Lluvia de millones

Ya han llegado los primeros 10.000 millones de euros procedentes de Europa, un desembolso que está subordinado a que el gobierno español establezca diversas reformas, entre ellas las que tienen que ver con el mercado laboral y con las pensiones.

A punto de terminar el año 2021, Europa da a España el primer cheque de las ayudas, por una cuantía de 10.000 millones de euros, aunque el dinero llegará ya entrado el 2022.

Lo que ha sucedido es que los 27 han dado «luz verde» a que Bruselas adjudique a España la primera de las partidas de los 140.000 millones de euros, la mitad a fondo perdido, que le han sido destinadas al gobierno de Pedro Sánchez.

En concreto ha sido el Comité Económico y Financiero de la UE, en donde se reúnen los ministros de Economía y Hacienda de los 27 el que ha dado su pláceme para que el dinero sea transferido a España.

Todo indica que a partir de enero

Todo indica que el dinero no llegará en este 2021, sino que habrá que esperar a enero del 2022 para que España pueda disponer de esa lluvia milmillonaria.

Lo que ya está adjudicado, aunque todavía no haya llegado el cheque, son los 24.200 millones de los que se compone ese fondo, que han sido adjudicados en un 78,6%, esto es, ya está comprometida la inversión de 19.000 millones de euros.

De hecho, ya están ejecutados 14.963 millones de euros y las comunidades autónomas ya han recibido 11.247 millones de euros para desarrollar unos planes que han sido autorizados por el gobierno de la nación.

Todo en un contrato

La autorización de Bruselas para librar los fondos aparece rubricada en un contrato en el cual se marcan hitos y objetivos y los mecanismos de seguimiento que establecerá la Unión Europea para controlar que el dinero se gasta bien.

En el contrato, además de la firma de María José Montero, aparecen también la del comisario de Economía de la Unión Europea, el italiano Paolo Gentiloni, lo que supone la rúbrica de la Unión Europea en su conjunto.

Si bien los primeros 10.000 millones de euros han llegado a España de manera casi automática, el resto del dinero, hasta los 140.000 millones dependerá de varias reformas, como son la del mercado de trabajo y las pensiones.

La reforma de las pensiones es sin duda el principal escollo que existe no ya con la Unión Europea, sino dentro de la propia España, con unas fuerzas políticas que no llegan al acuerdo en el Pacto de Toledo.

Tal es así, que inclusive el gobierno estuvo a punto de enviar una propuesta de que las pensiones se calculasen sobre un periodo de 35 años y no de 25 como actualmente se calculan.

El componente 30

Bajo ese nombre se encuentra, en el Plan Europeo de Recuperación negociado con Bruselas, ciertos elementos que tienen que ver con la reforma de las pensiones.

Entre esos aspectos se encuentran el mayor esfuerzo fiscal que en cotizaciones a la seguridad social que realizarán los cotizantes con mayores sueldos o un cambio en el cómputo temporal de las pensiones.

Lo que se pretende con esas actuaciones es lograr la sostenibilidad del sistema de pensiones público más allá del 2030, basado en la equidad intergeneracional y asegurando su suficiencia para las futuras generaciones.

Este componente 30, y el consenso sobre el mismo de todas las formaciones políticas del arco parlamentario, ha sido vital para que la Unión Europea haya librado una buena parte de los 140.000 millones de euros que han llegado a nuestro país.

Islandia, el paraíso soñado

Al menos en lo que tiene que ver con las pensiones, ya que el pequeño país europeo cuenta con uno de los mejores sistemas de pensiones públicos del mundo.

Según el índice que publica todos los años MCGPI, Islandia es el mejor país del mundo para ser pensionista, aunque solo sea porque el fondo de pensiones islandés duplica la riqueza que se genera todos los años en aquel país.

El sistema de pensiones islandés no es la primera vez que resulta laureado y tiene bien ganada la fama de ser uno de los más robustos del mundo, a pesar de ser parte de un país con solo algo más de 300.000 habitantes.

El galardón se lo ha llevado Islandia por tres motivos: un sistema de pensiones público con sustanciosas pensiones, un buen sistema privado de pensiones y un sistema correctamente regulado.

A partir de los 67 años

Es la edad legal para abandonar el trabajo y convertirse en pensionista, y por cada mes que el trabajador continúa más allá de esa edad, recibe bonus que incrementan su pensión.

La posibilidad de obtener una pensión de jubilación por parte del estado está, además de ligado a los años de cotización, el de haber por lo menos residido 40 años en el país, esto es, desde los 16 a los 67 años.

Además, los jubilados, además de por su pensión de jubilación, cobran por otros conceptos como es ayudas para mantenimiento de la vivienda y otro tipo de conceptos, por lo cual la pensión media es muy abultada.

El sistema de pensiones en Islandia es de gestión público – privada, estando el régimen de pensión nacional gestionado por la Administración del Seguro Social, que depende directamente del Ministerio de Bienestar.

En cuanto a la pensión de cada trabajador, se sigue un esquema de «mochila austriaca», en la cual cada pensionista ha ido sumando sus cotizaciones durante toda su vida laboral en un fondo persona y privado.

Finalizada la vida laboral, cada pensionista puede optar por recibir su pensión en mensualidades o capitalizar todo lo acumulado en uno o varios plazos.

Estas pensiones individuales son gestionadas por diversos fondos de pensiones privados que han sido previamente autorizados por el gobierno islandés.

El sistema islandés muestra bien a las claras que. para gestionar un sistema de pensiones de una manera adecuada, no hay que ser un país con mucho territorio y mucha población y ni siquiera tener un enorme PIB del cual poder extraer recursos cuando sea necesario.

Fuente – el diario / LA INFORMACIÓN

Imagen – stockvault / Erin / NobMouse / Olga Berrios / Antonio Campoy / FSHH

Elon Musk, el éxito de un visionario

Su nombre es sinónimo de éxito empresarial, pero también de un pensamiento, que, en mor de lo políticamente correcto, denominaremos pensamiento lateral. De su mano, que como la del rey Midas convierte en oro todo lo que toca, nos encontramos con PayPal, Tesla, SpaceX o Hyperloop

Aunque se le conoce más por sus extravagancias, algunos lo llamarían pensamiento lateral, la realidad es que inversores y los mercados confían en el muñidor de éxitos empresariales como PayPal, Tesla y SpaceX, por citar solo tres.

Además de un empresario de éxito, Elon Musk es además un mago de la comunicación y sus mensajes calan, no en vano en la red social Twitter tiene 66 millones de seguidores.

Su dominio de la comunicación lo volvió a demostrar en una reciente conferencia dictada desde las impolutas instalaciones de la nueva fábrica de Tesla en Austin (Texas).

Musk respondió en tiempo real a las preguntas que le lanzaban los participantes en la conferencia desde un hotel neoyorquino.

Opiniones poco políticamente correctas

Elon Musk no es que digamos un CEO al uso ni políticamente correcto en sus opiniones; en la conferencia citada, entre las risas de la audiencia, llegó a decir que los consejeros delegados no sirven para nada.

La opinión era aventurada habida cuenta que la mayoría de la audiencia de la conferencia neoyorquina eran precisamente…consejeros delegados de importantes empresas norteamericanas y europeas.

Y esa solo fue una de las perlas que soltó. Aquí va otra: ante la pregunta de que sí se deberían imponer mayor tributación a los superricos, el dijo que no iba a quitar a los gobiernos el trabajo, máxime cuando han demostrado que son altamente ineptos para llevar a cabo dicha redistribución.

También considera que el mundo no se encuentra superpoblado y que la solución es tener más hijos, diciendo que él es un buen ejemplo de ellos, ya que tiene seis retoños.

