Fusión BBVA – Sabadell, sangría en el empleo y sucursales

La más que posible fusión entre el BBVA y el Sabadell ya tiene la primera víctima: una reducción de empleo que podría llegar a las 6.000 personas y un 30% menos de oficinas bancarias para la nueva entidad financiera

Si algo van buscando ambas entidades financieras con la fusión – la mayoría de la prensa económica habla de absorción – es mejorar las ratios de rentabilidad, en unos momentos en los que el negocio de la banca retail casi no lo da.

Pero lograr esa rentabilidad pasa por que el nuevo banco se deshaga de 5.000 empleados y cierre el 30% de su red de oficinas, por la expedita vía de reducir los costes de su operativa bancaria.

Hablar de 5.000 empleos no es baladí, ya que supone el 11% de la plantilla de la suma del contingente humano que hoy por hoy tienen ambas entidades financieras, y los sindicatos, temiéndose lo peor, luchan por las bajas incentivadas y las prejubilaciones.

Una larga marcha

A pesar de que, en los círculos de poder, los bancarios y los políticos, se da por hecha la fusión, fuentes bancarias le auguran un largo proceso hasta que ambos bancos converjan en una nueva entidad financiera.

El camino para la fusión les llevará por lo menos un año, y estará determinada porque el BBVA tenga cash suficiente, lo cual no sucederá hasta que haya logrado cobrar los 9.700 millones de dólares de la venta de su filial norteamericana.

Además, la culminación del proceso se producirá después de un exhaustivo proceso de selección, ya que habrá que diseñar la estrategia de las nuevas oficinas del futuro banco, y la selección de sus mejores empleados y directivos.

En el caso del Sabadell, su ADN se llama fusión, no en vano la entidad financiera es producto de 12 compras entre 1996 y 2015, por lo que sus directivos tienen una gran cualificación técnica y tiene una compresión casi intuitiva de lo que suponen las fusiones.

Recortar cueste lo que cueste

Y eso pasa por reducir entre un 40% y un 50% los costes del banco más pequeño, que en este caso no es otro que el Sabadell.

Los analistas incluso han puesto la cifra: reducir los costes del Sabadell, o de lo que quede después de la fusión en 1.000 millones de euros.

Lograr ese ahorro supondrá el despido de entre 5.000 y 6.000 empleados del nuevo banco que surja con la fusión en un plazo de dos años.

Todo el mundo entiende, por lo menos en los mentideros económicos, que serán a base de bajas incentivadas y prejubilaciones, pero también se es consciente que el proceso será caro, pero que más caro sería mantener la plantilla.

Modelizando el futuro

El nuevo banco, según la planificación que seguramente ya ha empezado, tendrá 4.240 oficinas y 46.365 empleados, lo que va a suponer una reducción drástica en empleo y en la red de oficinas.

BBVA sumaría 2.521 oficinas y 29.475 empleados, mientras que el Sabadell aportaría 1.719 oficinas y 16.890 empleados.

De esos empleados 4.000 trabajarían en la banca digital y 2.000 de ellos trabajarían en los servicios centrales, y el cálculo del número de oficinas coincide con un informe de la consultora Bain & Company.

En cierto modo, esta reducción de sucursales y empleados no hace sino entroncar con la tendencia que lleva arrastrando la banca española en la última década.

Lo que parece seguro es que no podrán cohabitar las dos plataformas digitales que tienen BBVA y Sabadell, por lo cual son muchos los analistas que piensan que la digitalización que ha llevado a cabo el banco catalán habrá que llevarla a «achatarrar».

BBVA, el «abrazo del oso»

Es lo que algunos directivos del Sabadell pronostican, un banco que ya, antes de que se oyesen rumores de fusión, había prescindido, mediante bajas incentivadas, de 1.800 empleados y también pronosticaba el cierre de oficinas.

Es posible que ahora, se intente llegar a prescindir de hasta 6.000 empleados, habida cuenta que, aunque el BBVA ha prescindido de muchas oficinas, no lo ha hecho en el campo del empleo.

La plantilla en Cataluña del banco que dirige Carlos Torres es muy amplia, después de que la entidad bancaria vasca comprase Unnim y Catalunya Banc.

La cuantía de la «sangría» en sucursales y empleados dependerá del precio que tenga que pagar el BBVA por el Sabadell, un precio que el consenso del mercado valora en 2.400 millones de euros.

Además, hay que tener en cuenta en cuánto valora el BBVA la filial británica del Sabadell, TSB, que en estos momentos tiene valor 0 y que podría convertirse en una rémora.

Otro capítulo que también va a tener incidencia en cuánto va a «adelgazar» el nuevo banco es que cantidad tendrá que provisionar por sus activos inmobiliarios deteriorados: se especula en que sean 2.116 millones de euros.

Esa valoración se realiza teniendo en cuenta que todo parece indicar que la morosidad crecerá con fuerza en el 2021, sobre todo en el segmento de las PYMES, donde el Sabadell muestra «músculo».

Sin embargo, y como el comprador tiene un fondo de comercio negativo, tendrá casi 8.000 millones de euros para pagar la reestructuración.

Sindicatos en pie de guerra

Los dos principales sindicatos, CC. OO. y UGT, están dispuestos a dar guerra, y exigen que las plantillas sigan gozando de todos los derechos y que la reducción de plantilla sea la menor de las posibles.

Desde CC. OO. se recuerda que antes de la fusión, el Sabadell estaba negociando bajas voluntarias para mayores de 56 años, y era reacio a la movilidad geográfica y la modificación de las condiciones laborales.

UGT no valora la situación hasta que vea en que queda la fusión, pero la fusión le parece que deja un panorama de una desmedida concentración bancaria.

Por su parte el sindicato abertzale LAB es de la opinión que la nueva fusión conduce a un panorama bancario de absoluto oligopolio y la destrucción de miles de empleos.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Álvaro Ibáñez / Cattan / Michael Pedersen / Mary Harrsch / Lofor / PSOE Extremadura

A pesar de todo hay dividendos

Con una crisis económica que no se conocía desde hace un siglo, y con varias empresas del IBEX que han perdido la mitad de su valor en Bolsa, las cotizadas, un año más, han vuelto a repartir beneficios

Y no en un número menor, ya que los dividendos que van a repartir las cotizadas ascienden casi a 10.000 millones de euros.

Y eso a pesar de una crisis económica, producto de la pandemia de SARS-CoV-2 que ha provocado un hundimiento de PIB que no se recordaba desde hacía 100 años, cuando se perdieron las colonias de Cuba y Filipinas.

El 60% de las cotizadas del IBEX 35 han repartido, en dividendo, 9.558 millones de euros, en pleno periodo bajista.

Menor que en el 2019

La crisis, que ha supuesto un desbarajuste económico en unos momentos, comienzos del 2020 donde las empresas comenzaban a «hacer negocio», evidentemente ha hecho reducir el dividendo.

Como no podía ser de otra manera, han sido las blue chips las que más dividendos han repartido, caso de BBVA, Santander, Iberdrola.

Sin embargo, también ha habido otras compañías, caso de MásMóvil o ACERINOX que han dejado el reparto del dividendo para, al menos, el año que viene.

Bien es cierto que el dividendo que se ha repartido ha sido un 30% menor que el que los bonistas recibieron en 2018, algo en lo que también ha tenido mucho que ver el BREXIT y otro tipo de turbulencias financieras.

Inclusive compañías cotizadas que han entrado en pérdidas se han atrevido a repartir dividendo, caso de Endesa, Ferrovial, Telefónica y Repsol.

