en julio de 1996, cuando alcanzaron el mínimo histórico de 3,538 euros por cada acción.

Los malhadados astros se han conjurado para que pocas semanas antes de que estallase la crisis del covid-19, la compañía había iniciado un ambicioso proceso de restructuración para hacer a la compañía más eficiente y más rentable.

Las jornadas más negras para los títulos de telefónica se dieron en las primeras semanas de febrero, antes de la escalada exponencial del covid-19, cuando el título, en su cotización intradía, llego a marcar 3,68 euros.

Ese valor no lo habían marcado las «matildas» desde el año 1996, cuando las acciones de Telefónica marcaron su mínimo histórico. En lo que va de año, Telefónica ha perdido un 42% de su valor en Bolsa.

Ni con las medidas estrella

Sin embargo, la caída del valor de Telefónica ha coincidido con el anuncio de nuevas ofertas comerciales que pretenden hacer más atractiva al mercado su oferta.

Una de esas novedades ha sido la asociación con la empresa de seguridad Prosegur para comercializar un nuevo tipo de alarmas, entrando en un mercado, el de la seguridad privada, que en un primer momento es nuevo para Telefónica.

Otro de los anuncios, coincidiendo con el mayor trasiego de datos en las redes de internet, de la compañía, es de dotar de más potencia a sus centros de datos, en la previsión de que el teletrabajo se acabe asentando como una realidad laboral más.

Al mismo tiempo, telefónica ha puesto a disposición de Educación 20.000 líneas de telefonía móvil para el refuerzo educativo que se prevé en caso de que en el próximo otoño – invierno se produjese un nuevo confinamiento.

Por otro lado, Telefónica no ha cejado en su expansión internacional con la fusión, en el mercado británico, de su filial con Liberty Global, para crear un gigante multimedia, bautizado como O2 Virgin Media.

Fuente – CincoDías / Banco Santander en Wikipedia / Banco Central Europeo en Wikipedia

Imagen – Iberia Airlines / Magnus Manske / Plaza Financiera / Claudio Lobos / Guillermo Varela / Campus Party México / Andreas Poike