El hombre más rico del mundo

En la última revisión que ha hecho la Bloomberg, Musk ha quitado la corona a Jeff Bezos, y se ha convertido en el hombre más rico del mundo, con una fortuna personal de 282.100 millones de dólares.

En él conviven diferentes Musk, además del avispado empresario nos encontramos a una persona a la que le vendría bien el calificativo anarcocapitalista, una denominación muy en boga entre los superricos.

Sus opiniones también son extremas, con «perlas» como que la única salvación de la humanidad es colonizar otros planetas o que los robots dominarán a nuestra especie si no lo evitamos de alguna manera.

Mientas que lanza esas opiniones catastrofistas, sus empresas siguen invirtiendo en mejorar la tecnología, habiendo logrado que un primate pueda jugar a un videojuego únicamente con su mente.

El Muskismo

Tal es su trascendencia mediática y su potencia empresarial, que algunos analistas creen que Elon Musk ha inventado un nuevo tipo de capitalismo que han bautizado con el nombre de Muskismo.

Las características del Muskismo, término acuñado por la historiadora Jill Lepore, se caracterizaría por un capitalismo extravagante y extremo.

Eso propicia un tipo de empresas donde su valor, además del valor de la acción, lo determina la fantasía de los gestores de esa industria.

Y Elon Musk, si algo ha sido, es un visionario que ha tenido ideas futuristas que finalmente han cuajado: de la misma manera que la idea de PayPal estaba adelantada a su tiempo, algo parecido sucedió con Tesla.

No nos olvidemos que el objetivo final de Tesla, además de fabricar vehículos completamente eléctricos es que acaben siendo también dirigidos no por conductores humanos, sino por inteligencia artificial.

La idea emboscada detrás de SpaceX también puede ser calificada como ciencia ficción, al menos a estas alturas del siglo XXI: el objetivo final es llevar a buena parte de la población mundial a vivir en colonias en Marte.

Tesla rompe todas las escalas

Tesla, el fabricante de vehículos eléctricos que aspiran a la conducción autónoma, es el desempeño empresarial que mejores «números» muestran.

Cuando surgió la empresa, las acciones cotizaban a 10 USD, doce años después cada título tenía un valor de 1.068 dólares, teniendo a principios de 2020 una capitalización bursátil de 117.000 millones de dólares.

Una de las últimas noticias, que ha hecho subir todavía más el título, es que Tesla proporcionará a Hertz – una de las empresas de alquiler de vehículos más grandes del mundo – un total de 20.000 vehículos eléctricos.

Musk también es capaz de utilizar a la opinión pública en su propio beneficio, y en esa «clave» se debe de entender la pregunta que hizo en Twitter si debería de vender el 10% de las acciones que poseía en Tesla.

El 60% de los que opinaron contestaron que sí y Musk vendió sus acciones, aunque posteriormente su calculada maniobra le sirvió para no tener que pagar los impuestos derivados de stock options que poseía sobre esas acciones.

Con viento de cola

Los buenos números de Tesla tienen que ver también con una opinión pública, que convencida que de seguir así acabaremos sin planeta donde vivir, ve con buenos ojos la movilidad eléctrica.

A ello se une que los vehículos Tesla son los mejores en su segmento y que los precios prohibitivos que tenían no hace tanto tiempo se han moderado.

Un gigante con pies de barro

A pesar de ello, son muchos los analistas financieros que consideran que el título de Testa está sobrevalorado y que solo se podrá mantener por encima de los 1.000 USD en caso de que en el próximo año logre vender entre 10 y 11 millones de vehículos.

Otros elementos indispensables para mantener la capitalización bursátil de la compañía pasan por reducir los costes de diseño y fabricación de los vehículos y que la membresía que va a lanzar del software de asistencia a la conducción tenga éxito.

Además, en el caso de Tesla, el éxito de la compañía también depende de factores que no están al alcance, al menos aparente, de Elon Musk, como que para el 2035 la Unión Europea prohíba los vehículos con motor de combustión.

En la consecución de ciertas hipótesis se puede entender que Tesla acabe de abrir una factoría en Shanghái, ya que se espera que para el 2025 una cuarta parte del parque automovilístico chino no utilice motores de explosión.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Steve Jurvetson / Ron Frazier / rblood / Brian Snelson / Maurizio Pesce

Big Bang Theory

En la recuperación económica que estamos viviendo en España se están dando fenómenos que nadie explica, siendo quizás el más importante el hecho de que mientras que el empleo y el consumo se recuperan, no lo hace el Producto Interior Bruto

La situación actual de la economía española está dejando perplejos a los más avispados analistas financieros ya que, aunque la recaudación fiscal y el empleo baten récords históricos, el PIB no le acompaña.

En cuanto a las previsiones, las hay para todos los gustos: desde las elefantiásicas del gobierno a las más moderadas de muchos organismos internacionales que piden echar el freno y conformarse con crecimientos más moderados.

Inclusive hay hasta quien defiende que las estimaciones que hace el INE sobre creación de empleo y recaudación de impuestos tienen el mismo sesgo que cuando el organismo que preside José Félix Tezanos estima la intención de voto.

Récord en creación de empleo

Al menos eso es lo que muestra el INE, que los niveles de empleo han vuelto a la senda del 2019, cuando todavía no sufríamos la pandemia de SARS-CoV-2 y la economía se estaba enderezando.

Con respecto al pasado mes de noviembre, hay cotizando 61.768 empleados más, y en lo que respecta a tributación, hasta el mes de octubre, había subido casi un 17%.

Sin embargo, hay otro indicador, el de Producto Interior Bruto, que no se acompasa a la creación de empleo y tributación, lo cual es todo un misterio para los analistas financieros que pretenden radiografiar la realidad económica de nuestro país.

No se sigue el metrónomo

Muchos analistas creen que esta situación se produce porque las mediciones están desacompasadas, y eso es producto de la pandemia.

Con el cambio de realidad epidemiológica muchos de los indicadores no tienen el mismo significado que antes de la pandemia, por ejemplo, la contabilización de horas trabajadas.

El INE siguió midiendo esos indicadores como antes de la pandemia – era imposible medir las horas trabajadas porque medio país estaba teletrabajando desde su casa – por lo que la «fotografía» del PIB no es real.

Además, es el mismo INE el que se desdice de sus cifras: antes decía que España creció a un ritmo del 2,8%, mientras que dos meses después aseguró que el crecimiento era solo del 1,1%, una revisión inédita en el Instituto Nacional de Estadística.

Revisión de la coyuntura económica

Es lo que está haciendo el INE y por ello hace escasas fechas ha mantenido una reunión con el Grupo de Analistas del Coyuntura Económica, donde se comunicó que el INE iba a reformular la medición de la coyuntura económica.

En la reunión el Instituto Nacional de Estadística discutió con los analistas la coyuntura económica, solventando las dudas metodológicas que para la interpretación de los indicadores tenía el grupo GACE.

Una falta de datos

Es lo que puede estar detrás de la errónea interpretación de los datos que periódicamente recoge el INE.

Al menos ese es el parecer del Instituto de Estudios Económicos, una entidad de análisis económico dependiente de la CEOE, que achaca a la falta de datos lo erróneo de la medición.

Según el IEE, en la última «toma de temperatura» del PIB faltaban datos esenciales como los datos completos de inversión y del sector exterior.

En general el PIB siempre muestra una correlación con los otros dos indicadores, esto es, la creación de empleo y la recaudación de la Hacienda Pública.

¿Cómo toma los datos el INE?

Se trata ciertamente de un método peculiar, debido a que tras la primera hornada de datos el INE sigue actualizando los datos con los nuevos indicadores que le siguen llegando, algunas veces meses después de la primera «cata».