Tributar lo menos posible

Del informe La hora del compromiso. Las empresas del Ibex 35 ante el reto de la pandemia, de Intermón Oxfam, se desprende que las empresas del IBEX tenían 740 filiales en paraísos fiscales.

Aunque eso supone un 8% menos que en el ejercicio fiscal precedente, también supone multiplicar por treinta las filiales que tenían hace diez años.

Las cotizadas que más usa los paraísos fiscales son el Santander, Repsol y ACS, con, respectivamente 176, 62 y 98 filiales.

Sin embargo, otras cotizadas, caso de AENA, Bankia, Mediaset, o Indra no tenían, a tenor de los datos que obran en poder de Intermón Oxfam, filiales para eludir impuestos en paraísos fiscales.

Falta de equidad salarial

Es otra de las constantes de las cotizadas en el IBEX 35, algo que con el tiempo parece que no se ha solucionado.

A pesar de que la «brecha» salarial se redujo en el 2019, la diferencia salarial de las cúpulas de las cotizadas y sus «soldados rasos» son enormes.

Un consejero delegado de algunas de las empresas del IBEX recibe en solo 3 días lo que la mayoría de los trabajadores de dicha compañía les cuesta ganar todo un año.

Esto es, un CEO de alguna de esas compañías gana 123 veces más que lo que ingresa anualmente un trabajador con ingresos medios de esas empresas.

El ejemplo más destacado es ACS, donde su primer ejecutivo gana 531 veces más que lo que supone el sueldo medio de la empresa.

Sigue la brecha de género a efectos retributivos

Las mujeres, en los «buques insignia» de la empresa española, ganan, de media, un 15% menos que sus pares varones, realizando el mismo trabajo.

Las empresas donde más se produce la «brecha salarial» son, con diferencia, Santander, ENDESA y ACS.

También encontramos empresas, pocas, donde de media las mujeres ganan más que los hombres, como son Meliá Hotels, Arcelor Mittal, Siemens Gamesa, Iberdrola y Acerinox.

Pocos ejecutivos

Es otra de las realidades del IBEX 35, en donde, aunque el 46% de la masa laboral son mujeres, solo están representadas con el 25,9% de los puestos ejecutivos, aunque con los años se ha producido una mejora.

Con esos datos, se tardarán 58 años en lograr la equidad en cuanto a la representación de las mujeres en los puestos de alta dirección.

Una excepción en unos puestos directivos mayoritariamente masculinizados es INDITEX, donde el 79% de los puestos ejecutivos están cubiertos por mujeres.

Un IBEX solidario

Como lo cortés no quita la valiente, la mayoría de las empresas del IBEX 35 han sido profundamente solidarias en esta crisis de SARS-CoV-2 que todavía nos afecta.

Las iniciativas han sido de todo tipo: reparto de material sanitario, manteniendo el sueldo íntegro de sus empleados y más.

Desde Intermón Oxfam se aplaude que la gran empresa española comience a tener responsabilidad social corporativa, y se dé cuenta de que vive inserta en un entorno social asolado por una pandemia.

Empresas españolas en el punto de mira

Es otra de las derivadas de la pandemia de SARS-CoV-2, y es que grandes inversores internacionales andan al acecho de grades empresas españolas que estén «de capa caída».

Son muchas las cotizadas que están en tal situación de fragilidad, que muy bien grandes inversores y fondos de inversión extranjeros podrían optar por efectuar una OPA.

Las «piezas» más cotizadas son las grandes infraestructuras y las grandes empresas hoteleras, ahora que estás últimas están en números rojos por haber perdido las temporadas de verano y Semana Santa.

Hasta septiembre de 2020, la inversión en España ascendía 3.712 millones de euros, y de ese volumen inversor el 80% procedía de fondos internacionales de inversión y solo un 18% respondía a inversores nacionales.

Y todo parece indicar que ese «apetito» inversor podría aumentar en los próximos meses, máxime cuando en la Bolsa española se están ejecutando más órdenes de venta que de compra.

Hasta en el IBEX

Y el panorama es desolador, con 28 de las 35 compañías que conforman el IBEX con su balance en números rojos.

De esas, siete – IAG, Banco Sabadell, Meliá Hotels, Repsol, Merlin Properties, Telefónica y Santander – han perdido un 30% de su valor bursátil.

Repsol y Telefónica están en el punto de mira de los grandes inversores internacionales, siendo Deutsche Telekom el principal candidato para hacerse con la compañía que dirige Álvarez – Pallete.

Otra de las cotizadas, Merlín Properties, está siendo observada con detenimiento por el grupo canadiense Brookfield, a pesar de que todavía no ha hecho ninguna oferta de compra.

Fuente – EL PAÍS / EL MUNDO

Imagen – Iberia Airlines / World Travel & Tourism Council / Anonymous Account / Senado Federal / gauge opinion / Eric Chan / Anthony Easton / Rob Dammers / Nick Fewings

El programa económico de Joe Biden

A lo largo de la campaña electoral Joe Biden y Kamala Harris han ido desgranando lo que será el plan económico de su administración: más impuestos para la gran empresa y para los que más ganan, subida del salario mínimo e impulsar las fuentes de energías renovables

Sí de algo estamos seguros es que la nueva administración norteamericana, comandada por el ticket Biden – Harris, va a suponer una ruptura con todo lo anterior, también en materia económica.

A la espera que se produzca el traspaso de poder – nadie garantiza que el mismo sea civilizado y exento de problemas – a lo largo de la campaña electoral, Joe Biden y Kamala Harris han ido desgranando lo que será su programa económico.

Con medidas que favorecen a las bases del Partido Demócrata, quizás las «medidas estrella» sean la subida del impuesto de sociedades a las grandes corporaciones y la subida del salario mínimo.

Estímulos financieros

Quizás sea la medida más urgente, en forma de un amplio y bien dotado plan de estímulos económicos para sacar a la primera economía del mundo del marasmo que ha provocado la crisis económica provocada por la pandemia de SARS-CoV-2.

Se trataría de continuar el plan de estímulos que «armó» la administración de Donald Trump, que estuvo dotado con 3,4 billones de dólares, un dinero que se ha repartido entre empresas, ciudadanos y gobiernos estatales.

Paradójicamente se trata de un tema – estimular la economía – en el que ambos partidos, Demócrata y Republicano, se encuentran en perfecta sintonía casi desde que Estados Unidos fue asolado por la pandemia.

Las negociaciones entre ambas formaciones políticas se han centrado en el volumen de nuevo plan de estímulos, que el partido de Joe Biden quiere que sea de 2,2 billones de dólares.

Debido a que seguramente el Partido Republicano tenga la mayoría en el Senado, es posible que dicho «paquete» se quede solo en 1,8 billones de dólares.

Que paguen más los que más tienen

Joe Biden llega al 1600 de la Avenida Pensilvania con un ambicioso plan fiscal que revertirá los estragos tributarios que ha cometido Donald Trump que ha rebajado los impuestos a las grandes empresas y a los más ricos.

Todo parece indicar que el impuesto de sociedades subirá del 21% al 28% con un tipo efectivo que se situará en el 15%, muy lejos del 35% que impuso la administración Obama, donde Biden fue vicepresidente.

Otra de las medidas va a ser subir el IRPF a las rentas del trabajo más altas, y gravar más el impuesto de sucesiones.

Con estas medidas, si se pueden mantener durante una década, es posible que el gobierno norteamericano pueda recaudar, en una década, el equivalente a 3,2 billones de dólares.

Made in America

En este sentido, la administración Biden, bien es cierto que, con unos métodos menos groseros de Donald Trump, pretende poner en el frontispicio de la Casa Blanca el consume americano.

Los economistas de la administración entrante han diseñado un plan de 700.000 millones de dólares que impulse la manufactura norteamericana, que podría generar cinco millones de empleos en el territorio de la Unión.

El plan llevará el nombre de Build Back Better, y pretende, también, reconstruir la clase media norteamericana, que durante los años de administraciones republicanas ha sido desarbolada con una carga impositiva desmedida a las PYMES y pequeños negocios.

Al mismo tiempo, de lo que se trata es de crear empresas y negocios que desarrollen alta tecnología, como una manera de dotar de más valor añadido ha tejido productivo norteamericano y hacer frente a la revolución tecnológica china.

Sostenibilidad

Es otro de los principios rectores de la reforma económica que pretende imprimir la administración Biden.

Como primera medida la energía «verde» va a ser impulsada y estimulada, evolucionando hacia una economía que disminuya progresivamente el uso de combustibles fósiles, bonificando el uso de energías renovables.

Para el sector inmobiliario, una de las «patas» de la economía de EE. UU., propone incentivar la construcción de vivienda sostenible, a ser posible que se autoabastezcan de energía con la instalación de paneles solares.

Reducir la tensión comercial

Principalmente con China, pero también en menor medida con la Unión Europea, aunque reducción no es sinónimo de desaparición, siendo posible que la conflictividad continúe.

Visto que la política de aranceles a los productos chinos, impuesta por la administración Trump, no ha impedido que la balanza comercial siga siendo favorable al país que gobierna con «mano de hierro» por Xi Jinping.

Son tres, a decir de las autoridades chinas, los productos que desequilibran esa balanza: maquinaria, productos electrónicos y medicamentos.

15 dólares la hora, por lo menos

Uno de los grandes logros de la administración Obama, imponer un salario mínimo, va a ser retomada por los Demócratas, que pretenden que el «suelo» de ese salario mínimo sean los 15 USD.

En estos momentos el salario mínimo está fijado en 7,25 dólares norteamericanos la hora, lo que supone, si las intenciones se transforman en realidades, duplicarlo.

Otras medidas serán mejorar la prestación por desempleo y mejorar las condiciones financieras de los estudiantes universitarios que piden un crédito para sufragarse la «carrera».

Volver al Acuerdo de París

Hace pocas semanas, Donald Trump, mediante una orden ejecutiva, abandonó el Acuerdo de Paris, lo cual resulta preocupante ya que Estados Unidos es el mayor emisor de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Todo parece indicar que Joe Biden va a hacer retornar a Estados Unidos al acuerdo, y hará efectivo la intención de crear un plan contra el cambio climático dotado con 1,7 billones de dólares en una década.

Además, Joe Biden es un convencido de la necesidad de revertir el cambio climático, por lo que cree que habría que abandonar los combustibles fósiles, sobre todo el petróleo, para utilizar energías limpias.

Biden ha tenido que matizar sus palabras para no verse enfrentado a la poderosa industria de extracción de petróleo, diciendo que lo que su administración va a dejar es de subsidiar los combustibles fósiles.

Además de tranquilizar al sector diciendo que en el mismo no se va a acabar el empleo, también ha magnificado que el sector de las energías limpias va a crear miles de trabajos.

Fuente – CincoDías

Imagen – Joe Biden / Nan Palmero / Foto Sleuth / Tom Shockey / CDC Global / Images Money / CGP Grey

Negocio a pesar de la pandemia

A pesar de que la deriva económica de la pandemia de SARS-CoV-2 que estamos sufriendo está provocando una auténtica sangría económica, ha habido sectores que se han desarrollado, caso de la venta online, el envío de comida a domicilio, la venta de bicicletas o el comercio de proximidad

La pandemia de SARS-CoV-2, además de ser una debacle sanitaria, también lo está siendo desde el punto de vista económico.

Pero a pesar de todo, recordando que el ideograma de crisis está compuesto por los signos peligro y oportunidad, al calor de la pandemia, aunque pocos, ha habido negocios que se han visto impulsados.

Venta online

Además de todo tipo de productos, los Marketplace han sido los grandes ganadores de esta crisis han sido los sitios de comercio electrónico, siendo el más beneficiado Amazon.

El caso de Amazon ha sido paradigmático, ya que mientras duró el confinamiento las empresas de Jeff Bezos gano 30.000 millones de euros.

En valor las empresas de venta online han ganado casi un 15% y en volumen de ventas han logrado un 12% más que en el mismo periodo del año anterior, todo ello según los datos publicados por la consultora Kantar.

Inclusive en productos poco dado a la venta online, como es el caso de la distribución de alimentos, los Marketplace han sacado ventaja a cadenas de supermercados, caso de Mercadona o Lidl.

La crisis sanitaria del SARS-CoV-2 ha impulsado a los sitios web de venta online que hayan logrado un volumen que solo se esperaba dentro de 4 años, y en el caso de España el 45% de los españoles confiesan que compran online más que antes.

Por ejemplo, durante la pandemia, además de mejorar los índices de lectura de los españoles, también se ha disparado la venta de libros en formato electrónico y de audiolibros.

Conservas de todo tipo de alimentos

Es otro de los sectores que se han visto impulsados producto de la pandemia, de hecho, en las semanas anteriores al «cerrojazo» hubo una compra masiva de todo tipo de conservas.

Los españoles sintieron cerca la posibilidad de que pudiese llegar al desabastecimiento de productos básicos y frescos. Ese comportamiento tiene un nombre: compras búnker.

Artículos como la leche en polvo vieron como se incrementaban su compra en más de un 173%, el amoniaco un 85,7%, el vino un 41,9% y el alcohol un 26%.

Hubo muchas conserveras que, ante el alud de la demanda, que tuvieron que duplicar su plantilla ya que la demanda durante los meses de la primera ola epidémica fue de una magnitud desconocida ante entonces.

Bicicletas

La posibilidad, después de varios meses de «cerrojazo», de poder hacer deporte al aire libre impulsó con fuerza la venta de bicicletas.

La compra de bicicletas no lo fue solo de ciclos nuevos, sino también de segunda mano, y bien lo saben en Tuvalum, un sitio web que pone en relación propietarios de bicicletas que quieren venderlas con personas con intención de comprarlas.

En dicho sitio web se han vendido en tres meses de 2020 la misma cantidad de bicicletas que se vendieron en todo el 2019.

Inclusive también se ha producido un cambio del tipo de bicicleta que se compra, ya que sí antes de la pandemia el rey de las ventas eran las bicicletas de montaña, ahora, desde el comienzo de la pandemia, se venden muchas más bicicletas de carretera.

En cierto modo se ha producido un cambio de la manera de hacer ejercicio. Si antes de la pandemia lo más habitual era apuntarse a un gimnasio, las necesarias medidas de distancia social lo evitan.

Como recomiendan las autoridades el deporte se está convirtiendo en algo individual y frecuentemente realizado en el exterior, debido a lo cual la bicicleta se puede convertir en un aliado indispensable.

De hecho, también se ha disparado la venta de bicicletas estáticas, que permiten hacer ejercicio

Take away

Aunque muchos locales de hostelería se están viendo afectados por múltiples restricciones que menguan su negocio, algunos se han reinventado proporcionando comida a domicilio.

Del mismo modo, los ciudadanos, muchos de ellos con ganas de seguir comiendo en restaurantes ven esa opción intermedia, la de pedir la comida a domicilio, para poder seguir disfrutando de su comida preferida.