Por ello, y hasta que no pasan meses, en algunos casos hasta años, los resultados del INE no son suficientemente fiables cuando se realiza la toma, aunque en los últimos tiempos el Instituto Nacional de Estadística se escuda en la pandemia para justificar la indefinición de sus datos.

Una explicación alternativa

En el caso de la falta de correlación entre la histórica creación de empleo y que el aumento del PIB no acompañe se podría explicar por la calidad del empleo creado.

La no correlación de ambos indicadores podría reflejar que, aunque se aumenta en el número de empleados, su actividad no es lo suficientemente productiva como para dar un espaldarazo al PIB español.

Con ello se rompe una medida áurea que se había repetido, año tras año, desde el año 2010 y que es que por cada 1% que se crea empleo, la productividad escala también un 1%.

Eso es algo que no se ve en los datos del segundo trimestre del año 2021, los últimos datos que ha publicado el INE y que no reflejan esa paridad.

En ese periodo estudiado, segundo trimestre del año, mientras que el empleo ha aumentado un 4%, el Producto Interior Bruto solo ha ascendido un 1%, aunque la correlación se ha recuperado algo en el último trimestre del año.

Cosas del mercado

Es otra de las explicaciones que se pueden dar a la falta de homogeneidad de los resultados, y se explicaría en el caso que con una demanda todavía no recuperada.

Con un consumo que no acompaña, muchas empresas, ante la extinción de la figura de los ERTE, han tenido que recuperar a sus trabajadores a plantilla, una plantilla que no puede estar completamente ocupada.

Otra explicación es posible por la falta de materias primas en donde las empresas tienen que surtir a mercado que demanda sus productos, pero no tiene posibilidad de fabricar para satisfacer esa demanda.

Un caso más que evidente es la industria del automóvil, que ante la falta de chips que necesitan los vehículos, se ha visto obligada a que las cadenas de producción estén a medio gas.

Al mismo tiempo, muchos de los recién contratados, en todos los sectores, por tener que aprender a manejarse en sus nuevos puestos de trabajo, no son tan productivos como trabajadores que llevan décadas desempeñando la misma actividad.

También el teletrabajo

Con miles de empleados teletrabajando desde sus domicilios debido a la pandemia de SARS-CoV-2, estos profesionales han tenido que adaptarse en tiempo récord a una forma de trabajar que no habían experimentado nunca.

Teletrabajar en «remoto» implica adquirir nuevas rutinas y cambiar, en cierto modo, la naturaleza del trabajo, lo que ha hecho que al menos en los primeros meses, se haya resentido la productividad.

Además, estamos en un país, España, donde brilla con luz propia el sector servicios, de manera que el número de personas que han estado, y que todavía continúan, teletrabajando, es mínimo entre los casi 20 millones de personas que trabajan, en A, en nuestro país.

Fuente – el diario

Imagen – European Southern Observatory / Mo Riza / James Lee / Nenad Stojkovic / Frédéric Bisson / Fred Romero / Andy Arthur / Nakashi / David Steward

Fiscalidad recuperada

La recuperación económica está logrando que la economía española se vaya recuperando a pasos agigantados, a pesar de que desde Bruselas se rebaja en más de un punto el crecimiento económico que se logrará al final del año, aunque se crecerá más de lo previsto en el 2022

Al mismo tiempo que la economía se recupera, también lo hace la fiscalidad: los ingresos tributarios se encuentran 3 puntos por encima de justo antes de la pandemia de SARS-CoV-2.

Desde la Agencia Tributaria, se cifra esa mayor recaudación, entre otros motivos, a una menor defraudación por parte de empresas y particulares.

Paradójicamente los ingresos fiscales se están recuperando a mejor ritmo de lo que lo hace el PIB, superando ya a los que se obtuvieron en el 2019, y suponen un 14% más que los logrados en el año 2020.

Ayudas públicas y otras situaciones

Es uno de los motivos de la mayor recaudación, y tiene que ver con los miles de millones que el gobierno está inyectando en la economía, muchos de ellos llegados directamente de la Unión Europea.

El menor uso de dinero en efectivo, más rastreable que el papel moneda, también está incidiendo en el logro de una mayor fiscalidad, así como los rastreos periódicos que lleva a cabo Hacienda.

La recuperación de la recaudación ya se notó en el primer trimestre del año, y a media que se iban levantando las restricciones y paulatinamente se recuperaba la actividad económica en casi todos los sectores.

A pesar de ello todavía algunos tributos, como es el caso de los impuestos sobre el consumo, como pueda ser el IVA, todavía están por debajo de lo recaudado en el año 2019.

Al mismo tiempo, el mantenimiento de las rentas en los hogares, gracias a los ERTE, ha mantenido más o menos estable el volumen de consumo de las unidades familiares.

Mantenerse en guardia

Es de lo que avisan las autoridades fiscales, debido a que todavía la pandemia no está dominada, con inquietantes subidas en España de la incidencia acumulada.

Inclusive durante estos días hemos sido testigos del batacazo de las bolsas de medio mundo debido a las noticias del surgimiento de unas nuevas variantes del SARS-CoV-2 denominada ómicron y que sería más resistente a las vacunas.

Mientas tanto desde Bruselas se anima a la Hacienda española a mantener el fraude fiscal a raya, vinculando su represión a la llegada de más fondos desde Europa, ya que el próximo año toca revisión de esos indicadores.

Reformar la fiscalidad

El Ministerio de Hacienda tiene trabajado a un Comité de Sabios que deben de gestar una reforma fiscal, que presentará sus conclusiones en febrero de 2022, y desde la Agencia Tributaria se pide que sean unos cambios «digeribles».

La reforma también deberá tener en cuenta los cambios que se van a producir en la OCDE y la Unión Europea con respecto a los cambios de tipo corporativo.

Mientras tanto desde el Comité de Sabios, formado por 17 personas, intenta cambiar el sistema fiscal español ante un mundo en donde la globalización está cada vez más al orden del día.

Temas a tener en cuenta en la reforma fiscal son la defensa del medioambiente, la digitalización, imposición patrimonial y las actividades emergentes.

Fiscalidad verde

Es una de las principales novedades de cara a la reforma, y son una vía más para aumentar la recaudación, con unos tributos que son menos onerosos que sus pares en los países de la Unión Europea.

Al mismo tiempo, dicen en el Comité de Sabios, sería necesario llevar a cabo una armonización en lo que tiene que ver con la fiscalidad medioambiental de las comunidades autónomas, con tributos dispares.

Se trata de un tipo de impuestos que ofrecen una doble ganancia: por un lado, por lo que se recauda y por el otro lo que se deja de contaminar ante la disyuntiva de tener que pagar impuestos por lo que manchan.

Y mientras tanto, el crecimiento económico…

Las halagüeñas previsiones económicas del gobierno parece que se moderan, ya que desde Bruselas se rebaja la misma un 1,4%.

Mientras que desde Hacienda se esperaba un crecimiento económico del 6,2%, desde la Comisión Europea se rebajan las previsiones mejora económica para este año que concluye.

Paradójicamente, para el próximo año, el crecimiento será superior, ya que las previsiones muestran que en vez de un 5,5%, el PIB crecerá hasta el 6,2%.

Además, según las previsiones de la UE, España será el único país que no habrá recuperado, en el año 2022, su crecimiento económico prepandemia.

De hecho, a pesar del crecimiento previsto para el 2022, el PIB estará todavía un 1,5% por debajo del Producto Interior Bruto previo a la pandemia de SARS-CoV-2.

Europa si se recupera

Mientras que España renqueará todavía el próximo año, muchos de los países europeos de nuestro entorno, caso de Alemania, Francia e Italia si conseguirán remontar el bache económico de la pandemia.

En el caso del país que va a gobernar Olaf Scholz, su crecimiento del PIB superará en dos puntos porcentuales el logrado en el 2019.

A la hora de realizar sus previsiones económicas, Bruselas tiene en cuenta variables como el aumento de la inflación, el aumento de los contagios de COVID, y el aumento de los precios de los combustibles y la energía, disparados no solo en España.

En el caso de nuestro país, el indicador más dañino sería el aumento de los casos de SARS-CoV-2, debido a la importancia que tiene en la economía patria el turismo, un sector que tendrá que esperar al próximo año para una completa recuperación.

Otro elemento para tener en cuenta tiene que ver con las disfunciones del mercado de trabajo, que puede incidir negativamente en la ejecución de inversiones medioambientales y digitales, que involucran cientos de millones de euros.

Dos indicadores preocupantes

Como son el déficit y la deuda del Estado, y aunque la mayoría de los escenarios posibles muestran que el crecimiento económico podrían domeñarlos, en este momento son más abultados de lo que sería aconsejable.

Las previsiones que llegan desde la Comisión Europea muestran que la deuda pública terminará en este año en más de un 120% del PIB, y el déficit público por encima del 8% aunque ambos indicadores podrían disminuir en el 2022.

Fuente – EL PAÍS / elEconomista

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Sanción ejemplar a Google

Google ha sido multada por la Comisión Europea con casi 2.500 millones de euros por prácticas que vulneran las leyes de competencia de la UE, aunque a los de Mountain View todavía les queda la posibilidad del recurso. Apple parece que será al siguiente

A casi 2.500 millones de euros ha sido sancionada Google por vulneración de las leyes de la competencia por el Tribunal General de la Unión Europea.

La multa proviene del hecho de que Google privilegia sus productos, con respecto a su competencia, en su motor de búsquedas.

El demandante ha sido la Comisión Europea, y refrenda la sanción que fue puesta en el año 2017, a pesar de que la demanda ha estado recurrida todos estos años.

Ante la sentencia del TGUE todavía cabe recurso ante el TJUE, por lo que Google no tendrá, por el momento, que rascarse el bolsillo para pagar la cuantiosa multa.

A pesar del montante de la sanción, para los resultados económicos que logra Google en Europa, la multa no es más que calderilla.

Una sentencia meridianamente clara

Los jueces sentencian que Google lleva tiempo valiéndose de su privilegiada situación para favorecer, en las búsquedas, a sus propios productos sobre los de la competencia.

Sin embargo, todavía no cabe entonar victoria, debido a que la sentencia todavía es recurrible ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

Del montante total de la sanción, casi 524 millones de euros los tendrá que pagar Alphabet, que no es otra que la empresa matriz de Google, en un contencioso que se inició en el 2015.

Fue en ese año cuando la comisaría de la competencia, liderada por Margaret Vestager abrió una investigación para determinar si Google privilegiaba a sus productos sobre los de la competencia.

Las pesquisas se centraron en el buscador Google Shopping, el comparador de precios de Google, determinando que efectivamente se producía ese comportamiento desleal que atentaba contra las leyes europeas de la competencia.

Una práctica habitual

La investigación, que culminó en una sanción de casi 2.500 millones de euros, no era una más de las que el ejecutivo europeo instruye sobre las tecnológicas como Google o Apple.

En una de dichos procesos abiertos por Europa, se determinó que las subvenciones que Irlanda otorgaba a la multinacional Apple eran de todo punto de vista ilegales y que la compañía que comanda Tim Cook tenía que devolverlas.

En el caso de Google la Comisión Europea razonaba la sanción afirmando que Google es el principal motor de búsqueda de la Unión Europea.

La comisión también aducía que los usuarios del buscador de Google solo se suelen fijar en los primeros resultados de las búsquedas que es donde Google solía colocar sus productos.

La Comisión Europea considera probado que inclusive cuando los precios de los bienes a comparar son de menor precio entre sus competidores, Google sigue colocando en las primeras posiciones de la búsqueda sus productos.

Los magistrados rechazaron por completo los argumentos de Google que defendía que sus productos aparecían en los primeros resultados de las búsquedas producto de la genialidad tecnológica de la compañía.

La aserción del TGUE quedó demostrado cuando sus técnicos analizaron 1.300 millones de búsquedas desde el año 2008 y pudieron demostrar que los productos de Google eran privilegiados en las búsquedas con respecto a los de la competencia.

De la contemporización a la sanción

Hasta el año 2015 al Comisión Europea había intentado templar gaitas con Google y con otras tecnológicas que estaban en su punto de mira, caso de Amazon o Apple.

Pero a partir del 2017 la comisión, ante la falta de respuesta de las tecnológicas, decidió pasar de las palabras a los hechos y comenzó a multar, con sanciones milmillonarias, a esas tecnológicas que vulneraban las leyes de la competencia.

La matriz de Google, Alphabet, acumula sanciones por casi 10.000 millones de euros, y eso solo en aspectos que tienen que ver con la libre competencia.

Récord

La mayor sanción que ha puesto la UE ha sido precisamente a Alphabet: en el 2018 elevó una sanción de casi 4.500 millones de euros, y el motivo fue que la citada compañía obligaba a los fabricantes de smartphone a instalar sus aplicaciones si querían gozar de Android.

Y ahí no queda la cosa, ya que Google tiene otra investigación abierta el pasado junio para investigar si utiliza prácticas monopolísticas en el mercado de la publicidad, con el manido AdWords campando por sus respetos.

Apple también tiene lo suyo

En este caso la acusación de la UE tiene que ver con abuso de posición dominante en cuanto a la distribución de audio bajo demanda, para entendernos de lo que hablan es del servicio Apple Music.

Pero no solo eso, sino que la UE también habría probado que impone comisiones abusivas a Spotify por obras musicales de los cuales Apple tiene sus derechos de explotación.

En caso de que la UE gane el caso ante la justicia europea, Apple se podría enfrentar a una multa de hasta el 10% de su negocio en europea, que en euros contantes y sonantes podría ser hasta 27.000 millones.

Inclusive, Apple se queda hasta con el 30% de la factura de que otras plataformas, caso de Spotify, tiene que pagar por poder «publicar» su música en sus servicios de streaming.

De resultas de lo cual, asevera la Comisaría de Competencia, los que acaban siendo perjudicados por esas prácticas son los consumidores finales que ven como el precio del servicio se encarece.

Como gato panza arriba

Apple por supuesto se ha defendido de las acusaciones de la UE, aduciendo que lo único que hace es comercializar un servicio de música en streaming que puede ser contratado o no por sus potenciales clientes.

Contra lo que por el momento no se ha podido defender es de la acusación de que a las empresas que comercializan sus aplicaciones en App Store les obligue a utilizar su pasarela de pagos.

Todo augura una larga y tortuosa carrera judicial, habida cuenta que siendo Apple la compañía que más efectivo maneja del mundo, pueda contratar a los mejores bufetes de abogados por lo que se puede augurar años de contenciosos judiciales.

Fuente – EL PAIS / CincoDías

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Subir las cotizaciones para pagar las pensiones

A punto de derogarse el factor de sostenibilidad de las pensiones, el gobierno de Pedro Sánchez creará el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, y plantea, como medida para volver a llenar la hucha de las pensiones, aumentar las cotizaciones sociales durante una década

Es una de las opciones que se plantea el gobierno para hacer frente a las cotizaciones de la generación del baby boom, una generación que se jubila en masa, no en vano son los nacidos entre los años 1957 y 1977.