El 63% de los españoles confiesan que han utilizado, durante la pandemia, algún servicio de envío de comida a domicilio: Just Eat, Glovo, Deliveroo o Uber Eats.

Inclusive antes de la pandemia, el sector de la comida a domicilio estaba plenamente asentado entre los consumidores españoles, con «picos» los fines de semana.

Comercio de proximidad

Durante la pandemia y el confinamiento, el comercio de proximidad ha empezado a ser valorado en su justa medida por los españoles.

A pesar de que el tejido de la pequeña y la mediana empresa ha sido uno de los más dañados por la crisis económica provocada por SARS-CoV-2, sin embargo, las tiendas de barrio de toda la vida han demostrado su utilidad y su presencia indispensable.

Esas tiendas de barrio, muchas veces minúsculas, nos han proporcionado víveres de primera necesidad, algo tan básico, y al mismo tiempo tan necesario, como cereales y leche para poder preparar un desayuno.

Los ciudadanos, según los últimos datos demoscópicos, en un 77% valoran más el comercio de proximidad, sobre todo debido a las restricciones de movilidad que se están produciendo y que todo parece que se seguirán produciendo.

¿Hacia un nuevo confinamiento?

Tal como está evolucionando la pandemia, nadie nos asegura que no estemos a las puertas de un nuevo confinamiento, es posible que todos esos sectores se sigan desarrollando.

Sobre todo lo que tiene que ver con la alimentación, en unos momentos en los cuales ir a un supermercado puede ser un deporte de riesgo, y resulta mucho más cómodo y también inclusive más barato, hacer la compra por internet.

Del mismo modo, otro sector que se ha desarrollado y que también se sigue desarrollando es el cultural, sobre todo las plataformas de contenidos, como pueda ser Netflix o HBO.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Eneas de Troya / Amazon / Donald West / Jeniffer C. / Yuya Tamai / Mario Micklisch / Young Shanahan

Despidos en el BBVA

Los recortes de plantilla aparecen en lontananza en la banca española, y entre ellos se encuentra uno de los menos cruentos, el del BBVA, que amortizará 1500 empleos entre este año y el siguiente

Finalmente, el banco que dirige Carlos Torre Vila, ante los malos resultados económicos, ha decidido realizar despidos, aunque es contrario a la figura del ERE.

En lo que va de año ha prescindido de 750 empleados, y para el próximo ejercicio plantea unos despidos del mismo jaez, producto más que de la pandemia de SARS-CoV-2, por el proceso de digitalización en el que está inmersa la entidad financiera.

En sintonía con otros bancos

BBVA no es el único banco ni entidad financiera que va a recortar empleos, también lo están haciendo Banco Sabadell, Banco Santander.

A pesar de todo, Carlos Vila niega que el BBVA vaya a optar por ningún expediente de regulación de empleo, y considera que lo que está realizando la entidad financiera es una gestión dinámica de la plantilla.

Mientras que en el mercado español la entidad que dirigiera Francisco González ha prescindido de 750 empleados, en todos sus mercados este 2020 se va a saldar con 2.000 empleados menos.

Inclusive desde fuentes del propio banco, en concreto su consejero delegado Onur Genç, se expone la posibilidad de que los despidos se aceleren un poco en el año 2021.

Reducción del número de sucursales

La reducción de empleo corre pareja a la disminución de sucursales, y este año se saldará con el cierre de 160 sucursales.

Todo ello es producto, nuevamente, de la digitalización, ya que una buena parte de la operativa que se desarrollaba en las sucursales se realiza en estos momentos utilizando internet.

Todo ello, prescindir de empleados y de sucursales, en la lucha perenne por lograr una mayor rentabilidad, que ahora, con la crisis económica producida por el SARS-CoV-2, se vuelve a ver comprometida.

Santander, reducción de costes, Sabadell, también

El banco que preside Ana Patricia Botín es, habitualmente dentro de la banca española, el que menos empacho tiene en «meter la tijera» todo lo que sea necesario.

En ese sentido el Santander tiene la intención, antes de que culmine el año, de reducir costes por valor de 1.000 millones de euros en sus mercados europeos, lo que va a llevar aparejados despidos en los mercados en los que opera.

A pesar de desde el Santander no se ha confirmado la noticia, aparecida en el diario económico Expansión, el banco podría, en España, prescindir de hasta 3.000 empleados.

Sin embargo, lo que no ha negado es que se vayan a producir despidos, habida cuenta que ha informado que ha comenzado sus contactos con los sindicatos.

 Aunque de una manera menos traumática, Sabadell también ha anunciado que, mediante prejubilaciones y salidas incentivadas, va a prescindir de hasta 2.000 empleados, producto de la ralentización del negocio por la crisis del SARS-CoV-2.

CaixaBank y Bankia, cuando se produzca la fusión

Otro banco que también tiene la intención de acometer recortes en la plantilla será el nuevo CaixaBank, nombre comercial con el que operará la fusión entre la entidad financiera que presidiera Isidro Fainé y Bankia.

Ha sido el propio consejero delegado de la nueva entidad, Gonzalo Gortazar, el que ha referido que una vez se haya producido la fusión, se procederá a un ajuste de plantilla, aunque no ha querido dar cifras.

Un semestre de pérdidas

El BBVA ha culminado el proceso entre enero y septiembre con unas pérdidas de 15 millones de euros, producto, entre otros factores, de las provisiones que ha tenido que llevar a cabo por la pandemia de SARS-CoV-2.

Sin embargo, si nos fijamos solo en el desempeño en España, el BBVA ha obtenido un beneficio de 442 millones de euros, lo que supone una mejora del 58% con respecto a los resultados de año anterior.

Y eso inclusive teniendo que haber realizado en junio y en España, unas provisiones de 2.100 millones de euros producto de la pandemia.

Una más que posible fusión

Los mercados han señalado al BBVA como una de las entidades financieras que se podrían fusionar en un futuro muy cercano.

A pesar de ello su consejero delegado ha informado que todavía el banco tiene posibilidades de un crecimiento «orgánico» por el aumento de la actividad en su canal digital, antes de pensar en una posible fusión.

A pesar de ello, es un secreto a voces que el banco ha creado un departamento formado por 20 profesionales que están analizando «ofertas», tanto dentro de España como en los mercados internacionales.

Esperando el maná europeo

Los grandes de la banca española, además del BBVA, el Santander y CaixaBank ganarán 2725 millones con el dinero que les presta del Banco Central Europeo.

Producto de la crisis financiera del SARS-CoV-2, el BCE ha abierto una vía de liquidez para que los bancos de los países miembros mantengan abiertas las vías de crédito que «riegan» la economía real.

Con un horizonte temporal de 3 años, las entidades bancarias españolas podrían llegar a ganar hasta 5.000 millones de euros de los 245.000 que les ha prestado el Banco Central Europeo destinados a mantener la liquidez.

La posibilidad de que la banca logre beneficios con ese instrumento se explica por el hecho de que estas operaciones de financiación condicionada a largo plazo tienen un interés negativo.

No cerrar el crédito

El interés negativo, y por tanto la posibilidad de que la banca europea ganase dinero otorgando créditos, buscaba que los bancos no cerrasen el «grifo» del crédito a las empresas y familias, algo que ya había sucedido en la anterior crisis del 2008.

Además, la única exigencia que ha hecho el Banco Central Europeo para mantener la «barra libre» de liquidez a los bancos españoles es que mantuviesen la misma masa crediticia que tenían en marzo.

Ante semejante bicoca, los bancos españoles solicitaron al BCE 245.000 millones de euros, que fueron librados en las subastas trimestrales que organiza la institución que preside Christine Lagarde.