Se trata de una cohorte bastante especial por sus características: son muchos, tienen largos historiales de cotización y sus pensiones son cuantiosas.

Lo que se le ha ocurrido a la Seguridad Social es aumentar la cotización de los trabajadores durante una década para poder sufragar semejante gasto.

Lo que se ha denominado como «hucha de las pensiones» solo guarda 2.000 millones de euros cuando llegó a tener 77.000, estando en esa situación tan precaria debido al saqueo a la que lo sometió los gobiernos del partido popular.

A vueltas con el MEI

Derogado por el gobierno de Pedro Sánchez el factor de sostenibilidad, ahora lo que se negocia entre el gobierno y los agentes sociales es el Mecanismo de Equidad Intergeneracional.

¿Cómo explicar el MEI? Lo vamos a intentar: igual que el factor de sostenibilidad que se instauró con los gobiernos del PP, lo que se pretende es que las pensiones sean sostenibles en el futuro.

Sin embargo, el MEI no pretende establecer recortes en las pensiones, aunque si aumentar las cotizaciones durante una década.

De manera que después de esos diez años la «hucha de las pensiones» tenga lo suficiente como para asegurar las pensiones de las generaciones futuras.

Con los índices de natalidad actuales el futuro de las pensiones está en juego, ya que dentro de una década el número de cotizantes por cada pensionista será de solo dos cotizantes.

También es conveniente explicar que el sistema de pensiones español es de reparto, esto es, son los trabajadores los que pagan con sus cotizaciones las pensiones de los jubilados. No hay plan B si España se queda sin el número de cotizantes suficiente.

Dos fases

El Mecanismo de Solidaridad tiene dos fases. En la primera de ellas lo que se busca es garantizar la viabilidad de las pensiones, llevando a cabo cambios en la cotización, actualmente aumentando durante una década las cotizaciones sociales de empresas y trabajadores.

El siguiente mecanismo del MEI es aquel que se activaría si llegase el momento en el cual no hubiese dinero suficiente para pagar las pensiones, acudiendo a mecanismo tan manidos como una hucha.

En el primer movimiento, entre 2023 y 2032 se aumentarían las cotizaciones de empresas y trabajadores, y parece que ese aumento sería de 0,5 puntos porcentuales, y el dinero logrado de más iría a la hucha.

Una fase contingente

Sería la segunda, y contingente es sinónimo de que solo se activaría en caso de ser necesario, y siempre no antes del 2032.

Cada tres años se ensayarían escenarios para ver si para el año 2050 el gasto en pensiones superaría las previsiones; en cada «ensayo», en caso de no superarse el gasto previsto, ninguna medida se tomaría. 

Pero en caso de que la previsión indique que se superaría el gasto se pondrían en funcionamiento mecanismos contingentes, siendo el primero de ellos echar mano de la hucha de las pensiones.

Solo sin con el dinero de la hucha no fuese suficiente, y dentro del Pacto de Toledo, se abriría una negociación entre el gobierno, oposición y agentes sociales para tomar medidas como pudieran ser minorar las pensiones.

¿Cómo minorar las pensiones?

Sería la medida más traumática que se podría producir y es casi seguro que una de las consecuencias sería la de «calentar» la calle.

La medida no tendría que ser de modo automático la reducción de la cuantía de las pensiones que se cobran, sino que habría otras medidas que se podrían tomar, caso de retrasar el momento de la jubilación o afectar solo a ciertos colectivos.

Sin embargo, todo queda abierto a la negociación, que se producirá en el momento en el cual se prevea que hay que poner en marcha el mecanismo contingente.

Una negociación con el tiempo tasado

La realidad es que la mesa de diálogo social no tiene mucho tiempo para dar los últimos retoques y aprobar el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, aunque la negociación a varias bandas ya ha empezado.

La negociación está centrada y focalizada en aumentar los ingresos de sistema nacional de Seguridad Social, y no en recortar los gastos, y derogar el factor de sostenibilidad antes del 15 de noviembre.

A partir de ahí solo quedan dos semanas para poder negociar los flecos que queden del MEI para posteriormente llevarlo a las Cortes para su aprobación, que todo parece indicar que contará con una mayoría suficiente.

Una situación nada boyante

Quedando fijado por ley que existe una pensión mínima, del mismo modo que existe un Salario Mínimo Interprofesional, de los 10 millones de pensionistas que hay en el Estado, el 23% de ellos necesitan un complemento para llegar a mínimos.

Según datos del ministerio, son 2.200.000 pensionistas los que cobran el complemento, estando fijada la pensión mínima, contributiva, que se puede cobrar en 395,60 euros mensuales.

Va por comunidades autónomas

Son ocho las comunidades autónomas donde la Seguridad Social tiene que complementar las pensiones contributivas en más de un 25% de su cuantía.

El caso más extremo se produce en Extremadura, donde el 42,5% de las pensiones contributivas tienen el complemento a mínimos, estando motivada esa situación por varias razones.

Una de ellas es que se trata de la comunidad autónoma con la temporalidad en el empleo más grande de España y cuenta con uno de los salarios medios más bajos de toda España, lo que explica por si solo lo bajas que son, por lo general, las pensiones.

Sin embargo, en la otra punta de España, en Euskadi, solo algo menos del 11% de las pensiones tienen que optar por el complemento a mínimos, siendo el País Vasco también una de las comunidades autónomas con la pensión media más alta.

Fuente – el diario / CincoDías

Imagen – La Moncloa – Gobierno de España / PSOE / Ben Stassen / Kārlis Dambrāns / Rob Faulkner / Photo Landa / Máximo Manzanares

D-E-R-O-G-A-R, con todas las letras

El tira y afloja entre el PSOE y Unidas Podemos se ha solventado, finalmente, con una declaración del gobierno en el que este se compromete a derogar la reforma laboral del 2012 que propició el gobierno de Mariano Rajoy el Partido Popular

Es el acuerdo al que han llegado, en última instancia, Unidas Podemos y el PSOE, los dos partidos que están coaligados en el gobierno de España y que estaba provocando graves tensiones

A decir de varios medios, la pugna entre Yolanda Díaz, ministra de trabajo y la ministra de Economía, Nadia Calviño ha sido cruenta, ya que mientras desde UP se abogaba por la derogación, Calviño hablaba de reforma.

Aún con todo, todavía quedan muchas horas de negociaciones para que esa derogación adquiera forma de ley, por lo que lo que podríamos calificar como una competición de tug of war.

En uno de los extremos de la soca tira estará la comunista Díaz y en el otro, tirando al alimón, la titular de economía, Nadia Calviño y el ministro de Seguridad Social, José Luís Escrivá.

Derogación

Es como finalmente se va a conjugar el verbo, algo que Calviño suponemos que habrá admitido a regañadientes, sobre todo pensando que desde Bruselas con inflexibles sobre la reforma del mercado de trabajo.

De hecho, el tema es tan importante, que en las negociaciones ha participado de manera directa el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Sobre la mesa, aunque todavía no concretadas, estarán medidas para devolver el poder a las centrales sindicales, de manera que los convenios del sector preponderen sobre los acuerdos que se puedan llevar a cabo en las empresas.

Acabar con los vicios

Sobre todo, con los dos principales, como son la precariedad y la temporalidad en los contratos, que hacen que muchas personas no puedan desarrollar su proyecto vital por falta de seguridad en el empleo.

Aunque a algunos les sorprenda, en el comunicado de prensa que ha emitido Moncloa después de la reunión a tres – Pedro Sánchez, Yolanda Díez y Nadia Calviño – se habla explícitamente de derogación.

Bien es cierto que todavía queda muchos flecos y que la reforma solo se ha pergeñado a grandes rasgos, pero utilizar desde un primer momento el verbo derogar es una muy buena declaración de intenciones, máxime cuando lo certifica el presidente del Gobierno.

Un comunicado muy medido

Como suele ser habitual en los gobiernos, y más en el gobierno de la nación, el comunicado de prensa está muy medido para decir inequívocamente lo que se quiere decir, y no otra cosa.

En ese tipo de documentos, se suelen cuidar hasta las comas, precisamente para que la comunicación sea unívoca y no dé lugar a malentendidos, dejando claro que en la negociación van a participar también los agentes sociales.

En algo en lo que se ha empeñado el PSOE y Pedro Sánchez, es en el hecho de que la patronal tiene que estar, sí o sí, en la firma del acuerdo como una manera de garantizar la paz social.

De la otra parte, es decir, por parte de Unidas Podemos, también consideran irrenunciable que la nueva legislación laboral este, en parte, dictada por los sindicatos, especialmente las dos centrales sindicales mayoritarias, CC.OO. y UGT.

Una Díaz rimbombante

En la posterior comparecencia en el Senado de Yolanda Díaz, y ante una pregunta del PP, la vicepresidente tercera se ha mostrado taxativa al reconocer que van a acabar con los errores de la reforma laboral del PP y lograr mejorar la vida de los trabajadores españoles.

Del mismo modo, tanto Díaz como el resto de los miembros del gobierno que han participado en la negociación, han dejado claro que, después de haber logrado el acuerdo, ahora lo que hay que hacer es negociar.

Como en cualquier otro tipo de acuerdo, ahora lo que hay que negociar es la «letra pequeña», que normalmente es donde se encuentra la sustancia de todo pacto, además teniendo en cuenta que existe otro negociador que no está presente, nos referimos a la Unión Europea.

El fondo del acuerdo se va a negociar a varias bandas, estando presentes las ministras de economía y trabajo y el ministro de Seguridad Social, esperándose también que en funciones de moderación se encuentre presente Pedro Sánchez.

Imposible una derogación total

De ello son conscientes tanto Yolanda Díaz como Unidas Podemos, y ello porque no se puede dejar si legislación laboral a un país, por lo que independientemente de lo profunda que sea, con propiedad estamos hablando de una reforma.

Además, debido al Plan de Transformación y Resiliencia, todos los países de la Unión Europea tienen que presentar a Bruselas un plan con la reforma laboral que van a desarrollar en sus países.

De cualquier forma, antes de desarrollar lo que se ha llamado el Componente 23, esto es la reforma del mercado laboral, el gobierno quiere negociar, en la misma mesa, con las centrales sindicales, CEOE, y Cepyme.

Díaz liderará las negociaciones

Es algo que resultaba innegociable para Unidas Podemos y con lo que el PSOE ha transigido, aunque en la mesa de negociación estará presente Economía e Inclusión social, además de los agentes sociales.

Los dos caballos de batalla como en todas las negociaciones de ese jaez que se han producido en los últimos años serán la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa y la ultraactividad.

Por ultraactividad se entiende que cuando ha caducado un convenio colectivo, el mismo seguirá vigente, en derechos y obligaciones, mientras no se apruebe el siguiente, siendo un salvavidas para los trabajadores.

A esperas de lo que diga la patronal, en lo que están de acuerdo sindicatos y gobierno es en eliminar las causas que hacen que el mercado laboral español sea uno de los más precarios y con mayor temporalidad de la Unión Europea.

Mientras tanto la patronal sigue empeñada en mantener a toda costa la flexibilidad en contratación que se logró con la reforma laboral del Partido Popular en el año 2012, aunque de aquellos polvos vienen estos lodos.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – La Moncloa – Gobierno de España / Patrick Milan / Gunnar Wrobel / Siuloon / Janet Lindenmuth

La realidad frena en ansia fiscal de Biden

El plan de gobierno para 2022, uno de los más progresistas que se han llevado a cabo en los Estados Unidos en toda su historia, se va a ver frenado por la tozuda realidad de no tener apoyos suficientes, en ambas cámaras para ser sacado adelante ya que las negociaciones entre las diversas «familias» del Partido Demócrata no han llegado a buen puerto

La realidad suele ser tozuda, y en este caso ha frustrado la ambición fiscal de la administración de Joe Biden, lo que va a provocar que solo pueda poner en juego la mitad de su paquete económico.

Otra de sus ambiciones, la de crear un paquete de nuevos impuestos para los más ricos también se queda en agua de borrajas.

El presidente de los Estados Unidos también ha rebajado sus ambiciones económicas en aras del consenso, aunque bien es cierto que salva lo que son las «joyas de la corona».

Con ello nos estamos refiriendo a las inversiones contra el cambio climático y para su política educativa infantil, aunque no logra incluir en el paquete de 1,75 billones de dólares una baja de maternidad financiada por el Estado.

Cortarle las alas

O cortase las alas, según se vea: el presupuesto inicial que barajaban los demócratas para el año 2022 era de 3,5 billones de dólares, que han tenido que rebajar a «solo» 1,75.

A pesar de contar los Demócratas de mayoría en ambas cámaras, bien es cierto que la mayoría en el Senado solo se consigue con el voto de calidad de Kamala Harris, las negociaciones han sido duras.

Lo que se han enfrentado en el pacto al que finalmente se ha llegado, han sido los congresistas y senadores más centristas, con aquellos que llevan el progresismo por bandera, habiendo triunfado los primeros.

Sin embargo, algunas de las propuestas de la administración se mantienen intactas, como es el caso de las inversiones para frenar el cambio climático y las de la educación infantil.

Otras de las propuestas, como una baja maternal y familiar pagada por el gobierno se cae definitivamente del presupuesto, y también una ayuda por hijo de 300 dólares anuales.

Otro de las propuestas de la administración Demócrata, como es sufragar, en algunos casos, la educación universitaria, también se caen por falta de dotación presupuestaria.

Unas negociaciones delicadas

Han sido intensas semanas de negociaciones dentro de la misma bancada Demócrata en las cuales las dos principales alas del partido, la centrista y la progresista, se han enfrentado a «cara de perro».

En las conversaciones han tenido especial importancia las aportaciones de senadores que se pueden calificar como centristas, como es el caso de los legisladores de Virginia Occidental y Arizona, Joe Manchin y Kyrsten Sinema.

La cohesión dentro de las filas Demócratas es esencial en el caso del Senado, donde las huestes Demócratas y Republicanas cuentan con 50 senadores cada una.

La balanza a favor de las iniciativas legislativas de la administración Biden solo la resuelve el voto de calidad de la presidenta, Kamala Harris.

De hecho, las disensiones entre las dos principales familias Demócratas han hecho que desde el 2020 solo haya habido consenso para aprobar el presupuesto del 2022 y el plan de estímulo para salir del marasmo económico que ha provocado la pandemia de SARS-CoV-2.

Políticas claras

Es uno de los planes estrella de la administración de Joe Biden, estando dotado con un presupuesto de 555.000 millones de dólares.

Además, es un plan que sale relativamente barato, dado que a las empresas que disminuyan sus emisiones de manera importante, se les bajarán, cuando no eximirán, de una serie de impuestos.

Otro de los planes más destacados de Biden consiste en financiar seis años de preescolar gratuito y universal, una política que ha sido dotada con un presupuesto de 400.000 millones de dólares.

La vivienda también va a ser algo central en las políticas públicas de la administración Demócrata del 2022, con un plan de 150.000 millones de dólares para la construcción, en toda la Unión, de viviendas asequibles y de calidad.

Rueda de prensa

El mandatario ha convocado una rueda de prensa en el 1600 de la Avenida Pensilvania para comunicar las líneas maestras de su plan de gobierno para el 2022.