Además, y producto de pandemia, el interés con el que BCE ha prestado el dinero a los bancos españoles es el -1%, y con los préstamos que la banca española da a las empresas, estos ganan, de media, un 0,66%.

Fuente – el diario / Banco Bilbao Vizcaya Argentaria en Wikipedia / Expansión

Imagen – Álvaro Ibáñez / Diego Torres Silvestre / M. Peinado / Lofor / Deensel / Christine und Hagen Graf / MoneyConf / Dinu Dominic Manns / Alan Jones

Desempleo, sobre todo juvenil

Como en todas las crisis económicas precedentes, al menos desde que España recuperó la democracia, los jóvenes son el sector que más está sufriendo el desempleo, en cotas enormes, como es habitual. Teniendo la generación de jóvenes más preparada de la historia, muchos de ellos, los que todavía trabajan, están subempleados

La pandemia de SARS-CoV-2, en la que todavía nos encontramos instalados, ha provocado una debacle de la economía española, y uno de los indicadores que está en números rojos es el del desempleo.

Además de los miles de españoles que se encuentran en expediente de regulación temporal de empleo, el desempleo se está cebando especialmente con los más jóvenes, sobre todo aquellos que tienen menos de 25 años.

Anuario del Mercado de Trabajo 2020

La pandemia de SARS-CoV-2 se ha convertido en un tsunami económico que se ha llevado por delante miles de empleos, tal como aparece reflejado en el Anuario del Mercado de Trabajo 2020.

El estudio, que ha sido elaborado por Adecco Group Institute, muestra que son los jóvenes menores de 25 años lo que fundamentalmente han perdido el empleo, en un número de 244.000.

Como no suele ser habitual en aquellas crisis que provocan masivas destrucciones de empleo, han sido más los hombres los que han perdido su modo de vida más que las mujeres.

Mientras que las trabajadoras que han perdido su puesto de trabajo son 117.700, el número de hombres que se han quedado sin trabajo ascienden a 126.300.

El desempleo provocado por el SARS-CoV-2 supone destruir el 20% de la afiliación a la Seguridad Social que había antes de la irrupción de virus, y paradójicamente la única franja de edad en la que crece el empleo es la de trabajadores de más de 60 años.

Un mal endémico

En el caso del mercado de trabajo español y su comportamiento, es ya tradición que cuando se producen las crisis, la pérdida de empleo sea mayor que la viven países de nuestro entorno.

Otra de las peculiaridades reside en que, en esos momentos de crisis, cuando se pierde empleo a mansalva, la mayor pérdida de empleo se registra entre los más jóvenes.

Tal como refieren desde Adecco, en el empleo se han juntado unos jóvenes que son la generación mejor formada de toda la historia, con una población activa que, sin tanta formación, si son buenos profesionales «de lo suyo».

Eso hace que esos trabajadores con mucho talento no sean expulsados del mercado laboral, por lo que se convierten en un «tapón» que impide que los jóvenes puedan «desembarcar» en el mercado laboral.

Son casi siete millones de jóvenes los que no trabajan, un colectivo, el de los jóvenes de menos de 25 años, que cada día son menos en la realidad demográfica de nuestro país.

Mucho peor que en Europa

Mientras que los países de norte y el centro de Europa tienen menos desempleo y menos paro juvenil, las economías de los llamados PIGS están destruyendo más empleo, y una buena parte tiene rostro juvenil.

Pero en el caso de España, además de que hay menos jóvenes trabajando, la calidad de ese empleo es mucho menor que el de los países europeos de nuestro entorno.

Además, el empleo que se crea entre los menores de 25 años es casi siempre de tipo temporal, algo que no sucede en los mercados laborales de nuestros pares europeos.

El informe de Adecco también nos muestra que España es el país de la Unión Europea donde más contratos a tiempo parcial tiene los jóvenes, con una ratio que llega en determinadas fases del año hasta el 40% de los contratos.

En otro indicador en el cual España es campeón, un triste campeón nos atreveríamos a decir, es en el porcentaje de graduados universitarios que desarrolla labores de poca cualificación, llegando casi al 15%.

Desde Adecco eso se explica por el hecho de que haya tanto titulado universitario que desarrolla trabajos muy por debajo de su cualificación es porque muchos jóvenes se empeñan en estudiar carreras de ciencias sociales con una ratio muy baja de ocupación.

Perspectivas a medio plazo

Si las previsiones del gobierno se cumplen, en el 2021 se crearán 200.000 empleos, y en los dos años posteriores 300.000 en cada ejercicio.

Y ese indicador, como otros muchos, mejorará gracias al «maná» que nos va a caer desde Bruselas, una cantidad que entre subsidios y préstamos tiene que llegar a los 140.000 millones de euros.

Las previsiones son que por cada euro que la UE inviertan en España se generarán 1,2 euros de beneficio, teniendo en cuenta que el primer tramo de la inyección de capital europeo será de 72.000 millones de euros.

El número de empleos que hemos citado se encuentra dentro de un plan más ambicioso que maneja el gobierno, que es el de crear 800.000 puestos de trabajo en tres años, una de las promesas «estrella» del gobierno de Pedro Sánchez.

Todo ello se cifra en la posibilidad de que después de la debacle económica que se va a producir este año, la economía «rebotará» un 7,2% en 2021, que podría llegar al 9,8% si ese año llegan a España los 72.000 millones de euros restantes.

Pero a pesar de la promesa de creación de empleo masiva, en el 2021, o al menos así se prevé que en ese año el desempleo todavía esté en algo más del 14%.

Digitalización y transición ecológica

Sin embargo, las prioridades del gobierno para invertir el dinero que va a llegar de Bruselas en los sectores tradicionales como son las infraestructuras.

Ahora, con el «maná» europeo lo que se pretende es invertir en digitalización y en sostenibilidad, como una manera, también, de poner coto a la pandemia.

Que se privilegien los procesos de digitalización es evidente, máxime porque una de las directrices del gobierno es mandar a teletrabajar a su domicilio y convertir en online todo lo que se pueda.

En cuanto a una economía sostenible, sigue siendo en «mantra» del gobierno de coalición del PSOE – Unidas Podemos como uno de los principios rectores del gobierno de coalición y de la economía del país.

Fuente – EL PAÍS / CincoDías

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Los impuestos que nos vienen

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2021 muestra un mayor gasto y una mayor carga impositiva, tanto para las empresas con el aumento del Impuesto de sociedades como una mayor tributación a aquellos que gana más de 200.000 euros en cómputo anual

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han presentado este martes el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2021, que tienen como leitmotiv el aumento del gasto y una mayor carga impositiva.

Si por algo se caracterizan las «cuentas» para el año que viene, es por ser expansivas en lo que respecta al gasto, y no hacen sino poner negro sobre blanco proyectos que ya estaban encima de la mesa antes de que irrumpiera la pandemia de SARS-CoV-2.

Más impuestos para las empresas y para los ricos (de nómina)

Otro de los objetivos de los PGE para el 2021 es aumentar la recaudación, y eso por dos vías: por un lado, se incrementa el impuesto de sociedades y se suben los impuestos a los mejor remunerados.

Los grandes grupos empresariales serán los más afectados, ya que en los nuevos Presupuestos Generales del Estado para 2021 se aumenta el Impuesto de sociedades y se obliga a que el tipo efectivo se acerque más al real.

A las rentas con ingresos de más de 300.000 euros, se les sube el IRPF del 2%, y si los emolumentos son superiores a 200.000 su IRFP se alza un punto.