Biden destacó en su encuentro con los informadores que los presupuestos para el 2022 alumbran un plan fiscalmente responsable y dotado financieramente para todas sus políticas.

Debido a que estará de viaje oficial por Europa, Biden solo ha delineado en esta comparecencia la arquitectura general de su plan de gobierno, dejando para cuando vuelva una explicación más detallada.

El presidente de Estados Unidos ha subrayado que la financiación de los presupuestos para el 2022 se hará vía impuestos, y que los planes que se desplegarán durante el próximo año también generarán cuantiosos ingresos.

Esos ingresos están cifrados en 400.000 millones de dólares, y el que fuera durante 30 años senador por Delaware ha recalcado, tal como hizo en su programa electoral, que no subirá los impuestos a aquellos que ganen menos de 400.000 dólares anuales.

Sin impuesto a los multimillonarios

Era de un de las medidas estrella de la administración entrante, aunque finalmente se ha quedado aparcado en un cajón.

Lo que se pretendía es que un impuesto a los más ricos sirviese para financiar determinadas políticas, que ahora se quedan sin presupuesto.

Los únicos que sí pagarán más impuestos serán los superricos, esto es, tal como aparece reflejado en las 107 hojas del nuevo Código de Comercio, serán aquellos con un patrimonio de más de 1.000 millones de dólares.

También serán gravados con mayor presión fiscal aquellos que en un año ingresen más de 100 millones de dólares.

A eso se suma un impuesto de sociedades de un tipo mínimo del 15%, aunque seguramente las grandes corporaciones, a base de artificios fiscales, pagaran mucho menos.

La lista de los 700

Son aquellos que, como Jeff Bezos, de Amazon, o Elon Musk, de SpaceX, Tesla e Hyperloop, tiene ingresos multimillonarios gracias a su actividad empresarial.

Conviene recordar que Jeff Bezos, con una fortuna que se estima en 600.000 millones de dólares, es el hombre más rico del mundo.

Entre otras cosas, el nuevo impuesto a los superricos es lo que va a financiar que no se suban los impuestos a aquellos que ingresan anualmente menos de 400.000 dólares.

Fuente – el diario

Imagen – J. L. Hervás / Rev Stan / Wildcursive / U.S. Secretary of Defense / Mark Nozell / Yuya Tamai /

Todo por la «publi»

Las grandes tecnológicas llegan a beneficios récord en el tercer trimestre del 2021 sobre todo debido a la contratación de publicidad digital, mientras que los de Mountain View lanzan Google Pass, un sistema de renting para sus smartphone Pixel

Parte de las multinacionales que participan en GAFA, en este caso Facebook y Google y otras invitadas de honor, Microsoft y Twitter, aumentan su beneficio en el tercer trimestre del año gracias a la mayor contratación de publicidad en sus plataformas.

Tiempo de cosecha

Es tiempo, ahora que está a punto de terminar el año que las grandes multinacionales presenten los resultados del tercer trimestre a sus accionistas.

A eso se aprestan las cinco más grandes tecnológicas que existen en el mundo, con unos pingües beneficios en el trimestre debido al aumento de los ingresos por publicidad.

En el caso de Facebook, los resultados son ligeramente peores que el trimestre anterior lo cual dice mucho del equipo humano de la tecnológica que ha vivido durante unos meses la peor crisis reputacional más grave de toda su historia.

Inclusive, la recesión económica producto de la grave pandemia de SARS CoV-2 en la que seguimos embarcados, sus resultados han mejorado, siendo la mejora más destacada la de Amazon, producto del confinamiento que ha sufrido medio mundo.

Siendo todas estas tecnológicas norteamericanas, la grave crisis económica que se sigue viviendo Estados Unidos en estos momentos parece que nos afecta, si no es para mejor, a su negocio.

Primus inter pares

Inclusive antes del parón económico que supuso el 2020, donde toda empresa y particular que podía migraba a lo digital, la publicidad en esos medios era cada vez mayor y con la pandemia la contratación de publicidad hacia el consorcio GAFA no ha hecho sino aumentar.

Inclusive en el caso de la empresa que fundase Bill Gates, sus ingresos han superado casi en un 50% a los del trimestre anterior, logrando en el tercer trimestre unos ingresos de 20.505 millones de dólares.

Esos buenos datos, o la previsión de buenos datos ha provocado que su acción se aprecie, pasando de una cotización de 1,84 dólares a un precio por título de 2,73 dólares lo cual supone un avance de casi el 50%.

Como todo no iban a ser buenas noticias, los de Richmond han denunciado que han sido, nuevamente, víctimas de un ataque informático orquestado desde Rusia, con una configuración muy parecida al pasado ataque contra Solar Winds.

La jaula de oro de Twitter

Entre julio y septiembre esta exclusiva red social, en la que en un principio solo se entraba por invitación, aumentó sus ingresos un 37%, logrando una «bolsa» de 1.280 millones de dólares.

Con ese dinero la red social ha enjugado las lágrimas por haber tenido que desembolsar 600 millones de dólares al perder una demanda que había presentado un grupo de accionistas.

A Twitter parece que, al igual que a Google, no le afecta mucho el cambio de las condiciones del servicio en App Store, que ahora impide que las aplicaciones allí alojadas puedan «rastrear» con fines publicitarios a sus usuarios.

Google, hasta el infinito y más allá

Los de Mountain View encadenan un nuevo trimestre de beneficios récord, logrando un 41% más de ingresos brutos, llegando a recaudar 65.120 millones de dólares.

Los mareantes resultados multiplican por dos lo grados durante la pandemia y por tres si se comparan con la cuenta de explotación del 2019, antes de que el SARS-CoV-2 cambiase el mundo tal como lo conocíamos.

Otra ventaja de la compañía es que sus ingresos están balanceados entre todos sus negocios, ya que, por ejemplo, los ingresos logrados por la plataforma de vídeo YouTube casi alcanzan a lo que se logra con su motor de búsqueda.

Alphabet, la matriz de Google logra un 68% más de beneficio que el año anterior, con unos beneficios de 1.900 millones de dólares, superando las previsiones más halagüeñas.

En el caso de la publicidad de Google, a pesar de que Apple ha cambiado su política con respecto al rastreo que pueden someter a sus clientes las aplicaciones que se descargan de App Store, la misma se mantiene incólume.

En ese aspecto, en el publicitario, la empresa que fundase Larry Page crece un 43% en su facturación, llegando a los 5.300 millones de dólares.

Negocio hasta debajo de las piedras

La capacidad que tiene Google de convertir en un negocio rentable todo lo que toca, de provocar el pánico de cada sector en el que desembarca, también lleva años extendiendo sus tentáculos a la telefonía móvil.

Suponemos que después de ver como los fabricantes de dispositivos hacía negocio a manos llenas con el sistema operativo Android, influyó en la producción y comercialización del primer smartphone Pixel.

Ahora Google da un giro de tuerca a su negocio de dispositivos sacando un renting que se desembolsa mes a mes y permite acceder a un smartphone de gama alta cada dos años.

Bautizado como Google Pass, permite en estos momentos en entrar en posesión de un Pixel 6 o Pixel 6 Pro y trae como «regalos» una membresía anual a YouTube Premium y YouTube Music.

Por el momento solo en Estados Unidos

Google ha lanzado dos tarifas de renting: la primera de ellas, por 45 dólares mensuales se puede acceder a un Pixel 6 cada dos años y la otra, que bien podríamos calificarla como premium, tiene un coste de 55 dólares mensuales y permite acceder a un Google Pixel 6 Pro.

Como ya hemos indicado y además de una membresía anual a YouTube Premium y YouTube Music tiene un seguro para el teléfono móvil que cubre daños menores.