También serán objeto de más exacciones fiscales aquellas personas que tengan un patrimonio que supere los 10 millones de euros.

Llegar al acuerdo entre el PSOE y Unidas Podemos no ha sido fácil y ha obligado a muchas horas de negociaciones, y muchos de los puntos se ha logrado in extremis, aunque finalmente se ha podido aprobar en el Consejo de Ministros.

Llegado a este punto, ahora comienza su periplo parlamentario donde el gobierno de coalición deberá hilar muy fino para que sean aprobados, debido a que la suma de los diputados de UP y del PSOE es de 155 escaños, lejos de la mayoría absoluta fijada en 176 escaños.

Un gasto público récord

Es una de las medidas estrella de los PGE del 2021 y que ha sido profusamente publicitada por ambos socios de gobierno, si todo va como se espera, en tres meses podría haber sido aprobado por ambas cámaras.

Las cuentas más expansivas de la historia y las primeras desde 2018, han sido enviadas a Bruselas para que la Comisión Europea de su pláceme, y cuentan con un «techo de gasto» de casi 200.000 millones de euros.

Dicho «techo de gasto» se amplió con respecto a la intención inicial del gobierno, ya que está calculado tomando en cuenta los 27.000 millones de euros que van a llegar de Bruselas como primer tramo del fondo europeo.

La diferencia entre el primer borrador de los PGE de 2021, a los que se presentan ahora, es que el gasto ha crecido, gracias al «maná» europeo, en un 53,7%.

Unas previsiones económicas catastróficas

Estos PGE para el 2021 son más expansivos en el gasto y tienen más presión fiscal y se presentan en un entorno económico que es todo menos halagüeño.

Las previsiones son que, en caso de que esta segunda ola de SARS-CoV-2 que ya está desbocada haga buena esta extrapolación, la economía va a perder el 11,2% del PIB a pesar de que las previsiones también admiten que en el 2022 la economía «rebotará» hasta el 7,2%.

Sin embargo, desde la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) se consideran esas estimaciones demasiado optimistas, y dependerán sobre todo de cómo evolucione la pandemia.

Tributar

A pesar de que, desde el gobierno, sobre todo la titular de Hacienda, María Jesús Montero, había indicado que se dejaría para más adelante el ajuste fiscal, lo precario de las arcas públicas hace que sea obligatorio aumentar la tributación.

Entre nuevas figuras fiscales y la remodelación de algunos tributos, en caso de que causen efecto los PGE para el 2021, el Estado lograría 7.000 millones más de ingresos.

Uno de los impuestos que se van a remodelar es el impuesto sobre el valor añadido (IVA) de las bebidas azucaradas, que pasaría de un 10% a un 21%, tributando como los artículos de lujo.

Además, unos impuestos largamente acariciados por diversos colectivos, como son la Tasa Tobin y la Tasa Google, entrarán por primera dentro de la «cesta» tributaria con la que el Estado logra los ingresos que necesita para financiarse.

En el caso de la primera tasa, la Tobin, se trata de hacer tributar cualquier operación financiera que se desarrolle en la Bolsa de Valores, y en el caso de la Tasa Google, consiste en grabar un 3% determinados servicios digitales.

Del mismo modo, aparece un Impuesto al Plástico, nuevos tributos que tienen que ver con la sostenibilidad, y una nueva ley de fraude fiscal con multas muy cuantiosas.

Más gasto

Es quizás la mayor novedad, además en un contexto de «alta tensión» con una crisis de SARS-CoV-2 que dejó hace tiempo de ser solo sanitaria para convertirse también un tsunami económico de primer orden.

Una de las «medidas estrella» es el Ingreso Mínimo Vital, un subsidio que ya estaba presente desde hace más de dos décadas en algunas comunidades autónomas, como es el caso de Euskadi.

El subsidio en cuestión es similar a la RGI vasca, y consiste en dotar de un ingreso, dependiente de la unidad familiar y el número de hijos, a cualquier ciudadano que no tenga forma de vida.

También en estos Presupuestos Generales del Estado para el 2021 nos encontramos con una medida largamente anhelada por el colectivo de pensionistas, como es que nuevamente las pensiones se indexen al IPC para evitar su pérdida de poder adquisitivo.

Los funcionarios públicos también se ven beneficiados en el proyecto, ya que en el 2021 verán como se incrementan sus emolumentos, en concreto en un 0,9%, con lo que teniendo en cuenta la inflación, ganan en poder adquisitivo.

De ser aprobados estos presupuestos, el Estado ingresará 493.000 millones de euros y tendrá un gasto de 588.000 millones de euros, con un fuerte incremento del déficit público.

Fuente – EL PAÍS

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Buscarse la vida

Es lo que está teniendo que hacer Telefónica ante el hundimiento de los beneficios en el sector de las telecomunicaciones: joint venture  con Prosegur, créditos al consumo con Movistar Money, seguros de salud por medio de Movistar Salud y hasta paneles solares.

Es a lo que se están viendo obligadas Telefónica y otras empresas de telecomunicaciones que ven como su negocio principal, precisamente las telecomunicaciones avanzan con un menor crecimiento.

En el caso de la multinacional que preside Álvarez – Pallete, se está reinventando, ofreciendo a sus clientes alarmas para sus domicilios e incluso paneles solares, todo vale con tal de seguir «engordando» la cuenta de resultados.

Incursionar en nuevos negocios es obligado dado que en el mercado de las telecomunicaciones se vive una guerra despiadada de precios y las utilidades cada día son menores.

Algo que se venía venir

Un reciente informe de Mody’s muestra bien a las claras que los ingresos en el sector de las telecomunicaciones avanzan a un ritmo muy lento, sobre todo si nos fijamos en España.

Debido a ello, Telefónica, pero no solo, se apresta a incursionar en otros sectores en los cuales pueda lograr hacer un negocio que en el mercado de las telecomunicaciones cada día que pasa es más complicado.

Su más grande adquisición de esta última temporada se cifra en haber comprado el 50% de Prosegur Alarmas, aunque también ha ultimado un acuerdo con CaixaBank para comercializar créditos al consumo.

La última incursión del que fuera el operador monopolístico en telecomunicaciones en el mercado español ha sido el sanitario, habiendo llegado a un acuerdo con Teladoc Health, un seguro sanitario privado estadounidense.

Pero también conectividad

Es otra de las vías de negocio que está explorando Telefónica, dado que su saber hacer está indudablemente ligado, desde hace casi un siglo, al mercado de las telecomunicaciones.

La nueva línea de negocio tendría que ver con actividades que hacen necesaria una buena conectividad, de manera que se pueda aprovechar los nuevos desarrollos tecnológicos en los cuales es líder, como el despliegue de una línea de 5G.

Y esto se hace en un contexto, acrecentado por la pandemia, de debilidad macroeconómica y aumento de la competencia, que va a limitar el crecimiento de mercado de las telecomunicaciones español por lo menos en los próximos 18 meses.

Como ya hemos indicado, pero aquí nos extendemos en la explicación, la guerra de precios que se ha instalado en el mercado español de las telecomunicaciones amenaza los beneficios de las operadoras.

Por otro lado, ese mercado, producto de la saturación de las ofertas, comienza a dar claros signos de fatiga, y lo que hasta hace poco era un negocio quedaba pingües beneficios, ya no lo es.

Movistar Money

Fue el lanzamiento estrella del 2019 y se trata de un servicio de créditos al consumo que está desarrollando con CaixaBank, que se convierte en su socio en un mercado en que el novel.

Ahora, y a pesar de la pandemia, Movistar Money está en pleno proceso de expansión internacional, teniendo ya presencia en Alemania y en esta misma semana se ha «lanzado» el servicio en Brasil.

En lo que respecta a su operativa en España, ofrece préstamos de hasta 4.000 euros, y en el poco tiempo que lleva en el negocio de los créditos de consumo ha prestado 84 millones de euros en 30.000 créditos.

Orange también banca en España

Los movimientos que está realizando Telefónica, sobre todo los que tienen que ver con los créditos de consumo, son calcados a los que ha realizado la «teleco» francesa Orange, que comenzó hace años con sus negocios bancarios en su país.

Hace dos años la operadora de telecomunicaciones oriunda del país que preside Emmanuel Macron decidió empezar a operar con su banco en España.

En su «desembarco» Orange ofrecía a sus clientes de telefonía una cuenta corriente, una cuenta de ahorro y una tarjeta de debido, con la cual ha captado 35 millones de euros y ha logrado una cartera de 20.000 clientes.

Joint venture con Prosegur

Es un negocio con el comenzó a mediados del 2019 y a pesar de que adquirió la mitad del negocio de alarmas de la empresa que preside Helena Revoredo, la «batuta» la sigue llevando la empresa de seguridad.

La forma que tuvo de adquirir la mitad del negocio de alarmas de Prosegur, por un montante de 305 millones de euros, fue mediante un canje de acciones, por lo que Telefónica no tuvo que desembolsar ni un euro.

La realidad es que Prosegur y Telefónica se complementan, ya que la empresa de seguridad tiene un saber hacer que lleva acumulando desde su fundación en el año 1976 y la compañía de telecomunicaciones puede aportar su «músculo tecnológico».

También en sanidad

Es el último terreno, y seguramente no será el último, en el cual se interna Telefónica, y no es otro que el de la sanidad, en el que se interna Telefónica.

Pero la fisonomía empresarial no es la de una empresa conjunta, sino que se ha aliado con el seguro médico privado norteamericano Teladoc Health, y para que sus clientes accedan a sus servicios por medio de Movistar Salud.

Se trata de un servicio de atención primaria que se desarrolla mediante videollamadas, un servicio que tiene, actualmente, un precio de 11 euros al mes.

A pesar de ello, Telefónica cumple aquí, como en el resto de sus negocios diversificados, el papel de partner tecnológico, ya sea en los campos de la seguridad, la banca o la salud, como es este caso.

También se atreve con el sector energético

Aunque por el momento solo se trata de una prueba, ahora de lo que se trata es de incursionar en sector de los paneles solares para el autoconsumo doméstico, desarrollando esa función por medio de Movistar Paneles Solares.

Todo este proceso de diversificación se produce en un contexto en el cual su cotización en bolsa es la menor en un cuarto de siglo, y con su tradicional sector de negocio que «hace aguas» por todos lados.

Fuente – eldiario

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Economías endeudas

Producto de la crisis económica producto del SARS-CoV-2, la deuda pública y como consecuencia el déficit público de decenas de países, también de los que forman parte del club comunitario, han batido récords históricos, con una España que se irá al 123% del PIB

Uno de los daños colaterales de la crisis provocada por el SARS-CoV-2 es que las grandes economías del Globo se están teniendo que endeudar a niveles nunca vistos desde que comenzó el siglo.

Ya son tres decenas de países cuya deuda pública está por encima del 100%, entre ellos España, donde todos los analistas económicos opinan que este 2020 llegará al 123% de su PIB.

Lo estrictamente necesario

En el caso de España, endeudarse está siendo necesario para la necesidad de financiar una serie de políticas, también económicas, que están consiguiendo evitar que el país se hunda en el marasmo.

Nos referimos a la financiación de los ERTE, los subsidios a fondo perdido, el gasto sanitario producto de la pandemia y también las inyecciones de liquidez a empresas que han impedido que entrasen en quiebra.

A pesar de las políticas monetarias, producto del covid-19, que están llevando a cabo la mayoría de las economías avanzadas, esto es, gastar lo que no se tiene, un futuro default de algunos de esos países parece un espejismo lejano.

Y ello porque, en el caso de la Unión Europea, el BCE ha «congelado» los intereses de la deuda, por lo cual los gobiernos de los 27 pueden seguir ejerciendo de manirrotos llegado el caso.

La mayoría por encima del 100%

Son los «primeros espadas» de la economía mundial los que más deuda están contrayendo, y claro, todo eso a base de bonos que están inundando los mercados.

Son ya muchos países, como Estados Unidos, que tienen ya su deuda pública por encima del 100%, y en caso de Japón, por encima del 200%.

Las previsiones para el país que gobernase hasta hace poco Shinzō Abe es que su deuda pública sume este año 30 puntos más, llegando al 266% del PIB.

En La Meca de la economía de mercado, nos referimos a Estados Unidos, se prevé que termine el 2020 con una deuda pública del 131% de su PIB, y España no le va a la zaga, elevándose en este 2020 hasta los 123 puntos porcentuales.

Copas y mujeres

Nuevamente van a ser los países del sur de Europa, a los cuales el premier holandés Jeroen Dijsselbloem acusó de gastarse el dinero europeo en copas y mujeres, los que peor desempeño económico van a tener en esta crisis.

En el caso de España, con unas previsiones de deuda pública del 123% del PIB para este año, tiene uno de los niveles de endeudamiento público desconocidos desde 1902, pero Grecia, Portugal e Italia no le van a la zaga.

En el caso de Grecia su deuda pública «escalará» hasta el 125%, habiendo solo dos países en el mundo – Japón y Sudán – que superan dicha cantidad.

Mientras tanto Italia terminará el año con deuda por el 161% de su PIB y Portugal nos superará en 8 puntos porcentuales.

El endeudamiento de los países europeos ha hecho trizas el pacto de estabilidad europeo, que autorizaba, eso era antes de la crisis sanitaria y económica del SARS-CoV-2, un magro endeudamiento público no superior al 60% del PIB.

La receta del Fondo Monetario Internacional

A pesar de que el FMI tiene una bien merecida fama de ser de la «cofradía del puño», con la presente crisis, y para conjugar la debacle económica ha recomendado a todos los gobiernos nacionales que gasten con si no hubiera un mañana.

En cuanto a la recuperación de las economías del sur de Europa, la institución que preside Kristalina Gueorguieva prevé que Grecia, en el 2023, y Portugal, en el 2025, serán los primeros en reponerse.

En el caso de los países que presiden Giuseppe Conte y Pedro Sánchez tardarán más en volver a la senda del crecimiento económico.

En el caso de los PIGS, se ha producido una auténtica «tormenta perfecta» que ha hundido sus economías, con un cóctel formado por confinamientos estrictos, aumento del gasto, caída de la tributación y retracción del consumo.

Déficit público: España a la cabeza

España estará, en ese aspecto, y siempre según el FMI, en el «furgón de cola» de los 27 miembros de club europeo.

Además, será al que más le costará salir de la crisis económica producida por el SARS-CoV-2, con un déficit público que se acercará al 14%, formando parte de un «selecto grupo» encabezado por Libia (102% de su PIB).

Sin embargo, otras economías hasta ahora más pujantes van a estar en situación peor que la española, al menos hasta el 2025: Canadá, Estados Unidos, Brasil, Japón y el Reino Unido.

El milagro alemán

Alemania, que en la pasada crisis del 2008 se convirtió en uno de los campeones de lo que desde diversas tribunas económicas no se dudó en calificar como austericidio, ha cambiado el paso.