Por las nubes

Otro de los servicios a los que se accede con Google Pass es a 200 GB de almacenamiento en la nube, y espacio de por vida para hacer copias de seguridad de lo que tengamos alojado en nuestro Google Pixel.

La compañía de Mountain Wiew también informa que accediendo a Google Pass sus socios ahorran una media de 294 dólares anuales, por lo menos para los socios que se encuentren en Estados Unidos.

Dos fuera de series

Si ya de por sí los Google Pixel son de muy buena tecnología, Google ha extremado la calidad con los nuevos Google Pixel 6 y Pixel 6 Pro.

Además de exclusivos, no llegarán a España hasta dentro de un año, el procesador de ambos modelos ha sido desarrollado por Google, con lo cual emulan a Apple, que desarrolla todo su hardware en su campus californiano.

Otra de las ventajas de las nuevas versiones de los nuevos Pixel es que estando dentro de lo que se puede calificar como un terminal de gama alta, solo cuestan 650 y 899 dólares respectivamente.

Cabe destacar de los Pixel 6 que Google los ha dotado de cámaras con unas ópticas y una tecnología que bien pudieran hacer palidecer a las capacidades fotográficas de los Apple iPhone.

Fuente – EL PAÍS /EL MUNDO

Imagen – Google Ads / United Soybean Board / Marcin Wichary / Marek Sotak / John Woo / Jumilla / Éamonn Ó Muirí / Ross Elliot / Marizio Pesce

Crecimiento a la baja

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en una reciente comparecencia parlamentaria, acaba de «enfriar» las previsiones de crecimiento económico para el 2022, que a decir de la entidad emisora, será de solo un 5,6%

Es el anuncio que ha realizado el Banco de España sobre el crecimiento económico del país para el 2022, aguando, en parte, las triunfalistas previsiones del gobierno.

La corrección sobre las previsiones, tal como ha informado Pablo Hernández de Cos, gobernador de la entidad emisora, se realizarán en diciembre.

Al mismo tiempo, Hernández de Cos también ha valorado como por encima del consenso de los analistas las previsiones económicas del gobierno que son las que finalmente se han utilizado como base para los presupuestos.

Reducción significativa de las previsiones

No se trata de recortar décimas en las previsiones, sino que el Banco de España habla de una reducción significativa del crecimiento económico para el año 2022.

La noticia la ha dado el gobernador Hernández de Cos en una comparecencia en el Congreso de los Diputados, sesión en la cual se analizaban los Presupuestos Generales del Estado.

Con ello el Banco de España no hace sino seguir la misma senda que el Instituto Nacional de Estadística, que evalúa que el crecimiento para el último trimestre del año en el 1,1% en vez del 2,8% previsto.

En cierto modo, la disminución prevista del crecimiento económico tiene que ver con factores exógenos a la economía española y que mucho tienen que ver con la economía internacional.

Entre los factores que van a lastrar el crecimiento se encuentran los cuellos de botella que está viviendo la industria y el encarecimiento de la producción industrial y de las materias primas.

Factores a favor y factores en contra

Como en cualquier otra circunstancia de la vida, en estos momentos la economía española se ve lastrada por causas muy determinadas y también impelida por otras.

Entre los factores que están impidiendo la normal recuperación económica tras la pandemia nos encontramos con el recibo de la luz, que afecta a los clientes minoristas, pero también a grandes empresas.

De hecho, de seguir «disparado» el recibo de la luz, hace pensar al Banco de España que de seguir por esos derroteros el PIB se podría dejar un 3% en los próximos años.

Entre los factores que impulsan con «viento de cola» la economía española nos encontramos con la vacunación masiva de todos los grupos de edad, que ha promovido que haya una mayor movilidad y que la hostelería se recupere.

Recuperación a pesar de todo

Sin embargo, lo que resulta incontestable es que la economía española recupera el pulso prepandemia, en un 2019, que, si recordamos, llevaba camino de tener un muy buen desempeño económico.

A pesar de ello, no se llegará al 6,3% de crecimiento del PIB que auguraba el gobierno, y solo se crecerá al 5,6%.

Para el 2022, aunque las previsiones eran de una recuperación del PIB del 7%, solo se llegará a superar, por unas décimas el 6%.

Estas declaraciones de Hernández de Cos son «munición» para el PP, con un líder de la oposición que no ha dudado de calificar como malas las previsiones del gobernador del BDE.

Pablo Casado también ha acusado, sin ambages, de mala previsión en los Presupuestos Generales del Estado, que se nutren de una previsión de ingresos que raya el guion de una película de ciencia ficción.

Las previsiones del equipo económico del Partido Popular para el 2022 habla de un crecimiento del PIB que se quedará estancado en el 5%.

Un buen dato de empleo

Pero lo que resulta incontrovertible, inclusive para el PP – dicen que los datos pueden ser tozudos – es que la recuperación del empleo es un hecho.

Mientras que todavía quedan por «recuperar» 8,4 puntos de PIB para llegar a las cotas de crecimiento pre pandémicas, el empleo está a solo un punto y dos décimas de las cotas de ocupación de antes de la pandemia.

Bien es cierto que todavía hay muchos trabajadores en ERTE, pero todo parece indicar, que ahora que se extienden hasta febrero del 2022, muy pocos de ellos se convertirán en ERES.

Por otro lado, por grupos de edad, han sido principalmente los jóvenes los que han acabado engrosando las listas del paro, y también determinadas regiones, sobre todo las turísticas, se han visto especialmente perjudicadas.

Tiento con las medidas fiscales

Desde el Banco de España, también se es de la opinión de que las políticas de «barra libre» no ayudan en nada a la economía patria y que las políticas fiscales tienen que ser selectivas y quirúrgicas.

Según Hernández de Cos, las medidas fiscales tienen que ser temporales y centradas en lograr la recuperación de los sectores más afectados por la crisis económica derivada de la pandemia de SARS-CoV-2 que todavía no ha desaparecido.

Al mismo tiempo ha hecho un llamamiento a la disciplina fiscal, sobre todo en lo que tiene que ver con el déficit público, no en vano la deuda pública está disparada, ya que debemos el 115% de nuestro PIB.

Una recaudación que no alcanza

El primer indicio que muestra que es muy posible que las previsiones de ingresos no sean realistas proviene del hecho de que las subidas de impuesto del año pasado han recaudado 3.000 millones de euros menos que las previsiones.

Se podría dar el caso de que al no obtener los ingresos previstos para el 2022, el déficit público aumentase debido a que el gasto está consignado en dichos presupuestos y en cuanto a las previsiones de gasto, estas están casi esculpidas en mármol.

A vuelta con las pensiones

Es otra de las partidas que tradicionalmente son fuente de controversia, máxime cuando el gobierno socialista derogo el factor de estabilidad – un magro 0,25% de revalorización – y volvió a indexar las pensiones al IPC.

Para Hernández de Cos esa indexación es un factor de desestabilización, debido a que, al depender de la inflación, un factor externo a la economía española, lo que provoca es la pérdida de competitividad para el país.

Además, en estos próximos años el gasto en pensiones va a aumentar de una manera importante, debido que los denominados babyboomers comienzan a jubilarse.

Los nacidos entre 1946 y 1964 son una cohorte que une a elevados tiempos de cotización unas pensiones abultadas.

Además, hay que tener en cuenta que siendo el español un sistema de reparto, los que están trabajando en estos momentos son los que pagan las pensiones de los jubilados, y en un futuro próximo solo habrá dos cotizantes por cada pensionista.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – NAR REALTOR Party / Kostas Limitsios / Financial Times / Olle Svenson / Mo McFarlland / Nathaniel U. / Win Hide