Ahora, el país que gobierna Ángela Merkel, con la fe del converso, se ha lanzado a un ambicioso plan de estímulos hacia sus empresas, copando el 52% de las ayudas que para ese fin va a librar la Unión Europea.

En el caso del déficit público Berlín ha estimado que finalizará el año con un 8%, algo que se puede permitir dado que el endeudamiento de la «locomotora europea» sólo es del 52%, con previsiones de reducirlo en los años sucesivos.

Las previsiones de Bundesbank son que para el 2025, la deuda pública teutona será solo del 59%, con unas expectativas de volverá al superávit fiscal allá por el 2022.

En que respecta a la caída del PIB para este 2020, será del 6%, a años luz de otras economías, como la española, que tiene una previsión de superar el 12%.

De cualquiera de las maneras, y el que no se consuela es porque no quiere, la Unión Europea en general y España en particular ya han vivido otras crisis, bien es cierto que no de la magnitud de la actual, y gracias a su resiliencia, las han podido superar.

Fuente – EL PAÍS

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Fallado el Premio Nobel de Economía 2020

La teoría de las subastas desarrollada por los matemáticos norteamericanos Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson ha sido galardonada con el Premio Nobel de Economía del 2020. Ambos son profesores en la prestigiosa Universidad de Stanford

Y los galardonados han sido Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson, dos norteamericanos que son profesores de matemáticas en la prestigiosa Universidad de Stanford, con un trabajo centrado en la teoría de las subastas.

De hecho, en la justificación del Premio Nobel de Economía se destaca que con sus investigaciones ha mejorado la teoría de las subastas y han inclusive inventado nuevos formatos de subastas.

A ambos los galardones no le son esquivos, no en vano el primero de ellos, en el año 2012, ganó el Premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA por su investigación sobre la teoría de las subastas.

Robert B. Wilson logró el galardón que prologa la Fundación del BBVA solo tres años después, y también por sus desarrollos matemáticos de la teoría de las subastas.

No son ni mucho menos dos desconocidos

Los desarrollos que han realizado sobre la teoría de subastas e inclusive la creación de nuevos formatos han sido prolijamente utilizados en diversos sectores, y por gobiernos como el norteamericano.

Uno de sus modelos de subastas fue utilizado en el año 1994 por el gobierno federal del país que gobierna Donald Trump para subastar una parte del espacio radioeléctrico de las frecuencias de radio para emisoras comerciales.

De hecho, a partir de ese año ha habido estados que han utilizado sus novedosas teorías de subastas para poner a la venta diversos tipos de bienes.

Paul R. Milgrom nació en lo que era por excelencia la ciudad del vehículo norteamericano y se licenció en matemáticas en la Universidad de Michigan, para posteriormente especializarse en estadística en la Universidad de Stanford donde enseña desde 1987.

Robert B. Wilson es profesor emérito de la misma universidad que Milgrom y lo tuvo como alumno, y posteriormente como colega con el cual desarrollaron teorías y modelos sobre subastas.

Algo tremendamente práctico

La aplicación de modelos matemáticos para desarrollar teoría sobre las subastas y modelos de estas no es ni mucho menos un desarrollo teórico.

Gracias al trabajo de Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson se han facturado miles de millones, permitiendo vender, sobre todo a gobiernos, productos difícilmente cuantificables, como la venta del espacio radioeléctrico o servicios difíciles de vender.

En el sector que más éxito han tenido sus modelos teóricos con subastas en es en el sector eléctrico, incluso el de nuestro país, con lo que se ha venido en llamar tarifas multidimensionales.

Entre las ventajas de sus modelos matemáticos aplicados al sector eléctrico se encuentran que se han podido financiar inversiones en capacidad eléctrica y una reducción de los costes de explotación que se ha trasladado a las facturas eléctricas de los consumidores.

Un Milgrom centrado en el sector de las telecomunicaciones

Este licenciado en matemáticas por la Universidad de Michigan se ha centrado en el mercado de las telecomunicaciones, sobre todo en la venta de frecuencias para el espacio radioeléctrico.

Además, sus teorías también se han utilizado con éxito, en mercados tan dispares como el de la madera, diamantes, gas natural o software.

La mayoría de su trabajo se ha centrado en el rol del licitador, habiendo demostrado que el vendedor obtiene más beneficios cuando los licitadores conocen las ofertas que están haciendo la competencia.

Debido a ello estimó que para el vendedor es mejor un formato de subasta de puja abierta en lugar del de sobres cerrados.

Incidencia en la vida de las personas

Además de por sus desarrollos científicos, el Nobel se les concede sobre todo por la incidencia que ha tenido su trabajo en la vida de los consumidores y de las empresas.

Maxime en unos tiempos en los cuales, y en la rampante economía digital, multinacionales como Google obtienen buen parte de sus beneficios en subastas digitales en la cuales el edificio teórico levantado por este tándem de profesores universitarios es de aplicación.

Otro de esos gigantes digitales es eBay, un sitio web donde los objetos que se ponen a la venta se los lleva el que más puja, y ahí también son de aplicación los trabajos de Milgrom y Wilson.

Como ya hemos indicado, son los gobiernos los que más se han beneficiado de su trabajo, pudiendo lograr pingües beneficios de la venta de «productos» intangibles, como los mercados eléctricos y el de telecomunicaciones.

Estos estudiosos han demostrado que quien más puja en una subasta es el que más beneficio puede sacar del bien, lo que se basa en una gestión más eficiente en mercados como el petrolífero, el eléctrico o el de las telecomunicaciones.

Un mundo dominado por las subastas

Las subastas, esto es, vender a quién ofrece el mejor precio, es algo tan viejo como el mundo, y con la llegada del siglo XXI el mercado de las subastas no ha decrecido, sino que ha aumentado.

Y no solo en mercados como las antigüedades o las obras de arte, sino que todo puede ser partícipe de una subasta: activos financieros, fuentes de energía o materias primas de todos los órdenes.

Proliferación de economistas norteamericanos

Es abrumadora la cantidad de economistas del país que gobernase Abraham Lincoln que han ganado el Premio Nobel de Economía, de hecho, han sido 45 de los 86 galardonados.

A decir de los avisados de la Economía eso es producto de que Estados Unidos, tras la II Guerra Mundial, ha realizado una mayor inversión que Europa en investigación universitaria en ese campo.

No es el único desequilibrio, ya que en desde el año 1968 que se instituyó ese Premio Nobel, solo han sido galardonado con él dos mujeres: Elinor Ostrom en 2009 recibió el galardón por sus teorías sobre la gestión de la propiedad pública.

La segunda fue Esther Duflo, por su trabajo para acabar con la pobreza global que la llevó a ser reconocida por el comité que otorga los premios que instaurara el industrial Alfred Nobel.

Muchas veces compartido

A diferencia de otros premios que otorga la Academia Sueca, no es extraño que el Premio Nobel de Economía sea compartido, de hecho, así ha sido en la mitad de las ocasiones.

En el caos del galardón de economía, son 3.000 académicos, de los cinco continentes, los que desde un año antes, evalúan quienes son los mejores candidatos para lograr el galardón.

Después de una primera criba, se elabora una lista de entre 200 y 300 personas susceptibles de recibir el galardón, y entre los meses de marzo y mayo se elabora un informe que se hace llegar a la Academia Sueca de Ciencias Sociales.

Tras sesudos debates, finalmente se produce una votación en la cual se elige al o a los premiados, que este año han sido la dupla formada por Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson.

Fuente – EL PAÍS / Premio Nobel en Wikipedia

Imagen – Needpix / Financial Times / AT&T / ebay / Ed Webster / Drew Tarvin / Adam Baker